Hola a todos/as, ya estoy aquí.
Esto que os traigo no es el capitulo porque al primer capi aun le queda retocarlo un poco pero sí os voy a dejar una introducción del mismo para que os hagáis una idea de qué va y para ir abriendo bocas.
El trozo que os dejo pertenece al primer capítulo de este fic, os hago algunas advertencias como siempre.
- Es un AU.
- La pareja protagonista es Ron y Hermione pero las que conocéis mi forma de escribir intuiréis que no me centraré solo en ella y que habrá otras parejas con historias paralelas a ellos.
- Digamos que contendrá alguna escena hot, así que queda dicha la advertencia a todos los que tengáis menos de 16 años.
- No es un drama, no es una comedia, es una historia nada mas, en la que pretendo que haya un poco de todo y aún no tengo decidido si será fic o mini fic, depende de mi inspiración.
* Dejo tambien en la primera página los userbar (Hechos por Whitz, gracias wapa) de mis otros fics, por si alguien que no los haya leído le apetece hacerlo. Solo tenéis que pinchar sobre las imágenes (todos son AU y RW/HG)...
SEGUNDAS OPORTUNIDADES I
SEGUNDAS OPORTUNIDADES II: FANTASMAS DEL PASADO
EL CHICO DEL PELO ROJO
UNA HISTORIA DE COINCIDENCIAS
LA NOVIA DE CHARLIE
Otras cositas que he hecho:
"Debía ser ella" para Gema (Minific)
¡Qué grande es este amor! (Song-fic)
¿Qué mas quieres de mí? (Song-fic)
"Solo a ella" (One shot slash)
Disclaimer: Todos los personajes y los lugares no reales pertenecen a JK Rowling. El resto de lo escrito es solo mío.
Ahora sí os dejo el trozo del primer capi del fic, sin imagen porque no es oficialmente el primer capítulo. Espero publicar el miércoles de la semana que viene, si lo tengo listo antes lo haré antes...
LONDRES
Esta es una historia de esas que parecen no importar a nadie, porque con toda seguridad se suceden casi a diario en cualquier gran ciudad del mundo. Pero en el caso en particular de esta historia deseo que sí resulte interesante, y acontece en una ciudad cuyo nombre es Londres.
¿Quién no ha oído hablar de Londres? Todo europeo lo ha hecho, y también cualquier asiático, americano, o africano. Lo cierto es que Londres es una de las ciudades mas importantes del mundo, y si hay algún habitante del planeta Tierra que no la conozca, al menos de oídas, es simplemente porque vive aislado en algún lugar remoto, perdido en medio de la selva y usando taparrabos en vez de tejanos. En cualquier caso, la capital del Reino Unido es sin duda una ciudad cosmopolita y moderna. Un hervidero de gente de todo tipo de razas, caminando por sus calles principales, montando en esos característicos autobuses de dos plantas, hablando por teléfono en cabinas rojas, o simplemente viviendo y trabajando.
Nos desplazaremos a uno de los distritos mas importantes de Londres; Westminster. Cerca de allí en unas grandes oficinas de publicidad trabaja una joven con un gran éxito. Toda su vida radica trabajar, trabajar y trabajar. Su nombre, Hermione Jean Granger.
Miraba a través de los enormes ventanales de su oficina la quietud del río Támesis, y lo hermoso que en aquellos primeros de otoño lucía el palacio de Westminster. Hermione adoraba vivir en Londres, aquella ciudad le aportaba todo lo que ella necesitaba. El Big Ben marcaba las nueve y media de la mañana de un lunes de primeros de Septiembre. El día anterior había llovido mucho, y el cielo aun conservaba nubes grises amenazando descargar agua en cualquier momento. Londres era una ciudad lluviosa, pero eso, a juicio de Hermione, no le restaba encanto. Llevó a sus labios la taza de café caliente que la joven de la cafetería le había subido a la oficina. Era algo rutinario. Ella llegaba temprano, y a esas horas no soportaba que nada entrase en su estómago. Así que unas horas después de su llegada a las oficinas, la chica que se encargaba de subir los cafés a los grandes ejecutivos de la empresa tocaba a su puerta para dejar allí una bandeja con un café bien cargado y unas pastas que siempre regresaban intactas a la cafetería. La melancolía otoñal era algo que todo el mundo acusaba en aquella fecha. Los días se acortaban y el frío llegaba rápido. Si a eso se le unía las interminables jornadas de lluvia, podía decirse que todo el mundo estaba más apagado, hasta la llegada del invierno, época en que la incansable agua dejaba paso a la blanca nieve. Sin embargo, Hermione no podía lamentarse, fuese otoño o verano, las cosas le iban muy bien. Su vida era perfecta, tal y como la había planeado desde que era una niña. A sus casi treinta años, era dueña de una de las empresas de publicidad mas importante de la ciudad y estaba rodeada del mejor equipo. Vivía en una de las zonas más exclusivas, y tenía un novio atractivo y exitoso. Era el mejor cirujano plástico de Londres. Todo en su vida era perfecto, y sin embargo a ella siempre parecía faltarle algo, siempre parecía querer más.
Bebió el último sorbo del café, y dejó de mirar por la ventana para regresar a su mesa. La puerta de su despacho se abrió lentamente y la joven de la cafetería pidió paso. Hermione la invitó con un simple gesto de la mano. La muchacha recogió la bandeja con la taza vacía y las pastas intactas, y abandonó la oficina intentando hacer el menor ruido posible. La puerta se cerró y Hermione volvió a quedar dentro, inmersa en conseguir la nueva campaña de publicidad de su más importante cliente, sabiendo que esa campaña le reportaría una vez mas éxito y dinero, pero a fin de cuentas, nada más que eso.
Después de casi cinco horas de viaje y más de trescientos kilómetros recorridos, por fin pudo vislumbrar los primeros edificios de Londres. Viajar en autobús era realmente incómodo, le dolía la espalda y el cuello, y juró que la próxima vez viajaría en tren, aunque fuese mucho más caro. El enorme vehículo entró al fin en la estación de autobuses de la capital del Reino Unido, y una vez que se detuvo, uno a uno los cansados y entumecidos viajeros fueron saliendo con calma. Recogió su maleta, que apenas pesaba, y aspiró con fuerza por la nariz, ya estaba allí, dispuesto a comenzar una nueva vida. Atrás quedaba Ottery, el pueblo donde nació y donde aun vivía su enorme familia. Familia incompleta desde hacía casi un par de años. Seguía los pasos de su única hermana, ahora le tocaba a él ser alguien y no vivir siempre a la sombra de los demás. Su nombre, Ronald Bilius Weasley.
Sacó del bolsillo de sus tejanos gastadísimos un teléfono móvil tan gastado como sus pantalones y marcó un número. La voz dulce de una chica se oyó al otro lado…
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Listo, he dicho para abrir bocas, no para comer jajaj!!!
Nos vemos pronto, aun tengo que contestar los últimos posts de la Novia de Charlie.
Una cosa mas, gracias a todas las que habéis votado por mí y por mis historias en los premios ff 2009, es una tonteria pero me hace feliz...
Besotesssssss!!!!!!!!!
María.















