Holas como han estado, bueno, no me demoro tanto gracias por su paciencia chikas!! sigan leyendo
y GRACIASS!!! de vdd y bueno aqui va el otro capi.
Recuerdan que les dije que iba a ser subidito de tono y todo eso??? puess...la verdad me apena decepcionarlas pero...no hay escena hot esta vez...lo siento,perdon por emocionarlas jaja
Gracias por leer!! Bye que lo disfruten.
FOREVER ALONE escribió:Porfavor continuaaa , ¡me encanta!
JJAJAJAJjjajaja gracias por tu comentario, me dan animos!! ojala que seguido te pases.
dayanala escribió:Por Faaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa actualiza no me gusta estar en que pasa .
Aqui ya te lo traigo.
Lia gracias por estar pendiente, ya no te he leido en el club.
Cuidate!!
Abrazos!! mis queridas lectoras!!
Capitulo 5: Secretos, Coincidencias, Mentiras, Amorios... ¿El destino?
Cada vez, aquel sol que en algún momento dio calor se ocultaba más y más entre aquellas montañas y naturaleza que invisible era a una ciudad tan urbanizada y moderna como New York. Era un atardecer hermoso, aunque los residentes no lo veían de esa forma, tampoco les importaba ni mucho menos.
Dos jóvenes caminaban tranquilamente por la avenida Lexington, si no fuera porque sus manos no se entrelazaban, se podría haber dicho que era una pareja joven y sin problema alguno, la gente que pasaba a su lado los miraba sorprendidos, no era por ser reconocidos como Hermione y Harry de hecho nadie se había dado cuenta de ello, sabían camuflajearse muy bien entre las personas como dos chicos comunes y corrientes. Aquellas personas los miraban, porque había algo en ellos que era imposible no girarse ni por un segundo, hasta la chica mas orgullosa y presumida no dudo en dirigir su mirada hacia aquellos muchachos que sin preocupación alguna se miraban en ocasiones, de sus bocas salían carcajadas sonoras que ocupaban toda la avenida hasta llegar a los oídos del hombre menos feliz en la ciudad, no se daban cuenta como la gente los miraba, algunos con ternura, otros con envidia, las chicas maldecían a Emma por lo bajo por ser tan linda y por tener junto a ella a un chico como Dan. Los muchachos miraban a Emma sorprendidos y apantallados por su espectacular belleza, deslumbraban por las calles eran como un big bang en medio de ese vacío.
-Que te parece si…te invito a comer un helado- dijo Dan divertido
-Está bien, no me vendría mal- dijo controlando un poco la risa que hace unos momentos dan le había provocado, por hacerle una broma sobre una chica que la veía con una mirada asesina.
Juntos se dirigieron a la heladería que se encontraba cruzando la calle. La tienda era grande con mesas alrededor. Solo una familia lanzaba risotadas al aire, charlando amenamente.
Daniel miraba a Watson tontamente, aunque había tenido todos aquellos diez años para estudiarla a fondo, no se saciaba de ello y cada que la chica se descuidaba él se concentraba en ella, solo en ella.
-¿Qué?-le pregunto Emma temiendo que algo le hubiera caído en la cara o que se viera mal con lo que llevaba puesto pues con la sonrisa de idiota que se le veía a Daniel en la cara ,pareciera que se estuviera burlando de ella.
-Oh, nada-Despertó de su sueño con Emma…de nuevo.
Cada noche era un tormento, todo el día pensando en ella, no quería que pasara el día pero tampoco quería que llegara la noche para quedarse siempre junto a ella protegerla, mimarla, acariciarla, aunque sabía que ni siquiera eso podría hacer pues se vería de un todo mal en público y mucho peor a solas, pensaría que era un acosador o algo por el estilo, además el sabia que Emma no lo amaba, y el aun no estaba seguro de sus sentimientos. De toda la gente con la que siempre una persona querría estar la chica estaba en el primer lugar de su lista (bueno, en realidad primero estaba su mama).
-¿Chocolate?-pregunto ingenuo Dan
-MMmmmm no lo sé… No, hoy no, napolitano está bien-contesto inocente.
Dan se alejo hasta el mostrador, dejando a Emma mirándolo con ternura como una madre a su hijo excepto que Dan la dejo pensando otras cosas.
Mirando hacia la avenida que se mostraba detrás de ese cristal en aquella heladería Emma se encontraba un poco desconcertada, tenía un presentimiento un tanto peculiar, tenía que averiguar que era pero ni siquiera paso por su mente alguna idea de lo que pasaría, de pronto sintió unas manos frías cubriéndole los ojos, al principio reacciono con miedo, aunque luego pensó en Dan, pero no podía ser apenas hacia unos segundos que se había ido de su lado, estudiando la mano de aquella persona con las suyas, solo atino a decir: -¿Rupert?-
El pelirrojo le correspondió con un abrazo y una gran sonrisa, había extrañado mucho a Emma, aquellos días se le estaban haciendo eternos.
-¿Cómo has estado? Te he extrañado tanto-le dijo abrazándolo de nuevo.
-Muy bien... ¿y tú?-Contesto correspondiéndole a su abrazo.
-Pues muy bien pero ¿Qué haces aquí?-le cuestiono Emma sonriendo ampliamente.
-Eso debería preguntarte a ti peque-contesto desasiendo su abrazo y posando su mano en la cabeza de Emma y acariciándola, aprovechando ser más alto que la chica.
-Como que que hago aquí, divertirme jajaja
Rupert arqueo una ceja en señal de no comprenderlo que le había dicho y Emma solo pudo rodar los ojos.
-Pues vine a ver a Dan, si no a que mas.-a Rupert se le borro la sonrisa rápidamente.- ¿QUE?
-¡Dios!- Articulo el pelirrojo
No podía ser ahora que seguía, ¿Rupert celoso? eso le faltaba, era como su hermano, su rostro mostro una expresión rara pero a la vez decepcionada y se veía que pronto la tristeza caería en ella si no fue porque Rupert interrumpió sus pensamientos
-No es Evanna?- De pronto Emma miro hacia donde Rupert miraba atónito.
Una rubia cruzaba la calle junto con un chico de unos 3 años mayor que ella, moreno y de complexión delgada, los dos caminaban sonriendo de oreja a oreja y parecía que se dirigían hacia ellos.
-Si- contesto Emma sonriendo con la intención de saludarla. Pero su intención se ahogo cuando Rupert la jalo por la cintura.
****
Dan le sonreía divertido a la dependienta que atendía la caja torpemente pues solo se quedaba viendo al chico embobada, los conos de helado resbalaron de sus manos 2 veces, pero éste al fin había salido de ahí sano y salvo después de una larga coquetería departe de la joven. De pronto al voltear hacia el lugar donde se suponía su amiga tenía que estar, se encontraba un pelirrojo tomándola de la cintura por detrás, tuvo la reacción de quererla ayudar pues pensó que era un desconocido, pero cuando se fue acercando se dio cuenta de que era aquel pelirrojo que por diez años lo había acompañado en ese largo camino de luchas internas entre expresarle a Emma lo que sentía por ella o quedarse como un idiota esperando a que alguien más se la quitara. Sintió celos al principio, pero recordó que Rupert sabia sus sentimientos hacia ella...no le importo los celos seguían ahí, camino hacia ellos rápidamente con los dos pequeños conos de helado.
-¡¡Oye!!-gritó Emma en tono de reproche
-Ella no me puede ver- Dijo Rupert alterado
-¿Qué? ¿Pero por qué?
-No...-iba a decir, pero fue interrumpido
-¿Rupert?- pregunto un chico de ojos azules intensos tomando del hombro al pelirrojo haciendo malabares para no tirar nada.
Al mirarlo este abrió exageradamente los ojos abrazando a Dan dándole palmaditas en su espalda y grito "¡Hermano!" lo que se gano las miradas de todos los presentes, pero el castaño correspondió a su abrazo, lo había extrañado mucho desde hacía un mes que no se veían, todo gracias a que Rupert lo había visitado ya antes.
-Aaauch!! au au!eeh! eeh!-alertó de manchar su brillante y excéntrica sudadera con colores chillantes y chistosos.
Esos chicos, desde los once años siendo su dolor de cabeza, pelándose, gritando, diciendo idioteces, siempre habían sido sus protectores, jamás iba a encontrar a otros mejores guardaespaldas que ellos, eran simplemente prefectos, los amaba, con todo y sus defectos (que eran demasiados) pero ella ni siquiera se inmutaba por averiguarlos, cada día le parecía que crecían mas y a veces hasta extrañaba aquellos días de juego, cuando no les importaba nada, eran solo niños y ya, aquellos días, cuando Dan era un ingenuo niño y Rupert un inmaduro chico que lloraba por los "amores “y "el tiempo perdido” , pero esos tiempos ya habían pasado y era mejor dejarlos escapar porque recordarlo le hacia más daño.
-Un gusto en verte, como has estado eeh?- le pregunto el pelirrojo sonriente y feliz por ver a su hermano de nuevo, pero de pronto recordó a la rubia de la que se escondía, y se puso detrás de Daniel aunque fuera imposible que no se dieran cuenta de él si era 5 cm más grande que Dan.
-¿Qué haces mmm?-pregunto el castaño mirando a Emma con el ceño ligeramente fruncido y extendiéndole el brazo para que tomara su cono de helado.
-Gracias...-Contesto sonrojada- Se supone que se esconde de una rubia misteriosa, pero aun no me ha dicho el por qué-le sonrió e inmediatamente centro sus ojos en la cabellera pelirroja que intentaba esconderse sin éxito- Jajajajaja Rupert no seas tonto, vamos sal de ahí, aun puedo verte.
-¿Ya se ha ido?- Pregunto asomando su cabeza por encima de la cintura de Daniel.
-¡Oye! eso no se toca!- rezongó el castaño por el descuido de Rupert.
-Oh lo siento- contesto apenado.
-Viene para acá- dijo Emma al momento y se puso frente a Rupert dándole la espalda para que se pudiera esconder mejor y le señalo la rubia a Dan para que la pudiera identificar mejor, el solo asintió con la cabeza un poco confuso.
-¿Que... no e-es Evanna?-pregunto agudizando la vista para mirar a la rubia que entraba en el negocio con su guapo acompañante.
Aquella familia los miraba extrañados, ocultando risitas inocentes invisibles para el trió, los dos chicos castaños al frente como si de un altar se tratara sin moverse y el pelirrojo detrás de ellos "ocultándose".
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-Siéntate, yo los comprare- le dijo el chico a la rubia acariciándole la mejilla, mientras ella le dedicaba una sonrisa débil y triste, la noche anterior la había pasado muy mal. Aquel muchacho que la acompañaba era su mejor amigo desde preescolar habían estado juntos y siempre que lo necesitaba, se ayudaban mutuamente.
Viajó hasta New York solo para ver a Daniel, su compañero y fiel confidente...y a alguien más, el idiota que le había puesto los ojos hinchados de tanta lagrima que había derramado por él.
Miró todo el lugar, a lo lejos vio a una pareja, le parecía interesante ¿Que hacían ahí parados sin hacer nada? parecían estatuas, no se movían pero debía admitir que si eran reales se veían muy bien juntos, se enterneció pero la tristeza volvió repentinamente y atacando con más fuerza al pronunciar en su mente "pareja""linda"...
Se fue acercando mas y se encontró con unos ojos azules y unos color miel que se le hicieron familiares hasta que se dio cuenta que aquellas caras le sonreían, y si, si las conocía. Eran Dan y Emma, se le vinieron a la mente los pensamientos que por un momento habían cruzado por su cabeza-"se veían bien juntos"-lo olvido al instante.
Les sonrió, alegrada, ellos serian su salvación, su agua en medio de ese desierto, siempre habían estado con ella en todo momento, en especial Emma.
Corriendo se lanzo a Emma y la abrazo muy fuerte pronunciando-¡Oh Emma!-y cerró los ojos disfrutando aquel abrazo lleno de amor de la amiga que había necesitado tanto.
-Evanna-gritó la castaña preocupada por Rupert, pero su abrazo fue sincero y con cariño para su amiga, además ¿Qué? era mejor que Evanna lo descubriera, y le diera una buena paliza por lo que le había hecho, con lo poco que el pelirrojo le había dicho ya le habían dado ganas de cometer un homicidio ahí mismo.
Hacia 6 meses 3 semanas que el pelirrojo y la rubia habían iniciado una relación mas allá de una amistad, pero claro, menos que un noviazgo formal algo así como..."amigos con...derechos" y los únicos que lo sabían eran Dan y Emma.
Aquel día, una semana antes Evanna había planeado todo junto con ese "descarado" según lo que ella pensaba, planearon donde se hospedarían, que harían, donde comerían, donde divertirse y por supuesto, cuando visitar a Daniel pero sus planes no habían salido como ella los tenía en mente, más bien había sido un completo desastre.
-Evanna ¿pero qué te pasa?- pregunto la castaña al ver que mientras acurrucaba a la rubia en su pecho- para que no descubriera a Rupert que se escondía detrás todavía intentando escapar- las lagrimas resbalaban por sus ojos inevitablemente.-¿No me lo vas a decir?- cuestiono con dulzura en sus ojos como si le hablara a una niña pequeña.
Daniel veía la escena enternecido, mirando a las dos hermosas chicas abrazándose como madre e hija, su sonrisa se extendía aun más cuando Emma hacia pucheritos intentando hacerle sacar una sonrisa a Evanna y tranquilizarla, pues lanzaba berridos algo estremecedores.
-Evanna, cálmate yo estoy aquí, ¿quieres que nos vayamos a sentar?- le pregunto mirándola a los ojos la rubia solo pudo a asentir con la cabeza aun hipando.
Le extendió la mano a Dan recibiendo el cono de él y guiñándole el ojo, la tomo del hombro y le dio la vuelta de una manera algo brusca pero después le toco los cabellos y la acaricio tratando de que se calmara, y las dos caminaron hacia una mesa, Daniel se quedo ahí parado mirando la escena embelesado. Luego de unos segundos de transe por fin reacciono cuando escucho a su compañero de reparto llamarle.
-Pss...Pss!!- llamaba un pelirrojo desesperado, detrás de la puerta del baño de caballeros.
-¿Qué?-susurro Radcliffe, dirigiéndose hacia donde el pelirrojo se encontraba hasta entrar y encontrarse frente a frente con él.
-Ayúdame a escapar de aquí...me siento como un idiota-suplico Rupert.
-¿QUE?...p-pero ¿por qué? ¿Qué sucede?
-Es algo difícil de explicar te lo diré luego.
-No, no, no será luego- contradijo fríamente Dan.
-Por dios... amigo.
-¿Amigo? Rupert me llamas tu amigo- pregunto con decepción Daniel arqueando las cejas ligeramente fruncidas. -Después de todo lo que hemos pasado juntos, ya ni siquiera me cuentas que es de tu vida, a de sonar un poco tonto y-y además cursi, bobo, muy...rarito y todo lo que tú quieras, pero, no lo se...siento que nos estamos distanciando mucho, antes me contabas todo, al igual que yo a ti y me escuchabas, salíamos a divertirnos, éramos más unidos y buena onda-Rupert lo miró con desagrado torciendo una ceja - era una buena amistad aquella, pero ahora solo se reduce a una llamada por teléfono y un "hola"- Aquellas eran palabras que al principio no las había querido decir ,habían estado guardadas muy dentro de sí, pero las había ocultado.
Al minuto un chico de unos 15 años salió de uno de los baños rápidamente se dirigió al lavabo, los veía de una manera un tanto extraña con el ceño fruncido y mirándolos de arriba para abajo, se fue corriendo de ahí dentro con un poco de miedo reflejado en sus ojos. Los amigos hicieron una pausa hasta que el muchacho salió de ahí, y continuaron con su plática.
-¿Qué?-pregunto Rupert sin entender.
-¡AUN no! déjame continuar! sabes lo que dicen de nosotros ahora? que somos unos fracasados que pareciere que somos completos desconocidos.
-Oye...esto es realmente extraño, parecemos un infeliz matrimonio discutiendo- Contesto riendo Rupert.
-¿Un matrimonio?...Rupert, ¿qué tienes?-pregunto extrañado Dan mirándolo de pies a cabeza.
-Hermano por favor sácame de aquí-suplico por segunda vez Rupert ignorando lo que hacía unos momentos Dan le había dicho. De pronto Dan se acerco más al pelirrojo y le dio un gran puñetazo.
-ESCUCHAME- dijo un Daniel enfurecido tomando a Rupert por los hombros. El castaño quiso reírse un poco por la cara que puso su amigo, pero no pudo hacerlo cuando miro que el puño de Rupert se posaba con violencia en su mentón.
-¿¿ESCUCHARTE??!!! QUE MIERDA TENGO QUE ESCUCHARTE.
-Auch- aludió Dan sobándose el mentón viendo que una gotita de sangre salía dl borde de su labio inferior- ¡Mírate! NO SEAS IDIOTA- gruñó, tratando con esfuerzos de darle otro porrazo, que estaba vez si lo dejara inconsciente.
-¡Oh! no esta vez no!-el pelirrojo lo tomo de los brazos y lo empujo levemente.
-¡¡Eres una mierda!! UN NIÑO UN INMADURO Y ESTUPIDO...-le grito enfurecido Dan, evadiendo las manos del pelirrojo que trataban de evitar los golpes de Radcliffe le un puñetazo en el estomago.
-¡¡OOUUUH!! AAAH!!!! No, seas que....aauhchh-chilló sobándose el estomago, quedando hincado en el piso.
De pronto se abrió la puerta y detrás de ella salió un hombre mayor con los ojos fijos en Rupert abriéndolos desmesuradamente y sorprendido miro como Dan le daba la espalda.
-¡Lárgate!- Le ordenó dan mirándolo por el espejo. El hombre salió rápidamente.
Dan se alejo poco a poco sin preocupación hacia el lavabo más cercano, sabía que Rupert solo estaba jugando no era nada grave. Empezó por enjuagarse la sangre que tenía y después se limpio con un poco de papel higiénico.
-Deja de jugar con ella.
-Ahha- gimió quedamente el pelirrojo cerrando los ojos-¿Qué?...te juro que si no estuviera aquí...tirado en el piso estarías muerto.
-¡Oh! claro, yo te dejaría matarme, eres un imbécil.-Contesto con desdeño mirándolo por el cristal aun sobándose el mentón.
-Dime que... es.... lo que te.... sucede. Es... que a-cas-o ¿ahora ya me... odias? no dejare que me... hables así soy mayor...además no te importa...lo que haga más bien a mi debería importarme lo que tú hagas… ¿o ya lo olvidaste? dime… ¿estás drogado?... ¿has consumido mariguana?...- dijo con un poco de dificultad tratando de levantarse.
-No pero debería hacerlo, es mejor que cierres la boca ¿cómo se te ocurre? ¿Eres idiota?...que fue lo que le hiciste a Evanna eh?- le replico dándose la vuelta y dirigiéndose hasta su amigo e hincándose poniéndose a la altura de Rupert.
La puerta se abrió de repente con gran estruendo dejando ver al hombre que parecía era el encargado de la tienda.
-¿QUE PASA AQUI?- susurro casi gritando enfurecido.
Dan solo atino a levantarse -Lo siento- se disculpo rápidamente.
-Si no quieren tener problemas mejor lárguense de aquí o llamare a la policía.
-Es que no sabe...quien es él?...es multimillonario!!...le pagara las manchas de sangre que dejamos.-Se burlo el pelirrojo-Llame a la policía si quiere, nosotros ya nos íbamos, solo jugábamos ¿verdad Daniel?
El hombre salió rápidamente hecho una furia ignorando lo que Rupert le había dicho no sin antes advertirles- "Les doy 5 minutos para que salgan de mi negocio...más vale que saques a tu amigo y se vallan a pelear a otro lado"-Los chicos se dirigieron una última mirada, y digo ultima porque Dan salió del baño hecho una bala dejando a un Rupert asustado y enojado.
“Como puede ser tan insensible”-pensaba Dan buscando con la mirada a su acompañante-“que ya ¿lo olvidamos? ¿Qué quiere decir con eso?”
-¡Dan!- escucho la voz de aquella chica a la que buscaba. Se volteo hacia aquella voz y al mirarla se acerco rápidamente a ella.
Al llegar se encontró con una Evanna de ojos hinchados, unas ojeras increíbles que no había notado y con un muchacho de tez muy blanca, a pero esos sí que jamás se compararía con la de Dan.-Te presento a Devon es un amigo de Evanna.
-Mucho gusto- Saludo cabizbajamente el chico levantándose de su silla y tendiéndole la mano a Dan.
-El gusto es mío- contesto mostrando una sonrisa amable sentándose tranquilamente olvidando lo que hacía unos minutos había sucedido.
-Toma, se derretía rápido eh?-dijo entregándole el cono a el chico y al mismo tiempo evadiendo la tensión que se creó cuando Radcliffe llego-¿Y Rupert?- susurro la chica aprovechándose de que la rubia volteo hacia otro lado apenada. Dan solo la miro con una media sonrisa que estremeció a Emma, dándose cuenta de la sangre que aun escurría de su labio y como Dan sostenía un pañuelo en su boca- ¡dios! ¿Qué paso?
-Emma, lo siento pero nos tenemos que ir.
-¿Qué pero porque tan rápido?-Evanna se acerco hasta ella quedando su boca sobre su oído murmurando “Ahora no, te lo diré después…te visitare pronto o te hablare por teléfono ok”
La castaña solo le pudo dedicar una mirada dolida y una expresión mostrando lastima, lo que a la rubia le molesto un poco fue lo que causo en parte que se fuera.
-Nos veremos luego Daniel-dijo dándole un beso en la mejilla y abrazándolo con fuerzas, no se dio cuanta de la sangre que se derramaba de su labio inferior-Iré a verte pronto a Brodway ten por seguro que ahí estaré.
-Te quiero…me contaras que fue lo que te hizo el patán de Rupert- dijo inocentemente ganándose una mirada confundida de parte de Evanna y en segundos cayó en la cuenta de que ni siquiera había hablado con ella de nada ni de porque lloraba, así que enmendó el error y objetó- S-si este idiota te hace algo le partiré la cara- mascullo enviándole una sonrisa que ella recibió gustosa.
-Hasta luego- se despidió el muchacho
-Cuídala mucho, es un tesoro- advirtió dan con una mirada amenazante.
Emma miro conmovida como Dan trataba de proteger a Evanna como si fuera su padre, ellos siempre peleaban y se molestaban mutuamente, en especial la rubia, siempre trataba de hacerle la vida imposible a Dan con sus bromitas, pero en el fondo los dos se querían y mucho
Se quedaron mirando como la rubia y el moreno se alejaban más y más hasta que Emma rompió el hielo.
-¿Crees que vaya a estar bien?- cuestiono Daniel con un poco de preocupación en su rostro.
-Según lo que me conto…no lo creo, y como es Evanna…bueno…por lo menos tiene a su amigo, es muy buena persona ¿sabes?...se ve que la cuida y la quiere mucho, es un buen chico- remató suspirando.
-¿Qué fue lo que le hizo?
-Es muy complicado de contar, por cierto… ¿donde está eh?
-Ya se fue- dijo tranquilamente comiendo un poco de su “helado” que se derretía lentamente.
-¿Cómo que ya se fue?
-Si así es, vamos, se hace tarde, tenemos que ver la puesta de sol, tengo preparado algo especial para ti.-Dijo cogiéndola de la muñeca.
-ok, ok si pero dime adónde iba a ir tengo que hablar con el…y ¿qué fue lo que te paso?-pregunto preocupada mirando el labio que aun sangraba.
-Te lo explicare en el camino, vamos.
-¿Rupert?- evadió soltándose del agarre de Dan y desviando su mirada hacia el chico que salía del baño caminando pesadamente.
Dan solo pudo apretar los ojos como pensando“ya la regué” .
Emma se dirigió corriendo hasta hacer contacto con la mano fría de su mejor amigo.
-¿Qué fue lo que paso?-le pregunto con una mirada amenazante que asusto mas a Rupert que, cuando alcanzo a ver al chico que había provocado el dolor en su costilla endureció las facciones de su rostro, mostrándose molesto.
-Nada-contesto ignorando a Emma y caminando hacia la salida con trabajo.
-¿Como que nada?...ahora mismo vienes para acá- ordeno la muchacha con un tono enojado.
Rupert se detuvo en seco y camino tan rápido como sus pies y el dolor que lo acometía se lo permitía hacia Emma de nuevo.
-Que-articulo de mala gana.
-M-me explicas que pasó, porque vienes así y porque Dan está sangrando…Oh!! ¡¡Pero si se han peleado!! Quien lo hizo eh? ¿Que provoco esto?
-Fue ese idiota- intervino el castaño que rápidamente llego hasta donde sus amigos se encontraban.
-Este idiota tiene un nombre y merece respeto de parte del mocoso idiota que lo está insultando.
-¡¡JA!!! MOCOSO YO…jajaja no me hagas reír soy un año menor que tu, solo UNO, no creas que eres el rey del mundo
-¿El rey del mundo?... ¿Alguien como yo? Oh! Si ya me imagino, no digas estupideces ¿no tienes otra cosa mejor que hacer?
-¿Cómo qué? GOLPEARTE DE NUEVO-lo último lo dijo apretando el mentón exageradamente lo que hizo que le doliera más el golpe que había recibido unos minutos antes.
-EHH! Les dije QUE SE LARGARAN DE AQUÍ… ¿NO ENTENDIERON? ¡¡VAYANSE SI NO QUIEREN QUE LLAME A LA POLICIA!!-Grito el encargado.
El trió ignoró las palabras de aquel señor regordete que yacía detrás del mostrador.
Los dos se miraron con desprecio algo que jamás había visto Emma en ellos, se quedo perpleja, los sentimientos y sensaciones que recorrían su cuerpo eran todo lo contrario a lo que había sentido cuando habían entrado a aquella heladería, no aguantaría ver más esa escena
-¡Basta!- chilló con un débil grito-Vámonos-tomo a los dos chicos por los brazos haciendo esfuerzos inútiles por guiarlos hasta la salida pues los dos era muy fuertes.-Vamos ¡Muevan sus enormes traseros!
Los chicos no dejaban de mirarse hasta que por fin salieron del local aquel, donde, con sangre tal vez, el fin una amistad se abría sellado.
-Ok ahora sí, me van, a explicar, que es lo que paso.-dijo Emma tratando de calmarse y calmar a los chicos hablando pausadamente como hablando con dos niños pequeños-Vamos a calmarnos y a platicar, ok? Y tu Rupert, me vas a decir que fue lo que paso-con-Evanna ¿vale?
-AAAAHHHAHAHAHAH!!!-gritaron los dos al mismo tiempo tirándose en la banqueta y ganándose las miradas asombradas de todos.
-Oh dios!- exclamo la chica tapándose los ojos con la mano derecha y moviendo la cabeza en signo de negación.
-Vas a ver lo que es bueno!
-No me hagas reír de nuevo.
Toda la gente los miraba sorprendidos y alguna corría de un lado a otro buscando un policía que pusiera fin al escándalo que armaban esos desconocidos.
-¿Se están peleando por la chica?
-No lo sé- la gente creía murmurar, pero su voz resonaba por todo el largo de la calle hasta llegar a los oídos de Emma.
-¡¡Chicos!!¡¡ Ya basta!!... ¡Por favor paren de una buena vez! –Desesperada, trataba de acercarse a ellos para separarlos pero sus esfuerzos eran inútiles- Por favor.
-Parece que si-cuchicheaban las mujeres con ojos rojos inyectados de envidia, lo que enojo un poco a Emma.
-Aaaah!! Si que eres fuerte.-afirmó Dan gritando de dolor.
-Y que creías, ¿que tenia novias a montón por mi maldito dinero?
-¿Qué insinúas?-pregunto dejando de golpear la costilla del pelirrojo.
-NADA
-Vamos dilo
-¡¡CHICOS DETENGANSE!!-Gritó Emma desesperada y al punto de estallar gracias a los tontos comentarios que la gente hacia, sobre la supuesta pelea por “su amor”.
Los dos dejaron de golpearse, habían olvidado que Watson los acompañaba, avergonzados centraron su atención en la figura que se alzaba junto a ellos, radiante y hermosa, algo que Radcliffe llego a rescatar y admirar mejor desde abajo.
Primero unos tenis converse algo desgastados por el uso, pero sin perder el estilo unos jeans ajustados color azul con demasiadas bolsas bien repartidas sobre las largas y bien formadas piernas de la castaña, que hacían se viera más estilizada.
El castaño no quiso demorarse mirando de la cintura para arriba, no era correcto, sacudiendo ligeramente la cabeza y quitando todo pensamiento malo de su mente, levanto mas la mirada hasta encontrarse con unos ojos castaños extremadamente abiertos con un semblante preocupado mirando en una dirección especifica.
Los muchachos asustados giraron la cabeza hacia donde su amiga veía expectante.
Se escucharon voces a lo lejos diciendo-Es ahí- ¡a un lado!- una sirena chillaba mientras que entre toda la muchedumbre se dejaba ver una placa detenida por un gorro azul marino a la que el trió no dejaba de ver atentos.
-Hey! Creo que es emma Watson-grito un hombre cerca de donde los chicos se encontraban.
-Si es ella!
-¡Oigan! Y Daniel Radcliffe!! Jajaja
-¿Qué no es Rupert Grint?-se ”murmuraba” por aquí y por allá
-¿Quién es Daniel Radcliffe?
-¿Cómo que quien es Daniel Radcliffe? Tarado
Distrayéndose e ignorando que dirección tomaría ese gorro de oficial, los tres miraban perturbados hacia todos los lados donde se escuchaba la gente hablar de ellos cosas sin sentido, pero pronto reaccionaron a oír más cerca aquellas voces y visualizar como la gente iba haciendo espacio para dejar pasar a quien sabe qué cosa.
-Tenemos que irnos- animó Emma.
Dan se levanto con trabajo del piso y corrió hasta donde estaba Watson, la tomo del brazo haciéndola caminar, pero esta no quiso y regreso hasta donde Rupert.
-Vamos ayúdame!-le grito a Daniel tratando de levantar a el pelirrojo que aun yacía en el piso, y este otro no tuvo otra opción más que acceder con molestia.
Con ayuda de sus amigos, y grandes esfuerzos, Grint pudo ponerse en pie.
-¿Estás bien?-inquirió Emma con inquietud
Rupert la miro con sarcasmo entrecerrando los ojos.
-Ok, ya te entendí-dijo avergonzada- Vamos
Los murmureos a cada minuto a cada minuto parecían más gritos que cuchicheos, y la gente se iba juntando mas y mas; Cogieron a Rupert de los brazos enganchándolos a sus hombros con la intención de llevarlo casi cargando.
-¡Eeh! Que pasa…no estoy invalido…puedo caminar yo solo- reprochó, con orgullo y suficiencia soltándose del agarre de sus amigo, los cuales a su vez se aislaron un poco con molestia.
Nos escabullíamos avanzando rápidamente entre todas esas personas, habíamos dejado casi por completo el lugar donde armamos aquel lio, me sentí otra vez como un niño pequeño, algo idiota, pero sonreí al darme cuenta que Emma me miraba preocupada mientras corría junto a mí, Rupert iba al frente, corría lo mas que podía, pero no era suficiente, sentía las manos de aquel policía en mis brazos, y su voz reprendedora cada vez más cerca, aunque estuviera lejos. Emma se veía agitada, sus cabellos habían salido de su perfecta coleta y ahora se encontraban alborotados haciéndola parecer una adolecente rebelde.
-No entiendo porque huimos-dijo la castaña poniendo los ojos al frente-Somos actores-prosiguio con orgullo-digo, deberíamos explicar lo que paso, me siento estúpida.
-La respuesta a tu pregunta es que tal vez nos arresten y yo…no quiero eso.- contesto Rupert corriendo más a prisa, tratando controlar el dolor en su costilla.
-¿Arrestarnos?-pregunto la chica sin comprender deteniéndose en seco en medio de la calle.
-Sí, vamos- afirmo Dan saliendo de sus pensamientos al ver el cabello de su amiga detenerse.
Los dos chicos se detuvieron también y vieron a Emma sin comprender lo que hacía Dan solo atino a tomar su mano muy fuerte y la hizo avanzar entre la gente que caminaba por ahí.
-Dan no-decía forcejando.
-Si, vamos confía en mi.
-Pero es que…
-Pero es que… nada- intervino Rupert por el frente.
-Me siento… fugitiva
-Jajajajajaja- los dos muchachos rieron fuertemente lo que causo que la mirada de muchos se desviara hacia el trío.
-Por dios Emma, solo corre- aconsejo Dan sonriendo.
-A que nunca habías hecho esto ¿cierto?-pregunto Rupert
-¿A caso ustedes si?-cuestiono sonrojada la castaña.
-¡¡¡DETENGANSE!!!
-¡Pensé que ya no nos seguía!-grito Rupert-¿Por qué no lo dijeron?
-Porque no lo preguntaste- contesto agitado Daniel.
-Me he cansado ya.-se quejo la chica.
-Tranquila, ya solo falta una cuadra.
-Ni siquiera hemos completado dos cuadras…-Replico Rupert
El hombre aun los seguía alzando en alto una macana que amenazaba con darles un buen golpe en el ojo si los alcanzaba.
-Me duele el estomago-gimoteo Emma
-Vamos peque-la animo Rupert- Ven ponte al frente-La jalo de la mano, arrebatándola de las palmas de Dan y poniéndola al frente suyo.
-Vamos, ¡más rápido!-grito Dan que iba por detrás, sentía más cerca la presencia de aquel policía.
-Juro que jamás volveré a pelearme en público.
-Ojala que así sea- reprochó Emma
-Recuerdo mi primera vez jajajaja
-No es momento para reír Rupert.
-Yo estaba con mi madre en el supermercado, tenía ocho años, me le escape a mi madre y tome un caramelo sin permiso del mostrador, después una señora rechoncha me empezó a perseguí por todos los pasillos, fue divertido jajaja la señora resbalo a la primera jajajaja…corrí y corrí hasta llegar a casa…después tropecé…
-Idiota- lo interrumpió Daniel
-No eres un delincuente.-concluyo Emma.
-No fue por lo que ustedes creen, ese día estaba muy enojado con mi madre, no me había dejado ir a la fiesta de cumpleaños de mi amigo Rodney y la niña que me gustaba estaría ahí.
-¡ja! ¿Por no ir a una fiesta de cumpleaños?...nadie se llama Rodney en la vida real-se burlo Dan.
-Asi que eras picaron desde chiquito.- dijo Emma
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AUN LOS VEO!!!!!-gritaron desde lejos. Los chicos ya habían doblado la esquina.
-Como pueden correr tanto.-dijo Dan
-Créeme los americanos son buenos en eso de correr.-argumento Emma. Dan sonrió
-Y tu mami te zumbó, ¿por eso estas así?-pregunto Dan con burla después de unos minutos.
-Muy gracioso Daniel. Pero si, después vi todo negro.
-¡Basta ya chicos!-Gritó Emma desde en frente.
-Apuesto a que aun te sigue golpeando.-Dijo corriendo disminuyendo su velocidad.
-Ahora me respeta.
-Sí, claro si lo hiciera escucharías mas de razones.
-Rupert es tu madre.
-No la he visto desde hace como un mes.
-¿Qué? En serio necesito hablar contigo, te daré una buena paliza.
-Pero ¿por qué?
-¿Que por qué?- interrumpió Daniel Radcliffe- Que insolencia.
-¿Aun nos persigue?- inquirió la chica- juro que ya no puedo más
Dan pudo girar la cabeza por un segundo, pero no vio a nadie perseguirlos, se detuvo de un tirón y gritó “¡paren!” el pelirrojo y la castaña alcanzando a escuchar su voz fueron parando lentamente, estaban exhaustos y muy agitados. Al recuperar el pulso normal de su corazón, los dos muchachos lanzaron unas carcajadas sonoras al aire.
-Basta no es gracioso!- exclamó Emma con una respiración agitada.- Todo fue su culpa, aun pueden venir.
-Iré a ver- dijo Rupert valiente después de unos minutos de contener la risa.
-¡NO!- le gritó Emma temerosa- podrían estar doblando la esquina.
-Tranquila- la calmó Dan sonriente a lo que Emma mostro un notable sonrojo.
El pelirrojo se asomo lo menos notable para los demas que pudo y si, ahí estaban aquel policía junto con un señor no mayor de los 50 voltaban hacia todos lados y preguntaban a las personas sobre si no los habían visto.
-Ahí siguen-contesto con cansancio.
-Y ahora que vamos a hacer- Dio preocupada Emma.
-Pues, escapar.
-Ya basta- sentenció la chica con valentía, avanzando hacia la esquina con la intención de dirigirse hacia aquel oficial- tendremos que entregarnos.
-No!-gritó Dan- esto es como una aventura, no se si me entienden…esto es…
-¿Qué? Por dios Dan, tenemos que ir nos descubrirán - dijo Watson dándose la vuelta.
-Sí, lo harán si no hablas más bajo.- terció Rupert.
-¡¡HE!! ¡¡Que ya los he pillado!!...¡¡están ahí!!- Esa maldita voz de nuevo, quien era la chillona que siempre tenía que encontrarlos.
-¿¿¿¡¡POR QUE NOS PERSIGUEN!!???-gritó Grint con desesperación- Ya no peleamos, ¿ven? Somos buenos amigos.
-¡¡¡Por causar daños ajenos!!...hicieron que una anciana se desmayara.
-¿Qué? Pero si no había ninguna anciana.
-Cierra la boca Ruppie- interrumpió Watson disimulando muy mal su desesperación.
Corrieron lo más que pudieron hasta encontrarse con una esquina en un supermercado
-Vamos entren.
-¡No!-vociferó Emma, pero Daniel la jaló por la cintura a lo que ella respondió con un débil color rosa en sus mejillas.
-Escóndanse entre los aparadores- susurró el pelirrojo.
Los tres se agacharon, entre aquellos productos lácteos comida chatarra y demás.
-Vamos, muévanse en círculos.
-¿En círculos?...que estupidez.-Dijo Emma con pesimismo.
-Chaparra…tranquila, yo te cuido ok?- Le susurro al oído su castaño amigo rodeándola con su brazo.
-Bueno- contesto sonriendo acurrucándose un poco en Dan- estaré tranquila…si me dices que es "chaparra"- continuó pronunciando la última palabra con dificultad.-Cuando sali de tu apartamento dijiste que me invitarias a cenar, no a ser arrestada.
-Creo que nos han visto- interrumpió Grint con la típica cara Weasley asustado que se le había quedado grabada desde los once años.
Emma y Dan lo miraron con miedo y después localizaron por encima de las pringles de jalapeño a el policía que les haría la vida imposible si pronto los detenía.
-Ok, van a correr lo más rápido que puedan hasta la salida ¿está bien?- lideró Daniel
Corrieron lo más rápido que pudieron hasta que los tres llegaron a la salida juntos y sin problema pero el policía ya había puesto el ojo en ellos, dispuesto a encerrarlos grito ¡deténganse! Corriendo hasta ellos, a lo que Rupert le respondió de una manera no muy educada.
Cuando ya iba cerca de ellos y quisieron correr, el pelirrojo tropezó haciendo que una pirámide delatas cayera hacia aquel jefe de policía, lo que ocasionó un desliz de su parte que seguro le costaría mucho a Grint si aquel choncho y calvo señor volvía a mirarlo por ahí.
Dan arqueó las cejas sonriendo y diciendo- ¡corran! Jajajajajaja
-¡¡ME LAS PAGARÁN!!!!!!!¡¡LOS ENCONTRARE!! ¡¡LO JURO!!- grito el oficial con odio contenido en aquel mensaje.
Jajajajajajaaja se escuchaba por toda la calle, ahora hasta Emma sonreía.
Sus pies se movían al compas, el trió de nuevo, metiéndose en problemas al igual que Harry Ron y…bueno Hermione, jamás dejarían de causar problemas, jamás dejarían de estar juntos, porque eso es lo que era una bella amistad, o al menos hasta que Rupert y Dan arreglaran las cosas.
Sus carcajadas se oían por donde quiera la gente los miraba con miedo y a la vez con duda pero a ellos no les importaba ni siquiera se daban cuenta que seguían corriendo, excepto que no tan rápido como hacia unos minutos antes, pues su estomago estaba adolorido en parte por los golpes y en otra parte por aquel ataque de risa. Corrieron hasta una calle con poca gente, tratando de calmar aquella risa que por algún motivo toda la gente la veía contagiosa.
-WOW!! Jajajajajajajajjaaa
-¿viste eso?- dijo Dan emocionado como un niño pequeño al escapar al hacer una travesurilla.
Emma dejo de sonreír mirándolo con ¿deseo?...a lo que este correspondía con una media sonrisa maliciosa (N/A: ¿ya se imaginan no?) , sin importar lo que pensarán y lo que dijeran en aquel momento sintió un deseo inalterable por aquella chica tan...inocente, que seguiría alimentando sin vergüenza alguna desde esa tarde, ahora se daba cuenta, de que Watson ya no era una niña, si no toda una mujer como cualquier otra, sin embargo por alguna razón, esta era especial.
CONTINUARÁ
yyyyy??? les gusto?????
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