La pareja principal son Draco Malfoy y Hermione Granger, espero que os guste.
No habrá escenas Hot, y si las hay, avisaré y trataré de que sean lo mas hermosas posibles.
Disclaimer: todos los personajes perteneces a JK. ROWLING, (bueno, no todos) algunos son de mi invención.
Prólogo:
¿Que sucederia si las personas que rodean a Harry Potter cambiaran?
Draco es de Gryffindor y es el mejor amigo de Harry junto a Ron.
Hermione es de Slytherin, la mejor amiga de Pansy y la futura esposa de Blaise. Ella guarda dos secretos, uno bueno y el otro malo ¿quien será el primero en descubrirlos?
¿Puede ser el hecho de que los dos sean prefectos el que les junte?
Voldemort ha regresado
Este año en Hogwarts surgen problemas y para colmo, Voldemort ha vuelto, planea junto a sus fieles mortifagos la destrucción del colegio y el asesinato de Dumbledore y Harry Potter.
Este año tienen un@ espia que cursa septimo dentro del colegio. Nadie sabe nada, el asunto es entre Voldemort y el/ella.
Capitulo 1: El expreso de Hogwarts
- Mira, Ron, me pones nervioso, ¿quieres parar de moverte? - Preguntó Draco levantándose del suelo.
- Ehm…si. ¡Lo siento chicos! ¡Es que mañana empezamos séptimo!
- ¿Ah, sí? Gracias por decirlo Ronald, ¡no lo sabía! - Dijo irónicamente Harry.
- Tengo unas ganas de volver a ver a Luna…- El pelirrojo suspiró - La hecho mucho de menos.
- Te veo muy enamorado Ron - Habló Draco burlonamente.
Ron se puso colorado hasta la raíz del pelo y miró para otro lado.
- Bueno, y a ti, Draco ¿no te gusta ninguna chica?
- ¿A mí? Yo paso de chicas - Contestó él rápidamente, aunque Harry notó que en la piel pálida de Draco había un ligero sonrojo. Frunció el ceño.
De repente unos pasos se escucharon fuera de la habitación y la puerta se abrió completamente dejando ver a una señora Weasley muy cabreada.
- ¿¡Se puede saber por qué no os habéis dormido ya!? Más os vale que mañana no perdáis el Expreso de Hogwarts, ¡porque yo no os pienso aguantar! - Respiró agitadamente y continuó - ¿Queda claro?
- Clarísimo - Contestaron los tres amigos al unísono.
- Así me gusta, buenas noches a los tres - Y se fue apagando las lucen con un movimiento de varita.
- Ya la habéis oído - susurró Ron - A dormir, hasta mañana.
Draco tardó en dormirse ya que aún pensaba en la carta que recibió esa mañana de Dumbledore:
Querido Draco:
Puesto que el día 1 de septiembre comienzan las clases, he de informarte que este año has sido escogido como uno de los cuatro premios anuales de este año, junto con tres compañeros de las otras casas. Después de la cena tienes que dirigirte a mi despacho para que os asigne vuestras tareas como nuevos premios anuales.
PD: Me gustan los caramelos de limón.
Muy cordialmente, Albus Dumbledore
(Orden de Merlín, Primera clase, Gran Hechicero, Jefe Supremo, Confederación Internacional de Magos)
Lo pensó una y otra vez hasta quedarse dormido
.
Un golpe seco, un quejido, un rayo de sol iluminándole la cara, y finalmente un grito logró despertarlo.
- ¡Pero quieres hacer el favor de despertarte ya, Draco! - Le gritó Ron en la oreja.
- ¡Arghhh! Cállate Ronald, me duele la cabeza. - se quejó Draco, aún con los ojos cerrados.
- Te estamos intentando despertar desde hace más de diez minutos - Refunfuñó Harry.
Draco se levantó, se desabrochó la camisa del pijama y la dobló en su baúl. Se puso una camiseta de manga corta negra y se cambió los pantalones viejos del pijama por unos jeans azul oscuro, después se vistió con sus bambas favoritas y se colocó la chaqueta de piel marrón que le regalaron sus adras para su cumpleaños.
- Ya estoy listo.
Harry y Ron estaban boquiabiertos, todo eso lo hizo en menos de un minuto y sin magia. Se miró al espejo, nos cabellos le caían rebeldes sobre la frente y le daban un toque muy sexy. Miró a sus dos mejores amigos y alzó una ceja.
- Ejeem. ¿No tendríamos que irnos ya?
De repente la puerta se abrió y pasó una pequeña pelirroja, Ginny, se lanzó a los brazos de Harry quien la sujetó con fuerza y la besó apasionadamente hasta que el joven la separó de él.
- Ginny, tenemos que irnos ya. Coge tu baúl y ve con tu madre, ahora bajamos.
Ginny puso morritos pero le obedeció, saludó a Draco y le sacó la lengua a su hermano quien la miraba pálido y boquiabierto.
- Cierra esa boca Ron, te entrarán moscas - Dijo Draco divertido.
Harry miraba la escena sorprendido ante la palidez de Ron, aunque no era tan exagerada como la de Draco.
- Vamos Ron, solo era un beso… - Dijo Harry con una ceja alzada - Estoy seguro de que cuando tú te beses con Luna, yo no haré lo mismo que tú.
Ron le miró con mala cara y suspiró.
- Venga, vamos ya, perderemos el Expreso.
.
- Vamos chicos - Dijo Molly - Suban los baúles, vamos, vamos. Venga Ron, no te quedes ahí mirando, sube tu baúl y dale un beso a tu madre.
- Venga mamá, no hablarás enserio. - Dijo Ron incomodo.
Sonó el silbido del Expreso de Hogwarts, Ron llamó a Draco, pero él miraba hacia el fondo del andén donde se encontraba una guapísima chica de cabellos castaños con lindos bucles, ojos marrones avellana con una mirada altiva y un cuerpo muy bien formado, no podía ser otra que… Hermione Jane Granger, la ‘Reina de Slytherin’, la chica más fría y sexy que había en el colegio. Esta iba acompañada de Pansy Parkinson y Blaise Zabini. Ella levantó la mirada y se encontró con los grises ojos de Draco, le sonrió mostrando sus dientes perfectamente blancos logrando que Draco se sonrojara violentamente. Cuando ella entró al tren, Draco salió del trance, miró para todos lados para comprobar que nadie había visto eso pero para su desgracia se encontró con los azules ojos de Ron que lo miraban escéptico, él miró a otro lado fingiendo que no había ocurrido nada fuera de lo normal.
¿Por qué Granger le había sonreído?
.
Nada, ninguno libre. ¿Cómo podía ser que no hubiera ningún compartimento libre? Llevaban quince minutos buscando y nada, ninguno libre.
- Por Merlín, ¡No hay ninguno! Esto es muy raro, como pue… - Harry calló. Una voz muy dulce cantaba una canción muy pegadiza - Esa canción me suena, es… - Meditó - ¡Si! Es sweet dreams, ¡LA ADORO!
- Escuchad, ¡Es Luna! - Les dijo Ron - ¡Looney! - Dicho eso fue corriendo hacia el compartimento donde se encontraba la rubia cantando - Vamos, chicos - Harry le siguió, pero Draco se quedó atrás en el compartimento de enfrente al de sus amigos, estaban Granger y Zabini besándose ferozmente; Zabini tenía la mano derecha por dentro de la camisa que lucía Granger y la otra sujetando el trasero de la chica, mientras lo pellizcaba suavemente. Granger tiró la cabeza hacia atrás mientras Zabini le cubría el cuello de ardientes besos, ella miró hacia la puerta y se dio cuenta de que Draco estaba ahí parado, mirando la escena con unos ojos… ¿Celosos?
Muchos chicos en Hogwarts envidiaban a Zabini porque él era el novio oficial de Hermione, pero ¿Malfoy? Él odiaba a Hermione, solo sentía repulsión hacia ella, bueno, eso por lo menos era lo que creía Hermione.
Harry, al no ver a Draco en el compartimento, salió a buscarlo, estaba plantado delante del compartimento de Zabini y Granger que se besaban con ganas de más. - ¡Qué asco! - Pensó Harry. Cogió a Draco de la chaqueta y lo giró hacia él. Comenzaron a discutir.
Hermione paró a Blaise.
- Blaise, para, aquí no - Le da un rápido beso en los labios y le indicó que la siguiera - Ven, mira quién hay ahí. - Blaise miró hacia donde ella le indicaba y sonrió seductoramente. Salieron de su compartimento y se plantaron frente a Harry y Draco.
- Potty, hurón ¿No tenéis nada mejor que hacer que mirar como…? - No pudo acabar la frase porque Hermione le dio un pisotón discretamente pero aún así doloroso, el chico puso cara de dolor y se quejó.
- Mira, si tantas ganas tenéis de mirar indiscretamente, vean a todos los chicos que se tira la pequeña Weasel - Al decir eso Harry puso mala cara y levantó la varita - Cuida tus modales, Potter, y ten cuidado o la chica se te escapa. - Se carcajeó Hermione.
- ¡Sectumsempra! - Exclamó Harry lanzando el hechizo contra la castaña, pero ella no sufrió ningún daño y siguió mirando a los dos chicos.
Draco, confuso, giró la cabeza hacia su amigo, quien estaba estirado como si fuera goma elástica. Ahora tenía un cuello de dos metros, unos brazos de dos y medio y las piernas de tres.
- Se llama hechizo no verbal, Potter - Dijo Hermione con una sonrisa en los labios - Ten cuidado conmigo - Y se alejó moviendo el trasero orgullosamente.
Y ese es el primer capitulo, ¿decepcionados? ¿ilusionados?
Acepto opiniones y, (como alguien dijo alguna vez) todo tipo de ingredientes para la ensalada



















