Finalmente me quede con este relato que podrán leer a continuación.
Condiciones: Debe tratarse de no más de tres personajes en una conversación de cualquier tipo.
Pareja: Ninguna.
Género: Cualquiera.
Escenario: Hogwarts.
Época: A elección.
Extensión: 1000 palabras como máximo.
Otras condiciones: Se permiten descripciones, pero no se permiten largos párrafos de pura narración. El buen diálogo tiene que hacer que olvidemos los espacios vacíos que ocuparían en otras circunstancias la narración.
Plazo: hasta el 10 de enero de 2012.
Personajes: Tom Riddle y Helena Ravenclaw
Época: Cuando Tom estudiaba en Hogwarts, es decir, apróximadamente en 1943 (Por ahí va la cosa
Advertencia: Es una viñeta de 683 palabras
Disclaimer: Absolutamente todo lo que leerán le pertenece a JKR. (A excepción de la redacción
La diadema perdida
¿Cuál podría ser el mejor objeto para esconder una parte de su alma en él?
Debía ser algo que nadie, nunca jamás, fuese a encontrar; algo que solamente el supiera su ubicación; algo que lleve varios siglos sin ser encontrado; algo como… La diadema perdida de Rowena Ravenclaw.
- ¿Tú eres la Dama Gris, el fantasma de Ravenclaw? –preguntó Tom, cortésmente, al fantasma de una hermosa joven que rondaba por el séptimo piso del colegio-
- Estas en lo correcto, muchacho –contestó fríamente mientras seguía su camino hacia la Torre de Ravenclaw-
- ¡Espera! –ella se detuvo y lo miró despectivamente- Mi nombre es Tom, Tom Riddle. Necesito hacerte una pregunta
- Sea lo que sea –dijo mientras traspasaba el cuerpo del joven, ya que él se había interpuesto en su camino- Estoy segura de que no podre ayudarte
- ¡Sí que puedes! Eres una mujer muy hermosa y por lo que dicen de ti, también eres muy inteligente –la alagó, quizás de esa manera la persuadiría para conseguir su cometido-
- ¿Qué es lo que deseas saber?
- ¿Qué es lo que sabes sobre la diadema pérdida de Ravenclaw?
- Sí pretendes buscarla para utilizarla en tus exámenes, lamento decepcionarte pero no la encontrarás aquí –exclamó el fantasma en un tono no muy alentador-
- Mis intenciones no son esas, puedo asegurártelo –mintió- Solamente me provoca curiosidad la historia de la diadema, solamente eso.
La Dama Gris no creía ni una sola palabra de lo que decía aquel muchacho desconocido. Por su parte, Tom Riddle no iba a darse por vencido hasta no obtener una respuesta. A toda costa conseguiría su propósito.
- Si es así, me temo que no podre serte de ayuda
- Por más de cientos de años has sido el fantasma de Ravenclaw, algo debes saber –insistió Tom, tratando de no ser imprudente- Vamos, confía en mi… Sí tu me lo dices, yo podría guardar el secreto
- Yo robe la diadema de mi madre –suspiró- Cuando aún vivía yo era Helena Ravenclaw, la hija de Rowena Ravenclaw.
Silencio.
El muchacho la miró atentamente, incitándola a que continuará.
- La diadema otorga sabiduría a quién la posee –continuó su relato, con voz acongojada y a la vez enfurecida consigo misma- Era lo que deseaba, ser la más inteligente. Mucho más de lo que era mi madre, y por eso, huí con la diadema. Tiempo después, mi madre cayó en una enfermedad terminal. Sabiendo que no le quedaba mucho tiempo de vida, envió a un hombre, que había estado enamorado de mi, para que hallara mi panadero. Ella sabía que él me encontraría. Cuando lo hizo, me negué a volver y al darle mi negativa, me termino matando –se angustió más aún- Luego, arrepentido de su error se quitó la vida.
- No te culpo –consoló a la Dama Gris- Todos ansiamos poder, alguna vez.
- ¿Quieres decir que hice lo correcto?
- Puedo entender cómo te sentías en aquel momento. Sofocada, excluida. Hasta fastidiada por no poder ser como tu madre –sonrió compasivo- Lo hiciste para ser tú, y no ella, la que recibiera elogios y satisfacción por poseer una mente brillante. No se puede culpar a alguien, que solamente quiso sobresalir en algo.
- Nadie me había entendido tanto como tú, Tom -por primera vez, la Dama Gris le dedicó una sonrisa- A veces desearía que esa diadema jamás hubiese existido –añadió con amargura-
- Si tú me lo permites, puedo ayudarte –dijo con malicia, que ocultó tras la amabilidad de su rostro-
- ¿Cómo?
- Sí me dijeras donde está la diadema, yo podría buscarla y destruirla ¿No crees que es la mejor forma de enterrar en el pasado toda la tragedia que sucedió por su causa? –interrogó persuadiéndola-
- Ti-Tienes razón –tartamudeó no muy conforme-
- Entonces dime Helena, ¿Dónde está la diadema?
Estaba a punto de lograrlo. Lo estaba consiguiendo.
- Permanece oculta dentro del hueco de un árbol, en un bosque de Albania –contestó abrumada- ¿Prometes destruirla Tom?
Haré algo mejor que eso
- ¿Lo harás? –insistió esperanzada-
- Lo haré La destruiré…
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Eso es todo, se que no es la gran cosa pero es lo que salió. Además, sé que no ganaré por ende solamente lo hice por diversión :p

































