Harry dejó que el tema corriera al ver como Ginny se ponía más y mas incomoda con la situación. Él no podía parar de sonreír mientras la oía decir que iba a buscar a Choky.
Sabía que era una escusa para poder alejarse de él, pero no le importó y se dedicó a observarla mientras se iba.
Ginny, aunque se negaba a aceptarlo estaba muy molesta… celosa.
Rió mientras recordaba como los ojos de la pelirroja habían llameado al encontrarlo con Cho. Esa imagen no tenía precio.
Ella era buena actuando, pero Harry sabía que eso no había sido actuación. Lo sabía o al menos así lo deseaba.
Ginny se mantuvo con Sonny y Luna hasta la hora de la cena. Entendía que había metido la pata mostrándose celosa frente a Harry. Así que prefirió mantenerse alejada para evitar cometer más errores.
Su tiempo con las chicas fue muy productivo. Pasaron largo rato pensando en increíbles y muy divertidos planes para molestar a Cho, y también hablaron de los posibles chicos que podían ser el amor adolescente de Hermione. Al final, Ginny sonrió con satisfacción cuando Choky le rebeló que había visto a sus padres hablar como dos personas civilizadas.
La chica no podía creer que su semilla hubiera florecido tan rápido. Pero a caballo regalado no se le miran los dientes ¿no? Choky era feliz y eso era lo importante, porque si ella era feliz, Harry era feliz.
La cena fue muy “tranquila”. Draco se había ido a cenar a la casa del padrino de la boda (eso no le había hecho mucha gracia a Hermione y mucho menos a Pansy). A nadie parecía importarle la ausencia del rubio, todos en la mesa, con excepción de los señores Malfoy, intercambiaban miradas de sorpresa al ver que Sirius y Clara se habían sentado juntos y no paraban de hablar, poniéndose al día después de un periodo muy largo de no dirigirse la palabra.
Harry pasó la noche entera mirándolos, sin poder creer lo que veía.
-Esto ya me esta dando miedo.- Le susurró a Remus, que era el que estaba sentado a su lado.
El hombre lo miró comprensivo.
-No eres el único. Creo que hay que llamar al libro de record, esto si es algo histórico.
-No entiendo lo raro.-comentó Julian inclinándose un poco hacia delante para poder hablar con ellos.- ¿Por qué todos parecen sorprendidos?
-Los padres de Choky llevan años tratándose como perro y gato.-le explicó Harry.
-¿Choky?-frunció el seño Julian.- ¿Quién es Choky?
-Sonny, Choky es su apodo.
El chico no hizo ningún comentario, miró a Sonny al otro lado de la mesa riendo con Luna y Ginny.
***
-Ginny.- su nombre salió de sus labios al mismo tiempo que se le ocurrió decirlo.
La voz de Harry parecía cercana, un susurro en su oído que la hizo pensar que estaba soñando, otra vez.
-¿Estas despierta?
Abrió los ojos con pereza, ya eran como las doce de la noche y el sueño la estaba venciendo. Se acurrucó un poco mientras se tapaba mejor con la sabana blanca. A pesar de estar dándole la espalda, Ginny sentía a la perfección la mirada del muchacho.
-No, estoy aun dormida-susurró medio en broma. Se mantuvo muy quieta, era mejor mantenerse así, si se volteaba y lo miraba a los ojos, dudaba tener control de lo que podía llegar a pasar.
-¿Te desperté?
-Ya te dije que sigo dormida.
-¿Puedo hacerte una pregunta?
La pelirroja se estremeció al sentir aquel aliento calido chocando en su nuca.
-Dispara.
-¿Qué haces cuando quieres hacer algo, pero sabes que no debes?
La pregunta la aturdió, por un momento creyó que Harry la interrogaría por aquella merienda de mujeres que hubo en la tarde, tal vez sobre la discusión que había escuchado entre Draco y Pansy o capas quería seguir torturándola por lo que había pasado con Cho.
Pero:
“¿Qué haces cuando quieres hacer algo, pero sabes que no debes?” tal vez Harry estaba mas dormido de lo que parecía.
-Intentaría saber si eso que quiero hacer vale la pena de verdad…
-Si ¿Pero cómo?-le apremió Harry, acercándose un poco mas.
-Harry ¿Qué es lo que te pasa? ¿Qué es lo que te preocupa?
-Últimamente muchas cosas…. Pero ahora Ginny, ¿Qué harías si te importara alguien, pero tienes miedo a arruinarlo todo si te acercas demasiado?
La pelirroja no se resistió más tiempo, con más rapidez de la que le hubiera gustado se volteó, quedando cara a cara con su compañero de cama.
¡Rayos! Hasta con la poca luz de la luna que se colaba por la ventana se veía tan guapo y sus ojos brillaban de una forma especial.
Contó hasta diez para no besarlo como una poseída.
-¿Por qué tendría que terminar mal si te acercas a ella?
-En mi caso seria normal, si quiero alejar a una mujer solo debo tener una relación con ella.
Harry parecía deprimido con esa idea y a Ginny eso le partió el corazón.
-No siempre tiene que terminar así…
-No quiero perder su amistad si la cosa no resulta.
La chica lo miró a los ojos tratando de guardar la compostura. Seguro estaba hablando de alguna de sus amiguitas. Al instante sintió una opresión muy fuerte en el pecho. Que Dios la ayudara, ella solo quería que Harry fuera feliz.
-El que no arriesga no gana.
Harry se recostó boca arriba mirando el techo de su habitación embeleza.
-Tal vez… pero tratándose de mi, creo que estar lejos de ella es lo mejor ¿no crees? Así seguiríamos siendo amigos y le evitaría el sufrimiento.
Ginny lo miró con ternura.
-No te gusta.-le aseguró en un susurro al tiempo que pasaba sus dedos por una de las mejillas del fotógrafo.- En realidad la amas.
El moreno la miró con intensidad al tiempo que disfrutaba de la inocente caricia. Quedó maravillado al ver como los ojos de su amiga brillaban con la poca luz.
-¿Eso crees?
-Si, la amas pero no sabes como mantener una relación y eso te asusta.
-¿Que harías en mi lugar?-la miró a los ojos.
-Se lo diría. Le contaría los miedos que tengo…
-¿Crees que eso serviría?
-Te aseguro que si un chico me dice todo lo que tu…. Solo tendría un mejor concepto de él y… y lo mas seguro es que me enamoraría de él ciegamente.- susurró mientras se acomodaba para poder dormirse nuevamente.
-Gracias por escucharme.
-Para que están las amigas.
-Buenas noches Ginny
-Buenas noches Harry.
Pasado un rato largo Ginny se quedó profundamente dormida. Con una pequeña sonrisa, el moreno la rodeó con sus brazos, para quedarse así en pocos minutos también dormido.
***
A la mañana siguiente Harry fue el primero en despertar, todavía tenía las palabras de Ginny dando vueltas en su cabeza. Se preguntaba si pensaría igual si se enterase que estaba refiriéndose a ella.
La miró detenidamente por un momento. Se veía tan increíblemente dulce cuando estaba dormida.
Ya podía imaginarse como serian sus mañanas cuando toda esa farsa llegara a su fin. Sus despertares jamás serian iguales sin verla a ella dormida a su lado.
Se levantó con cuidado para no despertarla. Era muy temprano y prefería dejarla dormir un rato más. Antes de marcharse no pudo contener su deseo de tocarla, así que con suavidad beso su mejilla. La chica sonrió en sueños.
El sol apenas estaba saliendo, así que se sorprendió muchísimo al encontrarse a dos personas desayunando en la cocina.
Sonny y Dumbledore hablaban animadamente de temas que Harry no llegaba a entender. Cuando lo vieron entrar lo recibieron con grandes sonrisas.
-Wow ¿Te caíste de la cama, primito?
-Se podría decir que si.-le sonrió.
-Pues ven, acompáñanos.-lo invitó Sonny. El chico se sirvió una taza de café antes de sentarse en la silla qué había junto a ella.
-Como le iba diciendo, creo que tengo la idea perfecta para el guión de esa comedia romántica que quiere hacer.- dijo Sonny con una sonrisa maliciosa que Harry conocía muy bien.
-¿Ha, si? Me encantaría escucharla- sonrió el anciano.
-Bueno, el argumento es bastante simple. Un idiota con una vida muy alocada tiene una madre que quiere con desesperación un nieto. Este idiota, que podemos llamar “Daniel”, es invitado a la boda de su prima, donde su impulsiva madre invita a algunas de las ex que él mas odia, con la esperanza que vulva con alguna de ellas…
-Y Daniel para evitar eso llaga a la boda con alguna chica que hace pasar por su novia.-sugirió Dumbledore muy divertido, haciendo que Harry se atragantara con una tostada.
-Exacto.-asintió Choky al tiempo que le daba una fuerte palmada en la espalda a su primo.-Pero la cosa se pone interesante porque Daniel invita a su mejor amiga, una chica hermosa llamas ¿Bonnie?
-De la cual esta enamorado.-sonrió Albus mirando de reojo a Harry. El muchacho se ruborizó de forma violenta antes de ocultarse detrás del periódico de ese día.- Y obviamente Bonnie también lo quiere…
-Pero son tan idiotas que no se dan cuenta de lo mucho que se quieren.-La sonrisa de Choky se hizo mas ancha al ver la mirada asesina de Harry.
-¿No crees que seria una excelente idea para una película, Harry?-le preguntó el anciano con los ojos brillantes de diversión.
-Si, una película perfecta para ver en San Valentín-murmuró bajando el periódico.
Ahora sabía que Dumbledore conocía su mentira. ¡Cuando no hubiera testigos mataría a la pequeña Black!
Mientras el anciano reía por lo bajo, Harry solo deseaba que se lo tragara la tierra. Era lo suficientemente inteligente como para entender que el hombre no iba a ir con el chisme a sus padres. Pero le molestaba la situación tanto como la frase que Choky había utilizado.
“Pero son tan idiotas que no se dan cuenta de lo mucho que se quieren.”
Tal vez Ginny se había mostrado molesta ayer, pero él ya había llegado a la conclusión de que todo había sido provocado por el profundo desagrado que sentía por Cho.
-¿Y cómo terminaría la historia?-le preguntó Albus a Sonny.
La guionista se encogió de hombros y mirando a su primo, preguntó.
-¿Tu cómo crees que debería terminar?
Harry la miró con mala cara.
-Tiene que tener un final feliz ¿no? No puede ser como en la vida real.
-¿A que te refieres?
El muchacho dejó el periódico a un lado antes de continuar.
-En la vida real, lo mas seguro es que ella lo quiera solo como un amigo, y el muy idiota de “Daniel” se quede sin su amistad si se atreve a declarársele.
Sus dos acompañantes lo miraron sorprendidos. Supo que habían entendido perfectamente el mensaje.
-Pero hay muchas posibilidades de que esta chica esté enamorada de él.- insistió Sonny. Harry también captó el mensaje.
-No es muy probable.- negó el fotógrafo antes de acabar su café de un sorbo.- Esas cosas solo pasan en las películas. Con permiso, quiero caminar un rato.-sin mas que decir se levantó y salió por la puerta que daba al jardín.
-Alguien debería hablar con él para que se de cuenta de lo obvio.- suspiró Dumbledore.
-Mi padre y yo ya lo hemos intentado mil veces. Pero él es más terco que una mula.
-Se parece tanto a Julian…
Sonny soltó un bufido al escuchar aquello.
-Mi primo no se parece en nada a ese idiota.-se cruzó de brazos.
Dumbledore le dedicó una pequeña sonrisa, tratando de apagar la culpa que quemaba en su interior. El sabía que su colaborador y Sonny no se llevaban bien gracias a su innecesaria intervención al momento de conocerse.
-Supongo, pero ese chico necesita un empujoncito con urgencia. Apenas he estado medio día en esta casa y ya pondría las manos en el fuego a que Ginevra esta completamente enamorada de él.
Sonny asintió.
-Yo también, solo tuve que cruzar un par de palabras con ella para saber que lo quería de verdad.
-Lo malo aquí es que si no se lo dice podría perder la oportunidad.
-Lo se.-miró el techo desesperada, deseando que la respuesta a los problemas de su primo cayera del cielo.
De pronto miró al anciano con los ojos brillantes. Había tenido una idea perfecta.
***
Harry se quitó la remera y los anteojos antes de meterse de un salto en la piscina. Llego hasta el fondo y permaneció por un largo momento allí antes de necesitar regresar a la superficie por aire.
Quería sacarse las palabras de Choky de la cabeza, al igual que lo que le había dicho Ginny la noche anterior.
“El que no arriesga no gana.”
Él quería ganar, pero tenía mucho que perder si todo salía mal.
-Harry.
Al girar la cabeza vio una figura alta y borrosa junto a la reposera donde había dejado su ropa y anteojos.
-¿Puedo ayudarlo en algo, señor?- preguntó acercándose a la orilla.
-Me gustaría poder hablar contigo por un momento, Harry. - Sonrió al tiempo que se sentaba en una reposera. El muchacho asintió antes de salir con rapidez del agua. Se puso la remera de nuevo y se colocó las gafas antes de sentarse en la reposera junto al anciano.
-Tengo que decir que en otras circunstancias estaría muy molesto contigo.- le dijo con seriedad. Harry no dijo nada y parecía que el anciano no lo esperaba.-Pero conozco como es tu madre de insistente con el tema del nieto.
-Señor, yo no…
-Escúchame, se que tuviste una buena razón para hacer esto. Pero lo que me preocupa es que te niegas a aceptar lo obvio.- Suspiró.- Se que no me conoces, y pensaras que soy un metiche. Pero yo si te conozco Harry, te conozco desde que eras muy pequeño y se que te duele no estar con ella de la forma que quieres.
-¿Sonny lo envío, verdad?-preguntó sin dar rodeos.
-Mentiría si dijera que no.-sonrió.-Lo importante aquí es que no todos los días veo como una chica se arroja a los brazos de un hombre de la forma que lo hizo ella al verte llegar.
-Lo hizo porque estaba mi madre…
-Lo hizo porque te extraño-. El anciano lo miró un poco frustrado.- ¿Sabes una cosa, Harry? Siempre odie a los personajes idiotas que no veían lo evidente, aunque la verdad se le este refregando en la cara.
-Esto no es una película.-dijo tajante.
-Lo se, es algo mucho mejor.-Se puso de pie con una sonrisa-. Y espero ver como termina todo, así podré ponerle un magnifico final a mi historia.
Dumbledore se alejó con una gran sonrisa en los labios mientras tarareaba una alegre canción. El moreno lo observó alejarse con el seño fruncido. Estaba harto, completamente frustrado…
No quería escuchar a nadie mas decir eso. Si tenía que oírlo nuevamente, quería que saliera de boca de Ginny. A ella si le creería.
Sin poder evitarlo recordó el abrazo y el beso tan apasionado que lo había hecho volar. La manera tan magnifica como Ginny lo había recibido la tarde anterior.
También pensó los ojos llameantes de la pelirroja cuando lo encontró con Cho…
¿Cuántas posibilidades había de que Ginny en verdad se hubiera puesto celosa?
Cerró los ojos mientras dejaba que el calor del sol lo secara lentamente. Se sentía un niño tonto que se preguntaba una y otra vez si debía declararse o no.
Extrañaba los tiempos en que todo era más sencillo, cuando no tenía miedo a nada y el posible rechazo de una mujer no le producía insomnio.
-¿Harry?
Cuando la voz de Ginny sonó a su lado, Harry había estado apunto de quedarse dormido en la reposera. Al abrir los ojos y la vio a su lado con una sonrisa increíblemente dulce.
-¿Qué pasa hermosa?-le regresó la sonrisa.
-Me preguntaba donde estabas-. Lo miró sin saber que mas decir. Había ido hasta allí con el único deseo de estar a su lado, pero ahora que lo pensaba mejor, no tenía ninguna escusa para estar ahí. Nerviosa se acomodó los pliegues de su vestido rojo oscuro.
-Ven.-Harry tendió los brazos hacia ella, como un niño pequeño que quería que lo abrazaran.
Ginny lo miró aun más nerviosa.
-Es muy temprano como para ponerse a practicar. Aunque siendo honestos creo que ya practicamos suficiente.-murmuró mirando el suelo.
-No quiero practicar.-seguía con los brazos extendidos. Todo daba vueltas en su cabeza de una forma muy confusa. Pero había algo que si tenía bien en claro. La quería y necesitaba sentirla entre sus brazos.
Ginny no se hizo suplicar mucho más. Se sentó en su regazo y lo rodeó con sus brazos mientras dejaba que la abrazara con más fuerza de lo normal.
Si Harry no quería practicar, era porque en realidad había alguien por ahí que debía presenciar su show de los novios enamorados. Buscó con rapidez sus labios, una parte de ella quería arruinarle la mañana a Cho (si era ella la que los observaba) pero también tenía que aceptar que deseaba con locura poder besarlo nuevamente.
Se besaron por un largo rato, de una forma alocada, hasta que Harry abandonó sus labios y se dispuso a degustar su pálido cuello, besándolo y mordisqueándolo de una manera tan deliciosa que la dejó sin aliento.
Se mordió el labio para no soltar ningún sonido que dejara al descubierto lo mucho que estaba disfrutando ese momento. Aprovechó el instante en que sus bocas se apartaron para echar una mirada disimulada al lugar.
-¿Harry?-jadeó.
-Mmmm…
-No hay nadie aquí.
-Lo se.- respondió sin darle importancia antes de volver a besarla en los labios con ganas.
La chica se olvidó de absolutamente todo. Aquel beso tenía un sabor diferente, un sabor que le encantaba. Se sentía deseada por el único hombre que lograba dejarla tan acalorada como aturdida.
Sin aire se separaron un par de centímetros, Ginny utilizó ese momento para aclarar su mente lo mejor que pudo, tratando de recordar que era lo que le preocupaba de esa situación.
-Si no quieres practicar y si sabes que no hay nadie… ¿Por qué rayos hacemos esto?-le preguntó aún sin aliento.
Harry la miró por un momento. Pero antes que pudiera ser sincero o al menos hubiera hecho el intento de inventar alguna buena escusa, la voz de Hermione se escuchó desde la puerta de la cocina. Estaba llamando a Ginny.
-Ve.-dijo soltándola con desgano.
La pelirroja asintió antes de levantarse y caminar hacia la casa.
Para ser sincera: ¡No entendía nada! ¿Qué le pasaba? ¿Por qué la besaba de esa forma y luego la dejaba marcharse tan fácilmente?
De pronto recordó lo que una venenosa amiga le había dicho cuando estaba en el colegio. Según ella, los hombres siempre se dejaban llevar cuando estaban “acalorados”
Se sintió un poco molesta al pensar que Harry había estado así, y sencillamente la había utilizado para divertirse un rato.
“Te a utilizado desde que llegaste aquí. ¿Por qué te sorprende que también te utilice para apaciguar sus deseos?” dijo una voz en su cabeza.
No miró hacia atrás, caminó hasta donde estaba Hermione tratando de no darle mas vueltas al asunto.
Ella no era el juguete de Harry, ni mucho menos. La próxima vez le pondría un alto y aclararía un par de puntos muy importante.
Se conocía lo suficiente para saber que si no lo paraba, el amor mezclado con el deseo que sentía por él, podrían hacer que hiciera algo de lo cual se arrepentiría mas tarde…