Pregunta: 12. Simpática mi mejor amiga ¿verdad?
Pareja: Luna/Rolf
Autora: liRose Multicolor
Fecha: 03/08/10
Hiperactiva; fastidiosa; chismosa; insoportable; gruñona; esas son las características de la insulsa mujer que se acredita ser la mejor amiga de Luna Lovegood. Rolf no entiende cómo alguien como Luna puede tener a semejante aberración de ser humano de mejor amiga; Ginny Weasley es mucho más agradable como persona que ella. Su comportamiento la delata como la mujer superficial que es. Con su voz aguda y ésa horrible risa… Rolf tiembla de solo recordarlo.
—Y bien… es simpática mi mejor amiga ¿verdad?
La dulce voz de su novia lo trae de vuelta a la tierra. Lleva sus ojos hacia ella; rubia con una mirada soñadora y esa peculiaridad que simplemente la hacen la mujer perfecta para él. Ella nunca encajó en ningún lugar, él tampoco y es por eso que se entienden tanto. Sí, la ama. Pero a su mejor amiga…
—¿Qué sucede, Rolf? –inquirió Luna, después de su silencio.
Rolf respira hondo. Tiene la oportunidad de mentir; decir que le pareció supremamente agradable, un amor de persona… pero, ¿qué desencadenará eso? Bueno, Luna querrá reunirlos más seguido; doble citas, fiestas, reuniones, noches enteras, rituales, jornadas de casería… Y no, no quiere eso. No quiere volver a ver a esa chiquilla nunca más. Ella y sus mezquindades deben estar muy lejos de él.
—Bueno, amor, sucede que… -ahogó sus palabras, porque Luna empezó a reír con fuerza. Él quedó perplejo; ¿cuál era el chiste?
—Ay, Rolf… No te preocupes, no soy celosa… -sonrió—. Con tranquilidad puedes decirme que ella es muy, muy simpática y que tanta dulzura en su persona es simplemente, admirable; no me molestaré por eso.
—¿Por qué diré tal cosa, cariño? –se aventuró a preguntar Rolf.
Luna bebió de su té y lo dejó en el pequeño portavaso de su mesa ratona.
—Porque es lo que todos me dicen. Estoy acostumbrada –respondió la rubia con tranquilidad.
¿Cuáles idotas? Quiso preguntar, pero se aguantó. En su lugar, preguntó: —¿Quiénes?
—Mis amigos; Ginny, Harry, Hermione, Neville… incluso, Ronald.
Internamente Rolf se atrevió a decir que ése último fue amenazado por su propia novia para decir una mentira tan grande.
—¿Y bien? ¡Dímelo! Quiero escucharlo una vez más… confiésame lo simpática que es ella…
—Sí; es muy agradable. Excesivamente simpática, de hecho.
Su afirmación impacto a Luna. En su mente quiso decir: —En realidad no es agradable, cariño mío. Ella es… simplemente no es simpática, definitivamente no tiene dulzura en su persona y dudo, honestamente, que piense en alguien que no sea ella misma –aseguró.
—¡Oh!
La respuesta de Luna fue simple y aguda. En un fugaz instante le recordó a la insoportable de…
—Bien, bien…
Cayeron en un silencio incómodo, al menos lo fue para Rolf. En unos segundos bebió su té y notó que Luna no mostraba ningún indicio de emoción, pero quizás sí estaba molesta. ¿Pero por qué? Dio la respuesta que ella quería. Ahogó la verdad y salió a flote con una mentira; sabía que no debía hacerlo, e igualmente… es decir, si alguien conoce realmente a las mujer puede afirmar que ellas, todas y cada una, odian que insultes a su mejor amiga. ¡Es como un insulto a ellas mismas! Por muy raro que suene.
—¿Quieres otro trozo de tarta, amor?
Luna simplemente asintió. No lo miró, mientras bebía más té.
Con pereza, Rolf se levantó y se llevó su propio plato para servir allí el trozo de Luna. Ya no tenía más hambre.
Al poco instante regresó con un trozo de tarta en el plato. En el sillón no estaba Luna, la buscó con la mirada y la vio junto a la puerta con bolso en el hombro. Rolf dejó el plato en la mesa y caminó hacia ella.
—Luna… ¿a dónde vas?
Ella giró su rostro y Rolf tuvo miedo; ella lo miró con rabia.
—¿¡Cómo puedes mentirme!?
¿Eh?
Luna continuó. —Yo sé que ella (mi mejor amiga) no es agradable… sé que no es nada simpática y definitivamente, no piensa en alguien más que no sea ella. ¡Hasta yo lo reconozco! ¿¡Por qué no lo dijiste!? ¡Simplemente mentiste! ¡Lo sé! ¡Lo estoy viendo en tus ojos! –ella batió sus brazos y negó con su cabeza—. ¿Cómo pudiste, Rolf? Te creí diferente… y eres igual que el resto. Mentiste igual que mis amigos… Una vez te dije que nunca me mintieras… ¿y qué haces? Me mientas a la segunda semana de nuestra relación… ¿¡Por qué no podías decir simplemente la verdad!? ¿Te costaba mucho? –le increpó.
Rolf no supo qué decir. Luna resopló y se acercó a la puerta para abrirla.
—No me llames.
Salió y cerró con un portazo.
El castaño parpadeó y se dijo a sí mismo: Luna es una mujer diferente.
Dos segundos después corrió a la puerta y la abrió de golpe. Aspiró aire y gritó: —¡Luna! ¡Tú vives aquí, cariño! ¡¡Es tu departamento!!
(¿) No tengo palabras para esto. Lo considero una aberración. Pero no sabía qué hacer y deje que la aberración saliera sola. Aquí la tienen, disculpen por eso; yo ya me disculpé con los personajes. El personaje de Luna… bueno, aquí simplemente la destaco como una mujer diferente, no excesivamente peculiar como en los libros. En fin, consideren esto una viñeta (medio) AU. Gracias por leer y espero no explotaran sus ojos. ¡¡Dejen reviews!!


Clienta no. 32 









