por emma_weasly » Mar Dic 16, 2008 12:59 pm
HOlaaa!
Es 16 de diciembre y ya estoy aquí como os prometí para dejaros el primer capítulo!
Estoy muy feliz de leer estos comentarios que me habéis dejado diciéndome que queréis leer el fic! Me alegro que os guste la idea!
La verdad es que yo estoy bastante contenta con esta historia. El primer fic no fue de lo mejor, ya que acababa de empezar y ninguna otra vez había escrito una historia, pero creo que este tendrá más éxito y es más bueno. Al menos a mi me gusta mucho!
Bueno, y ya no os enrollo más, aquí tenéis el capitulo!
Espero que os guste!
............................................................................................................................................................................................
Capítulo 1: La propuesta
Han pasado ya cinco años desde que Hermione, Ron, Harry y sus amigos acabaron Hogwarts.
Harry y Ginny siguieron juntos después de Hogwarts. Su relación era sólida ya que los dos se amaban como nadie. Llevaban ya cinco años de novios cuando decidieron casarse. Eran muy jóvenes todavía (hacía solo tres años que Ginny había acabado el colegio) pero no quisieron esperar más. Su amor era tan fuerte que estaban preparados para casarse. Desde entonces, los dos querían tener niños y ahora hacía un año que había nacido James, su primer hijo. Los tres forman una hermosa familia y Harry y Ginny siguen igual de enamorados como siempre.
Neville y Luna, durante los últimos meses en Hogwarts, se hicieron inseparables. Muchos creían que estaban saliendo juntos, aunque ellos siempre lo negaban y decían que entre ellos solamente había una fuerte amistad. Pero no era de extrañar que esa fuerte amistad que tenían fuera a convertirse en algo más. Al salir del colegio, empezaron a verse casi cada día y a estar siempre juntos hasta que unos pocos meses más tarde, Neville se le declaró a Luna. Ninguno de ellos dos hubiera podido imaginar nunca que llegarían a estar juntos pero a veces, la persona de tu vida está justo delante de ti y no te das cuenta.
Así que cuando lo descubrieron, empezaron a salir y no se han separado desde entonces. Siempre están viajando por el mundo buscando especies extrañas de animales y de plantas y eso ha hecho que esperen un tiempo a casarse, aunque se amen mucho.
Ron, por otra parte, nunca se atrevió a revelarle a Hermione sus sentimientos hacia ella. Cuando hacían el último año en Hogwarts, oyó que Hermione le decía a Ginny que ella veía a Ron solamente como un amigo. Por eso, Ron nunca le reveló sus sentimientos e intentó olvidarla. Le costó bastante y sufrió mucho viendo como ella empezaba su vida junto a otro chico que no fuera él, pero al fin lo consiguió. Hace dos años, conoció a Rachel, una hermosa chica un año mayor que él que había vivido durante muchos años en Suiza y ahora se había mudado a Londres para poder trabajar como auror en el ministerio. Cuando se conocieron, las chispas saltaron y Ron creyó que por primera vez en mucho tiempo había encontrado a una chica tan especial como lo fue Hermione. Pero las cosas no terminaron bien entre ellos. Poco después de que decidieran vivir juntos, Rachel descubrió que antes a Ron le gustaba Hermione y a partir de ese momento empezaron los problemas: a desconfiar el uno del otro, a pelearse por cualquier tontería y hasta competir en el trabajo; y la convivencia entre ellos era horrible. Y, después de un año y medio de noviazgo, terminaron.
Pero unas semanas más tarde, consiguieron hablar tranquilamente y quedaron en ser solamente amigos. Al dejar de pelearse, Ron encontró una increíble amiga en quien confiar y además gracias a ella consiguió borrar a Hermione de su corazón.
Y a Hermione, la vida no le puede ir mejor. Desde que acabó Hogwarts empezó a trabajar como sanadora en San Mungo y aún está allí siendo una de las más buenas del hospital. Poco después de acabar el colegio, Hermione empezó a salir con un chico durante un año. Hacían una hermosa pareja, pero él se tuvo que ir del país y la distancia los separó. Pero unos meses después, conoció a Jake, un chico alemán de un año más que ella que trabaja en Gringotts, el banco mágico. Cuando todos conocieron a Jake, coincidieron en que era la persona perfecta para Hermione. A los dos les encantaba leer, hacer las mismas cosas y él era muy responsable. Pero lo que más admiraban todos de la perfecta pareja que hacían era que con el tiempo que llevaban juntos nunca se habían peleado. Siempre eran las pequeñas riñas que tienen cualquier pareja, pero su compatibilidad era tanta que nunca habían llegado al extremo de separarse ni durante unas pocas horas. Y era esa unión que tenían entre ellos lo que se notaba y por lo que la gente podía veía el amor que los rodeaba cuando estaban juntos.
Y así llegó el día en el que Hermione y Jake hacían tres años de novios. Él le preparó a Hermione una cena romántica en su casa para celebrarlo pero ese día también le pidió que se casaran. Hermione no podía creerlo. Amaba mucho a Jake y el hecho de casarse le hizo emocionarse mucho. Solo pensaba en el día que se casaría y en prepararlo todo. Hermione siempre se acordaba del día de la boda de Ginny y Harry y siempre se decía que un día le iba a tocar a ella y ese momento había llegado. Esa noche Jake la había hecho la persona más feliz del mundo.
Un par de días más tarde, Hermione anunció a su familia su compromiso con Jake y luego se lo contaron a Harry, Ginny y Ron.
- ¡Vaya Herms! Enhorabuena. – exclamó Ginny y abrazó a su amiga.
- Es genial que os vayáis a casar. – le dijo Harry a Jake. Desde que se conocieron, Harry y Jake se habían llevado muy bien. A los dos les encantaba el Quidditch (la única diferencia entre Jake y Hermione) y muchas veces quedaban juntos para jugar. Y Ron, al principio se había mostrado un poco distante con Jake por ser el novio de Hermione, pero al conocerlo empezó a caerle bien y ahora también son amigos.
- Enhorabuena. – dijo Ron abrazando a Hermione.
- ¡Hermy! – dijo James cuando vio a su “tía”.
- ¡Hola James! – dijo Hermione mientras cogía a James en brazos. – Mira, Jake ahora va a ser tu “tío” también.
- ake. – dijo James sin saber pronunciar bien su nombre y todos rieron. Todos estaban muy contentos con su casamiento.
Una noche, dos semanas después de que Hermione y Jake anunciaran su compromiso, los dos estaban sentados en el sofá de su casa. Hermione estaba leyendo un libro y Jake estaba callado pensando en la mejor manera de explicarle a Hermione lo que tenía que decirle.
- Mi amor – empezó Jake. – Hay una cosa que tengo que decirte.
- ¿Qué pasa? – preguntó Hermione dejando a un lado el libro mientras Jake se sentaba a su lado.
- Verás, es que había pensado, ahora que vamos a casarnos, que podíamos irnos a vivir a Alemania.
- ¿Mudarnos a Alemania? – repitió Hermione.
- Si. Allí mi familia empieza un gran negocio con una nueva empresa y me han pedido a ver si puedo ir allí a trabajar de empresario. Les he dicho que lo consultaría contigo, pero… mi amor, esto es muy importante para mí.
- Pero… yo tengo a mi familia y amigos aquí y también un buen trabajo. No puedo dejarlo. – contestó Hermione, que le había sorprendido lo que le acababa de decir su prometido.
- Allí también hay muchas ofertas de trabajo de sanadora y yo te puedo presentar a mis amigos de allí para que conozcas gente. Y por el idioma no te preocupes. Ya sabes un poco y yo puedo enseñarte. En unos meses sabrás hablarlo.
- El problema no es el idioma, si no que tengo una vida aquí. No puedo dejarlo todo. – hizo una pausa y siguió. – Jake, yo te amo y quiero casarme contigo pero lo de mudarnos…
- Mira, hacemos una cosa: no lo tengo que decidir ahora así que piénsatelo, ¿de acuerdo? Ya lo hablaremos dentro de unos días. – dijo Jake. Se levantó del sofá, le dio un beso en la frente y se fue a la cama a dormir.
Hermione se quedó un buen rato pensando en lo que le acababa de decir Jake. La verdad es que no sabía qué hacer. Lo que él le pedía era mucho. Dejar todo lo que tenía aquí: el trabajo, su familia, sus amigos… todo, para irse a Alemania con él. Era algo muy difícil y tenía que dar una respuesta pronto.
- Herms, mi amor.
Jake la estaba sacudiendo un poco para que se despertara. Pensando en lo de Alemania, se había quedado dormida en el sofá toda la noche, y ya era de día.
- Herms, ¿qué haces durmiendo aquí? – le preguntó Jake.
- Me quedé dormida pensando en lo que me dijiste.
- ¿Y has tomado una decisión ya?
- Todavía no.
- Bueno, no te preocupes. Hoy cojo un avión hacia Berlín y volveré mañana por la noche.
- Ah, es verdad. Se me había olvidado.
- Piénsatelo durante este tiempo y cuando vuelva me lo dices, ¿vale?
- De acuerdo. Buen viaje.
- Adiós, mi amor. – se despidió Jake y le dio un corto beso en los labios antes de irse.
Después de que Jake se fuera, Hermione se duchó y se vistió para irse a trabajar. Ese día solo trabajaba hasta medio día, por eso tenía por la mañana a más pacientes. Al salir de su casa se acordó de que Jake se había llevado el coche y se tuvo que aparecer cerca de San Mungo. Entró en el hospital y se dirigió a la recepción para ver si tenía ya algún paciente esperándola.
- Buenos días, Mary. – saludó a la recepcionista. - ¿Hay alguien ya esperando?
- Si. Le he dicho que fuera a la sala de espera de al lado de tu consulta.
- Muy bien. Muchas gracias.
Hermione fue hacia su consulta y después de ponerse la bata blanca, empezó a recibir pacientes. Se pasó toda la mañana atendiéndolos y no descansó en ningún momento. Como ese día solo trabajaba media jornada, tenía que recibir también a los de la tarde por la mañana. No fue hasta las doce del medio día cuando tuvo un descanso. Bajó a la cafetería a por un café y cuando volvió y pasó por la sala de espera vio que Ginny estaba allí con James.
- Ginny, hola. ¿Qué haces por aquí? ¿Estáis bien?
- Si, si, muy bien. Es que estaba cerca y he decidido pasar a saludarte. ¿Tienes tiempo?
- Ahora si. Has venido en el buen momento. – dijo Hermione dejando pasar a Ginny y a James a su consulta. - ¡Hola James! – le dijo acariciándole la cara.
- ¡Hermy!
- ¿Qué tienes muchos pacientes hoy? – le preguntó Ginny.
- Si, muchísimos. Pero ahora tengo tiempo.
- ¿Y qué tal Jake?
- Bien, hoy se ha ido a Berlín. Vuelve mañana. Asuntos de negocios.
- Siempre está viajando.
- Si, por eso ayer me pidió que nos mudásemos a vivir a Alemania. – dijo Hermione.
- ¿Os iréis a Alemania?
- Él quiere que nos vayamos. Dice que su familia va a empezar un nuevo negocio y que lo quieren como empresario.
- ¿Y tu quieres irte?
- Pues… no lo sé. Me ha dicho que lo piense y que cuando vuelva le dé una respuesta, pero es muy difícil. Yo aquí lo tengo todo. Un buen trabajo, mi familia, tu, Harry, Ron… No se si puedo dejarlo todo atrás. Jake me pide mucho.
- Oye, Herms. Yo no quiero que te vayas pero si Jake te lo ha pedido es porque debe ser importante para su carrera. Ha vivido cuatro años aquí y si ahora de repente te dice que os vayáis a Alemania quiere decir que el trabajo que le ofrecen es una gran oportunidad. – dijo Ginny. - ¿Has pensado en eso?
- Tienes razón, pero… Es que no me atrevo a irme a otro país sin conocer casi el idioma ni nada. ¿Cómo voy a encontrar un trabajo tan bueno como el que tengo ahora?
- No lo sé, Herms. Piénsatelo. Esto debes decidirlo tú. – dijo Ginny.
- Si. Gracias igualmente. – dijo Hermione y se levantó para abrazarla. - Eres una gran amiga.
- Tu también. – dijo Ginny y se separaron. – Ahora tenemos que irnos, ¿verdad James? Tenemos que ir a La Madriguera. Despídete de tu tía.
- Dios, Hermy.
- Adiós James. Adiós Ginny.
- Adiós. Cuando lo sepas me lo dices, ¿vale?
- Claro. – contestó Hermione y se quedó allí mirando como Ginny y su hijo salían de su consulta.
............................................................................................................................................................................................
Espero que os haya gustado! Dejadme vuestras opiniones sobre el primer capítulo y si os parece interesante el fic!
Publicaré el segundo en unos días!
Muchos besos!