Discleimer: Todos los pj, lugares, hechizos, etc pertenecen a la gran Jk, a excepción de aquellos personajes que no identifiquen que son de mi invención.
..................................................................................................................................................
Prefacio y Cap 1 - "Comienzo"
Capitulo 2 - "Callejón Diagon"
Capitulo 3 - "Regreso"
Capitulo 4 - "Proposición loca"
Capitulo 5 - "Inestabilidad"
Capitulo 6 - "Me vuelve loco"
Capitulo 7 - [url]"Muertes Inexplicables"[/url]
Capitulo 8 - En proceso...
..................................................................................................................................................
“Prefacio”
La luz del fue ocultándose poco a poco por la luna, todo el mundo estaba siendo inundando por la oscuridad con lentitud, aquel no era un eclipse común. En algún lugar cercano a las fronteras de Londres, ocurría algo fuera de lo común. Una mansión, retumbaba. De los ventanales se reflejaban luces de todos colores, pero especialmente esa luz verde característica de la maldición imperdonable.
Una chica cubierta por una túnica negra corría hacia la mansión, estaba desesperada, tenía que actuar de inmediato o todo aquello que más amaba desaparecería por siempre. En el instante en que la joven llego a la puerta una ráfaga eléctrica le impidió tocar el pomo de la puerta.
- ¡No lo hagas! – suplicaba la joven en gritos. Con los puños golpeaba la puerta de madera.
Dentro de la mansión, se escuchaban gritos de dolor. La joven desesperada, busco alguna entrada libre, y fue cuando vio que una de las ventanas del segundo piso yacía abierta. Sin dudarlo un segundo, trepo el árbol y con cuidado camino por la rama que le llevaría a la ventana. Antes de que estas se cerraran ella brinco cayendo dentro de la habitación.
La chica se levanto con dificultad, sus rodillas sangraban y sus manos estaban llenas de rasguños, aun así no dudo en empuñar su varita. Como si su entrada a la casa hubiera sido un interruptor, todo ruido ceso, al igual que las luces. Temerosa, la bruja salió de la habitación, camino por el pasillo hasta las escaleras y lo que vio le aterrorizo.
Su familia… todos a excepción de uno, estaban muertos. Infinidad de sangre escurría por las paredes, y lo peor por el cuerpo del único que seguía en pie. Aquellos ojos rojos fue lo último que vio antes de desmayarse…
Cap 1 “Comienzos”
Era una noche de verano fuera de lo normal. En el exterior caía lluvia con una intensidad que jamás se había visto, las gotas golpeaban furiosas los ventanales, el techo de las casas, las brisas ocasionaban que las hojas de los arboles cayeran, las ramas se agitaban bruscamente. Aquellos tiempos, anunciaba el comienzo de una era oscura.
A lo lejos en una mansión cerca de las fronteras de Londres, una joven de cabellos castaños y ondulados, ojos azulados, nariz fina y labios semidelgados, miraba desde la ventana de su habitación aquel fenómeno climático. La chica elevo su diestra y toco con suavidad el frio cristal, fue entonces que un reflejo se visualizo, un chico le sonrió.
- Ya comienzan los cambios… ¿Te gusta el clima? – pregunto un voz masculina desde la puerta de la habitación, aquel joven que se veía reflejado en la ventana.
- En absoluto, el inicio de este clima es la señal de un evento cercano… oscuro - la joven dio la vuelta, observo al chico unos segundos antes de caminar hasta su cama, tomo asiento y se recostó, estirando completamente sus brazos - ¿estabas preocupado por mi Alex? - el chico sonrió, para después acercarse hasta la joven.
- Tal vez, tuve un sueño extraño... y lo primero que me vino a la mente fuiste tú – Alex se recostó a un lado de la joven bruja, y sin pedir permiso la abrazo.
- ¿Qué sucede? Tú no eres tan cariñoso… - Alex soltó a su hermana y se sentó, su semblante era serio y eso preocupo a la castaña.
- No estoy seguro, pero no tomare mis visiones a la ligera... – la chica tomo asiento y le miro de reojo.
Los hermanos eran muy cercanos, aunque la menor, Hillary era quien comenzaba a necesitar su espacio, cosa que no agradaba a Alex. Cada vez que pasaba algo, el joven se encargaba de ver si su hermana se encontraba bien.
- ¿Qué haces aquí, Alex? deberías estar durmiendo – dijo una voz femenina. Ambos chicos levantaron la mirada, en el mismo lugar donde había estado Alex anteriormente se encontraba una mujer de unos 60 años.
- Lo siento Dayane, solo vine a ver como estaba... – contesto con frialdad. La mujer arqueo una ceja, sus orbes estaban llenos de frialdad y furia.
- ¿Qué pasa...? - Un hombre que aparentaba tener 35 años se asomo a la habitación, Alex al verlo dejo de mirar a la mujer con frialdad - ya es muy tarde para estar despiertos, ¿no lo crees Alex? además deberías de dejar dormir a Hillary... - dijo el hombre muy tranquilamente, dio unos pasos y apoyo su diestra en el hombro izquierdo de la anciana, esta levanto la mirada y ambos se miraron con cautela – Tiene que descansar… -
- Aun estoy lo suficientemente sana, así que no me trates como si ya no sirviera de nada - el hombre le mostró una sonrisa cálida.
- No pienso que ya no seas de ayuda, todo lo contrario eres la más importante en nuestra familia - la anciana sonrió de lado, miro nuevamente a los jóvenes y se alejo de la habitación. El hombre soltó un suspiro y vio nuevamente a los chicos - ¿qué fue lo que paso? –
- ¿A qué se refiere? - pregunto el chico con tranquilidad e indiferencia.
- A que no deberías hablarle a tu abuela como si no fuera de la familia - Alex desvió la mirada y sonrió de lado - Soy su padre – su dedo índice los señalo a ambos - y tú eres el único que no me dice papá... – su tono fue algo triste, lo cual hizo sentir mal a Alex.
- ¿Como supo que estaba aquí? – pregunto intentando evadir el tema.
- Vuestra madre… – El hombre sonrió levemente, sin embargo cuando sus ojos se toparon con el semblante de su hija dejo se sonreír – Estas pálida… ¿te sientes bien? - se acerco con rapidez, y apoyo su diestra en la frente de la joven.
- Estoy bien, solo es un resfriado... pero ya se me esta pasando, Nanni ha estado al pendiente de mi... – contesto con tranquilidad y dándole unas palmadas a su padre. Era demasiado protector, al igual que su hermano.
- ¿Por qué no me entere de que estabas enferma?- pregunto su padre - ¿por eso viniste a verla? - Alex negó con la cabeza, para después mirar a su hermana, estaba algo molesto.
Su padre les miro algo dudoso, al día siguiente irían al Callejón Diagon, para comprar cada los materiales que sus hijos necesitarían para ese año. Se cruzo de brazos y negó levemente con la cabeza, sus ojos continuaban fijos en la chica, quien al ver aquella negación hizo una mueca y después su semblante cambio a uno de tristeza. Ella adoraba ir de compras, y el que tuviera que quedarse por un simple resfriado le entristecía.
- Iras… pero a cualquier indicio de que no mejoras, te regresas… - Alex abrió la boca, buscaba quejarse pero el hombre fue más rápido – no hay más que decir, ella ira, ahora a descansar – el joven hizo un gesto de molestia y se dirigió hacia la puerta, y después de decir un ligero "buenas noches" salio de la habitación - No te preocupes por él, solo esta preocupado por tu salud –
Hillary soltó un suspiro, y al ver a su padre salir de su habitación, se dejo caer sobre la cama. Odiaba que se preocuparan tanto por ella, eso la asfixiaba. Especialmente Alex.
…
En otra parte de Londres, dos jóvenes se encontraban jugando con un gato atigrado, a ellos no les molestaba en absoluto el clima, al contrario les gustaba ya que así, nadie se percataba de quienes eran los causantes las travesuras.
- Oye Severus, ¿has recibido contestación de Hillary? - pregunto una joven de cabellera rojiza y ojos verdes.
- No, pero no hay que preocuparnos recuerda que sabe cuidarse bien sola - la chica rió al recordar a su mejor amiga.
- Cierto, oye… ¿estás ansioso por entrar al colegio? – pregunto con una leve sonrisa.
Severus, un chico delgado, de cabello oscuro, ojos negros y nariz afilada, se encogió de hombros ante la pregunta, Lily le miro sin comprender, frunciendo levemente el entrecejo.
- Veras, en Hogwarts casi no nos podemos hablar, es triste que no estemos juntos – Lily bajo levemente la mirada. Los ojos verdes de la bruja se posaron en el reloj de pulsera, eran las diez - ya me voy ya que tengo muchas cosas que preparar para el curso... nos veremos en la estación ¿verdad? – pregunto levantándose rápidamente.
- ¿Por qué hasta la estación si todavía faltan 3 días? –
- Voy a salir con mamá y Petunia, vamos ir a ver a un tío, y nos quedaremos allá... -
Severus asintió levemente con la cabeza, Lily sonrió y echo a correr hacia su casa, el joven mago la miro hasta que desapareció de su vista, dio un suspiro y emprendió hacia su casa.
…
En el numero 12 de Grimmauld Place, un chico apuesto, cabellos negros y bellos ojos grises, yacía recostado cuando una lechuza completamente agitada por el viaje golpeo contra el ventanal. Con rapidez el ojigris se levanto y abrió la ventana permitiéndole el paso a la pobre lechuza de color café. Sirius soltó un suspiro al ver a quien pertenecía dicha lechuza, desato la carta que tenía en la pata y comenzó a leer una vez desenrollado el pergamino.
Sirius
Se que es algo loco de mi parte mandar a mi lechuza con este clima per… ¡ya me decidí! este año si voy a conquistar a Evans y tú me vas ayudar ya que parece ser que a ti no te odia tanto como a mí. También te escribo para que no se te olviden esos hechizos que me contaste... recuerda que es un año nuevo para molestar a Snape y hay que ser de lo más grandes. Bueno amigo, nos vemos en la estación como siempre. ¡Ah! por cierto, ya le avise a Remus y a Peter como siempre, en especial a Peter con eso de que siempre anda de perdido. Nos vemos.
James
Sirius rió al terminar de leer la carta de su mejor amigo, abrió un cajón y de ahí saco un pedazo de pergamino y una pluma. Tomo asiento y comenzó a escribir.
James
Ya sabes que yo estoy bien puesto para molestar a Snape y claro que no se me van a olvida, ¡me lanzo una maldición si llegara a pasar! Con respecto a Evans... pues hare lo que pueda por que esa chica es de lo más difícil y más estando con Halliwell, la cual por cierto no me soporta...
Oye ya te dije que hay que ponerle a Peter un hechizo de rastreo y si se pierde sea fácil encontrarlo. Por cierto, pobre de tu lechuza, te golpeaste la cabeza ¿verdad? ¿Cómo se te ocurre dejarla salir en este clima? Amo desconsiderado.
Sirius.
Al terminar leyó la carta antes de doblar el pergamino y dejarlo sobre su escritorio, se puso de pie y le brindo unas palmadas a la lechuza, después abrió la puerta de una de las jaulas que tenia libre para que el ave descansara. Poco después se escucharon unos leves golpes en la puerta.
- No molesten ya me voy a dormir – contesto con desgana, pero entonces se abrió la puerta y detrás se asomaba la cara de un joven de cabellos oscuros.
- Se escucho como si hubieran aventado una piedra a la ventana así que nuestra madre me mando a ver... – dijo con tranquilidad - ¿de quién es esa lechuza? – pregunto al ver de reojo al ave reposando en la jaula. Sirius molesto, por haber invadido su privacidad, se acerco y utilizando su diestra empujo la cabeza de su hermano.
- ¡Largo! – dicho esto cerró la puerta en las narices de su hermano, del otro lado solo se escucho una queja - ¡sí que es molesto! – susurro.
Sirius soltó un suspiro antes de acercarse al escritorio, observo nuevamente la carta antes de guardarla en uno de los cajones, se estiro y de un brinco se dejo caer en la cama.












