Hola, como algunos ya sabrán soy Betu. Nuevamente vengo a traerles un escrito. En realidad lo iba a utilizar como reto Ronmione, pero dado a que Locurita me decepcionó con sus criticas (? , lo dejaré solamente como una viñeta. (Sabes que estoy bromeando Lu, no me ofende lo que dijiste. Lo tomo con respeto, es tu opinión y además me sirve para tener en cuenta alguna otras cosas para la próxima)
Lo que van a leer a continuación no tiene mucho sentido que digamos, pero bue... Es lo que salió. Es como la recreación de una escena del sexto libro. Así que mucha gracia no tiene.
Por cierto, gracias Lu por tomarte el tiempo de betearlo, ¡SOS LA MEJOR!
Su esencia
—¡Es Amortentia! —exclamó Hermione.
—Está en lo correcto, ¿Qué más puede decirnos sobre esta poción, señorita? —preguntó el profesor Slughorn a la muchacha de cabello enmarañado.
—Es la poción de amor más potente en el mundo —comenzó a relatar en su tono de sabelotodo— Se supone que huele diferente para cada uno, según lo que nos atrae —instintivamente cerró los ojos y se embragó en el aroma de la Amortentia—. Por ejemplo, yo puedo oler a hierba recién cortada, a pergamino nuevo y…
-«A cabello de Ron»
Mareada y cubierta de hollín, se apareció en la chimenea de la Madriguera. «Jamás me acostumbraré a viajar con polvos flu», pensó mientras todo le daba vueltas a su alrededor. Cuando volvió a ver con más claridad, dio un paso firme y dejó sobre el piso de la sala sus maletas. Todo seguía igual, nada había cambiado desde la última vez que había estado en el hogar de los Weasley. Hasta podría asegurar que la casa seguía manteniendo ese aire familiar tan característico. Caminó silenciosamente por el lugar, no había rastros de ningún pelirrojo y tampoco se oía el bullicio constante de gente dando vueltas haciendo sus quehaceres.
Miró su reloj de mano: eran las diez en punto de la mañana. ¿Acaso todos estaban durmiendo aún? No era algo normal escuchar tanta tranquilidad en la Madriguera, eso la asustaba. ¿Habría ocurrido algo?
Tras unos segundos, un ruido proveniente de las escaleras llamó su atención.
—Hermione —exclamó un despreocupado y a la vez sorprendido Ron— ¿Qué haces tan temprano…?
—¡Ron! —pegó un grito al verlo, vestido con su pijama de los Chudley Cannons, y salió corriendo hacia él.
Hacía exactamente dos meses que no lo veía. Se habían comunicado a través de cartas, pero eso no era lo mismo que tenerse frente a frente. Ni bien lo tuvo enfrente de sus ojos, lo abrazó de manera inesperada, susurrándole cuanto lo había extrañado y preguntándole cómo había estado. Él, por su parte, le correspondió el abrazo pero no con la misma efusividad con la que ella se lo dio, sino más bien… desconcertado. ¿Desde cuándo Hermione se comportaba de esa manera con él? «Quizás es porque hace bastante tiempo que no nos vemos. Sí, debe ser eso»; se respondió a sí mismo.
Ya llevaban más de dos minutos abrazados, pero ella no tenía necesidad de soltarlo. No quería despegársele, se sentía tan bien estando entre los brazos de su amigo, sintiendo el calor que le propinaba su cuerpo al estar tan juntos, sintiendo como la respiración de Ronald chocaba en su hombro descubierto, como esas manos varoniles agarraban su cintura con firmeza, oliendo como el perfume propio, de la piel del cuello de él se mezclaba con la esencia tan peculiar que se desprendía de su cabello pelirrojo…
Ella, no era de las que se daba cuenta fácilmente del perfume característico de cada persona, pero sí podía notar el de su amigo. Podía oler ese fragancia, que emanaba su cabello rojo como el fuego, y sentir como se le empernaba por dentro, calando en lo más profundo de su ser, provocándole un sinfín de escalofríos en su piel y llenándola de inseguridades.
Seguía percibiendo su aroma, sin poder entender por qué estaba experimentando todas esas sensaciones tan desconocidas. Pero había algo que sí comprendía: Nunca jamás olvidaría el perfume del cabello de Ron.
_________________________________________________________________________________________
Tiren lo que quieran, menos tomates XD




