Besos
Disclaimer: los personajes pertenecen a JK Rowling
El cetrino rostro de Snape se tensaba de ira, mientras su lacio cabello caía como una cortina y Ron respiraba agitadamente esperando la reprimenda del profesor. Había luchado contra una injusticia y le había salido caro, pero lo vovlería a hacer.
―Estoy harto de tener que aguantar tus insolencias, Weasley.
―Pero… profesor… no era mi intención ofenderle. ― Se disculpó Ron mientras apretaba los puños con fuerza.
―Pues lo has conseguido; no sólo criticas mi forma de impartir las clases sino que me pones en evidencia delante del resto de alumnos. ¿Crees que estás capacitado para asistir a clase como la persona madura que debieras ser?
― Estoy seguro de que soy lo bastante maduro, profesor.
―Oh vaya, entonces tus padres deben estar orgullosos.― El sarcasmo de Snape retumbaba en los oídos de Ron y éste apretó la mandíbula al tiempo que respiraba hondo. ―Y déjame advertirte que mientras yo siga al cargo de esta asignatura no quiero oír nada referente al profesor Lupin, ¿estamos?
―¿Sabe qué le ocurre? Espero que no esté enfermo...
―¡Silencio! Además de que hace caso omiso de mis advertencias, no emplea la madurez de que hace gala. En fin, no podíamos esperar menos de ti, Weasley.
―Eh, oiga, eso me ofende, profesor.
―Más vale que desaparezcas de mi vista. ―Snape parecía a punto de explotar.
―¿Me dice cuál es mi castigo, profesor?
―Limpiarás los orinales de la enfermería.
―Oh, muy bien.
―Sin magia, Weasley. Seguro que tu madre no te había preparado para eso, ¿eh? Y asegúrate de que quedan relucientes, que pueda ver mi reflejo en ellos. Puedes irte.
―Estoy seguro de que si se mira reflejado se rompe el orinal, así que no me esforzaré demasiado. Todo el mundo gana. ―Murmuró mientras salía del aula y caminaba en busca de Harry y Hermione.


































