Hola...
bien pues aquí estamos con una nueva y loca idea... bien este fic lo hemos tenido en mente desde hace ya varios meses y bueno hasta ahora nos hemos decidido a publicar...
la idea ha sido de *JeeZi... y esta basado en una cancion llamada, "Muy lejos de ti" de Alejandro Fernandez... así que bueno
*JeeZi y una servidora hemos traido esta idea que esperamos que les guste...
el primer capitulo me ha correspondido a mi así que espero que les guste....
"Lejos de ti"
CAPITULO 1...
La noche era un poco fría, llego a su casa totalmente cansada. Como había imaginado la casa se hallaba sola, suspiro. Se dejo caer en uno de los sillones, que se encontraban en su pequeña sala.
Miro nuevamente su mano izquierda, donde ahora lucia un hermoso anillo de compromiso, sonrió débilmente al imaginar cómo sería su vida dentro de algunos meses cuando Neville Lomgbotton regresara de su viaje para casarse con ella.
La rubia se puso de pie y camino hasta su cocina, hecho un vistazo en su alacena, negó con la cabeza al encontrarla casi vacía, ahora que contrajera matrimonio muchas cosas iban a cambiar. Cerró los ojos, intentando visualizarse con Neville a su lado, imagino a el chico todos los días en casa, ella cocinando y juntos visitando a su padre, una pequeña sonrisa se asomo en su rostro, después de todo ella no pedía nada más.
Luna Lovegood, una hermosa pero muy despistada y soñadora rubia, con unos hermosos ojos azules y un gran corazón, solo necesitaba su lado a un hombre que la quisiera y que la apoyara en todo y eso le había demostrado Neville en aquellos casi dos años de relación, tal vez ella lograra quererlo tanto como él decía quererla a ella.
Subió a su habitación, solo quería dormir. Tras ponerse la pijama, decidió cepillar su hermosa y larga cabellera rubia, durante algunos segundos contemplo su rostro en el espejo, poco a poco su vista recorrió casi toda su fisonomía, se observo por minutos casi eternos, su delgada figura era reflejada por aquel espejo que tenía en frente, miro atentamente la curva de su cintura y le hizo sonreír un poco, observo sus senos, sonrojándose un poco, habían crecido, ya no era la misma pequeña que oía fascinada todas las historias de su padre. Cerró los ojos y se alejo de aquel espejo, se metió en la cama, necesitaba dormir un poco.
Como cada noche Ron llegaba a su casa totalmente hambriento y corría hasta la cocina, donde algunas veces solía encontrar a Hermione Granger cocinándole deliciosos platillos.
Aquella noche el pelirrojo llego a su casa y no encontró a su amada novia en la cocina, supuso que debía encontrarse en la habitación que ambos compartían.
La busco por todo el departamento sin encontrarla, suponiendo que debía encontrarse con Harry Potter. Suspiro frustrado, dejándose caer pesadamente en una de las sillas del comedor, detestaba cuando ella corría en ayuda de Harry.
Observo el departamento, se encontraba totalmente vacío, desde que había decidido alejarse de la madriguera había sido así, pero ahora tenía a la castaña a su lado, sin embargo parecía en algunas ocasiones que aquel departamento seguía solo. Se puso de pie tomando un vaso de jugo que había sobre la mesa y subió a su habitación, para esperar a la chica.
Harry Potter, un apuesto chico de ojos verdes que cautivaban a todas las mujeres, vivía solo en la casa que su padrino Sirius Black le había heredado a su muerte. Tras la muerte de su esposa Ginny Weasley, se había aislado de casi todo y permanecía la mayor parte del tiempo encerrado dentro de aquella casa.
A pesar del tiempo que había transcurrido seguía tan apegado a sus amigos Hermione y Ron, siendo ella quien se preocupara por él y quien lo hiciera sentir querido, quien lo ayudara a que superara la perdida tan grande que había sufrido. Las cosas entre ellos habían cambiado, pese a que Hermione y Ron sostenían un noviazgo y vivían juntos, la chica y él habían logrado que su amistad se intensificara más con el paso del tiempo y aquella complicidad que compartían se fuera fortaleciendo.
-gracias Hermione- dijo en chico que se hallaba en la cocina con una linda castaña cocinando para él. La chica enarco una ceja y sonrió de manera cálida.
-Necesitabas de alguien que cuidará de ti- Harry sonrió y se encogió de hombros.
-y que mejor que mi mejor amiga- la chica asintió mientras volvía a su labor de preparar la cena para el ojiverde.
Harry observo a la chica agradeciendo tenerla a su lado, como amiga claro estaba y por unos instantes deseo estar en el lugar de Ron para tenerla todo el tiempo a su lado… trato de alejar esos pensamientos y miro su reloj percatándose de que ya era tarde.
-Me supongo que debes irte- la chica lo observo fingiendo cierto enfado.
-entonces quieres que me valla Potter, está bien me iré- sirvió un poco de la sopa que había preparado dejando el tazón en la mesa y dispuesta a abandonar el lugar cuando Harry la tomo de la mano.
-No me gustaría que te fueras, pero no quiero que tengas problemas con Ron- la castaña comprendió lo que Harry quería decirle y sonrió de manera dulce.
Hacía algún tiempo que las cosas con Ron también habían cambiado, ya no era el mismo chico dulce y tierno para con ella, ahora a Ron le molestaba cuando la castaña iba a visitar a Harry y pasaba el día con él y aun peor cuando corría en auxilio de él, alegando que Harry ya no necesitaba de sus cuidados, que era lo suficientemente capaz de cuidarse y que necesitaba hacer su vida sin ellos. Sin embargo la castaña no tomaba en cuenta aquellos detalles y siempre que podía visitaba a su amigo disfrutando de su compañía.
-Tienes razón, debo irme, no creo que Ron quiera cenar solo- Harry asintió y soltó la mano de la chica –come la sopa y descansa, tomate la poción que he dejado en la mesa y cualquier cosa avísame ¿quieres?- el chico asintió y sonrió ¿Qué haría sin su amiga?
Hermione beso la mejilla del chico, se encamino hasta la puerta de la cocina y tomo el bolso que había dejado en uno de los sillones de la sala de estar, Harry la siguió con la mirada y le dedico una sonrisa antes de que la chica saliera de la casa.
En la oscuridad de su cuarto la chica daba vueltas sobre la cama sin poder conciliar el sueño, a pesar de estar cansada no podía dormir.
Hacía mucho que no veía a sus amigos, a causa del trabajo, Harry, Hermione y Ron… aquel chico pelirrojo que le había robado más de un suspiro, acordarse de él había provocado en ella una extraña sensación. Recordó también que ahora Hermione y Ron debían vivir juntos y que seguramente debían ser muy felices, aquello provoco en ella esa sensación de vacío que siempre la recorría cuando recordaba el motivo por el cual se casaría con Neville.
Tendría que visitarlos, para darles la noticia de que el viaje de Neville se había alargado más de lo que esperaban y que por consiguiente aun no había fecha exacta para la boda. Por el momento la chica seguiría trabajando con su padre en la revista “El quisquilloso”, algo que la tenía sumamente ocupada y estaba segura de que Hermione le reclamaría por haberse desaparecido tanto tiempo.
Se puso de pie y se dirigió hasta el balcón que había en su alcoba. Salió a la luz de la luna aspirando el aire nocturno… se suponía que debía estar feliz por su futuro matrimonio y sin embargo no era así, solo podía sentir nerviosismo y cierto miedo a fracasar, no quería hacer sufrir a Neville, él le había demostrado que realmente la quería y ella trataría de amarlo tanto como él lo hacía con ella.
Hermione apareció afuera del departamento de Ron, suspiro antes de entrar, se recriminaba el haber dejado solo a Harry, el chico estaba un poco enfermo y necesitaba de sus cuidados, pero sabía de ante mano que el haber ido a ver a su amigo sería motivo suficiente para que aquella noche Ron se enojara y se portara distante con ella, eso le dolía en el alma no obstante Harry era su mejor amigo y no lo dejaría solo.
Al entrar se dirigió a la cocina esperando encontrarse a Ron sentado a la mesa, al ver que la cocina estaba vacía y que la cena estaba intacta imagino que Ron estaba en la alcoba y subió las escalera para encontrase con él.
Ron estaba recostado en la cama, su semblante era serio y la castaña supo de inmediato que estaba enojado con ella, camino a paso lento hasta estar a su lado y se sentó en la cama, Ron la miro y dibujo una sonrisa irónica en sus labios.
-¿tiene mucho que has llegado?- pregunto la castaña.
-mejor tu contéstame ¿desde hace cuanto tiempo estas con Harry?- la castaña cerró los ojos y dejo escapar un suspiro.
-Ron, por favor no peleemos por eso- el chico la observo y relajo un poco su semblante al percibir la mirada llena de suplica de la chica –el es mi amigo, es tu amigo y necesitaba de mi ayuda, esta enfermo- explico la chica.
-Debería conseguirse una novia- espeto Ron – o en su defecto un elfo domestico- aquello logro que la castaña lo mirara de manera severa, Ron comprendió lo que había dicho y de inmediato se reincorporo para tomar las manos de la castaña.
-Lo siento no quise decir eso- la castaña respiro profundamente.
-está bien hare como que nuca dijiste eso y mejor vamos a cenar- se separo de Ron en un rápido movimiento y se encamino hasta la puerta de la recamara.
Neville se hallaba fuera de Londres, aquella noche la pasaría en algún hotel en Francia, extrañaba demasiado a Luna, la chica que amaba con intensidad y con la cual pronto estaría unido.
Había tenido que alejarse de la rubia para emprender un viaje e investigar todo lo que pudiera acerca de plantas y criaturas mágicas, había estado ya en varios lugares de Europa y aun le faltaban lugares por recorrer. Aquella noche el grupo con el cual viajaba habían decidido quedarse en un hotel para continuar
por la mañana con aquella búsqueda.
Jamás había estado en un lugar muggle como aquel y eso lo hizo sentir extraño, deseo que Luna estuviera a su lado, extrañaba su sonrisa y sus ojos azules,
esos ojos que le encantaban y en los cuales podía perderse.
Aquella noche como muchas otras estaba seguro que soñaría con ella. No veía la manera de estar ya a su lado para poder unir sus vidas, deseaba formar una familia con esa rubia que lo había conquistado y lograr que ella lo amara tanto como él la amaba ella.
Sin saberlo aquella rubia que tanto amaba se hallaba deseando lo mismo, desando poder amar a Neville y formar aquella familia que el chico tanto deseaba….
Quería olvidarse de absurdos y comenzar con esa vida maravillosa que Neville le prometía… quería conocer el amor y dejarse amar por un hombre que le había demostrado que siempre estaría a su lado, aun que ella no estaba segura de quererlo tanto como él a ella… sabía perfectamente que su vida cambiaría en cuanto Neville regresara para casarse con ella, pero ¿Cuánto tiempo más demoraría el chico?... la rubia volvió de regreso a su cama, lo mismo que Neville hacía en ese preciso instantes, ambos sin saber que durante aquel viaje todo podría cambiar…
Bien que les parecio??? lista para los tomatazos... *JeeZi el siguiente capitulo va por tu cuenta...

















