por Sta. Gigiola » Mar Jun 30, 2009 8:09 pm
CAPITULO 44
Dos pares de ojos verde esmeralda se miraban confundidos un sentimiento de anhelar algo inalcanzable tal vez para ella, la embargo.
-disculpa, es que te pareces mucho a alguien que conocí hace mucho tiempo. Exclamo ella confundida y a la vez ansiosa.
-ah, bueno, tengo prisa, me deja…- señalo la pasada a la mujer pelirroja.
-espera-exclamo Lily impulsivamente.
Harry la miro extrañado, pudo ver en el rostro de la mujer que denotaba ansiedad y nerviosismo.
-Harry que bueno que te veo- exclamo Ron llegando al lugar e interrumpiendo a Lily y Harry.
-si, Ron la encontré- exclamo feliz, esta viva y esta bien- continúo. –pero ahora esta en la enfermería se desmayo espero que este bien- repetía.
-si así me informaron-replico el pelirrojo, luego hecho una mirada a Lily y luego a Harry.
Luego de un momento replico.
-tenemos que hablar Harry, bueno los tres- agrego mirando a Lily. –creo que llego la hora de aclarar las cosas. -Vamos síganme- les animo señalando una puerta cerca de ellos. Harry y Lily lo siguieron extrañados entrando tras él.
-disculpa Ron, ¿pero que quieres decirnos?- pregunto extrañado mirando a la pelirroja mujer.
-no puedo seguir viendo como todos vivimos en una burbuja de mentiras- declaro Ron con tristeza. –pero creo que desde hoy será todo diferente.
Ron se acerco a Lily con decisión la tomo de los hombros con dulzura.
-Lily te presento a tu hijo Harry Wea… disculpa, Harry Potter- aclaro el hombre ahora mirando fijamente a Harry el cual su rostro descolorido palideció al escuchar las palabras de Ron.
-¿Ella es Lily Evans?- exclamo con fuerza el pelinegro incrédulo. Estudio el rostro de la mujer, con detenimiento y sus ojos lo llenaron de amor, ese vacío que de pronto sintió llenarse, era la parte que le faltaba en su corazón, un amor que no se encuentra en ninguna persona, si no que tan solo en una madre, esos ojos maternales le miraban fascinados, de pronto comprendió que lo que sus ojos veían era a su madre, su verdadera madre.
Lily derramaba gruesas lágrimas. Se acerco con cautela, alzo la mano lentamente acariciando el rostro de su hijo, trataba de hablar pero los sollozos ahogaban las palabras, los rasgo de ese rostro eran idénticos a los del hombre que alguna vez amo con todo su ser, sus ojos eran verde esmeralda igualitos que los de ella. Siguió llorando sin quitar la vista de su hijo.
-hi… hijo- susurro la mujer entre sollozos, -perdóname- dijo luego con las palabras entrecortadas.
-no pensé que fueras tan bonita… - dijo el ojiverde aguantando las lagrimas y alzando la mano al rostro de la mujer. –Mamá- repuso luego, ahora ya no había duda que lloraba al igual que su madre.
Al pronunciar esa palabra “mamá” fue el interruptor que encendió esa luz en el corazón de Lily, lo abrazo con fuerza, mientras lloraba desconsoladamente.
Harry la estrecho con fuerza entre sus fuertes brazos, sintió latente ese amor de madre, acaricio con dulzura el cabello de su madre.
-mamá, no llores, por favor- le rogó Harry con ternura.
-hijo, no se que decir, tengo tantas cosas que decirte pero a la vez no quiero soltarte, no quiero dejarte ir, no quiero que nadie me aparte de tu lado otra vez- decía desesperada la pelirroja.
-lo se madre, se todo lo que paso y créeme que verte aquí es una señal de que todo cambiara, que al tenerte nuestras vidas cambiaran- esto lo decía mientras apartaba a su madre para mirarla a los ojos.
A si pasaron las horas abrazados recuperando el tiempo perdido y enterándose de todos esos secretos dolorosos de su supuesta madre Petunia, que había sido la causante de todo sus males.
No se dieron cuenta del tiempo que habían pasado ahí, hasta que Harry recordó a la otra persona que es razón de su existir.
-Ginny- susurro.
Lily escucho perfectamente lo que le preocupaba a su hijo.
-Harry ¿Ginny esta aquí?-
-si, pero estaba desmayada, debo ir a ver si esta bien, no sabes lo preocupado que estoy, si ella no recuerda nada, yo no se lo que are- decía triste el ojiverde.
-cálmate Harry, ya veras que Ginny se recupera, es una chica muy valiente y noble, tengo mucho que agradecerle.
-¿señorita, esta bien?- hablo la mujer mientras Ginny abría los ojos desorientada.
-¿Dónde estoy?
-¿Qué me sucedió?
Decía asustada la pelirroja mientra ordenaba sus pensamientos.
-espere aquí un momento, buscare a Ron para que la interrogue. No puede irse- le advirtió la mujer saliendo del pequeño cuarto con rapidez.
-¿interrogarme?- se pregunto Ginny preocupada.
-esta muy equivocada si piensa que me quedare aquí- repuso la pelirroja levantándose con rapidez de la camilla busco sus zapatos y un delgado chaleco y salio del lugar sin rumbo fijo.
El sol ya se veía en el cielo la mañana la sorprendió en plena calle, su mente divagaba en una sola dirección y en un solo rostro, esos ojos verde que vio, no la dejaban tranquila.
-¿acaso conocería bien a ese hombre?- se pregunto.
-¿seria aquel hombre encantador el…?- entonces interrumpió sus pensamientos, bajando la mirada a su vientre y acariciándolo con sus manos frías y delgadas.
La idea de que alguna vez hubiera hecho el amor con aquel hombre la estremeció, pero a la vez una enorme tristeza la embargo, si eso era factible ella no recordaba, no recordaba nada en su mente, pero su cuerpo reacciono como un imán cuando lo vio sin razón ni justificación se habían besado. Otra vez se estremeció al recordar aquel beso lleno de deseo y amor.
-¿amor?- se pregunto. -¿acaso lo amo?- repuso. –¿sin saber que es lo que hay entre ambos?- se acuso censurando sus pensamiento.
Se detuvo en una placita, se acerco a un banco vacío, suspiro desanimada, no tenia a donde ir, no quería regresar a esa camisería, pero tenia muchas ganas de volver a ver al ojiverde. -¿Cuál será su nombre?- se pregunto. Saco la cadenita que colgaba en su cuello la examino detenidamente, acaricio la letra “H”, sabia que “G” era de Ginny pero la otra inicial…
-Harry, si Harry Potter ¿acaso no lo sabias?-
Una extraña conversación interrumpió sus pensamientos, un hombre rubio con delantal blanco realmente paresia un medico, acompañado con una mujer hermosa rubia y esbelta caminaban lentamente cerca de allí, tan cerca que Ginny escuchaba perfectamente su conversación.
-lo supe unos días atrás- repuso el hombre con extrañeza
-jamás pensé que esa familia podría tener tantos secretos- agrego sorprendida la rubia.
-por favor Valeria si tu misma me dijiste lo de la madre de Petunia, lo que hizo con Molly.
-Draco tu me juraste que jamás volveríamos a referirnos e ese tema, no quiero estar involucrada en eso, ser cómplice de un asesinato es muy grave. Reconozco que me deje influenciar con petunia y la vieja pero no sabes como me arrepiento, por culpa de ellas perdí a Harry y ahora ni siquiera me habla.
-¿Estas tratando de decirme que quieres reivindicarte con Harry?- paro sorprendido el rubio.
La mujer espero serena y pensó antes de responder.
-en cierta manera, si, si en este preciso momento tuviera una oportunidad para que me perdone haría lo que sea.
-¿estas hablando enserio?- pregunto Draco con cierta desconfianza.
-si estoy hablando en serio-
-¿acaso lo amas todavía?- pregunto el rubio molesto.
-claro que no, eso tu lo sabes mas que nadie- repuso Valeria acercándose y dándole un corto beso en los labios.
-es como si yo preguntara si amas a Ginny aun.
La ultima frase congeló a Ginny, esas dos personas la conocían y mas aun el hombre llamado Draco tubo algunos sentimientos por ella.
Sin esperar que siguieran su camino, Ginny salio a su encuentro con rapidez.
-ustedes, esperen- grito haciendo que la pareja volteara rápidamente.
-¿esa es Ginny?- exclamo desconcertada la rubia, -¿pero que le paso?, ¿por que anda tan?… mmm…. La observo de pies a cabeza, y luego exclamo. -tan haraposa.
-¿ustedes me conocen?- pregunto con rudeza la pelirroja.
-¿Ginny te pasa algo?, ¿estas bien?- respondió Draco acercándose mas a ella muy preocupado.
Ginny lo observo sin decir nada.
-Draco espera-le freno Valeria asustada. –Esta rara párese loca o algo así- replico susurrándole al oído, preocupada.
-no digas estanterías Valeria-
-miren yo no les pregunte sobre mi estado mental- replico ofendida Ginny. -solo quiero saber si nos conocemos, si me pueden ayudar. Escuche que hablaban de un Harry Potter y luego escuche que me nombraban y… bueno por favor díganme algo que me pueda servir para encontrara a mi familia.
-¿no te acuerdas de nada? Pregunto Draco sin poder creerlo.
-no, de nada- respondió la pelirroja.
-oh, por dios mujer- exclamo casi sin creerlo Valeria. - Bueno tu nunca me caíste muy bien que digamos pero es lamentable saber que no recuerdas nada- luego de un suspiro reflexivo agrego.
-yo te voy a ayudar, creo que esta será mi redención.
-¿tu redención?- pegunto confundida Ginny.
-si, en un pasado te hice mucho daño, me arrepiento de veras, pero si me dejas, te ayudare.
Draco escuchaba incrédulo, si no lo hubiera visto no lo hubiera creído Valeria le hablaba sinceramente a la pelirroja.
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-aquí estaba Ron, aquí la deje solo salí para buscarte- decía desesperada la mujer.
-¡maldición!-
-¿Qué pasa Ron? ¿Dónde esta Ginny?- pregunto asustado Harry al ver el cuarto vacío.
-se ha ido-
-esto no puede estar pasando. Por que Ginny es tan testaruda, sabia que solo tenia que declarar nada mas, yo se lo dije, pero no ella se va sin más- repetía llevándose las manos a la cabeza, hastiado.
-¿ahora como saber en donde demonios esta metida?
-Harry, cálmate, no debe de estar muy lejos, iremos por ella- dijo Ron saliendo del lugar.
El ojiverde lo siguió enseguida para ayudar.
-yo los acompaño- le interrumpió Lily en el pasillo.
-no creo que sea conveniente, es mejor que esperes aquí- le aclaro Ron,
-además puede que Ginny se lo halla pensado mejor y regrese, así tu la retienes.
Lily asintió con la cabeza, dedicándoles una sonrisa a los muchachos, viendo que se perdían en la calle.
Ginny observaba con detenimiento a sus nuevos acompañantes, trataba de asimilar sus rostros a sus sueños que tenia, pero era frustrante no poder recordar.
El hombre se veía sincero, aunque la mujer tenía un aire desdeñoso ante ella, no paresia mala pero sentía un rechazo profundo asía ella, al parecer su instinto de supervivencia le advertía que realmente aquella mujer le hizo daño en algún momento de su vida.
Fuera como fuera, tenia que resignarse y confiar en ellos.
-ya legamos- una voz interrumpió su reflexión, el rubio la miraba sonriente.
Se bajo del automóvil con rapidez y observo la casa que tenia ante ella.
-¿aquí vivo?
-si, aquí vives-
-wow, es linda y grande.
El corazón comenzó a latir con rapidez, en cuanto se acercaba mas a la puerta principal, sin basilar toco el timbre, mientras Valeria y Draco llegaron hasta ella un segundo después.
No salía nadie a su encuentro, toco otra vez el timbre ya desesperada, las manos le temblaban y la respiración se le agito, no sabia quien estaba detrás de esa puerta.
La puerta se abrió con lentitud, tras ella había un ángel, un ángel con rostro rosado unos ojos verde intensos, una sonrisa radiante un cabello negro, el pequeño extendió los brazos, en ese segundo un choque eléctrico golpeo con fuerza sus cabeza las imágenes volaban frenéticos, rostros conocidos, rostros que aun no había visto comenzaron a llenar su cabeza, se vio vestida de blanco, vio a Hermione. En ese segundo sus pensamientos desordenados por fin tenía un motivo para recordar.
-¡James hijo!- exclamó con fuerza, estrechándolo casi violentamente.
-Mami, yo sabia que regresarías, tía Hermione casi no tenia esperanza, papá se la pasaba muy mal, pero yo siempre supe que regresarías por mi, se que jamás me ibas a dejar solo.
-claro que no, James tu eres mi razón de vivir, como podría abandonarte- repetía mientras lo llenaba de besos.
El niño se veía muy feliz y complacido, definitivamente era muy inteligente, miro detenidamente su rostro.
-Harry, donde esta Harry, ¿tu padre no esta aquí?- dijo desorientada la pelirroja mirando al niño.
-¡Ginny! ¡Oh por Dios amiga!, estas viva- la castaña grito lanzándose sobre la pelirroja llorando de alegría.
-Hermione, amiga que bueno es verte.
-pero ven entra tienes que decirme que paso, todo con claridad, no sabes como estuvimos sin saber de ti, no sabíamos si estabas bien, fue tan horrible todo este sufrimiento. Trataba de explicar la castaña entrando a la casa, pero luego se detuvo mirando con incredulidad a Draco y Valeria, quienes había permanecido muy callados ante el reencuentro.
-¿y ustedes que hacen aquí?- les increpo Hermione molesta.
-espera Hermione, aunque no lo creas gracia s a ellos estoy aquí.
Hermione la miro incrédula luego los miro otra vez.
-lo se, se que no hemos sido los mejores amigos, pero en la vida hay momentos que el perdón llega y tenemos que perdonar aunque sea algo que atente a nuestro orgullo.
-wow, Ginny realmente tienes un corazón de oro, yo solo quiero que pedirte perdón por todo o que te hice, fue lamentable mi comportamiento, espero que seas feliz, te lo mereces- replico Valeria sonriendo, y extendiéndole la mano con verdadero arrepentimiento.
Draco la miraba orgulloso, estaba muy enamorado de ella y con la acción que acababa de hacer reafirmo su amor por ella.
-si Ginny, yo creo que llego tu momento de ser feliz, yo estoy arrepentido de haberme interpuesto entre Harry y tu.
-esto es increíble- dijo Hermione todavía impactada.
Ginny sonrió y los despidió luego, era reconfortante perdonar a alguien orgullosa de si misma regreso donde Hermione y su hijo james.
-tengo que irme un momento, harry debe de estar muy enojado, me fui sin siquiera explicarle nada y creo que estará muy desilusionado, no pude reconocerlo- agrego entristecida la pelirroja.
Beso a su hijo y salio corriendo otra ves a la calle.
Cuando hermione entraba con el niño, llego Ron sofocado.
-Hermione, ¿viste a Ginny?, ¿ha venido por aquí?-
-hola, ron, bueno en realidad, no vas a creer lo que paso, Ginny a recordado todo, recupero la memoria, al ver a James, recordó todo, ahora salio en busca de Harry, pero esta bien- decía rápidamente, sofocada y sin aliento.
-eso quiere decir que Ginny si vino- dijo especulativo el pelirrojo.
-claro que si, obvio, si no como iba yo a saber que recupero la memoria, seria ilógico- Hermione estaba hiperventilando y Ron comenzó a reír ante el nerviosismo de la castaña, era adorable contemplarla, pensó él.
- estas un poco agitada- le dijo sonriéndole.
Hermione sonrojada, intento entrar a la casa un poco molesta además, molesta con ella por ser tan vulnerable ante ese hombre, siempre fue muy segura de si misma y nunca un hombre afectaba su personalidad como lo hacia Ron.
-espera- la tomo del brazo Ron.
-no quise ofenderte ni nada. Disculpa.
Hermione asintió en silencio todavía con la vista hacia otro lugar.
-Eres muy adorable ¿ lo sabias?- confeso el pelirrojo ahora soltándola y tomando con una mano el mentón de la castaña para que pudiera apreciar su rostro.
La castaña lo miro asombrada, pensando si aquello que había oído era real o un sueño.
-eres preciosa, perdona por no haberte dicho esto ante, soy un cobarde. ¿sabes?-
-Hermione, siempre e querido hacer esto- exclamo acercándose a ella mas de lo permitido.
A estas alturas la castaña estaba en las nubes, podría haber pasado un tornado por encima de ella y no se habría percatado de nada, sus cinco sentidos estaban pendientes en los labios que ahora la besaban con infinita ternura, se rindió complacida ante él.
Podía hacer lo que quisiera él con ella, ya no importaba, su corazón, su mente, su alma tenían dueño, Ronald weasley, el único hombre que a amado, que ama y que amara por toda la vida.
Ante la necesidad de respirar, se separaron unos centímetros, jamás ni siquiera imagino sentir algo tan fuerte por alguien ni en sus novelas podría explicar lo que ahora sentía, por fin era completa, él le sonreía radiante.
-te amo- replico Ron besándola nuevamente.
-yo te amo Ronald Weasley, para siempre- reafirmo la castaña entregándose a los labios de su amado nuevamente.
BESOS A TODAS LAS QUIERO DE CORAZÓN
EVE..
**EVELYN**