"Mi pequeño gran problema" [RW/SM] 3° cap. Act. 24/06

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"Mi pequeño gran problema" [RW/SM] 3° cap. Act. 24/06

Notapor Ann Lovegood » Mié Jun 01, 2011 6:38 pm

Holaaa (:
Mi nombre es Ana Paula y vengo con un minific que me animé a hacer hace poco. Es de la Tercera Generación, empezaré diciendo que me encanta esta pareja "Rose/Scorpius", la cual será la principal pero no la única. Con el tiempo se irán dando cuenta.
No quiero hacerlo muy largo porque en 1 mes empiezo mis examenes finales en la Universidad y no quiero dejar botado esto ♥ espero poder publicarles un capítulo por semana o quizás en menos tiempo.
Iré modificando este primer post con los links de los capítulos.

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Jotaká, no soy rubia ni millonaria XD. Algunos PJ's son del Rol de la TG, ya lo irán notando (:

Última edición por * Luna Lovegood * el Vie Oct 14, 2011 5:01 pm, editado 6 veces en total
Razón: Para adaptar el título a las reglas del foro.
Ann Lovegood
 
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] Minific

Notapor Ann Lovegood » Mié Jun 01, 2011 6:39 pm

Agradecimiento: Gracias a Lu ♥ por bettearme y corregir las pavadas que pueda llegar a escribir LOL. Eres genial *.* Ya te lo he dicho y al club de la TG y a l@s del Rol también, porque estos días me la he pasado genial con todas ustedes ♥♥. Os quiero a tod@s!
Dedicatoria: Este primer cap va para tí Luuu *.* por tu cumpleaños del domingo ♥ ¡FELICIDADEES y que sigas cumpliendo muchos más!


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Mi pequeño gran problema


CAPÍTULO 1: Una broma pesada

—¡SCORPIUS HYPERON MALFOY!

El grito rabioso de cierta pelirroja hizo que todos en la silenciosa biblioteca se sobresaltaran y voltearan para encontrarse con una escena muy peculiar.
Rose Weasley estaba parada con los ojos entrecerrados viendo como su ya terminada redacción de transformaciones ardía en llamas y ella no podía hacer nada para evitarlo. El rubio estaba sentado frente a ella mirando como Rose hacía de todo para apagar el fuego con su varita murmurando encantamientos. Estaba calmado, incluso parecía divertirse con la situación. Lo único peculiar era la redacción incendiándose, porque todos sabían que ver a Weasley y a Malfoy peleando no era nada fuera de lo común. Era pan de cada día, pareciera que ambos se buscaban secretamente para pelear. Siempre era lo mismo: ella gritaba y él reía.

—Eres un maldito… desgraciado… hijo de… —escupió con la voz entrecortada.
—Cuida tu vocabulario, Weasley —siseó el rubio que estaba a pocos metros de ella, con una sonrisa burlona dibujada en el rostro—. ¿Podría saber a qué se debe tanto halago hacia mi persona de tu parte?

Rose respiró profundamente para tratar de tranquilizarse, ya que sabía que se estaba enfrentando a ÉL. Cualquier chico al ver esa reacción en ella —el cabello desordenado, la cara roja casi tanto como su cabello, los puño cerrados y la mirada más feroz que se pudiera imaginar—, habría salido corriendo de allí más rápido de lo que podría pronunciar la palabra “Quidditch”. Pero había uno que no lo haría, nunca lo había hecho y ella estaba parada frente a él, matándolo con la mirada.
«Es un hipócrita, malnacido y, por si fuera poco, una asquerosa serpiente», pensó cerrando los ojos. Sabía también que por más que le gritara, él se limitaría a reír y contestarle ingeniosamente, haciéndola rabiar y enojarse cada vez más.
Se dirigió lentamente a él, aún con la respiración entrecortada y Scorpius supo que lo que venía no era nada bueno. Dejó de sonreír y su semblante se tornó serio pero con ese guiño burlesco que lo caracterizaba.

—Tú. —Lo señaló acercándose un poco más— Maldita serpiente… —Sólo dos metros los separaban— Asquerosa e hipócrita —decía casi en un susurro cargado de ira que sólo él escuchaba.
—Tú también me encantas, Weasley —dijo con un tono burlón en su voz— si me dijeras que es lo que te impulsa a demostrarme tu cariño, quizás podría entenderte. —Sonrió.
—¡Cállate! Sólo dices mentiras y más mentiras siempre. ¡Tú quemaste mi redacción! ¡Estabas allí! ¡A pocos metros! —le espetó ella clavando en él una mirada llena de rabia, ira, desesperación y… ¿odio?


No, sabía que no le odiaba. Sólo era un chiquillo malcriado como cualquier otro pero que se había empeñado en fastidiarla durante toda su estadía en Hogwarts, dedicado a hacerla rabiar y gritar como una desquiciada… Sólo eso. No lo odiaba.

—Así que, me viste pronunciando un hechizo para hacer arder en llamas tu redacción y luego reírme en tu cara —dijo él pensativamente, como si estuviera descifrando lo que ella decía—. Pues no, Weasley, mí mundo no gira a tu alrededor. Yo no lo hice, pero cuando averigües quién fue me avisas. Le mandaré un ramo de flores —dijo con simpleza y sonriendo al ver la cara de asombro de ella— ¡Ah! Y también dale las gracias de mi parte, hubiera pagado por ver esta cara. —La señaló— Fue más fácil de lo que esperaba.

Sin decir más giro sobre sus talones dispuesto a dejar en esa biblioteca a una asombrada y enojada Rose, pero no había avanzado un par de pasos cuando escuchó a su espalda.

—¡Te odio, Malfoy! ¡Eres una maldito cobarde!
Scorpius sintió que algo se rompió en su interior. «¡Auch!» Eso sí que le había dolido. Él sabía que ella lo odiaba, porque tenía que ser así. Ella era Weasley y él un Malfoy; para ambos eran suficientes razones, pero esa era la primera vez que él le escuchaba decirle eso.
No se atrevió a voltear porque sabía que ella lo estaba mirando, esperando su reacción. «Quieres guerra, Weasley…, la tendrás».

—No más que yo. Créeme —logró murmurar antes de irse. Sabía que lo había escuchado iba en serio. El juego se había acabado. Ella lo odiaba y ahora se lo había confirmado. Él era un Malfoy y si Rose no lo quería en su camino o en su vida, no se iba a entrometer más.
Caminó con firmeza fuera de la biblioteca y cuando supo que ella ya no podía verlo, se apresuró a llegar hasta su sala común con una frase repitiéndose constantemente en su cabeza: “Te odio, Malfoy”, y no podría sacársela por mucho tiempo.

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Entró casi corriendo al Gran Comedor, estaba furiosa. Se acercó a la mesa de Gryffindor y notó que Dominique y James estaban almorzando y hablando de algo que parecía ser muy divertido, aunque esa no era una novedad, ya que James era considerado como el bromista de la familia y casi había superado a sus tíos Fred y George en sus tiempos estudiantiles, no por nada los genes Weasley corrían por sus venas. A pesar de cursar ya el séptimo año, él parecía no haber madurado nada. Estaba muy alto y tenía un cuerpo muy bien formado debido al Quidditch; hacía dos años lo habían nombrado capitán. Su cabello era muy desordenado, muy parecido al de su padre y sus ojos era chocolates como los de Ginny; tenía pequeñas pecas en todo el rostro pero a él no le molestaban, incluso lo hacían ver más atractivo. Rose suspiró resignada imaginándose alguna broma que su primo hubiera hecho o que planeaba hacer.
Dominique alzó la vista y le sonrió. Era preciosa, no tanto como Victoire, su hermana mayor, pero tenía una belleza que generaba mucha envidia por parte de la población femenina de Hogwarts. Su cabello era muy largo, liso y sobretodo pelirrojo, característica casi indispensable para un Weasley, lo llevaba suelto y hacía que su piel se viera muy brillante. Sus ojos eran profundos y azules; como los de Fleur. En pocas palabras Dominique era hermosa, algo que Rose no podía dejar de admirar.

—¿Te sucede algo, Rosie? —le preguntó cariñosamente cuando Rose se sentó a su lado, dejando caer su mochila al suelo y apoyando los brazos en la mesa con una expresión contrariada, se la notaba frustrada y enojada. Dominique sabía que si Rose estaba tan enojada la razón sólo podría tener nombre y apellido de cierto Slytherin.
Rose apenas la miró y negó con la cabeza. No quería contarle delante de James la pelea que había tenido con Malfoy porque sabía que su primo tenía un carácter tan impulsivo, que sería capaz de buscarlo y pelearse con él. Ella no quería eso.
James la miró alzando una ceja y luego pareció darse cuenta de algo. Rose llevaba en su mano su redacción casi reducida a cenizas, lo poco que pudo rescatar de ésta.

—¡Ja! Parece que encontraste mi pequeña sorpresa —dijo con un tono divertido señalando lo que quedaba del pergamino—. No te preocupes prima, eso tiene arreglo. Sólo dámelo —agregó estirando su mano.

Ella primero no entendió a que se refería, entonces vio que su primo señalaba el pergamino que llevaba en sus manos y abrió tanto su boca que pensó que su mandíbula tocaría el piso. Se paró de un salto y se acercó a él con el ceño fruncido.

—Oh, Jame Potter, dime que NO fuiste tú el de la estúpida idea de incendiar mi redacción —dijo señalándolo con la mano en la que tenía la redacción hecha trizas y chamuscada, en un tono tan suave que a James se le escarapeló la piel por un momento pero luego le sonrió.
—¡No es ninguna “estúpida idea”, Rose! ¡Es un gran invento! —le contestó con una expresión dolida en su rostro. Miró a Dominique, quién ya había entendido la situación y se había tapado la boca con la mano.
—¡Se lo diste a ella, James! —exclamó con un dejo angustiado en su voz.
—No se los di —respondió con simpleza— ella me los quitó.

James la miró frunciendo el ceño y le arranchó a una estática Rose el pergamino de la mano. Sacó su varita, murmuró un hechizo y la redacción volvió a ser la que ella había terminado hace menos de una hora en la biblioteca, antes de que se incendiara.
Rose aún no podía hablar, su cerebro misteriosamente trabajaba muy lento en ese momento y poco a poco comenzó a recordar todo… La noche anterior le había confiscado a James un rollo de pergaminos que parecían tener algo extraño, que los estaba vendiendo a un niño de primer año diciéndole que con eso no tendría que preocuparse más en hacer tareas, que ellas se harían solas con dicho pergamino. A ella eso le molestó sobremanera porque sabía que eso era imposible y se los había quitado; pensó que eran pergaminos normales, ya que James no le objetó nada cuando lo hizo. «No quiero verte engañando a los pequeños, James», le había advertido y se había ido a su sala común para empezar la redacción sin percatarse de que había empezado a escribir en un pergamino que había quitado a su primo.

Se mordió el labio y recordó lo que le había dicho Malfoy en la biblioteca: “Pues no, Weasley, mí mundo no gira a tu alrededor. Yo no lo hice…”. Ella, obviamente lo le había creído. ¿Por qué justo ese día iba a ser distinto a otros? ¿Por qué justo ese día a Malfoy no se le había ocurrido molestarla estando tan cerca de ella? Había hecho que le dijera cosas que no sentía. Le había dicho que lo odiaba y eso no era verdad.
Dominique la observó preocupada, ya que no se movía y la llamó suavemente.

—¿Rose? —Puso su mano sobre el hombro de su prima y la movió un poco.
—E-estoy… b-bien —apenas pronunció esas dos palabras, se deshizo de su agarre y salió de allí corriendo. En esos momentos sólo le interesaba encontrar a una persona.



Bueeeno pues ahí lo tienen, embarcandome en mi primer proyecto de fic (?)
Besos!
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] Minific

Notapor Locurita » Mié Jun 01, 2011 7:44 pm

Awwww ♥ gracias, no tenías por qué dedicármelo! Pero me encantó! =)
Adoro a Rose y Scorpius, juntos y separados, pero juntos son AWESOME (L)
Este primer capítulo sólo nos refleja la situación típica y taaan amorosa -ironía total- entre ellos, son así como me gustan, pero Rosie se equivocó feo y espero que pronto repare el daño. Esta vez diré: pobre Malfoy *-*

Va bien tu primer proyecto de fic, espero que sigas pronto.
Me gusta la aparición de James (cuando no tan bromista!) y lo mismo Dominique, (será inseparable amiga de Rose, además de prima?). Bueno, espero ver a los demás personajes, a mi Al (que lo amo) y demás. Hasta pronto!! =)
Dices que es mejor callar cuando por primera vez salen las cosas bien.
Dices que yo tengo miedo de adaptarme al cambio, pues no es miedo es sólo negación.

Lo mejor es que nunca me podrás cambiar.
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] Minific

Notapor |Pandemonium| » Mié Jun 01, 2011 7:59 pm

LOL Rose, no todo gira a tu alrededor :B (?) Ok no xD Sólo estoy celosa por que yo no voy al colegio con Scorpius Malfoy. Suertuda JUM.

Debo reconocer que James tiene ideas geniales (?) xDDD A mi nunca se me hubiera ocurrido eso. *Hi5 con James* Aparte, Rose se lo buscó solita, já. Eso pasa cuando estás enamorada de ese modo de alguien, le echas la culpa hasta de los desastres naturales (?) Jajajaja.

Te quedó muy bien, Pau. Nos leemos ♥
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|Pandemonium|
 
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] Minific

Notapor Daenerys Arya » Vie Jun 03, 2011 11:27 am

Holaaa!! Adoro a esta pareja, son geniales ^^ Menudo cariño que se tienen y pobres de la personas que los tengan que soportar :lol: :lol: Vaya vaya, asi que a final el cumpable fue nada más y nada menos que James :roll: ¿Y a que persona acudirá Rose en esos momentos? ¿Tal vez a Albus? Ya que he leído en muchos fics que supuestamente ellos son super amigos :roll: !Quiero ver como se hacen la puñeta Rose y Scorp¡ 8) Estoy segura que ella se aburriría si Scorp no le hiciera la puñeta, seguro :lol: :lol: Un besito y continua muy pronto! ;) Y por cierto se me olvidaba, pásate por mis fics si lo deseas (los links estan en el primer spoiler :) ) Chao!
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] Minific

Notapor Ann Lovegood » Mar Jun 07, 2011 11:33 pm

Holaaa! Bueno he tardado casi una semana. En primer lugar:

Lu: Jajaja, de nada. Gracias a tí por ayudarme y hacer de esto algo más leible (????) xDD. Dom ya aparece en este nuevo cap aunque no acompañada de James ni Rose jaja.
A Al lo pondré en el otro capítulo si o si ;) a mi también me encanta *.*
Besotes Lu 8)

Kari : Gracias por leerlo <3 Love you so much and you now 8) 8) Espero que este nuevo cap te guste. Hay un Dom/Lysander *fangirlea for ever* no se parecen mucho al rol pero me gusta imaginármelos así *.* Aww.. well just read it.

Daenerys Arya: Jajajaja que lindo tu comentario, ya verás de quien es amigo Al, me encanta tanto *.* En este cap verás la "pelea" entre Scorp y Rose, aunque no podría considerarse una ... bueno léelo y los sabrás :D En unos días me paso por tus fics : Ya me guardé los links para leerlos :D Besos, An!

Bueno chicas gracias a las 3 por haber leido y comentado. Aquí les traido el segundo capítulo, espero que lo disfruten. Ahh.... y las personas que lo leen y no lo comentaron gracias también por leerlo xDD Tenía que decirlo (:
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] Minific

Notapor Ann Lovegood » Mar Jun 07, 2011 11:49 pm

Advertencia: Este segundo capítulo contiene una pequeña escena Lime 8) así que personas menos de 15 años abstenerse a leerlo, aunque si desean hacerlo es bajo su responsabilidad (??????) yo lo leía a esa edad :roll: ok no.

Agradecimiento:A Luu por ser mi beta y ayudarme tanto :3 ¡Gracias Lu! ♥
Enjoy!



CAPÍTULO 2: Durante la noche

Eran las ocho en punto cuando Scorpius decidió dejar el cuarto que compartía con sus compañeros de curso y salir de su sala común. Caminaba con las manos en los bolsillos y el ceño fruncido, pensando en lo que le había dicho Weasley en la mañana. Había confirmado lo que él había dudado durante su estadía en el colegio, pero no entendía por qué eso le causaba cierta molestia; después de todo ella era hija de Ronald Weasley y sobrina de Harry Potter, y él era hijo de nada menos que Draco Malfoy. Sus padres habían sido enemigos desde que pisaron Hogwarts, entonces ¿por qué Rose y él debería ser lo contrario? Tan sólo imaginar eso era ilógico e irrisorio.

Él ya había tomado una decisión al salir de la biblioteca: se olvidaría de esa insoportable pelirroja, no la molestaría más; ella ya no existiría para él. Quizás esa sería la única manera de sacarla de su cabeza.

Aún así, no se explicaba cómo era que una frase tan pequeña hubiera provocado en él tal efecto y que se pasase todo el día encerrado en su dormitorio sin bajar a almorzar ni a cenar. Una chica normal nunca tenía ese efecto sobre él, entonces ¿por qué Rose Weasley hacía la diferencia? La respuesta era clara. Porque ella no era una chica cualquiera y menos una chica normal. Ella era distinta, no se le quedaba mirando embobada cuando él pasaba a su lado, no le mandaba sonrisitas coquetas ni notas tontas con sus amigas, no lo perseguía, no lo consideraba más inteligente, ya que ella era primera que él en muchas materias y tenía mejor promedio. No, Rose Weasley era una chica especial… ¿especial había dicho? Sí, sí le preguntaban con qué palabra la podría describir sería esa sin duda alguna: “especial”.

Se sentía frustrado y débil por dejarse ganar por una tonta frase. Estaba decidido a sacarla de su cabeza por completo, pero el destino parecía no querer lo mismo para él.

Alzó la vista y la vio, estaba entrando al castillo, se notaba cansada, tenía los ojos cerrados y estaba apoyada en la puerta que acababa de cerrar. Su mente le gritó que se alejara, que saliera de ahí o de lo contrario todo se iría a la basura, pero sólo atinó a dar un paso más hacia ella. Grave error.

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Rose estaba sentada en una banca en los jardines del colegio, estaba exhausta, lo había buscado por todos lados pero él no se había dignado a aparecer en la hora del almuerzo ni en la cena. Gruñó enojada y decidió regresar a su sala común. Aún era temprano pero se sentía demasiado cansada como para seguir sentada allí sin quedarse dormida. Caminó con parsimonia hasta la entrada principal, abrió la gran puerta, entró al castillo y la cerró apoyándose en ella con los ojos cerrados.

Se sentía culpable… «Un momento… ¿culpable?» Frunció el ceño al darse cuenta que estaba siendo muy exagerada. Admitía que esta vez Malfoy no había tenido la culpa de nada pero de allí a sentirse culpable por haberle gritado era otra cosa. Sacudió su cabeza para sacarlo de sus pensamientos, «ya fue suficiente de pensar en él por hoy, ahora sé otra vez Rose Weasley». Sonrió sin ganas y abrió los ojos lentamente dispuesta a dirigirse a su habitación para dejar de pensar en Malfoy cuando lo vio parado a pocos metros de ella, mirándola de una manera extraña que no era propia de él... Lo observó con expresión contrariada, él no había dado señales de vida en todo el día y ella se había vuelto una loca buscándolo y ahora se aparecía ahí delante de ella.

Malfoy pareció darse cuenta delante de quién estaba porque cuando sus ojos chocaron con los de ella a su mente regresó la escena de esa mañana y frunció el ceño enojado; dejó de mirarla y se dirigió a las escaleras que dirigían a las mazmorras. No quería verla, se sentía un estúpido cobarde al huir de esa manera pero era lo que menos le importaba en esos momentos; sólo le importaba alejarse de ella.

—¡Malfoy , espera! —un susurro inaudible salió de su boca, no supo si la escuchó o la ignoró ya que siguió caminando rápidamente. Rose tuvo que seguirlo y acelerar el paso para alcanzarlo— ¡Malfoy, te estoy hablando! —casi gritó.

Fue entonces cuando él reaccionó y volteó a observarla con una mueca de sorpresa en su rostro que fue reemplazada al instante por una de ironía.

—Weasley, en la mañana creo que dejaste en claro que ya no deseabas mi presencia —dijo con una dejo de sarcasmo pero Rose pudo notar que había rencor y enojo en su voz—, no creo que haya nada de qué hablar, si me disculpas.

Iba a voltear cuando sintió una mano cogiendo su brazo derecho impidiéndole seguir. Giró y notó que Rose lo miraba con el rostro encendido y sonrió internamente. Se veía hermosa con la luz de la luna entrando por la ventana iluminándola, si no fuera porque estaba realmente enojado, Scorpius estaba seguro de que en ese momento la hubiera besado. Sacudió su cabeza para eliminar esos pensamientos de ella.

—Sé que no fuiste tú —le interrumpió la pelirroja, esperando que él supiera a qué se refería.

Un silencio sepulcral invadió el pasillo en el que se encontraban.

—Fue James, yo… lo… no quise decir eso… yo pensé… que tú —su voz disminuyó y se apagó. Le era difícil el hecho de estar sola en un pasillo con él como para ahora pedirla disculpas.

El rubio alzó una ceja y frunció el ceño pero no dijo nada. Rose sintió que el rostro le ardía y comenzó a desesperase ante la quietud de Malfoy. Hubiera preferido que le hiciera algún comentario sobre el incidente de la biblioteca pero ese comentario nunca llego ya que él no parecía dispuesto a hablar.

—Podrías decir algo —le dijo con un tono de expectativa en su voz.

—Weasley —dijo él después de un momento de incómodo silencio en el que ambos se habían mirado sin pronunciar palabra alguna.

—¿Sí? —preguntó, el color de su rostro había vuelto a ser el de antes.

—Mi brazo. —Dejó de mirarla para pasar su vista a la mano de la pelirroja que sostenía su brazo.

Rose cayó en la cuenta de que durante todo ese tiempo no lo había soltado y sus mejillas se tornaron rojas en cuestión de segundos. Soltó su brazo como si hubiera recibido una descarga eléctrica y retrocedió dos pasos.

—Bien, gracias por devolvérmelo.

Ella no pudo articular ninguna palabra y sólo pudo ver cómo él giraba sobre sus talones dándole una última mirada fría y caminaba en dirección a su sala común. Se sentía una tonta, había decidido disculparse con él y lo que había recibido había sido un incómodo silencio y darse cuenta de lo increíblemente rápido que una frase del Slytherin podía hacerle sonrojar.
Frunció el ceño enojada y pensó en que Malfoy la había fastidiado durante años y nunca la había buscado durante todo un día para disculparse, pero NO, ahí estaba ella, Rose “nunca-cometo-errores” Weasley parada en medio de un pasillo casi a oscuras después de haber reconocido su error frente a Malfoy y haber sido ignorada olímpicamente por este. Definitivamente era una idiota, Rowena Ravenclaw debería estar muy orgullosa de ella. Se dirigió casi corriendo a su sala común en la torre en el ala oeste del castillo hasta llegar al dormitorio que compartía con sus compañeras de curso.

Se sentó sobre su cama y corrió las cortinas que la cubrían, se acostó con la mirada en el techo decidida a no pensar en Scorpius Malfoy nunca más; «pero no se puede decidir qué soñar o no ¿verdad?»
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Una risa estridente se escuchó en un pasillo del séptimo piso, unos pasos apresurados y respiraciones agitadas apaciguaron su eco.

—¡Shhh —dijo un joven rubio también riendo— pueden escucharnos!

—Nadie nos escucha acá —contestó una voz femenina

—Venga, entremos aquí.

La puerta de un aula vacía se abrió y en ella entraron dos figuras apenas iluminadas por la escasa luz que entraba por la ventana: una era alta, de cabello corto y rubio y la otra un poco más baja pero con el cabello largo, liso y pelirrojo.

—Odio que tengamos que escondernos, Ly —volvió a decir la joven mientras se separaba de su acompañante para mirarlo a los ojos con un aire triste. Éste le acarició la mejilla suavemente como si ella se fuese a romper en algún momento, le sonrió coquetamente y le dio un corto beso en la punta de la nariz; ella cerró los ojos y también sonrió.

—Nique, eso lo hace más interesante, ¿no lo crees? —La pelirroja sonrió y le dio un suave manotazo en el hombro.

—¿Acaso tiene que verme a escondidas para considerarme interesante, señor Scamander? —preguntó con un fingido dejo de enojo en su rostro. El rubio lanzó una carcajada y la atrajo hacia sí por la cintura, y deslizó su rostro por su cuello rozándolo con la punta de su nariz. La sintió tensarse y luego soltó un suspiro casi inaudible.

—Se equivoca, señorita Weasley… —La besó detrás de su oreja— Siempre me pareces interesante —pasó lentamente su lengua por su cuello y luego sopló. La pelirroja soltó un corto gemido mientras con sus manos desordenaba su cabello— y extremadamente sensual —finalizó el rubio.

Ella tembló ante las últimas palabras de Lysander y una traviesa sonrisa se dibujó es su rostro. Él levantó su rostro unos centímetros para poder mirarla a los ojos. Los ojos de ambos destellaban pasión, deseo y amor en partes iguales y ellos mismo no sabían cómo es que podían actuar como si fueran amigos ante todos cuando en noches como esas no podían evitar tocarse y besarse sin pudor ni restricción alguna.

Él la pegó completamente a su cuerpo y le dio un beso intenso y apasionado, al cual ella correspondió de la misma manera. El rubio mordió el labio inferior de ella y logró arrancarle un sonoro gemido permitiendo así el acceso de su lengua en su boca. Las manos de él se dirigieron desde sus caderas hasta su trasero y lo apretó contra él haciendo que sus partes se rozasen por encima de la ropa.

—Ly…ah...

Escuchar su nombre salir de sus labios hizo que el rubio se excitara más, subió su mano derecha rozando cada curva, cada parte del cuerpo de ella, hasta llegar al borde de sus senos, pasó su mano entre ellos sin tocarlos y la pelirroja instintivamente se pegó más a él. Lysander sonrió internamente mientras dejaba de besar su boca para pasar a su cuello. Bajó por el escote de su blusa y con ayuda de su mano que estaba allí desabrochó un botón de ésta, siguió bajando y desabrochó dos más dejando a simple vista un brassier color coral.

Dominique sintió que su corazón se detenía, sabía que Lysander llegaría hasta donde ella le dejara, nunca habían pasado de besos apasionados, roces y toques. Pasó sus manos por la ancha espalda de él y se quedó quieta, muy quieta.

Él alzó la vista lentamente y la miró, vio en su mirada la indecisión y la pena. Le sonrió para darle a entender que había comprendido el mensaje. Le dio un corto beso en la boca y la sintió temblar por enésima vez entre sus brazos.

—Ly… yo… lo siento —susurró la pelirroja bajando la cabeza y con el rostro sonrojado. Lysander tomó su barbilla e hizo que lo mirara. Aún así ella parecía resistirse.

—Hey, mírame —Dominique alzó la vista y vio en él el apoyo y el amor que le tenía—. Tranquila, sabes que yo llegaré hasta donde…

—Te lo permita —completó ella haciendo que él sonriera asintiendo.

—Te amo, Nique, no lo olvides nunca —susurró mirándola a los ojos. Él no se iba a arriesgar a perderla por unas estúpidas hormonas rebeldes. ¡No, señor! La amaba demasiado como para dejarla ir por una estupidez.

—Y yo a ti, Ly. —Lo abrazó escondiendo su rostro en su cuello— Te amo.

Se quedaron abrazados unos minutos más y luego decidieron ir cada uno a su sala común. Lysander la acompañó primero y luego él se dirigió a la suya sonriendo abiertamente, reflexionando en lo que ella le había dicho acerca de verse a escondidas. «Creo que ha llegado el momento de dejar de lado los salones vacios y pasillos ocultos», pensó.





Espero que les haya gustado (: Nos leemos prontoo!
Besos!
Última edición por Ann Lovegood el Lun Jun 13, 2011 7:54 pm, editado 1 vez en total
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] 2° cap. Act(07/06) Lime

Notapor Daenerys Arya » Mié Jun 08, 2011 5:42 am

ES mío el primer lugar, más tarde te prometo que leo y comento ;) Chao!

***
Holaa!! Ya lo leí :D Desde luego no hay quien entienda a Scorp. Se ha pasado todo el día pensando y dandole vueltas
a lo que le ha dicho Rose, y cuando ella ha ido a disculparse ha pasado de ella :? Que chico más tonto, pero bueno me gusta así. No sé
es más divertido cuando ellos aún no saben lo que sientes o no lo quieren admitir, porque así se pelear y tontean, pero ya cuando
se declaran sus sentimientos se ponen cursis y empalagosos, y ya no hay diversión. Así que prefiero verlos discutir y pelear, que no
locamente enamorados 8) Y que tierna escena de Ly y Nique (L) Y me parece muy bien que él sea capaz de controlar sus impulsos,
y siempre llegar hasta donde ella se lo permita :) Eso dice mucho de él, y deja bien claro que la quiere de verdad. Me gusto el cap,
aunque se me hizo corto :? Bueno, pero espero que pronto actualices ;) Un besito!Chao!

He leído que te has guardado algunos links de mis fics,
y te recomiendo que no empieces el de EL AMOR NO ES COSA DE TRES, porque ahora mismo lo tengo cerrado y no se cuando volveré
a el u.u En mi opinión el mejor que tengo es Rosas Marchitas, aunque Nada es lo que parece tampoco esta nada mal, pero bueno
ya leerás el que tu quieras ;)

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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] 2° cap. Act(07/06) Lime

Notapor Ann Lovegood » Lun Jun 13, 2011 7:52 pm

Jajajaja que lindaa *.*
Si Ly y Dom me pueden y quería hacer algo tierno, espero no haberte subido el azucar xDD
En unos días publico ya tengo casi listo el 3er capítulo.
Gracias por tu comentario y darme ánimos para seguir :D
Besos, An (:
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] 2° cap. Act(07/06) Lime

Notapor Locurita » Lun Jun 13, 2011 9:59 pm

Holaa mi vida *-* qué suerte que subiste el tema respondiendo porque me había olvidado de dejar el comentario =)
Qué decir, vas genial y amé la parte de Ly y Dom!! (son taaan amor!)
Espero ver cómo se soluciona esa tensión entre Rose y Scorpius muy pronto. Me gustó que ella lo buscara, tan linda ♥
Y bueno, es un Malfoy, muy arrogante el señorito.

Ya, no tengo mucho que decir, estoy de pasadita! ;) Un besote enorme!! Y acá estoy (L)
Dices que es mejor callar cuando por primera vez salen las cosas bien.
Dices que yo tengo miedo de adaptarme al cambio, pues no es miedo es sólo negación.

Lo mejor es que nunca me podrás cambiar.
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] 2° cap. Act(07/06) Lime

Notapor Ann Lovegood » Vie Jun 17, 2011 5:40 pm

Gracias Lu *.*
El tercer capítulo ya está casi listo y más largo, veremos que hará Ly 8) En cuanto lo termine te lo mando
A mi también me encantan Dom/Ly se me hace tiernos xDD.

Besotees linda (L)
Ann Lovegood
 
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] 2° cap. Act(07/06) Lime

Notapor Ann Lovegood » Sab Jun 25, 2011 1:22 am

Bien, bien, bien.
Pasó mucho desde el 2do capítulo.
Me estresé un poco y el 3ero no me salía (?) escribía y no me gustaba; lo borraba :roll:
Pero ahora ya lo tengo listo :D

Agradecimiento A Danny <3 por ayudarme a corregirlo y bueno, hacerlo más leible :D. I LOVE YOU 8)

Y sin más. Ahí va.




Capítulo 3: Lo siento

Era una rutinaria mañana gris, ese día tenía clase de Pociones con Slyrtherin a las 8 en punto. Pero Rose Weasley estaba aferrada a su cama con un fuerte dolor de cabeza y peleando con otra pelirroja que tenía el ceño fruncido y las manos en la cintura en forma de jarra como solía hacerlo “Nana Molly”. Era Lucy Weasley que había ido a buscarla ya que no la había encontrado en el Gran Comedor por la mañana y James había ido a disculparse con ella por algun accidente del día anterior. Al cual ella no prestó atención, como todos en Hogwarts, ya estaban acostumbrados a las bromas de James; pero él no la había encontrado, así que le pidió a ella que vaya a buscarla.

—¡No, no no y mil veces no! — exclamó por enésima vez Rose con la cabeza debajo de la almohada — ¡Ni aunque venga la misma Hermione Granger iré a esa clase!.

Lucy alzó una ceja de manera burlona, sabía que eso no era verdad.

—¡Oh, vamos Rose, ni tu te crees eso! —le contestó riendo sarcásticamente.

—¡Que no me moveré de acá Lucy, ya déjalo!

Rose había amanecido con un dolor de cabeza insoportable, por eso había decidido no ir a clases ya que les tocaba con Slytherin y no deseaba toparse con ninguno ese día —aunque sus pensamientos se dirigían a uno en especial— pero no había pensado en que su prima iba a ir a molestarla para asistir a clases.
Sintió que Lucy se sentó en el borde de su cama y le acarició el cabello.

—Por lo menos ve a la enfermería, Rose— dijo con tono preocupado.

—No estoy muriendo Lucy, solo descansaré un momento y luego iré a Aritmancia, espero estar mejor para eso— miró a su prima con una sonrisa tranquilizadora y muy convincente.

— Bien, nos vemos luego.

Rose la vio salir del cuarto dejándola sola y se tumbo en la cama con la mirada clavada en el techo. Ya no le dolía tanto la cabeza pero eso era lo de menos, su problema ahora era que la noche anterior había llegado furiosa a su habitación, se había quedado dormida pensando en Malfoy y por si fuera poco había soñado con él. Frunció el ceño, no había sido un sueño normal. Ella no recordaba con exactitud que había pasado en su sueño, pero había estado pensando tanto en eso que la cabeza había comenzado a dolerle. Lo único que sabía era que había despertado muy temprano y diciendo un nombre. Susurrando el último nombre que hubiera deseado. Sacudió la cabeza, enojada consigo misma, y decidió olvidar ese estúpido sueño. Porque ¡Merlín se tenía que apiadar de ella! Tenía que dejar de pensar en él. Frunció el ceño, parecía una quinciañera suspirando y pronunciando el nombre de su amado, solo pensarlo le daba asco. Cursilerías. Ella no estaba para eso.
Convencida de que si no salía de su cama no iba a dejar el tema, se levantó, se bañó, cambió y salió de su dormitorio. Miró su reloj. Eran las 9:30, en media hora tendría Aritmancia y debía apurarse si no quería llegar tarde a clase.

La mañana pasó relativamente rápida, esa tarde no tenía ninguna clase así que decidió ir a buscar a Albus para charlar con él. Siempre le venía muy bien hablar con él de muchas cosas, aunque cuando él tocaba el tema de quidditch la situación era otra: Rose se limitaba a ignorarle o a lanzarle comentarios mordaces hacerca del deporte y él se daba cuenta que había tocado –otra vez- un tema que no era de su agrado así que cayaba y cambiaba el tema.
Rose sonrió, ya que vió una cabellera negra y despeinada acercarse a ella corriendo mientras leía un libro sentada en los jardines del colegio.

—¡Al! —exclamó moviendose apenas cuando su primo se sentó a su lado.

—¿Qué lees? — prenguntó el apenas asintiendo ante su saludo.

—Qué educación Potter, no te enseñaron a saludar, por lo visto—con un tono burlón, al ver que su primo abría la boca para contestar le interrumpió—olvídalo, estoy leyendo la clase de pociones de hoy—le señaló el título del texto.

Entonces Albus recordó que su prima no se había aparecido en el desayuno ni en la clase de pociones.

—¿Porqué no fuiste a clase hoy? —la escudriño con sus ojos verdes esmeralda por un momento, entrecerrandolos.

—Me dolía la cabeza—dijo ella encongiéndose de hombros sin darle importancia—además, la clase de hoy no era especialmente complicada. Ya me he asegurado de ponerme al día, Albus.

Y su tono fue tan firme y cortante que él no dijo nada dando por terminado el tema. Se recostó sobre el árbol más cercano y cerró los ojos. Luego de un instante Rose cerró el libro de pociones, se sentó a su lado apoyándo su espalda en el tronco grueso del mismo árbol y comenzaron a hablar. Se sentía bien con él, era más que su primo, era su amigo. No, era su mejor amigo. Siempre la escuchaba y aguantaba sus arrebatos. Se podría decir que era el único que lograba calmarla cuando perdía la paciencia. La consentía y desde que tenía uso de razón era su compañero de travesuras.
Llevaba conversando con Albus un par de horas, hablando de quidditch o mejor dicho escuchando de manera indiferente y aburrida lo que su primo le decía.

—…y entonces fue ahí que Scorpius cogió la snitch y el juego terminó—hizo una pausa al escuchar el bufido de protesta de su prima—te perdiste un gran partido, no sé porque insistes en no ir a vernos jugar algún día.

—Porque no me interesa ver como un grupo de niños tontos van detrás de una pequeña pelota con alas—contesto con ironía. —además tengo cosas más importantes que hacer.

—Cosas más impor…

Pero Rose había dejado de escucharle ya que una fugura alta se acercaba a ellos, un joven. Un joven rubio y ojos grises – como los de su padre- se acercaba con paso decidido hacie ellos y la pelirroja nunca en su vida había deseado que la tierra se la tragase mas que en ese momento. Quizá fue su cara de sorpresa, su rostro pálido o que simplemente que se había quedado rígida mirando por encima de su hombro; hizo que Albus volteara a ver sobre este.

—Scorpius—exclamó sonriendo a su amigo, haciéndose a un lado esperando que su amigo se sentase a su lado pero eso no sucedió, Albus lo miró con un gesto de sorpresa en su rostro y se dio cuenta que su amigo no lo miraba a él, más bien tenía la vista fija en su prima, sonrió de lado e iba a decir algo cuando el rubio cortó el contacto visual con Rose para dirigirse a él.

—Tenemos entrenamiento de Quidditch en 10 minutos, Chad ha dicho que hace buen clima para entrenar y ha separado campo en la mañana para las 4 así que apresurate.

Y sin más dio media vuelta y se fue. Dejando a una pelirroja confundida, dolida e irritada por partes iguales. Sentía todo eso a la vez y parecía que en su interior se desataba una gran tormenta.
No sintió ni reaccionó cuando Albus se había puesto de pie y se había ido.
De pronto se sentía pequeña, pequeña y extremadamente ridícula. Malfoy la había ignorado después de haberla mirado lo que para ella fue una eternidad. Cobarde. En vez de pasar la página había caido en ese estúpido juego de ignorarla y si creía que ella iba a seguirle o a volver a pedirle dísculpas – aunque literalmente no lo había hecho- estaba muy equivocado. Quería ignorarla. Bien. Ella lo había captado. “Que te den Malfoy” masculló antes de pararse hecha una furia y dirigirse al castillo.




Scorpius Malfoy daba vueltas en su habitación como un animal enjaulado. Se sentía frustado, desesperado y enojado por partes iguales aun así no sabía con quien ¿con ella? ¿Con él mismo? ¡Bah! Eso no importaba ya, lo único que podía pensar en ese momento era en que la había cagado. Rose Weasley había ido a pedirle disculpas y el se había comportado como un verdadero cabrón ignorándole y luego —para complicar más las cosas— nisiquiera le había dirigido la palabra cuando la había visto con su primo. ¡Maldita sea! Y a él que le importaba, ella le había dicho que le odiaba ¿no?, entonces no debería preocuparse por nada después de todo, si él le ignoraba o no a ella; eso le tenía sin cuidado. Si, sería mejor pensar eso. Además ella nunca le había dicho que lo sentía y que no le odiaba. A la mierda todo, el seguiría ignorándole.
Con esa conclusión y sintiendo que se liberaba de un gran peso, se dispuso a salir de su habitación. Pero no pudo, ya que cierto muchacho de ojos verdes esmeralda entraba justo en ese momento y le miró con suspicacia. Scorpius lo notó y lanzó un bufido.

—No digas nada—masculló sentandose en el borde de su cama.

Albus seguía mirándolo, pero aun así no dijo nada. Se limitó a sentarse a su lado mirando sus zapatos como si fueran lo más interesante del dormitorio. Sabía que tarde o temprano su amigo hablaría, contó los segundos … cuatro, tres, dos, uno.

—No sé que hacer con ella —soltó el rubio con las manos cerradas y con el ceño fruncido, pero sin atreverse a mirar a su amigo. No necesitaba nombrarla porque sabía que su amigo ya intuía lo que pasaba. Albus sonrió con disimulo y le dio una palmada en la espalda como un gesto que denotaba comprensión.

—Bueno, creo que tu plan de ignorárla puede surtir efecto.

Scorpius alzó la vista y le miró con un gesto de interrogación en el rostro.

—Tu… como…

—Fuiste obvio compañero. Mira que mirarla con tanta intensidad y no dirigirle la palabra es un tanto obvio— dijo encogiendose de hombros—Por cierto, Chad está hechando humo por las orejas ya que no te apareciste en el entrenamiento.

Esta vez fue el rubio quien se encogió de hombros, tenía cosas más importantes en las que pensar, luego hablaría con su primo.
No dijeron más porque necesitaban hacerlo. Albus recordó su primer día en Hogwarts: El sombrero seleccionador lo había puesto en Slytherin y estaba tan asustado ya que todos lo miraban. Que Scorpius fue el único que se acercó a él y comenzaron a conversar. Quizá ese día no lo supieran pero entre ellos creció una gran amistad que con los años fue creciendo.

—Iré a volar un rato— escuchó decir a su amigo y lo vió salir con sus escoba en mano.
Albus negó con la cabeza con resignación. Aunque su amigo no le hubiera dicho gran cosa, el intuía que sentía algo por su prima. Por la forma en que la miraba o por que durante sus años en Hogwarts se había dedicado a fastidirla. Y no se equivocaba, porque a pesar de no querer admitirlo, Scorpius Malfoy tenía un gran problema del cual no podría escapar: Se había enamorado de Rose Weasley.




Dominique caminaba de un lado a otro en la puerta del Gran Comedor, esperaba con impaciencia a Rose, necesitaba hablar con ella. Y como si su prima hubiera escuchado sus pensamientos, la vio entrar con el ceño fruncido al castillo.

—Rose.

La pelirroja alzó la vista, miró a su prima y esbozó una débil sonrisa.

—Dom—se acercó a ella y se dio cuenta de s nerviosismo— ¿qué sucede?

—¡Oh, nada! Solo quería hablar un momento contigo.

Asintió y ambas se sentaron en las escaleras de la entrada. Dominique parecía muy nerviosa, pero estaba decidida. Tenía que hablar con alguien y ¿quién mejor que Rose? Era centrada y pensaba las cosas con la cabeza fría. Esperaba que la comprendiera, quería creer eso.

—Verás—empezó—desde hace un tiempo tengo… yo… necesito contarte algo, algo que es muy importante para mí y espero que me entiendas Rose. Porque ya no puedo esconderlo más. Siento que voy a explotar si lo hago.
Rose le puso una mano sobre el hombro para tranquilizarla.

—Tranquila, sabes que puedes confiar en mi Dom. Ahora cálmate y dímelo.

—Bien, estoysaliendoconLysander —soltó a bocajarro. Frunció el ceño y miró a su prima pero esta pareció no entenderle nada.

—Si lo dices tan rápido no te entiendo.

Dominique soltó un sonoro gruñido, incomoda, se sentó recta, miró a su prima y repitió:

—Que estoy saliendo con Lysander… yo…—dudó si seguir o no al ver el asombro en el rostro de la otra pelirroja—Yo creo que lo quiero—susurró finalmente.

Inmediatamente dejo de sentir el gran peso que había sentido todo ese tiempo y respiró profundo. Bien, lo había dicho. Se lo había dicho a alguien. Solo le quedaba esperar como iba a reaccionar. Se animó a mirar a su prima, parecía haberse quedado petrificada, se mordió el labio inferior.

—Rose..

Estaba preparada para todo, para escuchar los gritos de su prima, para escuchar sus reclamos por no haberle hecho esa confesión antes e incluso para aceptar su indiferencia pero nada de eso paso. Sin saber en que momento Rose le había pasado ambos brazos por el cuello y la estaba abrazando tan fuerte que el oxígeno no le llegaba a los pulmones.

—¡Merlín sabe que debería golpearte Nique! —exclamó riendo aun sin soltarla, después de unos segundos se separaron y ambas sonrieron—No me mires así —le señaló con un dedo en forma de reprimenda— Deberías estar agradecida de no desatara la furia Weasley.

Rieron con ganas
Y sin necesidad de palabras se dirigieron al Gran Comedor, porque así como hay momentos en que las no alcanzan palabras para explicar muchos sentimientos, hay también otros en los que sobran y este era uno de esos. Porque Dominique sentía alivio, felicidad y tranquilidad en partes iguales y Rose … bueno ella le tendría que agadecer haber hecho que se olvide de Scorpius Malfoy en lo que quedaba del día.
Y eso era mucho.




Debería sentirse agradecida con él. Enviarle flores y una nota de agradecimiento por dejarla en paz. Después de tanto tiempo. Por fin lo había hecho. Hace 25 días exactamente, no es que ella lo hubiese estado contando. No es su culpa tener tan buena memoria y saber contar los días como cualquier mortal lo haría. Aunque les diré que Rose es, en realidad, una persona olvidadiza. Ella necesitaba creer que recordaba los días que él no le hablaba porque estaba feliz con ello o porque, como ya les dije antes: “Tiene una buena memoria”. El punto es que él ya no se aparecía por la biblioteca cuando ella entraba allí para buscar un poco de calma. No la intercepataba en los pasillos solo para hacerla rabiar. No le contestaba con ingenio cada vez que ella le lanzaba algún comentario mordaz. No la miraba fijamente cuando compartian alguna clases. Es más ya ni siquiera lo veia.
En realidad nunca lo veia.

No hasta ese día.

¡Y se sintió como una tonta! No era posible que el hecho de que Malfoy apareciera por el poco concurrido pasillo por el cual iba hiciera que “algo” —lease un órgano que no quería nombrar— palpitara fuerte y aceleradamente en su pecho y que por razones que desconocida su respiración se detuviera cuando el posó —solo por unos segundos— su mirada en ella, pero no se detuvo. Siguió caminando hacia ella con su despeinado cabello rubio como si hubiera estado horas volando con sus escoba, sus ojos grises casi azules cuando los mirabas con detenimiento, ese andar tan… Malfoy… un momento, Malfoy se acercaba a ella.

Estaba hipnotizada, maldita sea, si que lo estaba. Quería retroceder, correr, perderse, dejar de mirarlo. ¡Qué diablos le estaba pasando! Pero era demasiado tarde. Scorpius Malfoy, ese grandisimo imbecil no se dirigía a ella. Habia pasado a su lado como si fuese una estatua o una armadura más. Los colores se le subieron al rostro. Pero no fue por cólera, esta vez fue de vergüenza. Por haber pensado que quizás él hubiera declinado en sus intento de ignorarla, de pasar de ella.

Absurda. Tonta.

Respiró profundo y decidió hacer lo que había planeado hace un par de días.

—¡Eh, Malfoy! —gritó con un nerviosismo muy mal fingido debido a lo temblorosa de su voz.

Él no volteó. Aunque quizás si él no le estuviera dando la espalda ella hubiera podido ver sus labios curvarse en una satisfactoria sonrisa.
La pelirroja bufó y caminó hacia él con paso firme y enojada. Se le estaba haciendo costumbre eso de ir tras él.

—¡Malfoy te estoy hablando! —casi corría detrás de él, lo alcanzó y sin saber de donde sacó fuerzas para hacerlo le jaló del brazo para que voltee a verla — ¿Eres sordo o qué?

Scorpius se tensó al sentir sus manos jalar de él suavemente. Giró sobre sus talones y la miró con un getso aburrido.

—¿Que quieres Weasley?, sea lo que sea que te haya pasado. No lo hice yo—dijó con rencor.

¡Agh! Se comportaba como un crio. Rose le soltó al instante y frunció el ceño. Genial, ¿ahora que le diría? Empezando porque él le había llamado por su apellido cuando antes se había empeñado en hablarle por su nombre de pila aunque ella le había insistido en que no lo haga; para él era Weasley y punto. No era tema de discución; pero, como siempre, a él le importa un reverendo rabano lo que ella le diga. Entrecerró los ojos con enfado.
El primer paso estaba hecho: había logrado que le hablase —aunque hubiera notado el resentimiento en su voz, lo había hecho—, sin embargo ahora no sabía que decirle. Porque un: “Oh, verás he notado que ahora me ignoras y he venido a decirte que extraño que me fastidies todo el día, así que sigue haciendolo”
Estaba un poco loca pero no tanto. No señor. No le diría eso ni bajo los efectos de un imperius, entonces… ¿Qué debía decirle?

—No me ha pasado nada, Malfoy—logró mascullar.

“Mi único problema eres tú”. Rose Weasley no era la persona más directa del planeta, solo cuano le convenía o cuando era exclusivamente necesario y, sobre todo, cuando no se trataba de Scorpius Malfoy.

—Bien—refunfuñó enojado, dio media vuelta y siguió caminando.
“¿Bien?” ¿Sólo diría eso?
Se sintió dolida y confusa. ¿Era acaso una persona tan rencorosa como para enojarse de esa manera? Ella no le había pedido disculpas explícitas pero había admitido un error. Lo vió alejarse y con una mueca de fastidio le siguió, estaba vez sin correr ya que él no iba tan rápido como antes. En unos segundo ya estaba a su altura y él pareció no notarlo o no quería que ella sepa que si lo había hecho.

—Lo siento.

Rose tapó su boca con ambas manos y abrió los ojos asombrada.
Ya está, lo había hecho. Le había pedido disculpas, y se sentía ridícula. Solo le había acusado de algo que él no había hecho, solo eso. No entendía porque tanto drama.
Scorpius se detuvo y la evaluó con la mirada; poco a poco una sonrisa se formo en sus labios.

—¿Qué has dicho? —le preguntó con escepticismo. Seguro era un sueño. Si, era eso.

—No voy a repetirlo, Malfoy—dijo tajante, apenas abriendo la boca.

Caso cerrado. No hablaría más del asunto. No, ya había hecho y dicho demasiado con esas dos palabras.

—Bien—volvió a decir, esta vez casi en un susurro.

—¿Bien? —alzó una ceja—Sabes, Malfoy, empiezo a creer que tu léxico es un poco reducido.

Y ahí estaba Rose Weasley otra vez. Con sus comentarios mordaces y su mirada desafiante. Esa mirada que él sabía se las dirigía en el noventa porciento solo a él.

—Lo que sucede Rose, es que uso mis labios para decir más que palabras, prefiero no gastarlos en nimiedades.
Y ese era Scorpius Malfoy contestándole, insitante, pícaro y arrogante. Solo como él sabía hacerlo.
Rose rió con ironía, aunque por dentro se sentía … ¿eufórica?, él había vuelto a llamarla por su nombre de pila. Las cosas volvían a la normalidad.

—Weasley, soy Weasley para ti Malfoy—le apuntó con un dedo con gesto de superioridad.
Él se limitó a fruncir los labios y mirarla divertido.

—Como tu digas, Rose.

Y sin más siguió caminando. Con ese andar elegante y con porte . Como todo Malfoy debe hacerlo. A pesar de que por dentro quería ponerse a bailar la conga en ese momento, por obvias razones no lo hizo. Había logrado lo que quería y había sido gracias a Albus. Gracias a su pequeña conversación después de aquel día en que supo que su amigo intuía sus sentimientos hacia su prima, se había animado a contarle todo.

[í] —Ignórala compañero, a las chicas les vuelve locas eso. Ignórala y te buscará.
— ¿Ahora te pondrás pañal y andarás con una estúpida flecha, Albus?
Su acompañante rió con ganas.
— No necesito hacerlo. Solo sigue mi consejo.
Le dio un par de palmadas en el hombro y se dirigió a su cama.
— Mas vale que funcione Potter o te arrepentirás — susurró.[/i]

Si que había funcionado. Albus Potter se merecía un altar por eso






Este capítulo está mucho más largo que los otros.
Espero que les haya gustado (: Se aceptan todo tipo de vegetales, pero que sean digeribles. Por favor
:D

Besos!
Ann Lovegood
 
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] 2° cap. Act(07/06) Lime

Notapor MusicalCookieMonster » Sab Jun 25, 2011 7:43 pm

Ann Lovegood escribió:
Agradecimiento A Danny <3 por ayudarme a corregirlo y bueno, hacerlo más leible :D. I LOVE YOU 8)


I LOVE YOU MORE <3
bah, amo betear :3
ILEGALMENTE


Ann Lovegood escribió:—¡No, no no y mil veces no! — exclamó por enésima vez Rose con la cabeza debajo de la almohada — ¡Ni aunque venga la misma Hermione Granger iré a esa clase!.

Lucy alzó una ceja de manera burlona, sabía que eso no era verdad.

—¡Oh, vamos Rose, ni tu te crees eso! —le contestó riendo sarcásticamente.


Al menos lo intento (?)
GO ROSIE GO!


Ann Lovegood escribió:—Porque no me interesa ver como un grupo de niños tontos van detrás de una pequeña pelota con alas—contesto con ironía. —además tengo cosas más importantes que hacer.

acosaraScorpaftertraining


Ann Lovegood escribió:—Scorpius—exclamó sonriendo a su amigo, haciéndose a un lado esperando que su amigo se sentase a su lado pero eso no sucedió, Albus lo miró con un gesto de sorpresa en su rostro y se dio cuenta que su amigo no lo miraba a él, más bien tenía la vista fija en su prima, sonrió de lado e iba a decir algo cuando el rubio cortó el contacto visual con Rose para dirigirse a él.

—Tenemos entrenamiento de Quidditch en 10 minutos, Chad ha dicho que hace buen clima para entrenar y ha separado campo en la mañana para las 4 así que apresurate.

Y sin más dio media vuelta y se fue. Dejando a una pelirroja confundida, dolida e irritada por partes iguales. Sentía todo eso a la vez y parecía que en su interior se desataba una gran tormenta... No sintió ni reaccionó cuando Albus se había puesto de pie y se había ido.
De pronto se sentía pequeña, pequeña y extremadamente ridícula. Malfoy la había ignorado después de haberla mirado lo que para ella fue una eternidad. Cobarde. En vez de pasar la página había caido en ese estúpido juego de ignorarla y si creía que ella iba a seguirle o a volver a pedirle dísculpas – aunque literalmente no lo había hecho- estaba muy equivocado. Quería ignorarla. Bien. Ella lo había captado. “Que te den Malfoy” masculló antes de pararse hecha una furia y dirigirse al castillo.

Intenso B)
Pero bueno, ambos son tan testarudos... :B

Ann Lovegood escribió:Scorpius Malfoy daba vueltas en su habitación como un animal enjaulado. Se sentía frustado, desesperado y enojado por partes iguales aun así no sabía con quien ¿con ella? ¿Con él mismo? ¡Bah! Eso no importaba ya, lo único que podía pensar en ese momento era en que la había cagado. Rose Weasley había ido a pedirle disculpas y el se había comportado como un verdadero cabrón ignorándole y luego —para complicar más las cosas— nisiquiera le había dirigido la palabra cuando la había visto con su primo. ¡Maldita sea! Y a él que le importaba, ella le había dicho que le odiaba ¿no?, entonces no debería preocuparse por nada después de todo, si él le ignoraba o no a ella; eso le tenía sin cuidado. Si, sería mejor pensar eso. Además ella nunca le había dicho que lo sentía y que no le odiaba. A la mierda todo, el seguiría ignorándole.

Scorpie *-*
Piensa en mi mejor, yo no te odio (cjs)

Ann Lovegood escribió:—No sé que hacer con ella —soltó el rubio con las manos cerradas y con el ceño fruncido, pero sin atreverse a mirar a su amigo. No necesitaba nombrarla porque sabía que su amigo ya intuía lo que pasaba. Albus sonrió con disimulo y le dio una palmada en la espalda como un gesto que denotaba comprensión.

—Bueno, creo que tu plan de ignorárla puede surtir efecto.

Scorpius alzó la vista y le miró con un gesto de interrogación en el rostro.

—Tu… como…

—Fuiste obvio compañero. Mira que mirarla con tanta intensidad y no dirigirle la palabra es un tanto obvio— dijo encogiendose de hombros

Albus <3
Ah lo amodoro, tan inteligente (??)

Ann Lovegood escribió:Albus negó con la cabeza con resignación. Aunque su amigo no le hubiera dicho gran cosa, el intuía que sentía algo por su prima. Por la forma en que la miraba o por que durante sus años en Hogwarts se había dedicado a fastidirla. Y no se equivocaba, porque a pesar de no querer admitirlo, Scorpius Malfoy tenía un gran problema del cual no podría escapar: Se había enamorado de Rose Weasley.


Me encanta que aqui Albus apoya a su amigo en que conquiste a su prima, me canse de leer que la cela mucho y les causa problemas :B

Ann Lovegood escribió:Debería sentirse agradecida con él. Enviarle flores y una nota de agradecimiento por dejarla en paz. Después de tanto tiempo. Por fin lo había hecho. Hace 25 días exactamente, no es que ella lo hubiese estado contando. No es su culpa tener tan buena memoria y saber contar los días como cualquier mortal lo haría. Aunque les diré que Rose es, en realidad, una persona olvidadiza. Ella necesitaba creer que recordaba los días que él no le hablaba porque estaba feliz con ello o porque, como ya les dije antes: “Tiene una buena memoria”. El punto es que él ya no se aparecía por la biblioteca cuando ella entraba allí para buscar un poco de calma. No la intercepataba en los pasillos solo para hacerla rabiar. No le contestaba con ingenio cada vez que ella le lanzaba algún comentario mordaz. No la miraba fijamente cuando compartian alguna clases. Es más ya ni siquiera lo veia.
En realidad nunca lo veia


No hasta ese día.

¡Y se sintió como una tonta! No era posible que el hecho de que Malfoy apareciera por el poco concurrido pasillo por el cual iba hiciera que “algo” —lease un órgano que no quería nombrar— palpitara fuerte y aceleradamente en su pecho y que por razones que desconocida su respiración se detuviera cuando el posó —solo por unos segundos— su mirada en ella, pero no se detuvo. Siguió caminando hacia ella con su despeinado cabello rubio como si hubiera estado horas volando con sus escoba, sus ojos grises casi azules cuando los mirabas con detenimiento, ese andar tan… Malfoy… un momento, Malfoy se acercaba a ella.

Estaba hipnotizada, maldita sea, si que lo estaba. Quería retroceder, correr, perderse, dejar de mirarlo. ¡Qué diablos le estaba pasando! Pero era demasiado tarde. Scorpius Malfoy, ese grandisimo imbecil no se dirigía a ella. Habia pasado a su lado como si fuese una estatua o una armadura más. Los colores se le subieron al rostro. Pero no fue por cólera, esta vez fue de vergüenza. Por haber pensado que quizás él hubiera declinado en sus intento de ignorarla, de pasar de ella.

Absurda. Tonta.

Ame esta parte, es real and stuff :3
aaah, el rose/scorp me gusta por esto. No es amor a primera vista, no es facil, no es directo, ni nada de eso. me likes.

Ann Lovegood escribió:
—¡Eh, Malfoy! —gritó con un nerviosismo muy mal fingido debido a lo temblorosa de su voz.

Él no volteó. Aunque quizás si él no le estuviera dando la espalda ella hubiera podido ver sus labios curvarse en una satisfactoria sonrisa.
La pelirroja bufó y caminó hacia él con paso firme y enojada. Se le estaba haciendo costumbre eso de ir tras él.

—¡Malfoy te estoy hablando! —casi corría detrás de él, lo alcanzó y sin saber de donde sacó fuerzas para hacerlo le jaló del brazo para que voltee a verla — ¿Eres sordo o qué?

Scorpius se tensó al sentir sus manos jalar de él suavemente. Giró sobre sus talones y la miró con un getso aburrido.

—¿Que quieres Weasley?, sea lo que sea que te haya pasado. No lo hice yo—dijó con rencor.

¡Agh! Se comportaba como un crio. Rose le soltó al instante y frunció el ceño. Genial, ¿ahora que le diría? Empezando porque él le había llamado por su apellido cuando antes se había empeñado en hablarle por su nombre de pila aunque ella le había insistido en que no lo haga; para él era Weasley y punto. No era tema de discución; pero, como siempre, a él le importa un reverendo rabano lo que ella le diga. Entrecerró los ojos con enfado.
El primer paso estaba hecho: había logrado que le hablase —aunque hubiera notado el resentimiento en su voz, lo había hecho—, sin embargo ahora no sabía que decirle. Porque un: “Oh, verás he notado que ahora me ignoras y he venido a decirte que extraño que me fastidies todo el día, así que sigue haciendolo”
Estaba un poco loca pero no tanto. No señor. No le diría eso ni bajo los efectos de un imperius, entonces… ¿Qué debía decirle?

—No me ha pasado nada, Malfoy—logró mascullar.

“Mi único problema eres tú”. Rose Weasley no era la persona más directa del planeta, solo cuano le convenía o cuando era exclusivamente necesario y, sobre todo, cuando no se trataba de Scorpius Malfoy.

—Bien—refunfuñó enojado, dio media vuelta y siguió caminando.
“¿Bien?” ¿Sólo diría eso?
Se sintió dolida y confusa. ¿Era acaso una persona tan rencorosa como para enojarse de esa manera? Ella no le había pedido disculpas explícitas pero había admitido un error. Lo vió alejarse y con una mueca de fastidio le siguió, estaba vez sin correr ya que él no iba tan rápido como antes. En unos segundo ya estaba a su altura y él pareció no notarlo o no quería que ella sepa que si lo había hecho.

—Lo siento.

Rose tapó su boca con ambas manos y abrió los ojos asombrada.
Ya está, lo había hecho. Le había pedido disculpas, y se sentía ridícula. Solo le había acusado de algo que él no había hecho, solo eso. No entendía porque tanto drama.
Scorpius se detuvo y la evaluó con la mirada; poco a poco una sonrisa se formo en sus labios.

—¿Qué has dicho? —le preguntó con escepticismo. Seguro era un sueño. Si, era eso.

—No voy a repetirlo, Malfoy—dijo tajante, apenas abriendo la boca.

Caso cerrado. No hablaría más del asunto. No, ya había hecho y dicho demasiado con esas dos palabras.

—Bien—volvió a decir, esta vez casi en un susurro.

—¿Bien? —alzó una ceja—Sabes, Malfoy, empiezo a creer que tu léxico es un poco reducido.

Y ahí estaba Rose Weasley otra vez. Con sus comentarios mordaces y su mirada desafiante. Esa mirada que él sabía se las dirigía en el noventa porciento solo a él.

—Lo que sucede Rose, es que uso mis labios para decir más que palabras, prefiero no gastarlos en nimiedades.
Y ese era Scorpius Malfoy contestándole, insitante, pícaro y arrogante. Solo como él sabía hacerlo.
Rose rió con ironía, aunque por dentro se sentía … ¿eufórica?, él había vuelto a llamarla por su nombre de pila. Las cosas volvían a la normalidad.

—Weasley, soy Weasley para ti Malfoy—le apuntó con un dedo con gesto de superioridad.
Él se limitó a fruncir los labios y mirarla divertido.

—Como tu digas, Rose.


Tuve que quotearlo TODO
Es que AYEVIFW capturas lo que son Rose y Scorpius en esta parte del capi, lo ame, lo adore, LO AMODORE.

ANY WAAAY
Pau mia de mio cuore (?)
en fin, amodore este capi enespecialporquelobeteeMOI
y por que me gusta como escribes, una manera descriptiva, implantas emociones en tus palabras. Me gusta.
I WANT MORE.

Call me if you need a beta again, I'm illegal so I don't come cheap but... B)
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You know yo wanna read it;Sabes que quieres leerlo;Vous savez que vous voulez lire ce
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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] 3° cap. Act(24/06)

Notapor * Luna Lovegood * » Dom Jun 26, 2011 1:23 pm

NO PUEDO CREER QUE TARDÉ TANTO EN APARECERME POR ACÁ. Bueno, igual mejor tarde... xD Igual, antes de decirte lo mucho que me gusta el fic, tengo que destacar un error (generalmente los paso por alto, pero:)

Siempre le venía muy bien hablar con él de muchas cosas, aunque cuando él tocaba el tema de quidditch la situación era otra: Rose se limitaba a ignorarle o a lanzarle comentarios mordaces hacerca del deporte y él se daba cuenta que había tocado –otra vez- un tema que no era de su agrado así que cayaba y cambiaba el tema.


Ahora sí: obviamente, amo el Rose/Scorpius (como si nadie lo supiera ya, LOL). Igual vos lo enfocaste desde un punto de vista diferente, ya que yo siempre los imaginé más bien siéndose indiferentes, pero me gusta su relación acá, también. Es amor/odio. Scorpius fastidiándola para llamar la atención 8) Supongo que tiene un poco de Draco por eso.

Me gustaría comentarte capítulo por capítulo pero sería mucho y soy vaga, pero destacaré lo que más me gustó :B

—Cuida tu vocabulario, Weasley —siseó el rubio que estaba a pocos metros de ella, con una sonrisa burlona dibujada en el rostro—. ¿Podría saber a qué se debe tanto halago hacia mi persona de tu parte?


Oh.My.Malfoy. (?) Amo su sarcasmo, su personalidad, su TODO. Sólo me basta escuchar/leer su nombre y:



Then, my ovaries died.


—¡Te odio, Malfoy! ¡Eres una maldito cobarde!




Igual es obvio que no lo odia, igual es fuerte que se lo dijera... pero bueno, la impulsividad le ganó u.u Y me imagino que alguien, aunque sea tan hot como Scorpius (?) te cargue todo el día, al final te acaba superando. Igual al menos le interesó pedir disculpas después.


AHORA, DEJAME FANGIRLEAR CON ESTA PARTE.

—Odio que tengamos que escondernos, Ly —volvió a decir la joven mientras se separaba de su acompañante para mirarlo a los ojos con un aire triste. Éste le acarició la mejilla suavemente como si ella se fuese a romper en algún momento, le sonrió coquetamente y le dio un corto beso en la punta de la nariz; ella cerró los ojos y también sonrió.

—Nique, eso lo hace más interesante, ¿no lo crees? —La pelirroja sonrió y le dio un suave manotazo en el hombro.


Dominique/Lysander *O*

DOM/LY.





Si hay algo que me emociona tanto como el R/S es esta pareja, KADSKFHFK. Aparte me encanta cuando los retratan tan bien Ly saca la parte cursi de Dom siempre, LOL. Si escribís más de ellos, me caso con vos (???????)

Ahora, volviendo al tema:

—Ignórala compañero, a las chicas les vuelve locas eso. Ignórala y te buscará.
— ¿Ahora te pondrás pañal y andarás con una estúpida flecha, Albus?
Su acompañante rió con ganas.
— No necesito hacerlo. Solo sigue mi consejo.
Le dio un par de palmadas en el hombro y se dirigió a su cama.
— Mas vale que funcione Potter o te arrepentirás — susurró.


Si que había funcionado. Albus Potter se merecía un altar por eso.




Yo ya me había creído que Scorp la ignoraba por puro orgullo, y FUE IDEA DE ALBUS. Es obvio que cuando a uno le ignoran... y sabiendo cómo se saca Rose, en algún momento lo iba a encarar. Estos dos con sus ideas y vueltas... xD


Y sí, este fue otro de mis comentarios flasheros pero, como siempre



"This is the first kiss that makes me want another."

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Re: Mi pequeño gran problema [RW/SM] 3° cap. Act(24/06)

Notapor Ann Lovegood » Dom Jun 26, 2011 8:50 pm

MusicalCookieMonster escribió:
Ann Lovegood escribió: Agradecimiento A Danny <3 por ayudarme a corregirlo y bueno, hacerlo más leible :D. I LOVE YOU 8)


I LOVE YOU MORE <3
bah, amo betear :3
ILEGALMENTE


Ann Lovegood escribió:—¡No, no no y mil veces no! — exclamó por enésima vez Rose con la cabeza debajo de la almohada — ¡Ni aunque venga la misma Hermione Granger iré a esa clase!.

Lucy alzó una ceja de manera burlona, sabía que eso no era verdad.

—¡Oh, vamos Rose, ni tu te crees eso! —le contestó riendo sarcásticamente.


Al menos lo intento (?)
GO ROSIE GO!


Ann Lovegood escribió:—Porque no me interesa ver como un grupo de niños tontos van detrás de una pequeña pelota con alas—contesto con ironía. —además tengo cosas más
importantes que hacer.


acosaraScorpaftertraining

Ann Lovegood escribió:—Scorpius—exclamó sonriendo a su amigo, haciéndose a un lado esperando que su amigo se sentase a su lado pero eso no sucedió, Albus lo miró con un gesto de sorpresa en su rostro y se dio cuenta que su amigo no lo miraba a él, más bien tenía la vista fija en su prima, sonrió de lado e iba a decir algo cuando el rubio cortó el contacto visual con Rose para dirigirse a él.

—Tenemos entrenamiento de Quidditch en 10 minutos, Chad ha dicho que hace buen clima para entrenar y ha separado campo en la mañana para las 4 así que apresurate.

Y sin más dio media vuelta y se fue. Dejando a una pelirroja confundida, dolida e irritada por partes iguales. Sentía todo eso a la vez y parecía que en su interior se desataba una gran tormenta... No sintió ni reaccionó cuando Albus se había puesto de pie y se había ido.
De pronto se sentía pequeña, pequeña y extremadamente ridícula. Malfoy la había ignorado después de haberla mirado lo que para ella fue una eternidad. Cobarde. En vez de pasar la página había caido en ese estúpido juego de ignorarla y si creía que ella iba a seguirle o a volver a pedirle dísculpas – aunque literalmente no lo había hecho- estaba muy equivocado. Quería ignorarla. Bien. Ella lo había captado. “Que te den Malfoy” masculló antes de pararse hecha una furia y dirigirse al castillo.


Intenso B)
Pero bueno, ambos son tan testarudos... :B

Ann Lovegood escribió:Scorpius Malfoy daba vueltas en su habitación como un animal enjaulado. Se sentía frustado, desesperado y enojado por partes iguales aun así no sabía con quien ¿con ella? ¿Con él mismo? ¡Bah! Eso no importaba ya, lo único que podía pensar en ese momento era en que la había cagado. Rose Weasley había ido a pedirle disculpas y el se había comportado como un verdadero cabrón ignorándole y luego —para complicar más las cosas— nisiquiera le había dirigido la palabra cuando la había visto con su primo. ¡Maldita sea! Y a él que le importaba, ella le había dicho que le odiaba ¿no?, entonces no debería preocuparse por nada después de todo, si él le ignoraba o no a ella; eso le tenía sin cuidado. Si, sería mejor pensar eso. Además ella nunca le había dicho que lo sentía y que no le odiaba. A la mierda todo, el seguiría ignorándole.


Scorpie *-*
Piensa en mi mejor, yo no te odio (cjs)

Ann Lovegood escribió:—No sé que hacer con ella —soltó el rubio con las manos cerradas y con el ceño fruncido, pero sin atreverse a mirar a su amigo. No necesitaba nombrarla porque sabía que su amigo ya intuía lo que pasaba. Albus sonrió con disimulo y le dio una palmada en la espalda como un gesto que denotaba comprensión.

—Bueno, creo que tu plan de ignorárla puede surtir efecto.

Scorpius alzó la vista y le miró con un gesto de interrogación en el rostro.

—Tu… como…

—Fuiste obvio compañero. Mira que mirarla con tanta intensidad y no dirigirle la palabra es un tanto obvio— dijo encogiendose de hombros


Albus <3
Ah lo amodoro, tan inteligente (??)

Ann Lovegood escribió:Albus negó con la cabeza con resignación. Aunque su amigo no le hubiera dicho gran cosa, el intuía que sentía algo por su prima. Por la forma en que la miraba o por que durante sus años en Hogwarts se había dedicado a fastidirla. Y no se equivocaba, porque a pesar de no querer admitirlo, Scorpius Malfoy tenía un gran problema del cual no podría escapar: Se había enamorado de Rose Weasley.


Me encanta que aqui Albus apoya a su amigo en que conquiste a su prima, me canse de leer que la cela mucho y les causa problemas :B

Ann Lovegood escribió:Debería sentirse agradecida con él. Enviarle flores y una nota de agradecimiento por dejarla en paz. Después de tanto tiempo. Por fin lo había hecho. Hace 25 días exactamente, no es que ella lo hubiese estado contando. No es su culpa tener tan buena memoria y saber contar los días como cualquier mortal lo haría. Aunque les diré que Rose es, en realidad, una persona olvidadiza. Ella necesitaba creer que recordaba los días que él no le hablaba porque estaba feliz con ello o porque, como ya les dije antes: “Tiene una buena memoria”. El punto es que él ya no se aparecía por la biblioteca cuando ella entraba allí para buscar un poco de calma. No la intercepataba en los pasillos solo para hacerla rabiar. No le contestaba con ingenio cada vez que ella le lanzaba algún comentario mordaz. No la miraba fijamente cuando compartian alguna clases. Es más ya ni siquiera lo veia.
En realidad nunca lo veia


No hasta ese día.

¡Y se sintió como una tonta! No era posible que el hecho de que Malfoy apareciera por el poco concurrido pasillo por el cual iba hiciera que “algo” —lease un órgano que no quería nombrar— palpitara fuerte y aceleradamente en su pecho y que por razones que desconocida su respiración se detuviera cuando el posó —solo por unos segundos— su mirada en ella, pero no se detuvo. Siguió caminando hacia ella con su despeinado cabello rubio como si hubiera estado horas volando con sus escoba, sus ojos grises casi azules cuando los mirabas con detenimiento, ese andar tan… Malfoy… un momento, Malfoy se acercaba a ella.

Estaba hipnotizada, maldita sea, si que lo estaba. Quería retroceder, correr, perderse, dejar de mirarlo. ¡Qué diablos le estaba pasando! Pero era demasiado tarde. Scorpius Malfoy, ese grandisimo imbecil no se dirigía a ella. Habia pasado a su lado como si fuese una estatua o una armadura más. Los colores se le subieron al rostro. Pero no fue por cólera, esta vez fue de vergüenza. Por haber pensado que quizás él hubiera declinado en sus intento de ignorarla, de pasar de ella.

Absurda. Tonta.


Ame esta parte, es real and stuff :3
aaah, el rose/scorp me gusta por esto. No es amor a primera vista, no es facil, no es directo, ni nada de eso. me likes.

Ann Lovegood escribió:—¡Eh, Malfoy! —gritó con un nerviosismo muy mal fingido debido a lo temblorosa de su voz.

Él no volteó. Aunque quizás si él no le estuviera dando la espalda ella hubiera podido ver sus labios curvarse en una satisfactoria sonrisa.
La pelirroja bufó y caminó hacia él con paso firme y enojada. Se le estaba haciendo costumbre eso de ir tras él.

—¡Malfoy te estoy hablando! —casi corría detrás de él, lo alcanzó y sin saber de donde sacó fuerzas para hacerlo le jaló del brazo para que voltee a verla — ¿Eres sordo o qué?

Scorpius se tensó al sentir sus manos jalar de él suavemente. Giró sobre sus talones y la miró con un getso aburrido.

—¿Que quieres Weasley?, sea lo que sea que te haya pasado. No lo hice yo—dijó con rencor.

¡Agh! Se comportaba como un crio. Rose le soltó al instante y frunció el ceño. Genial, ¿ahora que le diría? Empezando porque él le había llamado por su apellido cuando antes se había empeñado en hablarle por su nombre de pila aunque ella le había insistido en que no lo haga; para él era Weasley y punto. No era tema de discución; pero, como siempre, a él le importa un reverendo rabano lo que ella le diga. Entrecerró los ojos con enfado.
El primer paso estaba hecho: había logrado que le hablase —aunque hubiera notado el resentimiento en su voz, lo había hecho—, sin embargo ahora no sabía que decirle. Porque un: “Oh, verás he notado que ahora me ignoras y he venido a decirte que extraño que me fastidies todo el día, así que sigue haciendolo”
Estaba un poco loca pero no tanto. No señor. No le diría eso ni bajo los efectos de un imperius, entonces… ¿Qué debía decirle?

—No me ha pasado nada, Malfoy—logró mascullar.

“Mi único problema eres tú”. Rose Weasley no era la persona más directa del planeta, solo cuano le convenía o cuando era exclusivamente necesario y, sobre todo, cuando no se trataba de Scorpius Malfoy.

—Bien—refunfuñó enojado, dio media vuelta y siguió caminando.
“¿Bien?” ¿Sólo diría eso?
Se sintió dolida y confusa. ¿Era acaso una persona tan rencorosa como para enojarse de esa manera? Ella no le había pedido disculpas explícitas pero había admitido un error. Lo vió alejarse y con una mueca de fastidio le siguió, estaba vez sin correr ya que él no iba tan rápido como antes. En unos segundo ya estaba a su altura y él pareció no notarlo o no quería que ella sepa que si lo había hecho.

—Lo siento.

Rose tapó su boca con ambas manos y abrió los ojos asombrada.
Ya está, lo había hecho. Le había pedido disculpas, y se sentía ridícula. Solo le había acusado de algo que él no había hecho, solo eso. No entendía porque tanto drama.
Scorpius se detuvo y la evaluó con la mirada; poco a poco una sonrisa se formo en sus labios.

—¿Qué has dicho? —le preguntó con escepticismo. Seguro era un sueño. Si, era eso.

—No voy a repetirlo, Malfoy—dijo tajante, apenas abriendo la boca.

Caso cerrado. No hablaría más del asunto. No, ya había hecho y dicho demasiado con esas dos palabras.

—Bien—volvió a decir, esta vez casi en un susurro.

—¿Bien? —alzó una ceja—Sabes, Malfoy, empiezo a creer que tu léxico es un poco reducido.

Y ahí estaba Rose Weasley otra vez. Con sus comentarios mordaces y su mirada desafiante. Esa mirada que él sabía se las dirigía en el noventa porciento solo a él.

—Lo que sucede Rose, es que uso mis labios para decir más que palabras, prefiero no gastarlos en nimiedades.
Y ese era Scorpius Malfoy contestándole, insitante, pícaro y arrogante. Solo como él sabía hacerlo.
Rose rió con ironía, aunque por dentro se sentía … ¿eufórica?, él había vuelto a llamarla por su nombre de pila. Las cosas volvían a la normalidad.

—Weasley, soy Weasley para ti Malfoy—le apuntó con un dedo con gesto de superioridad.
Él se limitó a fruncir los labios y mirarla divertido.

—Como tu digas, Rose.


Tuve que quotearlo TODO
Es que AYEVIFW capturas lo que son Rose y Scorpius en esta parte del capi, lo ame, lo adore, LO AMODORE.

ANY WAAAY
Pau mia de mio cuore (?)
en fin, amodore este capi enespecialporquelobeteeMOI
y por que me gusta como escribes, una manera descriptiva, implantas emociones en tus palabras. Me gusta.
I WANT MORE.

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*Le dice dirty things al oido*
Las escribiría pero me cerrarían la cuenta. You know what I mean :B

JAJAJA.
Ya, amé tu comentario, me hiciste reir mucho.

acosaraScorpaftertrainig

Hell yeah B) Rose is dirty (?) ok no xDD le constará aceptar lo que siente por Scopius siempre se me hizo más terca que él (?) supongo que es por Hermione hechándole la culpa a los padres (?)
En cuanto a Albus, yo también leo que la cela siempre y me encanta que haga eso, pero no quería meterlos en un triángulo amoroso (???) además es amigui de Scorpius y tiene que ayudarlo con su prima 8)

Lo quoteaste TODO, darling I want you in my bed now (???)
Gracias amore mio (L)
Ann Lovegood
 
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