No digo más!
Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de JK Rowling, yo solo los uso pa divertirme un rato...
"Las huellas de los que nunca fueron nombrados"
Las bombas se oían caer a lo lejos. Aquel maldito sonido se repetía una vez, y otra y otra...
Avanzamos hacia el enemigo, confundiéndonos con el suelo, formando parte de él. Si mi madre me viera ahora...
-Prefiero acabar sucio antes que muerto mamá.- le diría
Esbocé una sonrisa, aunque distaba mucho de serlo.
El batallón entero se camufló entre los arbustos escuchando al enemigo avanzar, destruir todo a su paso.
Respiré profundamente. Tocaba moverse.
Me atrincheré detrás de un montículo de arena y me apresuré a cargar la ametralladora. A mi lado estaba mi mejor amigo, respirando con dificultad mientras se colocaba el casco con las dos manos.
-Incluso los mejores pueden acabar muertos.- Le dije mientras le daba una carta. -Dásela si me pasa algo
-Claro Ron
Salimos del improvisado escondite al tiempo que las balas rozaban nuestros uniformes. Se oían gritos a lo lejos.
-La guerra es así.- pensé
No me daba miedo morir, ni perder a los míos, aunque suene horrible. Solo me daba miedo no volver a casa. No volver a disfrutar de la comida casera de mi madre, o las bromas de los gemelos. No volver a respirar el olor de la hierba alta cuando llueve…
“Never coming home”
Nuestros movimientos eran rápidos. Pronto se haría de noche y estábamos todavía lejos del refugio. No sobreviviríamos en mitad de la nada.
El valor recorrió todo mi cuerpo, como un escalofrío, como si alguien me lo hubiera inyectado en vena…
Corrimos todo lo que pudimos, sin dejar de disparar, daba igual su nombre o si tenía familia como nosotros.
Matar era la misión, ni uno vivo.
Nadie sentía ya los pies o las manos, nos movíamos por instinto, reptando, escondiéndonos, disparando.
Éramos simples marionetas manejadas por cuatro imbéciles que movían los hilos a su antojo. Barrían países y ciudades, jugaban con nosotros como si fuéramos piezas de ajedrez, como si se comiesen unos a otros.
Pero nosotros caíamos, ellos no.
Estaba orgulloso de mi vida. Me esperaba una chica inteligente y hermosa. Mi hermana estaba casada con mi mejor amigo, justo el que ahora me acompañaba. ¿Qué más se podía pedir? Quería volver.
Necesitaba volver.
Sólo las ganas de hacerlo me mantenían vivo.
La guerra no duraría mucho y no quería morir antes de ser feliz de nuevo.
Nos agarramos con desesperación a nuestras armas y contamos hasta tres.
Uno.
Dos
-Tres- grité
Estábamos preparados para todo menos para lo que vimos. Las balas nos rozaban. Algunos caían de espaldas. Otros avanzaban con heridas en el muslo o los brazos.
Era una escena de película, pero los disparos se sentían de verdad.
Nos paramos en seco al ver a Neville en el suelo, estaba muerto. Harry intentaba curarle la herida que sangraba cada vez más, pero ya era tarde.
-Vamos, está muerto. ¡VAMOS HARRY!- le agarré del uniforme y tiré de él.
Las balas se agotaban, la desesperación, por el contrario aumentaba.
La lluvia comenzó a caer intensamente, como intentando limpiar la sangre, intentando hacernos desaparecer.
Pero nos habían escrito con tinta y era imposible borrarnos.
Los silbidos del viento intentaban callar nuestros gritos.
No tuvieron éxito.
Un relámpago iluminó el cielo, aunque no fue la tormenta la causante de aquella luz seguida por un montón de pequeñas chispas que se esparcieron por todas partes.
Paz.
Silencio.
Todos saltamos de alegría. Alzamos nuestras armas al cielo, celebrando nuestra victoria.
¡Quería oír el silencio! ¡Quería que la paz atravesara mi cuerpo! Iba a volver a casa.
Estaba vivo y Harry… ¿Harry?
******
Una ola había llegado y había borrado de mi vida toda ilusión por vivir.
Vagué por el campo de batalla buscándole. Hubiese preferido no hacerlo.
Encontré su cadáver un poco más allá, enterrado en sangre y sufrimiento.
Grité.
Quería sentir mi garganta sangrar.
Golpee el suelo hasta que mis nudillos estuvieron blancos y con el último resquicio de fuerza que quedaba en mi interior recogí el cuerpo de aquél que nunca se separó de mi.
-Volvemos a casa amigo.- Una sonrisa se dibujó en nuestras caras
Siento ser un poco dramática, pero es que llevo días escuchando una canción de My Chemical Romance y no podría ser de otra manera….
“Cualquier excusa, una chorrada es buena para brindar…” Pereza












