por emma_weasly » Lun Ene 28, 2008 2:11 pm
Hola! Como va?
bueno, solo queria agradeceros de que leais mi fic, y aunque no seais muchas personas, espero que a vosotras os guste y que siguais leyendolo.
Y tengo que daros una mala noticia: ahora estoy con muchos examenes y casi no tengo tiempo de publicar ni inspiracion para seguirlo.
asi que tal vez algunos dias no pueda publicar. lo siento mucho!
pero hoy si que os dejo el capitulo! aqui lo teneis.
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Capítulo 9: ÉXTASIS
El lunes por la mañana, Ron, Harry, Hermione y Ginny se despertaron pronto para repasar transformaciones. El examen era a las diez de la mañana pero tenían que llegar al ministerio una hora antes. Así que los cuatro amigos quedaron en la cafetería del ministerio un poco antes de las nueve y juntos fueron hacia el piso dónde se hacían los exámenes. Cuando llegaron se quedaron impresionados de la cantidad de gente que tenía que hacer los exámenes, tanto los TIMOS como los ÉXTASIS. A las diez en punto entraron en la sala y empezaron el examen de transformaciones.
- El examen me ha ido mucho mejor de lo que pensaba.- dijo Ron emocionado cuando salieron del ministerio después de acabar el exámen.
- Si, a mi también me ha ido muy bien. – contestó Harry.
- ¿Y que hacemos ahora? ¿Vamos a repasar para el examen de encantamientos de mañana?
- Podemos ir a La Madriguera a almorzar y luego repasamos para el examen. – propuso Ginny y todos estuvieron de acuerdo.
Durante toda la semana tuvieron exámenes y todas las tardes las dedicaban a repasar para el próximo día. La verdad es que todas las horas que habían pasado estudiando estas últimas semanas habían sido recompensadas porque los exámenes les fueron bastante bien. Al llegar el viernes por la mañana, Harry, Ron, Hermione y Ginny ya habían hecho casi todos los exámenes, solo les faltaba el de defensa contra las artes oscuras. Harry estaba muy tranquilo para este examen, sabía que le iría bien porque siempre se le había dado muy bien esa asignatura. La que estaba más nerviosa era Hermione, que en los TIMOS, defensa contra las artes oscuras fue la asignatura que peor le fue.
Al acabar el examen, todos se fueron a la cafetería del ministerio a descansar un rato.
- Me parece que este examen me ha ido mejor que cuando hice el TIMO. – explicó Hermion muy contenta.
- A mi también me ha ido bastante bien. – dijo Ron. - claro que después de todo lo que hicimos el año pasado, mejoramos mucho. – añadió y todos rieron.
- Bueno, ¡ya hemos acabado los ÉXTASIS! – exclamó Harry.
- Si, hay que celebrarlo. – propuso Ginny. - ¿Qué os parece mañana por la noche?
- Genial. Se un restaurante muggle que está bien. Y luego podemos ir a una discoteca a bailar. – dijo Hermione y todos estuvieron de acuerdo menos Ron, que no le gustaba mucho bailar.
- ¿Por qué a una discoteca? Podemos ir a otro sitio.
- Ron, hay que divertirse, después de estar semanas sin hacer nada más que estudiar.
- Vale, de acuerdo. – dijo al final Ron.
- ¿Dónde es el restaurante, Herms? – preguntó Harry, y Hermione les dio un trozo de papel a cada uno con la dirección del restaurante.
- ¿Quedamos allí a las diez y media?
- De acuerdo. Bueno yo me voy, tengo que pasarme por el campo de quiddich. – dijo Ginny y se fue. Los demás también se despidieron y Harry se fue a su casa y Ron y Hermione a pasear un rato.
Al llegar la noche, Hermione empezó a prepararse para ir a cenar. Se duchó y se vistió. Se puso unos jeans oscuros y una camiseta de tirantes. Su brillante pelo rizado caía sobre sus hombros y la hacía todavía más guapa. Salió de su casa y se apareció cerca del restaurante donde habían quedado. Cuando entró vio que sus amigos ya habían llegado. Estaban sentados en una mesa del fondo y estaban hablando animadamente. Se fijó en Ginny y Harry, parecían tan felices después de todo lo que habían pasado. Ginny se había enamorado de Harry cuando tenía trece años pero como Harry no le hacía caso, empezó a salir con otros chicos. Cuando estaban en sexto, Harry se enamoró también de Ginny y a final de curso empezaron a salir. Pero por culpa de Voldemort, Harry cortó con Ginny para protegerla. Los dos lo pasaron muy mal, pero por suerte Harry derrotó a Voldemort, y pudieron estar juntos por fin.
Fue hacia ellos y se sentó al lado de Ron.
- Hola, Herms. – le dijo Ron y la besó.
- Hola. Perdón por el retraso, me he entretenido.
- Tranquila. – le dijo Harry. – No nos preocupemos que estamos aquí para divertirnos.
- Si, es verdad. – afirmó Hermione. En ese momento, llegó un camarero y pidieron lo que querían para cenar.
- ¿Alguien sabe cuando nos darán las notas de los ÉXTASIS? – preguntó Ginny.
- En el ministerio había un papel en la sala de los exámenes que decía que las darían el sábado 12 de diciembre, a las once de la mañana. – explicó Hermione.
- ¡Es la semana que viene!
- Si. Mejor, para los TIMOS tuvimos que esperar un mes.
Unos minutos después un camarero les trajo la comida y empezaron a comer. Al acabar, salieron del restaurante y cogieron el coche de Harry.
- ¿Vamos a la discoteca? – preguntó Ginny. – Yo quiero ir.
- Yo también.
- ¡Pues vamos! – dijo Harry y fueron hacia una discoteca que había cerca de allí.
Aparcaron el coche unas calles más abajo y caminaron hacia la discoteca. Eran las doce de la noche pero no estaban nada cansados. Todos, menos Ron que no le gustaba mucho eso de bailar, estaban dispuestos a bailar y a divertirse hasta que ya no pudiesen más. Al entrar en la discoteca, Harry y Ginny rápidamente fueron a la pista de baile a bailar. Ron, en cambio, se sentó en una de las mesas a mirar.
- ¡Vamos, Ron, ven a bailar! – le decía Hermione mientras lo cogía del brazo para llevarlo a la pista de baile.
- Hermione, no me gusta bailar.
- Venga por favor. – pero Ron no estaba dispuesto a bailar, así que le dijo: - Viktor me habría dicho de bailar enseguida.
- ¡Vamos a bailar! – dijo Ron y esta vez fue el quien la cogió del brazo y la llevó a la pista de baile. La verdad es que, aunque él estuviera saliendo con Hermione y no Viktor Krum, todavía se ponía muy celoso cada vez que Hermione lo nombraba.
- ¡Hola chicos! – dijo Hermione cuando llegó con Ron a la mesa donde estaban Harry y Ginny.
- Habéis estado mucho rato bailando, eh. – le dijo Ginny a Hermione.
- Si, ¿Cómo has conseguido que Ron bailara?
- Le he dicho que Viktor Krum si que hubiese querido bailar conmigo. Y eso ha hecho que quisiera bailar conmigo todo el rato. – explicó Hermione y todos rieron.
- Voy a por unas bebidas, ¿queréis? – preguntó Harry.
- Si. – contestaron todos. Harry se levantó y fue a la barra a por las bebidas. Minutos después llegó con cuatro cervezas.
- ¿Qué es esto? – preguntaron Ron, que al igual que Ginny, no sabía nada de cosas muggles.
- Son cervezas. Pruébala. – le dijo Harry a Ron y le dio una.
- Está muy bueno. – dijo Ron después de probarla. Ginny, en cambio, no le gustó demasiado.
- Prefiero la cerveza de mantequilla. – dijo y todos rieron.
Una hora más tarde, Ron ya estaba bastante borracho después de beberse siete cervezas. Así que decidieron, como además ya eran las dos y media de la mañana, irse a casa. Salieron de la discoteca y fueron a coger le coche.
- No creo que sea buena idea que Ron regrese a La Madriguera en su estado, mis padres estarán durmiendo. – les dijo Ginny.
- ¿Y que hacemos?
- ¿Porque no venís los dos a nuestra casa? – propuso Harry.
- Si, venid. Quitaremos las cajas de la habitación que tenemos vacía y haremos aparecer una cama. – explicó Ginny emocionada. Le hacía mucha ilusión que sus amigos quedaran a dormir a su casa.
- De acuerdo, nos quedamos. – aceptó Hermione.
Cuando llegaron al coche, Ginny se puso al volante, Harry en el asiento del acompañante y Ron y Hermione detrás. Ron, que estaba bastante borracho, no dejó de decirles piropos a Hermione y a Ginny durante el trayecto.
- Ginny, hermanita, que guapa que estás hoy. – decía Ron.
- Herms, ven aquí. ¿Quieres hacer el amor ahora en este coche? – preguntó Ron en una de las veces que le decía cosas a Hermione. Ante ese comentario Harry y Ginny se desternillaron de risa y Hermione se puso tan roja como un tomate.
- Ron, venga duerme, que estas muy cansado. – le decía Hermione acariciándole el pelo para que se durmiera y no dijese más comentarios de esos.
Más tarde llegaron a casa de Harry y Ginny. Harry ayudó a Hermione a bajar a Ron del coche y Ginny fue a prepararles la cama para que pudiesen dormir. Cuando Ginny hubo acabado, los llamó y Hermione y Ron se fueron a dormir, al igual que Harry y Ginny.
- Buenas noches, mi amor. – le dijo Ron a Hermione.
- Buenas noches, Ron. Que duermas bien. – y los dos se quedaron completamente dormidos.
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besos!