Hola a tod@s este es un song-fic con la canción Always de Bon Jovi sobre Severus Snape y sus sentimientos hacía Lily, narrado en primera persona por Snape. Esta escrito junto a Ms Eternal Dream. Espero que les guste.
Disclaimer: Los personajes y algunas de las escenas pertenecen a J. K. Rowling.
Aclaraciones:Lo que esta en cursiva normal son recuerdos de Snape y lo que esta en cursiva pequeñito la letra de la canción
Always
—Lo lamento —susurra Voldemort con frialdad, después de haber ordenado a Nagini
que me atacase.
Escucho sus pasos saliendo de la habitación que ahora será mi tumba, acompañado de Nagini.
Momentos después, percibo ruidos; y mientras intento contener la sangre de mi cuello, Harry aparece junto a mí, de la nada. La capa de invisibilidad de su padre.
Se inclina junto a mí y con gran esfuerzo, consigo agarrarle de la túnica y tirar de él.
Este Romeo está sangrando
Pero tu no puedes ver su sangre
No son nada esos sentimientos
De este viejo perro pateado
De mi garganta un murmullo áspero y estrangulado sale al exterior. Soy consciente de la dificultad que me supone hablar.
—Tómalo… Tómalo…
Dejo que se deslice fuera de mí una sustancia de un color azul plateado, no es líquida, pero tampoco es gaseosa; mis recuerdos.
Ha estado lloviendo desde que me dejaste
Ahora me estoy ahogando en la sangre
Ves que siempre he sido un luchador
Pero sin ti, lo dejaría
A mi mente acuden con dolor, las imágenes de Lily… mi Lily, muerta.
No quiero creerlo. Esa maldita rata no deja de pavonearse ante todos los mortífagos que él, Peter Pettigrew, ha dado la información de la residencia Potter al Señor Oscuro. Por suerte, es tan bocazas que ha dicho más de una vez la dirección.
Me aparezco allí. Un solo vistazo sirve para darme cuenta de que es tarde, la casa está destruida. Aunque Él me prometió no matar a Lily, algo dentro de mí, me dice que no ha sido así, ella ahora está muerta.
Al entrar, me asalta la imagen del cadáver de James, en el suelo. Pienso en detenerme, pero un llanto me alerta de que aún hay alguien vivo; tal vez tenga esperanza.
Subo las escaleras con ansia, y corro hacia la habitación de donde proviene el llanto. Lo primero que veo al llegar, es un bebé en su cuna, el hijo de Lily. Tiene sus ojos.
Busco a Lily con la mirada. Yace muerta en el suelo, frente a la cuna del pequeño. Mi corazón se rompe en mil pedazos y cada uno me atraviesa como dagas punzantes. Me arrodillo y la tomo entre mis brazos. Intento sin éxito alguno despertarla, pero sé que no lo hará. Dejo salir mi dolor en forma de un llanto desesperado.
No puedo aguantar allí. Tengo que salir antes de que vengan los de La Orden.
Deposito un último beso en la frente de Lily antes de dejarla de nuevo en el suelo. Miro el cuerpo inerte de Lily, pero antes de desaparecer, mi mirada se fija en los ojos del bebé, tan iguales a los de su madre.
Al dolor del recuerdo de su muerte, se le une una extraña sensación de alivio; pronto estaré con ella.
Ahora no puedo cantar una canción de amor
De la manera que tiene que ser
Bien, supongo que ya no soy mas bueno
Pero nena, este soy yo
¡Demonios! No pude, salvarte; pero te prometo que hice lo posible por salvar a tu hijo, Lily.
A pesar de todo, recuerdo como si fuera ayer, esa conversación que mantuve con Dumbledore.
—Tú sabes cómo y por qué ha muerto Lily. Asegúrate, pues, de que no haya muerto en vano: ayúdame a proteger a su hijo.
—Él no necesita protección. El Señor Tenebroso se ha ido...-respondo con la esperanza de que sea cierto y la muerte de Lily no haya sido en vano.
—El Señor Tenebroso regresará, y entonces Harry Potter correrá un grave peligro-cuando dice esas palabras siento como todo el aire se escapa de mis pulmones.
Nos quedamos unos minutos en silencio, aprovecho para, poco a poco, recuperar la compostura y acompasar mi respiración.
El recuerdo de los esmerilados ojos del bebé, y, en especial, de Lily, me llevan a pronunciar las siguientes palabras.
—Está bien. De acuerdo. ¡Pero no se lo cuente nunca a nadie, Dumbledore! ¡Esto debe quedar entre nosotros! ¡Júremelo! No soportaría que... Y menos al hijo de Potter... ¡Quiero que me dé su palabra!
— ¿Mi palabra, Severus, de que nunca revelaré lo mejor de ti? —Dumbledore, suspira mientras mira detenidamente mi angustiado rostro— Está bien, si insistes...
Y yo te amaré, nena, siempre
Y yo estaré allí por siempre y un día más, siempre
Estaré allí hasta que las estrellas no brillen
Hasta que los cielos estallen
Y las palabras no rimen
Yo se que cuando muera, tu estarás en mi mente
Y yo te amo, siempre
Y es que, Lily, yo siempre te he amado. Desde el mismo día en que te conocí, a pesar de que lo prefirieses a él antes que a mí. Aunque nos distanciáramos. Tú elegiste tu camino; yo escogí el mío, pero siempre te he amado; incluso ahora, después de tanto tiempo; incluso ahora, que estoy a las puertas de mi muerte; te amo, Lillian Evans, como la primera vez que te vi.
Observo desde lejos mientras te columpias junto a tu hermana. Te sueltas y vuelas, riendo, mientras tu hermana te mira con una mezcla de terror y envidia.
Llegas al suelo, con suavidad, posándote como una mariposa.
— ¡Mamá te lo ha prohibido, Lily!
— ¡Pero si no pasa nada! —replicas sin parar de reír—. Mira esto, Tuney. Mira lo que hago.
Desde donde estoy, veo cómo coges una flor caída del matorral que me sirve como escondite. Tu hermana se acerca a ti y tú abres la mano mostrando una flor que abre y cierra los pétalos.
— ¡Basta! —grita ella.
—No te hace nada —aseguras mientras cierras la mano y tiras la flor al suelo.
—Eso no está bien —protesta, pero su mirada está fija en la flor que mantenías a unos centímetros del suelo—. ¿Cómo lo haces? —pregunta sin poder disimular la curiosidad.
—Está muy claro, ¿no? —no logro contenerme y salgo de mi escondite.
Ella sale corriendo, pero tú me miras y me sonrojo, lamento mi aspecto, pero no sabía que iba a conocerte formalmente.
.
— ¿Qué es lo que está muy claro? —preguntas.
Con una mezcla de nervios y emoción, miro a Petunia brevemente antes de retornar mi mirada a ti y susurrar:
—Sé lo que eres.
— ¿Qué quieres decir?
—Eres... una bruja.
— ¿Te parece bonito decirle eso a una chica? — exclamas ofendida.
Siempre fuiste una chica de carácter difícil, pero te amaba así. Esos pequeños detalles que te hacían única, diferente.
Ahora las figuras que dejas atrás
Son simplemente recuerdos de una vida diferente
Algunas de ellas nos hicieron reír
Siempre sabías cómo hacerme reír, sin saber que yo era feliz con estar contigo.
Estamos tumbados junto al río, entre los árboles, has dejado los zapatos a tu lado y has metido los pies en el agua.
—Severus…—mi nombre suena bien en tus labios—acércate.
Titubeo un momento antes de acercarme a tu lado. Me quito los zapatos y cuando llego a la orilla, me salpicas mojando mi ropa. En otra persona ese gesto me hubiera enfadado, pero… eres tú. Me rio y decido participar en tu juego. Me agacho sobre el río y te salpico, riendo aún.
Ambos jugamos a salpicarnos y consigues que me olvide de los problemas que tengo en casa con mis padres, y disfrute de ese momento.
Me empujas haciendo que caiga al agua. Un pez se cuela por la pernera de mi pantalón. Me pongo de pie rápidamente e intento sacarlo de mis pantalones mientras tú ríes a carcajadas. Al verte reír, no puedo evitar reír contigo, aún así, hago que caigas conmigo al agua.
Sonríes indicándome una posible venganza.
Algunas de ellas nos hicieron llorar
¿Por que ellas tuvieron que decir adiós?
Te fuiste de mi lado, Lily. Solo ha habido un día en el que llorará igual que lloré cuando te encontré sin vida en tu casa de Godric’s Hollow. El día de tu funeral.
Estoy escondido en un matorral, como el día en que te hablé por primera vez. Pero esta vez no espero a que tu hermana no esté o a que estés distraída para sorprenderte; no. Observo desde lejos a mucha gente; personas que han ido a darte su último adiós; a ti y a James.
Espero que sepas que yo no podía faltar, pero nadie debe verme allí.
Después de que el Ministro ha dado por finalizado el funeral y yaces con tu amor bajo tierra, los asistentes se van retirando poco a poco; algunos lloran, otros lucen en sus rostros la tristeza y otros agradecimiento a vosotros.
Sobre vuestra tumba se encuentran cientos de rosas blancas que la mayoría de la gente os ha depositado en su última despedida.
Asegurándome de que no hay nadie alrededor, salgo de mi escondrijo, y, con paso lento, me dirijo a vuestra tumba, tu tumba.
Inscrita en la lápida de mármol blanco, leo el siguiente epitafio:
[i]James Potter, 27 de marzo de 1960 - 31 de octubre de 1981
Lily Potter, 30 de enero de 1960 - 31 de octubre de 1981
El último enemigo que será derrotado es la muerte.
Miró el nombre de James.
—Lo siento…-susurro mientras toco las letras que forman su nombre.
Me arrodillo frente a la tumba y hago aparecer dos flores, una para él, otra para ti. Deposito una rosa roja en nombre de James; y acercando mis labios a la flor que he hecho aparecer para ti, un lirio, beso sus pétalos antes de dejarla con suavidad sobre la tumba y susurrar:
—Te amo, Lily…
En ese momento, y al tiempo que suenan las campanas por vuestra muerte, una lágrima desciende por mi mejilla, la primera de muchas otras.[/i]
Lo que daría por correr mis dedos por tu pelo
Tocar tus labios, tenerte cerca
Cuando tu dices tus plegarias, trato de entender
He cometido errores, soy simplemente un hombre
Lily, jamás imaginarás lo que hubiese dado por un beso tuyo; pero si después de que apareciera él, me quedaba alguna esperanza de que fueras mía, de amarte, la perdí el día que esas dos palabras se escaparon de mis labios.
— Lily, lo siento.
— No me interesa.
— ¡Lo siento!
— Guarda tu aliento
Es de noche, vistes una túnica de gala y estas de pie, frente a mí, mirándome enfadada frente al retrato de la Dama Gorda que da entrada a vuestra sala común.
Estoy muy arrepentido, nunca he querido hacerte sentir mal. Te lo juro, Lily.
— Solo salí porque Mary me dijo que amenazabas con dormir aquí.
— Iba a hacerlo. Lo hubiera hecho. —respondo casi automáticamente— Nunca quise
llamarte sangre sucia, sólo…
— ¡Se te escapó! —no hay pena en tu voz, Lily, eso me desarma completamente— Es
Demasiado tarde, he encontrado excusas para ti todos estos años. Ninguno de mis amigos puede entender por qué te hablo. Tú y tus queridos amigos Mortífagos… ¡Ves, ni siquiera lo niegas! ¡Ni siquiera niegas que es a lo que todos aspiráis! No puedes esperar para unirte a Ya – Sabes – Quién, ¿verdad?
Separo los labios, pero no puedo decir nada.
Cuando él te tiene cerca
Cuando él se acerca a ti
Cuando dice las palabras que tu quieres escuchar
Desearía ser él, y que esas palabras fueran mías
Para decirtelas hasta el fin de los tiempos
Recuerdo cuantas veces deseé ser James cuando te veía junto a él. Recuerdo la primera vez que supe que eráis novios y cómo mi mundo se vino abajo en solo una fracción de segundo. Sabía que sentíais algo el uno por el otro, pero aún albergaba esa vana esperanza de poder estar a tu lado.
Camino por los pasillos del Castillo, todo está lleno de decoraciones de San Valentín. En mi interior, desearía que esta fuera nuestra fecha especial.
Peeves lanza diferentes objetos a las decoraciones, parece que se basta de las decoraciones de Halloween; arañas sobre corazones, fantasmas cubriendo Cúpidos. ¡Por las barbas de Merlín! No para de lanzar cosas, debería buscar al Barón Sanguinario.
Bajo las escaleras y veo unas letras flotando en el aire que se desvanecen poco a poco, pero se mantienen el tiempo necesario para que lea lo que llevan escrito, para que comprenda el por qué te lanzas a los brazos de James Potter y le besas con entusiasmo.
“Te amo, Lily Evans.
¿Querrías ser mi novia?
James”
Pude haber sido yo, Lily… Pude haber sido yo. Sin embargo, fue él, vuestros corazones latiendo al unísono y el mío, roto en mil pedazos y aun así, te amaba con cada uno de esos pedazos. Aún te amo.
Y yo te amaré, nena, siempre
Y yo estaré allí por siempre y un día más, siempre
Si me pidieras que llore por ti, yo podría
Si me pidieras que muera por ti, yo podría
Mira mi cara, no hay precio que no pagaría
Para decirte estas palabras a ti
Hubiera hecho cualquier cosa por ti, Lily, por salvarte, por salvaros. Pero sé que tu hijo ahora va a vencer, va a finalizar los Días Oscuros, acabará con Voldemort por ti, por James, por Dumbledore, por Sirius y por todos los que han caído por su culpa. Para que tu sacrificio no fuese en vano. Lily, yo he creído todos estos años que lo estábamos protegiendo, lo protegía por ti. Quizá tenga que morir, pero confío en que no sea así.
Dumbledore abre los ojos y me mira.
— ¿Lo ha mantenido con vida para que pueda morir en el momento más adecuado? —exclamo horrorizado
—No pongas esa cara, Severus. ¿A cuántos hombres y mujeres has visto morir?
—Últimamente, sólo a los que no podía salvar —respondo antes de levantarme y añadir.—: Me ha utilizado.
—Y eso ¿qué significa?
—He espiado por usted, he mentido por usted, he puesto mi vida en peligro por usted. Se suponía que todo eso lo hacía para proteger al hijo de Lily Potter. Y ahora me dice que lo ha criado como quien cría un cerdo para llevarlo al matadero...
—Me emocionas, Severus —repone con seriedad—. ¿No será que has acabado sintiendo cariño por ese chico?
— ¿Por él? —me siento escandalizado. ¿Cómo puede pensar eso?—. ¡Expecto patronum!
Del extremo de mi varita sale una cierva plateada, se posa en el suelo con suavidad, como lo hacía ella en el verano que la conocí, da un brinco y escapa por la ventana. Dumbledore la observa alejarse volando, y cuando el resplandor plateado se pierde de vista, se vuelve hacia mí y, con lágrimas en los ojos, me pregunta:
— ¿Después de tanto tiempo?
—Sí, después de tanto tiempo.
Y siempre, Lily… siempre.
Bien, no habrá suerte en esos dados cargados
Pero nena, si me dieras solo otra oportunidad
Podríamos empacar nuestros viejos sueños y nuestras antiguas vidas
Encontraremos un lugar donde el sol aún brille
En ocasiones aún me pregunto, ¿qué hubiera pasado? ¿Qué hubiera pasado si no te hubiese llamado sangre sucia? ¿Si me hubieras dado otra oportunidad? ¿Si no hubiera existido James? ¿Si no me hubiese unido a Voldemort? ¿Qué pasaría si estuvieras viva? ¿Estarías a mi lado, Lily? ¿Seríamos felices juntos? ¿Seguirías haciéndome reír con la misma facilidad? ¿Seguirías teniendo el mismo carácter difícil y obstinado? ¿Podríamos haber encontrado un lugar dónde el sol brillara para nosotros?
Y yo te amaré, nena, siempre
Y yo estaré allí por siempre y un día más, siempre
Estaré allí hasta que las estrellas no brillen
Hasta que los cielos estallen
Y las palabras no rimen
Yo se que cuando muera, tu estarás en mi mente
Harry, tu hijo, le tengo frente a mí, quiero entregarle mis recuerdos, que sepa cómo es mi historia, la historia del Príncipe Mestizo, en cierto modo, nuestra historia, pero no sabe qué hacer.
Sus manos temblorosas agarran un frasco que Hermione le pone en las manos y con la varita, recoge mis recuerdos.
Lo miro, pero apenas me quedan fuerzas; aflojo la mano con la que sujeto su túnica.
Tiene tus ojos, Lily.
—Mírame... —susurro.
Sus ojos verdes, buscan mis ojos negros. Me voy Lily, abandono este mundo con tu recuerdo. Mi último pensamiento, eres tú. Lo último que veo, tus ojos.
And I love you, always.
Always…
Y yo te amo, siempre.
Siempre...
He traducido la canción al español, pero aqui os dejo un video por si quereis escuchar la canción en versión original con la letra también en inglés:


