por *gisselle* » Dom Dic 11, 2011 4:41 am
Capitulo 4. Reencuentros
Severus Snape había llegado a la casona abandonada donde se ocultaba Bellatrix, de todas las personas en el universo jamás pensó que le estaría ahora al servicio de Bellatrix. si ella, esa demente lo había traído de vuelta del infierno y sabía muy bien que eso tenía su precio.
-Ya estoy aquí-dijo con voz fría desde la puerta
Bellatrix estaba sentada en el fondo de la fría y oscura habitación mirando al vacio. Y una sonrisa perversa se asomo en su rostro.
-Eres tan cobarde que sabía que aun no habías cruzado al infierno-dijo aun mirando al vacio
-Somos iguales Bella, tu también estabas en el limbo-contesto Snape
-No te equivocas Severus, Yo estaba por otros motivos, Yo estoy para llegar a mi destino de gloria y grandeza-dijo volteándose
-¿Grandeza?, pero no puedes sola, si no. No me hubieras sacado de ahí-
-Una insignificancia igual que tu, de eso debes ocuparte-dijo caminado hacia una puerta
Severus Snape la siguió el podía intuir que ella le estaba mintiendo si porque si de verdad fuera una insignificancia no se hubiera arriesgado a ser adsorbida de nuevo al inframundo.
-Para mi desgracia eres el único que puede hablar con ella-dijo abriendo una puerta
-¿Ella?-pregunto
-Entra no tengo todo el día ahí la veras-
El antiguo profesor entro y solo escucho la puerta cerrarse, comenzó a bajar las escaleras pensando en quien podía ser ella solo había dos mujeres a las que él le importaban y una de ellas ya estaba muerta y la otra lo estaría odiando hasta el ultimo día de su vida.
Al llegar al final de las escaleras pudo ver la figura de una mujer de cabello negro lacio tirada en el suelo, amarrada como si fuera un animal salvaje. Se acerco con paso lento deseando estar equivocado sobre la identidad de la mujer. Ella estaba inconsciente su cabello negro le ocultaba el rostro con una mano temblorosa se acerco a ella para quitarle un mechón de pelo. Y sus temores tuvieron fundamento era ella Prudence Blanchard.
-¿Cómo llegaste a manos de Bella?-susurro acariciando su rostro
Prudence se movió al sentir el tacto y lentamente entre abrió los ojos para ver los ojos negros de único hombre que realmente le importo.
-Serpiente traidora-dijo alejándose de el
Intento acercarse a ella pero solo recibió insultos, de ella solo tendría insultos y sabe que los merece que siempre los ha merecido. Quizá en el fondo exista algo retorcido en su ser porque mujeres que él le han importado acaban odiándolo.
Primero Lily Evans su único y verdadero amor aquel por el cual no supo luchar y solo supo valorar cuando se había marchado para no regresar. Y ahí estaba Prudence su puente de salvación, su extraño refugio en medio de la perdición a la que simplemente nunca amo.
-Largo, deberías estar muerto, junto con tu sangre sucia, ¿QUE HACES AQUÍ?-
-Cálmate-susurro
Bellatrix bajaba las escaleras mientras observaba la discusión.
-¿Qué paso? A los amantes no les gusto encontrarse-siseo
-¿Qué demonios quieres Bellatrix?-dijo Prudence
-Aun no entiendes, que esto es serio verdad-dijo apuntándola con la varita
-Déjala-se interpuso Severus
-Tan patéticos como siempre-decía –Pero te tengo una propuesta que ninguno de los dos será capaz de rechazar-
En el Londres muggle se encontraba Hermione decidida a ayudar a Pansy aun consiente de las implicaciones que esto le traía. Pero su corazón aun vive la leona de Gryffindor que era valiente y hacía lo correcto.
-volver al mundo mágico-pensó
Ella sabía que no había otra opción debía volver al mundo mágico. Ella no era capaz de dejar a alguien que la necesite aunque esa persona fuera Pansy Parkinson. Hermione pensaba que si alguien le hubiera dicho que terminaría atravesando el mundo para salvar a Pansy Parkinson seguramente se hubiera reído en la cara de esa persona. Pero había tomado la decisión de ayudarla y nada la haría cambiar de opinión.
Se dirigió muy temprano al hospital para informar que se ausentaría por motivos personales no sin antes echarle un último vistazo a la joven morena que yacía inconsciente en esa fría habitación de hospital.
-Espero hacer lo correcto-susurro antes de salir
Hermione llego a su apartamento y respirando hondo se apareció en el Londres Mágico, se sentía como la niña de 11 años que había llegado por primera vez a ese mundo. Camino por el centro del Londres mágico era como si aquí no hubiera pasado el tiempo todo seguía tan igual, recorrió las tiendas hasta que llego a “sortilegios Weasley” la castaña no despegaba los ojos del local estaba en una encrucijada en cruzar la calle y entrar estaba a punto de decidirse cuando vio la figura de una mujer rubia con un apenas visible embarazado del brazo de quien fuera su amor de juventud.
Ron Weasley se despedía con un tierno beso de una joven rubia, Hermione casi se desmalla al conocer la identidad de la rubia. Sus inconfundibles ojos soñadores y su cabellera rubia ondeando a la luz del sol no podía ser otra más que Luna Lovegood al ver que la joven volteaba la vista para donde ella estaba la castaña se escondió entre la multitud.
-Basta, Hermione no te tortures más viniste a buscar a alguien que se interese por Parkinson, debes buscar a Malfoy-susurro antes de desaparecer
La joven castaña apareció en la entrada de Malfoy Manior con paso firme pero lento se fue acercando a la entrada de esa vieja casona donde vivió los peores horrores que podía vivir cualquier ser vivo.
*7 años antes*
Se encontraba la joven castaña inconsciente en el frio mármol de la mansión Malfoy su sangre machaba el que alguna vez fuera el más puro y blanco mármol. Lentamente Hermione abría los ojos tratando de enfocar alguna imagen pero todo estaba muy oscuro. En un movimiento de auto reflejo se abrazo a sí misma y encontró en su antebrazo la marca que había dejado en ella Bellatrix.
****
Hermione bajo la vista a su brazo, ni con toda la magia del mundo pudo quitar la marca. Quedaría marcada como sangre sucia para el resto de su vida. Ahí estaba de nuevo en esa casa, ahí estaba por la razón más extraña y estúpida del mundo. Pero que podía hacer su corazón de leona no le permitía hacer algo que no fuera correcto.
Con decisión toco la puerta de la mansión Malfoy pero su sorpresa fue mayor al ver quien fue el que le abrió.
-¿Qué haces aquí?-susurro el anfitrión
Continuara………

MIS FICS