por Madame Delacour. » Sab Oct 24, 2009 1:47 am
Ay, muchas gracias a todas las nuevas lectoras por tan hermosos reviews, son las mejores y bueno, pues al ver que me pedían que continuara con esto pues aqui voy.
-¿Aceptarlo o negarlo?-
-Admítelo Hermione, acepta que te gusta- Ginevra Weasley se encontraba recargada en uno de los tantos sillones de la Sala Común de Griffyndor, a su lado estaba su amiga, Hermione Granger que sostenía en sus manos un libro entreabierto, al fondo se escuchaba el crepitar de la chimenea que lograba calentar un poco el gélido ambiente. En la copa de los árboles ya no quedaban más hojas grisáceas o cafés, el viento soplaba con más intensidad y el frío lograba calarse entre los suéteres de los alumnos, el otoño estaba diciendo adiós para dar la bienvenida al invierno.
-No, no y no- Hermione no iba dar a torcer su brazo tan fácilmente. Ginny era su mejor amiga, le contaba muchos secretos que no se atrevía a decírselos a Harry o Ron, porque ellos simplemente eran chicos y no la iban a entender, pero esta vez, su pelirroja amiga no le iba a sacar fácilmente ni un pío de su boca, si quería enterarse, tendría que esforzarse más.
-Está bien, lo voy admitir pero tú primero tienes que admitir algo- A Ginny le brillaron los ojos pensando que había ganado pero no contaba con la suspicacia de su amiga.
-Muy bien, admito lo que quieras-
-Admite que te gusta Harry-
-Sí, lo admito, me gusta Ha… ¿Qué?- Hermione tomó desprevenida a su amiga, Ginny no captó lo que la castaña quería que admitiera y se puso rojísima, como su pelo.
-Vamos Ginny, no me lo puedes negar, si tu misma lo admitiste- Una mirada de indignación se posó sobre Hermione.
-Yo no admití nada, tú me pusiste una trampa-
-No, yo no tengo la culpa, admite que te gusta y yo también lo aceptaré. Es más, puedo creer que lo quieres, ¿crees que no veo como lo miras?-
-Está bien, me gusta. Ahora que yo ya admití que me gusta Harry, tú también debes de aceptarlo, confiesa- A la pequeña Weasley no le quedó de otra más que confesar lo obvio. Y mientras Hermione seguía sentada en una butaca, Ginny se había levantado de su sillón y se había puesto a dar vueltas alrededor de su amiga con una mirada inquisidora, demostrando que así como ella confesó, Hermione también lo haría.
-Mira Ginny, los primeros copos de nieve, ¿no son hermosos?- Afuera, en los jardines de Hogwarts empezaban a caer los primeros copos de nieve del invierno, Hermione veía como uno se adhería a la ventana y se deslizaba por ella, Ginny disfrutaba del hermoso paisaje que se cernía sobre los campos, cubriéndolo todo de un manto blanquizco, mantenía la mirada en el paisaje que se formaba afuera pero seguía teniendo la concentración fija en su amiga.
-Si, son realmente hermosos, pero no me vas a cambiar de tema. Es tu turno, vamos, acéptalo.- Hermione quiso cambiar el tema de conversación para ver si así se le olvidaba el asunto a su amiga, pero falló, Ginny siguió siendo persistente. Al momento de contestar, un leve color rojizo la iba cubriendo por toda su cara.
-Ginny, este… este…Hmm…-
-Me obligaste a confesar algo que no quería así que ahora te toca a ti-
-¡Hay! Que chantajista eres. Solamente porque me cachaste viendo como entrenaba el equipo de Quidditch de Griffyndor en el campo, no tienes ningún derecho a obligarme a aceptar que me gusta Ron- Si antes empezaba a ruborizarse un poco, ahora la cubría completamente un color rojizo de pies a cabeza.
-Hermione, yo no quería que admitieras que te gusta el tonto de Ronald- La pelirroja se estaba aguantando la risa, el estado de su amiga era realmente chistoso, pero no quería reírse porque iba a incomodar a Hermione.
-¿Ah no? Entonces, si no era esa cosa, ¿Qué querías que admitiera?-
-Yo sólo quería que aceptaras que te gusta el Quidditch. Es que cuando te vi observando al equipo de Griffyndor entrenar, pensé que lo hacías porque te interesaba el Quidditch como deporte. Pero ahora comprendo que lo que realmente captaba toda tu atención era mi hermanito- La castaña no emitió sonido alguno, lo único que quería en ese momento era desaparecer de la vista de su amiga. No quería permanecer más en ese lugar, bastante tenía con haberse delatado ella misma como para soportar el bombardeo de preguntas y burlas de su amiga.
-Pero no te preocupes, yo ya sabía desde hace mucho tiempo que Ron te gustaba, nunca me lo habías contado pero con esto queda oficialmente confirmado que el cabeza hueca de mi hermano te atrae. ¡Bienvenida a la familia cuñada!
-¿Qué? … No Ginny, estás equivocada, tu… tu… - Ahora si, Ginny ya no pudo aguantarse un segundo más la risa y estalló en una sonora carcajada, haciendo molestar más a Hermione.
- Pensé que te habían comido la lengua los ratones, hasta que dices algo, pero no tartamudees, se dice mi hermano-
-Jajaja, ¡Que graciosita! Sólo te digo que Ron no me gusta, y acepto que me gusta el Quidditch, me confundí.- Y con estas últimas palabras la castaña cogió su libro y se marchó de la Sala Común, aunque el clima era muy agradable allí dentro, no soportaba estar cerca de Ginny escuchando burlas.
-¡Si claro como no! A ti lo que te gusta del Quidditch es que mi hermano sepa jugarlo- Masculló por lo bajo la pelirroja, tratando de que Hermione no la escuchara, pero no lo logró. Su amiga no le contestó y mejor continuó su camino mientras Ginny se sentaba sobre la butaca anteriormente ocupada por la castaña y se reía.
