UNA NOVELA DE: BIGI
DRACO MALFOY & HERMIONE GRANGER EN...

¡Gracias Dadelos por betearlo y por la imagen!
HOT, RANKING M (MAYORES+18)
ACA DEJO LOS FICS TERMINADOS:
Título: "Los héroes del Fandom"
LINK ENTRA AQUÍ
FICS DRACO/HERMIONE
Título: "La Huida" DM/HG/SM/RW
LINK: ENTRA AQUÍ
Título: Draco Malfoy: El elegido.
LINK: ENTRA AQUÍ
Título: "Unidos por el silencio"
LINK: ENTRA AQUÍ
Título: "La mentira"
LINK:ENTRA AQUÍ
Título: "Cómo hacer un fic exitoso y no morir en el intento"
LINK: ENTRA AQUÍ
Título "Obsesión"
LINK:ENTRA AQUÍ
Título “Atrapada”
LINK:ENTRA AQUÍ
Mini Fics Draco Hermione
Título: “Mamá pata”
LINK ENTRA AQUÍ
Mini Fics Dumbledore McGonagal
Título “La pastilla azul”
LINK ENTRA AQUÍ
LISTA DE CAPITULOS
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16
Capítulo 17
Capítulo 18
Capítulo 19
Capítulo 20
Capítulo 21
Capítulo 22
Capítulo 23
Capítulo 24
Capítulo 25
Capítulo 26
Capítulo 27
Capítulo 28
Capítulo 29
Capítulo 30
Capítulo 31
Capítulo 32
Capítulo 33
Capítulo 34
Capítulo 35
Capítulo 36
Capítulo 37
Capítulo 38
Capítulo 39
Capítulo 40
Capítulo 41
Capítulo 42
Capítulo 43
Capítulo 44
Capítulo 45
Capítulo 46
EPÍLOGO
/////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Disclaimer: Sabemos que los personajes no los inventé yo… que son propiedad de JKR.
////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
-ATRAPADA-
Capítulo 1
Sentí como la sábana se deslizaba, él se hundía en el viejo colchón, como siempre fingí que dormía, como siempre, él sabía que estaba fingiendo…
Él suspiró, podía sentir que clavaba sus ojos en mi cuerpo, me deseaba, se acostó acoplándose a mí, sin importarle mi sufrimiento colocó su mano derecha en mi sexo, hundió su dedo en mi vagina…
–Auch- no pude evitar un quejido.
Su otra mano pasó por mi pecho y se posesionó de mi pezón derecho, con un movimiento certero, me atrajo más hacia él, el dolor era intenso, pero no volví a quejarme.
No lo entendía, me odiaba de eso no había dudas, sin embargo luego de cada batalla, victorioso o herido pasaba por mi celda. Al principio creí que lo hacía para humillarme, para sentirse victorioso y dejarme en claro mi derrota, pero ahora luego de quién sabe cuántos días, meses… entendí que él lo necesitaba.
Comenzó a darme placer absoluto, como solo él lo hacía, como solo él sabía hacerlo su mano el mi sexo recorría la zona adentrando y extrayendo cada uno de sus dedos, su mano en mi pecho jugaba con mis pezones y cada tanto apretaba con furia uno de los senos…
Con el mismo efecto de cada noche, mi cerebro se atontaba de placer y me adormilaba dejándome expuesta a sus caprichos, sin embargo no estaba lo suficientemente dormida como para no sentirlo, apretaba su miembro contra mis nalgas, podía sentirlo firme, enorme, decidido…
Pero a él le gustaba jugar, no iba a adentrarse tan pronto, tenía una noche por delante, por eso reprimía sus ganas y seguía hurgando en mi cuerpo.
Si algo lo volvía loco, era mi parte trasera; podía sentir mirarla mientras hacía el mismo trabajo con sus dedos.
Estuvo así unos minutos hasta que lo ví venir; me puso en posición y se introdujo en mí, el dolor era intenso, siempre lo era. A pesar del tiempo transcurrido, me quejé, me tomó de los pelos, tiraba frenético de ellos, sabía su táctica, el maldito causaba un dolor mayor en otra zona para disfrutar al máximo su penetración. Yo aguantaba, no quería llorar ni quejarme nuevamente, era un dolor raro, mezclado con goce, ambos estábamos empapados en sudor, ambos estábamos empapados de placer, hasta que terminó en mí.
Se desplomó a mi lado, yo me levanté dejándolo ahí acostado, para irme a lavar al pequeño baño de la celda.
Tardaba todo lo que podía. Una parte de mí quería volver al lecho, otra parte quería clavarle una estaca en el corazón. ¡Maldito!
-¡Vamos Granger! –llamó.
Sabía que si no iba de inmediato era capaz de venir por mí y llevarme arrastrada de los pelos, así que fui. Me acosté a su lado. Apenas tenía puesta una falda corta y una musculosa, nunca me desnudaba, pero hoy era la excepción.
-¡Quítate la ropa! –dijo mirándome a los ojos.
Creo que me ruboricé, porque lanzó una carcajada. Iba a sacarme la parte de arriba, cuando se impacientó, y de un manotazo la arrancó, dejándome marcada la piel por lo brutal del acto. Me apresuré y me deshice de la pollera.
-¡Bien hecho, Granger! Ves si lo hubieras hecho así de rápido no te hubiera lastimado. ¿Duele? -dijo tocándome la marca.
No le contesté, nunca lo hacía; él sonrió, se me echó encima como una bestia y se dedicó a lamerme todo el cuerpo.











