por nicoquil » Vie Sep 11, 2009 4:12 pm
Perdón por la tardanza, acá les traigo la segunda parte de la historia. Espero que les guste.
De nuevo digo que me gustaria que firmen los que la ven. Si no les gusta, tambien firmen, porque me ayuda a cambiar. De hecho, esta la hice con algunas recomendaciones de una de las lectoras. De ultima, si no se animan a contestar por aca, mandenme un mensaje privado. Gracias…
Segunda carta
Después de ese primer encuentro, nada cambió. Nuestra relación seguía siendo la misma. Vos me seguías hablando como antes, no demostrabas ni arrepentimiento, ni ningún indicio que me pudiera hacer pensar que querías repetir algo de lo sucedido.
En esas vacaciones los dos fuimos a Grimmauld Place a "festejar" navidad. Pero si vos o yo pensábamos que íbamos a aprovechar ese tiempo para hablar sobre el tema o hacer aun mas cosas, estábamos totalmente equivocados.
Pensaba que en cualquier momento me podía convertir en serpiente y atacar a cualquier Weasley que hasta ahora se mantenía sano, por lo tanto prefería no estar a solas con nadie y menos con vos. Aun así, pensando mucho en tu dulce persona y volviéndome loco cada vez q te veía en camisón, yo ocupaba mucho tiempo en escribirle cartas a Cho, sabiendo que con ella podía hablar de cosas sin sentir que me veían como un asesino o que me convierta en Voldemort de la nada.
_ ¿Que haces Harry?- mientras te mantenías en la puerta de mi pieza sin decidirte a entrar.
_ Estoy... -dude mucho qué responder- pasa, pasa... o.... NO!!! Mejor no, vos ya escuchaste lo que puede pasar.
_ Harry, ya te explique que no pasa nada- si bien con vacilaciones, entraste y te sentaste en la cama de tu hermano- No estas, ni estuviste posesionado... ni lo vas a estar. Todos te queremos cerca- y sonrojaste, te diste cuenta lo que estabas diciendo: ... digo que queremos que pases las fiestas con nosotros... la fiesta no fue solo en la del ED, es mucho más.
En este momento no disimulabas la doble intención en tus palabras. Nos mirábamos fijo. Una mirada en la que había amor, ternura, pasión. Te veía hermosa. No estabas vestida como en la fiesta, pero te seguía viendo como una mujer. Aun así, en tus ojos vi amor completamente real; en donde veía que nunca te habías olvidado de mí como Hermione me había hecho creer cuando nos contó de tu romance con Michael Corner. Y yo, si bien sentía muchas cosas, seguía con la niña de Ravenclaw y no podía darte lo que pretendías.
_ .... Yo y Cho...- Si bien mi mente decía que no tenía que jugar con vos, mi cuerpo, mi hombría, mi virilidad, mi excitación, mi miembro ya erecto decían que me abalance sobre vos.
_ ... y yo y Michael... pero...
Y algo sucedió que nos sorprendió, e hizo que nos sentáramos en las camas. Entró Ron. Nunca se dio cuenta de lo que había estado a punto de suceder (Hermione se hubiese dado cuenta). Tu hermano te echó (recién salía de bañarse y se tenía que cambiar). Me miraste antes de salir y te fuiste. Al preguntar Ron, me acuerdo que le dije que me estabas contando algunas cosas sobre Cho que te había dicho Michael. Y también recuerdo que me puse muy colorado y nervioso cuando Phineas empezó a toser cuando le dije esa mentira a tu hermano.
Para bien o para mal, no hubo una sola oportunidad más de estar a solas. Por un lado seguía con miedo de seguir haciendo daño y demás, de jugar con tus sentimientos y por el otro, mi excitación era increíble, incontrolable.
La Cuestión es que todos volvimos a Hogwarts y con las MHB por venir apenas nos veíamos en las pocas clases del ED que tuvimos, y encima, ahí estaban nuestras respectivas parejas, que casi no nos perdían pisada. Cho era la primera en llegar, y la última en irse.
Al poco tiempo terminé con Cho, pero tengo que admitir que no fuiste vos la causante. Igualmente, vos ya no me mirabas con los ojos con los que me habías mirado aquella tarde en la casa numero 12. Por lo que pensé, nuevamente, que te habías enamorado ahora si, de Michael Corner. El tiempo me demostraría lo equivocado que estaba.
Si bien creía estar enamorado de Cho, me daban muchos celos pensar en lo que podías estar haciendo con él. ¿Solo besos? ¿Sexo? ¿Solo un poco de juegos? Me torturaba en pensar en tu cuerpo desnudo fundiéndose en el cuerpo de un hombre que te poseía y no era yo. Que recorría cada centímetro de tu cuerpo con sus manos, con su boca. Como yo quería hacer. Lloré. Fue la primera vez que lloré por vos colorada. Fue la primera vez que lloré por una mujer, y eso, me empezó a preocupar. ¿Estaba enamorándome de la hermana de mi mejor amigo? ¿Iba a poder corresponderte todo ese amor que poco tiempo atrás había visto en tus ojos?
Todavía no podía responder a esa pregunta, pero cuando en el viaje de vuelta dijiste que habías cortado con Michael, mi cuerpo me quiso dar indicios, haciendo crecer millones de mariposas en mi estómago, pero a la vez, también lo dio cuando entró misteriosamente una tonelada de plomo cuando dijiste:
_ Ahora salgo con Dean Thomas!!!
¿Y yo? ¿No te importaba? ¿Acaso no te había salvado yo, hacia 3 años de la cámara secreta? ¿Acaso no era yo mucho mejor que Thomas?
Mis vacaciones en Privet Drive no fueron mucho mejores que las del año pasado. No era que pensaba mucho en vos, pero tampoco te había olvidado, lo de Dean me seguía doliendo, aunque yo no lo quisiera aceptar. Todo cambio cuando recibí una carta de Dumbledore avisándome que me iba a venir a buscar para ir unos días a la madriguera, así que la iba a pasar mucho mejor que lo que la estaba pasando en Privet Drive. ¿Como iba a pasarla mal con la familia de magos a la que mas quería? Los Weasley. Y seguramente, pase por allí unos días Hermione. Lo único que podía opacar mi alegría era que por alguna rara circunstancia Dean pase a saludarte.
Dumbledore me vino a buscar, visitamos a Slughorn, lo convencimos, y me dejó en la puerta de tu casa. La bienvenida fue excelente. Vos me recibiste también muy bien, ya no actuabas tímidamente frente a mi, y tampoco estabas enojada, ¿por que debías estarlo? Yo era el que estaba medio furioso porque te habías puesto de novia con un compañero mio de cuarto. Esperaba no verte nunca en ese cuarto con el.
Ahora, en la madriguera, vos pasabas mucho tiempo con nuestro trío. Era lógico, no tenías otros amigos en esa casa, y parecía que la pasaras bien con nosotros. Desde ya, yo agradecido.
El día anterior a ir a visitar el local de tus hermanos, nos quedamos casi solos. Hermione y Ron habían ido a pasear, no me acuerdo bien a hacer que. Tus hermanos trabajando, Fleur practicando su inglés, y tu madre era la única que nos hacia compañía, pero ella estaba en la cocina, preparando la cena, para la que faltaban 2 horas, pero teniendo en cuenta la cantidad de gente que comía en la madriguera, incluidos quizá algún visitante de la orden, no había magia que la salvara.
Decidí pasar por tu cuarto, a visitarte, a hablar, porque ya me estaba aburriendo de leer.
_ ¿Vos también te quedaste? ¿Que estas haciendo?
_ Eh... nada... estaba leyendo un poco para el comienzo de clases, y estaba esperando una carta...
_ Ah, esta bien...-estaba enojado, ¿por que nombraba la carta de Dean?- Ya va a llegar la carta de Dean, bueno Ginny, vuelvo a mi...
_ Estoy esperando una carta de Luna, –me interrumpiste- no de Dean, y quedate, ya estaba aburrida de leer.
En ese momento, me percaté de tu atuendo. Tenías un jean, que seguro te marcaría bien tu hermosa cola, aunque como estaba de frente, solo podía ver tu remera verde escotada, no mucho, pero si demostrando que tus senos habían crecido en este verano. No podía controlar mis impulsos, provocabas en mi una excitación imposible de contener. Aunque también mi corazón jugaba en este partido. Mi mente estaba divagando entre los pliegues de tu cuerpo. Te recorría una y otra vez, te escuchaba hablar, pero no entendía lo que me estabas diciendo. Mis hormonas de adolescente revoloteaban por todo mi cuerpo.
_ Harry, Harry, ¿estas bien?
_ eh... si.... eh.... perdona... eh...-y ahí me decidí, me acerque, a tan solo 10 cm de tu boca- Ginny, yo... navidad pasada... -No podía articular palabras, estaba nervioso y excitado- este... yo...
_ Cállate Harry!!!
_ Eh, perdón, si no queres hablar del tema...
_ No, harry, no es eso. Callate y besame.
Ante mi sorpresa, me tuviste que besar vos, yo no podía ni moverme. Era nuestro primer beso, era nuestro segundo encuentro. Yo estaba estático, solo movía la boca, la lengua y la cabeza. Mi cuerpo, mis brazos y manos estaban todavía en estado de shock. Hasta que sentí tu mano derecha recorriendo mi cabeza y tu izquierda mi espalda. Me pegué hacia vos, haciéndote sentir mi erección en todo su esplendor. Mis manos fueron a tu cintura, esa que tanto tiempo había deseado tener, bien marcada, hermosa. Pasaron a tu espalda, recorriéndote con amor, pero también con pasión. Nuestras lenguas jugaban en nuestra boca, una guerra en la que las dos eran ganadoras. Me mordías el labio, me soltabas, jugabas conmigo. Bajé mi mano derecha a tu cola, y ante la sensación, tuve que bajar la otra. Tu cola era hermosa, dura, respingada, paradita. La tocaba con fuerza, apretaba. Era un sueño hecho realidad. Mi pene estaba ávido por salir de su pantalón. No aguantaba mas esta excitación sin ningún tipo de descarga.
Te saqué la remera, dejándote en corpiño. Vos parecías dispuesta a todo, me abriste el pantalón y metiste la mano. Agarraste mi pene, con fuerza, con decisión, y lentamente empezaste a jugar con él. Un sube y baja constante, que yo necesitaba hace mucho. Me estaba encantando que vos me des placer, ese placer. Yo también te abrí el pantalón, y bajé la mano hacia tu vagina, pasando por tu pubis, esos rizos que imaginaba colorados en mis sesiones de masturbación. Ya estabas húmeda por la excitación. Tus jugos habían humedecido tu ropa interior. Yo deseaba penetrar, pero faltaba para eso, era muy rápido todavía. Volví a subir con mis dos manos, quería ver, tocar y devorar la musa de mis masturbaciones en soledad por la noche: tus senos. Desabroché con dificultad el corpiño, te lo saqué, y vi tu cuerpo, desnudo desde la cintura para arriba. Estaba extasiado, era la primera vez que veía así a una mujer, lo que vi me encantó. Tus pezones estaban rígidos, erectos, hacia adelante, rodeados por una aureola leve, me encantaron.
Las empecé a besar, y vos me agarraste de la cabeza con las dos manos, por primera vez, me habías dejado de masturbar. Mis manos recorrían tu espalda desnuda, mientras devoraba tus pezones con la boca. Ese fue el momento en que escuche tus primeros gemidos...
_Ay, Harry... Seguí, por favor, me encanta.... -Y no parabas de gemir- Besame, besame, por favor, besame...
Te hice caso. Te volví a besar la boca, pero tuve una idea mejor. Volví a bajar, esta vez al cuello, mientras seguis gimiendo. Baje entre medio de tus senos, pasé por tu ombligo. Me arrodillé. Llegué hasta tu pantalón, lentamente te lo fui bajando, mientras daba besos en tu bombachita casi diminuta, sintiendo por primera vez el olor a mujer excitada. Seguí lentamente con tus piernas, mientras mis manos te apretaban fuertemente la cola. Volvieron al pantalón, y lo siguieron bajando, hasta que salieron. Quedaste casi desnuda.
_ Harry, mi mama.... Ay... igual, seguí... por favor, quiero otra vez lo de navidad...
_ Tu mama esta trabajando, vas a tener eso, y mas...
_ Harry... -te sonrojaste aun más, aunque esta vez no por la excitación- Yo... todavía soy virgen.
_ Ah... -no se si notaste mi alegría- Esta bien... quedate tranquila, no la vas a perder hoy... quiero que sea especial.
Yo estaba totalmente vestido, y vos, solo tapada por tu bombacha. así que empezaste a igualar las cosas. Me sacaste la remera. Nos besamos, vos volviste a masturbarme, y yo empecé a mover mi dedo índice sobre tu bombacha, ya completamente mojada. Yo estaba delirando con tu movimiento en mi pene y quería acabar, nunca una mujer me había hecho acabar. Me besaste los pezones, y aunque pensé que era exclusivo de las mujeres, a mi también me excitó mucho. Seguiste bajando, y parecía que hacías el mismo recorrido que yo había hecho tan solo unos minutos antes. Me bajaste el pantalón. Besaste por arriba de mi boxer mi pene completamente erecto. Me sacaste el pantalón y volviste a subir. Nos seguimos besando, ahora tocándonos con mas libertad, ya muy cerca los dos del orgasmo. Mi instinto me obligó a tirarnos a la cama. Yo me tiré abajo, y te puse arriba mio. Abriste las piernas. Solo nuestra ropa interior separaba nuestros sexos. Te empezaste a mover, y yo acompañaba tu movimiento. La calentura, la pasión y el instinto nos guiaban en ese momento, no sabíamos muy bien como, pero estábamos gozando.
_Harry... sos.... mi.... vida.... soy... toda... tuya.... AAAAAAAAAAAAAAAAAhhhh!!!- Llegaste al orgasmo, pero no cesaste el movimiento.
Seguiste moviéndote, mas rápido. Mis manos se aferraron a tu cola, acompañando el movimiento, mas y mas fuerte. Yo ya estaba cerca del orgasmo, y eso me estaba encantando, iba a manchar mi boxer, y justo frenaste. Te mire con cara de desconcierto. Te tiraste boca arriba en la cama.
_Vení arriba- Y me sacaste el boxer- Movete... y ensuciame
Mi pene rozaba contra tu bombacha y ahí fue cuando entendí tu objetivo. Querías que termine en tu panza, que mi semen se una a tu cuerpo. Nos mirábamos, nos besábamos, pero seguimos moviéndonos. Mi pene estaba en su punto máximo de excitación, y...
_ Ginny, quiero hacerte el amor.... ah..... te quiero para mi....
Y acabé... Llené tu panza de mi semen, mi panza también se ensució. Estábamos los dos sudorosos, mojados, impregnados de olor a hombre y a mujer. En el ambiente se sentía el olor a pasión.
Nos miramos, con los ojos brillosos, enamorados. Me abrazaste, fuerte, me corriste de encima de ti y te fuiste a bañar, casi sin volverme a mirar, se te notaba con mucha vergüenza. Yo me quedé tirado en la cama, mirando al techo, reflexionando, pensando, sin saber que había pasado, sin saber cómo mis hormonas habían podido gobernar todo mi cuerpo, habían dominado cada una de mis acciones, haciendo cosas que no sabia que podía hacer, explicándome como es el sexo, incitándome a moverme, cuando no sabia exactamente como hacerlo. Yo seguía siendo virgen, y esto me estaba encantando, lo que estaba haciendo con vos, era algo que me encantaba.
Me sentía culpable. Dean era mi amigo y Ron, mi mejor amigo, era tu hermano. La señora Weasley estaba abajo, confiada en que a lo sumo, estábamos jugando gobstones.
Me cambié, y me fui... más tarde me enteré de tu desilusión al salir del baño y no encontrarme...
1er Fic:
"Cartas de amor y pasión" (Hot)Fic nominado a mejor escena Lemmon 2009.
1er one shot:
"Confesión" (one shot)Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota, pero no se deje usted engañar, es realmente un idiota. (Groucho Marx)
Everybody lies (Dr. House)
No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo (Groucho)
No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual. (Groucho)