Esto es un pobre intento de reto, espero y lleguen al final y si no lo hacen no me ofenderé.
ya saben personajes de J.K. bla bla bla...... en fin lo demás es cosa mía.
Entre notas, ella, tú y yo.
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Y si duele, y si no me hace feliz, tal vez sea mentira…
No lo vale, no vale saber qué hacer y no hacerlo
No es suficiente conocer si no lo sabes
No matar están bueno como no evitarlo
¿Y si nada es suficiente?
Si esperar a mejorar todo lo que podemos hacer
¿Dónde está el cambio?
¿Dónde se empieza a mejorar?
Y si todo es mentira
Y si al caminar los pasos no los damos en verdad
Si en vez de avanzar retrocedemos
Si al tratar de hablar, callamos
Si el estar delante de la verdad
Ciegos y sordos no quedamos
Para que tener esperanza
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Y es así como se siente, el recorrer de la magia en tu sangre, como el deseo al rojo mismo, que sus manos dejan de ser suyas para ser parte de mi piel, con cada movimiento sobre la tela que solo es un preámbulo a la sensación de la posesión, la posesión sobre mí, mis deseos, pensamientos y la manipulación de mis sensaciones, siento su aliento en mi piel, debajo de mi oreja sobre mi hombro. Siento que el aire me falta y su aliento me llena, quiero que siga, quiero que no me deje, quiero que la deje a ella.
Quiero que sea a mí a quien su mirada busque, quiero que sea a mí a la que sus dedos reclamen tacto, pero sé que no será así, porque cada vez que le mira, sus ojos reflejan amor, porque a la que quiere para toda la vida es a ella y a mí por el momento.
Y es así como todo empieza con una simple nota, mi vida cambia para ser la sombra de sus mentiras, las horas de sus deseos, sus mentiras y mi vida imaginaria.
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“Y cuando te mire me perdí, no supe en que momento cambie lo que sentía por ti o lo que deje de sentir, me confundes, no sé qué hacer ahora con esto, no sé cómo mirarte ahora.”
Solo eso decía la nota, dos simples líneas que toda me confundían.
Donde queda lo que en verdad importa, si entre líneas nos escondemos, y con tinta de un anónimo nos cubrimos, para que ser fiel a los sentimientos si estos se acobardan dejándonos expuestos a nuestro propio temor a ser sinceros.
No lo entendía y tal vez no hay nadie para explicar, mira a los lados, detrás de sí, y aun así solo seguía encontrando la misma nota, de un ser invisible.
Vuelvo a su camino, ignorando al trozo de papel que oculto en el fondo de su bolso, sepultado bajo todas sus cosas, que a gritos pedía ser leído. Su mano le traiciona y en rescate va de la nota.
“pero que hago, esto es patético” piensa mientras detiene a su rebelde mano, no se de quien es, debe ser una broma de algún tonto si que hacer, intento convencerme.
Avanzo por el pasillo tengo que llegar a mi clase y esto de la nota me distrajo. Pero aún sigo pensando en la nota cuando ya estoy delante de la puerta, ni siquiera me di cuenta cuando llegue, entro al salón “igual que siempre” pienso, si igual que siempre pues siempre es lo mismo, los mismos compañeros, las mismas caras y gestos. No los mismos gestos no, el me miraba diferente su cabello rojo inconfundible al igual que su mirada y a su lado ella, la castaña más inteligente. Y quien era yo Katherine MacDougal una simple estudiante de Ravenclaw, y ellos los salvadores del mundo mágico.
La clase paso sin mayores acontecimientos, mas solo las miradas raras que de él recibía.
Fue todo extraño, todo demasiado mágico, y solo bastaron un momento, un pasillo y sus labios contra los míos para dejar de ser yo, para ser de él. Por qué después de esa tarde sus horarios los cambie por míos. Perdí la poca presencia que tenía para solo presentarme ante él.
“11:00 p.m. torre de astronomía”
Solo eso una hora y un lugar, solo notas de letras contadas para no ser descubierto pues más miedo tenia a que ella lo supiera a que yo le dejara.
“T. Q.”
¿Qué significaba eso?, que se suponía que debía entender por esas dos letras, ¿Que me quería?
El querer es más que solo demostraciones físicas del deseo carnal, y mucho más que el engaño que éramos.
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-Hola- le dije sin emoción, sentada sobre el escritorio lo vi avanzar hacia mí, miraba el suelo como si los secretos del universo escritos estuvieran en él. La luna iluminaba su cara y sus cabellos, quería morir, quería decirle que yo era la culpable de esto, quería decirle tantas cosas para no ver en sus ojos el error de la traición, pero no podía quería ser egoísta, quería que la dejara, quería que el sintiera que el error era no estar conmigo, pero sabía que el error era por ella.
-no podemos seguir- dijo mirando las estrellas a través de la ventana, “no podemos seguir” “ja!! Tú no puedes seguir”, quise decirle.
-lose- fue todo lo que alcance a responder, pero sabía que yo si podía, hacia muchas noches atrás que había perdido todo, entre sus manos.
Salió sin más que una mirada de disculpa o arrepentimiento, no sé si quiero saberlo, prefiero creer que se arrepentirá y que regresaran las notas anónimas a mis manos, pero los días pasaron y por los pasillos ya nadie me esperaba.
Fue tonto, absurdo, estúpido e ilusorio creer que el la dejaría, por mí, por una desconocida.
Un último anónimo, mi primer anónimo, y quizás el ultimo que haría.
“No sé a dónde voy solo sé que me quiero alejar de ti, de todo lo que me hace daño,
De mis propias mentiras, de los abrazos que nunca quisiste darme, de mi propio dolor,
Tal vez y después de todo solo nos tratamos de engañar a nosotros, de engañarme yo misma.”
No espere a saber si lo leyó, no espere ver su reacción o su expresión.
Solo sé que ya no quería ser solo notas anónimas de un cobarde, que hizo de mi nombre una mentira.

















