Gracias por sus comentarios Bea y Lax, me alegra que les haya gustado el primer capítulo, me animan a continuar escribiendo.
Bueno, aquí les dejo el capítulo 2, la primera parte, espero que les guste y avísenme qué tal les pareció de acuerdo?
Besitos Ciao
Capítulo 2: El funeral.(primera parte)
Harry llegó temprano a casa de los Weasley . En el recibidor lo estaba esperando Ron, vestido de negro, al igual que Harry.
-Qué tal hermano?. Le dijo Ron el cual se veía bastante cansado y algo desolado.
-Qué tal Ron?. Y se volvieron a abrazar dándose unas cuantas palmadas en la espalda.
En ese momento bajó Hermione llevaba puesto un vestido también negro.
-Hola Harry. Lo saludó, y le dio un abrazo.
-Hola Hermione. Saludó Harry.
Los tres se sentaron en el sillón más cercano. Ron estaba en medio, a su derecha Harry y a su izquierda Hermione, quien tenía su mano entre las suyas.
-¿Dónde están los demás?. Preuntó Harry.
-Mis padres están afuera en el jardín recibiendo a la familia, Percy está serciorándose de que todo esté en orden, Bill y Fleur están con Charlie y mi tía Muriel, Ginny está terminando de arreglarse y George está en su cuarto junto con Lee.
-Oh, ya veo. Dijo Harry.
-Harry ya viste la edición especial que sacó El Profeta el día de hoy?. Preguntó Hermione.
-No, la verdad no he tenido tiempo de hojear el periódico ésta mañana. Le dijo Harry.
-Creo haberlo visto por aquí.-Dijo Ron, mientras removía el montón de papeles que habían en la mesa más cercana.-Aquí está. Y le tendió a Harry la edición especial de El Profeta, la cual era más gruesa y pesada de lo habitual.
En la primera plana, escrito con grandes letras mayúsculas, éstaba el encabezado, que decía “La caída del Señor Tenebroso: Crónicas de sus últimas horas, lo que en verdad sucedió y cómo fue que el “niño que sobrevivió” nos salvó”.
Tras comenzar a leer los primeros párrafos, Harry se dio cuenta de que era obvio que El Profeta ya no estaba en manos de los mortífagos. A manera de introducción venía una especie de explicación sobre el repentino cambio que había sufrido la publicación en los últimos años, mencionando los nombres de los partidarios de Voldemort que habían tomado el control del periódico y que habían prohibido contar lo que en realidad estaba sucediendo en el mundo mágico.
-Veo que Kingsley ya ha empezado a imponer orden.Comentó Harry
-Sí y a decir verdad, creo que por primera vez en mucho tiempo El Profeta hace un fiel retrato de lo que en verdad sucedió. La crónica es muy buena y con decirte que hasta hablan de Hermione y de mí. Dijo Ron.
-De hecho nos llegó una carta ésta mañana de que querían entrevistarnos a los tres para dar nuestra versión completa de los hechos. Dijo Hermione.
-Bueno, creo que por el momento no tengo muchas ganas de hablar con los medios.
-Yo tampoco. Dijo Ron.
-Ni yo. Dijo Hermione.
-Además, lo más probable es que quieran saber que fue lo que estuvimos haciendo todo este tiempo antes de que apareciera Voldemort en Hogwarts y ni modo de contarles sobre la herencia de Dumbledore, la sorpresa de Snape y sobre todo de las Reliquias de la Muerte. Comentó Ron.
-Por cierto, qué haremos si alguien nos llega a preguntar que fue lo que estuvimos haciendo?.Preguntó Hermione.
-No sé, ya nos las arreglaremos en el momento. Dijo Harry.
-Oigan, se enteraron de que quitaron a Umbridge de su puesto y la dejaron como bruja ayudante de intendencia del Ministerio?. Peguntó Ron divertido.
Los tres estallaron en carcajadas, y después de unos cuantos minutos pararon de reír. Casi habían olvidado lo reconfortante que era reirse y no tener que estar siempre alerta por si de repense te hayaban en alguna situación de peligro.
-Hace cuánto que no nos reíamos?. Preguntó Hermione.
-Fue hace tanto tiempo que ya ni lo recuerdo. Dijo Ron.
-Se siente bien no? Inquirió Harry.
-Es un alivio. Dijo Ron.
-Chicos…yo sólo quería darles las gracias por permanecer a mi lado y ayudarme con todo esto.
-Harry no nos agradezcas, sabes que siempre vamos a estar contigo. Dijo Hermione.
-Sí, además luego hallarás la forma de cómo pagar por nuestros servicios. Dijo Ron, y los tres volvieron a reir. Harry se alegró de ver que a pesar de la terrible situación por la que estaban pasando Ron y su familia, él seguía conservando su buen humor y que por un momento se habían olvidado de lo que sucedía a su alrededor.
-Si alguien me hubiera dicho hace siete años que nosotros tres íbamos a luchar contra Voldemort y que todo se debía a que eras el propietario de los tesoros del cuento de loa tres hermanos de Beedle el Bardo, creo que ahorita estaría internado en San Mungo. Dijo Ron.
-De hecho seríamos tres internos en el área de “pacientes especiales”.Dijo Hermione.
.Sí, y le estaríamos haciendo compañía a Lockheart. Dijo Harry y los tres volvieron a reír.
En ese momento iba bajando Ginny por las escaleras vestida también de negro.
-Hola Chicos-Saludó y reparó en la presencia de Harry- Hola Harry. Le dijo y le dedicó una reconfortante sonrisa.
-Hola Ginny. Saludó Harry. Al verla no pudo evitar sentir la necesidad de correr hacía ella, abrazarla y decirle que no podía esperar a que estuvieran juntos de nuevo. Pero ya habría tiempo para eso. Por fin podría estar con Ginny sin el temor de que pudiera pasarle algo. Por primera vez en su vida el tiempo estaba de su lado.
Se quedaron un rato mirandose el uno al otro, sin que les importara mucho la presencia de Hermione y Ron. En ese momento se abrió la puerta y entró Bill.
-Hola Chicos, hola Harry. Y a vayan saliendo que en unos minutos va a comenzar el…-Bill no pudo continuar.
-Vamos en seguida. Dijo Ron serio nuevamente.Parecía que las palabras de Bill lo habían hecho volver a la realidad súbitamente.
-Por cierto ¿han visto a George?. Preguntó Bill.
-En seguida bajo. Grito George desde el piso superior.
-De acuerdo-Gritó Bill-No tarden chicos. Y salió.
-Será mejor que ya salgamos. Dijo Hermione.
-Tienes razon. Dijo un taciturno Ron.
Primero salieron Ron y Hermione tomados de la mano. Después Harry y Ginny, quienes se quedaron un poco resagados.
-Me alegra que por fin estén juntos. Le dijo Ginny a Harry mientras señalaba a su hermano y a su amiga.
-Si, ya era hora ¿no crees?. Dijo Harry.
-Sí…Oye Harry… Dijo Ginny.
-Ginny…yo…Dijo Harry interrumpiendo a Ginny, pero no pudieron si quiera empezar a hablar ya que en ese momento una gran sombra se les acrecó por atrás. Era Hagrid que se les había acercado. El enorme guardabosques llevaba un traje negro en el cuál fácilmente, cinco personas los hubieran llenado, y se estaba secando las gruesas lágrimas que escurrían por su tupida barba con su pañuelo del tamaño de un mantel.
-Harry,Ginny cómo están?
-Bien Hagrid.Contestaron al unísono.
-Chicos, no saben cómo me alegra que por fin todo esto haya acabado y sobre todo que ustedes están bien.
-A nosotros también Hagrid. Dijo Harry.
-Oigan no me digan que he llegado tarde, no me lo perdonaría, yo…
-Tranquilo Hagrid, aún no ha comenzado, llegaste a tiempo. Lo tranquilizó Harry.
-Bueno chicos, en ese caso disculpenme, iré a darle mis condolencias a toda la familia Weasley, y Ginny…-Dijo mientras la cargabaa más de dos metros de altura- Lo siento mucho.
-Gracias Hagrid, te lo agradezco.Dijo Ginny.
-Bueno, luego los veo Chicos. Dijo al tiempo en que bajaba a la pelirroja y se encaminaba hacia donde estaban los señores Weasley.
-Harry ¿te parece bien si hablamos con más calma hoy en la tarde?. Le dijo Harry a Ginny.
-Por supuesto. Dijo Harry mientras le daba un tierno beso en la mejilla y Ginny sonreía. Sin Harry jamás hubiera tenido fuerzas para pasar por aquel momento tan difícil. Y ambos comenzaron a caminar por el jardín, hacia la colina, en donde iba a ser enterrado Fred.
Eso es todo por hoy, muy pronto publicaré la segunda parte. cuídense mucho adios

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