por Púrpura » Vie Oct 03, 2008 1:21 pm
Muchas gracias por los comentarios
=D
Capitulo 4: Inevitable
Hermione llego demasiado a la universidad pero la verdad es que no había dormido a penas. La cena de la noche anterior la había dejado un poco trastocada, Ron le desconcertaba…Era como un enigma, un enigma el cual ella creyó descifrar cuando tenían 18 años pero se dio cuenta que Ron no quería “darse a conocer”.
Se había dado cuenta perfectamente que seria muy duro verlo todos los días, hacer como si hubiera pasado, como si no se conocieran. Lo sabia, pero aun así había evitado pensar en ello. Tenia la sensación que si pensaba en el se haría daño, le dolería como cuando el no le contesto a su carta.
Estaba en su despacho y aprovecho para escribirle una carta a su amiga Ginny contándole que estaba prometida. De repente oyó un ruido y salio al pasillo ya que era demasiado temprano para que hubiera algún profesor aun por lo que pensó que seria algún alumno.
-Ahh…Eres tu, que susto-dijo Hermione aliviada ya que pensaba que iba a tener que reñir a algún alumno. Era Ron que se le habían caído las llaves.
-¿Qué haces aquí tan temprano?-le pregunto el tocándose el pelo. Hermione se perdió, no sabia de que le hablaba simplemente le miraba. El se acerco y le paso la mano por delante.
-Holaaaa… ¿Estas ahí?-le pegunto riéndose.
-Ehh, si, si…Es que he dormido mal-le dijo ella saliendo de su ensoñación momentánea.
-Hoy me toca hablar a mi en el Salón Principal y no me he preparado nada así que por eso he venido antes-le confeso el. Hermione se dio cuenta que aunque hubieran pasado 7 años Ron seguía igual de despistado y vago que siempre. Este pensamiento le hizo sacar una sonrisa.
-Esto… ¿quieres que te ayude?-le pregunto Hermione ya que se sentía en deuda con el por lo de la noche anterior.
-Ahh…muchas gracias pero no hace falta, haré lo de siempre hablar de quidicht y de mi asignatura en la Facultad de Aurores diré que tendrán que estudiar bastante-dijo el riéndose. Ella asintió, por una parte le agrada ver que Ron había tomado las riendas de su vida. Siendo tan joven era profesor de universidad y también entrenador del equipo de quidicth de la universidad…lo que eso era un sueño para muchos. Pero en cambio le daba cierta pena por que ella no había contribuido a esa felicidad y esa estabilidad que había conseguido.
Tras despedirse, Hermione bajo a la cafetería y se encontró a la Profesora Magritte que fue a saludarla tan rápidamente como la vio entrar por la puerta.
-¿Qué tal Hermione? Ahh por cierto me llamo Meg Magritte, ven que te voy a presentar al resto de los profesores-le dijo ella muy cariñosa.
Hermione igual hablo con mas de 20 profesores distintos, todos se veían muy contentos de tenerla ahí, ella se sintió integrada.
-Meg, Meg… ¿Dónde tienes a tu novio?-pregunto el profesor Dual.
-Creo que esta redactando su discurso-contesto Meg sin darle importancia y siguió hablando con Hermione con si nada. En cambio la castaña dejo de escucharla, su mundo se acababa de desmoronar en cuestión de segundos y sin previo aviso. El novio de Meg Magritte era, ¿Ron? Tendría que ser el, estaba arriba preparando su discurso, se lo había dicho. Además el profesor Dual que enseñaba en la Carrera de Transformaciones Mágicas tenía mucha relación con Meg por que conocería muy bien a Ron también.
¿Cómo era posible que Ron estuviera saliendo con una compañera de trabajo y no le hubiera dicho nada? Pero aun peor, ¿Por qué le importaba tanto?
Muy, muy lejos de ahí se encontraba una guapa pelirroja limpiando su escoba cuando se le acerco un Roger Cain, un compañero suyo muy guapo y toda una promesa del deporte rey en el mundo mágico.
-Ginny, mira lo que me ha regalado mi padre-le decía el gritando emocionado mientras corría hacia ella.
-Es la nueva Nimbus 3000 plus-le contesto Ginny admirada-Es una edición limitada-añadió ya que estaba muy enterada del mundo del deporte mágico.
-¿Te doy una vuelta?-le pregunto el sonriente y esperanzado. Ella miro a sus amigas que estaban detrás de ella. Ellas se rieron por que le decían siempre que Roger estaba enamorado de ella. Ginny nunca se lo acabo creyendo. Roger Cain venia de una de las familias mas adineradas de Londres y se tenia que apartar a las chicas. En ocasiones era un poco creído y prepotente pero con ella era siempre encantador.
-Ehh…bueno pero solo una vuelta Roger-decidió Ginny ya que se moría por montar la mejor escoba del mercado. Ella se subió delante y Roger la rodeo de la cintura, de repente sintió un escalofrío. Hacia mucho que no sentía nada así, el dio una patada al suelo y se elevaron tan rápidamente que ella al mirar para abajo y saludar a sus amigas ya solo veía las nubes.
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Muchas gracias por leerlo, ya se que siempre lo dejo en lo mas interesante pero es que no me queda otra jajaj espero que os este gustando. Ya se esta poniendo interesante.
Besiiitos!