OLA D NUEVO
SI PUSE A SCRIMGEOUR FUE XKE ME CAIO BASTANT BN (nose xke)
Y SI PUSE A LESTRANGE FUE XKE ME PARECIA PATETICO KE A UNA MORTIFAGA COMO ELLA LA MATASE UNA AMA D CASA COMO LA SEÑORA WEASLEY Y ADE+ ME GUSTABA LA IDEA D KE RON SE VENGASE MUAJAJAJA

(risa maligna)
WENO AKI OS PASO L SIGUIENT CAP
SPERO KE LO DISFRUTEIS:
Capítulo 10: El enfado
La clase de Herbología terminó. Albus y Scorpius se adelantaron a salir de allí.
-¿Qué pasa?-preguntó Rose a sus espaldas.- ¿Por qué tenéis tanta prisa?- ambos chicos dieron media vuelta.
-Pero…¿tú te has dado cuenta de lo aburrida que ha sido la clase?-interrogó Scorpius sorprendido. Rose se alejó de allí a todo correr ignorándoles. Rowley Walsh, Yerckung Xecfox y Sarandra Englood, que pasaban por allí, empujaron a la pequeña Weasley y esta cayó al suelo.
-¿Es que no ves, Weasley?-interrogó Yerckung fríamente. Sarandra y Rowley rieron.
-¡Pero si me has empujado tú!-le espetó la castaña. Cuando se puso de pie Rowley la pegó una patada en la espinilla.
-¡Para que te enteres de lo que es bueno, Weasley!-gritó el Slytherin entre carcajadas. Albus y Scorpius los estaban observando.
-Scorp…-le murmuró el pequeño ojiverde.-¿Crees que deberíamos ayudarla?
-Nos ignora durante todo el tiempo… ¡Déjala! No nos necesita…- opinó el rubio muchacho. Siguió hacia delante e ignoró lo que la estaban haciendo a su amiga. Albus se quedó quieto.-¡Venga Al, ya estás tardando!-el chico reaccionó al instante. Aunque a regañadientes, también ignoró a su prima, esta última le miró extrañada.
Llegó la hora de la comida. Albus y Scorpius se sentaron uno al lado del otro. Rose no fue a comer y Albus se extrañó, Scorpius, en cambio, estaba completamente despreocupado. Las lechuzas se acercaron a sus dueños y les entregaron el correo. A Scorpius le llegó una carta de sus padres y a Albus le llegó una carta de la directora Mc Gonagall, la abrió.
-¿De quién es?-preguntó el rubio.
-Es de la directora Mc Gonagall.-informó el moreno sorprendido.
-¿Qué dice?-interrogó Scorpius interesado.
Ron subió las escaleras en busca de su esposa. Cuando llegó al segundó piso oyó unos llantos provenientes del baño. Se adentró en el, allí se encontraba la castaña llorando sentada en el suelo. El pelirrojo cerró la puerta a sus espaldas y se sentó a su lado. Hermione seguía con las manos en la boca, los ojos cerrados y negando con la cabeza continuamente. Su marido la abrazó.
-Hermione, cariño…-comenzó- tranquilízate… Ginny, Lily, Hugo y tú iréis a la Madriguera mientras Harry y yo vamos al ministerio. ¿Está bien?-la chica abrió los ojos y afirmó. El pelirrojo la dió un beso en la frente y ambos sonrieron.
Harry se secó las pequeñas lágrimas que caían por su rostro y se dirigió a la puerta de la entrada, que llevaba al jardín. En el centro de este se encontraban Lily y Hugo jugando con los gnomos de jardín y a su lado Ginny, hablando con ellos. <<Mejor no les molesto>>, pensó el ojiverde. Volvió a entrar en El Escondrijo y se fue rumbo al salón. Se sentó en el sofá y espero a que Ron bajase del segundo piso. De repente oyó unos golpecitos en el cristal. Miró a la ventana y divisó una lechuza parda que llevaba una carta. El ojiverde la abrió y dejó pasar al animal. La carta decía así:
Queridos Sr. Potter y Sr. Weasley:
Tenemos una misión muy urgente en el ministerio. Todos los aurores han debido reunirse en el, solo quedan ustedes dos. Tienen que venir muy rápidamente.
Atentamente. Felix Phoenix (un auror del ministerio)
Harry posó la carta en una mesilla de cristal que se encontraba a un lado del sofá y se dirigió al baño del segundo piso para avisar a su pelirrojo amigo.
Ginny estaba sentada en frente de Lily y Hugo. Estos últimos hablaban entre ellos, la pelirroja solo les observaba.
-¿Qué quieres mamá?-la interrogó Lily.-Llevas mucho tiempo mirándonos.
-Nada… bueno…-susurró la señora Potter.
-¿Qué ocurre tía Ginny?-preguntó Hugo.
-Chicos, oíd…-empezó diciendo la chica.-ha habido un pequeño problemilla… Tendremos que ir a casa de los abuelos, para estar mejor protejidos.
-Y, ¿a dónde irán papá y el tío Ron? Al ministerio ¿verdad?-interrogó la pequeña Potter un tanto nerviosa. Su madre afirmó.
-Tranquila, ellos estarán bien.-cogió a su hija y a su sobrino de las manos y los llevó al interior del Escondrijo.
El pequeño moreno leyó la carta en voz baja y Scorpius volvió a preguntarle:
-¿Qué dice la carta?-Albus terminó de leerla y miró hacia adelante.
-Oh, no…-murmuró el ojiverde. Guardó la carta en el bolsillo de su túnica, agarró a su amigo del brazo y lo sacó del Gran Comedor. Al llegar al pasillo, el pequeño Potter le pegó un puñetazo a su rubio amigo en el brazo.
-¿Por qué has hecho eso?-preguntó el muchacho que había sido golpeado. Albus comenzó a derramar lágrimas de sus ojos.
-¡Todo ha sido por tu culpa!-gritó él, dirigiéndose a Scorpius.
-¿A qué te refieres?-interrogó este último.
-¡Mi prima está en La Enfermería! ¡La han dado una paliza! ¿Adivinas quién?-el ojiverde sacó la carta de su bolsillo y la empezó a leer en voz alta:
Sr. Potter y Sr. Malfoy:
Su amiga la Srta. Weasley se encuentra en La Enfermería. Ha sufrido heridas muy graves. Se la ha encontrado en mitad de uno de los pasillos del colegio, cerca del invernadero de Herbología.
Atentamente. La Directora Mc Gonagall-Ah, ya veo…-murmuró Scorpius.-Pues…vayamos a La Enfermería… ¿no?
-¡Tú no vas a venir!-voceó el pequeño ojiverde.
-¿Perdón?-preguntó su rubio amigo extrañado.
-¡Jamás volverás a acercarte a mi prima!-gritó-Eres un Malfoy, ¿qué se podía esperar de ti? No sé ni cómo confíe en ti.
-Pero, ¡¿de qué narices estás hablándome?!-voceó Scorpius harto de que su reciente amigo lo ignorara.
-“Nos ignora durante todo el tiempo… ¡Déjala! No nos necesita…” pasaste de ella… “¡Venga Al, ya estás tardando!”-exclamó Albus imitando la voz de su… ¿amigo?-¡Todo ha sido culpa tuya! –volvió a gritar. El pequeño Potter se alejó de allí y fue rumbo a La Enfermería, dejando a Scorpius en mitad del pasillo sin palabras.
SPERO KE OS HAYA GUSTADO
HASTA PRONTO!
XAITOS
