"Need the Storm: A vicis obscurum" [Dolohov/Hermione]

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Moderadores: Pam., Locurita, * Luna Lovegood *

"Need the Storm: A vicis obscurum" [Dolohov/Hermione]

Notapor Tentación Prohibida » Vie Ago 20, 2010 1:22 pm

Este fic es un regalo para el club: Hermione Granger vs/& Mortífagos

Para que no haya malentendidos, también lo estoy colgando en Superforum de fanfics allí he colgado unos capítulo más. ;) (si lo ven en otro sitio, háganmelo saber porfavor,
yo NO HE autorizado a NADIE más para colgar ninguno de mis fics en ningún sitio).


8) Espero que os guste ;)



Aviso: MUY MUY MUY HOT. Mucho lemon y muy erótico.


Resumen: Una vez más, se despertó con el sudor resbalando por su espalda, su corazón acelerando salvajemente en su pecho. Y su voz...un insidioso susurro en su cabeza.

"Eres mía, Hermione. Y no puedes luchar siempre."

Los secretos son revelados y Hermione tiene que enfrentarse a una difícil decisión. ¿Elegirá el bien o la oscuridad? ¿Se entregará a la pasión prohibida? ¿Sucumbirá a la tentación?






Astrid
Presenta:



La historia de un mortífago...
...Y de una obsesión.

Un amor lleno...
...de deseo, lujuria y tentación.

Cuando la oscuridad te llama...

...y sueñas con lo prohibido...

de nada te servirá...

...resistirte a tu destino.



¡Sed todos bienvenidos!
Aquí empieza el verdadero suplicio.











Disclaimer: Todo pertenece a J.K.Rowling.









No es la luz lo que necesitamos, ni el fuego ni el trueno. Necesitamos la tormenta, el torbellino y el terremoto.

Frederick Douglass







Prólogo

Noviembre, 1993

Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, Escocia


Albus Dumbledore carecía del brillo en sus ojos azules pálidos al mirar a su estudiante.

Minerva McGonagall se quitó las gafas cuadradas, haciendo su rostro aún más severas que de costumbre.- ¿Estás completamente seguro de esto, Albus?

Severus Snape se burló un poco.-A pesar de mi decepción, por su favoritismo hacia la señorita Granger...-Hizo caso omiso de la mirada de la profesora de Transformaciones.-También debo expresar mis dudas. Que yo sepa, nunca le había pasado esto a un nacido de muggles.

- ¿Te recuerdo que la señorita Granger no cumple los criterios conocidos?-Replicó Dumbledore.

El profesor de Pociones hizo una mueca, negándose a reconocer que el director tenía razón.-Sabemos muy poco de esos criterios, por lo que es una pérdida de tiempo seguir con esta conversación.

- Los sueños parecen resolver el debate, Severus.-replicó Minerva.

- Estás empezando a sonar como nuestra profesora de adivinación, Minerva.-replicó Snape con acritud.

- Oh, mierda. Como si esto tiene algo que ver con las ideas delirantes de ser capaz de ver el futuro.-dijo McGonagall.

- ¡Basta!-dijo la voz tranquila de Dumbledore. Ellos cumplieron la orden.-No hay otra explicación. El linaje la ha elegido y ella ha sido marcada. Somos afortunados de que él esté en Azkaban y que ella esté a salvo en Hogwarts.

- Si el Señor Oscuro regresase como todos esperamos.-señaló Snape.-Entonces será uno de los primeros en salir; y con bastante motivación, diría yo.

McGonagall se estremeció, aunque se juró que iba a seguir haciendo todo lo que estuviese a su alcance para proteger a los alumnos. El problemar era prevenir a Hermione Granger.

- No debemos decirle la verdad de este asunto a la señorita Granger.-dijo Dumbledore, haciendo que ambos profesores le miraran con sorpresa.-Bajo ningún concepto.

- No quiero traumatizarla, Albus.-dijo Minerva.-No podemos dejarla sin ninguna explicación ni advertencia.

- Lo único que haríamos sería empeorar las cosas, Minerva.-replicó Albus.-Cuanto menos sepa, mejor. Decírselo sería igual que contárselo a Harry y a Ron.

McGonagall resopló un poco por la falta de confianza a su alumna preferida.-Creo que ha demostrado ser capaz de guardar un secreto, Albus. ¿O te recuerdo lo del Giratiempo?

- Hasta ahora-bufó Snape.

Los otros dos le hicieron caso.-Es lo mejor, Minerva. Si en el futuro, esto se convierte en una amenaza mayor, avisaré a Hermione personalmente.

McGonagall suspiró, pero asintió con aprobación.

- Guardar un secreto entre nosotros tres que la incumbe.-comentó Snape con ironía y una pizca de burla.-Es posible que desees tener en cuenta la tendencia de la señorita Granger de ser una irritante sabelotodo. Sabes que ella nunca descansará hasta que descubra que hay detrás de sus sueños.

Cuanto ambos profesores se marcharon, Dumbledore lanzó un profundo suspiro. Severus tenía razón, por supuesto, Hermione podría resultar ser el mayor obstáculo para mantener este asunto en secreto. Tendría que borrar sus recuerdos. Así nunca podría saber acerca de la conexión, de magia antigua que la vinculaba a uno de los seguidores más peligrosos de Lord Voldemort. Sabía que Hermione Granger jugaría un papel clave para ayudar a Harry a superar a Tom Riddle, cuando llegase el momento. Por lo tanto, sus acciones, eran más bien éticas, y se justificaban porque servirían para un bien común.

Dumbledore sabía exactamente lo que diría Minerva, cuando le informase una vez lo hiciese; diría que Hermione Granger no se entregaría a la oscuridad. Pero sabía muy bien que todo el mundo se sentía tentado por la oscuridad, y que cualquiera podía ceder. Se trataba simplemente de una cuestión de señuelos.


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Había llegado a él hace treinta y nueve días exactamente.

La niebla causada por los años de prisión, por la soledad y el hambre constante y la frialdad, por la influencia terrible de los Dementores, despejó al instante, para ser reemplazado por una emoción que nunca había conocido antes. Sus ojos se abrieron y quedó sin aliento; su sangre se convertía en fuego líquido, su piel se sensibilizaba, su boca estaba más seca de lo normal y no veía el techo que le cubría...pero sí la veía a ella.

Sólo a ella.

Cabello castaño, salvaje. Piel cremosa, labios suaves y delicados rasgos. Él la veía, la sentía...como si estuviera en la celda con él. Su conciencia le susurraba que ella era todavía demasiado joven, y que, aunque no fuese una niña, aún no era una mujer. Pero su locura le incitaba a tenerla.

Gracias a las Artes Oscuras, aún estando encerrado podía ver lo que había en el mundo exterior, recorrer lugares sin que le viesen. Todo había empezado cuando utilizó sus poderes para espiar a Dumbledore, a Potter y a sus aliados; y entonces...la encontró.

Un conocimiento más allá de lo extraordinario, una sed de poder ilimitada...alguien afín a él.

Sus ojos se encontraron con los suyos, y, aunque no pudiesen verlo todavía con claridad, algún día lo harían, cuando él estuviese libre y ella tuviese edad suficiente.

Hacía años que no sentía esa excitación. Se lamió los labios y juró que casi podía saborearla allí, dulce, metálico y adictiva. Sentía su sangre hervir y precipitarse hacia su entrepierna, él se quejaba por la sensación de ardor, la excitación insoportable.

Él la necesitaba.

Acababa de descubrirla y ya la necesitaba.

Su gemido de anhelo se hizo eco en su celda. Entonces, recordó el año en el que había decidido estudiar Artes Oscuras. Ligeremency, telepatía y Adivinación Oscura entre otras.

El instinto lo guiaba, utilizando el poder que podía, se concentró y se metió en la mente de la muchacha, preguntándose como sería acariciar su carne desnuda y sus sensuales curvas; y disfrutaba cuando el cuerpo de ella respondió al instante. Casi podía sentir sus pezones endurecerse bajo la palma de su mano, casi podía oler la humedad entre sus muslos.

Estaba a punto de preguntarla su nombre, cuando la conexión se rompió de repente; ella había despertado bruscamente y él se había quedado acostado solo, en su celda, con su erección palpitante y los Dementores avecinándose por la puerta.

La experiencia se repitió casi todas las noches desde entonces y cada vez estaba más obsesionado con ella. Siempre deseando que fuese suya. Sin embargo, siempre se le escapaba, él estaba lejos de ella y cada vez se sentía más cansado de utilizar sus poderes.

Anhelaba probarla.

Pero esa noche era diferente, porque esa noche no podía ni siquiera observarla. Él sabía que ella estaba allí, pero no sabía porqué, algo le impedía utilizar las Artes Oscuras. Sabía que había alguna especie de magia que se lo impedía y no era El Señor Oscuro.

Quienquiera que fuese, él lo encontraría y le enviaría una oleada de Crucius y Sectusembras.

Nadie le impedía reclamar lo que era suyo.
Última edición por * Luna Lovegood * el Dom Dic 18, 2011 3:01 pm, editado 12 veces en total
Razón: Para adaptar el título a las reglas del foro.


Un barco no es sólo una cubierta, un mástil y un par de velas. Una nave es, lo que La Perla Negra representa, es LA LIBERTAD.



Mi fic: Need the Storm: A vicis Obscurum (Antonin Dolohov/Hermione Granger)
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Miiss Magiic » Vie Ago 20, 2010 2:23 pm

WOOOOOOLA ASTRID...

Me ha gustado bastante el prologo, no lo puedo creer, escribes fenomenal bella y eso me encanta, de por si que casi no hay fics sobre estos mortifagos, pero los que he leido son sumamente maravillosos y el tuyo promete bastante...
Me gusta bastante, otra personita que se suma a la idea de apoyar nuestro lindisimo club que esta un poco olvidado...
Ummmm supongo que el que se encuentra en la prision de Azkaban es Antonin ¿no?...
Bueno, me gusta y me gusta como relataste el deseo y la sed de saciar en Hermione toda esa pasion que mantiene contenida dentro de su cuerpo, aunque si yo no supiera queine es me daria miedo tener ese tipo de sueños :oops: ;) :lol: :!: :!: :!:
Y la interferencia por el que la persona que esta en Azkaban no pueda volver a utilizar sus poderes con Hermione es por Dumbledore ¿no?... Le iba a borrar sus sueños a Hermione, bueno o mas bien eso entendi yo 8) :lol:...
Me ha gustado bastante y ahora ya espero mas que impaciente el primer capitulo...
Ojala pronto vuelvas de verdad que me ha encantado...

PD: Wiiiii fui primeras :!: :?: :!: :roll: :D ;) :mrgreen:
Cuidateme mucho bella y te mando 1000 de saluditos, besitos y abrasitos....

°°°Diana°°°
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Tentación Prohibida » Sab Ago 21, 2010 9:44 am

Hola Diana :D que bueno tenerte por aquí :D te dedico este capítulo. :D Gracias por ser mi lectora, :D




Capítulo 1: Maraña de espinas



Noviembre de 2005

Londres, Inglaterra



Las palabras del libro. Tan fascinantes e inquietantes, penetraban en la mente de Hermione mientras lavaba en la cocina.

"Luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi pecado, mi alma."

Miró el plato que estaba lavando. Siempre puedes encontrar un asesino en cualquier parte, incluso en una prosa elegante. Después de colocar hasta el último de los platos, lavados siempre a la manera muggle, se secó las manos con la toalla. La miró fijamente. Tenía dibujados muchísimos serafines, elegantes, con hermosas alas. Y en medio de todos ellos, había uno enredado en una maraña de espinas.

Como de costumbre, su ensoñación intelectual fue interrumpida. En ese caso, por la ruidosa llegada de su mejor amigo y antiguo compañero de habitación.

- ¡Hermione!-casi gritó Ron. Ella hizo una mueca, por haber perdido la poca tranquilidad que poseía en su apartamento. Ron aún parecía considerarlo como su piso, a pesar de que se había mudado hace años, cuando se casó.

Bueno, al menos había dejado de utilizar el diminutivo Mione.

- ¡Estoy en la cocina, Ron!

Cuando él entró en el cuarto, su rostro se iluminó y mostrando una sonrisa, que le llegó hasta los ojos, la dió un beso en la mejilla y la hizo girar por toda la habitación. Hermione sonrió, incapaz de estar molesta ya que hacía demasiado tiempo que no lo veía tan emocionado.

- ¿Qué pasa?-preguntó Hermione.

- ¡Los Preit Chans ganaron!-informó Ron entusiasmado.-¡Les hemos ganado a los Puddlemere! Pero no le digas a Oliver que te lo he dicho. ¿Sabes lo que eso significa? ¡Van a ser los campeones este año!

Hermione se estremeció ligeramente ante la mención de Oliver, pero lo ocultó bebiendo de su taza de té frío.

- ¡Es maravilloso!-dijo Hermione.-Pero por la forma en la que actuabas, había pensado que alguien estaba embarazada, y no en Quidditch.-bromeó arrugando ligeramente la nariz.

- Nah.-negó Ron.-Sólo lo esperan George y Angelina, por lo que tengo entendido. Todavía no ha vuelto a haber ninguna boda ni compromiso.

La miró. Hermione ahogó un suspiro. Hace dieciocho meses que ella y Oliver Wood se habían hecho novios en una de las fiestas a las que Ginny le había insistido para que asistiera. Supuestamente, Oliver se había enamorado de ella desde que bailó en la boda de Ron y Luna varios meses antes, pero era demasiado caballero para acercarse a ella ya que había asistido con otro acompañante. Su romance con Theodore Nott fue de corta duración; ya que poco tiempo después, comenzó a salir con Oliver, que se había visto obligado a retirarse del Quidditch debido a las lesiones de la Batalla de Hogwarts. Rápidamente se convirtió en el entrenador más joven de las historia de las Flechas de Appleby, pero aún tenía una debilidad por su viejo equipo de Puddlemere Unidos.

Hermione se había sorprendido mucho de que el muchacho se acordase del Quidditch más que Ron. ¡Qué maldita obsesión! Pero Oliver no sólo era guapo, encantador, inteligente, culto, valiente y realmente amable. Habían estado saliendo como novios durante tanto tiempo, que Hermione dudaba en tener una relación seria y había rechazado las sugerencias de Oliver de mudarse mínimo tres veces al año. Aunque él se entusiasmase con la idea, no podía darle falsas esperanzas.

¡Pero es que era un agobio estar constantemente escuchando de Molly comentarios sobre anillos, bodas, niños..!

Ya habían pasado cinco meses desde que Oliver se había marchado, pero ella seguía estando en su piso, aunque estuviese sola. Harry y Ron estaban haciendo sus vidas, aunque se veían con frecuencia. Más tarde, los rumores sobre bodas, anillos y niños estuvieron en su máximo apogeo sobre todo en la prensa y en las conversaciones con sus amigos. No ayudaba nada el hecho de que casi todo el mundo a su alrededor había encontrado pareja y muchos de ellos habían comenzado familias.

Bill Weasley y Fleur Delacour con tres hijos.

Seamus Finnigan y Lavender Brown se acababan de casar.

George Weasley y Angelina tenían un hijo y esperaban gemelos.

Lee Jordan comprometido con Katie.

Harry Potter y Ginny Weasley tenían un hijo.

Ron les había informado de que él y Luna estaban tratando de tener un hijo.

Pero a pesar del entusiasmo de los demás, Hermione no estaba conforme con la idea. No es que estuviese en contra del matrimonio, ella siempre había planeado casarse y tener hijos. Es sólo que siempre había sido demasiado romántica y se había imaginado y anhelado la pasión secreta, prohibida, luchar contra el mundo, lujuria, peligro, pasión.

Pero esa no era la relación que tenía con Oliver. Aunque se preocupase profundamente por los demás, tuviesen mucho en común y el sexo fuese excelente, algo la contenía por completo y la impedía unirse a él.

- Así que...-Ron rompió el silencio extrañamente incómodo.-Queríamos salir esta noche para celebrarlo. Harry nos ha reservado una habitación en el Leaky y han dejado a James con mis padres.

Hermione se mordió el labio.-No sé, Ron. Hoy no tengo ganas de fiesta.

- ¡Pero tienes que ir!-se quejó Ron.-¡Los Preit Chans han ganado, Hermione! Y esto hay que celebrarlo a lo grande. Oliver está fuera de la ciudad, pero eso no significa que no puedas divertirte.

Una de las cosas que Hermione había aprendido en el año que trabajaba para el trato equitativo de los elfos domésticos y los hombres lobo, era que uno siempre tenía que elegir sus batallas. Y ella no iba a ganar esta.

- Muy bien, iré.-contestó Hermione.-Pero primero tengo que ir a bañarme.

- ¡Por supuesto! Te esperamos a las siete.-dijo Ron antes de irse.-¡No llegues tarde, Hermione Jane Granger!

- ¡Claro que no, Ronald Bilius Weasley!-respondió Hermione en el mismo tono.

Él sonrió al escuchar su tono mandón.-Sonríe.

Cuando el pelirrojo desapareció por la chimenea, Hermione se dirigió al baño. Tan pronto como ella se sumergió en la bañera, su mente rememoró los pensamientos sobre Oliver, el matrimonio y la familia. ¡Era realmente extraño! Ahora que ella lo pensaba seriamente, tenía fobia al compromiso. Ambos se amaban, se llevaban bien, habían terminado sus carreras con éxito, querían las mismas cosas...¿pero qué la pasaba exactamente?

Cuanto más trataba de razonar consigomisma sobre el asunto, más tensión acumulaba. Pero no lo podía evitar. Una parte instintiva le decía que no quería casarse con Oliver. ¡Pero no era posible!

Entonces, una mirada de unos ojos negros aparecieron en su mente. Esa mirada...la había visto en el maldito Departamento de Misterios en su quinto año, y desde entonces...no se la había podido sacar de la cabeza.

La mirada de un mortífago.

Hermione negó con la cabeza, deshechando esos pensamientos extraños. Aunque le ocurría de vez en cuando; no importaba si estaba despierta o dormida. Esa mirada...rondaba en sus pesadillas, e incluso a veces, se imaginaba su cuerpo, sus caricias, sus besos.

Pero pronto recordaba la batalla final contra los mortífagos y contra Voldemort. Como ella había ido corriendo a ayudar a Ginny que estaba siendo atacada por la perra de Bellatrix Lestrange.

La pasión te llama, Hermione. El deseo te consume. La lujuria te guía. La oscuridad te atrae. El peligro es lo que ansías. La tentación te llama. Y no puedes luchar contra ellos todo el tiempo.

Era extraño que recordase claramente esas palabras. La guerra de Hogwarts fue caótica, pero ella lo recordaba tan vividamente de todo, que hasta le daba pavor por las noches. Se acordó de como Hagrid llevaba lo que creía que era el cadáver de Harry, las sensación que la invadió al verlo inerte, pensaba que no podía estar muerto. El pánico la invadió y apenas encontró las fuerzas para respirar. Casi ver morir a Harry para salvar tantas vidas; Lavender luchando, Neville masacrando a Nagini, luchando contra Bellatrix...las maldiciones que casi dan a Fred, Remus, Tonks, Colin y Padma, pero que afortunadamente hoy siguen vivos. Y por último, la derrota de Voldemort.

Pero esas palabras, fue las que pronunció uno de sus contrincantes. Un mortífago. ¿Porqué las daba tanta importancia? Había sido una interacción muy peculiar, de eso no cabía duda. Por aquel entonces, Hermione pensaba que se trataba de un loco.

Y no era la primera vez que Hermione maldecía a Albus Dumbledore por sus constantes secretos y maquinaciones. Por creerse Dios.

[hr] [hr]

El hotel Leaky Cauldron estaba en penumbra y lleno de ex-alumnos de Hogwarts. Ron y Harry habían reunido una gran cantidad de viejos amigos, que normalmente, Hermione se alegraría de ver. Pero hoy encontraba sus sonrisas y conversaciones demasiado tensas. Granger nunca se había considerado buena con la interacción social, siempre había encontrado dificultades para hacer amigos, incluso cuando era pequeña; y cuando se sentía estresada y cansada, como estaba ahora, era muy difícil seguir aparentando.

Gracias a Merlín, sus amigos parecían conocerla lo suficiente como para saberlo, por lo que la rescataron de las manos de un grupo de borrachos que pertenecían al ED.

- ¿Cuánto tiempo estarás fuera?-preguntó Harry cuando ella terminó de explicarle que la habían obligado a asistir a una conferencia en Estados Unidos.

- Una semana, aunque estoy seguro de que sólo se necesitan tres días.-Ella rodó sus ojos.-Realmente creo que mi jefe solo quiere ir a las famosas fiestas de Los Angeles."

- Bien-dijo Ron con aprobación.-Necesitas divertirte.

Ella le dio un codazo en las costillas juguetonamente.-Sólo por eso, cuando regrese me tienes que invitar a comer.

Harry dejó escapar un suspiro entrecortado, como si de verdad estuviese irritado.-Muy bien. Voy a revisar mi agenda y ver que hueco te puedo hacer...

- ¿Perdona?-Hermione rodós sus ojos.

- Sí.-Ron movió las cejas.-Y tendrás que contarnos todas las cosas traviesas que hiciste con tu jefe en la ciudad del pecado.

Harry se burló.-Estás hablando de Las Vegas.

Hermione cruzó los brazos sobre su pecho y le dio sus mejores amigos una mirada juguetona.-Me pregunto qué pensarán Ginny cuando les cuente que estáis preguntándome sobre la vida amorosa de mi jefe.

Harry palideció un poco.-No lo harías.

-Bueno... pensándolo bien... sería una vergüenza terrible para el departamento de Aurores el numerito que te montaría.-se burló Hermione.

- Tu preocupación por nuestro bienestar es conmovedor.-comentó Ron con sequedad. Ella se rió.

- En serio, Hermione.-dijo Harry poniéndose serio.-Realmente creo que sería bueno que te relajases un poquito.

- ¿Qué quiere decir, Harry?-dijo Hermione.-Estoy bien.

- Has estado estresada desde que Oliver se fue y con toda la charla del matrimonio que te implantó mi madre.-afirmó Ron con su franqueza característica.

Hermione dio un respingo. -Bueno...eh...

Harry sonrió para tranquilizarla.-Quiero saber si quieres hablar de ello.-Algo parecía habérsele ocurrido de repente y la dió una mirada un poco incómoda.-A menos que...tenga algo que ver con el dormitorio...porque eso sería...un poco incómodo.

- Harry, créeme.-dijo Hermione mirándole fijamente.-Puedo tener esta conversación con Ginny si te sientes incómodo.

Ron hizo una mueca ante la mención de su hermana pequeña y el sexo.-En ese caso, voy a ir a buscar una copa.

- ¿Cómo está mi ahijado?-preguntó Hermione cambiando de conversación.

- No para de llorar.-admitió Harry.-Ginny y yo no dormimos y estamos un poco estresados. ¿Porqué es malo hacer un hechizo silenciador en su cuarto para que podamos dormir unas cuantas horas?

- Es inhumano, aunque comprensible.-Hermione se encogió de hombros.-Por otro lado ¿quién soy yo para decirlo? Yo no soy madre.

La última parte la dijo con voz débil. La última vez que había visto a Sirius James Potter había sido cuando ella y Oliver habían accedido a cuidarlo para que Harry y Ginny pudieran salir a cenar.

[hr] [hr]

- No, no...tienes que...Oliver, sujétalo así. ¡Apóyale la cabeza!-dijo Hermione cogiendo al bebé.-¿Ves?

- ¡Lo estaba haciendo bien!-sostuvo Oliver, un poco petulante. "Hice esto con mi hermana pequeña, gatita.

Como siempre, Hermione rodó los ojos.-No me digas.

- Realmente no es tan diferente a coger una Quaffle.-dijo Oliver poniendo una mirada juguetona. Hermione supo que estaba bromeando.-Sabes que me encanta.-extendió una mano hacia el tranquilo James y cerró su pequeño puño alrededor de uno de sus dedos.-Mira esto.

Fue adorable. Hermione recordaba haber visto en San Mungo, la admiración y adoración en la cara de Harry cuando miró a la pequeña criatura que él y Ginny había creado. Pero ahora, las lágrimas caían de sus ojos y sonrió con alegría al ver como Oliver estaba pensando en ser padre algún día. De repente, la invadió la ansiedad.

- ¿A qué es mono?-comentó Oliver guiñándola el ojo.-Pero el nuestro será más lindo.

Hermione intentó tragarse el nudo que se había creado, junto con la sensación de incomodidad en su garganta.-Claro que sí.

[hr] [hr]

La voz de Harry la hizo regresar de su ensoñación.-¿Hermione? ¿Estás bien?

- Sí. Lo siento.-contestó la castaña.-Sólo estoy... un poco distraída últimamente.

- ¿Es por tus padres?-Preguntó Harry con simpatía.

Ella sabía que él estaba tratando de ser compasivo, pero Merlín, eso era lo último en lo que necesitaba pensar.

Sus padres nunca la habían perdonado completamente por hechizarles sus memorias y darles una nueva vida en Australia durante la guerra. Lo habían considerado una muestra de desconfianza hacia los Muggles. Según ellos, ella ya no pertenecía a su mundo. Estaban furiosos porque no se lo había contado y no les había permitido ayudar. Pero lo peor fue que la trataron de inmoral, al decirle que había abusado de la magia al manipularles las mentes; como afirmó su madre. Según su padre, había dejado que el fin justificase los medios.

Hermione quería defenderse al decirles que ella estaba asustada de quedarse sola y que estaba desesperada, y no podía permitirse el lujo de preocuparse por ellos cuando tenía demasiadas cosas en las que preocuparse y que temía perderlos a ellos también. Aunque también tenía miedo de que ellos tuviesen razón. Ella había sido demasiado cruel. Sus acciones al mantenerlos fuera del peligro, habían sido incorrecta, inmorales y poco éticas.

Pero tal vez estaban equivocados. Manipular la memoria de la gente no era del todo malo si se podía justificar. Eso era lo que las personas racionales exigían. Eso era algo en lo que ella creía. Y a veces, quería gritarles que no era fácil ser éticos cuando había una guerra en medio donde tus mejores amigos podrían haber muerto y haber ganado el genocidio. Sólo se limitó a elegir entre el menor de los dos males.

Sin embargo, más tarde recordó que "por el bien mayor" había sido la disculpa que Dumbledore utilizaba para defender muchas de sus acciones moralmente dudosas. Un ejemplo era asociarse con Grindelwald, que quería gobernar a los muggles.

Las buenas intenciones, podían allanar el camino al infierno.

"¿Quién decide lo que es el bien mayor, Hermione?"

Tras un largo periodo de tiempo, sus padres y ella habían empezado a recuperar su relación. Pero todavía no era la misma que antes, a veces se preocupaba porque creía que ya nunca volvería a ser igual.

- ¿Hermione?-preguntó Harry preocupado.

- No, Harry.-respondió Hermione.-No tiene nada que ver con mis padres. Sólo he estado demasiado estresada ultimamente.

Por no hablar de su pánico a su relación con Oliver.

Ron volvió con las bebidas y acompañado de Ginny y Luna. Hermione se reprendió mentalmente.

¿Qué la estaba pasando ultimamente? Es cierto que había tendio dudas sobre su relación con Oliver. ¿Pero porqué todo el mundo se preocupaba como si de verdad la estuviera pasando algo? ¡Casi tenía un ataque de ansiedad por cualquier cosa!

Era muy desconcertante, especialmente para alguien que siempre se había enorgullecido de su fuerza mental. Siempre había sido capaz de manejar su estrés, bueno...excepto durante su tercer año, cuando tiró la bola de adivinación y dejó la clase de Trelawne. Pero eso había sido el resultado de una abrumadora carga de trabajo, viajes frecuentes en el tiempo, el ataque de Buckbeak, las peleas con sus mejores amigos, un 'asesino' suelto, Dementores en Hogwarts... una acumulación de presión, estrés, culpa y disminución considerable de horas sueño y descanso...y por las pesadillas.

Después de acudir a Dumbledore, las pesadillas se habían detenido, pero ella también había olvidado qué era lo que la perturbaba tan profundamente. Ya no se acordaba de nada.

Fuera lo que fuera, era lo suficientemente potente para ponerla nerviosa, y sospechaba, que Dumbledore había utilizado un hechizo desmemorizador con ella.

¡La manipuló, deshizo sus recuerdos! Ese maldito bastardo arrogante.

No tenía ni idea de porqué un temor similar la estaba afectando ahora, sobre todo, porque el tema actual no tenía nada que ver con el de entonces.

- ¡Atención!-dijo la voz de Dean Thomas lo suficientemente alto como para que toda la sala guardase silencio.-¡Silencio todo el mundo! Acabamos de recibir información de una fuga en Azkaban. Se han escapado varios mortífagos, no tantos como en 1996 y 1997 cuando se escaparon la mayoría de ellos. Los fugitivos son, Augustus Rookwood, Rabastan Lestrange, Alecto Carrow, Avery Carrow, Goyle, Walden Macnair y Antonin Dolohov.

- Maldita sea.-murmuró Ron.

Hermione se sentía igual.-Joder.


Un barco no es sólo una cubierta, un mástil y un par de velas. Una nave es, lo que La Perla Negra representa, es LA LIBERTAD.



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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Chica de Ipanema » Sab Ago 21, 2010 9:58 pm

Tiene una pinta muy muy buena... Espero por más!
Besos :)
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Miiss Magiic » Dom Ago 22, 2010 5:04 pm

WOOOOOOOOLA Astrid

Dios mio fuga en Azkaban...
Por dios Antonin ha salido :o :shock: si :!: :!: :!: de por si tu fic me encanta a mas no poder y ahora con la fuga y todo esto me gustara mucho mas...
Es demasiado tentador y excitante, ufff me ha encantado :D :mrgreen:...
WOOOOOOOOOW maravilloso y mas porque me lo HAZ DEDICADO :D :mrgreen: :!: :!: es doble de felciidad para mi :lol: 8) :!: :!: :!:
Gracias amiwa y ya veras, vas a tener mas lectores, te los mereces, escribes fenomenal y esto esta mas que ardiente...
Jamas en mi vida me imagine a Hermione con Oliver :shock: :o eso fue demasiado desprevenido para mi, pero me gusta, Oliver a donde se ha ido, dices que son 5 meses que no esta al aldo de Hermione ¿no?... Es por trabajo o se pelio con ella... Ummm
Bueno... Esto me dio mas que risa :lol:



Tentación Prohibida escribio:

Harry sonrió para tranquilizarla.-Quiero saber si quieres hablar de ello.-Algo parecía habérsele ocurrido de repente y la dió una mirada un poco incómoda.-A menos que...tenga algo que ver con el dormitorio...porque eso sería...un poco incómodo.

- Harry, créeme.-dijo Hermione mirándole fijamente.-Puedo tener esta conversación con Ginny si te sientes incómodo.

Ron hizo una mueca ante la mención de su hermana pequeña y el sexo.-En ese caso, voy a ir a buscar una copa.



:lol: :lol: :lol: :lol: :lol: :lol:
Eso estuvo sumamente bueno, pero dios, algo incomodo, digo son sus mejores amiwos, casi sus hermanos :lol: y no hay de que preocuparse ¿no?... Bueno, es entendible, es completamente algo incomodo ante hombres con mujeres, pero bueno me encanta ese trio...
Ummmmm Astrid amo tu fic y amo tu historia, asi que por mi ya sabes que me tendras aqui siempre...
Me ha fascinado y ahora mas que impaciente espero la siguiente actualizacion...
Te me cuidas mucho y te mando 1000 de besitos, saluditos y abrasitos...

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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Tentación Prohibida » Dom Ago 22, 2010 8:31 pm

Chica de Ipanema: ¡Bienvenida! Gracias por pasarte por mi fic :D y dejar review. :)


Diana: ;) gracias, me voy a sonrojar amiga :D si el primer capítulo te está pareciendo tentador y excitante, aún no has visto nada :lol: en este fic voy a poner toda mi perversión mental, :lol: voy a intentar crear un fic superhot de esta pareja, :lol: no sé si lo voy a conseguir, pero por lo menos lo voy a intentar :D :lol: Lo de Oliver fue algo que se me ocurrió sobre la marcha, pero todavía va a haber una cantidad enorme de sorpresas :lol: gracias por postear. Yo también creo que tú eres una gran escritora, y ¡ya verás! Tu fic sobre Hermione & mortífagos también va a tener muchos visitantes :D de por sí son parejas que llaman la atención, aunque haya poquísimos fics sobre ellas.
Espero que te guste este capítulo. Gracias por pasarte por aquí. Nos leemos 8)








Capítulo II: Sombras y Fuego


Después de la derrota de Voldemort, el nuevo Ministro de Magia Kingsley Shacklebolt había querido hacer todo lo posible para evitar que la historia se repitiese. Por lo tanto, lo que quedaba de la Orden del Fénix y el Ejército de Dumbledore no fueron totalmente disueltos. Más bien, se decidió que continuaría operando junto con los rangos superiores de la Secretaría, vigilando cualquier cosa o cualquier persona relacionada con las Artes Oscuras. Los miembros de mayor rango se reunían dos veces al año, y no había habido una reunión de emergencia desde el frustrado intento de asesinar a Harry en 1999.

Hasta ahora.

El número 12 de Grimmauld Place hacía tiempo que había sido abandonado por la Orden como lugar de reuniones. Harry lo heredó de Sirius y se lo regaló a Andromeda Tonks, y ella, a su vez, se lo dió a Remus y a Tonks como dote de bodas. De todas formas, si Andromeda no se hubiese casado en secreto con un hijo de muggles, la casa habría sido suya de todos modos, y la casa de Tonks había sido destruida durante la guerra.

La Madriguera tampoco era lugar de reuniones, porque mucha gente sabía de su existencia.

Angelina Weasley o Angelina Johnson, su nombre de soltera, había heredado una casa en Birmingham muggle de su abuela hace varios años. Aunque el resto del barrio muggle creía que la casa fue derribada, en realidad estaba oculta para la gente no mágica. La seguridad era muy importante, por eso decidieron reforzar el vidrio, e instalar un Chivatoscopio, sin acceso de red Flu. Además, las salas contenían hechizos para causar daños terribles a todos los que no fueran identificados mediante una prueba sanguinea, como miembros de la Orden.

- Obviamente, nuestra principal prioridad es seguirles la pista.-dijo Kingsley, después de que Ron informase sobre la fuga de Azkaban.-Después, creo que sería prudente discutir posibles cambios en el sistema de seguridad de Azkaban.

- Ron, Lee y yo podemos ayudar en la investigación de los aurores.-informó Harry.-El jefe del departamento no quiere que ninguno de nosotros participemos, porque al parecer, tenemos asuntos personales con todos los mortífagos fugados.

- Mandaros a Ron y a tí, sería una negligencia por mi parte.-señaló Kingsley.-Pero puedo mandar al Sr.Jordan sin ningún problema, ya que no es tan conocido como vosotros. Mientras tanto, debemos comenzar por vigilar todos los parientes y aliados de los fugitivos. Lo ideal sería adelantarnos a los movimientos de los mortífagos.

- Eso va a ser demasiado difícil.-señaló Ginny.-¿Tenemos recursos para eso?

- Tenemos los fondos para pagar las investigaciones privadas.-dijo Angelina.

- Puede que tengamos otra opción.-sugirió Hermione mirando a Luna.-Sabes que los hechizos del Departamento de Misterios dejan que los dispositivos muggles funcionen con magia ¿verdad?

La bruja rubia asintió pensativa.-Sí. La alteración de los dispositivos muggles pueden ser útiles para detectar especies a las que les gusta esconderse. Sobre todo a los Snorkacks.

- Um...bien.-dijo Hermione.-Pero también podemos configurar el equipo de vigilancia de esos lugares para que vigilen desde puntos estratégicos y nos avisen rápidamente si hay algo sospechoso.

- Brillante.-murmuró Fred. Los ojos le brillaron de una manera que significaba que estaba considerando la posibilidad de muchas otras maneras de utilizarlos.-Si Hermione se va a América, Angelina, George y yo te ayudaremos, Luna.-cuando Hermione le fulminó ligeramente con la mirada, él sonrió.-Pero si quieres, Hermione, puedes ayudarme a adaptar esos sistemas en mi tienda.

- Genial.-dijo Hermione con ironía.

- También tenemos que proteger a aquellos que podrían estar en peligro por los mortífagos.-dijo Molly.-Podrían buscarlos por venganza.-miró con preocupación a varias parsonas de la sala, luego frunció el ceño y miró su reloj.-¿Dónde está Percy?

- Seamus Finnigan fue fatalmente herido por Amycus Carrow.-recordó Ron.-Supongo que la perra de su hermana lo buscará.

- Bueno, yo maté a Rodolphus Lestrange.-informó Kingsley.-Hestia Jones mató a Avery Carrow.

- Puedo enviarla una lechuza.-se ofreció McGonagall, ya que ella era una de las pocas personas que todavía estaban en contacto con la bruja. Hestia Jones se trasladó a Nueva Zelanda después de la Guerra.

- Necesitarán buhos.-dijo Fleur.-Hay que vigilar El Callejón Diagon.

- Y Knockturn Alley.-agregó su marido. Se escucharon pasos desde el vestíbulo y Molly lanzó un suspiro de alivio.

- Ese debe de ser Percy.-dijo Molly.-¡Gracias a Merlín!

- Por favor, perdonar mi tardanza.-dijo Percy rígidamente mientras caminaba.-Pero he tenido una visita de un inusual Lucius Malfoy aterrado y al borde de un ataque de pánico. Insistió en hablar con vosotros, pero le ordené que esperase y, si estáis de acuerdo, regresaré a mi oficina y volveré con él.

- ¡Maldita sea!-declaró Ron con vehemencia.

- ¡Ron!-Replicó Molly con desaprobación.

- Estoy de acuerdo con él, Molly.-proclamó Arthur.-Malfoy no es digno de confianza, por mucha información que nos facilitara.

Neville tomó la palabra con algo de timidez, pero tranquilo y con la confianza que había ganado desde que se unió al ED y luchó contra Voldemort.-Tal vez no, pero podría ser una fuente de información muy útil.

- Tiene razón.-admitió Hermione, y pronto, Ginny, Bill, Luna y McGonagall la apoyaron, para sorpresa de todos.

- Al final, los Malfoy se cambiaron de bando.-dijo Harry finalmente, exasperado.-Aunque fuese por interés propio, pero lo hicieron. Los mortífagos terminaron en prisión y Lucius quedó en libertad. Narcisa engañó a Voldemort. Es cierto que ninguno luchó en la Batalla de Hogwarts, pero nos dieron todo tipo de información para evitar Azkaban. Tanto Lucius, como Narcisa y Draco, son considerados traidores, al igual que Karkaroff, y todos sabemos lo que le pasó a ese pobre diablo. Creo que Lucius está aterrorizado y nos está pidiendo ayuda porque quiere seguir viviendo su miserable existencia.

- Aparte de su mal lenguaje, señor Potter.-comentó McGonagall.-Creo que tiene razón.

El debate se sometió a votación, y se decidió admitir a los Malfoy...aunque debían firmar unos papeles, redactados y hechizados por Hermione, para que nunca hablasen de nada que involucrase a la Orden, porque no existía de forma oficial. Las consecuencias de hacerlo, serían peores que la cara marcada de Marietta Edgecomb.

Lucius, Narcisa y Draco Malfoy estaban tan impecables como siempre. Vestidos regiamente. A pesar de la ansiedad, en sus rostros mantenían su imagen aristocrática. A pesar de sus muchos defectos, Lucius había demostrado en el último momento, valorar a su familia por encima de todo y estar muy preocupado por su esposa e hijo. Draco también tenía una nueva esposa de la que preocuparse. Pansy Parkinson.

- Dolohov es el líder, no hay duda.-Lucius habló en el mismo acento frívolo que utilizaba siempre.-Lestrange es el segundo al mando, por ser el mortífago de mayor confianza del Señor Oscuro; pero Dolohov es mucho más inteligente y temido entre las filas del Imnombrable.

- ¿Crees que objetivo específico?-preguntó Arthur, mirándolos tenso por el esfuerzo de hablar con cortesía.

- ¿Además de escapar de la cárcel?-Prosiguió Lucius con sarcasmo.

- Sabes lo que quiero decir.-dijo Arthur.

Draco rodó los ojos y habló antes que su padre.-Si estás preguntando si Dolohov planea algo loco, como la resurrección del Señor Oscuro, la respuesta es no.

- Bueno, eso es imposible.-se burló Hermione, y levnantó una ceja cuando su antiguo rival de la escuela la fulminó con la mirada.

- Es cierto que en el grupo que escapó está formado por los más fanáticos.-explicó Lucius.-Pero Rabastan nunca fue tan devoto o tan obsesionado como su hermano y su cuñada. Dudo que él o Carrow planeen resucitar al Señor Oscuro, aunque es lógico que quieran venganza por la muerte de sus hermanos.

- ¿Pero crees que simplemente quieren huir del país?-en la voz de McGonagall había un matiz de burla. Ambos Malfoy le dieron una mirada penetrante.

- Los mortífagos tienden a ser muy orgullosos.-respondió Lucius.-Sin embargo, su temor de regresar a Azkaban puede ser más fuerte que cualquier deseo de venganza. No apostaría por ello. Por otra parte...Dolohov siempre ha sido muy difícil de predecir. Rookwood también.

Cuando la reunión finalmente llegó a su fin dos horas más tarde, Minerva McGonagall se frotó las sienes, con el deseo de una poción para el dolor de cabeza. Tenía que advertir a Hermione inmediatamente. Buscó con sus ojos a su alumna predilecta y sintió un temblor de miedo cuando pensó que esa brillante y vivaz bruja podría ser dañada. No era la primera vez que deseaba no habérselo ocultado, pero ya no había medidas para mantener a Antonin Dolohov en la cárcel, donde debía estar. Tan sólo esperaba, que Hermione no la odiase cuando se enterase de la verdad. Con decisión, McGonagall se adelantó para hablar con ella, pero una mano en el hombro se lo impidió.

- ¿Puedo hablar contigo, directora?

[hr] [hr]

El señor Parkinson era un manojo de nervios al verse rodeado por los fugitivos de Azkaban. Intentaba no mostrar miedo, pero por las sonrisas que le enviaban sus excompañeros, sabía que no estaba funcionando.

- ¿Algo más?-preguntó el padre de Pansy.

La figura de las sombras le miró con sus penetrantes ojos oscuros, y el señor Parkinson se vió paralizado por el miedo, sentimiento muy parecido al que experimentaba un ratón al ser devorado por una serpiente. Esos ojos parecían insondables, sin alma. Eran los ojos de la misma muerte.

- Tengo una carta.-dijo al fin, con una voz profunda y frívola, con un acento casi imperceptible.-Que debe ser entregado en un lugar donde ni siquiera los búhos se atreven a volar. ¿Puedes entregarla por mí, Sr. Parkinson?

Parkinson sintió un escalofrío de terror recorrer su espina dorsal cuando leyó la dirección, pero sabía que una negativa no era ninguna opción. Incluso si él no enviaba la carta, llegaría de todas formas. Y no estaba dispuesto a enemistarse con Antonin Dolohov.

- Si lo envías, no saldrás perjudicado.-aseguró Antonin.-Asegúrate de hacerlo mañana, Sr. Parkinson.

- Sí, señor.-respondió el padre de Pansy.

Parecía que la boca de Antonin se contrajo ligeramente en lo que parecía ser una especie de sonrisa, sus ojos eran burlones, al igual que su voz.-Puedes irte.

Antonin vió a Parkinson escabullirse como el roedor que era. Cogió una de las botellas de vino que le había traido Parkinson. La última vez que había escapado de Azkaban, trajo comida y después...se fue a buscar calor en las faldas de las bailarinas de un puticlub. Para darse un largo baño de agua caliente y afeitarse en condiciones. Pero los vencedores de la Segunda Guerra, y su maldito corazón blando, habían mejorado considerablemente la prisión, de tal forma, que había pasado estos últimos años encarcelado leyendo y haciendo ejercicio para mantenerse en forma tanto física como psíquicamente.

Y planeando, por supuesto.

Era notable lo que se podía lograr cuandolos Dementores no estaban al acecho.

Él era más fuerte que la mayoría. Todavía no había sucumbido a los gritos y las alucinaciones como Bellatrix, debido a su destreza con las Artes Oscuras; pero, sin embargo, los Dementores le afectaban de forma negativa. Podía mantener su mente intacta, mientras su cuerpo se deterioraba; eso se debía a su obsesión con cierta castaña. Ahora sabía que Dumbledore debía haber sido el que le había impedido seguir utilizando sus hechizos oscuros. ¡Maldito viejo! Pero el tiempo estaba de su lado, y ahora que ese viejo demente no estaba en el mundo, Antonin se encargaría de eliminar el hechizo de Albus.

Muy pronto.

Tomó un sorbo de su vino tranquilamente y dejó que su mente recordase. Con increible viveza, podía recordar la primera vez que la había visto, gracias a las Artes Oscuras. Por aquel entonces, él ni siquiera sabía su nombre.

Luego se encontraron en el Departamento de Misterios.

Esperaron en las sombras, donde se sentían más cómodos. Azkaban no les había tratado bien y todavía no habían sanado físicamente, pero eran más fuertes que nunca. Cuando los niños entraron en la Sala de las Profecías, sus ojos se posaron en ella al instante, como una polilla en una llama.

Sus ojos brillaban mientras la observaba, extasiado con su sola presencia.
Muchos pensamientos y emociones prohibidas por su sangre, lealtad y edad se arremolinaban en su mente. Vió como sus movimientos indicaban una personalidad meticulosa, con un toque de torpeza adolescente, y el miedo que estaba tratando desesperadamente de ocultar. Esbozó una salvaje sonrisa tras su máscara de mortífago. ¡Era una suerte que estuviese enmascarado, porque su expresión hubiese alarmado a sus compañeros!

Era extraño que ella fuese hija de muggles, pues su conocimiento y su destreza de la varita eran notables.

Viéndola cara a cara, Antonin se permitió breves visiones de ese cuerpo juvenil, despojado de toda ropa y extendida ante él, sumisa. Carne suave y desnuda, pálida contra sus sábanas color carmesí, el pelo revuelto, como una diosa. Sus ojos oscuros, brillantes y suplicándole más.

Ella buscó con su mirada entre las sombras con aprensión. Antonin sintió su polla contraerse cuando sus ojos se posaron en el área donde él se ocultaba. Era imposible que ella pudiese verlo, pero era evidente que sentía su mirada.

El mocoso Potter se distrajo y Antonin calculó rápidamente que tendría que sacarla tan pronto como fuese posible, de la pelea que estaba a punto de producirse. Era algo arriesgado impedirla participar en una pelea tan peligrosa y que lograse escapar por voluntad propia, por eso Antonin quería secuestrarla.

Aunque no había pasado nada de lo que planeó. ¡Como no! Potter tenía la cantidad más irritante de buena suerte que había tenido el gusto de presenciar.

Por eso estaba de vuelta a Azkaban.

- ¿Puedo entrar?-preguntó Alecto Carrow interrumpiendo sus pensamientos.

- ¿Tienes información?-preguntó él sin mirarla siquiera.

- Sí.-ella tomó asiento junto a él y conjuró una copa de vino.-Todavía hay pocas fuentes fiables que nos proporcionen información del Ministerio. Y gracias a la fama de Potter y sus compinches, se sabe mucho sobre ellos.

- Quiero un informe Carrow, no una pequeña charla mientras bebemos.-espetó Antonin, provocando que la bruja se estremeciese.

- Voy a recopilar los datos y te los presentaré dentro de un breve periodo de tiempo, señor.-dijo Alecto humildemente, lanzando un suspiro que no se dio cuenta que estaba conteniendo, hasta que lo intensos y penetrantes ojos negros dejaron de mirarla. Por un momento, contempló la posibilidad de terminar su vino rápidamente y marcharse, pero luego se acordó del verdadero propósito de unirse a Dolohov. No iba a dejar que el miedo la apartase de algo que iba a ser muy gratificante.

Por el rabillo del ojo, ella lo miró brevemente. Alto, delgado, con una forma depredadora que le sugiría que podría fácilmente dominar a los hombres más fuertes y que no necesitaba una varita para ser peligroso. Su pelo negro era corto, piel pálida que llevaba pocos indicios de su edad real; sus ojos la recordaban a la más violenta de las tormentas. Para ser sincera, él le daba un poco de miedo.

Pero si podía acercarse a el, si podía acercarse al poder, tenía la intención de superar su miedo.

Y si podía acercarse al poder, tenía toda la intención de hacerlo.

Humedeciéndose los labios con la punta de la lengua y desabrochándose discretamente otro botón de su blusa, Alecto se giró para que Dolohov pudiese verla.-Tú me dirás, señor.-dijo ella con recato, inclinándose hacia delante para que sus pechos rozasen su brazo suavemente.-Si hay algo, cualquier cosa, que yo pudiese hacer...-miró a Antonin con expresión tímida.

Dolohov soltó un resoplido de desdén.-¿Tan desesperada estás? Señorita Carrow, no quiero su compañía. Buenas noches.

Dolohov ignoró la salida apresurada de Carrow y continuó bebiendo el vino con la mirada perdida en la oscuridad. Mirando Londres, donde su joven bruja estaba dormida en su cama, en alguna parte...

Pronto, muy pronto, se volverían a encontrar.


Un barco no es sólo una cubierta, un mástil y un par de velas. Una nave es, lo que La Perla Negra representa, es LA LIBERTAD.



Mi fic: Need the Storm: A vicis Obscurum (Antonin Dolohov/Hermione Granger)
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor .:Eztrezhita:. » Lun Ago 23, 2010 7:43 pm

HOOOOOLA

SOY NUEVA LECTORA Y DEJAME DECIRTE QUE ME HA GUSTADO BASTANTE TU FIC, ERES UNA EXCELENTE ESCRITORA Y ESTO ESTA CADA VEZ MAS INTERESANTE... :D :mrgreen: ME COMENZARON A GUSTAR ESTAS PAREJAS POR DIANA Y SU FIC Y AL VER EL TUYO PS MAS GANAS ME HAN DADO Y ME AGRADAN...
SIENTO QUE SE PUEDEN HACER GRANDES HISTORIAS CON ELLOS...

AHORA HABLANDO DE LOS CAPITULOS:

WOOOOW SE VE QUE TU FIC ES DE MUCHA PASION ¿VERDAD?, Y ESO ME GUSTA NO QUIERE DECIR QUE SEA PERVERTIDA NI NADA POR EL ESTILO, PERO DIOS MIO, ESQUE ESE TIPO DE ESCENAS SON LAS QUE HACEN QUE LAS HISTORIAS SEAN MUCHO MAS INTERESANTES...
UMMM LASTIMA QUE DUMBLEDORE YA NO ESTE CON VIDA, SINO EL MISMISIMO ANTONIN LO HUBIERA MATADO POR ROMPER SU CONEXION CON HERMIONE, AUNQUE A SNAPE NO LE AGRADO MUCHO LA IDEA DE OCULTARSELO A HERMIONE...
AHORA SOLAMENTE ESPERO QUE HERMIONE NO ODIE A MINERVA POR HABERSELO OCULTADO TODO ESTE TIEMPO Y MENOS AL SABER QUE LA FUGA DE LOS MORTIFAGOS FUE HECHA...

ME GUSTA TU HISTORIA Y YO TE SEGUIRE, YA CUENTAS CON UNA NUEVA LECTORA...
DE VERAS, QUE A PASADO CON OLIVER WOOD, SE FUE FUERAS POR ASUNTOS DE TRABAJO :?: UMMM ESO NO ME QUEDO MUY CLARO, BUENO SE ME OLVIDABA... MI NOMBRE ES YOVANNA PERO SI GUSTAS PEUDES DECIRME YOVI (ESQUE ODIO MI NOMBRE :oops: :lol: )... CUIDATE MUCHO... BESITOS... YOVI :mrgreen:
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Chica de Ipanema » Lun Ago 23, 2010 10:49 pm

Me encanta, me encanta!!!!
Es como que todo oscuro y lleno de pasión xD
Espero por más!!!
Besos :D
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"Es mi destino" DM/HG
& Mi One-Shot
"Secreto" Remus/Tonks

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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Miiss Magiic » Lun Ago 23, 2010 11:29 pm

WOOOOOOOOLA ASTRID

Dios mio...
Antonin ha salido y sobre todo va en busca de nuestra castañita...
Dios mio :D :-P esto esta cada vez muuuuuuuuuucho mas ardiente, por dios va en busca de Hermione :!: :!: :!: :D :mrgreen:
Hay que emocion, ya quiero saber que es lo que pasara entre ellos, porque él esta dispuesto a todo por ella y ella esta volviendo a tener esas sensaciones de ansiedad y misteriosas que antes tenia, antes de que Dumbledore la hechizara para que perdiera o borrara esos sueños...
Haaaaaaaaaaaaaay :-P esque estoy tan contenta, amo demasiado tu fic, simplemente es ardiente y lleno de pasion contenida, ojala pronto vuelvas con el siguiente capitulo, ya vez, veo que tu fic ya esta llamando mucho la atencion...
¡MUCHAS FELICIDADES!...


Tentación Prohibida escribio:

Diana: gracias, me voy a sonrojar amiga si el primer capítulo te está pareciendo tentador y excitante, aún no has visto nada en este fic voy a poner toda mi perversión mental, voy a intentar crear un fic superhot de esta pareja, no sé si lo voy a conseguir, pero por lo menos lo voy a intentar Lo de Oliver fue algo que se me ocurrió sobre la marcha, pero todavía va a haber una cantidad enorme de sorpresas gracias por postear. Yo también creo que tú eres una gran escritora, y ¡ya verás! Tu fic sobre Hermione & mortífagos también va a tener muchos visitantes de por sí son parejas que llaman la atención, aunque haya poquísimos fics sobre ellas.
Espero que te guste este capítulo. Gracias por pasarte por aquí. Nos leemos


WOOOOOOOOOOOOW AMIGA 8) ;) :twisted: :!: :!: :!:
Y si todavia no haz puesto tu pervension mental hasta ahora en el fic, woooow no quisiera saber cuando se la pongas, porque realmente este fic me va a gustar mas de lo que yo misma creo :twisted: 8) ;) :D :mrgreen:
Asi que ya estoy mas que ansiada por leer el siguiente capitulo, dios mio, me urge leer la continuacion :oops:... Bueno bueno no tanto, en cuanto a Carrow, ja :twisted: me gusto que Antonin la esquivara :lol: ya se que para una mujer es lo mas cruel que un hombre le puede hacer, pero ella se lo merecia por incinuosa, para mi amado Antonin, solamente existe Hermione Jane Granger...
Bueno, espero que te encuentres demasiado bien y te mando 1000 de besitos, saluditos y abrasitos...

°°°Diana°°°
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Tentación Prohibida » Mar Ago 24, 2010 8:56 pm

Yovi: :oops: wao, mil gracias, :-P haces que me sonroje :-P sí, este fic va a tener pasión para dar, tomar y regalar. Esto aún no se ha puesto del todo hot ;) más o menos, voy centrando a los personajes en la historia, situándolos y mostrando sus situaciones :-P pero lo bueno...todavía tardará un ratito más, aunque prometo que no haré demorar mucho :-P gracias por tu review. Significa mucho para mi que os paséis por mi fic y dejéis review, mil gracias :-P

Chica de Ipanema: gracias por pasarte y dejar review :-P

Diana: mil gracias por tu review, amiga :-P ya ves, hasta de una pareja más o menos imposible, se puede crear algo más o menos decente :-P esta es una de mis más grandes y hermosas creaciones :-P adoro esta pareja y en este fic, voy a darlo todo. :-P Estoy muy feliz de que te pases por mi fic y dejes review. :-P

Este capítulo os lo dedico a las tres. Mil gracias por pasaros, espero que os guste :-P ;)






Capítulo III: Tormentosa locura


Hermione se despertó con un grito ahogado, arqueando la espalda en la cama mientras sus ojos se abrían. Durante unos segundos, se mantuvo de esa manera, recordando que estaba sola en su apartamento, en su propia cama. Tardíamente, se dio cuenta de que su ritmo cardíaco y la respiración estaban acelerados, su cuello desnudo y sudado, la sensación de tirantez, el ardor en su vientre... y que su camisón estaba agrupado en su cintura y su mano estaba en su ropa interior.

Oh Merlín.

Hermione se sonrojó de sobremanera y se colocó su camisón, alisándolos con ambas manos, como si se tratara de una colegiala miedica a punto de ser descubierta por un profesor estricto.

¡Merlín! Se estaba masturbando mientras soñaba. ¿Era eso normal?

Con un gemido ahogado, Hermione salió de la cama y casi corrió hacia la ducha para lavarse y quitar el calor acumulado en sus muslos. ¡Nunca la había pasado eso antes! ¡No era frígida! Había tenido sueños eróticos antes, pero esta vez casi llegaba a su clímax ¡mientras estaba durmiendo! Estaba bastante segura de que eso no era normal, no a menos que fueses un adolescente.

Tendría que buscarlo en algún libro.

Otro aspecto anormal era que no podía recordar el sueño. Ninguna de las imágenes, sonidos o sensaciones, sólo la atmósfera...por así decirlo. Cuando se despertó, había estado excitada, demasiado excitada. Tenía la sensación de que esos sueños sólo provocarían la risa de sus amigos como se enterasen de lo que soñaba realmente. Aunque estaba algo preocupada por su contenido e intensidad. Lo cual era extraño, porque por lo general tenía sueños normales.

Excepto en las últimas noches.

Hermione negó con la cabeza, deshechando esas fantasías. Recordó que Oliver estaría desayunando y querría verla antes de que se fuese a Estados Unidos.

Oliver la dejó ducharse y vestirse sin molestarla. Sabía que le gustaba estar sola en sus rutinas; acostumbrada como estaba a tener su intimidad por ser hija única. ¡Qué mal lo pasó en Hogwarts cuando había compartido la habitación con Parvati y Lavender! A menudo le parecían tan irritantes que siempre terminaba en la biblioteca.

Cuando entró en la cocina, Oliver la saludó con un beso rápido en los labios.-Buenos días, gatita. Te ves hermosa.

Hermione le dirigió una mirada escéptica, pero le dio las gracias de todos modos. Sabía cuales eran sus puntos fuertes y la belleza no era uno de ellos. Ella era normal y sólo estaba realmente hermosa cuando se lo proponía y se alegraba. No importaba que Oliver le dijese lo contrario. Hermione no estaba demasiado preocupada por su aspecto; y no podía imaginar que algún día despertase una hora antes sólo para cepillarse el cabello y aplicarse los cosméticos. Pero había veces que deseaba ser tan pequeña y atlética como Ginny, o tal ágil y esbelta como Luna; o incluso tan voluptuosa y sexy como Lavender. Pero su figura era común: mediana estatura, con medidas muy reducidas. No tenía pechos enormes ni piernas largas, o el estómago tan plano como una tabla de planchar.

Luego estaba el pelo.

Hermione frunció el ceño levemente a su novio. Aunque se esforzaba por mantener una apariencia aceptable, siempre tenía la sensación de que otros la encontraban un poco descuidada por su pelo incontrolable. ¡Podían irse todos al infierno! Ella no iba a dejar que unos cuantos comentarios la hiciesen utilizar una botella de acondicionador mágico todos los días.

Sin embargo, Oliver parecía siempre hermoso. Tanto si estaba sudoroso con su uniforme de Quidditche o vestido con ropa formal.

- Estás más tranquila esta mañana.-comentó Oliver.

- Tal vez.-contestó Hermione.

- ¿Estás segura de que tienes que ir a ese viaje de negocios?-le preguntó Oliver por novena vez, desde que llegó ayer por la noche.

- Ya te dije que sí.-contestó Hermione.

- Pero te vas nada más llego.-dijo Oliver.-No nos hemos visto desde hace casi tres semanas.

- Sabes que no hay nada que pueda hacer al respecto, Oliver.-dijo Hermione.

- ¿No puede ir nadie más?-perguntó Oliver para sonsacarla información.-Quiero decir, Hermione, gatita. Ya sabes como eres. Tienes miedo a dejar el trabajo en manos de los demás porque sabes que no serán tan buenos como tú. Eres una perfeccionista. Pero tienes que entender, que no puedes hacerlo todo por tí misma. Puedo ver lo estresada que estás, apenas me hablaste anoche y te fuiste directamente a la cama a pesar de que he estado dos semanas en un viaje de negocios.

- Oliver ¡es suficiente!-dijo Hermione finalmente.-¡No hables mal de mi!

- No lo hacía.-se defendió Oliver.

- No pretendas saber lo que necesito y lo que no.-continuó Hermione.-Y ni se te ocurra decirme como hacer mi trabajo. Ambos sabemos que te resulta aburrido. Te dije que tenía que ir en este viaje, lo que significa que tengo que ir en este viaje. Entre todas las personas, deberías entender más que nadie, lo mucho que mi carrera significa para mi.

Los ojos verdes-grisaceos de Oliver se ampliaron con sus gritos y reconoció que debía cambiar de tema si no quería cabrearla más de lo que ya estaba.-Muy bien, Hermione. Tienes razón. Pero prométeme algo ¿de acuerdo?

- ¿El qué?-preguntó Hermione.

- La noche que regreses de tu viaje dejarás que te lleve a un restaurante especial.-respondió Oliver.-Sólo nosotros dos. Cena y baile.

Ella sonrió débilmente.-Bueno...supongo que podría hacer ese sacrificio.

- Me hieres, gatita.-bromeó Oliver.-Ahora vamos a desayunar. Godric sabe que si no lo haces, lo más probable es que olvides comer y acabes mordisqueando un panecillo mientras trabajas.

Se detuvieron en un pequeño café, de camino al Ministerio, donde Hermione tenía que coger un Trasladador a Los Angeles a las nueve en punto. Ella eligió un desayuno al estilo siciliano; granizado de limón y un bollo de leche, y de bebida un vaso de jugo de granada. Oliver eligió un buen desayuno, Inglés tradicional, con huevos revueltos, salchichas, pudín negro, y pan tostado.

Cuando acabó con su desayuno, suspiró por encontrarse otra vez con Malfoy.

- Hola Granger, Wood.-saludó Draco despreocupadamente. Se sentó en la mesa con ellos sin ser invitado.

- Buenos días, Malfoy. ¿Cómo estás?-saludó Hermione cortesmente.

El rubio la dirigió una mirada extraña.-Muy bien ¿y tú?

- A punto de ir a un viaje en Estados Unidos que promete ser muy aburrido.-respondió Hermione.

- ¿Quieres algo, Malfoy?-Preguntó Oliver sin rodeos.

Draco sonrió.-Sólo charlar con la única persona inteligente de la mesa, asique intenta guardar silencio.

- No le hagas caso.-dijo Hermione antes de que Oliver le contestase.-Malfoy todavía piensa que tenemos doce años y tiene que atormentarnos siempre que puede. Es muy triste, en realidad.

- No estás con gente de tu nivel, Granger.-dijo Draco.-Wood depende de tí.

- Malfoy, con toda seriedad, ¿qué quieres?-preguntó Hermione.

A pesar de que los comentarios de Malfoy la estaban causando gracia, Hermione y él ya no discutían cada vez que se cruzaban. Eran bromas, comentarios sarcásticos a lo sumo, pero ya no poseía esa ira y malicia que tenía en Hogwarts. Aunque no lo admitiese nunca, Malfoy estaba agradecido con el Trío Dorado por salvarlo durante la guerra. Desde aquello se había creado cortesía entre él y sus antiguos enemigos. Por eso, se sentía un poco culpable y le preocupaba un poco Hermione, sobre todo desde que su loca tía Bellatrix la torturó hace unos años en Malfoy Manor.

- Quiero saber si hay más noticias sobre los mortífagos fugados.-reconoció Draco.

- Muffliato.-murmuró Hermione rápidamente, mirando a su alrededor con nerviosismo.

- ¿Porqué le preguntas eso a Hermione?-preguntó Oliver.-Ella ya no trabaja en esa zona del Departamento de Ley Mágica.

Draco le dirigió una mirada burlona a Hermione.-No me digas que tú novio no sabe en lo que trabajáis tus amigos y tú.

- Él lo sabe, pero no lo dice en público.-contestó Hermione.-Hay maneras de evitar un Muffliato. ¿Porqué me preguntas eso?

- ¿Sabes? Vosotros dos sois dos Gryffindors muy sospechosos.-adimitió Draco. Hermione le miró y él suspiró exasperado.-Muy bien. Dolorosamente admito que eres la menos irritante del Trío Dorado, aunque no demasiado. Y eres la más propensa a darme una respuesta inteligente. ¿Satisfecha?

- Siempre y cuando tengas claro que no puedes hablar de nada de la Orden. Eso es lo que tú y tu padre firmásteis.-dijo Hermione.-Créeme cuando te digo que te puede pasar algo mucho peor que lo que le ocurrió a Marietta Edgecomb.

Draco la miró burlonamente por su intento de intimidarle, pero desconfiando siempre de su carácter e intelecto.-¿Por ejemplo?

Hermione sonrió maliciosamente.-¿Oíste los rumores en sexto año de lo que le hice a Cormac McLaggen cuando se puso un poco...demasiado amistosp en la fiesta de Slughorn?"

- ¿Eran verdad?-preguntó Draco.

Ella se encogió de hombros. "Escuché que se las arreglaron para quitarle el hechizo que le puse a uno de sus testículos. Pero tardaron varias semanas.

Tanto Draco y Oliver la miraron como si se hubiese vuelto loca.

- Considera mis labios sellados.-murmuró Draco.

- Estamos haciendo lo que podemos.-confesó Hermione.-Hasta ahora no se sabe nada, pero podríamos encontrar algo en los subsuelos de Knockturn Alley.

Oliver silbó. El callejón Knockturn se consideraba peligroso. Y con razón. Era donde se concentraban todos los magos oscuros. Las catacumbas y pasadizos secretos que poseía eran tan aterradoras, que ni los magos más poderosos se atrevían a entrar. La última vez que los aurores habían entrado, en 1961, perseguían a Lethifold, un hechicero muy poderoso que mató a gran cantidad de magos y muggles.

- Genial.-se quejó Draco.

- ¿Sabes?-dijo Hermione en tono burlesco.-Chillas más que nadie que haya conocido antes.

Draco la dirigió una mirada penetrante.-Perdóname por interrumpirte, Granger, pero estoy un poco más preocupado porque una jauría de asesinos en serie va an busca de mi familia porque quieren vengarse. ¡Merlín! Y encima Dolohov los lidera.

Hermione frunció el ceño ligeramente. Sabía que Antonin Dolohov era uno de los mortífagos más peligrosos, pero no sabía porqué Malfoy se asustaba tanto. Lo más probable era que estuviese exagerando.-¿Qué quieres decir?

- ¿Qué que quiero decir?-repitió Draco.-¿Qué qué quiero decir? Que el muy psicópata está a la altura de Greyback y de Bellatrix. Sólo que no está loco. Es demasiado inteligente. En realidad eso es lo más preocupante.-Draco miró a Hermione y después a Oliver. Ambos tenían los rostros desconcertados. El rubio frunció el ceño.-No puede ser posible que no lo sepáis ¿verdad? Quiero decir, sé que a Dumbledore le gustaba guardar secretos, pero...

- ¿De qué estás hablando, Malfoy?-preguntó Hermione.

De repente, Draco sonrió.-¡Por Salazar! ¿A que es algo insufrible para la sabelotodo? Esta debe ser una de las pocas veces que sé algo que tú no sabes.

- Malfoy.-dijo Oliver amenazante, pero una vez más, Hermione tenía controlada la situación.

- No necesito un caballero de brillante armadura que me salve del dragón, Oliver-dijo secamente-No soy ninguna damisela en apuros. Y sé solucionar este asunto. Sin embargo, Malfoy ¿se puede saber de qué diablos me estás hablando?

- Asique en realidad no tienes ni idea de porqué Dolohov es tan peligroso.-dijo Draco saboreando el momento.

Ella rodó los ojos. "Bueno, obviamente, era uno de los mortífagos más hábiles. Derrotó a Moody en un duelo nada más salir de Azkaban y casi me mata, por el amor de Merlín. Y eso sin mencionar la primera guerra.

Draco negó con la cabeza.-Estás olvidándote de lo más importante. ¡Merlín! Dumbledore ni siquiera pasaba toda la información a los suyos.

Hermione frunció los labios. Estaba demasiado resentida con ese viejo.-¿Se puede saber qué es lo que nos ha ocultado?-cuando él la miró burlonamente, ella murmuró.-Creo que me debes un poco de honestidad, Malfoy.

La mandíbula de Draco se cerró al instante. Odiaba ser manipulado, sobre todo por una vieja rival, pero ella tenía razón. Su esposa era la única que sabía que él continuaba teniendo pesadillas de vez en cuando. En las que el profesor Burbage era tragado por esa horrible serpiente... se veía obligado a utilizar la maldición cruciatus para no desagradar al Señor Oscuro... Hermione Granger gritando en el suelo de una habitación en la que ya ni siquiera podía soportar entrar...

- Está bien-murmuró Draco.-Me quitas toda la diversión. Antonin Dolohov es un mago de sangre pura...

- Obviamente.-resopló Oliver.-Si no no hubiese sido mortífago.

Draco le lanzó una mirada de desdén.-¿Me permites terminar? Él es un sangre pura, pero él no estudió en Hogwarts. Él fue a Durmstrang.

- ¿Estás insinuando que Dolohov se formó en las Artes Oscuras?-preguntó Hermione.

- Menuda bobada.-añadió Oliver.-Eso estaba claro, de otra manera no hubiese sido mortífago. ¿Nos estás diciendo esto porque sigues resentido conmigo porque no entraste en el equipo profesional de Quidditch, Malfoy?

- No sé como te las arreglaste para que te cogieran Wood.-dijo Malfoy.

- Muy bien, suficiente.-intercedió Hermione, elevando una mano.-No tengo ningún interés en presenciar un concurso de testosterona entre vosotros, sobre todo cuando tengo que dormir algo antes de utilizar uno de esos nauseabundos Trasladadores internacionales.

- Muy bien, gatita, muy bien.-dijo Oliver, apretándole la mano cómodamente.

Hermione frunció el ceño y bebió su jugo de granada, preguntándose si acababa de imaginar lo que la acababa de hacer Oliver. Draco tosió algo como "idiota" mientras disimulaba su risa.

- ¿Qué has dicho, Malfoy?-preguntó Hermione con una semisonrisa.

Oliver rió y Draco resopló delicadamente.-Volviendo a lo importante. Tengo más que suficiente dinero para mantener a mi esposa en el estilo de vida que las damas Malfoy han disfrutado durante siglos. Además... creo que Wood podría sentirse ofendido si se le quita de macho alfa.-miró a Hermione alzando las cejas antes de que Oliver pudiese responder.-No disfrutes del viaje, Granger...demasiado.

- Qué idiota.-murmuró Oliver cuando Draco se marchó.

Hermione intentó disimular su risa con una tos. Se preguntó realmente si Malfoy creía que se iba de viaje para disfrutar sexualmente. Pero de todas formas, la hizo gracia. Francamente, ella y Oliver nunca habían experimentado aún con ese tipo de cosas. A juzgar por la repugnancia de Oliver ante la idea, dudaba que alguna vez lo hiciese.

No estaba segura de si debía estar agradecida, o decepcionada.

- En fin...-Oliver la dio un rápido beso.-Tengo que descansar. Pasa un buen rato, amor. Y recuerda, cenaremos cuando regreses.

[hr] [hr]

El calor de Los Ángeles no ayudaba al insomnio de Hermione. Y los sueños extraños seguían. Basta decir, que había estado duchándose con agua fría con demasiada frecuencia.

Los sueños le recordaban a los que ella tenía en su tercer año, pero no se acordaba de ellos. ¿Era posible que estuvieran conectados de alguna manera? Que ella supiese, la respuesta era no.

Pero Dumbledore la había hecho algo.

Recordaba que le había contado sus sueños y después, olvidaba todo lo que soñaba y porqué se sentía furiosa. Apostaría lo que fuera a que Dumbledore había interferido más de lo que a ella le hubiera gustado, y que lo había hecho por propio interés personal.

Bastardo.

Probablemente debería sentirse culpable por insultar a los muertos, pero con el calor y la falta de sueño, Hermione no estaba de humor para hacer caso a su conciencia.

Tras una hora de dar vueltas por las sábanas, Hermione finalmente se rindió y empezó a leer un libro. Había terminado el de Los Tres Mosqueteros en sus primeras horas de noches inquietas y ahora estaba releyendo El Jorobado de Notre Dame del parisino Víctor Hugo. Tenía partes buenas: el doloroso amor obsesivo y las agonías de Arcediano.

"¿De verdad lo crees, desgraciado? ¡ay! ¡ay! No sabes lo que es la infelicidad. Es...amar con toda la furia de tu alma, sentir que darías por lo menos todas tus sonrisas, tu sangre, uno de los signos más vitales, la fama, la salvación, la inmortalidad, la eternidad, esta vida y la siguiente. Para tenerlo todas las nobhes y todos los días en tus pensamientos."

Era terrible y convincente al mismo tiempo. Su amor era oscuro, cruzando la línea de la obsesión. Sin embargo, era fascinante en su intensidad. Era el villano, sin embargo, el lector casi quería que la heroína cediese.

"Hasta que te retuerzas en tu celda. Pensando en vuestras noches juntos; ¡Y he aquí! Que todas las caricias que has soñado terminan torturándote. ¿Sabes lo que es la tortura? Es impuesta por las largas noches en vela, te quem las arterias, el corazón revienta, te quiebra la cabeza, los dientes te chirrían..."

Hermione se sorprendió al encontrar que sus propios dientes mordisqueaban sus dedos. Estaba fascinada por los sentimientos del antagonista y comenzó a preguntarse si realmente era el villano.

"Locos verdugos te miran sin cesar. Pero tú sólo puedes pensar en amor, celos y desesperación. ¡La misericordia de tu amada! ¡Una tregua! Una mano me tortura y me acaricia la otra."

Apretaba el escote de su camisa de dormir mientras leía el pasaje. En verdad era aterradora la intensidad; aunque no fuese totalmente cuerda, era seductora.

Saltó de su asiento cuando su móvil sonó. Estaba en la mesilla.¡Maldita sea! ¿Quién llamaría a esas horas? Casi nadie aparte de sus padres que nunca la llamaban por teléfono; por eso era muy raro que fuesen ellos.

- ¿Hola?-preguntó Hermione.

- ¡Hola, Hermione! Sólo llamaba para saber qué estabas haciendo.

- ¡Ginny! Aquí son las tres de la mañana.

- Oh. No pensé que la diferencia de horario fuera tan grande. ¿Estabas dormida?-preguntó Ginny pícaramente.

-No-admitió Hermione dejando el libro sobre la mesilla. ¿Cómo estás? ¿Cómo está el bebé?

- No está mal. Teddy y los chicos de Bill han terminado, por lo que están entreteniendo a James. ¿Qué tal por América?

- Muy extresada, todavía no he tenido tiempo de visitar nada. He estado en las malditas reuniones los últimos cuatro días. Sin embargo, puedo decirte que es igual a como la pinta Hollywood en sus películas. Hay una comunidad de magos que trabajan en el cine.

- No puedes estar tan cansada.-señaló Ginny con una sonrisa.-Vamos, Hermione, aprovecha para disfrutar.-Hermione bostezó ruidosamente, pero Ginny continuó.-¿Oliver y tú tenéis planes cuando regreses del viaje?

- En realidad sí.-contestó Hermione.-Él me quiere llevar a cenar y a bailar tan pronto como regrese. Al parecer, si tengo o no energía es irrelevante.

- Hermione, va a proponerse.

La castaña estuvo a punto de arrojar su móvil debido a la sorpresa.-¿Qué?

- Sí.-respondió Ginny.-Ya sabes que tu madre y la mía toman el té de vez en cuando. Bueno, pues lo hicieron este fin de semana y mi madre mencionó que Oliver le pidió consejo sobre ese tema hace algunas semanas.

Hermione frunció el ceño ligeramente, no estando segura de si estaba más preocupada por el hecho de que que estuviesen planificando su futuro sin contar con ella o porque Ginny lo supiese antes que ella.

- Esta mañana he oído de Neville, quien escuchó de Hannah, quien escuchó de Parvati, quien escuchó de Lavender que Oliver fue visto en una tienda de joyas en París la semana pasada.-dijo Ginny.

- Estaba en un partido de Quidditch, Ginny.-dijo Hermione.

- ¿Qué estaba haciendo en una tienda de joyas, Hermione?-preguntó Ginny con sarcasmo.-¿Comprar unos diamantes para regalárselos a su equipo como signo de victoria?

La falta de sueño y la pura estupidez de esa imagen, hicieron reír a Hermione. Hasta que recordó que no era una adolescente y que ni siquiera se reía cuando lo era-Todavía no creo que prueve que lo vaya a hacer.

- ¡Oh, vamos! Habla con tus padres sin que lo sepas, va de compras a una tienda de joyas, y quiere llevarte a cenar a un restaurante de lujo.-señaló Ginny.-Despierta, Hermione. Se está proponiendo. ¿Vas a aceptar?

- No lo sé, Ginevra Potter.-murmuró Hermione.

Merlín. ¿Realmente lo iba a hacer? ¡No estaban preparados para esto! Al menos, no por ahora. Todavía estaba secretamente resentida porque él nunca recogía los calcetines del suelo de su habitación y no lavaba la esponja de la cocina para evitar la acumulación de bacterias, y siempre dejaba el periódico desordenado a pesar de que nunca hojeaba nada más que la sección de deportes.

Una parte de su mente seguía siendo consciente de que Ginny continuaba hablando, pero no tenía ni idea de lo que estaba diciendo. ¿Algo acerca de damas de honor y comprar el vestido de novia? Iba a tener que rechazarlo si en verdad se proponía. Iba a tener que romper el corazón de Oliver porque ella sabía que no podía aceptar, aunque no entendía el porqué.

- ¿Hermione?-preguntó Ginny.-¿Sigues viva?

- Estoy bien.-respondió Hermione. Pero su voz sonaba sin aliento incluso a sus propios oídos.-Solo...um, sorprendida.

- Pareces un poco más que sorprendida.-señaló Ginny.-Tal vez no debería habértelo dicho.

- No, no, me alegra de que lo hayas hecho.-Hermione respiró hondo y se preguntó por qué estaba al borde de la hiperventilación.-Es sólo que ... estoy muy cansada y estresada y Ginny...¿puedo llamarte mañana?

- Por supuesto, pero...-respondió la pelirroja.-¿Seguro que estás bien?

Últimamente se lo preguntaban demasiado.

- Sí, estoy bien.-respondió Hermione.-Hablaré mañana contigo.

Ginny seguía preocupada.-Muy bien. Buenas noches, hasta mañana.

- Buenas noches.-respondió Hermione colgando el teléfono.

Oh. Maldición. ¡Él no podía hacerlo! ¡Ella no quería casarse! Todavía no.

- Cálmate.-murmuró para sus adentros. No era su estilo dejarse invadir por el pánico. Había tenido experiencia para autocontrolarse, sobre todo siendo la amiga del Niño que Vivió. Si se las arreglaba para seguir siendo racional cuando un grupo de ladrones y asesinos liderados por Fenrir Greyback habían rodeado a sus amigos para entregarlos a Voldemort, podía seguir siendo racional ahora.

Ni siquiera era seguro que se fuera a proponer. Sólo eran especulaciones. Y basado en un chisme de Lavender. ¡Hasta Rita Skeeter era más fiable! E incluso si lo hacía, no era el fin del mundo. Tenía que pesar en esto y hacer una lista de pros y de contras sobre el matrimonio.

Era muy sencillo.

Hermione se recostó en su cama y cerró los ojos, haciendo una lista mental de pros y contras. Su instinto le gritaba que dijese no y que corriese lo más rápidamente posible. Realmente empezaba a preocuparse por sí misma.

En algún momento cerca del amanecer, Hermione cayó dormida en un sueño intranquilo. Las pesadillas sobre un velo de novia que la estaba estrangulando, se transformó en un sueño sensual, misterioso, como los que había tenido la semana pasada. Pero esta vez, era capaz de recordarlo. Era demasiado realista, tanto que la asustaba.

Se giró en la cama y podría haber jurado sentir el aliento caliente de alguien, susurrándole al oido y acariciando su piel. Podría haber jurado que una mano, y no precisamente la suya, se deslizaba dentro de su camisón, rozándola el ombligo, las bragas, la pendiente de su estómago. También podía haber jurado que tenía los labios hinchados.

Una vez más, se despertó con el sudor resbalando por su espalda, su corazón palpitando salvajemente en su pecho, y escuchando un susurro sensual en su cabeza.

"Eres mía, Hermione. Y no puedes luchar siempre"

La parte más aterradora era, que podría haber jurado que conocía esa voz.


Un barco no es sólo una cubierta, un mástil y un par de velas. Una nave es, lo que La Perla Negra representa, es LA LIBERTAD.



Mi fic: Need the Storm: A vicis Obscurum (Antonin Dolohov/Hermione Granger)
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Miiss Magiic » Mié Ago 25, 2010 7:09 pm

WOOOOOOOOLA ASTRID...

Dios mio, esta Hermione cada vez esta mas que excitada con sus sueños...
Astrid, cada vez que te leo haces que mi loca cabezita viaje y se ponga en las pieles de la mismisima Hermione y creeme que eso no es muy bueno que digamos porque jamas me habia pasado tal cosa...
Claro sintoma de que tu historia mas que encantarme, me esta fascinando amiwa :D wooow aunque me agrada, me haces que me sonroje cada vez que leo...
Cuando se encontraran Antonin y Hermione...(?) :roll: ya estoy mas que ansiosa por saber que es lo que Antonin planea hacer, esto cada vez esta mas que ardiente y eso me gusta :mrgreen:...
NOOOOO :!: :!: :!: por dios no... Que Oliver no le pida matrimonio, porque no quiero leer que ella lo rechaze y mas aun, que le diga que si por compromiso...
NPOOOOOOOOOOO eso no...
Bueno que al fin es tu historia, no les hagas caso a mis locas ideas que rondan por mi cabeza :oops: :lol: 8)...
Hooo si que estas cumpliendo con tu cometido nena al decir que seria un fic con mucho hot, la verdad, si que tiene y bastante...
Asi que ya sabes, me ha encantado, espero mas que impaciente la continuacion y ojala pronto vuelvas con capitulo...
Te mando 1000 de besitos, saluditos y abrasitos...

°°°Diana°°°
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Tentación Prohibida » Mié Ago 25, 2010 8:53 pm

Hola Diana :D :D aquí tienes un nuevo capítulo :D :D espero que te guste :D :D esta es el reencuentro de Dolohov/Hermione :-P muchas gracias por tu review :D :D me hace muy feliz que te pases por aquí, amiga :D :D ojalá que te guste el capítulo ;) dedicado especialmente para tí :D ;)



Capítulo IV: Respirar lo prohibido


Gracias Merlin que había terminado.

Hermione salió precipitadamente del Ministerio. ¡Estaba tan contenta de que el viaje se hubiese acabado! A pesar de que sus amigos creían que aunque fuese un viaje de negocios se iba a divertir, porque estaba en otra ciudad, había sido realmente aburrido. Su jefe había asistido a todos los eventos sociales y la había dejado la mayor parte del trabajo.

Ahora sólo quería dormir. Tomarse una poción para no soñar e irse a la cama.

No sabía como había pasado, pero su trabajo ya no la satisfacía. La parte que más le gustaba era la de enfrentarse a los Sangre pura que creían tener la razón, pero ahora que la guerra había terminado, sólo había delitos menores.

Luna siempre la decía que tendría que haber escogido la sección del Departamento de Misterios, donde trabajaba ella. Y había veces, que a Hermione le habría gustado hacerlo. La mayoría de las personas, incluida Hermione, decían que Luna tenía un problema grave, porque veía cosas que no existían. ¡Además de que encima creía en su existencia! Pero hacía muy bien su trabajo.

Bueno... tal vez algún día. Cuando los miembros más desfavorecidos de la sociedad de magos no tuviesen tantos problemas.

Hermione paseaba por un callejón, estaba todo muy tranquilo. Tal vez demasiado. Pero juraría que había visto algo. Se detuvo y observó las sombras.

Podría haber jurado...

Hermione agarró su varita y volvió a sus pensamientos. Es probable que sólo hubiera sido un mago borracho. Los fugitivos no solían merodear cerca del Ministerio.

Con cada paso que daba, Hermione todavía sentía un cosquilleo en la parte posterior de su cuello. Como si estuviera siendo observada. Caminó más rápido y echó una mirada rápida por encima de su hombro.

Nada.

Eso era ridículo. Incluso si fuesen mortífagos, dudaba que pensasen atacarla en plena calle, justo frente la Ministerio y con el riesgo de ser arrestado y llevado de nuevo a Azkaban.

No creía que fueran tan idiotas.

No obstante, se sentiría muy aliviada cuando llegase a su casa, donde la aprehensión sería reemplazada rápidamente por la molestia. ¡Apenas comenzaban diciembre y ya había lucecitas y adornos navideños por todas partes! Cuando llegasen las fiestas, sabía que iba a hartarse de tantos villancicos, decoraciones, compras...

El año pasado, estuvo comprando regalos hasta el último momento en un centro comercial lleno de gente. Y además, había tenido el pensamiento de estrangular a una vendedora que insistía en venderla una guirnalda.

Tendría que empezar con sus compras navideñas cuanto antes. Había escuchado que habían sacado una nueva escoba de Quidditch y que Oliver estaba muy interesado en ella.

Oliver...

Durante los últimos días, había estado intentando olvidar su conversación con Ginny. A pesar de que amaba a su novio y no podía pensar en ninguna razón lógica para no casarse con él; ella...simplemente no podía.

Y en el fondo, Hermione lo sabía.

Por lo tanto, si Oliver se lo pedía, tendría que rechazarlo. Odiaba ser la causante del sufrimiento de una persona, pero no quería hacer nada deshonesto, y menos si la afectaba de alguna manera. Sólo tendría que explicarle que todavía no estaba lista; que no quería romper con él, pero que era demasiado pronto para casarse.

La preocupación que poseía, mezclado con el entrenamiento que había recibido durante la guerra, no era una buena convinación. Hermione entró tranquilamente a su casa, pero no vió el hombre que estaba esperándola detrás de la puerta.

- Hola, Her...

Al instante siguiente, Hermione tenía la varita en el cuello de Oliver. Cuando lo reconoció, bajó la varita y soltó un suspiro.-Lo siento.

Oliver levantó una ceja.-Bueno...no te preocupes. Veo que sigues conservando tus reflejos de la guerra.-la miró de arriba abajo con el ceño levemente fruncido.-Tenemos reservada una mesa a las ocho, asique date prisa.

- Está bien.-respondió Hermione.

[hr] [hr]

Scarlett Princess era un restaurante de lujo situado en la zona más rica del Londres mágico, al sur del Callejón Diagon. Los altos techos de los que colgaban elegantes lámparas de cristal y la pequeña orquesta, contribuían a que la cena poseyese un toque romántico.

- Tomaré salmón ahumado con caviar como aperitivo.-ordenó Hermione.-Y faisán de invernadero, porfavor.

Oliver pidió el vino y el camarero los dejó solos. Hermione tomó un sorbo de su vaso de agua helada con impaciencia y rezó para que Ginny estuviese equivocada.

- Háblame de tu viaje, gatita.-dijo Oliver.

Normalmente Hermione hubiera dicho que estaba cansada y cambiaría de tema, pero estaba tan ansiosa por evitar una proposición de matrimonio, que se encontró hablando con él del viaje hasta que sirvieron el aperitivo.

- Pero basta de hablar de mí.-dijo Hermione.-¿Cómo van los entrenamientos con tu equipo?

- Van bien.-respondió Oliver.-Todavía tengo que entrenar al cazador novato. ¡Qué me condenen si dejo que el equipo de Flint nos ganen el próximo fin de semana!

Hermione intentó resistir la tentación de rodar los ojos. Ambos jugadores de Quidditch eran buenos amigos, pero a veces tenían sus rivalidades. Oliver Wood y Marcus Flint se estaban acercando a los treinta años y todavía no conseguían tener una conversación civilizada. Cada vez que sus equipos se enfrentaban en un campo de Quidditch, parecía que iban a liarse a puñetazos. Y no ayudaba el hecho de que Hermione había salido, aunque por muy poco tiempo, con Adrian Pucey, el mejor amigo de Flint y uno de los jugadores de su equipo.

- Pero te aseguro que ganaremos.-Oliver no se dió cuenta de que Hermione rodó los ojos ante este típico comentario. Sonrió y se inclinó sobre la mesa para agarrar una de sus manos.-Hermione...sabes que te amo.-ella asintió sin decir nada, preguntándose si él podría sentir su mano temblorosa.-Y estoy en un punto de mi vida donde todo es genial...pero podría ser mejor. O al menos, eso creo...

- Tengo que ir al baño.-espetó Hermione poniéndose en pie.-Vuelvo enseguida.

Después de salpicarse la cara varias veces con agua fría, Hermione se quedó pensativa frente al lavabo de mosaicos de colores.

Algo tenía que pasarla. Nunca había estado tan nerviosa.

Esa incómoda sensación de estar siendo observada se había vuelto a repetir. Hermione se giró y se irguió cuando vió movimiento en el espejo. Rápidamente cogió su varita.

Marietta Edgecombe se burló de ella.- Granger.

- Edgecombe.-saludó Hermione bajando la varita y soltando un suspiro.

Marietta se dirigió hacia el lavabo.-Ahora Boot.-contempló brevemente el anillo de diamantes de su mano izquierda; después miró a Hermione sarcásticamente.-Aunque no espero que leas las páginas de sociedad.

- Bueno...-respondió Hermione con calma.-...perdieron toda su credibilidad desde que predijeron que mentíamos cuando Harry, Ron y yo afirmamos que Voldemort había regresado.

Los ojos de Marietta brillaron cuando miraron a la ex-Gryffindor. Todavía era delicado para ella hablar sobre su quinto año en Hogwarts.-¿Qué estás haciendo aquí, Granger? Creo que este lugar es demasiado caro para alguien de tu posición.

- No tienes ni idea de lo que puedo o no puedo pagar, Edgecombe.-respondió Hermione con frialdad.-Estoy aquí con Oliver Wood.

- Ah, sí, tu novio jugador de Quidditch...-dijo Marietta.-...con el que estás viviendo en pecado, como se diría antiguamente a una pareja que vive junta pero no está casada.

Hermione rodó los ojos y se sechó el rostro.-Estooy sorprendida de que me hables Edgecombe. Sobre todo después de lo que te hice cuando estaba en quinto ¿lo recuerdas? Ningún chico volvió a fijarse en tí después del hechizo que te puse.

Marietta cerró los puños cuando Hermione terminó. Su voz era más bien un gruñido. Hermione sonrió con satisfacción.-Sigues soltera por tu frío corazón, Granger.

- Por elección.-corrigió Hermione.

- Siempre creí que eras fría y mojigata. Rompiste con Krum, Weasley...aunque Adrian estuvo enamoradísimo de tí...asique supongo...que no está en tu naturaleza tener relaciones largas.-la sonrisa de Marietta era burlona.-Nunca lo esperé de tí, Granger.

- Tu caso sería la endogamia.-respondió Hermione.-Eso explicaría tu falta de intelecto, moral, talento mágico y tu nariz natural, por supuesto.

Edgecombe no pudo evitar fruncir el ceño. Siempre se había odiado por no ser tan hermosa como Cho Chang o Pansy Parkinson. Tuvo que esperar hasta su decimoséptimo cumpleaños para hacerse una especie de cirugía mágica y reducir el tamaño de su nariz.

Hermione sonrió son sarcasmo antes de caminar hacia la salida del baño.-Siempre es un placer hablar contigo, Edgecombe.

Cuando pasó el vestíbulo y llegó hasta el comedor, Hermione sintió un escalofrío de auténtico terror recorrer su espina dorsal. Era la tercera vez que lo había sentido. Alguien la estaba observando.

Agarró su varita y avanzó con rapidez, observando las sombras del pasillo.

¿Serían simplemente imaginaciones?

Estaba tan distraida que chocó con el camarero y cayó al suelo.

- Oh, lo siento mucho.-se disculpó Hermione.

- Está bien señorita.-respondió el camarero.-No pasa nada.

El camarero la ayudó a levantarse. Tenía zapatos de tacón alto y no podía desenvolverse bien con ellos. El camarero la agarró de ambos antebrazos, y aunque ella se sentía agradecida, sus instintos la estaban advirtiendo. Hermione cogió su varita para que al camarero le costara más trabajo agarrarla, pero sus dedos se agarraron a la muñeca de ella, como si intentase que con su agarre soltase su varita. Hermione le dió una fuerte patada a la ingle del hombre. Él gritó y ella le apuntó con la varita.

- ¡Petrificus totalus!-murmuró Hermione.

El hombre que se estaba haciendo pasar por camarero, quedó petrificado y cayó hacia delante, casi empujando a Hermione. Ella dió un par de pasos hacia atrás, pero alguien la quitó su varita y la puso un cuchillo en la garganta. Hermione se quedó inmóvil, con los ojos abiertos de par en par; y cada vez más aterrorizada.

- No te muevas.-la voz del hombre era como una ráfaga de aire caliente en su oído derecho. Hermione se estremeció ligeramente.-No hagas ningún sonido.

Un pinchazo en su muñeca, provocó que Hermione dejase caer su varita. Escudriñó las sombras, mirando con nostalgia a la gente que estaba a varios metros de distancia.

El hombre debía de haber chocado contra una pared, porque se detuvo bruscamente y Hermione se pegó a él de nuevo. Se aterrorizó cuando se dió cuenta de que estaba apoyada sobre algo muy duro y muy grande.

Una risa misteriosa retumbó en su oído. Él dobló el brazo y la apretó más hacia sí. La movió para que estuviese apoyada en su cintura, en lugar de en su ingle.-Tranquila, Hermione. Por desgracia...no haremos nada de eso ahora.

La voz le resultaba familiar, aunque Hermione no lo podía identificar.-¿Quién eres y qué quieres?"-Preguntó, dando las gracias a Merlín de que sonaba mucho más confiada de lo que en realidad se sentía.

- ¿De verdad tengo que identificarme?

El mago parecía creer que se conocían y bajó la cabeza para, según lo que parecía, ¿oler la curva de su cuello? Hermione estaba tiesa y desconcertada, hasta que sintió que la mordisqueaba el lóbulo de la oreja. Contuvo el aliento, sorprendida al descubrir que no le desagradaban las acciones de este hombre. ¿Acaso estaba emocionada?

- ¿Has estado teniendo sueños poco comunes, Hermione?

Ella alzó la mano y cerró sus ojos al recordar alguna parte de sus sueños.

[hr] Sueño [hr]

El tacto.

En sus manos y rodillas, frente a un cabecero de ébano tallado. Esperando con ansiedad, con desesperación...esperando algo...esperándole a él.

Un dedo trazaba senderos hasta la parte interna de sus muslos y ella se estremeció y murmuró algo incoherente. Su lengua delineaba su columna vertebral, y sus brazos temblaban por permanecer inmóviles en lugar de recorrer el esbelto cuerpo del hombre.

- Por favor.-susurró Hermione.

Su voz sonaba lujuriosa y necesitada. Los gemidos de Hermione y los de el hombre se entremezclaban. Las manos de él daban vueltas alrededor de su parte íntima, pero sin entrar en su vagina.

Tentándola.

- ¿Porfavor qué, Hermione?

- Hazme el amor.-respondió ella al instante, arqueándose cuando él deslizó su mano hasta su pecho y pellizcó el pezón...hasta el punto del dolor placentero.-Hazlo ahora.

[hr] Fin del sueño [hr]

Hermione negó con la cabeza, horrorizada por las imágenes que este hombre...mortífago...estaba llenando su cabeza, y por la respuesta que su cuerpo le proporcionaba. Aunque sabía que era un sueño que había sido incapaz de recordar hasta ahora.-Deja de usar Legilimency conmigo.

- Sólo te estoy liberando del hechizo de Dumbledore.-susurró el hombre en su oído. Sus dedos la rozaron el estómago y Hermione sintió como su calor se filtraba a través de su vestido. Su piel estaba empapada de sudor, y sus pezones erectos.-Te acuerdas de cuando te hechizó ¿verdad?

Él murmuró otra palabra desconocida en su oído y Hermione volvió a jadear, recordando...

[hr] Flashback [hr]

- Por favor, tome esta poción, señorita Granger.-dijo Dumbledore.

- ¿Qué hace, señor director?-preguntó Hermione.

Dumbledore la miró con ojos inescrutables.-Te ayudarán a descansar mejor y a que los sueños desaparezcan.

- Pero si eso se puede lograr con un hechizo...-replicó Hermione.

- Esto te ayudará.-dijo Albus.

[hr] [hr]

Pero no lo hacía. No la ayudaba. Sólo la hacía olvidar.

Dolohov. Antonin Dolohov.

Hermione apenas podía creerlo y todavía no entendía como lo sabía, pero sabía que era tan cierto como que se llamaba Hermione Jane Granger.

Pero por lo demás, estaba demasiado confundida. ¿Era el miedo u otra cosa lo que hacía que su corazón latiese salvajemente y su cuerpo se agitase, cada vez que su aliento acariciase su cuello? ¿Porqué quería que él mordisquease su cuello desnudo? ¿Porqué sus piernas se movían instintivamente para que él colocase la mano que se había movido desde su cintura hacia su..?

Un ruido ensordecedor que indicaba que habían aparecido un montón de personas, rompió el hechizo. Ella le oyó murmurar una maldición que lanzó hacia uno de los Aurores que acababan de aparecerse en el pasillo, frente a ellos. De repente, Dolohov la empujó contra la pared.

Hermione había leído que ciertas serpientes del mundo mágico eran capaces de hipnotizar a su presa con su mirada, haciéndolos sentir vulnerables, y a veces, llegaban a matarlas.

Mirando fijamente a los ojos de Antonin Dolohov, Hermione sabía exactamente como debía sentirse una de esas presas. Sus ojos negros eran tan oscuros y amenazadores como una tormenta y parecían perforarla.

Se sentía casi febril... su piel estaba ardiendo, sus pensamientos eran confusos y lo único que podía ver era a él.

- Esto no ha terminado.-le dijo Dolohov sin preámbulos.-Eres mía y estoy cansado de esperarte.-sus ojos se redujeron y Hermione se estremeció.-Deshazte del muchacho escocés. A menos que desees su muerte.

Dicho esto se marchó, desapareciendo silenciosamente. Hermione se quedó mirando el sitio donde él había estado. Ahora etaba completamente atónita.

[hr] [hr]

"¡Maldita sea!" pensó Antonin con furia, en medio de una serie rápida de desapariciones y apariciones para perder a los Aurores. Si hubiera tenido sólo un poco más de tiempo, podría haber eliminado el hechizo de protección que la Orden había puesto sobre esa chica, y después la habría llevado con él.

Eso, o manipularla con un Imperio, para que lo acompañase sin que se activasen los hechizos.

Joder. Malditos bastardos entrometidos.

Cuando sintió que se había trasladado lo suficiente como para cubrir sus huellas, Antonin se detuvo y se recostó contra una pared de piedra seca, con vistas a las colinas verdes. A pesar de que había sobrepasado con creces el límite diario recomendado para aparecerse en poco tiempo, se sentía muy excitado.

Y eso se debía al contacto con esa chica.

Aunque fuese un contacto demasiado efímero, era mucho mejor que una botella de Whikey de fuego.

Por supuesto había sentido cierta molestia con cierta parte de su anatomía.

¡Merlín! Si hubiera cedido a sus impulsos, habría desgarrado el vestido que ella llevaba; y la habría hecho suya en la pared del restaurante. No le importaba que les pudiesen ver.

El pantalón volvía a apretarle debido a su erección. Ya se lo podía imaginar...quitarla las bragas, hundir sus dedos en su vagina caliente y húmeda para él...sólo para él...y morder sus pezones.

Su polla le estaba causando malestar, era casi doloroso. Las rodillas de ella sostenidas por sus brazos mientras la penetraba, y ella le suplicaba que la follase duramente, más profundidad.

Levantó su puño y recordó la calidez de su excitación, su olor...cuando él la abrazó y pensó en hacerla gemir de placer al morderla la clavícula...sus lágrimas de placer cuando él la embestía con tanta fuerza que la hacía daño, pero ella quería más. Él derramándose en su interior con un gruñido, llegando al clímax...

Antonin frunció el ceño y maldijo en voz baja. La Orden había colocado unidades especializadas de San Mungo alrededor de Hermione y de su piso.

Pero no les volvería a dar el gusto de que lo atraparan. No volverían a intervenir entre Hermione y él. No les dejaría.

Antonin regresó a la zona que Parkinson les había proporcionado. Un antiguo castillo muggle que habían convertido ilegalmente en un almacén de artefactos oscuros y durante algún tiempo, sirvió para almacenar catamites; adquiridos en el mercado negro de esclavos muggles.

- ¿Y Lestrange?-preguntó Antonin fríamente. Goyle señaló nerviosamente el lugar donde se encontraba Rabastan. Dolohov se dirigió allí y pudo ver que Alecto Carrow se estaba insinuando al segundo mortífago que estaba al mando.

- Te daré un poco de diversión esta noche, Rabastan.-dijo Antonin.-Una pequeña distracción para la Orden del Fénix.

- ¿Cazar muggles?-preguntó Rabastan sádicamente.

- Sólo unos pocos hogares.-respondió Antonin.-Asegúrate de que Goyle no se pasa con la tortura.

- Hecho.-respondió Rabastan.

Cuando los mortífagos se marcharon, Antonin solicitó que le informaran si Parkinson había enviado la carta. Sabía que cuando Hermione Granger se diese cuenta de que era él quien le estaba mandando esos sueños, empezaría a luchar contra él. El problema era que esa brujita era demasiado poderosa, y como se lo propusiera realmente, tal vez consiguiera anular sus hechizos de Artes Oscuras. Por lo que había podido averiguar de esa chica, Hermione Granger era alguien que odiaba no tener el control de su vida. Y puesto que Dumbledore había manipulado su mente, ella sentiría que estaba siendo utilizada.

Él sólo se tendría que interferir.


Un barco no es sólo una cubierta, un mástil y un par de velas. Una nave es, lo que La Perla Negra representa, es LA LIBERTAD.



Mi fic: Need the Storm: A vicis Obscurum (Antonin Dolohov/Hermione Granger)
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Miiss Magiic » Jue Ago 26, 2010 8:15 pm

WOOOOOOOLA ASTRID...

Hoooo my goood Antonin a la vista...
Por fin lo que tanto he esperado, el mortifago obsesionado por la castaña hace su aparicion y de la mejor forma :D :mrgreen:...
Si, para que haci no se case con Oliver y asi no tenga que romperle su corazoncito de pollo al negarle o declinarle tal peticion :mrgreen:... Bueno, aunque me escuche un poco malvada y cruel, pero al final y total, su amor tiene que ser con Antonin, hhoooo estoy tan contenta de que por fin tengamos a nuestra parejita, pero si ella no se desase de él, Antonin lo matara...
Ummm Antonin fue el que la espiaba o miraba cuando salio del Ministerio...(:?:)...
Se me hace sospechoso eso ;) ummm total, lo que quiero es que se encuentre con el mortifago y por fin lo ha hecho...
quien es Edgecombe jamas habia escuchado ese nombre... A unque su platica estuvo bastante interesante 8) 8) 8)El mesero, eso fue lo que mas me gusto, que se hiciera pasar por uno para capturar a la castaña...
Hooo pobre Antonin, su excitacion fue tortuosa para él y para que al final de cuentas no pudiera romper por completo el hechizo y sobre todo no pudiera algo mas con ella :oops:...
Pero me ha gustado toditito el capitulo...
Ha ya quiero saber que pasara con Oliver, con Hermione con la historia :!: :!: :!:
Me gusta bastante amiwa y 1000 gracias por dedicarmelo, ya paso lo que tanto estaba esperando, su reencuentro y mira que me encanto :lol:...
Espero pronto el siguiente capitulo nena, te me cuidas mucho y te mando 1000 de besitos, saluditos y abrasitos...

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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor .:Eztrezhita:. » Jue Ago 26, 2010 9:11 pm

Hola

Ho 2 capitulos ya...
Me han encantado, por lo visto Antonin ya decidio aparecer ante nuestra castañita...
Ho eso me gusta bastante, la forma en que la incita a lo prohibido es fenomenal... Volver a recordar esos sueños tan eroticos y excitantes son magnificos... Lastima que no haya tenido tiempo de desacer el hechizo que Dumbledore le coloco y que por desgraci los aurores tiene a la vista.
Aunque se deberia de cuidar Oliver de Antonin, porque esa advertencia no creo que sea solamente un juego y menos de saber la obsesion que él tiene con nuestra castaña...
Hooo ya van a comenzar nuevamente con las torturas hacia los muglees :cry: :( porque hacen eso...
Ellos no les han hecho nada a los mortifagos, es mas ni siquiera saben que existen tales seres, porque no los dejan en paz simplemente...
Bueno Hermosura, me ha gustado los capitulos... Ya espero que vuelvas con el siguiente y nos deleites con estos capitulos que cada vez estan mas intensos :lol:... Cuidate mucho... Besos... Yovi :mrgreen:
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Re: Need the Storm: A vicis obscurum (Antonin Dolohov/Hermio

Notapor Chica de Ipanema » Vie Ago 27, 2010 1:46 am

Pero qué intensidad!! Ya quiero que se encuentren de nuevo!!!! No sé porqué pero sospecho que Hermione no pondrá mucha resistencia xD
Me ha gustado mucho, mucho. Escribes muy bien, de verdad.
Espero el siguiente!!
Besos :)
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