Es una historia de cinco drabbles, tal vez seis si me sale bueno
Tonto el que no entienda.
cuenta una leyenda
que una hembra gitana
conjuró a la luna
hasta el amanecer.
MECANO
Neville jamás pensó tener una pasión más grande que la luna, pero durante su primer año en Hogwarts, el astro nocturno fue levemente sustituido por la herbología. Aun así y durante sus años en la escuela la luna jamás dejo de llamarle la atención.
Durante su quinto curso, se encontraba en la biblioteca lleno de deberes cuando decidió darse un respiro caminó por un par de estanterías, y agarro un libro de astronomía. Estaba tan ensimismado leyendo sobre su diosa alada que se le olvido todo lo que estaba a su alrededor y se desconectó del mundo. Pero Neville no contaba con que una lunática risa lo sacara de su lectura.
Al alzar sus ojos y encontrarse con unos ojos saltones, cual sapo, los cuales se encontraban escudriñándolo con la mirada. Era Luna, “muy obvio” pensó, tras sentir un escalofrió recorrer su espalda esa chica lograba ponerlo muy tenso, solo había que mirar a esos ojos para sentir que caes en un hoyo negro.
-Oye Nev…-empezó la chica, “muy confianzuda” se dijo Neville a sí mismo-Me preguntaba si me podías hacer un favor-preguntó Luna
-Sí, si seguro-respondió Neville, tratando de sacársela de encima
- ¿Me puedes dar ese libro que estás leyendo?-preguntó la chica, agachándose hasta quedar a su altura
-Sí, supongo-dijo Neville entregándole el libro a la chica-Pero ¿Para qué lo quieres?
-Es que te he observado mientras leías, y te veías tan ensimismado leyendo que me entró la curiosidad. Muchas gracias-dijo Luna mientras le daba un beso en la mejilla y salía corriendo
Fue cuando entonces, Neville comprendió que aparte de lunática, esa LUNA no era precisamente normal…








