Hola chicas!! gracias por haber leido aqui les traigo el primer cap!!Cap 1 “Esos extraños”
Semanas después:
-no lo puedo creer-
-¿Qué salio?- preguntó Ginny, que la esperaba fuera del baño. Hermione se tapó la cara con ambas manos, paso una mano por su cabello, se levantó de la tasa y salio al baño de mujeres del colegio, le extendió la prueba de embarazo a su amiga para que la viera, al verla Ginny se tapó la boca -no puede ser ¿Qué harás?
-decírselo a Draco, no lo dudaría- dijo Hermione mientras se miraba en el espejo del baño.
-¿crees que te apoye?-
-por supuesto, el me apoyara, lo se- y tocó su estomago cerrando los ojos.
-¿estás feliz Hermione?- preguntó Ginny.
-si pero no debo negar que tengo mucho miedo, pero con el apoyo de Draco se que lo puedo lograr- y sonrió. En la tarde cuando las clases terminaron Hermione busco a Draco para darle la noticia, lo halló sentado en la cafetería del colegio leyendo un libro, se sentó a un lado de el.
-hola Hermione- le dio un tierno beso en la boca- no te vi en toda la mañana ¿Dónde estabas?- abrazó a su novia.
-bueno es que tenia que hacer algo importante- le dijo.
-¿Qué era?- preguntó.
-bueno, hay te va la noticia- comenzó Hermione mirando a los ojos a Draco- estoy embarazada- Draco abrió los ojos como platos, pensó un momento en su padre y en lo que diría pero, al diablo, tenia que responder y eso haría.
-es maravilloso Hermione- y la abrazó con más fuerza -esto nos unirá mas, y me alegro de eso, te amo Hermione- y miro sus ojos que estaban enrojecidos pues las lagrimas salían de ellos.
-también yo te amo, gracias por no dejarme sola.
Ahora el problema era decirle a su padre, pensaba Draco, el solo no podría mantener a Hermione ni a su hijo, necesitaba dinero así que necesitaba armarse de valor, esa noche le diría todo a su padre. Llego a su mansión, su padre estaba sentado en su despacho.
-padre- Lucius lo miro a la cara y sonrió -vengo a decirte algo muy importante.
-¿necesitas dinero?- fue lo primero que dijo su padre.
-pues si, en parte pero- Draco se sentó frente a el- necesito que me ayudes, embaracé mi novia y necesito mas que solo dinero- lo había dicho, así sin mas. Lucios no lo creía, su hijo haciendo eso, no el no era capaz y menos con una novia que ni el conocía.
-¿Cómo? ¿Tienes novia? ¿Quién es?-
-su nombre es Hermione Granger, es una becaria del colegio, muy linda e inteligente, y yo la amo y necesito estar con ella- dijo firmemente Draco.
-no hijo no- se levantó de su asiento mientras una sonrisa se formaba en su cabeza- tu no puedes estar con una becaria, y menos con ella embarazada, la gente nos vería mal, como quedaría ante el Presidente, no además tu estas destinado a casarte con alguien que sea de nuestra clase y no de esa cualquiera- su cara, cambio a una de mas enojo.
-ella no es ninguna cualquiera -Draco se levantó de su asiento -ella es mucho mas que nosotros…
-no Draco ¡no te permito que compares! Un Malfoy no se rebajara a ayudar a una cualquiera, que solo busca dinero acortándose contigo además ¿Cómo sabes que ese hijo es tuyo? Que tal si es de otro chico y dice que es tuyo para que le des dinero, así son las mujeres hoy en día- decía Lucius.
-tal vez las mujeres que tú conoces pero Hermione no es así ¡no tienes ni la más minima idea de cómo es Hermione!- un golpe sonó: Draco cayó en el escritorio al recibir un golpe por parte de su padre.
-¿esto es lo que quieres? Vete con ella y no cuentes conmigo para nada, me asegurare que ella y su pequeño bastardo no tengan una vida feliz por llevarse a mi hijo, un gran distinguido Malfoy engatusado por esa sinvergüenza- decía Lucius acercándose a su hijo que apenas se estaba levantando del escritorio.
-a ellos no les harás daño- pidió Draco.
-entonces no la vuelvas a ver, es por tu bien y por tu futuro hijo, ellos no valen la pena, si es tan inteligente como tu dices ella sabrá que hacer sola- fue lo ultimo que dijo Lucius antes de salir del despacho. Draco se volvió a sentar en el asiento, se toco la mejilla pero le dolió, su padre era un ser cruel motivado por el dinero y la posición social, y el en verdad sabia como hacer sufrir a las personas, prueba de ello su madre, así que por el bien de Hermione tendría que dejarla.
-¡maldita sea!- grito Edmund al ver su calificación de Biología, un 6, no eso no era suficiente para Edmund.
-si me entregas el proyecto la próxima semana, te aumento dos puntos Edmund no puedo hacer mas- le decía el profesor.
-esta bien tendrá ese proyecto la semana que viene- y salió del aula, pero ¿Cómo haría un proyecto digno si todas las tardes iba al hospital, tendría que faltar unos días al cuidado de su madre. Solo unos días. No le diría a Peter ni a Susan o lo regañarían así que simplemente se iría a escondidas a hacer su proyecto en la biblioteca.
Llego el viernes y Edmund tampoco iría a la cita con su madre, se encontraba dando los retoques finales a su proyecto cuando sonó su celular.
-¡donde estas Edmund!- grito su hermano.
-haciendo un proyecto- contesto en voz baja, para que no lo sacaran de la biblioteca.
-¡te dije que no te fueras!... no Peter no le hables así- y se escucho como alguien mas tomaba el celular de su hermano, era Susan -Edmund, mamà está muy mal no se si… no se si sobreviva- Edmund se exalto y salio corriendo hacia el hospital, llego a el y entro, sus hermanos estaban en la sala de espera, Lucy lloraba en las piernas de Susan que tenia los ojos enrojecidos, Peter se recargaba en la pared también con el rostro abatido, cuando vio a Edmund se abalanzo sobre el pero Susan se interpuso rápidamente entre ellos dos- ¡maldito la dejaste sola! ¡Te matare así como tu la mataste a ella!- al escuchar eso, Edmund no pudo sostenerse en pie y callo al suelo, Lucy corrió hacia el mientras que Susan sostenía a Peter.
-¡no fue culpa suya Peter! No era su obligación estar aquí- dijo Susan tratando de hacer entender a su hermano.
-pero yo se lo pedí, y no pudo hacerlo, nadie estuvo en su habitación cuando entro en shock por eso nadie supo que murió-
-¡basta!- grito Edmund -en verdad lo siento Peter, perdóname- decía mientras sus ojos se llenaban de lagrimas.
-¡no!- Peter logro quitarse a Susan de encima y le propino un gran golpe en la cara a su hermano, Lucy comenzó a llorar más.
-¡basta!- grito una enfermera -por favor vuelvan mañana, por el papeleo, en verdad lamento mucho lo sucedido- pero Edmund no pudo dejar el hospital, su corazón estaba abatido. Sus hermanos se fueron pero él se quedó en la sala de espera, sentía un gran sentimiento de culpa, su egoísmo y favoritismo por la escuela lo habían alejado de su madre que el día de hoy ya no estaba con el y para colmo su hermano lo culpaba de todo lo sucedido.
Al día siguiente, Draco se dirigía a casa de Hermione, no sabia como decirle esto, pero era por el bien de Hermione, su padre no le permitiría ayudarla ni estar cerca de ella nunca mas, era estupido lo que Lucius le pedía a Draco pero la terquedad de su padre era un gran obstáculo para su vida. Entro al pequeño jardín de los Granger y tocó la puerta. Para su suerte Hermione abrió la puerta, no quería toparse con sus padres pues seria fingir una sonrisa y una linda visita, cuando en verdad solo iba a deshacer su vida en pedazos. Hermione sonrió y salio de la casa cerrando la puerta tras de ella.
-¡que bueno que vienes!- y abrazó a Draco, el respondió a ese abrazo pensando que podría ser el ultimo que le diera. Hermione, al mirar a la cara de Draco, vio que sus ojos estaban vidriosos, sus ojos grises se inundaban en lagrimas; Hermione se exalto -¿Qué sucede?- preguntó cambiando todo tono de alegría. Draco no sabía como articular esas palabras, pero tenia que hacerlo.
-siento tanto esto- dijo con mucha dificultad pues la voz se le iba -ayer hable con mi padre y el… el se enfureció con lo sucedido- Hermione soltó lentamente a Draco, su cara se ponía cada vez mas gris a causa de algún mal presentimiento -no acepta que tenga un hijo contigo y me ha ordenado… yo no quiero Hermione, jamás haría esto si no tuviera que, mi padre es… es una horrible persona, créeme yo no quiero…- sus ojos dejaban caer esas pequeñas lagrimas que Hermione pensó jamás verlas.
-Draco ve al grano- pidió Hermione. Draco exaltó un suspiro y agarro algo de valentía para decir esto.
-no debo seguir contigo, no puedo verte mas, tengo…- miro al suelo, sentía que moriría en ese momento -tengo que dejarte para siempre- levantó la mirada y vio a Hermione horrorizada, se cubría la boca con ambas manos, sus ojos derramaban lagrimas, era una ilusión, una pesadilla, Draco no podía hacerle esto, ¿la dejaría embarazada? -lo siento- oyó decir a Draco pero ella no lo veía pues miraba al suelo desolada. Bastaron unos segundos mirando el suelo para volver a mirar a donde se encontraba Draco pero en ese lugar no había nadie, efectivamente Draco la había dejado. Se sentía muy mal, miles de problemas la abrumaron, preocupaciones y tristeza, su cabeza daba vueltas, un dolor que no provenía de su corazón si no mas bien del vientre, el dolor hizo doblarla, llevó una mano debajo de su cuerpo, al ver su mano vio un tinta roja cubriendola, los ojos se le cerraron y el sol desapareció.
Cuando Draco avanzaba en el carro, intentaba no dejar salir sus lágrimas frente al hombre que conducía.
-así es como debes de ser hijo, o era esto o una vida de rumores, malas vistas y de muchos problemas…- decía Lucius pero la voz de Draco lo cayó.
-ya hice mi parte, tú haz la tuya: no hagas daño a Hermione- dijo Draco con un gran enojo en su alma. Así era como se alejaba de esa casa, de esa persona que cambio su mundo pero ya no podría acercarse a ella nunca más por el bien de su hijo y de Hermione.
Edmund despertó de la sala de espera, nadie lo había despertado, lo bueno que no había nadie en esa sala que lo viera dormido. Se incorporo en la silla, su cabeza le dolía un poco; recordó la pelea que tuvo con Peter, lo enojado que su hermano estaba y lo destrozadas que se encontraban sus hermanas. Ahora ellos cuatro se habían quedado sin padres, ya que su padre murió antes de que Edmund naciera pero ahora sin su madre todo seria mas difícil. Edmund se levantó para buscar al doctor que les daría el papeleo para sacar el cuerpo y llévalo a una funeraria, Susan se encargaría de eso pero el aprovecharía ya que se encontraba ahí. Camino a la recepción de urgencias.
-disculpe- dijo a un enfermera. Que lo miro pero en eso se levantó rápidamente al ver como unas personas entraban a urgencias.
-¡ayúdenos!- grito una chica de cabello pelirrojo, Edmund se hizo a un lado del camino para que las personas pasaran, se le hizo curioso que la mayoría de las personas que rodeaban a la persona “herida” fueran pelirrojas. La enfermera pidió una camilla a otro enfermero -sufrió una amenaza de aborto, o eso creo- decía la misma chica muy asustada. Tiene semanas de embarazo.
-no se preocupen le aremos un estudio, no todo esta perdido- dijo la enfermera -¿son familiares de ella?
-no pero somos lo mas cercano que tiene- dijo una señora chaparrita de carácter fuerte.
-bueno esperen en la sala de espera, ¡dios donde esta la camilla que pedí!- la enfermera buscaba por todos lados al enfermero pero no aparecía, Edmund vio que la enfermera sostenía a la paciente, así que el mismo entro al cuarto donde se encontraban las camillas y sillas de ruedas. Tomó una camilla y la puso cerca de ella -gracias- Edmund ayudo a subir a la paciente, en un instante Edmund pudo tomarse el tiempo de mirar a la chica, su mirada se perdió en aquel rostro; se veía destrozada y muy débil pero algo de ella lo hizo temblar, tal vez por que su madre se veía tan mal como esa señorita pero Edmund sintió algo mas, miraba el rostro de Hermione, miraba las lagrimas que recorrían por ese rostro. En ese instante Hermione abrió los ojos y vio a Edmund a lado de ella mirándola, esos ojos la tranquilizaron, ese extraño que la miraba de una forma distinta la hizo sentir que no estaba sola, una mirada calida, vio que ese hombre mostraba preocupación por ella, tal vez era el doctor que la atendería, y sintió que su vida y la de su bebe dependerían de ese chico.
-no nos dejes morir…- dijo Hermione en un tono que apenas Edmund pudo escuchar, y fue el único que lo escuchó, Edmund sonrío y dijo.
-no te pasará nada- en eso Hermione cerraba los ojos, la enfermera comenzó a mover la camilla para entrar al quirófano de urgencias para salvar la vida de Hermione. Edmund se quedó paralizado ¿Qué había hecho? ¿Qué había sucedido? En tan solo esos segundos que estuvo con esa chica su corazón latió más fuerte y su cuerpo temblaba, su madre había muerto y esa chica iba muy mal, no soportaría que también ella terminara mal, no sabia por que de pronto su preocupación por esa extraña se volvía tan grande.
En ese momento Susan entraba por las puertas de urgencias, su rostro se veía tan mal, vio a su hermana y la abrazo fuertemente, al mirarla a los ojos vio que aun habían lagrimas que querían salir.
-¿Dónde te quedaste?- pregunto Susan.
-aquí, no quería ir a casa con Peter, y sin querer me quede dormido aquí- dijo Edmund.
-Peter esta mejor, ayer estaba abatido, como todos lo estamos pero la presión a el le pegó mas, compréndelo el solo esta con la carga de todos nosotros- decía Susan, trataba de contener esas ganas de llorar.
-siéntate, yo me encargo del papeleo- le dijo a su hermana. Susan hizo caso pues sentía que caería en ese piso derrotada. Se sentó a un lado de esa chica pelirroja, miro a Susan y le sonrío, Susan hizo lo mismo y miro a Edmund, estaba recargado en la barra de la recepción, esperando que alguna otra enfermera volviera, pero a la vez no quería que irse sin saber como se encontraba esa chica castaña.
La puerta de urgencias se volvió a abrir mientras un chico de cabello negro y gafas entraba corriendo, se acercó a los pelirrojos, la chica que anteriormente le había sonreído a Susan se abalanzo a el.
-¡Harry!- y abrazó al que aparentemente era su novio.
-¿Cómo esta ella?- Edmund escuchaba todo lo que decían.
-no lo sabemos pero la enfermera dijo que no todo estaba perdido.
-tranquila, Hermione es fuerte, no se rendirá tan fácil y menos con la vida que lleva dentro de ella- y volvió a abrazar a Ginny.
-tengo que ir al baño ¿mama me acompañas?- dijo Ginny. Harry tomó asiento al lado de Susan. En eso llegó otra enfermera a recepción y Edmund se puso a hablar con ella pensando que Hermione, pues así supo que se llamaba, podría salir con bien.
-¿te encuentras bien?- dijo Harry a Susan que la había mirado y vio su rostro. Susan volteo contrariada a ve a ese extraño que le hablaba.
-no, siento que me falta el aire.
-¿quieres que llame a una enfermera?- le pregunto Harry.
-no, solo vengo por unos papeles y me voy, pero muchas gracias- dijo Susan, pero sus manos temblaban, su rostro estaba pálido y sus ojos enrojecidos.
-¿segura?- dijo Harry.
-¿Por qué se toma tantas molestias?- pregunto Susan.
-bueno, eso es normal, si uno te ve mal tiene que ayudarte- y le dedico una sonrisa a la cual Susan devolvió.
-gracias-
-no tienes que agradecer, estas en un hospital y cualquiera que te vea así te ayudaría-
-no es por eso- le dijo Susan.
-¿entonces por que?
-me sacaste una sonrisa, algo que en estos momentos veía perdida- Harry no comprendía -mi madre acabo de morir- con eso Harry comprendió bien todo.
-y sientes que estarás solo por siempre, que esa calidez y comprensión que solo los madres dan no la volverás a tener, y te sientes solo aunque estés rodeado por otras personas- le dijo Harry, Susan se sorprendió pues eso era lo que ella sentía en esos momentos y ese extraño la comprendía como si leyera su mente -yo también perdí a mis padres hace mucho tiempo pero te digo algo que aprendí- Susan asintió- siempre vuelves a sonreír, encuentras personas que hacen de tu vida una alegría, jamás estarás solo, esta tristeza que tienes pronto la olvidaras por que solo recordaras a tus padres, esos momentos perfectos vividos con ellos.
-te equivocas- dijo Susan, Harry frunció el ceño- esta tristeza no tendrá que esperar para que la pueda olvidar, tu haz hecho que se esfumara- y sonrió. Harry vio como el color de sus mejillas volvía, un rosado que la hacia ver mas bonita y vio que sus manos habían parado de temblar- gracias Harry- le dijo pues había escuchado como Ginny decía su nombre.
-tengo los papeles Susan- Edmund se había acercado a ellos. Miro a Harry que estaba mirando a su hermana- veo que estas mejor Susan- dijo Edmund mostrando una pequeña sonrisa al ver como Susan se ponía mas roja y miraba a Harry.
-bueno ahora me siento mucho mejor- Harry la seguía mirando. En eso volvían Ginny y Molly, Harry dejo de mirar a Susan para poner atención a su novia, ante esto Susan bajo la mirada. La enfermera de Hermione salía del quirófano, tanto los pelirrojos como Edmund miraron atentos a la enfermera.
-Hermione es una chica fuerte, por ahora esta muy débil al igual que el embrión pero ambos están con vida- Ginny abrazó con fuerza a Harry, Susan miraba este gesto y le pareció ver que Harry estaba incomodo con esto. Edmund sin saber por que sonrió tanto que la tristeza de la perdida de su madre se había hecho a un lado por un momento.
-gracias, muchas gracias- decía Molly. Edmund y Susan al tener todo listo para poder retirarse no lo hacían, solo estaban en esa sala compartiendo un poco de esa alegría que esos extraños les habían dado. Susan se puso de pie e hizo un gesto a Edmund para indicarle que era hora de irse, Edmund alegre por saber que Hermione seguía viva camino hacia la salida.
-oye- dijo Harry, que se había separado del grupo. Edmund y Susan voltearon pero al ver quien era Edmund siguió su camino. Harry se acerco a Susan- de nada Susan, un gusto conocerte- Susan sonrío y salio a la calle, Edmund la esperaba en su auto, al entrar ambos se miraron y se echaron a reír, esos extraños en verdad habían hecho que su tristeza volara a otro lado. Condujeron a casa en silencio pero pensando en que su vida tendría que seguir, Edmund además pensaba en Hermione y esperaba que ella también pensara en como seguir su vida con gran alegría y que no se derrumbara por este incidente.