por ριχєℓ_ℓσкα » Vie Ago 28, 2009 12:54 pm
Holaa! Bueno pues aquí os traigo otro capítulo de mi fic!
Chikane: Si es verdad! Menos mal k no esta sola! Bueno Harry, ya sabemos que él es mi bueno pero yo siempre he pensado que ponía por delante las misiones k les mandaba Dumbledore... weno me explico: cuando Dumbledore le dijo k destruyera todos los horrocruxes, él fue pero cuando Ron se enfadó y se fue no hizo nada para buscarlo ni pedirle perdon.... ya se k los horrocuxes salavian a todo el mundo pero perderia una amistad....eso creo yo. Y ya se k Dumbledore todavía nbo le ha dixo nada pero aunke no lo nombre en el fic todavía, él esta averiguando cosas sobre la piedra filosofal. Muxas gracias por leer =D
Siremerodeadora: Muxas gracias por leer mi fic =D. La verdad esk al princpio cuando me puse a escribir el fic no keria poner nada de k Hermione supiera hablar español pero uno de mis lectores me dio esa idea y pues la puse ^^ .
Uglymuffin: Muchisimas gracias por leerme! =) Lo del plagio pues la verdad k el pricinpio si, pero despues va a cambiar y no me voy a centrar tanto en Harry. Lo siento por tener k hacerte esperar hasta los viernes pero esk entre semana escribo en un cuadernito y el viernes lo paso al ordenador corrigo los fallos y lu subo. Sigue leyendome!
Capítulo 4
-Hermione, ¿qué tienes hoy?- Preguntó María.
-Pociones dobles con los de Slytherin.- Respondió Hermione.
-Vaya ascoo, ¡dos horas en una misma clase!- Exclamó la ojiverde.
-Tampoco es para tanto.-Respondió Hermione.- Después tenemos Transformaciones, Defensa Contra las Artes Oscuras y Herbología (N/A: no se cuantas horas dan ellos de clase).
- Ok. Por cierto, desde antes de ayer no "hablo con mi hermano. Me tiene olvidada. ¿Dónde está?- Dijo la chica.
- Se pasa todo el día con Ron Weasley.- Respondió la castaña.
- Ah, si, ya lo veo. Ni siquiera se preocupa por mí. Voy a saludarlo. Ven conmigo para ayudarme por favor.- Dijo María.
-Está bien.- Respondió la chica.
Entonces se dirigieron hacía Harry y Ron.
- Hola Harry. ¡Ya no te acuerdas de mí!- Exclamó María.
Hermione lo tradujo.
-Lo siento, es que he estado muy ocupado con los deberes.- Se disculpó Harry.
-Si claro..., bueno vámonos a clase.- Dijo María.
Hermione se lo tradujo.
Harry, Ron, María y Hermione se dirigieron hacía el aula de pociones que estaba abajo. Entraron en la clase y al rato entró el profesor Snape y empezó a hablar.
- Está explicando cosas sobre la asignatura.- susurró Hermione.
- Eso ya lo suponía.- Dijo María.
Después pasó lista y se detuvo ante el nombre de Harry Potter, añadió algo y el chico rubio que María y Harry habían visto en el tren junto a dos que parecían tontos (N/A: xDDDD) se empezaron a reír.
- ¿Qué ha dicho?- preguntó María hablando bajito.
- Pues ha dicho el nombre de tu hermano y después añadió "la nueva celebridad"- le susurró Hermione.
-¡Qué gilipollas!- Exclamó María.
-¡No digas eso, que te va a escuchar!- Dijo Hermione escandalizada.
- No te preocupes, si no me entiende.- Le dijo María.
Mientras hablaban, el profesor Snape siguió pasando lista y dijo de repente:
- Potter. ¿Qué obtendrás si añades polvo de raíces de asfódelo a una infusión de ajenjo? (N/A: estas palabritas la he buscado en internet xD)
Hermione levantó rápidamente.
-¿Qué ha dicho?- Preguntó María agobiada al no entender nada.
Y Hermione se lo repitió.
- ¿Pero que se cree? ¿Qué en verano se ha puesto a estudiar?- Dijo María enfadándose.
- Pues yo si que he estudiado.- Respondió Hermione.
- Ya lo veo- Dijo la chica.
Snape siguió haciéndole preguntas a Harry y el chico solo se limitaba a decir que no lo sabía. María se enfadaba cada vez más y lo peor de todo es que Hermione le había dicho que el profesor Snape le había quitado puntos a Gryffindor porque su hermano no sabía las respuestas a esas preguntas. Entonces cuando terminó de preguntarle a su hermano dirigió su mirada hacía ella y empezó a decir:
- Vaya, vaya, otra gran celebridad. Señorita Potter... ¿podría decirme donde se encuentra el bezoar?
- Profesor Snape, María no sabe nuestro idioma.- Dijo Hermione.
- Señorita Granger nadie te ha dado permiso para hablar. Diez puntos menos para Gryffindor.-Dijo Snape.- Nuestra otra pequeña celebridad ni siquiera sabe hablar.- Prosiguió.
Todos los de Slytherin empezaron a reír y mientras tanto Hermione se lo tradujo todo a María. Esa era la gota que colmó el vaso.
- Dile a ese que se hace llamar profesor que si es tan listo por qué no habla en español.
- Profesor Snape, María dice que.... si es usted tan inteligente.... que por qué no le habla en español.- Dijo Hermione con miedo.
- Veinte puntos menos para Gryffindor por vuestro descaro.- Espetó Snape enfadado.
María se enfadó, pero decidió no decir nada más por si le quitaba más puntos a Gryffindor. Pero toda la clase iba mal en peor. El profesor Snape solo sabía meterse con los Gryffindors y sobre todo con Harry. Era odioso. La primera clase que había presenciado María y la peor de todas. Ella pensó que todas las clases serían iguales pero no estaba en lo cierto porque Transformaciones (que la daba la profesora Mc Gonagall) le encantaba. Defensas contra las artes oscuras estuvo bien pero le molestaba que el profesor Quirrel no parara de tartamudear; y Herbología no estaba mal.
Cuando terminaron las clases fueron a comer. María comenzó a comer y se puso a pensar sobre las clases.
- Hermione.- Dijo de repente.
-Dime.- Respondió Hermione.
- Si yo todavía no estoy en ninguna casa... ¿ por qué Snape le ha quitado puntos a Gryffindor por mi causa?
- Vaya, es verdad. Es injusto. Deberías ir a hablar con el profesor Dumbledore.
- Si, eso voy a hacer. Después nos vemos.- Dijo María y salió del gran comedor.
Fue al despacho de Dumbledore y cuando llego le dijo la contraseña a la gárgola de piedra " cucurucho de cucarachas" (N/A 1: Le he puesto esta contraseña porque una vez la vi en uno de los libros de Harry Potter y me hizo gracia xDD. N/A 2: María sabe la contraseña porque como Dumbledore le da clases pues se la ha confiado ^^). Entró y subió las escaleras pero se paró en la puerta porque estaba escuchando como Dumbledore hablaba con alguien. Esa voz le resultaba familiar... era Snape.
- ¿Por qué no me lo dijo, Dumbledore?- gritaba enfadado.
- Severus tranquilízate. No te lo dije porque no sabía como te podía afectar.- Decía Dumbledore.
- Deje de decir estupideces pero.... es igual a Lily.
- Ya la vi.
-Pero de personalidad se parece mucho a su padre, al igual que su hermano.
- Severus deja de juzgarlos y conócelos a los dos. Se ven muy simpáticos.- Dijo Dumbledore.
María no se enteraba de nada y justo cuando el profesor iba a replicar, ella decidió llamar. Dio varios golpecitos a la puerta y los dos hombres se callaron al instante.
- Adelante.-Dijo Dumbledore.
La chica entró al despacho del profesor Dumbledore y, en efecto, estaba Snape con Dumbledore.
- ¡Señorita Potter! ¡Qué sorpresa! ¿Qué se le ofrece por aquí?- exclamó Dumbledore.
- Quería hablar de un asunto con usted- Respondió María mirando al profesor Snape.
- Muy bien.- Dijo Dumbledore imaginándose de lo que ocurría.- Severus quédate aquí y toma asiento.-Añadió viendo que el profesor se quería ir.
- María toma asiento tú también.- Le dijo el director mientras la chica se sentaba.
- Bueno, señorita, cuénteme el problema que tiene.- Siguió diciendo Dumbledore.
- Pues, mire profesor, que hoy estaba en clase de pociones y el profesor Snape empezó a burlarse de mí y de mi hermano, y yo le contesté mal y le quitó veinte puntos a Gryffindor. Pero si yo no estoy en ninguna casa no debería quitarles puntos a Gryffindor por mi culpa.- Concluyó la castaña.
- Severus te dije que te comportaras, ya tienes suficiente edad para burlarte de unos niños de apenas diez y once años.
- Pero Dumbledore se me fue de las manos.
- No quiero que se vuelva a repetir, ¿entendido?- Dijo Dumbledore seriamente.- Le añado veinte puntos por quitárselo desconsideradamente.- Añadió.
- Está bien.- Dijo Snape.
El profesor estaba que echaba humo pero no dijo nada más.
- Señorita Potter, ya está todo solucionado, le añadí los veinte puntos que le quitó el profesor Snape a Gryffindor.- Le dijo Dumbledore a María.
- Ok. Hasta luego profesor.- Se despidió María.
- Adiós.- Dijo Dumbledore.
(N/A: todo lo que le a dicho Dumbledore a María a sido en español, y lo que han hablado Severus y Dumbledore en inglés, así que maría no se a enterado de nada)
María salió pitando de allí. Decidió irse a la biblioteca a repasar inglés. Empezó a caminar por los pasillos del castillo y cuando llevaba un rato andando se le apareció Draco Malfoy con sus amigotes.
- Potter.- Dijo Draco.- Con que no sabes hablar nuestro idioma.
María se quedó callada puesto que no entendía nada de lo que le decía aquel chico así que dijo lo primero que le había enseñado el director Dumbledore para que tuviera menos problemas con los demás.
- No te entiendo.-
- Lo se, solo quería decirte que si querías ser mi amiga.- Dijo mientras se ponía colorado. (N/A: Me lo llega a decir a mí y me muero (LLLLLLLLLLLL))
María se le quedó mirando con cara extrañada y Malfoy dijo:
- Espera un momento que te lo escribo para que tu amiguita la sangre sucia te lo traduzca.- Siguió diciendo.
Entonces escribió en un pergamino y se lo tendió a María que lo cogió, se lo guardó en la mochila y se marchó. Ya sabía como iba a mejorar su inglés, iba a traducir esa carta.
Llegó a la biblioteca y se puso manos a la obra, pero a primera vista no entendía nada, así que cogió el diccionario que Dumbledore le había dado y empezó a traducir palabra por palabra hasta que terminó:
"Potter:
Solo quería decirte que si querías ser mi amiga, de un mago sangre limpia y que dejaras de juntarte con sangre sucias y pobretones."
En cuanto lo leyó no le gustó mucho ese chico, así que salió de la biblioteca y se fue a buscar a Hermione.
No le gustaban las personas que se creían superiores a los demás por su condición económica o por su estatus de sangre.
Encontró a Hermione en la sala común de Gryffindor haciendo los deberes junto a Harry y Ron.
- Hermione, ¿puedes venir un momento?-
Hermione se dirigió hacia ella y María la cogió por el brazo y la sacó a rastras de la sala común. Cuando Hermione iba a protestar María le hizo un ademán para que se callara y acto seguido dijo:
-Hermione, Draco Malfoy me dio esta nota.- María sacó la nota del bolsillo y se la dio a Hermione para que la leyera.
- ¿Y que le vas a decir?- Preguntó Hermione temerosa.
- Pues que no. No me gusta ese tipo de gente.... aunque es muy guapo, pero no, no voy a ser su amiga, por lo menos hasta que no cambie.- Respondió María para el alivio de Hermione.- Y te he ido a buscar para que lo dijeras por mí, ya que no me entiende.- concluyó.
Malfoy estaba en la biblioteca, así que Hermione se le acercó y le dijo:
- Hola Malfoy. María dice que no va a ser tu amiga hasta que no cambies de pensamientos.
Draco puso cara de pocos amigos y le dio la espalda a Hermione, así que esta regresó al lado de su amiga y se lo contó todo.
- Creo que se lo ha tomado un poco mal- Le decía Hermione.
- Bahh! Me da igual.- Respondió su amiga.
María y Hermione se fueron a la sala común de Gryffindor y cada una se puso a hacer su tarea.
Y así pasaron los días hasta que llegaron los días más anhelados por los estudiantes, los días próximos a las vacaciones de Navidad.
María estaba deseando que llegaran vacaciones, pues aunque no daba clases como los demás alumnos tenía que estudiar otro idioma y le costaba mucho pero poco a poco ya entendía más cosas y Dumbledore le había dicho que como siguiera así, cuando terminara ese curso ya sabría hablar perfectamente el idioma. Ella no se lo creía pero puso más empeño en aprender porque quería comunicarse con su hermano y con sus compañeras de habitación que parecían muy simpáticas. Solo sabía que se llamaban Lavender Brown, Parvati Patil (esta tenía una hermana gemela en Ravenclaw, llamada Padma), Hermione y Lisa Hudgens (N/A: este personaje me lo e inventado yo). A Hermione no le caían muy bien Parvati ni Lavender porque se pasaban todo el día criticando a todo el mundo, pero no lo hacían con maldad como Pansy Parkinson, que era una niña odiosa, además de tonta, como casi todos los de Slytherins. Se creían superiores a los demás solo por ser sangre limpia o mestizos. A María eran los que peores les caía del colegio, porque los Hufflepufs eran todos muy majos al igual que los de Ravenclaw.
María en esos momentos se sentía muy feliz porque había conseguido hacer una amiga y así era más llevadero lo de aprender su idioma, ya que ella le ayudaba mucho, aunque tuviera muchos deberes que hacer. Era muy buena persona.