Ya deberia estar acostumbrada, no?
Como veria, no estaria haciendo bien lo que voy a hacer pero como no soy una persona sin rencores...les dejare
un pequeño regalo...
Chicas... !!!lo que estaban esperando!!!
ADVERTENCIA: El contenido de este capitulo puede que sea un poco fuerte para algunas lectoras. Les dije que intentaria hacer un lemmon de los buenos. Y pues aqui esta el resultado
Espero que les guste y si no llene el saco con ello, pues diganme. para mejorar a la proxima. o si me pase de pervertida
AQUI VA! SALUDOS NENAS
ADVERTENCIA: CAPITULO HOT
Capitulo X. Si quiero saber tu respuesta.
-¿Te quedó claro, repito?- amenazaba con mas vehemencia al hombre que peligraba la vida de Hermione. Mientras tanto, solo el hombre asintió con la cabeza nerviosamente.
-Vámonos – le ordeno a la castaña tomándola de la mano y ésta solo lo obedeció, siendo observados por el hombre el cual se quejaba del dolor de la golpiza que nuestro protagonista le había propinado.
Éstos seguían su camino aparentando que iban juntos así saliendo del club cuando ésta se salió del apretón de mano que la tenía sometida
-¿Me podrías decir que significo ese espectáculo? ¿No te das cuenta que podrías haber salido perjudicado?
-Ese hombre te iba a hacer algo que no querías. No podía permitir que te lastimara…
-Créeme, Ron. No necesito un defensor. Se cuidarme sola. Ya estoy acostumbrada a esto.
-Pues, yo no voy a dejar que sigas acostumbrada a eso. Sube al auto.
-¿Qué?
-Ya me oíste. Vas a subir antes de que tengamos mas problemas. Asi que continuaremos con la táctica de que vendrás conmigo.
Sabía que sonaba arriesgado, pero era la única opción que les quedaba antes de que algo malo le sucediera a la joven con su jefe o con alguien perteneciente al club si este individuo los llegara a acusar.
-¿Crees que esto es fácil? Para ti, lo será pero para mi no. Además, yo tengo trabajo que hacer. Asi que déjame sola.
-¿Acaso eres feliz haciendo esto? ¿Es esta la vida que querías, Hermione? ¿Por esto dejaste toda una felicidad? Nada te hacia falta. Tenías amigos que darían todo por ti. Una escuela que no seria nada sin la alumna más inteligente que podría tener en toda su historia. Alguien que te amaba sin condición alguna.
-¿Alguien?- le preguntaba con un cuestionamiento que le haría pensar dos veces lo que acaba de decir.
-Si, alguien que te amaba hace mucho tiempo. Pero ahora se preocupa por que lo que haces no esta bien.
-¿Y tu que sabes lo que es correcto o no para mi? Yo rijo mi propio destino.
-No, Hermione, a mi no me engañas. Algo tuvo que ocurrir para que pasara esto…- comenzó a acorralarla cuando ella trataba de escapar del interrogatorio. –Ahora si, me vas a decir ¿es esto lo que deseabas? ¿Eres feliz con tu vida?
-No contestare, Ron. Además, tú me estabas preguntando sobre otra cosa hace un momento.
-¡Eso no importa! ¿Crees que esos 5 años que han pasado para los demás pasaron como si nada hubiera sucedido? Ni siquiera supimos el motivo por el cual lo hiciste, adonde irias, con quien, con tus padres o algún familiar…
-¡Mis padres están muertos!
Al oír esto, solo dejo sus labios pausados sobre el aire del tal impacto que causo esa revelación.
-¿Ya estas contento? ¿Eso querías oír? ¡Querías saber que a pesar de que vencimos a Voldermort en esa batalla, a ellos no les basto y mataron a mi familia como prueba de que los muggles somos despreciados en el mundo que vivía! ¡No se quitaron el gusto de deshacerse de lo único que me quedaba de mi familia! ¡Ellos no tenían la culpa!
-Hermione, yo…
-¡Es por eso que me fui! ¡Por que odiaba todo lo que se relacionara con aquel mundo que me quito lo mas preciado en mi vida! ¡LOS ODIABA! –hasta que la tensión fragilizo su cuerpo haciendo que cayera en llanto descontrolado.
Por fin sentía que liberaba toda esa represión de su cobardía al irse sin despedirse de nadie, y ocultarse en el lugar menos afín que uno se imaginaria que Hermione Granger se encontraría. Y ahora pertenecía a un mundo en el cual se daba a respetar de la forma más vulgar e insensata que uno podría ver. Al verla sufrir de esa forma, se acongojó y solo se sentó enfrente de ella alzándola con sus brazos, resultando así un abrazo sincero… que provenía del corazón.
-¿Por qué la vida tiene que ser tan injusto con uno, Ron? Todo había terminado… lo habíamos derrotado. Harry había matado a Voldermort. Y pensaba que todo estaría bien. Pero no…no fue así. …no lo fue.
-Tranquila. No llores más. No me gusta verte de esa forma, Herm.
-Nadie me decía así desde hace muchos años. Solo me tengo que conformar con que me digan Mandala. Ese nombre que me impusieron. Lo odio. Como lo que vivo día tras día. Esta vida que me vi obligada por la necesidad de estar.
-Déjame llevarte a tu casa.
-No, Ron. Lo mejor es que te vayas con los muchachos. Yo me voy sola.
-De ninguna manera. Menos en ese estado debes de estar caminando por la calle en la noche.
-Ron, no lo entiendes. Es mi naturaleza.
-No la naturaleza que conozco de Hermione Granger. La que yo conozco es la de que vendrá conmigo le guste o no le guste.- le decía con una seguridad que no se sentía ninguna actitud forzosa, parecía que se lo pedía de la forma mas delicada posible.
-De verdad, no creo que esto sea una buena idea…insisto en que yo…
-Y yo insisto que te puedo llevar a tu casa. Por favor… no puedo dejarte aquí sola. Por favor…
Y así, pese a su insistencia pero al igual sin poder negarse ante esa mirada azul que la embargaba hasta en el camino mas perdido de todo mundo, aceptó la oferta.
….
-Ojala que Ron haya logrado contactar a ese tal Emil… es fundamental esa información. Es un poco tarde, ¿no?
-¡Kym, cálmate! Dios estas peor que una madre con un hijo.
-Oh disculpa, Sr. Machote que todo le parece mal. Yo solo me preocupo por el bienestar de nuestro compañero.
-Si, dejala Seamus que lo haga. No tiene nada de malo.
-Si, si, si esta bien, Harry. Bueno creo que me ire a dormir.- decía mientras subia hacia la planta baja
-¿Asi es siempre?
-No. Solo cuando es necesario.
-Oye, Harry, no hemos tenido mucho tiempo de hablar. Todos ustedes me caen bien, créanme. Pero noto algo raro en Ronald. Desde que llegamos, siempre lo veía con un aire de…tristeza, melancolía. ¿Tiene problemas con su esposa o asi?
-No, no es eso. Es algo más.
-¿Si? Bueno, no quiero ser chismosa…
-No hay problema, Kym. Es solo que Ron amó a una chica por muchos años. A nuestra mejor amiga. Hermione. Ellos nunca se confesaron lo que sentían el uno por el otro. Hasta ese día en la batalla en Hogwarts. Yo fui testigo de ese beso. Se veían finalmente felices de declararse lo que sentían. Pero ella desapareció sin decir nada. Y eso destrozo su corazón. Asi estuvo durante 3 años. Solo. Sin querer saber nada. Tenía la amargura y la soledad siempre de su lado. Hasta que… la conoció.
-A su esposa.
-Si. Gloria cambio su vida. Se dio cuenta de que ella era la oportunidad de poder olvidar ese dolor que tenia en él. Y asi han sido estos dos años. Fueron novios hasta que el decidió dar el gran paso. Y ahora, están esperando un bebé. ¿Qué mas podía pedir? Tiene la felicidad en sus manos. Pero lo invade el sentimiento de que no puede estar con ellos en estos momentos.
-Entonces, ¿Por qué decidió venir? Hubiera permanecido a su lado.
-Algo le decía que debía venir…no se sentía completo sin hacer nada al respecto. El ama su trabajo, pese a los riesgos. Y no esta dispuesto a dejar todo eso a un lado…-finalizaba toda su anécdota con un sentimiento de preocupación de que algo podría no estar bien con Ron. Era como un presentimiento…
….
Ya en el auto, solo el silencio los rodeaba. Habian estado callados desde el momento en que él se conducía hacia su casa.
-¿Voy bien por aquí?
-Si, son solo unas tres cuadras más y llegaremos al hotel.
-¿Hotel?
-Si, vivo en uno. Mi profesión lo requiere.
Una vez más, tenía que tomarse el valor nuevamente de preguntarle:
-¿Por qué esto? De todos los caminos que tenias para empezar una nueva vida, ¿Por qué elegiste esto?
-No fue decisión mía. Tuve que recurrir a esto por la necesidad.
-¿Acaso Emil Czarkosky tiene que ver esto?
Ella se quedo callada, pero ésta finalmente dijo: -Emil Czarkosky es un hombre del cual no conviene encontrarlo. Es un hombre muy poderoso que esta involucrado en cosas seriamente peligrosas.
-¿Crees que tenga que ver con las desapariciones? Tienes que saber algo, Hermione... Tu…
-¿Me acuesto con el? Si…lo he hecho. – congelándole la sangre al pelirrojo al oír esa confesión. Sentimientos desconocidos emergían de el.
-Pero solo una vez. No es un hombre de mucha palabra. Y no de mucho tacto.
-¿Qué? ¿Te llego a golpear? ¡Lo voy a matar!
-No, Ron. Por favor. Debes alejarte de eso. Debes alejarte de Em.…
-¿O que? ¿Me matará?
-Ya llegamos.
….
Al mismo tiempo, en aquel lugar solo habitaba la nostalgia de su presencia. La casa se sentía vacía sin él. Paseaba vagamente sobre los distintos cuartos contemplando fotografías o cualquier cosa que lo recordara. Hacia mucho frio y solo rodeaba su cuerpo con sus brazos que era cubierto por su camisón de dormir. Pero no era suficiente. Decidió irse a servir una taza de café para tomar un poco de calor ante el aire de frialdad que se acercaba. Una vez que estaba preparando la cafetera, salió de ahí para toparse con una de aquellos retratos que tenían en los muebles que adornaban la sala. Ese retrato que guardaba un lugar muy especial para ella. La del día de su boda. A pesar de que tenía la fractura de vidrio que su marido le había causado aquella noche, aun guardaba esa añoranza.
-Extraño mucho a tu papá.- le hablaba a su bebita- Pero al menos te tengo a ti. Y cuando te tenga conmigo, nosotros te amaremos con toda la inmensidad del mundo. Tu tendrás esa felicidad que yo no tuve. ¿Sabes? A mi me arrebataron el amor de tu abuela. La vida no me permitió estar a su lado por mucho tiempo. Pero eso no pasara contigo. Tus papas estarán contigo por siempre…Ron, te necesito…
Tocó delicadamente el retrato pero le provocó una cortada en el dedo causándole un quejido ante la punzada que le dio esa herida. Vio que tan profunda fue y la sangre que salía brotando de su piel. La forma en que sucedió..parecia que algo no estaba bien…
…
Salieron del auto y vieron a la vista un hotel del cual tenia una apariencia muy elegante que dejaba ver que Hermione, después de todo, tenia una vida acomodada.
-¿Aquí es donde vives?
-Si. Es aquí. No es un lugar comparado a donde trabajo, al menos me hace olvidarlo.
-Si…
-Bueno, creo que es hora de que me vaya…
-Si gustas, te acompaño a la puerta. Sería muy grosero de mi parte.
-Ron, de verdad no es necesario…-pero al igual su mirada la hacia desistir de su respuesta.
-Está bien, pasa.
Y asi avanzaron hacia la puerta del hotel.
Definitivamente era un lugar demasiado acogedor. No había movimiento en el durante ese rato, dejando ver mas tranquilidad en aquel recinto. Caminaron hacia el lobby, donde se toparon con una mujer de edad mayor.
-Hola, Ethel.
-Hola, Hermione. ¿Cómo estas? ¿Y este joven tan apuesto que viene contigo?
-Oh, el es un viejo amigo. Ronald Weasley.
-Mucho gusto…Ethel. Supongo que aquí si te llaman por…
-Si, con Ethel no hay desconfianza. Ella es la única que me conoce así. ¿Podrías darme la copia de mi cuarto, por favor?
-Claro que si. ¡Oh! Y antes de que lo olvide. Llego un paquete para ti.
-Oh, bien.
-Aquí esta. Junto con tu juego de llaves. Toma.
-Si me disculpas, Hermione, yo te ayudo con el paquete.
-Gracias, Ron pero yo lo puedo.
-Yo sugeriría que no, es un paquete un poco pesado. Deja que él te ayude.
-Pero…
-No seas terca, niña. Anda Ron llévalo a su cuarto. Esta en el segundo piso. -haciéndole un guiño en el ojo.
-Gracias Ethel.
Y así subieron las escaleras, con Ron detrás cargando ese paquete que había recibido la muchacha. Hermione estaba dudosa de que esto estuviera ocurriendo. Ron estaba a punto de ver su habitación, pero solo haría eso. Su inconsciente estuvo a punto de hacerle una mala jugarreta pero no lo permitió. Habían llegado. Era la habitación numero 176.
-Es aquí, déjame abrir. Espérame un poco.
Agarro una de las llaves, la metió sobre la cerradura permitiendo que se abriera el seguro e inmediatamente abrió la puerta.
-Pasa, Ron. Si quieres, déjalo en esa esquina.
Su habitación era un poco pequeña, pero suficiente para una sola persona. Y pensar que en esa alcoba habían estado muchos hombres compartiendo la intimidad junto a ella. Visualizaba esas imágenes fugazmente pero se concentro en no hacerlo.
-Bien. Aquí esta.
-Ok.
-Bueno, creo que ahora si, es hora de irme.
-¿Conseguiste lo que necesitabas saber?
-¿Cómo?
-Acerca de lo que necesitabas averiguar con respecto a tu misión.- Este solo se quedo callado, fijando su mirada en el suelo y con un fuerte suspiro, pronuncio:
-Creeme que era lo que menos me importa. Lo que me importa es que estas aquí. Por fin supe de ti después de tanto tiempo. Y se que vas a estar bien.
-¿Hubieras deseado que no fuera asi? ¿Qué las cosas siguieran tal y como eran?
-No lo se, Hermione…Eso es algo difícil de responder..
-¿Por qué? Si nada de esto estaría ocurriendo, tu estarías con tu esposa y tu hijito. Y yo aquí sumida en lo bajo.- mientras se acercaba lentamente hacia el. Cuando lo hizo, acerco su mano tocando suavemente su mejilla- Yo me alegro de que seas feliz. Que hayas recuperado esa felicidad que te robe.
-¿Qué hubiera pasado…si esa felicidad robada se hubiera permanecido?
-En verdad… ¿quieres saberlo?
Su mano tocaba mas suave su mejilla, hasta el rozar su labio. Era un dulce juego del alma que le jugaba. No podía evitar el temblar ante su roce de piel
-Hermione…
-¿Qué, Ron? – pasando sus dedos sobre sus labios.
-Debo irme.- lo decía al igual que se dirigía a la puerta. Cuando la abrió, casi saliendo escucho decir:
-Supongo que jamás querrás saber esa respuesta entonces. Adiós….Ronald Weasley.- cerrándole la puerta, dejándolo al filo de ella mientras este caminaba un poco y se recargó sobre la pared, suspirando con mayor esfuerzo…
…
La noche se hacia mas presente. El frio calaba en su cuerpo. El aire golpeaba sin cesar la ventana que daba hacia afuera. Aquellos ruidos la comenzaron a asustar mientras se hallaba sentada en el sillón, lo cual decidió cerrar la cortina. Pero un nuevo golpe provoco que esta le diera un espasmo.
…
Su respiración se hacia mas incontrolable. No podía negar que desde el momento en que la había visto, sentía algo que parecía estar desapareciendo hace tiempo. El mismo sentimiento que atacaba todo su ser incluso ahora. Había vuelto.
…
El espasmo le había conmocionado sus sentidos. Parecía que todo tenía la intención de hacerle temer por la situación. O le advertía que algo malo estaba a punto de suceder… Cuando de repente otro ruido la alertó…
….
Había vuelto sin duda. Ya no era la misma adolescente que había dejado de ver hace 5 años. Ya no tenía 17 años. Ya era toda una mujer. Una mujer que tenia la experiencia de la vida dura como se le presentaba. Si tan solo no dejara de pensar en su rostro que ilustraba una belleza indescriptible y ese cuerpo lo cual lo había hipnotizado. Era una diosa ante sus ojos. Pero su moralidad lo sucumbía… Gloria. Ella era su mujer. Su esposa. La cual había reemplazado por el amor que sentía por la castaña. … ¿Reemplazar? ¿Acaso la tenia bajo ese concepto? Al menos en el lado mas honesto de su corazón…
Sus verdaderos sentimientos comenzaban a salir a la luz. No podía esconder la verdad. Ya no. Habia tenido 2 años para pelear ante una realidad que tenía que respetar. Pero su instinto decía otro pensar.
Levanto la mirada y encaro la verdadera realidad de las cosas.
….
Eso comenzaba a tornarse una pesadilla. Y mas cuando surgieron unos dolores provenientes de su vientre. Contracciones espontaneas que no tardaron en ser exclamados por la mujer. Al término de esa primera contracción, comenzó a levantarse y al dar los primeros pasos, nuevamente se hicieron aparecer esos dolores que aquejaron con mayor intensidad de quejidos a profundos gemidos que la hicieron hincarse de rodillas.
Exhalo fuertemente para dejar pasar el pánico, pero era inútil.
-Tranquila. Tranquila. Por favor, Rose no me hagas esto. Me duele, dios mío.
Mas quejas tenia de esos dolores a medida que pasaban los segundos e inclusive se prolongaron a minutos.
El dolor no terminaba. Comenzó a sudar mientras los ruidos no concluían con su actividad. No parecía tener fin.
Parecía desmayarse cuando las contracciones comenzaron a irse…
Hasta que oyó que estaban tocando la puerta.
….
Ella terminaba de alistarse para dormir. Había quedado en un fino y delicado camisón de dormir que dejaban ver sus piernas morenas. Se había quedado pensando al respecto de todo lo que había ocurrido con Ron. Desde aquel momento que se había topado con ella hasta el grado de seducir su mente con interrogantes que tenían relación con lo sucedido. Pero ella no podía jugar con fuego. El ya no era para ella. Ya no más.
La puerta comenzó a sonar. Se dirigió hacia ella. Y al abrirla…
Ahí estaba. Parado ante su puerta. Tardaron segundos para que alguien hablara ante la tensión cuando dijo:
-Hermione…
Ella no decía nada, solo comenzaba a desplegarse un movimiento en su boca, algo similar a una sonrisa.
-…Si quiero saber esa respuesta.- Y sin tiempo de meditarlo, la tomo de su rostro e invadió su boca besándola profundamente. La guio ante esa fuerza a la pared, sin dejar a un lado esa pasión de aquella unión, la cual parecía no tener piedad. Su lengua se unía a la suya como un juego sin fin, mientras ella deslizaba sus manos sobre su fornida espalda pero no antes de cerrar de un azoton la puerta. Continuo con ese movimiento hasta apretar su cabello con fiereza haciendo ver que disfrutaba el sabor de su boca la cual no dejaba ni un instante. El pelirrojo se desconocía de si mismo al no dejar de besarla, y no solo eso. Al igual comenzó a llevar sus manos hacia ambos lados del cuerpo de la castaña. Masajeo cada parte de su cuerpo desde sus piernas la cual le ayudaron a alzar a Hermione y colocarlas sobre la cintura del pelirrojo, hasta rozar sus pechos cubiertos por la tela de aquella prenda. Ella quería gemir, pero era impedido por sus dulces labios que atacaban al igual los suyos. Pero eso concluyo debido a que el condujo su pasión ante su exquisito cuello saboreando su fragancia y así permitió que Hermione soltara ahogados gemidos de placer. Avanzo hasta la clavícula, descendiendo hasta su pecho que solo lo acariciaba con el borde carnoso. Ésta solo paseaba sus piernas sobre su cintura hasta que su pie rozo su hombría y noto que poseía una erección protuberante debajo de sus pantalones. Esta la alarmo y lo alejo un poco de el.
Esto dejo confundido al pelirrojo mientras observaba hacia abajo e hizo ver una vergüenza ante los ojos de su amante. Ella sonrió y continúo con la misma tarea de ahora ella atacar su deseo con un beso inigualablemente apasionado. El quería ser participe de ello, pero ella no lo permitió. Solo lo imposibilito de hacer cualquier cosa. Y así comenzó con desabrochar apresuradamente los botones de su camisa, casi a punto de romperlos. Contemplo su torso desnudo mientras lo besaba delicadamente. Ron solo cerró los ojos mientras la tentación lo consumía aun más. Pero esto no terminaba. Una vez concluido, sus manos se fueron directamente hacia el cinturón de su pantalón abriéndolo con una desesperación cautivante, mientras se veían a los ojos. No lo pudo evitar y la beso nuevamente y trato de deslizar los tirantes de su camisón pero ella fue más ágil y lo tiro hacia su cama.
Ella al igual se acerco al borde de la cama y se sentó encima de el. Una vez que le quito el cinturón, abrió el botón y bajo el cierre. Continuaban con sus besos y caricias haciendo que este se levantara y atacara su cuello nuevamente al mismo tiempo que llevaba sus manos hacia sus senos, metiéndolos por debajo del camisón. Podía sentir sus pezones erguidos por la excitación que esta acción provocaba y los delineaba con la yema de sus dedos con movimientos circulares. Jadeaba silenciosamente mientras ella le empezaba a quitar el pantalón junto con su ropa interior hasta su totalidad y tirándolo sobre el suelo. Al estar sentados, pudo sentir con mayor tacto aquella sensación que experimentaba Ron. Sus jadeos se intensificaron al ser tocada por su pene en la entrepierna, al igual que lo besaba con mayor sensualidad. No querían esperar más. Ella lo estiro sobre la cama mientras sus manos acariciaban la zona de abajo. Lo estimulaba a un grado de que ya no podía respirar…
Ella suspiraba aun mas, el juego parecía sumamente placentero. Pero no podía creer que después de tanto tiempo, tenia al hombre que nunca dejo de amar ante la desnudez y bajo su poder. Lamio la palma de su mano y la descendió de nuevo para dar inicio a masajearlo. Lo estaba masturbando y el ya no sabia mas que hacer. Se sentía en la cúspide de una forma indescriptible. Gemia una y otra vez con cada movimiento mas fuerte que hacia.
He de ahí, la castaña finalizo con esa labor y con ambas manos, se quito su camisón de dormir, dejándola completamente desnuda ante los ojos del pelirrojo.
Observó que sin duda era la mujer mas perfecta que había visto en su vida.
-Eres hermosa…Lo eres.
-Tócalos. Tócame. Lo necesito.
….
Al sonar la puerta, un fuerte mareo comenzó a invadirla lentamente. Peor que aquellas contracciones que tenia.
…
Obedecio a la chica y con suma vehemencia los acaricio, haciendo que gimiera mas y pronunciando su nombre. Sin poder soportarlo mas, tomo fuerza y se dejo penetrar lentamente pero con una pasión descaradamente desgarradora. Ella solo grito sonoramente al hacerlo. El solo cerró sus ojos fuertemente gimiendo fuertemente al igual, soportando la respiración.
De los gritos comenzaron los jadeos atenuantes al éxtasis desbordando lagrimas en sus ojos. No desprendía la mirada de sus ojos mientras comenzaba a empujar sobre el. Empujaba con fiereza al ritmo de sus jadeos excitantes.
-Dios, Her….Oh Hermione. Ah, ah, Hermione- exhalaba placenteramente mientras se rendía al oírla disfrutar de ese momento.
Era una yegua indomable. Cabalgaba despiadamente sobre el cuerpo palido del pelirrojo que a la cual cada segundo esforzaba mas el vaivén de sus caderas. Mucho mas. Era una velocidad increíblemente difícil de calcular. Y creció mayor el placer al sentir que Ron realizaba su parte al empujar sobre ella. Y lo hacia de una forma de la cual no se podía cansar de saborear. Postraba su cara sobre el hombro del mago rogando por más.
-Oh Ron, sigue asi. Ahhhh…Si, si, si. … Mas, mas…Dios..
Aquellas palabras no dejaban de pronunciarse en ningún instante acompañados de largos y extenuantes gemidos y jadeos abogados por el aire. Mientras se introducía mas en ella y con mayor ímpetu, tocaba con sus manos el resto de su cuerpo. Una mano la apoyo sobre su espalda mientras la otra tocaba su formidable trasero dándole caricias extremas. Pero no fue suficiente y poso ambas manos sobre aquellos glúteos, dándole más balance para moverse sobre ella. La cama parecía temblar ante tal erotismo que desbordaba que parecía salirse fuera de lugar. Ambas personas se estaban saliendo de sus cuerpos mortales y se sucumbían por la inmortalidad de sus instintos animales.
De pronto, Ron se alejo de sus cabales y volteo a la castaña hacia abajo dejándolo encima de ella. Y recupero la misma sincronía, ahora penetrándola nuevamente. Pero esta vez empezó con la misma e inclusive aun mayor velocidad de la que era, sin dejar que esta reaccionara. Ella gritaba sin pausa alguna tratando de sostenerse del cuerpo de el ante la rapidez que se movía. Pero era inútil. Metía y sacaba su miembro con un goce inolvidable. No desplegaba su sonrisa en ningún tiempo. Agudizaba más sus jadeos escondidos sobre los rizos d5e su amada. Realmente lo disfrutaba.
-Ron…Ron…-apenas podía hablar ante tal placer, eran palabras inentendibles- mas… mas…No termines.-sus gemidos y jadeos la estaban agotando- No termines, no termines… quédate, quédate ahí….si, si. Ya….
El no quería terminar. No disminuía la velocidad...subió sus torneadas piernas sobre su caderas y desplego mayor ritmo para el goce de ambos...ya no se distinguían sus expresiones de ardua lujuria con las palabras…pero la intensidad de su entrega no cesaba aún. Pero llego el momento en que habían alcanzado la cima del colmo del éxtasis.
-¡No pares! ¡No pares! ¡No pares! Dios ya. Ron...
-Me vengo…- y realizo un último movimiento con una fuerza increíble dejándose oír un extenso y delicioso orgasmo de ambos...
...
El dolor la sucumbía…pero ante la fuerza del que estaba abriendo la puerta, giro la perilla y abrió lentamente la puerta….
Y lo vio.
-Volví, mi amor.-dejando ver su rostro detras de la mascara
CONTINUARA...





