Gracias por los comentarios chicas! me alegro muchisimo de que les guste!
comenten y critiquen si asi lo desean!
gracias por leer! 
Capitulo 2:
Ginny despertó temprano, para lo que había descansado, no estaba para nada cansada. Se levanto de la cama y descubrió en la cama de al lado el bulto de dos personas. Sorprendida por el hecho de que después de lo que paso la noche anterior alguien pudiera haber echo, se acerco para poder ver a la tenue claridad de la mañana quienes eran.
Una sonrisa surcó su rostro al descubrir la silueta de su amiga y el pelirrojo pelo, característico de los Weasley’s de su hermano Ron, aún con la curiosidad de que sería lo ocurrido durante el viaje de los chicos junto con Harry, para ese cambio en su relación se dispuso a ducharse y cambiarse, para prepararse para bajar. Recordar el viaje que habían hecho su mejor amiga, su hermano y su… bueno Harry, le hizo preguntarse donde estaría el chico. Luego de alistarse, salió rumbo a la sala común a pensar en que haría, estaba muy claro que tenía que hablar con él, la cosa era de que y la pregunta crucial, “¿será el momento?, luego de todo lo que ha ocurrido… es pronto…”
Un moreno con gafas redondas bajaba las escaleras sin prisa y rascando se la nuca aun un poco adormecido, aún tenia la ropa del día anterior, pues no le había pedido a Hermione recambio y con un simple hechizo limpio la ropa y se la puso luego de darse una relajada ducha. Pensar en su amiga, le hizo acordarse de que no había visto a Ron dormir en su cama esa noche y no supo exactamente porque pero supuso que la castaña tendría algo que ver.
Pensar en que sus dos mejores amigos, cabezotas y únicos por fin podrían ser felices le hizo sonreír, pero alejo la sonrisa de su rostro al recordar a todos aquellos que, según él, por su culpa, jamás podrían volver a serlo. Recordó a Ginny, y le dolió poder pensar en esos momentos en su propia felicidad, pero también pensó que no estaría mal ser felices ahora, que todo esta bien, que ningún peligro los asechaba.
Al llegar a la sala común pudo ver entre la multitud que se le acercaba para felicitarle o agradecerle una cabellera pelirroja bastante conocida para él, al verla salir por el retrato de la sala corrió tras ella hasta alcanzarla en uno de los pasillos.
-Ginny, ¿puedo hablar contigo?- la chica asintió girando a verle y le entregó una sutil sonrisa, con un deje triste.-bueno…¿Cómo estás?
Pregunta idiota, ¿Cómo iba a estar tras perder a uno de sus hermanos? Por tercera vez en su vida, vio a la chica derramar unas pocas lágrimas y encogerse de hombros, el compungido la abrazó.
Tras unos minutos muy cortos para el chico, se separaron y se miraron a los ojos, en un alarde de gentileza y cariño el moreno le quito las lágrimas del rostro de la chica con sus dedos y la beso, como si en aquellos momentos fuera lo más normal del mundo.
Al principio, por la sorpresa, la chica tardo en responderle, pero al hacerlo sintió que todas sus penas volaban de su cuerpo y comprendió que el chico al que ahora besaba, era la cura a su sufrimiento.
Al separarse ambos se miraron sonrientes.
-Ginny ¿me harías el honor de volver a ser mi novia?
Como respuesta, tras dedicarle su mayor sonrisa se abalanzo sobre el para besarlo.
En ese mismo instante una chica castaña de pelo bastante enmarañado despertaba, aún recordaba la noche anterior, habían pasado tantas cosas, tanto malas como buenas, tantas muertes, tantas perdidas que jamás volverían. Sintió sus brazos rodear la espalda de otra persona, aspiró aire y sonríe tontamente al reconocer su olor, abrió los ojos y lo vió, dormido plácidamente abrazándola por la cintura, la imagen tan tierna de su pelirrojo favorito dormido hizo que su cuerpo no pudiera evitar abrazarlo aún más fuerte y besarle la mejilla.
Ron despertó al sentir el calor de un cuerpo pegado al suyo y unos labios besarle la mejilla, recordó la noche anterior y abrió los ojos sonriendo.
-Estaría bien despertar así siempre…
La chica se sonrojó y le sonrió, se levantó muy a su pesar, era otro día, que por mucho que no quisieran, tenían que vivir.
Sacó de su bolsito de cuentas ropa para los dos y la puso ordenadamente sobre su cama, le sonrío a Ron y cogió su ropa.
-Me voy a duchar, aquí tienes la ropa, será mejor que vallas a tu cuarto a bañarte…
El chico sonriendo aún, asintió. Se acercó a coger la ropa, quedando de nuevo muy cerca de la castaña, por lo que pudo perfectamente ver algo que la noche anterior la oscuridad no le permitió ver.
Se acerco a ella un tanto temeroso y puso una mano en la mejilla de la chica, haciendo que ella cerrara los ojos y suspirara.
-No quería que lo vieras…
El pelirrojo triste acaricio la herida que surcaba el rostro de la chica y la miro a los ojos.
-¿Quién te lo hizo?- preguntó el muchacho con rabia en su voz y miedo en su mirada.
-No lo sé, de verdad Ron no lo se y tampoco quiero saberlo, te conozco y sé bien lo que harías, no quiero que algo te pase por tu insensatez Ronald-la chica imitó su gesto y le acaricio la cara, descubriendo así, los leves rastros de la guerra.
Como si la imitara sonriendo cerró los ojos. La chica sonrió y se le acerco un poco mas abrazándole por el cuello y apoyando su cabeza en el hombro del chico.
-solo quiero protegerte, lo sabes ¿verdad?-le dijo el abrazándola también por la cintura y notando como la chica asentía con la cabeza aún abrazándole, sonrió.
Ambos se miraron a los ojos por unos segundos interminables, en los que Ron decidió actuar por fin y cerrando los ojos se acerco al rostro de la chica, ella sin saber muy bien como actuar a ese gesto los cerro también. Cuando sus rotros estaban a escasos centrimetros y sus alientos se concentraban ya en uno solo, una voz habló a sus espaldas.
-¡ups! ¡perdón! No quise interrumpir…-los dos giraron la cabeza hacia la voz, Lavender los miraba levemente avergonzada a la entrada del cuarto.
-Yo…será mejor que valla a ducharme ya…-Ron, que estaba mas colorado que su propio pelo intento salir de la habitación, pero una mano lo detuvo.
-Ron…Yo quisiera hablar contigo…-la voz de Lavender lo hizo estremecer, con solo pensar en lo que pudiera hacer la chica, miró a Hermione pidiéndole ayuda y ella miró a ambos sin saber que decir, y frustrada, la interrupción de la chica le costaría muy caro y aunque sabía que ella no tenía culpa de nada, aún no se fiaba demasiado de la rubia.
-Claro…