por bigi » Mié Ago 05, 2009 7:59 pm
Capitulo 4
La castaña se levantó con cuidado para no despertar a ninguna de sus dos compañeras de cuarto, bajó a la sala común, por suerte no vió a nadie, salió por el retrato de la dama gorda, Harry y Ron se acercaban por el pasillo, se escondió detrás de una estatua, no la vieron, siguió su camino, llegó al parque, siguió caminando hacia los viveros, venía Nerville -¡Por Merlín que mala suerte! -se dijo para sí la chica, se volvió a esconder, tampoco fue vista, no quería dar explicaciones menos de una carta amorosa -por lo menos sé que no se trata de una broma de ninguno de ellos -pensó con una sonrisa, siguió su camino, ya estaba cerca del sauce boxeador, no veía a nadie, se acercó más, estaba a punto de volverse cuando vió la imagen de una persona, alta con una larga capa negra, se detuvo, el hombre le hizo un gesto con la mano, le indicaba que se acercara, la chica empezó a caminar hacia él.
Cuando estaba a unos pocos metros…
Draco tomó su varita y apunto.
-¡Ciegueur totales! -dijo el rubio y de su varita salió un rayo de luz violeta que ingresó en ambos ojos de la castaña.
-¡No! -grito ella y se tomo la cara con las manos.
Draco corrió los pocos centímetros que los separaba y la tomó por los brazos, él ya se había encargado de distorsionar su voz.
-¡Claro que sí! -le dijo y le tapó la boca con su mano, mientras que alzándola la llevaba hacia el pasadizo oculto que le había sido revelado por Lucius una vez que le contara la historia de James Potter y Snape, desde entonces el rubio lo había utilizado cómo reuniones amorosas con sus conquistas, claro que ninguna de las chicas supo nunca a dónde eran llevadas por el sexy rey de Slytherim.
-¡Suéltame, maldito, suéltame! -gritaba la castaña.
-No seas ridícula, con todo el trabajo que tuve que hacer para atraparte, asquerosa sangre sucia, hasta tuve que escribir esas porquerías, y ahora te voy a soltar, no me hagas reír, te creía inteligente Granger.
-¿Qué quieres? ¿Por qué me haces esto?
-Son órdenes y la culpa es tuya, quién te manda a ser la amigota de San Potter, mintió el rubio para que ella no lo relacionara.
-Harry ya venció a Voldemort -gritó la chica desesperada.
-Vamos, sangre sucia, Voldemort no es el único enemigo de Potter, hay muchos mortífagos sueltos, que lo quieren muerto.
La chica se horrorizó con lo que escuchó, ella estaba relativamente tranquila desde la victoria de Harry, creía que la pesadilla había pasado, y ahora la secuestra un loco para matar a su amigo, por Merlín, tenía que escapar y avisar a Dumbledore que Harry estaba todavía en peligro,
Hermione volvió a luchar con el rubio, pero éste ya la tenía en el cuarto la tiró sobre la cama y con otro hechizo ató sus manos a ambos lados, como la chica se retorcía mucho para librarse de las ataduras, también ató sus piernas.
La castaña empezó a desesperarse, estaba sola a merced de un loco, un desconocido probablemente mortífago, nadie sabía dónde estaba, nadie la había visto salir del colegio, por lo que nadie la iba a buscar, por lo menos no hasta mañana, auque la chica no quería, gruesas lágrimas empezaron a caer de sus ojos, sus ojos que le ardían producto del reciente hechizo.
-¿Qué pasa? ¿Estás asustada? La valiente Griffindor, es una gatita asustada -reía el muchacho.
-¿Quién eres? ¿Cuál es tu nombre? ¿Hasta cuando me vas a tener acá?
-Escucha, mi nombre no te importa, llámame amo -dijo riendo el rubio.
-Jamás -dijo ella.
-Bueno veo que eres muy orgullosa, te diré que estarás acá el tiempo que sea necesario, y que estarás sola, yo tengo cosas mucho más importantes que hacer, te dejaré las sogas más largas para que puedas moverte ir al baño que esta cerca, pero ese será el único privilegio que tendrás, sangre sucia, ya que me gusta la pulcritud, si te portas bien, si no me traes problemas, serán unas pequeñas vacaciones, pero si no me haces caso y quieres escapar, preferirás haber muerto ¿Me entendiste? -le dijo siseando cerca del oído.
La chica movió afirmativamente la cabeza.
El rubio que se había echado sobre la cama para hablarle al oído, pudo aspirar el aroma de la castaña, y le agradó, se sentía poderoso, la tenía controlada, la empezó a observar, nunca se había fijado demasiado en ella.
-el idiota de Zabini tiene razón -pensó -Granger ha cambiado mucho últimamente, tiene una linda figura, buenos pechos, excelente trasero, bonitas piernas -y con la mano corrió la capa que la chica se había puesto y pudo observar que sólo tenía un short y una camisolita corta de pijama -esta apetecible, realmente apetecible…


NUEVO FORO: Solo fics EXITOSOS Y TERMINADOS.
Para sentarse a leer a sabiendas que existe un final.