por adirup » Dom May 10, 2009 1:07 am
Hola niñas
Sinceramente, creo que no soy buena para la puntualidad verdad?
Buenoo solo les digo que tendre un puente vacacional SIN TAREAS ufff que bienn
e intentare actualizar mas pronto
Aqui les va el sig. capitulo
espero les guste y el lunes o si se puede mañana subo el otro capitulo
BYEEEE
SALUDOS
Capítulo XIII. Descubriendo al linaje Licknell
La respiración de aquel hombre se agitaba al sentir que la maldad estaba mas cerca.
-¿Qué pasa, Kingsley? ¿Qué son esas risas?
-Nada. Adele. Tranquila, todo estará bien.
-No mienta, por favor, sabemos que las cosas no andan nada bien. Tengo mucho miedo.
-Pronto veras que haremos nuestra parte. Y estos malditos recibirán su castigo. Te lo prometo- dándole así un abrazo de confort. Pero la calma había sido interrumpida.
-A visitar de nuevo a la peste de aquí. Todos ustedes me dan asco. Pero ahora… es el turno de esta linda preciosura darle un poco de mi generosidad.
-¡No te atrevas a tocarla, cerdo miserable!- gritó abogando por la jovencita pateándolo con fuerza sobre su pantorrilla.
-¡Mierda! Ya verás, maldito entrometido. ¡Crucio!- conjurando letalmente hacia el hechizo sobre su cuerpo, acostumbrado a los dolores no podía más que quejarse nuevamente ante los ojos de ella, que alardeaba de pánico
-¡CRUUCIO!- pronunció con más fuerza para que resonara mas el efecto causando que el fornido hechicero comenzara a convulsionar mientras la sangre le brotaba por la nariz.
-¡Por favor, déjelo en paz!
-Cállate, zorra.- dándole una tremenda cachetada que la tumbo hacia el suelo.
-¡Expelliarmus!- se oyó una vociferación apuntando hacia el carcelero chocándolo contra la pared. - ¡¿Qué te he dicho sobre provocar escándalos aquí en el sótano?! Y menos a nuestros invitados de honor. Eres un inepto.
-Lo lamento, mi señor. Pero este desgraciado lo causo todo. Yo solo venia por…ésta.
Adele solo intentaba erguirse, pero el golpe fue contundente que la dejó marcada de su mejilla.
-Pobre mi niña.- replico hipócritamente atento hacia la blonda que solo atinaba llorar – pero mira como la dejaste. Tan linda… y es una lástima que quede así. La próxima vez…trátala con mas delicadeza. Ahora sí, haz lo que quieras con ella.
-¡No, no! ¡Por favor, suéltenme!
-Eres una berrinchuda igual que tu hermano Colin y Dennis…antes de que los matáramos.
-¡POR FAVOR! ¡DEJEME!
Sus suplicas continuaron escuchándose mientras el desagradable hombre la obligaba a caminar hacia un sitio mas oscuro, mientras Kingsley, convaleciente abogaba por la jovencita casi sin poder hablar.
-De…jela. Se…lo imploro.
-¡Silencio, maldito gusano! Ya bastante con lo que Angus hizo o ¿acaso quieres más? ¿Tanto te importan las vidas de esos…insectos….sangre sucias? Ellos corrompen la perfección de este mundo. Lo lograron. Pero ya no más. No más.
-se agacho para así tomarlo de su rostro enterrándolos en su piel- Esta vez, no habrá impedimento para que nuestros planes fracasen. Ni nada ni tu estúpido grupo de aurores podrán detenernos. Eso esta por verse, Kingsley.
-¿…Quien eres tu…para pensar en eso?
-Digamos que soy…un servidor para la seguridad de nuestro mundo. Fuera de todo lo que lo estropee. Y hacerlo a toda costa.
-Bueno…eso es suficiente para que me des asco, maldita bestia
Iracundo ante tal aclaración, apunto su varita exclamando:
-¡Crucio!- dejando recaer el cuerpo más que débil de su contrincante y gimiendo del dolor.
-Eso ocurre cuando alguien me reta. Ya lo sabrás para la próxima vez.
Finalmente, Thadeus se marcho rápidamente del sótano, dejando al Ministro de Magia en el suelo al mismo tiempo que venia Angus el carcelero con el cuerpo debilitado de Adele, al igual tirándola salvajemente junto al mago.
-No me había divertido de esa manera en mucho tiempo- decía satisfactoriamente mientras se abrochaba el pantalón y se acomodaba su camisa- creo que vendré mas seguido por ti, linda. Pero esta vez, lo hare mas…delicadamente. Ordenes del amo. Hasta luego- dándole por ultimo una patada en las costillas a la chica, causándole un extremo dolor, en cuanto Kingsley endeblemente se acercaba hacia ella.
-Adele…. –la cual ella no dejaba de llorar, mientras notaba que su ropa estaba completamente desgarrada y había sangre entre su entrepierna. –Maldito, ese cerdo…
-Me violó. Parecía un animal. Todo fue tan… horrible. Solo oia sus jadeos Y luego me volteó, me restregaba la cara sobre el suelo mientras me…-comenzó a gimotear nuevamente- Me pidió que no gritara ni llorara. Pero no lo podía evitar, y cada vez que lo hacia…me penetraba mas fuerte.- ya no podía contar mas. Los hechos hablaban por si solos además de la apariencia que presentaba la joven.
-Tranquila. Toma mi manta. Te mantendrá arropada.
-Gracias. ¿Cuándo terminara todo esto?
-Esperemos que pronto. Confío en que esto se resolverá pronto.
Ambos se consolaron mutuamente ante el impetuoso frio que invadía el lugar y los demás prisioneros se miraban entre si, albergando la misma esperanza que su mismo compañero preso guardaba.
Exhausto de estar en el sótano, solo se sentó en su silla para esperar alguna noticia sobre nuevos reportes que sus secuaces le darían. Thadeus se hallaba en un estado de desesperación al saber que solo la espera era lo único que podía hacer mientras otro de sus compinches lo interrumpió:
-Amo, paso algo importante.
-¿Qué quieres?
-Nos dieron un comunicado. Dicen que hubo personas que preguntaron sobre Emil Czarkovsky. Unos jóvenes.
Pero el hechicero no replico nada en lo absoluto.
-¿Qué acaso no me oyó? Lo que acabo de decir es muy perjudicable. La información que ella me dijo…
-¡NO QUIERO QUE ME MOLESTES CON ESTUPIDECES! LARGATE Y DEJAME SOLO.
-…Esta bien, señor.
A pesar de que era información vital para el plan, él se rehusó a oír más. En verdad estaba muy agotado. Por lo cual decidió irse rápidamente hacia sus aposentos. Azoto la puerta de su habitación y comenzó a maldecir en su mente todo lo que había pasado. Recalcar la obsesión de tener un mundo idealizado fuera de escorias como los muggles. Era tanto el odio que tenia por la sangre sucia.
El linaje que le había provocado todos los males que recapitulaban su vida.
Hace tiempo atrás, cuando era muy joven. Denigrado por el mundo mágico por la descendencia de su familia, la familia Licknell, de sangre pura pero con antecedentes criminales. Mejor conocidos como…mortifagos. Eso le impidió que el tuviera una vida normal a su manera.
Respetaba los ideales de su familia, tal así como para despreciar aquel que no formara parte del estándar de un verdadero mago dependiendo de su estirpe. Sólo algo no lo permitía ser del todo como su familia quería.
Camino alrededor de la habitación. Pero el recuerdo lo afligía más. Así pues, se dirigió hacia su escritorio, esculco uno de sus cajones. Y dentro de ese mismo cajón, levanto la madera que había de soporte, sacando de ahí un papel que contenía polilla. Lo sacudió y lo volteo. Era una fotografía.
Todo ser humano tiene sus debilidades. Eso, sin lugar a dudas. Y un Licknell no era la excepción. Thadeus, como cualquier hombre, sabía lo que era el amor verdadero. Lo había vivido. Hace 25 años.
Siendo joven y con el impulso de que todo se cediera a su favor, amaba a esa mujer del retrato con todo el alma. Hubiera dado todo por ella, incluso su vida si era posible. Pero los giros de la vida le jugaron una trampa la cual no fue fácil de perdonar. Tenia que sacrificar su linaje o el sentimiento mas puro que pudo haber habido en el.
La bondad contra la maldad.
Una pequeña lagrima broto de sus ojos, cayendo sobre el viejo papel que resaltaba los años que tenia de existencia.
Toco con sus dedos la parte donde estaba su rostro… tan bello y fino, su piel tan tersa… el resplandor verde de sus ojos…que eran difíciles de ignorar.
-¿Por qué lo hiciste? Yo te amaba, y te seguiré amando. A pesar de que te debería odiar con toda mi alma, eso nunca será posible… A pesar de que me traicionaste con lo que mas aborrezco en mi vida… a pesar de que envenenaste tu sangre con la de él… siempre serás mía…Della. Mi Della.
Ella. Della Winstone. La historia de amor de conocerse en la escuela al ser de la misma sangre, enamorarse mutuamente, convirtiéndose en amantes prohibidos pero con un obstáculo social. Su familia era de mortifagos y ella era de una familia destinada a hacer el bien. Entre el amor impulsivo y apasionado que se tenían y la incertidumbre de que desafiaban a sus familias concluyó en una dolorosa decisión rompiendo el corazón de uno al desposarse con un chico de una descendencia no mágica, Lucas Parker.
Thadeus había dejado atrás aquel joven enamorado y dispuesto a abandonar todo por vivir con ella, se arrastro por el dolor y la agonía de ese suceso convirtiéndolo en lo que es ahora. Y recordar lo que ocurrió años atrás… ese mal recuerdo.
Y lo peor de todo, es que la misma historia se había repetido.
Es por eso que había hecho lo que creía correcto el alejar a su hijo de lo que podía haber sido su perdición. O lo que ya lo fue y no agravar mas las cosas.
Eso quería creer.
Cuando de repente, un fuerte impacto sucumbió la casa, haciendo que se volteara por todos lados. Rápidamente oculto la fotografía en el mismo lugar y bajo las escaleras para saber que había sucedido. Cuando lo vio. A su hijo. Johann. Y no una apariencia muy agradable.
-¡Hijo! …creí que habías huido. ¿Dónde estabas?
-Yo...Padre…
-Estas temblando. Tienes la piel muy pálida… tus manos están sudando. Tu ropa. Tu cara… ¿Por qué tienes rasguños en la cara? ¿Por qué tienes sangre en los nudillos?
-Padre…yo no pude evitarlo- dijo débilmente.- No pude. Pensaba que tendría la fuerza y la compasión de no hacerlo. Pero el odio, el coraje, el impulso de todo me descontroló.
-Johann, ¿de que demonios estas hablando? Respóndeme. ¡¡RESPONDEME!!
-Padre… la amaba, la amo… pero la maté. La maté.
Al escuchar esto, su alma se desvaneció de su cuerpo tirando la copa que tenia en sus manos, dejando oír como los añicos se esparcían sobre el suelo. Él fue la que la había matado.
CONTINUARA…
Última edición por
adirup el Dom May 10, 2009 4:40 am, editado 1 vez en total
he´s just the heart of the trio[*]