Advierto que es una porquería y que no estoy con ánimos para escribir por lo cual no esperen gran cosa, sin embargo estoy haciendo el esfuerzo de que al menos les guste
Besos a todos los que pasen a leer
DESCLAIRME: Todos los personajes pertenecen a J.K Rowling

Caos era lo único que se podía apreciar en la vieja casa de los Weasley.
—¡Quítamela!... ¡Harry, quítamela!— Ron corría como desesperado por toda la casa, Harry corriendo tras de él para alcanzarlo y poder quitar lo que Ron tanto detestaba, Hermione quien trataba de concentrarse en acabar de leer su grueso y viejo libro de “Pociones” bufo antes los lloriqueos de Ron.
—¡Basta Ron que no me…!— Pero la castaña fue completamente sorprendida cuando sin querer, el pelirrojo se abalanzo sobre ella, tirándola en el piso, abrazándose fuertemente a ella.
—Por favor Hermione ¿quítamela!— Después de recomponerse del golpe, observo porque Ron lloraba y gritaba tanto, suspiro resignada al saber que su amigo jamás enfrentaría ese temor que sentía.
—Ya esta Ron, tranquilo— Un pequeño escalofríos recorrió la espina dorsal de Ron y al ver a la pequeña araña en el suelo, de un salto subió al sillón, la castaña no lo pudo soportar y sonrió fuertemente.
—No es gracioso Hermione, si tu estuvieras en una escoba en lo más alto que se pueda llegar, estarías peor que yo— Ella rápidamente borro la sonrisa de su rostro y fulmino con la mirada a Ron, Harry que después de un largo descanso en el que el aire llegaba a sus pulmones sonrió y suspiro aliviado.
—Otra broma de los gemelos— La castaña le sonrió al azabache y miro divertida a Ron que todavía permanecía arriba del sillón.
—Me lo suponía— Y el moreno como la castaña abandonaron la sala dejando a un Ron todavía nervioso y asustado por la araña.
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Suspiro resignada, otro año que la pasaría allí, ¿Qué se suponía que tenía que hacer?, todo era una rutina de cada año, fastidiada y enojada, decidió salir por las afueras de su grandísima mansión, recorrió los largos jardines inundando sus fosas nasales del maravilloso olor a hierva húmeda y pasto recién bañado por la fresca brisa de la mañana.
—Otro año igual ¿no?— Se dio media vuelta, al escuchar la gruesa voz de su novio. Suspiro cansada y se sentó en una de las bancas cerca del lago que en su mansión había.
—Siempre es lo mismo Draco… Quisiera hacer algo diferente en esta navidad— El le miro sorprendido y se sentó a su lado.
—Pero… ¿Qué podemos hacer?
—¿No has pensado en la oferta que nos hicieron Potter, Granger y Weasley?— El rubio abrió los ojos y la boca, pero no pudo decir ninguna palabra.
—¿Hablas enserio Pansy?— Ella le sonrió y asintió levemente con la cabeza.
—¿Qué podemos perder Draco?, mis padres murieron en manos del que no debe ser nombrado y yo, no quiero pasar otra navidad como las de los años anteriores, anda vamos, mira que pudimos limar asperezas con ellos, todo comienza desde cero— Él le sonrió con dulzura y asintió.
—Está bien Pany… Les mandare una lechuza para informarles— Ella le sonrió divertida y por primera vez en mucho tiempo feliz y lo abrazo.
—Gracias Draco.
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—¡Harry!... ¡Harry!— El azabache asomo la vista de la habitación que compartía con Ron para saber el motivo de su nombre en boca y gritos de su mejor amiga.
—¿Qué pasa Herms?— Se adelanto a preguntar el pelirrojo.
—¡Aceptaron!— Volvió a gritar la castaña, haciendo que ambos chicos se taparan los oídos con las manos— ¡Han dicho que vienen… Draco y Pansy vienen a pasar las navidades con nosotros!— Les dijo mientras les mostraba el pedazo de pergamino que el halcón de Draco había llevado a la ventana del cuarto de Ginny y Hermione.
Ellos la leyeron al mismo instante y sonrieron, a pesar de que Ron no estaba tan conforme, sabía que ellos se habían quedado sin padres, los padres de Pansy muertos por las propias manos del Señor Tenebroso y el padre de Draco cumplía la pena de muerte en Azkaban, sin nombrar que Narcissa había sido asesinada por su misma hermana Bellatrix, quien Hermione, tuvo la dicha de mandar a Azkaban y que sufriera el beso del dementor. Ya no les guardaba rencor, pero no era fácil olvidar años de humillaciones de la noche a la mañana.
—Chicos, tenemos que hacer que ellos se la pasen bien, a pesar de que todavía no están muy conformes con nosotros ni nosotros con ellos, han sufrido mucho y nos ayudaron a derrotar a Voldemort— La castaña y el pelirrojo asintieron, en ese preciso momento Ginny y los gemelos hacían su aparición.
—¿Qué ocurre Harry?— Los gemelos habían pronunciado al mismo tiempo.
—Draco y Pansy vienen a pasar las navidades con nosotros— La pelirroja asintió sin ganas y los gemelos Weasley se miraron cómplices.
—Molly ya sabe y está de acuerdo, llegan mañana al medio día, y nada de bromas… George… Fred— Los gemelos asintieron cruzando los dedos por detrás y sonriéndole a la castaña de forma dulce. Ella los miro dudosa y frunció el ceño incrédula.
—Confiare en ustedes.
—¡Bien, a trabajar!— Grito Ron, todos lo miraron y se fueron dejando a Ron con la mano alzada en un puño y con su sonrisa en el rostro marchita por las ganas de los demás.
*************************** Continuara
Espero que les haya gustado...
Besos




























