por Anahi Granger » Lun Oct 19, 2009 5:38 pm
Hola chicas!!!
ahora si despues de tanto al fin tengo el primer capitulo.. mi idea es hacerlo un mini-fic ¿se podra?... todo depende de lo que ustedes opinen... la idea es que tenga solo 15 capitulos pero todo puede cambiar no? jajaja...
así que ustedes dicen si continuo o lo dejo como estaba...
yanny_potter, **ClAu..OvEjItA**, hil_jessi, ♥Chikane♥, kitin, interestelar_fob**, Otoño Suzume, para ustedes por apoyarme y pedir que se hiciera un fic... bueno mini-fic jajaja.
y para ustedes por leerlo y por su apoyo...
aQua_nana, icecreammanrupert, Mrs_Sol, lili@n@, ...angela..., hp&hg*, jocelyn, maki brown, 'Mione Granger, Elizabeth Cullen,
ojala les guste el primer capitulo... ahora si lista para los tomatazos...
Dedicado a Ana Lilia (Ana Lily Potter jajaja) por ser tan linda conmigo y por compatir esa inmensa pasión por Harry Potter... fue un placer conocerte y aun más que me consideres tu amiga!!! te quiero Lilia!!!! un beso... ha y como olvidar esa tarde corriendo como locas fue lo mejor!!!!...
CAPITULO 1…
Se encontraba en su dormitorio sentada en el borde de la cama, cubrió su rostro con sus manos y sollozo débilmente… escucho el sonido de la puerta al cerrarse y supo que Ron se había marchado.
La discusión con su marido la había lastimado demasiado, desde hacía un tiempo que el pelirrojo se había empezado a comportar de una manera distinta con ella y eso le dolía.
Durante aquellos dos años de matrimonio todo parecía ir bien hasta hacía unos meses cuando Ron había empezado a insistir para que ella dejara el trabajo, se enojaba enormemente cuando llegaba a casa y no la encontraba ahí.
Su matrimonio había sido casi perfecto durante los primeros meses, Ron se había comportado como un esposo maravilloso y comprensivo y todo iba bien, sin embargo los sucesos que se habían desencadenado con el paso del tiempo le habían dejado un mal sabor de boca y a pesar de los esfuerzos que ella había hecho para sacar a flote su matrimonio parecían ser en vano. Se levanto de la cama, donde todavía permanecía sentada y tomo su bolso, necesitaba hablar con alguien… y ¿Quién mejor que su mejor amigo?...
Harry Potter se había mudado a la antigua mansión Black. Vivía solo desde que sus mejore amigos habían contraído matrimonio y Hermione se había mudado con Ron.
Miro el reloj que reposaba sobre aquella cómoda a un lado de su cama y se sobresalto al ver lo tarde que era. La noche anterior se había ido de juerga con su novia Cho Chang, y al llegar a su casa aquella mañana se había quedado dormido en cuanto entró en su habitación y se dejo caer en su cama.
Se puso de pie y se encamino hasta el baño, tomaría una ducha y después bajaría para comer algo.
Hermione llamo a la puerta un par de veces sin obtener respuesta, frunció el ceño y decidió entrar, tal vez Harry estuviera en la parte de arriba y no escuchara. Ingreso en la mansión y llamo a su amigo un par de veces, subió hasta su habitación, toco la puerta esperando obtener respuesta.
-¿Harry?- volvió a llamar la chica, girando la perilla de la puerta.
-¿Hermione?- la chica giro en cuanto escucho la voz de su amigo, quien salía del baño con una toalla atada a su cintura, se sonrojo en cuanto la vio y desvió la mirada nerviosamente.
-Estaré abajo- anunció la chica caminando hasta la puerta de la habitación -¿has comido ya?- se detuvo y volvió a girarse para mirar a su amigo, sonrojándose aun más al verlo sonriendo ampliamente.
-no, justamente ahora bajaba para preparar algo.
-ponte algo de ropa mientras yo cocino- le dijo la chica al tiempo que giraba la perilla de puerta para salir de la habitación. Harry sonrió aun más ampliamente y se aproximo hasta su guarda ropa para escoger algo que ponerse.
Minutos más tarde Harry bajo hasta la cocina donde encontró a su mejor amiga cocinando, se quedo observándola bajo el umbral de la puerta. Sonrió de manera melancólica extrañaba demasiado a su amiga, extrañaba todas aquellas tardes cuando se sentaban junto al fuego de la chimenea y platicaban de todo y de nada a la vez, cual afortunado era Ron al tenerla a su lado, dejo escapar un suspiro logrando que la castaña se sobresaltara y se girara para poder observarlo.
-Harry- la chica limpio las lágrimas que rodaban por su mejilla y centro su atención al pollo que preparaba. Harry frunció el ceño al percatarse del estado en el que se encontraba y se acerco lentamente hasta ella.
-Hermione ¿estás bien?- la tomo del brazo y la castaña contuvo el aliento por un instante -¿Qué sucede?- la chica no contesto y dejo escapar un sollozo, Harry se mostro preocupado, la obligo a encararlo y al instante sintió que el corazón se le encogía al observar la tristeza que irradiaban aquellos ojos que lo habían enamorado.
Sin pensarlo dos veces envolvió a la castaña entre sus brazos, la chica correspondió el abrazo que Harry le brindaba y su llanto se agudizo. Harry la acerco más a su cuerpo, aspirando el aroma de du cabello, cerró los ojos con fuerza cuando escucho el nombre del pelirrojo en un sollozo de su amiga.
-¿Qué paso pequeña?- le pregunto alejándola lentamente de su cuerpo.
-Ron y yo hemos discutido- confeso la castaña tratando de limpiar las lágrimas que salían de sus ojos.
-¿Por qué?- pregunto el chico tomándola por la barbilla y limpiando sus lágrimas con sus dedos pulgares.
-quiere que deje el trabajo, su madre le dijo que nuestro matrimonio seria más sólido si yo dejo el trabajo y me ocupo solamente de la casa- Harry la contemplo y negó, sabía cuánto amaba su amiga su trabajo y cuanto detestaba que Molly se metiera en su matrimonio.
-¿Qué piensas hacer?- pregunto dulcemente.
-No sé Harry, quiero a Ron pero él no entiende que mi trabajo es importante, que quiero realizarme y que no podemos tener el mismo matrimonio que el de sus padres- dejo escapar otras lágrimas y Harry volvió a encerrarla entre sus brazos.
-Tranquila, ya verás que todo se soluciona- la chica refugio su rostro en el pecho de su amigo – Ron solamente quiere lo mejor para los dos y cree que esa es la mejor manera.
-pero Harry, después de lo que me hizo nada es igual, yo lo perdone ¿Por qué el no puede apoyarme y respetar mis decisiones?- Harry la alejo de él y tomo su rostro entre sus manos.
-porque necesita tiempo, siempre creyó que al casarse contigo tendría un matrimonio como el de sus padres y no fue así- la castaña contemplo a su amigo y dejo escapar un suspiro.
-Pero Harry, ¿acaso no he sido una buena esposa?- pregunto logrando que el corazón del ojiverde se encogiera aun más ¿Qué si no era buena esposa?, era la mejor esposa del mundo y de eso no le cabía duda, siempre al pendiente de Ron preocupada por él y brindándole todo el apoyo y el cariño del mundo, maldijo a su amigo interiormente…
-No digas eso Hermione, eres una esposa maravillosa- ¡Claro que era una esposa maravillosa!, el hubiera dado todo porque ella fuera su esposa y no la de su pelirrojo amigo. Beso la frente de su amiga y nuevamente limpio las lagrimas de su rostro.
-Harry no sé qué hacer, Ron se enfado tanto cuando le dije que no dejaría el trabajo.
-Dale tiempo para que entienda, habla con él y plantéale lo que me has dicho, que quieres realizarte y que disfrutas tu trabajo- la chica asintió.
-¡Ho! el pollo- dijo de pronto y Harry sonrió.
-Déjame ayudarte con eso- el ojiverde se acerco hasta la castaña.
Pasaron un largo rato preparando la comida, Hermione se olvido por completo de su problema con Ron, se sentía tan bien cuando estaba cerca de Harry que no podía evitar correr a él cada vez que tenía alguna discusión con Ron. Extrañaba vivir con su amigo, él siempre la había cuidado de todos y de todo y siempre la apoyaba en todo.
-¿te desvelaste?- pregunto la chica al percatarse de que el chico tenía ojeras.
-Cho quería que fuéramos a bailar- respondió restándole importancia.
-Ho- contesto la chica sintiendo algo extraño cuando el ojiverde menciono a Cho.
-¿iras a la cena con los Weasley?- pregunto Harry cambiando el tema, a pesar de que Cho era su novia se sentía incomodo al hablar de ella con su mejor amiga y más aun al recordar la razón por la que había decidido entablar nuevamente su relación con la oriental.
-no lo sé Harry, no quisiera, seguro que Ron está ahí y le ha contado todo a su madre- Harry asintió y comprendió a su amiga.
Molly Weasley procuraba estar enterada de todo lo que ocurría en la vida de sus hijos y buscaba aconsejarlos, algo que la castaña agradecía durante los meses de noviazgo que sostuvo con Ron y más aun durante los primeros meses de su matrimonio, no obstante era algo que empezaba a molestarle puesto que Ron siempre recurría a sus padres cuando se suscitaba un problema entre ellos y Molly siempre interfería.
-Si no quieres ir me quedaré contigo- la castaña enarco una ceja. No tenía muchas ganas de enfrentarse a su suegra ni de escuchar los consejos de su cuñada y lo que menos quería en ese momento era soportar las miradas de reproche de Ron, suspiro.
-¿harías eso por mi?- Harry sonrió ampliamente.
-Claro que sí, podríamos ir a tomar una cerveza de mantequilla para que te distraigas- sugirió el chico y la castaña asintió.
Ronald Weasley se hallaba sentado a la mesa mientras su madre lo miraba con el ceño fruncido, sus pensamientos giraban en torno a la discusión que había mantenido con su esposa, se sentía culpable por haberla hecho llorar sin embargo él deseaba que su matrimonio fuera como el matrimonio de sus padres, que ella dejara el trabajo y que solamente se dedicara a él, le daría todo y la trataría bien solo pedía que estuviera en casa esperándolo a su regreso.
-¿Qué sucede?- interrogo su madre.
-He discutido con Hermione- dijo de forma brusca, Molly se mostro preocupada y se acerco a él.
-cuéntame que sucedió- pidió Molly situándose junto a su hijo.
Ron resoplo fastidiado ante la petición de su madre, cubrió su rostro con sus manos y la miró, suspiró y durante largo rato se quedo en silencio. Tras la insistencia de su madre le relato lo sucedido.
-¿quieres que hable con ella?- pregunto su madre y Ron asintió.- lo hare esta noche después de la cena, ve a casa y trata de arreglar las cosas con ella- Ron se puso de pie y se apresuro en abandonar la Madriguera.
Al llegar a su casa y percatarse de que su esposa no estaba ahí decidió ir a buscarla a Grimmauld Place y su disgusto aumento al no encontrar ni a su amigo ni a su esposas en aquella casa, apretó sus puños con fuerza y maldijo para sus adentros, tendría que esperar hasta esa noche para poder verla, estaba casi seguro de que ella no faltaría a la cena que se llevaría a cabo en la Madriguera.
Harry y Hermione acudieron hasta las tres escobas para recordar viejos tiempos, la castaña se mostraba un poco nerviosa pues sabía que Ron iría a buscarla, no deseaba que las cosas empeoraran pero tampoco tenía ganas de hablar con él.
-¿quieres que nos vallamos ya?- pregunto el chico al percatarse de lo nerviosa que estaba su amiga.
-no Harry, lo más seguro es que Ron al no encontrarme en casa me busque en Grimmauld Place- el chico asintió.
-su discusión ha sido muy sería esta vez ¿no es así?- la castaña suspiro.
-El no me entiende, y ha dicho que está harto de mi trabajo, que le gustaría tener la vida que tanto soñó a mi lado- Harry se mostro sorprendido ¿eso había dicho Ron?, hablaría con él, no le permitiría hacer sentir mal a esa maravillosa mujer que tenía enfrente.
-¿Por qué ha iniciado el pleito?
-Bueno anoche tuve un inconveniente en el Ministerio y me quede hasta tarde, cuando llegue a casa Ron estaba furioso, me disculpe con él y trate de solucionar las cosas sin embargo llego una lechuza informándome que las cosas se habían complicado y bueno se enfado tanto que salió de la casa- sus ojos volvieron a cristalizarse.
-no te pongas así, ayer fue un día difícil en el cuartel general así que supongo que eso lo tenía un poco irritado- se mordió la lengua al mentirle de tal manera a su amiga, el día dentro del cuartel general de Aurores había sido muy tranquilo, pero le partía el corazón ver a su amiga en aquel estado.
-lo espere toda la noche y esta mañana cuando llego yo estaba por salir a dejar unos papeles al ministerio fue cuando estallo en gritos diciéndome que a mí no me importaba nada más que mi trabajo- las lágrimas inundaron su rostro una vez más – Harry, ¿tan mala esposa he sido?- el chico se acerco hasta ella y la tomo sus manos.
-No vuelvas a decir eso, te he dicho que eres una esposa maravillosa, estoy seguro- la castaña sonrió débilmente.
-gracias Harry- el chico beso su frente.
-vamos a casa para que descanses- la chica se puso de pie.
-será mejor que me valla mi casa Harry- el chico negó
-iremos a Grimmauld Place, esta noche te quedaras ahí ¿de acuerdo?- la castaña lo observo y Harry pudo leer el miedo en su mirada.
-pero Ron se enfadara aun más, de por si las cosas se complicaran cuando yo no me aparezca en la cena y...- Harry silencio sus palabras posado su dedo índice en sus labios.
-yo hablaré con él, vamos- la saco del lugar y se encaminaron hasta una zona segura para poder aparecerse en Grimmauld Place.
Harry acariciaba el cabello de Hermione la chica se había quedado dormida después de una larga charla, su cabeza la tenía acomodada en las piernas de Harry y el chico aprovecho aquello para acariciar su rostro. Su amiga no merecía sufrir, estaba enojado con Ron, había notado que sus amigos discutían con más frecuencia, aquello no le gustaba para nada, tenía ganas de ir a la Madriguera y darle un buen golpe a Ron por haber hecho llorar a la castaña… admiro a la chica unos minutos más, debía admitirlo por más que lo intentara jamás podría sacarla de su corazón, sin embargo ella solamente amaba a Ron y el pelirrojo a pesar de todo también la amaba. El haber entablado nuevamente su relación con Cho era para tratar de olvidarla no obstante estaba consciente de que a la única mujer que amaría era a su mejor amiga, a Hermione Jean Granger… corrigió al instante estaba enamorado de la mujer de su mejor amigo Hermione Jean Weasley.
ahora si que tal?[list=][/list]