por Florencia_PotterH/HR » Lun Mar 09, 2009 11:04 pm
!Hola a todos nuevamente!
Me desaparecí un par de semanas pero volví con una nuevo Fic que espero sea de su gusto y que comenten
y me apoyen si es que así lo desean.
Como vieron el fic se llama "Aquí estoy yo (HP & HG)" y la pareja principal es Hermione y Harry, aunque sabremos
más acerca de Hermione ya veran el por que inmediatamente.
Aclaraciones: Los personajes no son de mi pertenencia, son de la Señora JKR tal como el mundo mágico en que nos movemos.
Aunque la historia es mi creacion.
Sobre el fic: Estamos en septimo año, Voldemort esta vivo pero no ahondare en el tema de la lucha, por que estaré enfocada en otro tema, aunque no quita que se nombre.
Nueva aclaración: Dumbledore VIVE
Bien no tardo más un abrazo para ustedes y...
Acá va...
"Aquí estoy yo" (HP & HG)
¿Que era mejor? ¿Mirar el cielo o mirar a la enfermera anotar y anotar en una libreta sin siquiera mirarla? Recostada en aquella camilla prefirió mirar el techo, alto, imponente mientras tamborileaba los dedos sobre su vientre descubierto.
El corazón le latía con mucha fuerza, tanta que estaba segura que si se agitaba aunque fuese un poco más se saldría de su pecho quedando en algún lugar de la enfermería. Estaba mareada y exhausta, tenía aquellos síntomas desde hacia ya varias semanas pero no pudo más que adjudicarlo a un resfrío, uno que seguramente estaba mal cuidado por su parte, debía ser así ¿Si no por que su cabeza no dejaba de punzarle?
Sin embargo este maldito resfriado estaba durando más de lo que los resfriados normarles durarían. Suspiro imperceptiblemente de nuevo ¿Que pasaba que la enfermera no le decía nada? Estaba realmente disgustada, pasaría algo malo, tenía una leve sospecha de lo que podía ser, pero seguramente erraba en ese pensamiento, en realidad lo tenía en última parte de sus lista acerca de que podía estarle afectando a su cuerpo… ¿Equivocada en dejarla como última opción?
- Estás embarazada – la palabras de la mujer salieron con tanto reproche de sus finos y sonrosados labios, que la asustó ¿Embarazo? ¿Embarazo? ¿Emberazo? Se sentó con tal brusquedad en la camilla que se mareo siendo sostenida por la enfermera Poppy. La palabra aun rodeaba con insistencia en su cabeza ¿Estaba soñando? ¿Era una broma de mal gusto? ¡Jesús! Tenía dieciocho años. Maldijo en su interior no una, sino millones de veces, las lágrimas se agolpaban en sus ojos castaños como si hubiesen estado preparados o alertados de la futura noticia. Un hijo… un hijo como mierda pudo ser tan irresponsable. La mujer la miraba desde cierta distancia sin ninguna expresión en el rostro, estaba rígida con sus ojos fijos en ella como si esperase que dijese algo. ¿Qué quería que dijera? ¿Qué era lo que esperaba? ¿Qué lo planeo? O que se quejara, llorara e hiciera un berrinche por la noticia. Apenas era conciente de que abrochaba su blusa a una velocidad que simulaba ser veloz – Señorita Granger – la miró con los ojos fuera de orbita. En cualquier momento se desmayaría, aquella mañana apenas había comido y por estar allí perdía su almuerzo. En realidad no tenía hambre ¡Ja! Tenía la respuesta a todos sus síntomas, cansancio exagerado, nauseas todo el tiempo debido a los olores de pociones o del propio alimento. Vómitos que finalmente se llevaban de su cuerpo lo que no tenía, el dolor casi exagerado de sus pechos – ¿No notó anteriormente que tuvo retraso? – negó, su ciclo menstrual llego el mes pasado, este aun no por que aun no estaban en la fecha o ¿si? Observo el calendario ubicado en un rincón y apretó los ojos debió haberle llegado el día anterior, siempre fue regular – ¿Me esta escuchando? – ahora su voz denotaba preocupación, alzó la vista de su blusa suspirando –
- Si… - un débil monosílabo –
- Siete semanas de gestación – comento como si la castaña sentada hubiese preguntado. Esta reacciono ante sus palabras, si minutos antes pensó que su corazón se saldría por su boca ahora estaba prácticamente segura, la noticia la tenía abrumada, en estado taciturno, pensado y pesando en que momento sucedió – ¿Te sientes bien? – fue lo suficientemente valiente para sostener su vista, la lágrimas caían de sus ojos culpables. Temblaba ligeramente ante su llanto silencioso ¿Por qué a ella? solo un fue un, ¡Un maldito descuido! “Ingenua y tonta” se reprochaba dolorosamente – tú decisión es muy importante en este caso, puedes darlo en adopción – le dijo tocando su hombro en signo de apoyo -
- No me desharé de él – casi grito las palabras. Esa simple frase había hecho clic en su interior, no quería hacer eso ni en el estado casi enfermizo de angustia en el que se encontraba, estaba fuera de toda idea de su cabeza por muy joven y estupida que fuese. No podía pagar el bebe por su descuido, aunque no juzgaba a quienes tomaban esa decisión, ella no lo haría –
- Solo te digo que tienes… -
- Lo siento – se disculpo desconcertada – yo se, yo se… y no quiero hacer eso – se sentía temblorosa, confundida, abrumada con la noticia, tosió ahogada… solo quería gritar. Cogió su jersey colocándoselo rápido, su túnica y salió sin decir nada. La enfermera tampoco la detuvo, sabía que necesitaba de un tiempo a solas.
Siete semanas, siete semanas, no se atrevía a tocar su vientre pues sabía que dentro de ella ya crecía un pequeño del que no había notado su presencia. En realidad si había notado cosas extrañas pero jamás pensó que fuese ese “piriguin” como opto por denominarlo (N/A: En Chile piriguin le denominamos a los niños o bebes, en este caso el bebe, Hermione a su bebe lo denominara de esa manera). Aun sentía la maternidad demasiado extraña, demasiado lejana para ser verdad, estaba llena de dudas, temores, dentro de ella crecía un “piriguin” que necesitaría de toda su atención, preocupación, realmente asustaba que alguien dependiese tanto de uno a esta edad.
Sus pasos la habían dirigido al lago gris gracias al reflejo del cielo nublado, podía ver perfectamente el castillo como sino fuese más que un dibujo lejano, aquello le daría tiempo de pensar y estar sola. Sentada abrazo sus rodillas y lloró con fuerza, soltado gemidos de angustia. Estaba tan asustada, no podía siquiera negarlo.
Cuando pudo controlar sus emociones miró el lago, negándose a creer aun en la noticia, no tenía pensamientos muy claro aun, hablaba del piriguin pero a la vez le gustaba pensar que solo era un sueño del que esperaba despertar pronto, muy pronto… cerraba los ojos con la esperanza de que al abrirlos todo fuese diferente. Primero que su embarazo no fuese real y segundo que su noviazgo no hubiese terminado. Si al menos siguiera con el padre de ese “piriguin” las cosas podrían ser menos complicadas, podría haber asumido su apoyo, podría… no sabía ni a lo que quería llegar, ahora no podía esperar absolutamente nada de él, ¡Nada!
No estaba en la obligación de apoyarla de ninguna manera, menos sicológicamente, bueno tampoco quería obligarlo a que estuviese a su lado por el “piriguin”
Tomó piedras pequeñas y las lazó al lago esperando encontrar respuestas a todo lo que se preguntaba con desesperación, se cuestionaba todo, todo. La persona estructurada que había creído que era había desaparecido con la noticia de su embarazo, un “piriguin” no estaba en sus planes más cercano, estaba programado para los treinta específicamente. ¿Treinta maldita sea? Se había adelantado doce años.
El niño vendría después de estudiar, tener noviazgos, trabajar, conocer… todos sus planes se caían en pedazos como las piezas mal puestas de un rompecabezas. Dio un largo grito enojada con su “piriguin”, consigo misma, con el padre de la criatura.
Cayó sentada y suspiro, limpiando su rostro enrojecido, los ojos hinchados, su nariz colorada, dándose cuenta al fin que ni patalear, lanzar piedras o enojarse le quitaría su estado de embarazada. Asumir esa era la palabra que se tatuaba a sus ojos.
Más tranquila dio por primera vez una caricia a su vientre que crecería gracias a ese “piriguin”…
Continuara...?
Decídanlo ustedes
Les gusto???
Espero que si
La Flor