Se preguntaran ¿qué demonios estoy haciendo acá con dos fics sin terminar?
Pero la verdad, es que me encantaría subir este fic que creo que es el mejor que he escrito, me gusta mucho, es obvio, un Dramione, nada más no es desde el principio, está un poco raro pero creo que lleva un buen ritmo y me gusta la idea de esto. Espero que a ustedes también y que compartan esa idea.
Tengo varios capítulos así que no tendré que atorarme en subir capítulos y esas cosas.
No sé cuantos van a ser, pero no creo que sean muchos, es un fic más bien corto… o no sé, pero no va ser mucho.
Bueno sin más, disfrútenlo y dejen comentarios por favor.
Disclaimer: Ya lo saben, todo es de JK, sólo algunos personajes que son de mi invención, pero la mayoría son de ella.
“Su esclavitud… Mi perdición”

PRÓLOGO
La multitud embravecida de sangre limpias esperando por el mejor producto en subasta se alzó en un solo grito al ver salir de la mazmorra aquella muchacha harapienta cuyo cabello castaño deslucía de brillo y vida al igual que ella, que aún así forcejeaba contra sus captores al saber lo que venía ahora.
Lo había escuchado durante toda la mañana, los gritos, las monedas cayendo sobre el piso haciendo un ruido metálico sordo y odioso en su prisión compartida, en aquella mazmorra del demonio que detestaba con todas las fuerzas de su ser, que si bien eran pocas, bastantes problemas le había traído a sus captores y sobre todo a ella, cuyo cuerpo golpeado y magullado era testigo mudo de lo que le habían hecho.
-¡Es la amiga de Potter!
Se escuchó de entre la multitud y alzó la mirada con fiereza, nadie de los presentes se podía dar el lujo de nombrar aquel nombre y no recibir un intento de avada kedavra por parte de su mirada. La túnica raída que llevaba puesta dejaba al aire gran parte de su piel, sólo cubriéndola donde era necesario y su cabello más que enmarañado se le venía sobre la cara, aún así intentaba escaparse, aun cuando sabía que no había escapatoria.
Forcejeó con los dos hombres que la llevaban casi a rastras, pateó a uno y mordió el brazo de otro que la tomaba por el cuello, en respuesta a su defensa recibió una buena bofetada, la multitud rio a un solo tiempo.
-Tranquila querida… - musitó una voz desconocida, que hizo estremecer a la chica de solo escuchar- Pronto te irás de aquí…
La chica alzó la vista, no podía creer lo que veía, estaba encima de un estrado, donde un hombre de mirada malévola le sonreía macabramente mientras le recorría el cuerpo con sus ojos, como si quisiera devorarla. Frente a ella lo que bien podía considerarse como una muchedumbre, como una manada gigante de hambrientos leones que esperaban con ansias que la frágil gacela diera un paso en falso, cometiera un error para poder comerla sin remordimiento alguno.
Uno de los que la sostenía, la tomó por el cabello con fuerza alzando su rostro para que la pudieran ver, con la otra mano le apretó la mandíbula para que no se moviera.
-Quédate quieta, monada- le susurró y la castaña sintió unas aborrecibles ganas de escupir en el suelo, en su rostro y mandarlo al infierno.
-Podemos empezar… - comentó el hombre del estrado- ¿Qué me dicen, cuanto dan por la sangre sucia?
Hermione cerró los ojos con rabia, si tan solo tuviera su varita, si pudiera zafarse de esos monstruos que la sometían, si pudiera matarlos a todos, de uno por uno, sin piedad y sin pensarlo tal y como lo habían hecho con Harry después de que su amo perdió la guerra.
Así que de eso se trataba.
Estaban vendiéndola como si se tratara de una cosa, o de un animal, de un tipo de ganado que podía pasar de una mano a otra sin preguntar siquiera si ella lo quería o no.
Ellos no se detenían a pensar en aquello, no pensaban que fueran iguales y no les culpaba, en realidad no eran iguales.
Aquellos eran unas bestias, unos imbéciles con el cerebro lleno de porquería y de basura que por lo visto, siempre se salían con la suya.
-¡Está muy golpeada!- se quejó una mujer de aspecto elegante y de cara horrible con un gesto desdeñoso- No servirá para atenderme…
-Le aseguro que esos golpes le han hecho una criada obediente – dijo aquel hombre que presidia la venta- Los moretones desaparecerán, pero la obediencia no.
La castaña pataleó para señalar todo lo opuesto.
-¡Está demasiado flacucha y no voy a alimentarla!- rezongó otra mientras guardaba el bolso.
-Con cualquier sobra se conformará- aseguró el otro con tal de que la venta no se le fuera de las manos- Además, ¿quién no quisiera tener a la amiga de Potter de su esclava?
Los murmullos entre los compradores comenzaron.
-500 galeones – ofreció una mujer con resignación, Hermione por fin pudo ver quien era aquella que le ponía precio a su ser, no la reconoció, pero sí reconoció a la muchacha de su misma edad a su lado que la miraba con avidez y maldad, su cabello era negro y sus ojos profundamente azules.
-Muy bien, 500- dijo el subastador con desgana-¿Quién me da 1000 por Hermione Granger?
-Te daré 1500 y no esperes más, nadie pagará más por ella, eso te lo aseguro – se escuchó la voz de un hombre al final de la escalera con interés sobre valorado en llevarse a la chica a su casa. La realidad, que a él no le importaba que estuviera flaca o que fuera rebelde, así le gustaban más.
-¡Perfecto!- exclamó el vendedor- ¡Vendida!
-¡2,500 galeones!
Hermione no podía creerlo, a cada palabra aborrecía aún más su existencia, ¿cómo era posible todo aquello, toda esa maldad y aquella mofa que hacían de su humanidad?
El público se sobresaltó.
¿Quién daría tanto por una simple sangre sucia, flacucha, fea y mugrosa?
Hermione ni siquiera se percató de que aquella voz le era conocida, nunca le había prestado la suficiente atención como para darse cuenta de que se trataba de alguien que ella conocía, alguien con quien compartió las cenas en el Gran Comedor de Hogwarts, alguien que la había observado durante la subasta.
-¡Vendida al Joven…! ¿Cuál es su nombre?
-No importa mi nombre… - contestó él de malos modos- Lo importante es que te quitaré de encima a semejante problema – le dijo con el ceño fruncido acercándose al estrado, subió de un salto y tomó por la barbilla a Hermione – Hola Granger….



















