por ριχєℓ_ℓσкα » Dom Ago 15, 2010 1:04 pm
Holaa chicas, aquí llego yo con otro capítulo ^^. Espero que les guste.
Capítulo 3
1 de septiembre 1971
Hoy ha sido un día muy largo para mí y he descubierto muchas cosas nuevas. Cuando llegue a la estación con mis padres y mi hermana busqué el andén nueve y tres cuartos como me había indicado el profesor Dumbledore. Entré por el muro que separaba el andén nueve y diez con un poco de miedo pero no sucedió nada y a continuación me siguieron mis padres. Me despedí de ellos con mucha pena, pues no los volvería a ver hasta junio. A mi hermana la intenté abrazar pero ella se alejó de mí, diciendo que yo era un bicho raro. Eso me hizo sentirme fatal, así que no tardé mucho en entrar en el expreso y buscar un compartimento libre. Por un momento me sentí sola, ya que no conocía a nadie. Unas silenciosas lágrimas empezaron a caer por mi rostro, pero cuando el tren se puso en marcha me dije que no lloraría por eso, que debía ser fuerte, así que saqué unos de los libros que había comprado y empecé a hojearlos. Cuando estaba sumergida en "Historia de Hogwarts" alguien abrió la puerta de mi compartimento y me distrajo. Era una niña de mi edad con una melena larga y rubia de tirabuzones, ojos azules, delgada y bajita para su edad. La chica me sonrió.
- ¿Me puedo sentar contigo? Es que no encuentro un compartimento libre y no conozco a nadie.- Me dijo la desconocida.
- Claro que sí.- Le dije sonriendo, al menos podría hacer amistad antes de ver a qué casa la seleccionaban.
- Bueno me presento. Me llamo Mary McDonald, tengo 11 años y vivo en Londres. Ni mis padres, ni mi familia restante son magos ni brujas, por eso no conozco a nadie.- Se presentó la chica.
- Encantada. Yo me llamo Lily Evans, tengo también 11 años y vivo también en Londres (N/A: no sé donde vivía específicamente Lily. Si alguien lo sabe por favor que me lo diga). Mi familia tampoco es maga, creo que soy la única de la familia, por eso tampoco conozco a nadie.- Dije dándole la mano a Mary.
Estuvimos hablando de nuestros padres y de lo que nos esperaba en Hogwarts durante un rato, hasta que nos volvieron a interrumpir entrando al compartimento.
- Hola, soy Lucius Malfoy, prefecto de Slytherin. Vengo a informaros de que os pongáis el uniforme del colegio porque ya mismo vamos a llegar.- Les dijo un chico mayor que nosotras y arrastrando las palabras.
En cuanto dijo esto el tal Lucius desapareció y nosotras nos cambiamos. Al cabo de un rato, el expreso comenzó a ir más despacio hasta pararse completamente. Yo estaba muy nerviosa porque no sabía cómo era Hogwarts, aunque en los libros ponía que era como una especie de castillo. En cuanto se paró yo y Mary salimos del tren y pronto un enorme hombre se puso allí en medio, chillando.
- ¡Los de primero por aquí!- Repetía una y otra vez el hombre.
Inmediatamente cogí a Mary de la mano y me acerqué a ese hombre, donde estaban yendo los demás alumnos de primero. Yo busqué con la mirada a aquel extraño chico que encontré en la librería, ya que por la mañana me había olvidado completamente de él gracias a como me había tratado Tuney. Al final no lo vi, cosa que me pareció extraña, pero dejé de buscarlo ya que el gigante hombre se puso a andar dirección a un lago. En el lago nos esperaba unos cuantos botes.
-¡Poneros de cuatro en cada bote y seguidme!- Dijo el extraño.
El gigante cogió un bote para él solo, y yo y Mary nos sentamos en otro. Al final otras dos chicas se sentaron con nosotras y en silencio los botes avanzaron sin ayuda de remos. Rápidamente llegamos ante un enorme castillo que tenía las puertas abiertas para dejarnos pasar. Yo estaba muy asombrada, y sospecho que todos mis compañeros sentían lo mismo que yo. Al cabo de unos minutos nos hicieron pasar al comedor donde había cientos de alumnos mirándonos. Yo me estaba muriendo de la vergüenza, pero pronto se me pasó todo cuando comenzó a hablar Dumbledore.
- Bienvenidos todos los alumnos a Hogwarts. Empezaremos con la selección de los de primer año.- Dijo simplemente.
Acto seguido, una bruja que debía ser profesora, empezó a llamarnos por orden de lista. Yo estuve muy atenta a toda la selección hasta que escuché...
-¡Evans, Lily!-
Me senté rápidamente en el taburete y el sombrero seleccionador no tardó mucho en mandarme a Gryffindor. Toda la mesa exclamó en vítores, mientras yo con una sonrisa me dirigía hasta allí, donde un chico de primero me dejó un sitio. Me senté y seguí escuchando interesada la selección. Me puse muy feliz, puesto que a Mary la habían mandado también a Gryffindor y cuando ella se sentó a mi lado, seguí mirando al reducido grupo de alumnos que quedaban por ser seleccionados. Entonces creyó reconocer al chico de la librería mientras la profesora decía:
-¡Snape, Severus!-
El chico que la había mirado se acercó al taburete y en cuanto el sombrero rozó su cabeza gritó:
-¡SLYTHERIN!-
El niño se dirigía la mesa, cuando se dio cuenta de que yo le miraba y le sonreía, pero él me miró y en su semblante cambió sin que yo pudiera apreciar lo que sentía. El chico llamado Lucius felicitaba a Snape y lo hizo sentarse a su lado.
Pronto terminó la selección y apareció la comida de la nada. Yo estaba muerta de hambre, así que comí todo lo que pude. Cuando todos terminamos, Dumbledore nos hizo algunas advertencias y nos mandó a dormir. Yo, antes de seguir al prefecto de mi casa, busqué con la mirada a Snape y lo encontré, pero él no pareció darse cuenta de que yo le miraba, así que me acerqué a Mary y seguimos al prefecto, hasta que llegamos al retrato de una señora que estaba realmente gorda.
-¿Contraseña?- Dijo ésta.
-Mimbelus- Dijo el prefecto.
Acto seguido entramos en una estancia agradable y el prefecto nos indicó donde se encontraban el cuarto de los chicos y de las chicas. Finalmente subí a mi habitación con Mary y antes de que llegaran las demás compañeras me cambié y me acosté en la primera cama que vi. Me quedé pensando en Severus Snape hasta que me quede dormida...