Holaaaaaa. por fin la continuación.
Gracias a Lara y a Giselle por comentar! Espero que les guste el cap 3. Dedicato a ustedes, fif. jajajaj

3. De repente sentí como alguien me tiraba suavemente del pelo, cuando quise alejar a quien fuera que me estaba despertando me sorprendí al sentir que no era una mano sino un pico. Abrí rápido los ojos y distingue una hermosa lechuza color negro con un sobre en el pico, libere al animal de la carta y este salio por la ventana. Sorprendida, abrí la carta para ver de que se trataba.
No logro dejar de pensar en ti. Me gustas.
Pero lo más sorprendente de todo esto no era que había entrado una lechuza con una carta en el pico o que decía aquellas comprometedoras palabras, sino de quien era. Caligrafía pulcra, abajo la firma, DRACO. Se me corto la respiración en el preciso instante en que leí el remitente.
Releí aquel intento de carta, aquella tan comprometedora confesión y se me ilumino el alma, se alertaron mis sentidos. No lograba entender del todo aquellas palabras, a pesar de que era tan breve lo que había que comprender, esas dos últimas palabras me complicaban la vida, me daban vuelta la cabeza, me prohibieron la nueva entrada de sueño. “Me gustas”, eran fuertes, tenían presencia, se hacían notar. Eran palabras que, en el caso de ser mal utilizadas, podían destruir hasta al corazón más fuerte y, precisamente, el mío no era uno de ellos.
Esto no podía quedar así. Pero tampoco podía salir como si nada de la habitación después de todo el sueño que tenia y decir que me habían venido ganas de dar una vuelta. Sin contar que no tengo forma de preguntarle a que se refería exactamente con eso que me puso, o sea, era obvio lo que quería decir, pero ¿realmente estaría sintiendo eso? ¿Cómo averiguarlo? ¿Seria solo un chiste? De mal gusto, por supuesto.
Decidí que era mejor esperar hasta el día siguiente, otra no me quedaba. Guarde la carta en mi cajón e intente dormir.
Mis malditos sueños, no sabían como dejarme en paz. A mi cabeza le encanta divagar, escarbar en lo mas profundo de mi corazón y sacar a flote todos los sentimientos que, por cuestiones varias, decido tener guardado ahí, en el fondo, bien lejos, exactamente eso, por que los quiero ahí, escondidos del mundo externo.
Todos mis sueños eran iguales, hablando con Draco y confesándole todo lo que sentía por el, que era reciproco, que era mas que una simple amistad. De repente el me miraba y se reía. Era todo una broma.
Esa noche no dormí bien, me despertaba con el pecho oprimido y unas ganas de llorar desgarradoras, otra noche en vela.
Cansada de dar vueltas en la cama me levante, ya era de día pero aun era temprano. Decidí darme un baño, aprovecharía que tenía tiempo para relajarme. Me saque la ropa y abrí el agua, lentamente fue cayendo sobre mi cuerpo, me relaje un poco. Me gusta bañarme cuando estoy mal, me alejo del mundo, nadie puede decirme nada, estoy tranquila, me relajo, me olvido del exterior.
Luego de un rato salí de bañarme, me vestí, peine y fui a despertar a Sophie así íbamos a desayunar.
- Soso.
- ¿Qué haces despierta tan temprano? – Abrió los ojos. – Y bañada.
No pude evitar sonreír luego de ver la cara de mi amiga al abrir los ojos, realmente era raro verme a mi en esas condiciones.
- ¿Viste? Quise darte la sorpresa. – Reí.
- Bueno, ahí voy.
La espere abajo, para no entretenerla ni apurarla. Sentada tranquila en el sillón, no pude evitar volver a pensar en él, en su carta, en su letra, en su confesión. Se me fue el hambre y las ganas de comer.
- ¿Vamos Niny? – Sophie había aparecido detrás de mí sacándome de mi imaginación y volviéndome a la realidad de una forma brusca.
- Si, dale. – Intente cambiar la cara, olvidarme de todo y dejarlo en mi cuarto, junto a la carta, para que no pueda dolerme. Hoy iba a hablar con el, debía hacerlo.
Bajamos las escaleras charlando tranquilas, Sophie me contó las cosas que habían pasado después de que yo me fui a acostar. Nada llamativo, había sido una noche común.
Llegamos al Gran Comedor y nos sentamos a desayunar.
- Hola chicas. – Luna apareció detrás nuestro y se sentó a desayunar con nosotras.
- Hola Lulu* – La saludamos.
- ¿Todo bien? – La pregunta fue dirigida a las dos pero noté como me miraba fijamente, Luna tenia esa magia de darse cuenta cuando las cosas no estaban realmente del todo bien.
- Si – Contesto Sophie sin darle mucha importancia.
- Sobreviviendo – Sophie se empezó a reír tomando mi comentario como chiste por el dramatismo de la entonación pero Luna se dio cuenta que realmente había querido decir eso y no como chiste. Como la Quería. - ¿Qué tenemos hoy Soso?
- Mmm... Transformaciones con Ravenclaw. Podemos ir las tres juntas. – Nos sonrió.
Cuando nos disponíamos a salir del Gran Comedor pasó justamente lo que no quería que pase. Venia él, tan hermoso como siempre, caminando con su grupito de amigos hablando animadamente. Nuestras miradas se cruzaron, no sabia si ese era el momento adecuando para hablar con el, no sabia como reaccionaria. Llegó el momento, cuando paso por al lado mío simplemente me sonrió y me saludo con la mano, como si nunca hubiese enviado aquella carta. Mi corazón se destruyó, realmente había sido una broma.
Luna había visto toda la secuencia pero no me dijo nada por que, creo, dedujo que Sophie no sabia nada de lo que me estaba pasando.
- Me acabo de dar cuenta que me olvide algo en la pieza, adelántense que ya voy. – Luna me miro preocupada, le sonreí para que se tranquilice y me fui.
- Apúrate por que vas a llegar tarde Niny.
- Si Soso, ya vengo. Entren sin mí.
No se si llegue a meterme en mi cuarto que las lágrimas empezaron a caer, lentas, rozando mi piel. Mi corazón se rompía cada vez mas por cada lágrima que caía. Intenté tranquilizarme, tenía que volver a clases, pero no podía. ¿Acaso era normar sufrir de tal manera por alguien? Era increíble lo ingenua que puede llegar a ser un alma enamorada, era un chiste de amigos, solo eso. Maldito sea el momento que me enamoré de el. Me lavé la cara y salí rumbo a mi clase. El show debe continuar, me dije, no puedo derrumbarme así.
Llegue a clase, Luna me miró con preocupación, intente volverle a sonreír pero no pude.
- Vos y yo vamos a hablar antes de comer. – Me dijo sin que Sophie nos escuche. Le hice un gesto afirmativo con la cara, gesticule un “gracias” y me salio una sonrisa sincera.
La mañana pasó bastante rápido. Con Sophie nos dirigimos al Gran comedor para comer. En cuanto llegamos, le pedí que me espere que tenía que ir a preguntarle algo a Luna, que mientras valla comiendo si así lo deseaba. Me despedí y me cruce de mesa.
- Lulu, ¿hablamos?
- Si, vamos.
Las dos salimos del Gran comedor y nos metimos en un salón. En cuento cerró la puerta me miró fijo a los ojos, me penetro con su mirada y logro verme hasta el alma.
- ¿Qué te esta pasando Niny? – Luna me veía preocupada.
De a poco le fui contando absolutamente todo, desde que Draco había aparecido en mi vida hasta el encuentro de la mañana. Ella me escucho, no interrumpió. Era bueno hablar con luna, por que sabe escuchar. Cuando por fin terminé de contarle todo abrió la boca.
- Creo que ya sabes muy bien lo que pensamos con Sophie sobre Draco. – Asentí con la cabeza. – Ahora, te conozco y se que si no fuese de verdad no estarías así. – Me dedico una dulce mirada. – Creo que lo mas lógico es que le mandes una carta pidiéndole una explicación, hoy a la noche, pedile a Sophie que te preste a Alelí* y, cuando le mande la carta, que espere una respuesta y listo. No te pongas mal, tal vez el pensó que no era el momento para hablar sobre tal cosa. No seas negativa, se que por algo lo hizo.
La abracé. Era tan única. Me secó las lágrimas de la cara y me sonrió. Volvimos al Gran Comedor y me fui con Sophie. Agarré un poco de comida, mordí y trague, no era comer por que no tenia hambre, por que lo hacia automáticamente solo por que no podía estar sin comer.
Durante todo lo que restaba del día medité que le pondría, como lo haría y como reaccionar ante distintas respuestas. Mas de una vez Sophie tubo que llamarme la atención mientras yo volaba por mi imaginación.
- ¡GINNY! Es como la milésima vez que te tengo que llamar la atención. – Me miró enojada. - ¿Qué te pasa?
- Nada Soso, quédate tranquila. – Le sonreí. – Estoy perdida hoy, solamente eso. Enserio.
- Ok. Pero presta atención, ¿Si?
Le sonreí afirmando lo que me pedía y continuamos con las clases, por suerte, la última.
Al terminar la clase le pedí a Sophie que me preste la lechuza que tenia que escribirle una carta a mi mama, al menos, eso le dije a ella. Tome pluma, papel y fui hasta la lechucearía.
Draco, todavía no tuve tiempo de hablar con vos. ¿Podes explicarme a que se debe la carta de anoche?. Alelí, la lechuza, se va a quedar para que puedas responder tranquilo.
Ginny.
Simple, como la de el. La enrollé y se la até a Alelí a la pata.
- Llévasela a Draco Malfoy, por favor. – Acaricié a la lechuza y esta salió por la ventana.
Me quede un rato mirando por la ventana de la lechucearía, talvez demasiado tiempo. Alelí volvió con un papel. Por fin entendería a que se referia Draco con aquella extraña y dolorosa carta.
*Lulu: Abreviatura de Luna.
*Alelí: Lechuza de Sophie.
PD: siiiiiiiiiiii, todos los sobrenombres son re tontos (Lulu, Niny y Soso) Pasa que me encantan esas estupideces, jajajajja.