"Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:12 Mayo]

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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:18 Noviembre]

Notapor Aida:DDD » Vie Feb 03, 2012 5:17 pm

Me encanto el cap!!!!!! actualiza pronto!!!! :D
Aida:DDD
 
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:25 Febrero]

Notapor Mrs. Crosszeria » Dom Feb 26, 2012 12:20 am

Y llegó la ingrata!!!!! xD si lo sé, no tengo perdón divino ni nada de eso D: pero ya saben lo que me impide editar x.x ahora no hablare mucho debo salir corriendo a hacer tarea pero antes les dejo este capitulo que espero sea de su agrado, gracias por seguir pendientes de esta historia

CAPITULO 16: VERDADES




El olor a quemado supo era una mala señal, con la ceja levantada corrió a la cocina donde se encontró con la sorpresa que aquel pastel de chocolate que con tanto esmero se había puesto a cocinar ahora estaba reducido a cenizas, el ahumadero fue tal que pronto se apodero de la cocina logrando con esto hacer sonar los aparatos detectores de humo, causando con esto un gran alboroto.

— ¡Cállate alarma del demonio!

Tenía que hacerla callar y pronto, antes de que sus siempre pendientes vecinos llamaran a los bomberos, tomo una escoba que estaba cerca y dando pequeños saltos logro darle un buen golpe, demasiado bueno al parecer ya que el bendito aparato se hizo añicos.

— De eso estaba hablando.

En ese momento, Ana, la chica que ayudaba en la casa llego corriendo.

— ¿Señora, esta bien?

— Si Ana, no es nada, sólo el pastel que se quemo.

La chica al escuchar su explicación suspiro tranquila y se llevo una mano al pecho.

— Vamos no te asustes no es nada, sólo que ahora tengo que salir a comprar más ingredientes, se han terminado.

— Pero, ¿Lo va a hacer de nuevo? ¿No seria mejor comprar uno, Señora Potter?

Chasqueo la lengua, ella sabía que hacer eso con el paladar de Ron era prácticamente imposible, el chico podría descubrir el cambio en segundos.

— No, creo que mejor iré a comprarlos.

Ana, abrió los ojos sorprendida e inmediatamente se apresuró a ofrecerse ella para ir al supermercado.

— No, tú quédate a hacer lo que falta, quiero que todo salga perfecto.

— Entonces llamo a Albert.

Bufó apenas aquellas palabras salieron de la boca de la chica, Albert, su siempre dispuesto chofer, un capricho de James, ya que según él, ella no estaba lo suficientemente capacitada para conducir.

— No, yo iré sola.

— Pero el señor…

— El señor no esta aquí ¿O si?

Ana, se quedo muda y ella no pudo mas que sonreír sabiendo que tenía la batalla ganada, tomo las llaves de una de las camionetas y salió de aquella cocina.

Una vez afuera dio un vistazo a su reloj mientras salía de la mansión Potter, conducía con mucho cuidado y precaución ya que no quería que algo raro pasara y esto le diera la razón a James, de que no era muy buena para conducir, iba tan perdida en sus pensamientos que no fue si no hasta que iba a medio camino que noto un coche extraño por el espejo retrovisor, no quería parecer paranoica pero le parecía que la seguía. Sacudió la cabeza quitando esas ideas de su cabeza.

— No quiero que salgas sin compañía.

Recordó las palabras que James le había dicho muchas veces y sin saber por qué un escalofrió recorrió su cuerpo entero.

— Son tonterías, son sólo tonterías.

Sin poder quitarse los nervios de encima dio un rápido vistazo hacia atrás y el coche seguía ahí, trago saliva mientras aceleraba un poco más, trato de pensar que aquello sólo era una coincidencia, en un dos por tres llegó al supermercado donde estaciono la camioneta lo mas cerca posible de la entrada mientras de la guantera sacaba su botella de gas pimienta, la guardo rápidamente en su bolso y se adentro en la tienda aun con los nervios a flor de piel.

Entro a la tienda y sintió un poco de seguridad, aquel lugar era muy concurrido y sabía que ahí no corría peligro alguno, si es que en verdad existía una posibilidad de esto. Se perdió haciendo las compras y se olvido por completo del extraño coche, llevaba no más de veinte minutos en aquella tarea cuando comenzó a sentir la extraña sensación de que la observaban, levanto la mirada inspeccionando el lugar y por supuesto no encontró nada fuera de lo común, el lugar estaba lleno de señoras comprando, niños lloriqueando y cajas de comida, aparte de eso nada, no había nada raro pero aun así esa sensación no desaparecía, trato de concentrarse de nuevo en su tarea pero fue inútil, las manos comenzaron a temblarle mientras sus nervios iban de mal en peor, por eso mismo escogió lo que le faltaba y rápidamente se dirigió a las cajas para pagar e irse a su casa.

— Sólo respira Lily, respira.

Pagó rápidamente y se dirigió de nuevo a su camioneta, eran tan grandes sus nervios que incluso se metió con torpeza al vehículo, una vez que estuvo dentro puso todos los seguros a las puertas y respiro profundamente.

— No es nada.

Trataba que aquellas palabras entraran de una buena vez en su cabeza, sus labios se movían rápidamente mientras encendía el motor acelerando en el acto, pero ese día la suerte no estaba de su lado ya que no se había movido ni cinco metros cuando alguien se le atravesó logrando que frenara con tal fuerza que su cuerpo fue lanzado hacia adelante para en segundos golpear con gran intensidad el asiento. Tardo un segundo en entender que es lo que había pasado y en poder enfocar bien su vista, para cuando lo hizo sintió perfectamente como su corazón se paralizaba, todo porque ahí frente a ella estaba esa persona que no había visto desde hace ya veinte años, esa persona que estuvo a nada de destrozarle la vida.

Abrió los ojos a causa de la sorpresa, su respiración se agito de manera considerable y sintió el miedo en cada célula de su cuerpo, el hombre que seguía parado frente a su camioneta levanto una mano y la saludo como si fueran grandes amigos.

— Peter.

Era él no había duda, Peter Petrigrew, aquel que por años considero su amigo, aquel que la había traicionado y lastimado como nadie, las lágrimas se hicieron presentes mientras aceleraba y se perdía por las calles de Londres, sentía en corazón en la garganta, sabía que su rostro solo reflejaba miedo, lo único que quería era llegar a casa y contarle a James, tenía que decirle que Peter, había aparecido.

-oooooOOOOOooooo-


La saludo con una gran sonrisa en el rostro, la saludo como si siguieran siendo amigos, no pudo evitar que su sonrisa se ensanchara al ver el miedo en aquel rostro, ver sus verdes ojos llenos de terror le causo gracia, al parecer se había quedado paralizada, estaba por aprovechar aquello cuando ella desapareció haciendo rugir el motor de su lujosa camioneta

Se lo merecía, sabía que la había asustado y esto le agradaba, se sentía poderoso, sentía que podía hacer con ella lo que quisiera, si su presencia le dañaba tanto ya se imaginaba lo que pasaría cuando su venganza comenzara, ellos lo merecían, Lily y James, ella por ser la mujer que mas había amado y por haberlo rechazado de aquel modo, él por estar con esa mujer que le pertenecía, los dos lo habían hecho infeliz, habían arruinado su vida y por eso él los haría pagar. Porque él sabia lo que le esperaba al tal Harry, lo que le iba a pasar sabía haría sufrir mucho a su despreciable familia, a esos dos les esperaba un dolor que los haría desear la muerte, era ahora cuando agradecía estar en el lado correcto, porque toparse con Voldemort, había sido lo mejor que le pudo haber pasado, una vez que tuviera su inmortalidad, los Potter iban a pagar o al menos los dos que siguieran con vida.

— Pronto Lily, pronto nos volveremos a ver.

-oooooOOOOOooooo-


El accidente había sido "trágico", "inesperado", "extraño" "un avión cae, matando a los más de doscientos pasajeros, se esperan sobrevivientes". Estos eran los encabezados de los periódicos más importantes de Asia, el lugar donde aquel avión había caído.

No pudo evitar dibujar una mueca en su rostro al ver como un grupo de rescatistas seguían haciendo aquella labor inútil, no comprendía como es que aquellos humanos seguían luchando por salvar la vida de aquella mujer, él sabía que ella no tenía salvación, no comprendía como es que ellos aun al ver como aquel avión la había partido por la mitad aun continuaban teniendo esperanzas.

— ¡Empuja mas fuerte!

— ¡Pero, es todo lo que podemos hacer, tenemos que movernos, hay mucho que hacer ella no lo va a lograr!

— ¡Cállate y ayúdame! ¡Esta chica tiene familia y tenemos que hacer todo lo que este en nuestras manos para salvarla!

El otro rescatista trago saliva y asintió ayudando a su compañero, él por su parte veía maravillado a esos humanos, él estaba seguro que todo su esfuerzo sería por nada ya que aquella humana estaba a nada de morir, y él lo sabía porque el nombre de aquella chica estaba ahora escrito en su brazo.

Levantó la vista inspeccionando el lugar topándose con un panorama desolador, había mucho movimiento, cientos de cámaras tratando de tener "la mejor toma de aquella desgracia" cuerpos desmembrados por todas partes, heridos que eran transportados a los hospitales más cercanos y claro ángeles, ángeles por todos lados, ninguno de ellos le prestaba atención, todos estaban concentrados en las personas que pronto guiarían, nadie perdía de vista a su alma porque las instrucciones habían sido claras

"No perderlos de vista" "Él estará cerca".

Al recordar esto no pudo mas que acercarse aun más a aquella chica, sabía que esto no era necesario pero al hacer esto no podía evitar sentirse mas "tranquilo" como diría Hermione…

Hermione.

Recordó a la castaña y lo único que pudo hacer fue enarcar una ceja y apretar los puños con fuerza aun cuando no hubiera emoción alguna que alentara tales acciones, simplemente lo hizo porque sabía eso hacían los humanos estando en una situación similar a la que él pasaba. Y es que desde hace unos días Hermione, estaba muy extraña, bueno aun más extraña de lo que solía estar, extraña en la manera en la que él le hablaba y Hermione simplemente parecía estar en otro mundo, extraña en el sentido de que todo el día se la pasaba con la vista perdida en la nada mientras murmuraba palabras extrañas, entre los murmullos pudo entender el nombre de "Harry", muchas veces trato de hablarlo con ella pero el sólo intentarlo era motivo suficiente para que ella tuviera cosas que hacer y desapareciera de ahí.

Hasta él sabía que aquella era una excusa tonta e infantil, pero aun así la castaña no dejaba de preocuparle, algo malo se acercaba y es que ahora además de preocuparse por Voldemort, tenía que estar pendiente de lo que hacía Hermione a cada momento, y aunque ahora pasaban la mayor parte del tiempo juntos, aun había espacios donde él simplemente no la podía cuidar.

¿El motivo por el cual se había convertido en su niñero? Esa pregunta tenía una corta respuesta.

Albus.

Y es que sabía que aquel superior tenía algo que ver en todo esto, un día el anciano se había acercado a él y le había sugerido que era buena idea no separarse de Hermione, al principio él se había mostrado receloso, no confiaba en ese ángel, sabía que se traía algo entre manos y también sabía que si bien su seguridad le venia valiendo nada, la de Hermione si le importaba, él sabía por qué era así, ella era un híbrido, un blanco de Voldemort, pero se suponía ese detalle sólo lo sabían él y Hermione, ¿Cierto?

— Albus, no sabe nada.

Repitió una vez mas aquella oración que llevaba días en su mente, era necesario decirla para poder convencerse que Albus en efecto no sabía nada.

— ¡Ayúdame!

El grito de aquel hombre lo saco de sus pensamientos, fue justo a tiempo ya que en ese momento el alma de aquella chica abandono el cuerpo para segundos después confusa quedarse al lado de aquel cuerpo que habito por años, él pudo ver en sus ojos el miedo al notar como había sido partida por la mitad.

— ¡Oh por dios!

— Acompáñame Brenda.

Brenda, asustada dio un brinco y se giro hacia él.

— ¿Quién eres?

— Eso no es necesario que lo sepas, sólo acompáñame.

— No, yo tengo que volver.

No pudo evitar rodar los ojos ante aquellas palabras, él no era Hermione y sabía no tenía su tacto así que sin importarle demasiado los sentimientos de Brenda, hablo.

— Has muerto, es tu hora y me tienes que acompañar.

La chica abrió la boca sorprendida pero él supo que algo en su mirada le indico no era bueno preguntar mas, él le tendió su mano y ella la tomo insegura.

— ¿Cómo te llamas?

Él suspiro y supo de esa pregunta nunca se salvaba.

— Draco, mi nombre es Draco.

-oooooOOOOOooooo-


Sólo era un alma más.

Suspiro mientras regresaba a su "lugar de trabajo", llevaba toda la mañana en aquella situación, yendo y viniendo, guiando alma tras alma, vida tras vida, siempre la había caracterizado su comprensión hacia aquellos humanos y es que en cierto modo entendía su sufrir, pero ahora no era así, ahora al estar parada en medio de aquellos cuerpos simplemente no sentía nada, y sabía eso era bueno, ella como ángel de la muerte no debería sentir y estaba segura debería estar tranquila por ser como los demás ángeles pero… decir que no sentía absolutamente nada, era mentir, sentía algo, algo extraño en su interior, una molestia que no se iba con nada, una sensación de que algo estaba mal, de que a ella le faltaba algo.

— ¡En que te amo Hermione!

Aquellas palabras aparecieron de nuevo y ella no pudo más que entrecerrar los ojos.

— ¡En que te amo Hermione!

— Tú no me puedes amar Harry Potter, no es de humanos.


Bastaba con cerrar los ojos para poder ver aquella mirada de Harry, cargada de dolor y decepción, esto sólo empeoraba las cosas, al parecer a alguien no le parecía suficiente con que se sintiera basura, una basura mala que sólo hacía sufrir a Harry, no, aparte de eso ella tenía que cargar con el recuerdo de aquella mirada que tanto mal le hacía.

— Tú no lo amas.

Una vez más aquellas palabras escaparon de sus labios, en las últimas tres semanas, que era el tiempo que llevaba alejada de Harry, eran incontables las veces que aquella frase se repetía casi por si sola, era como si alguna parte de ella estuviera aferrada a hacerla entender que ella no podía amar, después de todo ella ni siquiera sabia que era ese sentimiento, seguramente algo estaba mal con su cuerpo, seguramente se había averiado, y eso causaba aquellas cosas que ella no comprendía.

— Harry.

Apenas lo nombro supo no debió hacerlo, y es que cada vez que eso pasaba aquella extraña sensación en su interior aumentaba, era molestia mezclada con algo bueno, algo que la hacía sentirse completa, algo que le hacía pensar que estaba en el lugar correcto. Suspiro sin poderlo evitar.

Negó con la cabeza mientras desviaba la vista tratando de distraerse, no era bueno pasarse todo el día pensando en Harry, al ver aquella desgracia por alguna razón unas palabras resonaron en su cabeza.

— Otro ángel desapareció, estamos seguros, era un hibrido, no quedan muchos.

De manera inconsciente se abrazó a si misma en un intento inútil de sentirse protegida, ella sabía que no estaba a salvo, cualquier día Voldemort podría encontrarla.

— ¿Hermione?

— Draco.

— ¿Estas bien?

No pudo evitar sonreír de medio lado al escuchar tal pregunta, no había día que aquel ángel no la hiciera.

— Por supuesto.

Ante su respuesta Draco, enarco una ceja, sabía lo que venía así que tenía que cambiar rápido el tema, ahora si el rubio empezaba con sus preguntas ella no podría huir como siempre.

— ¿Mucho trabajo verdad?

— Si.

— ¿Y cuántos llevas?

Lo supo en cuanto aquella pregunta salió de su boca, era la estúpida y tonta que se le pudo haber ocurrido y es que ¿En que universo paralelo ella preguntaría semejante tontería? ¿Cuándo si siempre mostro un apego importante hacia los humano? Encontró la mirada de Draco y supo él tampoco lo podía creer.

— ¿Cuántos llevo?

— Yo…

— Hermione.

Hablo de manera desesperada, no podía permitir que el chico le hiciera alguna pregunta incomoda.

— Yo llevo diez, pero creo que…

— ¡Hermione!

El grito de Draco la hizo callar al instante, los ángeles que estaban cerca de ellos levantaron la vista y los veían fijamente, segundos después se dieron cuenta que ahí no había nada interesante y bajaron la vista hacia el cuerpo moribundo del humano que tenían que guiar.

— ¿Puedes bajar la voz?

— No, no puedo ¿Qué demonios te pasa Hermione?

— No me pasa nada, no sé de que hablas.

— Por favor no empieces.

— ¿Empezar que?

— Hermione, te conozco, sé que algo paso con Harry, o dime ¿Acaso de un día para otro te dejo de interesar? ¿Te canso tu mascota?

— ¡No es mi mascota!

Su grito no lo esperaba, esa necesidad de gritar era nueva, o al menos desde que se había alejado de Harry, no lo había sentido.

— Si no quieres que lo llame así, dime de una vez por todas que paso, Hermione, temo por ti ¿Sabes que desapareció…?

— Lo sé, un ángel desapareció.

Guardaron silencio por unos minutos.

— Temo por ti Hermione, lo creas o no me preocupas, sé que algo paso, algo grave, algo que te orillo a alejarte del humano, sabes que yo te puedo ayudar.

— No, no puedes.

— ¿Qué paso, Hermione?

Sabía que no podía ocultarle por mucho la verdad al rubio, pero aun así no tenía idea por donde empezar, bajo la vista y se mordió el labio. Lo intento un par de veces pero la voz no quería salir, fue hasta el cuarto intento que por fin lo logró.

— ¿Sabes que es el amor?

La reacción de Draco, fue como lo que esperaba, el ángel abrió los ojos y la vio extrañado.

— No.

— Pues yo tampoco lo sé.

— No entiendo, Hermione.

— Yo tampoco.

— ¿De que hablas?

— Draco, nosotros no amamos.

Aquello era algo que todos sabían pero tenía que mencionarlo, tal vez ocurriera un milagro y Draco, le dijera que estaba equivocada, que los ángeles si podían amar.

— Eso es verdad, nosotros no amamos, los ángeles no…

— Yo no soy un ángel como tú, soy un híbrido.

— No comprendo que me quieres decir.

No pudo evitar rodar los ojos ante la ignorancia de Draco, para ella era más que evidente lo que ahí pasaba.

— ¿Aun no lo ves? ¿No es obvio?

— No.

Respiro profundamente, aun ella misma se negaba a aquella verdad, pero por otra parte sabía que tenía que enfrentarlo, sabía que si aquello era cierto estaba en un grave problema, y que mejor que decírselo a Draco para que él la sacara de su error, porque era un error, una tontería suya. Bajo la vista.

— Creo que yo, que yo…. Me en… me en…

— ¿Te enamoraste?

No esperaba que el rubio entendiera sus monosílabos.

— Me enamore de Harry, o al menos eso creo que pasa ya que no encuentro otra respuesta a coherente a lo que me pasa.

Draco, estaba por contestarle lo supo porque aun sin verlo él maldijo por lo bajo, pero su respuesta no llego, segundos después escucho una maldición por parte del rubio y después de eso una voz, una voz que jamás pensó escuchar, al menos no cuando se estaba confesando de esa manera.

— Eso me lo esperaba mi querida Hermione.

Levantó la vista rápidamente y sus ojos se toparon con unos intensos ojos azules que la veían con curiosidad.

— Albus.

Esta bien, ahora si estaba en problemas.

— Eso me lo esperaba mi querida Hermione.

Todo se volvió confuso para ella, después de escuchar aquellas palabras un pitido en sus oídos le impidió seguir el hilo de la conversación que al parecer Albus y Draco tenían, en su mente todo era imágenes, confusas imágenes. Por un lado la palidez exagerada de Draco mientras Albus sonreía y seguía tomando su hombro, en ese momento los labios de Albus se abrieron y comentaron algo, pero no pudo saber que fue, él hablo muy rápido, demasiado rápido para que ella entendiera por encima de ese sonido que no la dejaba escuchar.

— Estas en problemas.

Aquella vocecita que llevaba días torturándola se hizo presente ella no pudo mas que tragar lentamente saliva y ver como Albus, seguía hablando sin dejar que Draco le contestara.

— Es tu fin.

Bien, aquello no era necesario que se lo dijera aquella tonta vocecita, ella lo sabía, sabia que estaba en problemas y graves, eso sin contar el hecho que por su estupidez había puesto en peligro a Harry.

Harry.

El recordar al moreno sólo logro que su preocupación se disparara, ella podía dejar de existir la verdad eso no le importaba tanto, es más, viéndolo desde cierto punto de vista aquello podía ser bueno pero Harry…

No.

Él no podía correr ese peligro por su culpa, a su mente llego la historia que el mismo Albus le había contado, sabía que los ángeles como el anciano eran capaces de hacer cosas horribles.

Sabía que existía la posibilidad de que alejándose de Harry todo quedara en el olvido pero ahora lo entendía todo, para ella sería más fácil dejar de existir que dejar por completo al moreno. Ya que si bien era cierto en esas semanas no lo había visto, todavía tenia la esperanza de volverlo a ver cuando todo se hubiese calmado.

Fue en ese preciso momento que lo comprendió, fue en ese instante que se identifico con Voldemort, o mas bien con Tom, seguramente él se había sentido igual al descubrir el peligro al que su amada se exponía al estar a su lado, todo cambio en un momento, paso de ver a Voldemort como un monstruo, a verlo como la victima que en verdad era.

— Como él, eres como él.

— Sálvalo.


— Tom fue citado a una reunión especial, yo que estuve presente les puedo decir que tratamos de persuadirlo para que entrara en razón, le propusimos olvidar el asunto si él se olvidaba de Elizabeth, por supuesto, no tuvimos éxito alguno. Sabíamos lo que intentaría hacer, lo sabíamos y aun así no hicimos nada, tuvimos la tonta idea de que después de todo algún día ese amor terminaría, no fue así y Tom intento amarrarse las alas.

Por algún motivo aquella conversación que había tenido ya hace tiempo con Albus llego a su cabeza, amarrarse las alas ¿Qué significaba en verdad aquello? ¿Seria verdad que sólo fue una manera de hablar de Albus, o era otra cosa?

Algo le decía que aquello de amarrase las alas era su salvación o al menos la de Harry, pero no podía asegurarlo, ni siquiera estaba segura de lo que era eso, para empezar ellos los ángeles de la muerte no tenían alas. Fue entonces que su boca cobro vida propia y se abrió para preguntar algo que no estaba segura querer preguntar y menos a ese ángel superior.

— ¿Qué es amarrarse las alas?

Su pregunta ocasiono algo que ella no esperaba, la conversación que Draco y Albus tenían cesó de golpe mientras Albus la veía como si tuviera algo feo y asqueroso en la cara.

— ¿Hermione?

Fue evidente que aquella interrupción de su parte no le gusto para nada a Draco, ya que le dedico una mirada que ella no pudo comprender del todo.

— ¿Por qué lo preguntas?

Muy al contrario de lo que esperaba la voz de Albus estaba tranquila, ella no pudo mas que encogerse de hombros tratando de restarle importancia a aquella pregunta que ahora sabía nunca debió hacer.

— Ya veo.

— ¿Qué ves Albus?

El anciano, sonrió de medio lado ante la pregunta de Draco, era como si la pregunta del rubio le divirtiera, fue en ese instante que noto como los ángeles que estaban a su alrededor les prestaban mas atención de la necesaria, tal vez fue por eso que Albus deposito su dedo índice sobre los labios y les indico no hablaran mas. Estaba por preguntar que demonios era aquello cuando otro ángel se acercó a ellos, ella noto que le dedicaba una extraña mirada a Albus.

— Albus.

El recién llegado movió la cabeza en forma de saludo, ella imito su movimiento aunque no tenía idea de quien era aquel ángel.

— Severus, que gusto verte.

Al ser nombrado, aquel ángel torció la boca, gesto que le pareció a ella asemejaba mucho a una sonrisa sin llegar a serlo. Aquel desconocido no le inspiraba confianza, él tenía la nariz larga y su cabello era totalmente negro, sus facciones al contrario que las de Albus no invitaban a tomarse muchas confianzas con él.

— ¿Gusto? Hablas como un humano Albus, creí que habíamos dejado claro ese punto.

Albus, sonrió y le dedico a ella una extraña mirada.

— Creo que siempre tendremos puntos de vista diferentes en ese tema, nunca nos pondremos de acuerdo.

— Eso es claro Albus, yo si sé lo que soy, yo no soy un hi…

Severus callo al instante, era como si aquellas palabras se le hubieran escapado, y es que a ella le pareció que lo que estaba a punto de decir se había atorado en su garganta, inmediatamente le lanzo miradas de desconfianza a ella y a Draco.

— No es el momento de perder el tiempo hablando de esto, por si no lo has notado tenemos trabajo que hacer.

— Y en eso estoy, no te preocupes por ello.

— Pues no lo parece, desde allá se ve que estas muy ocupado haciendo "vida social", por si no lo recuerdas tenemos que tener mucho cuidado, estando en…

— ¿En guerra? Créeme que no subestimo a Voldemort, se tan bien como tú que puede aparecer de un momento a otro.

Apenas Albus, nombro a Voldemort, Severus dio un pequeño salto hacia atrás y dirigió su vista alrededor como si esperara que el ángel se apareciera de un momento a otro reclamando el alma de aquellas personas. Había algo en la mirada de Severus que le hizo pensar que él le temía a Voldemort, pero todo duro apenas unos segundos, para cuando menos acordó la mascara de frialdad apareció en el rostro de aquel ángel.

— No lo creo, él sabe perfectamente que…

— ¿Qué no puede aparecer aquí con tanto ángel reunido? ¿Qué no nos puede vencer a todos juntos? ¿Eso es lo que sabe, Severus?

Severus apretó los labios evidentemente tragándose sus palabras.

— No es el momento de hablar de eso, al menos no ahora.

Ella pudo notar enseguida la desconfianza de Severus, y no lo podía culpar esos no eran tiempos de andar hablando de temas así con cualquiera. Pero Albus, sonrió al ángel y negó con la cabeza.

— Creo que no te he presentado, ellos son Draco y Hermione.

Apenas escucho sus nombres, Severus, levanto el rostro mirándolos con evidente superioridad, de nuevo movió la cabeza en forma de saludo.

— Bueno será mejor que nosotros nos vayamos.

No esperaba escuchar la voz de Draco, así que al hacerlo no pudo evitar mirarlo con curiosidad, pero entonces entendió que era el momento adecuado para salir huyendo de ahí.

— Si, es verdad, tenemos trabajo, nosotros…

Pero apenas dieron media vuelta Albus tomo su muñeca y le impidió irse de ahí, ella giro su cuerpo y le suplico con la mirada la dejara alejarse de ahí.

— No, necesito hablar ahora mismo con ustedes.

— Tenemos trabajo.

— Eso no importa ahora.

En cuanto Severus escucho tales palabras se escandalizo, y ella lo pudo ver perfectamente.

— ¿Qué no tiene importancia? ¡Cómo no la va a tener! ¡Deben guiar almas!

La reacción de Severus le preocupo ya que la única manera de que el ángel entendiera la importancia de aquella platica es que Albus le confesara que era un híbrido, y no cualquier híbrido, si no uno enamorado de un humano, algo le decía que si Severus se enteraba ahora si estaba perdida.

— No me malinterpretes Severus, esta claro que es importante pero no ahora.

— Pero…

— Después hablaremos de esto, ahora si nos disculpas tenemos cosas que arreglar, si no es mucha molestia ¿Podrías llamar a otros ángeles para que los cubran? Como tú dijiste no es momento de dejar almas solas.

Lo último que alcanzo a ver antes de desaparecer de ahí con Albus y Draco fue la mueca que Severus le dedico a Albus, era claro que aquellos ángeles tenían una platica pendiente.

-oooooOOOOOooooo-


— Tú no me puedes amar Harry Potter, no es de humanos.

Tomó la pequeña pelota que estaba sobre la mesa y la examino con cuidado, era tan simple, insignificante y rosa, muy rosa.

— La vida no es color de rosa Harry.

Un triste suspiro escapo de su pecho mientras apretaba fuertemente la pelota de goma.

— No estas solo, Harry, yo siempre voy a estar contigo.

Tomó impulso y la pequeña pelota de goma se fue a estrellar a un costoso florero que se interpuso en su trayectoria, esto logro un gran escandalo, una solitaria lágrima viajo por su mejilla, pero la limpio rápidamente.

— No más.

No quería empezar de nuevo, la verdad era que ya no tenía más lágrimas para derramar, primero la perdida de Luna, no podía dejar de pensar que si no hubiera sido por ese maldito accidente a estas alturas seguramente estaría de viaje con su esposa o posiblemente con la noticia de que pronto sería padre, todo hubiera sido tan diferente.

Y por otro lado estaba Hermione, su más grande dolor de cabeza.

— Tú no me puedes amar Harry Potter, no es de humanos.

Una vez más aquellas benditas palabras aparecieron en su cabeza ¿Por qué tuvo que decirlas? ¿Acaso no se podía simplemente quedar callada? Todo hubiera sido más fácil, estaba seguro que aguantaría más el hecho de no volverla a ver sin saber nada más de ella a todo esto que pasaba ahora. Pero todo había sido su culpa ¿En que momento se le ocurrió que Hermione lo recibiría con los brazos abiertos al escuchar su confesión?

— Soy un ángel, un ángel de la muerte…

Una sonrisa intento formarse en su rostro pero no pudo, al parecer sus mejillas habían olvidado lo que era sonreír, ya que al tratar de hacerlos estas se sintieron extrañas y tiesas.

Aun recordaba como había tomado todo eso de la "condición" de Hermione, el como se había burlado de ella, el como trato de negar toda aquella verdad, y también recordó el miedo que sintió al saber que nada de lo que ella le decía era mentira, pero había algo que también no podía olvidar, lo importante que se sintió al saber este secreto.

Respiro profundamente, no podía encontrar el momento exacto en que su amistad con la castaña cambio ¿Cuándo fue que comenzó a sentir aquel sentimiento que él juro enterró junto con Luna? No lo sabía, Hermione se lo había ganado poco a poco, con su forma de ser, apoyándolo cuando nadie más lo hacía, estando ahí para él cuando nadie mas lo intentaba. Para cuando se dio cuenta ya estaba perdidamente enamorado de la chica, es por eso que no dejaba de preguntarse que si lo hubiera notado a tiempo ¿Lo hubiera evitado?

Negó con la cabeza, la verdad era que él no hubiera hecho nada para evitarlo, aun cuando ella simplemente no lo pudiera amar.

Sin duda eso sólo le pasaba a él, al parecer Harry Potter estaba destinado a no amar. O al menos a amar y ser feliz por el resto de su existencia por ello, ya que o perdía al amor de su vida o se enamorada de un verdadero imposible, porque era hora de aceptarlo por mucho que quisiera Hermione jamás lo podría llegar a querer, tal vez era por eso que las palabras de la castaña le dolían tanto.

— ¿Joven, se encuentra bien?

Escuchar aquella voz lo tomo desprevenido, había olvidado por completo que se encontraba en la casa de sus padres esperando a su mamá.

— Si, estoy bien.

— Pero… oh, el florero de la señora Potter.

No paso desapercibido para él, el hecho de que la chica veía con temor los vidrios rotos en el piso, esto no pudo mas que exasperarlo ¿Qué esperaba, que se abriera las venas ahí frente a ella?

— Límpialo, necesito estar solo.

— Pero…

— No voy a hacer nada, sólo límpialo.

— ¡Perdone usted, no quería incomodarlo!

— No importa, sólo retírate por favor.

La chica se retiro, pero no pudo regresar a lamentarse, ya que en ese momento escucho como una camioneta derrapaba frente a la casa, al asomarse por la ventana descubrió que era su madre la que hacía tal escandalo, estaba evidentemente alterada y bajaba con dificultad de la camioneta, salió disparado a su encuentro, temía que se fuera a desmayar.

Apenas llego a su encuentro supo algo en verdad malo pasaba, su madre no dejaba de repetir un nombre, un nombre que en su vida había escuchado.

— Peter…. Peter, Peter ha vuelto.

— Mamá, reacciona ¿Qué paso?

Sin saber que hacer opto por mover el cuerpo de su madre tratando de que reaccionara, en el estado en que venía le sorprendía que hubiera llegado por si sola a la casa.

— Mamá, por favor.

Pero su madre seguía sin reaccionar, así que la tomo en brazos y la metio en la casa, una vez dentro le grito a Ana, la cual llego corriendo a su encuentro.

— ¿Qué… ohhh?

— Rápido, trae algo de alcohol.

Ana asintió y corrió a busca lo que él le pedía, mientras subió las escaleras en dirección al cuarto de sus padres aun con el cuerpo de su mamá en brazos. Recostó a su madre en la cama pero ella seguía sin reaccionar, no dejaba de repetir el nombre de Peter.

— ¿Mamá?

— Él no murió, él volvió…

Su madre dejo escapar un sollozo y enseguida se tapo la cara con las manos, esto no hacía más que preocuparlo cada vez más, sabía que tenía que llamar a su padre, tomó el teléfono y marcó.

— Comunícame con mi papá…. No me importa que este en junta… ¡Rápido!

Segundos después James Potter estaba al teléfono.

— ¿Qué pasa Harry? Estoy en junta, muy ocupado…

— Es mamá esta mal.

Sus palabras tuvieron un efecto inmediato.

— ¡Mal! ¿Cómo que mal, que le pasa?

— No te alteres, pero llegó hace unos momentos, no para de repetir un nombre y no se que hacer.

— ¿Nombre, que nombre?

— Un tal Peter.

Silencio.

Lo único que escuchaba era la pesada reparación de su padre, casi lo podía ver sentándose en la silla mientras se tapaba la cara con una mano.

— ¿Papá?

— ¿Has dicho Peter?

— Si, no deja de decirlo y algo de que no esta muerto, pero no tengo idea a que se refiere, ven pronto, ella te necesita.

— Voy para allá.

Colgó sin siquiera despedirse de él, no es que esto le preocupara ya que algo le decía que ahí pasaba algo muy grave. Ana llegó unos minutos después con el botiquín de primeros auxilios, tomó un pedazo de algodón y lo empapo en alcohol, lo acerco a su madre y ella tardo unos instantes en reaccionar al olor, para cuando lo hizo abrió los ojos y soltó un chillido.

— ¡No murió! ¡Peter, no murió!

Como si su madre fuera sólo una niña pequeña se aferro a su pecho y sollozo aun más.

— Mamá todo esta bien, estas en casa todo esta bien, papá ya viene para acá.

Sus palabras no tuvieron el efecto que él espero, su madre seguía llorando sin control alguno y repitiendo un sinnúmero de veces ese nombre.

— Todo está bien, tranquilízate.

— ¡No está bien!

En el rostro de su madre había miedo, dolor e ira, nunca antes había visto tales emociones en aquel dulce y siempre comprensivo rostro.

— ¡Nos va a hacer daño Harry! ¡Mucho daño! ¡No murió! ¡No quiero que lo haga de nuevo!

Sabia que si su madre seguía hablando él tendría sus respuestas, así que le indico a Ana se retirara. Una vez que la chica salió de la habitación él se sintió con la libertad de hablar.

— ¿Hacer que, mamá? ¿Quién es Peter? ¿Por qué le temes tanto?

Al escuchar ese nombre, la siempre tranquila señora Potter lloro con más fuerza.

— Mamá ¿Qué te hizo?

De pronto aquella terrible posibilidad se abrió paso y sintió un odio hacia aquel Peter aun sin saber quien era o que es lo que había ocasionado.

— ¡Él trato de abusar de mi! ¡Él trato de matarnos!

Apenas aquellas palabras llegaron a su cerebro, supo se había puesto pálido y una inmensa preocupación se instalo en su pecho.

— ¿De que hablas?

— ¡Él era nuestro amigo, era nuestro amigo y aun así trato de matarnos a ti y a mi!

— ¿Qué?

Aunque la situación era fácil de comprender, no le cabía en la cabeza la idea de que alguien le quisiera hacer un daño así a su madre, o a él mismo.

— ¡Él nos odia, él nos quiere hacer daño, él…!

No supo que otra cosa le quería decir su progenitora ya que después de aquello Lily Potter perdió la consciencia, él apenas pudo reaccionar a tiempo para que no se lastimara, mientras en su cabeza hacían eco las palabras que le acababa de decir, ¿Qué demonios no sabía? ¿Quién era Peter, y como estaba eso que los quiso matar a los dos?

Sin duda el destino estaba empeñado en llenarlo de problemas, ya que ahora además de preocuparse por Hermione, tenía que hacerlo por un viejo enemigo de sus padres y al parecer de él mismo también.

Y sip, eso es todo por hoy ¿Qué les pareció? ¿Les gusto? Espero que me dejen sus comentarios en un post, y enserio tratare de no tardar tanto (?)
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:25 Febrero]

Notapor anally » Dom Feb 26, 2012 1:00 pm

:D :D Seeee...!!!
Has Regresado.... :D

Que emocion, escribo y leeo ajajaj :o :o :o
Mi fic: Madre, No quiero ser un Potter http://harrypotter.lsf.com.ar/madre-quiero-ser-potter-t65687.html

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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:25 Febrero]

Notapor Tagy » Dom Feb 26, 2012 10:22 pm

Oh por Dios estaba revisando a ver si por casualidad habías actualizado y casi me caigo de la silla al ver el nuevo cap. la verdad esq a pesar de revisar ya estaba perdiendo las esperanzas. Bueno ya expresada mi frustración te comento el cap. la verdad me encanto como alternabas a los personajes con sus pensamientos. Esta vez habían más puntos de vista; Lilly, Draco, Hermione y Harry.
Lilly que desobediente yo entiendo el que quiera ser independiente y todo. Y que el comentario de James con que era mejor que tuviera un chofer no le agradara a mí tampoco me agradaría pero por algo él le dijo que no saliera sola. Yo sinceramente creía que algo malo le iba a pasar afortunadamente no fue así por lo menos en lo físico porq en lo emocional pobre pero yo también me hubiese puesto así al ver aparecer a la rata después de todo lo que le hizo.
Mmm Draco no se él también es raro porq vive preocupado por Hermione pero ese no es un sentimiento humano?
Por otro lado Hermione ya acepto su enamoramiento y eso es bueno pero han pasado tres semanas sin ver a Harry a mi seguro me da algo. Pero bueno ella sabrá. Lo malo es que andan detrás de ella y se percato que también del ojiverde. Albus me intriga mucho no sé como clasificarlo si bueno o malo. A veces siento que es malito pero en otras ocasiones más bien lo veo bueno y uy! la aparición de Snape me encanto su personalidad siempre me ha cautivado y siento que tiene algo q ver con el anciano. Y que conversación tiene Albus con Draco y Hermione?
Por último Harry pobre chico no entiende nada, de verdad q el pobre esta súper perdido. En parte tiene razón con lo del amor esq no le va bien en ninguna primero Luna y ahora se enamora de un ángel de la muerte y está convencido de q ella nunca lo va a amar y tras de eso preocupado no solo por su castaña q lo trae loco sino q ahora se tiene q preocupar por Peter.
Bueno te deje un comentario algo largo espero no te enojes y gracias por actualizar ya tengo las esperezan renovadas ahora espero no tardes mucho por favoooor jajaja estoy loca esq paso tanto tiempo que no actualizabas que casi paro en el psiquiátrico.
Pero en serio ACTUALIZA sin presiones, saludos.
Chao
Última edición por Tagy el Lun Mar 05, 2012 5:54 pm, editado 1 vez en total
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:25 Febrero]

Notapor Marione Black Potter » Lun Feb 27, 2012 3:18 pm

hola que bueno que actualizaste!! :D :-P :-P

Me gustó mucho... aunque no me imagino a colagusano intentanto abusar de Lily y por Dios que no quiero imaginarlo :? :? :? :? :? :shock: :shock: :shock: aunque claro, esta muy bien él por qué del odio y el miedo que sienten por ese tipo que si mal no recuerdo está de parte de Voldy... y hablando del diablo... dónde anda que no aparece a robar tan alma que esta a la espera... y yo insisto en me imagino Hermione del lado de Voldy... :twisted: :twisted: :twisted: :evil: :evil: :evil: y suspongo que Dumledore necesita a un ángel enamorado para hacerle frente a Voldy ... o no???
en fin... espero la continuación :) :)

Hasta luego
Besos
Bye
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:25 Febrero]

Notapor LIA-POTTER HARMIONE » Dom Mar 11, 2012 2:16 am

waaaaaa que bello, me encanto muy bueno que lo actualizaste,lo siento por tardar tanto en leerlo
esto se pone cada vez mas bueno, eso me mata
tienes que actualizar pronto porfii te lo ruego ten piedad
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:25 Febrero]

Notapor Aida:DDD » Lun Mar 12, 2012 5:46 pm

Hola!!!!!!!!!!!!! Que cap tan.... interesante... wooooooow pobre Lily espero que el desgraciado de Peter no le haga nada!!! y me gustaria que Dumbledore apoyara en su amor a Harry y a Herms, por que sino seria interesante de que Voldy si lo hiciera... bueno no me adelantare espero que actualices pronto para saber que pasa :DDD
Besos y cuidate. :DD
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:25 Febrero]

Notapor Charlott_POtter » Dom Mar 18, 2012 2:18 pm

meee EncantOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1111

=)
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:25 Febrero]

Notapor Mrs. Crosszeria » Mié Abr 11, 2012 12:42 am



CAPITULO 17: ANIVERSARIO


Y el día había llegado, el maldito día que desde ya hace un poco mas de dos semanas esperaba con terror, estaba ahí.

Hoy se cumplía un año de la muerte de su Luna, un año ya había pasado, un año en el que aun no lograba superar del todo su pérdida, y es que aun había días que sentía un agujero en su pecho que le impedía incluso respirar.

Un año, que rápido había pasado el tiempo, parecía que fue ayer cuando lloraba desconsolado frente a la recién tumba de la rubia, cuando le reclamaba a la que fue el amor de su vida el haberlo dejado… sus pensamientos se detuvieron en ese momento, ya que no paso desapercibido el hecho de que pensaba en el amor de Luna en pasado, como si no existiera en su sistema mas amor por la chica, y aunque sabia esto era normal ese hecho no le gustaba para nada, no le gustaba porque eso quería decir que Harry Potter estaba ya enamorado de alguien más, y ese alguien era Hermione, aquel ángel de la muerte que desde hace un tiempo no veía, ¿Cuánto tiempo había pasado ya? ¿Dos meses? ¿Tres? ¿Cuatro?

Suspiro pesadamente y se levanto de la cama sin ganas, sabía que no podía retrasarlo más, según su reloj eran ya las once de la mañana y según los planes que había hecho el día anterior con su padre, tenía que estar listo a las doce para ir al panteón.

Y no es que su padre fuera un adicto a la puntualidad si no que desde ese día todo había cambiado.

— ¡Él trato de abusar de mí! ¡Él trato de matarnos!

Apenas recordó aquellas palabras sacudió la cabeza para sacarlas de su mente, porque recordar aquel momento no era para nada sano así como tampoco era bueno recordar el rostro de su padre al ver en ese estado al que era el amor de su vida, desde ese día y sin que él lo viera venir las cosas en la mansión Potter habían cambiado y no para bien.

De un salto se puso de pie, se dirigió lentamente a la ventana, la cual daba directo al jardín de la mansión Potter, desde aquel día su padre le había insistido que se mudara definitivamente a la casa, ya que según le había dicho era por su seguridad. Apenas dio un vistazo vio el motivo por el cual ahora su casa parecía una fortaleza, había guardias por todos lados, eso sin contar a sus guardaespaldas personales los cuales no lo dejaban ni a sol ni a sombra.

"La fortaleza Potter" como el buen Ron, solía llamar ahora a la casa daba miedo, se sentía encerrado, sentía que se ahogaba en aquel lugar, se sentía tan solo.

Dio un largo suspiro y desordeno aun más su cabello, tenía que apurarse ya que simplemente no podía retrasar más aquello, se lo debía a Luna.

Estaba por dirigirse al baño cuando lo sintió, eso que llevaba ya meses sintiendo, se sentía observado, vigilado, acompañado, este sentimiento no aparecía cuando estaba rodeado de gente, no, este sentimiento sólo aparecía cuando estaba completamente solo, muchas veces la paranoia se había apoderado de su sentido común, una vez incluso emocionado había susurrado el nombre de Hermione, con la esperanza de que la chica apareciera y le explicara todo, pero sobre todo que se retractara de aquellas palabras que le había dicho hace tantos meses, quería que le dijera que un humano si podía amar a un ángel de la muerte, pero sobre todo necesitaba escuchar que un ángel si podía amar a un humano.

Sabía que lo que deseaba era imposible y era de locos pero aquella era su única esperanza, esa esperanza era la que lo motivaba a continuar día a día, porque no sabia si ese día sería el de "tal vez hoy" "tal vez hoy la vea" "tal vez hoy me explique". Una parte de su cabeza le decía que se resignara que ese momento que con tantas ganas esperaba nunca iba a llegar.

— ¡Harry! ¿Ya estas listo?

La voz de su padre lo saco de sus pensamientos, un poco agitado se dirigió al baño mientras se apresuraba a contestar.

— ¡Ahora voy! ¡Ya estoy listo!

Entro rápidamente al baño, pero lo que él no vio fue como un lado de su cama se hundió un poco, como si una persona se sentara en ella, mientras él abría la regadera por su habitación se dejo escuchar una voz que él daría lo que fuera por volver a oír.

— "Ya estoy listo" Nunca cambiaras Harry Potter.

-oooooOOOOOooooo-


El cielo amenazaba con tormenta, no tenía que ser un genio para saber que de un momento a otro comenzaría a llover, pero aquello no le importo, ya que ni aunque el cielo se cayera en ese momento a él le pasaría algo, todo porque él era superior, él era superior a todos incluidos esos malditos ángeles.

Al pensar en aquellos seres una furia inmensa se apodero de su ser, ángeles, aquellos malditos ángeles. Le molestaba saber que un día él había sido como ellos.

— No, yo fui más que un ángel.

Porque si, incluso dentro de esa porquería él había sido superior, él fue un hibrido, un ser especial, superior y también un ser maldito, para su buena o mala suerte su naturaleza fue de ángel pero con sentimientos humanos, eso lo había llevado a lo que ahora era, lo había llevado a desear con todas las fuerzas de su ser la destrucción de aquellos que tanto le habían quitado.

En ese momento el viento ondeo a gusto su túnica negra, casi podría apostar que si él fuera humano en ese momento ese vientecillo le hubiera ocasionado un buen escalofrió, pero claro él no era humano, él solamente era Voldemort.

Continuo caminando acercándose un poco más a su destino, estaba por llegar pero antes de hacerlo hecho un vistazo a su alrededor inspeccionando el lugar, estaba vacío, al parecer el mal clima había espantado a los pocos visitantes, no pudo evitar sonreír complacido, aquello era bueno para él, ya que si bien era cierto los humanos no lo podían ver, quería disfrutar aquel momento a solas, ya que aquellos minutos eran los únicos en los cuales podría decir que se sentía en paz, aunque esa paz la mayoría de las veces fuera remplazada por una furia que invadía todo su cuerpo.

Dio un paso acompañado de un gran suspiro, había llegado.

Elizabeth Granger.

Siempre estarás en nuestro Corazones


— Mi Elizabeth…

Con su pálida y esquelética mano acaricio la tumba donde su amada Elizabeth descansaba, aun dolía, la bola de fuego que vivía en su pecho aun no se apagaba, esa bola de fuego que reclamaba venganza, justicia, ellos merecía pagar, ellos no tenían derecho, no lo tenían, todo iba a ser perfecto para él y Elizabeth, todo iba bien hasta que ellos intervinieron, por eso los odiaba, a cada uno de ellos, a cada uno de esos malditos ángeles.

Pero iban a pagar, él los haría pagar.

Una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro, él sabía que podía lograrlo, sentía que el momento estaba cerca, sólo tenía que encontrar a los últimos híbridos que sabía andaban por ahí, sólo eso, y aunque sabía no era una tarea simple, él lo lograría. No era simple porque no tenía idea de quienes eran esos ángeles, le habían llegado rumores pero la verdad él no se fiaba de esos rumores.

Un gran relámpago cruzo el cielo, instantes después la lluvia comenzó a caer de manera escandalosa, pero como siempre a él no le importo.

—Tendrás tu venganza, Eli… te lo juro.

Dio un último vistazo a la tumba y se dispuso a irse, no era bueno quedarse ahí por mucho tiempo, ya que lo quisiera aceptar o no estar cerca de su Elizabeth, lo volvía débil, y eso no lo podía permitir, no si quería que su amada tuviera su venganza.

Estaba por irse cuando una gran fila de autos llamo su atención, al parecer llegaba un nuevo miembro a aquel panteón, un muerto más, pero después de observar un poco más y descubrir que no había carroza supo que seguramente sólo era una visita. Una visita muy concurrida al parecer.

Negó con la cabeza y se dispuso a largarse de ahí, después de todo a él no le importaba que la muerta fuera popular, estaba por desaparecer de ahí cuando algo llamo su atención, algo que logro que la euforia se apoderara de su sentidos, algo que lo hizo sentirse el ser mas afortunado de ese planeta.

Ahí frente a él y bajo la lluvia venía un humano al que todos seguían, pero ese detalle no fue precisamente lo que llamo su atención, no, fue el hecho de ver a esa chica al lado del joven, aquella chica de cabello alborotado que veía aquel humano como si fuera la luz de sus ojos, como si fuera lo mas importante de su vida, esa chica que sólo él podía ver, esa chica que no era otra cosa que un ángel de la muerte y si no se equivocaba aquella chica era un híbrido.

— Te encontré.

-oooooOOOOOooooo-


Tenía que enfrentarlo de una buena vez, no podía continuar así, ya no, y aunque ella sabia que era el momento de ponerle fin a todo aquello, la verdad era que no estaba lista. Y simplemente no podía dejar de cuestionarse si en algún momento lo estaría.

Ella sabía la respuesta, nunca estaría lista, pero no podía continuar así, no podía seguir haciéndole aquello a Harry, no a él, mucho menos ahora que por lo que había visto los últimos meses estaba más solo que nunca, o al menos eso pensaba él ya que aunque el chico no lo supiera ella siempre lo acompañaba, sabía que esto no era muy justo para Harry, pero era lo mejor para todos, podía continuar viviendo así estando a su lado sin que él le dirigiera una palabra.

Suspiro mientras sin que Harry se diera cuenta subía con él al auto, no le costaba nada mostrarse ante él y hablar, aquellos eran unos de los pocos momentos en los cuales lo podía hacer, ya que últimamente Harry, tenía unos amigos que no lo dejaban ni a sol ni a sombra, justo ahora lo seguían en el auto que iba justo detrás de ellos. La verdad era que no entendía por qué esa manía del padre de Harry porque el chico tuviera guardaespaldas, que esperaba ¿Qué alguien atacara a Harry?

Ante tal idea y aunque sabia que era una tremenda tontería no pudo evitar sentir un malestar en su pecho, la idea de que alguien lastimara a Harry le preocupaba mucho, por las platicas que había escuchado por ahí, un tal Peter era el causante de tal alboroto en la familia Potter.

— Yo te protegeré.

En ese momento notó como Harry, hacia una mueca y un poco fastidiado daba un vistazo al espejo retrovisor donde pudo ver a sus queridos guardaespaldas.

— No me voy a perder, por favor.

Harry, encendió el radio evidentemente molesto, ella no pudo más que sonreír por su actitud, parecía un niño haciendo un berrinche y eso era en cierto modo tierno.

— Según dicen es por tu bien.

Se rio sola por su comportamiento tonto, no tenía caso que ella hablara después de todo Harry, no la escuchaba. Aun así era bueno imaginar que Harry si la escuchaba, que la veía, que la tocaba, por soñar no tenía que pagar nada.

Eso lo había aprendido en los últimos meses, era cierto que en un principio no le gusto para nada la confesión de Harry, pero ahora no tenía que fingir más, después de todo ¿Qué mas daba? Si lo que le habían dicho era verdad y su destino era ese, ¿Qué perdía con disfrutar lo que Harry le hacia sentir? Ahora después de mucho tiempo podía asegurar que eso era amor.

Sabía que aquello se escuchaba absurdo, ella un ángel de la muerte enamorada de un humano, un "simple humano" como Draco lo llamaba.

— No te voy a dejar sola Hermione… aquí voy a estar…

Recordar las palabras que el rubio le dijo en aquella ocasión sólo logro que una gran sonrisa apareciera en su rostro, se sentía agradecida con el ángel porque él no tenía que cargar con aquello, ya que como ella le había dicho una vez, todo aquello era algo que ella tenía que cargar sola, era su cruz, no la de él. Pero aun con aquellas palabras, Draco, se había mostrado terco a no dejarla sola y ella en verdad se lo agradecía, ya que ahora mientras ella disfrutaba de un momento con Harry, el rubio junto con Albus la buscaban.

Aun no podía creer que en un tiempo llego a desconfiar de aquel ángel, ahora se arrepentía mucho de aquel hecho, ya que Albus y Draco eran los únicos que la podían ayudar, eran… sacudió la cabeza para sacar esos pensamientos de su cabeza.

Mientras Harry seguía conduciendo, e ignorando por completo su presencia, los recuerdos amenazaron por hacerse presentes, pero ella hizo todo lo posible por ahuyentarlos que ese no era el momento. Una canción comenzó a escucharse en la radio y Harry subió el volumen, ella sólo pudo sonreír, él parecía un niño, un niño que ella amaba.

-oooooOOOOOooooo-


Sólo un poco mas y llegaría, al parecer el clima quería que cancelara su visita pero él continuo no importándole el aguacero que se desato de la nada, tenía que visitar a Luna, y es que desde que la habían enterrado aquella era la primera vez que lo hacía, todo porque se había prometido a si mismo que lo haría cuando estuviera listo, y había pasado un año y aun no podía asegurar que estaba del todo repuesto de aquella pérdida.

Acelero un poco mas mientras subía el volumen de la canción que en ese momento se dejaba escuchar por la radio, le gustaba, esto le subió un poco el animo, pero esto no duro demasiado ya que fue entonces que recordó que aquel día también se cumplía un año desde que había conocido a Hermione, sin poderlo evitar una sonrisa se dibujo en su rostro, ahora que sabia la verdad era en verdad gracioso lo que había pasado aquel día, ya comprendía la desesperación que sintió la castaña al hablar con él, a un dolido e histérico Harry, y todo por darle aquel ultimo mensaje de su prometida.

Ahora no podía dejar de preguntarse que hubiera pasado si Hermione hubiera ignorado aquella petición de Luna, ¿Estaría él aun en este mundo? ¿Estaría aun vivo?

No le gustaba recordar aquella etapa de su vida, esa en la cual se sintió tal débil que incluso atento contra su vida, no le gustaba pero debía recordarlo para entender que fue gracias a Hermione que él seguía aún respirando.

— Te debo tanto, Hermione.

— No me debes nada.

Aquello fue demasiado, sin pensar demasiado en lo que hacía tuvo que frenar de la nada a causa de la sorpresa por escuchar aquella voz, estuvo a nada de irse a estampar con uno de los muros de aquel cementerio. No habían sido ideas suyas, en verdad la había escuchado, aquella era Hermione.

Rápidamente dirigió su vista hacia el asiento del copiloto y a los de atrás solo para encontrarlos vacíos, instantes después Seamus, si querido guardaespaldas toco la ventanilla del coche, era evidente que estaba asustado.

— ¿Está bien?

—Si, sólo fue una ardilla.

— ¿Una que?

— Una ardilla, se atravesó, lo siento.

Vio a Seamus enarcar una ceja, era evidente que no le creía pero aun así no le dijo nada, le pidió que tuviera cuidado y después regreso a su auto, una vez que lo dejo solo, de nuevo se puso a ver detenidamente el asiento del copiloto y este seguía igual de vacío que hasta hace un momento.

No pudo evitar sentirse estúpido y tonto, todo había sido producto de su imaginación, era sólo su deseo desesperado de ver a Hermione el que le estaba jugando una mala broma, trato de ignorar aquel sentimiento de soledad que lo invadió de pronto, había llegado por fin al cementerio y tenía que concentrarse en Luna.

-oooooOOOOOooooo-


Tonta, tonta, tonta.

¿En qué demonios estaba pensando? ¡Oh claro ella no pensaba! ¿Por qué tuvo que seguir con esa manía su ya de hablarle a Harry? ¿No se podía quedar callada sólo un momento? ¿Tenía que arruinarlo todo?

Y ahora ahí estaban las consecuencias de su estupidez, Harry, inspeccionando detalladamente el interior de su auto como si supiera que ella estaba ahí con él.

Tonta, era una tonta en verdad.

Se tranquilizó un poco al ver como Harry, con la decepción dibujada en el rostro continuaba su camino, respiro profundamente, había tenido suerte por esa ocasión se había salvado.

-oooooOOOOOooooo-


— Sólo respira.

Bajo lentamente del auto, segundos después Seamus y Neville estuvieron detrás de él para no perder la costumbre, la verdad era que lo asfixiaban, pero sabia que era su trabajo, ellos solo seguían las ordenes de su padre, y hablando de su padre, ¿Dónde estaba?

Levanto la vista buscando a su papá, no tardo mucho en encontrarlo, Lily y James Potter venían abrazados bajo un paraguas, si no fuera porque vio a sus padres habría olvidado que la lluvia lo empapaba justo en ese momento.

— Aquí tiene.

— Gracias.

Tenía que aceptar que Seamus podía en ocasiones llegar a ser agradable, claro cuando no estaba asfixiándolo con su presencia.

— ¿Estas bien, Harry?

— Si mamá, ¿Y tú?

Tenía que preguntarlo, lamentablemente aunque su madre le aseguro que estaba bien su mirada le decía todo lo contrario. Sonrió a su madre y el comenzó a caminar, no espero a sus padres, la verdad era que quería llegar cuanto antes a verla, por fin después de un año estaba ahí frente a ella.

La lluvia continuo cayendo sin darle tregua a nadie, aquello era como un deja vú, y es que un día como aquel pero de hace un año, él se encontraba en un día lluvioso, destrozado y con deseos de alcanzar a Luna en el más allá, sin duda su suerte era mala, ya que ahora las cosas no eran tan diferentes, si bien era cierto la persona por la cual sufría no estaba muerta, su ausencia dolía igual.

Dio los últimos pasos y por fin estuvo frente a la que fuera hace un tiempo el amor de su vida, no pudo evitar las lágrimas que comenzaron a viajar por sus mejillas sin pena alguna.

— Mi Luna.

-oooooOOOOOooooo-


Sintió un peso sobre su estómago al ver a Harry en ese estado, le recordó mucho al antiguo Harry, aquel que conoció hace ya un año en aquel mismo lugar, daría lo que fuera por poder mostrarse ante él y así consolarlo, decirle que todo iba a estar bien, que no se preocupara que ella iba a estar siempre con él, pero no podía, simplemente no podía engañar de esa manera al moreno y menos cuando sabia que era promesa era prácticamente imposible de cumplir.

Sin poder ver más a Harry en ese estado pero sin tampoco poder irse de ahí, se limito a desviar la mirada, no podía soportar ver a Harry llorar, aquello era demasiado para ella, pero apenas vio un poco a su alrededor se arrepintió de ello, ya que a unos metros estaba alguien que no esperaba ver, al menos no tan pronto.

Dio un paso hacia atrás tratando de alejarse de aquel ser, no podía enfrentarse a él, no ahora, aun no estaba lista. Vio como aquel sonreía con una mueca que inspiraba miedo, la especialidad de aquel ser, no era sonreír.

Tenía que huir, irse de ahí lo mas pronto que pudiera antes de que él supiera que ella era eso que tanto buscaba, aunque algo dentro de ella le decía que era inútil, que él ya la había descubierto y ese era el motivo por el cual le sonreía de esa manera que daba escalofríos. Aun a la distancia noto como aquel ser movía los labios diciéndole algo, no entendió nada y no le importo demasiado, sabia que lo que tenía que hacer ahora era irse de ahí, pero no podía, Harry, estaba en peligro, estaba en peligro por su culpa.

Para su tranquilidad vio como los padres de Harry llegaban junto a él, por un momento se sintió en paz ya que sabía que aquel ser no se atrevería a atacarlo mientras estuviera acompañado, ahora podía huir sin temor a que algo le pasara a Harry.

Voldemort, continuo diciendo algo que ella no logro entender mucho, pero algo le decía que estaba la palabra "hibrido" involucrada, sintió terror. No espero más, y en un segundo desapareció de ahí, lo último que vio fue el pálido rostro de Voldemort sonreírle mientras señalaba a Harry.

-oooooOOOOOooooo-


— ¿Y se supone que estamos en el lugar correcto?

Levanto la vista del suelo donde, tenia que mencionarlo llevaba la mayor parte del día observando con sumo cuidado, no es que quisiera, ni siquiera le gustaba bajar la vista y ver por horas el maldito suelo, estaba ahí por algo mas importante, aunque tenía que decirlo el que eso estuviera ahí aun no le convencía del todo, no veía por qué alguien escondería algo tan importante en un solitario bosque, sin seguridad de ningún tipo.

Aquello era en su opinión algo muy estúpido, ya que a menos que la persona que escondiera aquello en aquel lugar fuera humano, no tenía mucho sentido. Dejo de lado su desprecio natural hacia los humanos y mejor busco a Albus con la mirada, lo encontró al instante a unos metros de él con la vista clavada en el suelo.

— ¿Y bien?

Albus no le presto atención, así que mejor se acercó a él, así por lo menos perdía el tiempo un poco y se entretenía un rato.

— ¿Albus?

Llamo de nuevo al anciano con la esperanza de que éste por fin le contestara, pero eso no fue así, estaba por gritarle al ángel cuando de la nada él pareció salir de su trance.

— Estoy seguro que estamos en el lugar correcto.

Ante aquellas palabras él solamente se encogió de hombros.

— No estoy muy seguro de eso, ya te lo dije el que este aquí se me hace tan improbable.

Al escuchar sus palabras el anciano sonrió de medio lado y continúo con la vista clavada en el suelo.

— No es imposible que este aquí, la leyenda dice…

Chasqueo la lengua apenas escucho aquello, su acción por fin atrajo la completa atención de Albus.

— ¿Qué se supone que significa eso?

— Dime que no nos estamos guiando por una teoría absurda, eso no nos da mucho como para…

— Para salvar ángeles, lo se Draco, pero lo que te digo es totalmente cierto, esto como ya se los dije a ti y a Hermione, es nuestra única esperanza.

No le dijo palabra alguna pero en su rostro, sabia estaba dibujada la incredulidad, aquello que Albus les había contado era absurdo. El anciano ángel poso una mano sobre su hombro y le dio unas cuantas palmadas.

— Tengo que enmendar mi error Draco, sé que las cosas son difíciles para ti y para Hermione, sobre todo para ella pero les aseguro que no están solos.

— ¿Con ese sacrificio?

Tenía que decirlo, desde hace mucho tiempo esa pregunta rondaba su cabeza, no se le hacia justo, no era justo que por las tonterías de algunos ángeles superiores ahora Hermione, tuviera que pagar por eso.

Albus, no le contesto, se quedo callado y desvió la vista, sabia lo que esto significaba, la respuesta a su pregunta era si, el sacrificio era necesario, el sacrificio se tenia que llevar a cabo, no pudo mas que negar con la cabeza y continuar con su búsqueda, no había pasado ni tres minutos cuando Hermione llego a ellos, pero había algo raro en ella, algo malo había pasado.

La castaña llego hecha un desastre, su no necesaria respiración estaba agitada, así como lo hacían los humanos como cuando corrían grandes distancias, venía más pálida de lo normal y no dejaba de repetir aquellas palabras que para él no tenían sentido. Sin perder tiempo se acercó a ella, en ese momento Hermione cayó al suelo, captando inmediatamente la atención de Albus que estuvo con ellos al instante.

— ¿Qué paso?

Ante la pregunta del anciano solamente pudo negar con la cabeza, no podía contestarle ya que ni él sabía que demonios había pasado ahí.

— Lo sabe, lo dañara, me encontró, Harry… perdóname Harry.

Apenas escucho el nombre de aquel humano él lo comprendió todo, y es que por mucho que él le decía que aquel humano no le iba a traer ningún bien ella seguía necia a pasar la mayor parte de su tiempo con él, y ahora al parecer todas sus advertencias venían a hacerse realidad, la única pregunta ahí era ¿Qué demonios le había hecho el tal Harry para ponerla así?

— ¿Qué te hizo, Hermione?

La castaña no respondió a su pregunta, no tenía idea de que hacer, levanto la vista hacia Albus con la esperanza de que él le dijera que hacer, pero por su mirada le quedo claro que el anciano no tenía idea de que hacer.

— Lo sabe, lo dañara, me encontró, Harry…

Pensaba en mil formas de hacer reaccionar a la castaña, necesitaba saber el motivo de si histeria, así que sabiendo que no había otra manera tomo a Hermione fuertemente por los hombros y comenzó a zarandearla, Albus le llamo la atención por ello.

— ¿Qué crees que haces?

— Es la única manera.

Siguió moviendo con fuerza a Hermione por algunos minutos más, fue después de un buen rato que logro salir de su trance. Al hacerlo le dedico una mirada cargada de asombro, era como si no esperara verlo ahí con ella, segundos después hizo algo que jamás había hecho, se aferro a su cuerpo en aquel gesto que los humanos denominaban como abrazo. Algo raro paso cuando Hermione hizo ese acto tan humano con él, pero inmediatamente sacudió la cabeza sacando cualquier idea tonta que pudiera surgir.

— ¿Estas bien?

Hermione, negó con la cabeza aun sin hablar.

— ¿Qué paso, Hermione?

Aquella pregunta la dijo Albus, por extraño que pareciera su voz se escuchaba calmada y tranquila. Pero ni la pregunta de Albus logro que la chica hablara, ella parecía estar muy ocupada apretando su cuerpo, haciendo mas fuerte el abrazo, él hizo lo propio acomodando sus brazos alrededor del cuerpo de Hermione, después de unos minutos sin que ella hablara, supo tenia que intervenir.

— ¿Me podrías decir que demonios paso?

Ante su pregunta, Hermione, se separo de él, pero no con la reacción que él esperaba ya que apenas lo hizo la chica se puso de pie evidentemente ofendida, sabía que si no la detenían ella se largaría, pero afortunadamente Albus impidió que eso pasara. Tomo con fuerza el brazo de la castaña y lo obligo a mirarlo, mientras el anciano ángel hacia aquello, él se limito a observar.

— ¿Qué paso, Hermione?

Por alguna razón al escuchar la pregunta por parte de Albus, Hermione, perdió sus fuerzas y de nuevo fue a caer al piso, él no entendía, no comprendía que estaba mal con ella.

— Lo dejé…

— ¿De qué hablas?

Aun a la distancia pudo ver como Hermione se perdía en la azul mirada de Albus, con solo verla supo que Hermione se debatía entre hablar y no hablar, al parecer aun no confiaba del todo en Albus, cosa extraña ya que pensó que con lo que les había contado todas las dudas de su compañera se habían evaporado, ahora veía que estaba muy equivocado.

— ¿Hermione?

La castaña parpadeo al escuchar su voz y sin más comenzó a hablar.

— Me vio, él sabe quien soy.

— ¿De quien hablas?

— Voldemort.

Soltó la bomba sin que nadie lo esperara, todo se quedo en un absoluto silencio, pudo ver que Albus se había quedado de piedra, así como él. Aquello era grave, muy grave, y es que a nadie le convenía lo que acababa de pasar.

— ¿Qué vamos a hacer?

Tuvo que preguntarlo, necesitaba saber cual seria el plan a seguir ahora que todo se había ido al demonio.

— No podemos perder más tiempo, tendremos que adelantar nuestros planes.

Aquellas palabras tardaron un segundo en llegar a su cabeza, para cuando lo hizo supo iba a hacer una tontería, aquello no podía ser posible, él no iba a permitir aquello.

— ¡Estas loco! ¡Cómo demonios pides eso, no voy a permitirlo, tú dijiste que…!

— Se lo que dije Draco, pero esto nos hecha todo a perder, Voldemort ya sabe de la existencia de Hermione, y no tardara en saber de Harry si no es que ya lo sabe, es por eso que tenemos que adelantar nuestros planes.

Se negaba a aceptarlo, aquello no podía ser así, no le podían hacer eso a Hermione, no tan pronto.

— No, Hermione no se merece esto, ella…

— Sé que no lo merece, pero es la única salida.

No podía ser cierto, la vida, el destino, o lo que fuera no podía ser tan injusto con Hermione, sabia lo que aquello significaba para la castaña, aunque no comprendía el lazo que la unía al humano sabia era muy fuerte y estaba cargado de sentimientos que él jamás comprendería, pero aun así aquello era lo mas injusto que alguien le pudiera pasar. Noto como Hermione, se separaba de Albus y daba un vistazo al cielo para después suspirar profundamente.

— Lo voy a hacer.

— Pero…

— No Draco, sabemos que lo tengo que hacer, después de todo como dijo Albus, es mi destino.

Albus, bajo la cabeza ante tal comentario.

— Sé que lo tengo que hacer y créeme que no reniego de ello, solamente les pido algo.

— Lo que quieras, Hermione.

La castaña suspiro profundamente y camino nerviosamente frente a ellos.

— Solamente…

No continuo, se limito a morderse el labio y seguir caminando. Después de unos instantes logro reunir fuerzas y suspiro profundamente.

— Quiero tiempo.

— Pero…

— No me malinterpretes, sólo quiero el tiempo que a ustedes les tomara buscarla, ese tiempo lo necesito para mi, no quiero guiar más almas, no podría ni quiero hacerlo, necesito ver que Harry este bien, yo…

— Es peligroso que lo hagas.

No le gusto para nada la petición de Hermione, era peligroso, muy peligroso para ella.

— Podría pasarte algo.

— Lo sé Draco, pero es mas fuerte que yo, no se como explicártelo, no podría, por eso sólo pido un poco de tiempo, tiempo con él.

Él le dirigió una mirada alarmada a Albus buscando su apoyo, esperaba que el anciano lo apoyara y le negara aquella absurda petición a Hermione, pero apenas vio el rostro del ángel supo iba a darle a Hermione todo lo que pidiera. Estuvo a punto de reclamarle su muda aceptación pero entonces recordó el destino de Hermione, el como Albus les había explicado que si querían derrotar a Voldemort tenían que hacer un sacrificio, y ese sacrificio no era otro que Hermione, como había pensado antes, aquello era injusto, pero tenia que aceptar que si Hermione, quería disfrutar su tiempo con Harry, estaba en todo su derecho.

— Eres libre de irte Hermione, cuando la encontremos iremos por ti, mientras disfruta el tiempo que te queda a su lado, pero debes saber que aunque tu no existas él seguirá con su vida, después de todo es humano y los humanos se sobreponen a ese tipo de golpes.

Hermione sonrió ante las palabras de Albus.

— Lo sé.

Les dedico una última sonrisa y después desapareció de ahí. Apenas Hermione, desapareció, él volteo a ver a Albus, necesitaba que le dijera que todo iba a estar bien, pero en lugar de eso escucho algo que simplemente no esperaba.

— Es todo lo que podemos hacer por ella.

Después de eso se alejó de él y continuo su búsqueda, ahora que sabía que ese tiempo es el que Hermione tendría no tenia animo alguno de encontrar nada.

¿Y que les pareció? ¿Les gustó? Estoy tardando bastante con las actualizaciones pero como ya dije en mi otro fic, las clases me roban el tiempo T_T como sea aquí les dejo este capítulo que espero que les guste *O* bien aquí aparece "algo" que ayudara a nuestra castaña en su inminente sacrificio ante Voldemort... que sera? Porque si, Hermione es sacrificio, vamos... se que es extremo pero era necesario D: en fin, espero sus comentarios, son gratis, recuerden *O*
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:10 Abril]

Notapor Mrs. Crosszeria » Mié Abr 11, 2012 6:09 pm



CAPITULO 18: Ella


Un largo suspiro escapo mientras sus padres le daban una pequeña palmada en la espalda en señal de que se marchaban, él los comprendía y les agradeció sin palabras el que la última hora lo estuvieran acompañando en ese momento tan duro de su vida. En cierto modo agradecía el que sus padres le dieran espacio, necesitaba estar a solas con Luna, así que mientras seguía hincado a los pies de la tumba de la rubia, deseo internamente que sus padres se llevaran con ellos a sus queridos "amiguitos", pero no había acabado de imaginar aquella idea cuando su padre le recordó con sus palabras su cruda realidad: jamás tendría un momento a solas.

— Seamus, se quedará contigo.

Sonrió de medio lado, ya era tiempo de acostumbrarse a aquella nada deseada compañía.

Le contesto con un gruñido, esperaba que con aquello le quedara claro a su padre que no le gustaba para nada la idea pero aun así la aceptaba.

— Es por tu bien Harry, te vemos en casa.

— Claro.

Su madre deposito un beso en su cabeza e instantes después al no escuchar nada supo que ellos por fin se habían marchado, dio un largo suspiro permitiéndose recordar la extraña situación que había pasado hace unos momentos, un escalofrió recorrió su columna al recordar o que había sentido.

La había sentido a ella, o al menos eso era lo que desesperadamente él creía, sabía que aquella sensación podía ser obra de sus deseos desesperados por saber algo de la castaña, pero aun así no perdía las esperanzas, quería creer que era Hermione la que había estado a su lado hace un momento. Porque aceptar que la chica lo había abandonado para siempre simplemente no lo podía aceptar. Además, ella no sería capaz de hacerle aquello, la conocía muy bien, ella no podía ser tan cruel.

Una fría brisa logro que sintiera la necesidad de abrazarse a sí mismo, cosa que hizo ya que la temperatura había bajado de manera considerable y él tenía que guardar el calor en su cuerpo, era cierto que podía irse a casa y disfrutar de un clima cálido y agradable, pero no tenía ganas de eso, no tenía ganas de nada. Lo único que quería era estar al lado de Luna, la mujer que estaba seguro era la destinada para él, que el destino caprichoso se la hubiera arrebatado de la nada, eso ya era otra cosa. Y era por aquel capricho del destino que ahora se encontraba ahí, en aquella tarde tan fría en aquel solitario cementerio lamentando su mala suerte en el amor, porque sólo a él le pasaba, perder a la mujer que más había amado para después irse a enamorar de un ángel de la muerte.

Un verdadero imposible.

— Sólo a ti, Potter.

Fue en ese momento que se percato de cómo alguien se acercaba a él, no tuvo que adivinar mucho ya que era Seamus el que trataba de hablarle.

— ¿Qué pasa, Seamus?

— Bueno, yo… señor, yo me preguntaba si le falta mucho.

Era evidente que el chico estaba apenado por preguntar aquello.

— No me digas señor que me haces sentir viejo, y la verdad no se si me tardare mucho, ¿Por qué lo preguntas?

— Bueno, es que…

Seamus, no continúo hablando, en su lugar dirigió una vista al cielo que a cada segundo que pasaba se ponía mas gris, el chico se froto los brazos y aquello fue obvio para él, el buen Seamus no era tan bueno como él para aguantar el frio. Sabía que era hora de marcharse por el bien del muchacho.

— En un segundo nos vamos, espera que sólo me despido.

Seamus, lo miro con lástima y aquello sólo logro que él rodara los ojos un tanto molesto, se suponía que a esas alturas tenía que estar acostumbrado pero no era así. Recordó como todos lo veían con pena al enterarse del como él había perdido a su prometida, todos menos Hermione, esa era una de las cosas que le agradecía a la chica, aunque conocía lo fuerte que había sido su pérdida, jamás lo vio con lástima.

Suspiro, se puso de pie lentamente y acarició el frio mármol que adornaba la tumba de su Luna.

— Es hora de irme.

Nervioso, metió las manos a su gabardina tratando de encontrar las palabras que quería decir, quería decirle que vendría pronto a visitarla pero aquello no era cierto, aun no estaba tan bien como para ir a cada rato a recordar lo que la vida le había quitado.

— Lo intentare.

No tenía que decirlo todo en voz alta, pero sabía que Luna, donde fuera que se encontrara entendía sus palabras.

Dio un ultimo vistazo a la tumba y dando media vuelta se fue alejando de ahí, iba de camino a su auto cuando sintió aquella extraña sensación de nuevo, trago saliva, sabia que lo que aquello podría significar.

Se detuvo en seco e inspecciono los alrededores con su vista, por supuesto estaba completamente solo, pero no pudo evitar preguntar, no pudo evitar llamarla.

— ¿Hermione?

Esperaba que al hablarle la chica apareciera de la nada y con una sonrisa en el rostro le explicara el porque lo había abandonado de esa manera, pero después de unos segundos sin obtener respuesta supo que estaba haciendo el ridículo, Hermione, jamás volvería. Aquella idea lo deprimió y logro que el enfado se le subiera a la cabeza, continuó su camino hacia su auto, dando patadas.

Cerrando la puerta con coraje, subió a su auto, encendió la radio buscando algo decente que escuchar y que lo ayudara a olvidar su estupidez. Encendió el motor y rápidamente se alejó de aquel lugar que tan malos recuerdos le traía.

Una vez que el auto del heredero Potter desapareció, el cementerio quedo sumido en un total y absoluto silencio, silencio que fue roto por una extraña carcajada que se dejo escuchar por el lugar.

— No te dejó, ella volverá y cuando lo haga yo estaré ahí.

Después de eso todo volvió a quedar en silencio.

-oooooOOOOOooooo-


Las concurridas calles de Londres parecían pequeñas para él, no eran nada para Harry Potter y su veloz automóvil, por el espejo retrovisor notó que Seamus, tenía problemas para seguirlo pero aquello no le importó demasiado, una tras otra las estaciones de radio fueron cambiando, no había nada que lo calmara, no había nada que le ayudara, o al menos así fue hasta que una canción llamó su atención.

Cierra tus ojos voy a contarte
Algo que nunca te dije antes.
Ella atrapó mi corazón
Ella es la dulce miel que me hizo
Sentir distinto, a los demás
Algo cambió
Cuando estuve a su lado.


No pudo evitar tragar saliva mientras ponía un poco mas de atención a la letra de aquella canción, incluso dejo de pisar el acelerador, se dejo llevar por la música.

Hoy no recuerdo cómo podía
Sin conocerla pasar mi vida.

Ya no me alcanza la razón
Ya no me importa el mundo sin ella
Ella es el sueño de un perdedor
Que la encontró


Ante cada palabra la imagen de cierta castaña, aparecía en su mente.

Y ahora puede existir.
Y voy a existir...
Y podré existir, por ella...


¿Ahora el universo estaba en su contra? Habiendo tantas canciones tenia que escuchar aquella que le recordaba tanto a Hermione, eso sin duda era un castigo divino.

Sólo podemos caminar
Bajo el caliente sol del destino
Ella es el cielo, ella es el mar
Ella le da
El sentido a mi vida.


¿Destino? ¿Casualidad? ¿O simple mala suerte?

La canción por fin llego a su fin y con esto la desesperación a él, ya que el rostro de Hermione, no dejaba de aparecer en su mente una y otra vez, escuchaba aquella voz que extrañaba tanto.

Ella, era ella.

Ella y nadie más, la que quisiera aceptar o no era la razón por la cual se seguía despertando en las mañanas, era ella, su amor imposible, su nuevo destino, su ángel de la muerte, su Hermione. A su cabeza llego una estrofa de la ya terminada canción que le había hecho recordar tanto.

Ella atrapó mi corazón
Ella es la dulce miel que me hizo
Sentir distinto, a los demás
Algo cambió
Cuando estuve a su lado.


No pudo evitar sonreír y es que todo había cambiado gracias a ella, y aunque sabía que ese cambio había sido para bien, la idea de que jamás iba volver a ver a Hermione, lo deprimía, no sabía como iba a poder seguir sin ella.

La furia hizo de nuevo acto de presencia, logrando con esto que una vez más él pisara el acelerador como si su vida dependiera de ello, en es instante escucho un claxon y no tuvo que pensarla mucho para saber que se trataba de Seamus, que de ese modo de suplicaba bajara la velocidad.

Maldijo por lo bajo y muy al contrario de lo que quería el buen Seamus acelero un poco mas, sabía que el chico no tenía la culpa de su mal genio, pero simplemente no podía hacer lo que el chico le suplicaba.

La canción que hasta hace un momento lo hizo sonreír ahora era la causante de su mal genio, así que con la idea de hacerla desaparecer de su cabeza cambio la estación en busca de algo mas ruidoso, pero fue un error que hiciera eso, la canción de la que tanto huía comenzaba en aquella nueva estación, al parecer estaba de moda.

Sin poderlo evitar dio un fuerte grito y golpeo con fuerza el volante, con esto sólo logro perder un poco el control, afortunadamente lo recupero rápidamente y se dispuso a cambiar de estación pero no pudo hacer mucho, ya que en ese momento sintió algo helado que se posó sobre su mano, levanto la vista asustado y fue entonces que la vio, a ella, a su Hermione.

Fue la visión mas bella que pudo tener, estaba más hermosa que lo que él con su limitada mente podía recordar.

— No, no la cambies me gusta esta canción.

La idea de que aquel roce gélido fuera producto de su imaginación dejo de tener sentido, escuchar aquella voz le basto para sin pensarlo demasiado frenar repentinamente logrando con esto que un sonido extraño saliera de su auto, los claxon no tardaron en dejarse escuchar mientras su cuello se resentía por el repentino movimiento que su freno ocasiono, clavo su vista en Hermione con miedo a que ella fuera a desaparecer.

— ¿Te comieron la lengua los ratones?

Supo que se había puesto pálido, los supo por la cara de preocupación que le había dedicado Hermione, pero aquello no le importo, era real, no era un sueño, Hermione estaba ahí.

-oooooOOOOOooooo-


Siempre había sido el chico de la mala suerte, desde pequeño podía decir que la buena suerte jamás lo seguía, justo ahora mientras perseguía aquel auto se lamentaba de aquel hecho, ¿Por qué a él le había tocado el loco de la familia, mientras los otros estaban seguramente en la mansión sin hacer nada?

No comprendía que demonios tenía en la cabeza el joven Potter, ¿Acaso estaba en verdad loco? ¿Quería acaso morir tan joven?

Toco el claxon una vez mas para ver si de una buena vez aquel desquiciado se apiadaba de él, pero claro, gracias a su mala suerte aquello nunca paso, al contrario el heredero de la fortuna Potter, acelero mas alejándose más de su vista.

— ¡Maldita sea!

Haciendo caso omiso de las maldiciones de los demás conductores él también piso el acelerador y pronto le dio alcance al loco Potter.

— Niño mimado.

De nuevo hizo sonar el claxon, esto sólo logro que una anciana que manejaba al lado de él, le hiciera una seña obscena con su viejo y arrugado dedo. Trato de quitarle importancia al asunto mientras respiraba profundamente, pero no pudo, lo de aquella viejita era demasiado, eso le pasaba por trabajar con gente a la que le faltaba un tornillo, prefería mil veces trabajar con famosos, a los fans enloquecidos si los podía manejar. Estaba tan entretenido viendo en arrugado dedo de la anciana que no noto como su enloquecido protegido frenaba de la nada causando un gran caos en pleno centro de Londres, él estuvo a centímetros de chocar con el loco Potter, ¡Qué demonios le pasaba!

Furioso bajo del coche dando un portazo, ese niño rico lo iba a escuchar que se creía ¿El príncipe de Inglaterra? ¡Por poco lo mataba!

Llego en segundos a la ventanilla del loco Potter y toco con furia el vidrio, el loco Potter, le daba la espalda, al parecer había algo mas importante en el asiento del copiloto, pero no entendía, el chico estaba solo, entonces ¿Con quien se entretenía tanto?

Estaba por tocar de nuevo la ventanilla con mas fuerza cuando el loco Potter, se giro hacia él, fue en ese momento que pudo a ver a la hermosa castaña que estaba sentada en aquel auto sonriendo como si aquello fuera lo más divertido que hubiera visto en su vida.

— Pero que demonios…

¿Cuándo y dónde se había subido esa chica al auto? ¿Acaso había aparecido de la nada?

-oooooOOOOOooooo-


Y ahí estaba el momento que por mucho tiempo creyó imposible, ahí a unos centímetros de él se encontraba Hermione, sonriéndole con la sonrisa mas sincera que había visto en días, meses. Estaba ahí, sonriéndole de esa manera que lo hacía sentir idiota, fue en ese momento que supo que aquellos meses que había pasado sin verla, sufriendo por su ausencia ahora no importaban, no importaba su abandono, si que ella saliera huyendo dejándole el alma rota, muerta, ahora nada importaba, ahora sólo importaba que ella por fin estaba a su lado.

La felicidad de se notaba en el rostro de la castaña lo contagio, sin decir nada aun se limito a sonreírle mientras sentía como su corazón latía enloquecido, pero Hermione al parecer necesitaba algo mas que sólo sonrisas.

— ¿Ni siquiera un hola me vas a regalar?

Pudo ver la decepción en el rostro de su ángel, tal vez ella pensaba que no se alegraba para nada de su visita, tenía que encontrar su voz para poder hablarle y que así ella supiera que su presencia era lo que mas extrañaba y necesitaba.

— No, yo… tú… yo…

Al escuchar sus palabras la sonrisa reapareció en el rostro de Hermione.

— Ya me habías asustado, bueno o eso creo.

Asintió sólo por hacer algo, la verdad era que eso del "siento", "no siento" no lo entendía para nada, pero ahora aquello no le importaba.

— Yo…

— Ahora no podemos hablar de eso.

— Pero…

— Ahora no Harry, ahora sólo disfrútalo.

¿Disfrutar? ¿Hablaba enserio? ¿Desde cuando a Hermione le preocupaba el disfrutar?

— ¿Disfrutar el qué?

Ante su pregunta, Hermione rodo los ojos y comenzó a reír de una manera que a él le movió el piso.

— Los humanos son un poco lentos, ¿En verdad no lo adivinas?

Trato de pasar por algo el hecho de que lo había llamado "humano" se concentro en no enfadarse por eso, después de todo "humano" era.

— Dime tú.

Hermione suspiro mientras afuera los claxon de los autos seguían sonando, aquello le importaba poco, sabia que estaba deteniendo el tráfico pero para él lo que pasaba en ese momento era más importante que nada.

— Mi compañía obviamente, a menos que no quieras verme, en ese caso…

— ¡No!

Su respuesta salió tan espontáneamente de sus labios y estaba tan cargada de desesperación y miedo que incluso a él le sorprendió, Hermione se quedo muy quieta observándolo con detenimiento, tal vez pensaba que tenía un problema por necesitarla de esa manera, no le importaba, después de todo era verdad, la necesitaba mas que el aire que respiraba, la necesitaba para seguir vivo. Era evidente que su reacción sorprendió a la castaña y por eso trato de remediarlo no le convenía para nada que la joven se asustara y saliera huyendo de ahí, de nuevo. Pero no pudo decir palabra alguna ya que en ese momento alguien golpeo su ventanilla, se dio la vuelta y descubrió a Seamus que lo veía evidentemente molesto. Observo al joven guardaespaldas por un segundo, al parecer ya no lo veía a él, alguien más había llamado su atención.

Al principio creyó que algún curioso estaba en el otro lado de la ventanilla y ese la causa del asombro de Seamus, pero muy pronto supo que esto no era así, cuando lo comprendió fue como si todo el peso de Londres cayera sobre sus hombros, todo porque el buen Seamus, a quien veía era a Hermione.

— ¿Pero que…?

No pudo continuar, todo porque en ese momento Hermione sonrió inocentemente mientras le daba un rápido roce con la mano en su mejilla, esto basto para que se estremeciera por completo, sabía que el frio que siempre acompañaba a Hermione, no tenía nada que ver.

— Te dije que lo disfrutaras Harry, ahora todo cambiara, al menos por un tiempo.

Sin poderlo evitar sonrió con sinceridad a la castaña, aquello le gustaba, no del todo porque eso de "por un tiempo" no le acababa de convencer pero eso era mejor que nada ¿Cierto?

— ¿Él te ve?

Dio un rápido vistazo a Seamus, que seguía viendo a Hermione con asombro.

— Por ahora si.

— Pero yo creí que…

Hermione, le sonrió, poso su dedo índice sobre sus labios y esto basto para que sintiera que el mundo se le movía.

— No es el momento de explicaciones, ahora será mejor que le habas caso creo que no se encuentra bien.

Asintió torpemente y abrió la ventana.

— ¿Qué pasa, Seamus?

Al parecer su buen guardaespaldas se había quedado sin palabras, ya que abría y cerraba la boca sin lograr articular palabra alguna, el chico trago saliva.

— ¿No venía solo?

Vio como el chico enarcaba una ceja y señalaba con el dedo a Hermione. Aquella pregunta si que no la esperaba, simplemente se quedo en blanco, ¿Qué le iba a decir?

— Yo… ella venia conmigo en todo momento.

Y en cierto modo aquello era verdad, ya que si bien era cierto ni él ni Seamus la habían visto antes, Hermione había estado ahí con el en todo momento, ahora lo sabía.

Seamus pareció conforme con su explicación, carraspeo tratando de aclarar su garganta.

— No acelere tanto, me cuesta trabajo seguirlo ¿Esta bien?

— Si, lo siento Seamus, no fue mi intención iré mas despacio, vayamos a casa.

Seamus, asintió pero no se movió ni un milímetro, estaba demasiado entretenido viendo a Hermione, esto le molesto un poco.

— ¿Se te ofrece algo más?

— No, no, yo solamente…

Pero aunque según él no quería nada mas, seguía sin moverse, Hermione rio ante su actitud y él no pudo mas que molestarse más.

— Ella es Hermione, Seamus.

Seamus asintió dándose cuenta que ahí estaba haciendo el ridículo, se alejó sin decir más y él se dispuso a subir la ventanilla, por su parte Hermione reía como loca.

— ¿Cuál es el chiste?

— Todo, debes aprender a encontrarle el chiste a la vida, Harry.

No comprendió del todo sus palabras pero aun así comenzó a reír con ella, sabía que aunque no entendiera muchas cosas ahora todo iba a mejorar, Hermione iba a estar a su lado y eso era todo lo que necesitaba, ahora no le importaba lo que podría pasar ahora, como había dicho Hermione, tenia que disfrutar y él lo iba a hacer, disfrutar el hoy. Encendió el motor y acelero poco a poco, la risa de Hermione aun se dejaba escuchar dentro del auto, pero apenas avanzo unos metros su mente se quedo en blanco ¿A dónde se supone que iban a ir? Hermione pareció leer sus pensamientos o al menos eso pareció por lo que dijo.

— Creo que ya es hora de conocer a la familia Potter ¿No lo crees?

Trago saliva, no es que la idea no le gustara, al contrario le gustaba saber que por fin sus padres iban a conocer a la mujer que tanto le había ayudado, el problema era que algo le decía que no era buena idea juntar las palabras "padre", "madre" y "Hermione" en una misma oración, ya que la buena Lily Potter, seguía pensando que Hermione era sólo una malagradecida que lo había hecho a sufrir. Sin duda aquel encuentro iba a ser muy interesante.

Dos días seguidos publicando, sé que esto es raro pero ayer que comencé a editar esto vi que era muy corto y por eso pude terminarlo hoy mismo, espero que les guste como ven nuestra Hermione contara con un poco de "tiempo de calidad" con Harry y su familia... ¿Como creen que reaccione Lily al ver al motivo de la depresión de su hijo? xD espero que les guste, por cierto la canción que se menciona aquí es de Rata Blanca - Ella, si pueden escúchenla es muuuy buena, en fin hasta la próxima, gracias por leer espero sus comentarios.
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:11 Abril]

Notapor Tagy » Jue Abr 12, 2012 1:29 am

Actualizaste q dicha… y dos veces seguidas. No lo puedo creer. Me encanto el cap. te quedo genial. Pero ¿porque Hermione se tiene que sacrificar no es justo? Harry no puede tener otra perdida tampoco es justo para él. Ojala todo se solucione. Y Voldemort la verdad me dio penita en el cementerio el de verdad la amo. Draco me intriga mucho yo siento que el es hibridó o algo raro porque sintió extraño el abrazo de Hermione y también se preocupa mucho por ella y se supone que un ángel de la muerte no siente.
Ahora el otro cap. A pesar de que Voldemort me dio penita me asusta. Harry pobrecito en el cementerio todavía extraña mucho a Luna y también a Hermione pobre que complicado. Bueno por lo menos la castaña volvió y ahora él está mejor, pero solo por poco tiempo, eso no me agrada.
Que divertido Seamus casi se le cae la baba. Quiero ver la reacción de Lily va a ser interesante.
Espero puedas actualizar pronto, pero sin presiones. Todavía tengo muchas dudas.
Gracias por actualizar.
Saludos
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:11 Abril]

Notapor anally » Sab Abr 14, 2012 5:38 pm

Mas ilucionada con este capi no puedo estar...

me encanto...

pero lo mejor de todo es que nos diste dos regalazos, lo malo es que quiero mas!!!

aahh


ese Seamus... pobrecito

La chica si que sabe como hacerte padecer de ataques cardiacos al aparecerse de la nada ¿¿verdad??

uuuy yya quiero saber como entra en accion lily potter cuando conosca a Hermione

seee... :twisted:

espero pronto noticias y creeme, que derochas ingenio, talento e imaginacion.

me tienes atrapadisisima con la historia!!
Mi fic: Madre, No quiero ser un Potter http://harrypotter.lsf.com.ar/madre-quiero-ser-potter-t65687.html

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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:11 Abril]

Notapor Charlott_POtter » Mié Abr 18, 2012 9:46 pm

DEBO DECIR ME ENCANTA!!!!!

hee ehheeeee amo este fic!
no tarde sii!
mas
mas
mas !!
es hermosoo!!!!!


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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:11 Abril]

Notapor LIA-POTTER HARMIONE » Sab Abr 21, 2012 2:55 am

UY, que maravilla de fics, me encanta, me vuelvo loca leyendo, lo adoro; Esta justo en la parte mas interesante y con mas suspenso, eso me encanta de verdad me gusta romperme la cabeza tratando de resolverlo, pero na verdad no pude no se, es algo confuso.
Acaso la enamorada de Voldemort tiene algo que ver con Hermione no, pero como que sacrificio de Hermy, no puede ser por favor no me hagas llorar, no quiero que se mueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

Waaa que dirá la madre de Harry cuando vea a Hermy, ¿se convertirla en la típica suegra malvada? No creo, o si
me encanta tanto, adoro tu fics siempre lloro.

Continualo pronto, me encanto los dos capítulos sigue actualizando.
Besos y abrazos.
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Re: "Angel of Death" H/Hr (AU) [Act:11 Abril]

Notapor Mrs. Crosszeria » Mar May 08, 2012 8:11 pm

CAPITULO 19: VIDA DE HUMANO




— Llegamos.

Respiro profundamente mientras evidentemente nervioso apagaba el motor de su auto, aquella visita a su casa lo tenía con los nervios de punta.

Hermione, le sonrió también nerviosa, o lo que fuera que los ángeles de la muerte sentían en una situación como aquella, aunque pensándolo mejor algo le decía que situaciones como las de él y Hermione, no se daban todos los días.

— ¿Nerviosa?

— Es la primera vez que seré más o menos una humana.

Otra sonrisa por parte de Hermione que le robo el aliento, aunque sus palabras no le gustaban del todo porque estas evidenciaban lo diferentes que ellos eran, le gusto escucharlas, era bueno y genial saber que él era el primero en compartir aquella experiencia con Hermione. Él sonrió a la castaña dándole su apoyo y es que imaginaba que aquello no era para nada sencillo para la chica.

— ¿Entramos?

La pregunta de Hermione lo saco de sus pensamientos, al parecer había pasado demasiado tiempo perdido en la nada, fue en ese instante que recordó no le había preguntado nada a la castaña acerca de lo que estuvo haciendo todo el tiempo que no estuvo a su lado, quiso empezar ahí con el interrogatorio y con las indirectas de lo mucho que la había extrañado, pero una vocecita en su cabeza le recordó que aquel no era el momento, aquel momento llegaría cuando el tema del inminente abandono de la castaña se presentara y la verdad no tenia ganas algunas de aquel momento, suspiro profundamente y saco aquellas ideas de su cabeza, ahora era tiempo de disfrutar la compañía de Hermione, nada mas.

— ¿Harry?

— ¿Si?

— ¿Qué te pasa?

Hermione, enarco una ceja y lo vio de una extraña manera que no pudo descifrar. Después de unos segundos pareció entender algo importante ya que su ceja volvió a la normalidad y una mueca de tristeza se dibujo en su rostro.

— No quieres que conozca a tu familia, Harry, me lo hubieras dicho desde un principio, en ese caso yo no…

— ¡No!

Su respuesta salió mas desesperada de lo que él pudo imaginar, fue tal la fuerza de su respuesta que Hermione se sobresalto al escucharlo.

— No me estés dando esos sustos.

Estaba por disculparse cuando las palabras de Hermione hicieron eco en su cabeza, no comprendía, ¿Era tan sólo una forma de hablar? Por un momento sintió las mariposas en su estomago al pensar que si ella se asustaba tal vez también podría amar.

— ¿Tú… tú te asustas?

Apenas hizo su pregunta y vio el rostro de Hermione supo que había cometido un error, se maldijo internamente por decir aquello, ya que Hermione, lo vio de una extraña manera para segundos después desviar la vista, eso fue la alarma para saber que estaba haciendo mal, lo último que le convenía era hacer enojar a Hermione o lo que fuera que ella hiciera, ahora lo único que tenia que hacer era complacerla en todo, tenia que dejar de lado sus tonterías.

— Lo siento, no debí…

— No te disculpes es normal que lo preguntes pero aun así…

— ¿Aun así que?

Ahora fue su turno para interrogar a la castaña con la mirada, trato de pensar coherentemente mientras se convencía de que los ángeles no sentían nada, de que si alguna posibilidad pasaba por su cabeza eran ideas suyas, porque los ángeles de la muerte no podían sentir. Pero su curiosidad aumento cuando vio como el rostro de Hermione adoptaba un semblante triste.

— ¿Hermione?

La castaña tomo aire mientras pensaba que decirle, al parecer no encontraba las palabras adecuadas para explicarle, lo que él esperaba era que su explicación fuera favorable para él, era lo único que pedía. Hermione, sacudió la cabeza por una razón que él no pudo entender, pasaron unos segundos donde la chica no dijo ni pio.

— ¿Hermione?

— No pasa nada.

No le creyó, Hermione, era muy mala mintiendo, lo podía adivinar por su comportamiento, por en como evitaba mirarlo a los ojos, ella mentía y él quería averiguar por qué.

— Yo sé que pasa algo, así que por favor Hermione…

No pudo terminar su oración ya que en ese momento Hermione, se giro hacia él y en un movimiento inesperado coloco su gélido dedo sobre sus labios indicándole que no hablara más, esto basto para que su corazón se pusiera como loco. Al igual que sus nervios.

— No ahora, pronto lo sabrás te lo prometo, pero por favor, no ahora.

Asintió sin saber que decir, la verdad era que cualquier contacto con Hermione le hacia perder la cabeza por minutos.

— Será mejor que entremos.

Hermione, le sonrió y ambos bajaron del auto, en ese instante Seamus llegó a su lado.

— Sólo venia a preguntarle si van a salir después.

— No lo sé Seamus, yo…

— No Seamus, puedes irte, seguro te esperan.

Ante las palabras de la castaña tanto él como Seamus la vieron con asombro sin decir nada, Seamus asintió torpemente y desapareció de ahí, él no se iba a quedar con la duda así que le pregunto a la castaña que había sido todo aquello.

— ¿Y eso que fue?

— No lo sé, supongo que él tiene cosas importantes que hacer.

— Claro, cosas importantes.

No quiso darle mas vueltas al asunto, ya que algo le decía que ese conocimiento de Hermione, se debía a sus poderes sobrenaturales, y la verdad prefería dejar esas cosas sobrenaturales fuera de su relación, o al menos lo mas que se pudiera.

-oooooOOOOOOooooo—


— ¿Y si le paso algo?

La verdad era que no podía dejar de pensar en aquella posibilidad, su hijo últimamente era tan inestable emocionalmente que día a día vivía con el temor de que a sus oídos llegara la noticia de que el joven Potter había abandonado este mundo, y mas ese día, ese día que se cumplía un año de la muerte de la mujer que estaba segura, habría sido la felicidad de su hijo.

James, al escuchar su pregunta solamente pudo rodar los ojos y bufar por lo bajo, ella sabía que su paranoia lo estaba cansando.

— No le paso nada, además Seamus está con él.

— Pero…

— Si algo malo le hubiera pasado ya lo sabríamos, las malas noticias siempre llegan volando.

Gruño por lo bajo, James tenía razón. Sin muchos ánimos se sentó junto a su esposo mientras pensaba en las posibilidades de que su hijo estuviera en peligro, la verdad eran muy pocas, pero aun así no podía dejar de preocuparse por él, desde siempre había sido conocida por ser un tanto sobreprotectora con Harry, y eso no iba a cambiar ahora, por muy crecidito que estuviera su hijo.

— Sólo estoy preocupada.

— Lo sé cariño, pero no tiene caso que te preocupes seguramente sólo se tomo su tiempo, de un momento a otro llegará.

Asintió tratando de tranquilizarse, pero no pudo ponerse a lamentar la ausencia de su hijo porque en ese momento la tranquilidad de la mansión Potter, fue interrumpida por el sonido de unas carcajadas, una de ellas era de Harry pero la otra no la conocía, así que se levanto rápidamente para averiguar a quien pertenecía aquella risa tan… tan… ¿Musical?

— ¿Harry?

Dio los últimos pasos y ahí en la entrada de la casa se encontraba efectivamente Harry, pero no venía solo, con él estaba una mujer que jamás había visto.

La vio fijamente y sin poderlo evitar se puso a evaluarla, era sin dudas muy guapa, no tenía un escultural cuerpo pero era delgada, su rostro era muy bello, era delicado y dulce, transmitía una paz que la lleno por completo, contaba con unos ojos castaños que dejaban ver una gran ternura, parecía sin dudas un ángel.

No pudo seguir con su estudio ya que Harry, comenzó a hablar.

— Mamá, papá, yo…

— ¿Quién te acompaña Harry?

Ante su pregunta vio como Harry, se ponía nervioso, mientras la chica sonreía disimuladamente su hijo abría y cerraba la boca sin poder decir palabra alguna.

— Bueno ella es…

— Hermione, mucho gusto.

Con una gran sonrisa en el rostro la chica se presentó, le dedico una mirada a su hijo y vio que este también sonreía aunque estaba mas que nervioso y ella sabía el por qué. Así que ella era Hermione, la famosa Hermione, la chica que era la culpable de la depresión de su hijo, la chica que según Ron, era el bastón de Harry, la chica que según sabía había salvado la vida de su pequeño.

No pudo evitar enarcar una ceja, porque podía ser muy la salvadora del mundo, pero ella había hecho sufrir a su amado hijo, sólo por esto la joven no le caía bien, borro la sonrisa que se formo en su rostro al ver a su hijo y dibujo en su cara una mascara de frialdad mientras sin preocuparse demasiado en sus modales evaluaba con ojo critico a Hermione. Pudo notar que su comportamiento no paso desapercibido para ninguno de los presentes, escucho como James aclaraba su garganta llamando su atención, era obvio que quería que se controlara, le dedico a su hijo una mirada y vio que la veía molesto, mientras Hermione continuaba sonriendo sin importarle su comportamiento.

Después de unos instantes donde todos esperaban ella terminara con su actitud infantil, Harry, por fin hablo.

— Mamá, ¿Puedes parar?

— No sé de que me hablas.

Si, si sabía pero no iba a parar nada, aquella chiquilla se merecía la hostilidad con la que la trataba, después de todo era la causante del sufrimiento de su hijo. Y por supuesto que ella Lily Potter no se la iba a poner fácil, ella aprendería que…

No pudo terminar con sus pensamientos ya que en ese momento y sin que nadie lo esperara Hermione, se acercó a ella con aquella sonrisa aun dibujada en su rostro, ella solamente se hizo hacia atrás sin saber que hacer. Hermione, la veía con confianza pero pudo detectar una chispa de nerviosismo en aquellos castaños y tranquilizadores ojos.

— No sabe el gusto que me da conocerla por fin, Harry habla maravillas de usted, en verdad es un honor.

Una extraña mueca se dibujo en el rostro de Hermione, era como si se lamentara de sus palabras, ella se podía imaginar porque, tal vez no era la intención de la chica pero sus palabras habían sonado muy aduladoras.

Después de aquellas palabras el silencio reino en el lugar, ella le dedico una mirada a su hijo y al parecer no podía creer lo que veía, era de esperarse, después de su mal trato hacia la chica no era normal que ésta mostrara ese gusto y alegría por conocerla. Quiso evitarlo, lucho con todas sus fuerzas pero no pudo evitar que las palabras de Hermione, le agradaran, había algo en el rostro de la chica que le decía era sincera con todo lo que decía.

Era evidente que tanto Harry, como James, esperaban su reacción mientras Hermione seguía sonriéndole de esa manera tan sincera y agradable. Dio otro vistazo hacia Harry, aunque seguía nervioso era evidente que estaba feliz, fue eso lo que le hizo pensar las cosas, si, era cierto que la castaña había sido la causante del sufrimiento de su hijo, pero también fue ella la que lo ayudo a salir adelante cuando más lo necesitaba. Fue todo lo que necesito. Olvidándose de sus viejos rencores, sonrió con sinceridad a la chica, logrando que tanto James como Harry, suspiraran aliviados.

— Es un gusto para mí también conocerte Hermione, bienvenida.

En un gesto de paz le extendió su mano a la chica, fue en ese momento que por algún motivo sintió el nerviosismo de su hijo aumentar de manera considerable, ella no entendió ya que no veía nada de malo en sus acciones, pasaron dos segundos para que Hermione por fin le ofreciera su mano y entonces ella la pudo estrechar.

Helada.

Hermione, estaba helada, fría como un tempano de hielo. Aquello la extraño, ya que afuera no hacia tanto frio ¿O si? Trato de quitarle importancia al asunto, tal vez después de todo la chica era así, en su vida ella había conocido a personas que al igual que Hermione, no les era fácil guardar el calor corporal.

— Parece que acabas de sacar tu mano de un congelador.

Sus palabras eran broma, pero por algún motivo Harry, sonreía nerviosamente mientras Hermione, sonreía sinceramente ante su broma.

— Afuera esta un poco frio, las lluvias nunca me han ayudado a mantener una buena temperatura.

— ¿Lluvias?

Ante tales palabras no pudo evitar enarcar una ceja, afuera no estaba lloviendo. Pero en ese momento un relámpago ilumino el cielo y después un trueno que logro que incluso ella se estremeciera, iba a preguntar como demonios sabia ella que iba a llover, tal vez era meteoróloga, pero en ese momento su hijo interrumpió.

— Acaban de anunciar en el radio que se viene una buena tormenta, además en el cementerio llovía.

Asintió ante la explicación de su hijo, aunque le pareció extraña la manera en que Harry, trato de justificar el conocimiento de Hermione, no dijo nada.

— Esta bien, vamos a tomar algo.

Vio como James sonreía con cariño a Hermione, esto la hizo sentir la bruja mala del cuento, debería estar agradecida con la chica y no haberla tratado tan mal como la hizo, pero ahora ella había visto la verdad, ahora entendía que mas importante que el mal que le causo a su hijo, Hermione, le hacia bien, le hacia mucho bien.

Y si Hermione, era la felicidad que su hijo necesitaba entonces ella le iba a ayudar.

-oooooOOOOOOooooo—


No se escuchaba otra cosa más que las carcajadas y las voces de los que ahí estaban, nunca antes había estado en una situación similar, al principio pensó que aquel ruido que nunca terminaba le molestaría o algo así, pero eso no sucedió, se sentía tan bien en aquel ambiente que disfrutaba el sonido de aquellas risas, de aquellas voces y mas que nada disfrutaba el hecho de que ella era parte de aquel grupo, no como ángel, no como algo que no existía, sino como una simple humana mas.

No pudo evitar suspirar mientras inconscientemente sonreía, dirigió una rápida mirada a los presentes, aquel grupo que un principio sólo estaba conformado por los padres de Harry, el mismo Harry, y ella ahora había aumentado de manera considerable, a ellos se habían unido, Ron, aquel pelirrojo que ya había visto en una ocasión, una pelirroja que si no se equivocaba se llamaba Ginny, (aquella misma que lloraba como actriz de película barata cuando Harry, se encontraba en el hospital), el padrino de Harry y algunos amigos más de la familia cuyos nombres no recordaba. Estaba tan entretenida observando a cada uno de los invitados en aquella mesa que se sorprendió cuando Harry, le hablo.

— Hermione, ¿No comes?

Ante las palabras de Harry, rápidamente tomo el tenedor y picoteo la comida mientras notaba que Lily, la veía extrañada, tal vez pensaba que su comida no le había agradado.

— Si, eso hago.

Apenas dijo esto noto como Lily, dejaba de prestarle atención y se volvía a platicar con su esposo y con Sirius, el padrino de Harry, una vez que esto paso ella bajo el tenedor ya que no sabía que pasaría si se viera obligada a probar aquella comida, no es que no le gustara, simplemente ella no necesitaba cosas como aquella que a juzgar por el rostro de Ron, estaba deliciosa.

Sonrió de nuevo mientras inspeccionaba con la vista aquel lugar, se deleitaba con cada detalle que veía, era sin duda el ambiente más hogareño y relajado en el que había estado, eso no le sorprendía ya que ella que se la vivía entre hospitales y lugares donde sólo había muerte. Su mirada se detuvo en Ginny, que, sin que nadie lo notara se comía al moreno con los ojos, ni el mismo Harry lo había notado ya que estaba demasiado entretenido platicando con Ron, un amigo de su padre y la esposa de éste que estaba embarazada.

Ginny, era bonita de eso no había duda, pero había algo en ella que no le acababa de gustar, algo en ella le inspiraba desconfianza… negó con la cabeza, todo eran ideas suyas, ya que tomando en cuenta de que la chica moría por estar con Harry, ella no podía ser muy objetiva en cuanto a su opinión hacia la joven. Un suspiro escapo de sus labios, este tipo de comportamientos y reacciones de su cuerpo hace mucho que las tenía, era por lo mismo que ya se había acostumbrado, aun recordaba cuando aquel comportamiento humano se presento la primera vez, y para hacerlo todo mas inolvidable, Draco, estaba con ella.

¿Estás bien, Hermione?

— Si, ¿Por qué no debería de estarlo?

— Yo que se, eso contéstamelo tú, ¿Por qué haces ese ruido? ¿Te estas desinflando?

— No soy un globo, Draco.

— ¿Entonces que eres? ¿Por qué haces ruidos extraños?

— No lo sé Draco, no lo sé.


En aquella etapa aun estaba muy verde en cuanto al tema de "cosas de humanos que le pasan a los ángeles" tiempo después supo que aquello que hacia con regularidad era un suspiro. En ese momento y sacándola de sus pensamientos se dejo escuchar en la habitación el sonido de unas carcajadas, le tomo segundos descubrir que aquel alboroto era a causa de Ron, el cual se había puesto rojo mientras Harry y los demás reían con ganas.

— ¿De que se ríen por allá?

— De las ocurrencias de Ron, mamá. Ahora se le metió en la cabeza que el hijo de Remus y Tonks, debería llamarse como él.

— Yo no lo dije así.

— ¿No? ¿Entonces como?

Al escuchar la pregunta, el pelirrojo enrojeció aun más.

— Yo sólo dije que sería sensato llamar al pequeño como yo si querían que fuera alguien grande e importante, o de perdido que su nombre empiece con "R" no hay nada mejor en este mundo.

No pudo evitar reír también ante las ocurrencias de aquel joven, trato de no reírse muy alto para no llamar la atención pero alguien si la notó. Harry, se giro hacia ella y sonriendo la observaba.

Los separaba sólo la mesa pero aún a esa distancia ella pudo leer fácilmente sus labios, "¿Estás bien?" "Si" fue lo que le contesto mientras de nuevo sonreía, en ese momento Harry, se disculpo con Ron y fue a su lado, no tardo ni cinco segundos en estar con ella.

— Lo siento, no sabía que iba a venir tanta gente, ya ves que llegaron de sorpresa.

No entendía la disculpa de Harry, para ella fue genial estar rodeada de tantos humanos y poder formar parte del grupo.

— No te disculpes, esto me parece genial.

— ¿No?

Era evidente que su respuesta lo tomo por sorpresa.

— No, lo creas o no este momento es de los mejores de mí…

No pudo continuar, sería tonto y absurdo decir "vida" ella era un ángel de la muerte, ella tenía de todo, menos vida.

— Tú me entiendes.

Harry, asintió serio. Ella podía imaginar por qué, ya que el jamás se podría imaginar o entender lo que era ser un ángel de la muerte, un ángel que se suponía no debía sentir, un ángel que en ese momento no debería estar en aquella habitación con él. Harry, tomo su mano e inmediatamente se estremeció, era claro que aun no se acostumbraba al frio de su tacto, el chico sonreía pero al sentir aquella diferencia de temperatura cambio su semblante por uno triste y apagado.

— ¿Qué pasa?

— Nada.

— Algo tienes, te pusiste muy serio de repente.

— No, yo…

Le dedico una mirada donde le decía que lo mejor era que hablara. Y el chico pareció entender su mensaje ya que pudo ver en su rostro la aceptación de hablar.

— Bueno…

— ¿Si?

— Sólo me preguntaba cuanto va a durar.

— ¿Durar que?

Harry, se encogió de hombros mientras dirigía su vista hacia el otro lado de la mesa donde una muy molesta Ginny, los veía.

— Ya sabes, todo esto.

El chico hizo una seña con la cabeza hacia su familia y amigos, ella entendió al instante y quiso responderle pero no podía, ni ella sabia cuando se acabaría aquello.

— No es el momento.

— Lo sé, sólo que me gustaría estar preparado.

No podía contestarle así que solamente se limito a bajar la vista, Harry, tomo delicadamente su barbilla y subió su rostro para poder ver sus ojos, aunque sentía el frio de su roce, a él no le importo demasiado o eso parecía. Quiso salir corriendo de ahí, no podía contestarlo, no podía ni siquiera mirarlo, no le gustaba mucho hablar de despedidas cuando apenas había llegado, y más teniendo en cuenta que aquella despedida sería para siempre porque estaba segura que el día que Draco fuera por ella, todo acabaría, nunca más volvería a ver a Harry Potter, ya que como decía el buen Albus, "era por el bien de todos". Ella tenía una misión que cumplir y eso sólo significaba alejarse para siempre del moreno.

— ¿Hermione?

— Por favor, ahora no, después te contare lo que quiera saber o al menos lo que se me permite decirte.

— ¿Lo que se te…?

Antes de que el chico pudiera hablar ella se apresuró a colocar su dedo sobre sus labios, sin tocarlo.

— No hoy, mejor hagamos otra cosa.

Harry, suspiro pero no dijo más, era claro que su cara le había dado entender que era mejor no seguir con el tema.

— Esta bien ¿Qué podemos hacer?

— No lo sé, tú eres el humano.

Supo apenas aquellas palabras salieron de sus labios que podían dañar a Harry, pero para su sorpresa no fue así, el chico se rio ante su comentario y ella no pudo evitar hacer lo mismo, con Harry, todas las reacciones de su cuerpo salían tan natural que no se dio cuenta cuando aquellas risas se convirtieron en carcajadas, estaban tan perdidos en su mundo que se olvidaron de las personas que los rodeaban, se olvidaron de aquellos otros humanos que los veían entre asombrados y maravillados, ahora no importaba, ninguno de ellos importaba, ahora lo único importante en aquel lugar eran ellos dos, Harry y Hermione, el humano y el ángel, que el destino había querido se enamoraran para después arrebatarles todo de la manera mas cruel e injusta que puede haber, porque después de todo un ángel y un humano no se pueden amar, aunque estuvieran hechos el uno para el otro.

Les dejo rápidamente este capitulo, espero que sea de su agrado :) haré lo posible por traer el próximo capitulo si no es esta semana, el fin si lo tienen.

Gracias por poner la historia en favoritos y por sus comentarios, los espero en este capitulo, recuerden son gratis :B
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