Debo hablar blabladeses, y agradecer a mi primita linda-fea YANI (YaniitaPotter) Por betearme esto.
Bien, este escrito, para el club al cual recien ingresé. Soy la nuevita del Club Slash n.n. Y esto, es para ellas. Espero les guste!
Edito: Primer Drabble de varios!!
O o O o O
Maldito
Desde que lo vio, supo lo que era. Un maldito, un idiota maldito. Un pedante, un imbécil, un imbécil maldito.
Y ahora, justo ahora, él, lo era también. Un maldito, junto con él.
Conoce lo que siente, sabe lo que tiene, y se avergüenza por ello. Lo odia, lo odia profundamente; y sin embargo, no puede evitar pensar de la manera más indecente posible, cada vez que lo ve pasar frente a sus ojos.
Esa pose altanera, esa mirada aristócrata, ese aire de alteza que no niega, va con él.
Y de nuevo repite, es un maldito, ¡un maldito!, por lo que debía olvidarse de él, olvidarlo por completo.
Lo mira cruzar el pasillo, justo delante de sus dos “amigotes”, con esa mirada desdeñosa e indiferente. Tropieza con su persona. Ambos levantan la vista, y una sonrisa torcida se forma sobre los labios Draco.
-Tu torpeza me exaspera, Weasley – Él no dice nada, sólo lo observa, sin querer articular palabra alguna. Nuevamente, pensamientos indecentes, indebidos, prohibidos y excitantes, rondan por su cabeza. Su mente crea imágenes detalladas de un rubio, y un pelirrojo. Ambos juntos; dos malditos, juntos, en una habitación, en la torre más alta de Hogwarts, o en la muy acogedora sala de los Menesteres.
Mira al joven con más detención, clavando sus ojos azules en aquel gris helado por una fracción de segundo.
Era un maldito, así de simple.
-Maldito – Murmura en voz baja. Pero aún así, Malfoy lo escucha claramente.
-Soy un maldito – Nuevamente, esa sonrisa torcida, altanera…Y sexy.
-Me escuchaste – Repite apretando los puños. – Maldito.
Nota como el rubio abre la boca para hablar. Insulto, esperaba un insulto, como siempre.
Crabbe y Goyle tocan el hombro de Draco, y éste gira el rostro rápidamente. Snape aparece a lo largo del pasillo, yendo directo hacia el tenso cuarteto.
-¿Algún problema, señor Malfoy?
-Para nada profesor – El rubio aparta sus ojos de los azules de Ron, y observa al hombre justo a su lado.
-Bien, necesito su ayuda en la sala de pociones, ¿viene?
-Sí, señor.
Malfoy mira al pelirrojo por última vez. Como siempre, con esa sonrisa torcida, altanera…sexy.
-Nos vemos, Weasley – Se aleja, siguiendo los pasos de Severus Snape, y con sus dos guardaespaldas pisándole los talones.
Era un maldito…Al igual que él.
Un maldito, deseando a otro maldito.
Resopla fuertemente, ablandando la presión de sus puños, y empezando su camino hacia la sala común. Esos pensamientos debían parar, debían detenerse, debían controlarse.
Pero una cosa es querer, y otra cosa es poder.
Llega a la torre de Griffindor, subiendo directo a la habitación de los chicos, y tirando su mochila con ganas al suelo.
-Maldito – Se encierra en el baño, y abre la ducha. –Maldito – Se introduce bajo el agua, aún liberando fuertes resoplidos.
Era un maldito, por desear a quien no debía, un maldito, por pensar cosas que sin duda, tampoco debía.
Un maldito, al igual que Draco Malfoy; quien, sin él saberlo, también creía que Ronald Weasley era un maldito. Un maldito que lo hacía pensar cosas, que sin duda, no debía pensar.
O o O o O
Nerviosa por saber lo que piensan!!
Yanita de mi vida, gracias. y ADMITELO, te está gustando el Slash!!!!
Besotes.
BlanquitaNieves








