por *Ginitalm* » Lun Ene 29, 2007 4:38 pm
olas..en verdad siruis tiene razon...en todo lo q dijo..me desapareci un tiempasooo..y no publiq nada..en verdad ustedes mis queridas lectoras a las cual agradezco mucho q me ayan seguido...asta este punto merecen mas respeto de parte mio...aun no he terminado completamente pero ia estay en el ultima capitulo...queria avanzarles alguito aunq sea:D
-Pansy…pansy…dónde estás.-decía el rubio en medio de la oscuridad del bosque.
No habia señal que Pansy estuviera cerca de alli.- ¿por qué la dejé ir, sola? Se preguntaba el rubio cada vez que avanzaba un paso.
Siguió el camino piedroso de la calle, no la veía.
-Jack, ¿has visto a Pansy?-pregunto el rubio, que justamente se habia encontrado con Jack.
-No, Draco la estoy buscando yo tambien…se ha perdido…por merlin ¿que voy hacer?-decía Jack deseperado.
-Tranquilo, no te preocupes, la vamos a encontrar en cualquier momento…-dijo Draco para calmar la situación.
-No lo creo…se ha desaparecido más de tres horas…pensé que se había ido al callejón Nocturne…ha buscar algunas armas.-dijo Jack.-Pero cuando fui, no había nadie…y en estos momentos no te imaginas como están las calles mágicas hay sangre por todos lados…muchos han muerto…demasiado dirría yo…debemos de parar a voldemort de una ve por todas.
-Si, las cosas se han salido de control, pero hasta que Harry no le ponga el punto final…van a ver más muertes…-reflexionó el rubio.
-Vamonos de aquí, parece que alguien se acerca…-dijo Jack y en el acto ambos slytherin se metieron a un callejón.
Una nube envolvió la calle, era Lucius Malfoy en compañía de Snape y su esposa.
-No esta aquí.-dijo Narcisa atemorizada.
-No te preocupes cariño…-le dijo Lucius y la abrazó.
Draco se quedó inmovilizado, jamás había escuchado ninguna palabra de afecto para con su madre de parte del padre. No entendía nada, supuestamente se habían separado. En su cuerpo corrió sangre de ira por haber sido engañado pero por el otro lado, se sentía muy feliz, pués se había dado cuenta que esa imagen era la que más quería ver.
De pronto apareció Voldemort.
Jack y Draco retrocedieron para tratar de esconderse lo más que podían, si los veían alli talves sería el final de sus días.
-Lucius, tu me has traicionado…-dijo Voldemort con eso ojos rojos llenos de ira y cólera.
-Mi señor…-dijo Lucius.
-No eres más que un simple mago denigrado por los de sangre sucia.-expresó el rey de las tinieblas.-No mereces seguir viviendo…y cuando encuentré a tu hijo lo voy a matar, esta traición ha sido unánime…qué creen que nunca me iba a enterar. Tú y Narcisa nunca se separaron y tú has defendido a tu hijo a pesar de estar con esa sangre sucia que supuestamente iba hacer su victima para ser un mortifago. Que vergüenza…no merecen ser llamados magos.-dijo con asco lord voldemort.
-Y tu Narcisa, quien nunca me había desobedecido y yo quien te entregue mi confianza por ser la esposa de mi primer mortifago…mira en lo que se han convertido los dos…-dijo el con más cólera.
Draco mirando la escena en donde sus padres estaban siendo humillados no soportó más, sacó su varita y salió de donde estaba escondido.
-Maldito…Como le hablas asi a mis padres.-dijo con una voz tan fuerte. Se podía percibir la ira, la cólera, la felicidad, la amargura de tantos años de no decir lo que pensaba.
-Niño…-dijo Voldemort.- ¿Qué piensas hacer? ¿Matarme?-dijo el sarcásticamente.
-Expelirouis motermo.-gritó Draco y de su varito salió una luz muy brillante de color azul que se dirigía hacia Lord Voldemort.
El simplemente levantó su varita y murmuró entre dientes y el hechizo se volteó cayendo totalmente hacia el rubio, quien habia quedado inconsciente y sin poder moverse.
Poco a poco Voldemort se iba acercando hacia el cuerpo tirado sobre el suelo, con la varita en el punto de ataque…
Narcisa corrió a auxilliarlo pero Voldemort la apartó con un simple hechizo pero poderoso, como se caracterizaba él.
Lucius amenazó a Voldemort y este no le hizo caso sino más bien lo petrificó. Por otro lado Snape trató de impedirlo pero sabía que Voldemort lo mataría, pues anteriormente lo había amenazado.
A unos kilómetros de allí, la castaña no podía más no aguantaba estar en ese refugio. Pero se acordó de la carta y que pase lo que pase entrara al armario.
Ella entró al armario cerró la puerta una luz iluminó el lugar. Draco había creado una ilusión para que pareciera que fuera un jardin inmenso en donde los jazmines las flores favoritas de hermione rodeaban todo el area. Hermione avanzó y encontro una caja de música en medio del jardín. Tenía escrito el nmobre de ella.
Lo tomó y lo abrió. En el apareció una imagen de ella y Draco bailando una canción que los recordaba a los dos. Era una pieza lenta, y el piano lo hacía algo inolvidable.
Adentro de la cajita había un papel arrugado como si alguien lo hubiera escrito y borrado miles de veces. Era un pergamino color cobre que estaba escrito a pluma y en el que decía:
“A la mujer de mi vida, por la cual yo vivo, la quien me da mi respiración, por la que soy capaz de morir y por la que siempre amaré.
Yo, Draco Malfoy te pido que te cases conmigo, que seas mi mujer, la madre de mis hijos, la primera que vea todas las mañanas, la que le de mi corazón, mis lágrimas, mi alegría, mi tristeza y toda mi vida. No puedo vivir sin ti…quiero una vida larga contigo…tu eres la mujer con la que quiero vivir. ¿Aceptas?”
La castaña estaba tan emocionada pero de pronto sintió un agujón en su corazón, alguien estaba muriendo y sabía que era Draco. No podía quedarse allí, debía buscarlo, debía cuidarlo, debía protegerlo, debía encontrarlo.
Salió del armario, cogió algunas cosas de la cocina, se aseguró que llevaba su varita y salió sola al bosque prohibido. Draco le había dicho que no saliera pero no podía quedarse allí.
Caminó por las hierbas y los árboles, no se veía nada, la oscuridad era tenebrosa y sintió miedo por un momento…pero debía continuar.
De pronto, alguien la tomó por sorpresa, era Pansy.
-¿Pansy que haces aquí? Por merlin… ¿Qué te pasó?-preguntó Hermione, pues la vio empapada de sangre y a penas podía caminar.
-Me alcanzó un hechizo mientras intentaba salvar a tus padres…Hermione ellos no han muerto.-le dijo haciendo un esfuerzo enorme.
Hermione no podía creerlo, sus padres no estaban vivos…ellos había muerto.
-Estas delirando eso no es posible.-dijo ella.
-No, creeme…están escondidos en “The fifth avenue del callejón diagon” tus padres están vivos.-le dijo ella mientras ya casi no podía respirar.
Hermione no sabía si debía llorar o no. Pero lo único que debía hacer era salvar a Pansy.
-Te voy a sacar la camiseta, para ver la herida.-dijo la castaña.
Pansy ya casi no respondía.
-No te duermas, vas a estar bien…te estoy curando la herida…con esto de aquí se va a hacer en una hora…debes de estar quieta.-dijo Hermione que había podido curarle la herida.
A los pocos segundos Jack apareció de la nada en el bosque.
-Jack… ¿Qué haces aquí?-dijo la castaña
-Es Draco lo han atacado, a sido voldemort. ¿Qué pasó con Pansy?-dijo y fue corriendo a sostenerla.
-Tienes que cuidarale entren al refugio y dale pelones de borgenio cada cinco minutos eso evitara que la herida se infecte, pero no dejes que se mueve. Voy a buscar a Draco.
La castaña se envolvió en una nube, y se teletransporto al lugar en donde Jack le habia mencionado.
Como era la segunda vez que había echo eso, al llegar a la calle en donde se encontraban todos. Hizo mucho ruido por lo cual todos se dieron cuenta que alguien había llegado. Eso distrajo a Voldemort por lo que Snape aprovechó en sacar su varita.
-Hasta aquí llegaste.-dijo Snape muy determinante.
-No me hagas perder el tiempo contigo Severues.-dijo voldemort dispuesto a matarlo.
-Deja a Draco y metete con los de tu edad.-dijo Snape.
Lucius veía todo mientras pertenecía pectrificado: Narcisa en el suelo inconsciente a su hijo que lo estaban a punto de matar y a él con la incapacidad de poder hacer algo. De pronto el se dio cuenta de que la persona que había llegado era Hermione, temó por su vida pues, si no moría nunca iba saber la verdad de lo de sus padres y estando tan cerca. Pues sus padres estaban esoncondidos en uno de los dormitorios en una de la casa de esa calle.
Lucius y Hermione cruzaron las miradas, pero ninguno de los dos se intimidó. Hermione trataba de llegar a Draco pero si lo hacía voldemort la mataría. Todo estaba fuera de control.
Por el lado derecho de la calle, miles de mortifagos apuraban el paso para dar el combate final. Pero por el otro estaba el ejército de Dumbledor.
Al principio se les veía a Harry, Ron, Neville y Luna con Albus Dumbledor y atrás de ellos una multitud.
Lucius, Narcisa, Snape, Draco, Hermione y Voldemort estaban en la mitad del campo de guerra.
De pronto los mortifagos empezaron a atacar. La multidad de ambos bandos se volvió loca. Muchos murieron, otros muy heridos. Hechizos flotaban por todo el aire, la devastación fue criminal. Hermione aprovecho el momento para rescatar a Draco de allí. Trato de ir al callejón en donde se encontraba escondida.
-Draco tienes que responder, por favor.-el hechzo había sido tan fuerte que Draco parecía estar muerto.
Por otro lado ambos bandos se defendían muy bien iban muy parejos. Pero en eso el profesor Dumbledor alzó la voz y dijo “alto” toda la multitud se quedo quieta.
Voldemort y Dumbledor se acercaron.
Pero Harry los detuvo…
-Yo me encargo. Tom Riddle ya es hora de que esto se acabe. Y eres tu el que debe de acabarse.
En ese mismo momento, una brisa hizo temblar a todos los presentes y miles de dementores se apoderaron del lugar absorviendo todos los pensamientos de las personas dejandolos en el vacío de su alma.
Hermione ya no podía más, el rubio no despertaba.