Moderadores: Pam., Locurita, * Luna Lovegood *

Ann Lovegood escribió:
Agradecimiento A Danny <3 por ayudarme a corregirlo y bueno, hacerlo más leible. I LOVE YOU
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Ann Lovegood escribió:—¡No, no no y mil veces no! — exclamó por enésima vez Rose con la cabeza debajo de la almohada — ¡Ni aunque venga la misma Hermione Granger iré a esa clase!.
Lucy alzó una ceja de manera burlona, sabía que eso no era verdad.
—¡Oh, vamos Rose, ni tu te crees eso! —le contestó riendo sarcásticamente.
Ann Lovegood escribió:—Porque no me interesa ver como un grupo de niños tontos van detrás de una pequeña pelota con alas—contesto con ironía. —además tengo cosas más importantes que hacer.
Ann Lovegood escribió:—Scorpius—exclamó sonriendo a su amigo, haciéndose a un lado esperando que su amigo se sentase a su lado pero eso no sucedió, Albus lo miró con un gesto de sorpresa en su rostro y se dio cuenta que su amigo no lo miraba a él, más bien tenía la vista fija en su prima, sonrió de lado e iba a decir algo cuando el rubio cortó el contacto visual con Rose para dirigirse a él.
—Tenemos entrenamiento de Quidditch en 10 minutos, Chad ha dicho que hace buen clima para entrenar y ha separado campo en la mañana para las 4 así que apresurate.
Y sin más dio media vuelta y se fue. Dejando a una pelirroja confundida, dolida e irritada por partes iguales. Sentía todo eso a la vez y parecía que en su interior se desataba una gran tormenta... No sintió ni reaccionó cuando Albus se había puesto de pie y se había ido.
De pronto se sentía pequeña, pequeña y extremadamente ridícula. Malfoy la había ignorado después de haberla mirado lo que para ella fue una eternidad. Cobarde. En vez de pasar la página había caido en ese estúpido juego de ignorarla y si creía que ella iba a seguirle o a volver a pedirle dísculpas – aunque literalmente no lo había hecho- estaba muy equivocado. Quería ignorarla. Bien. Ella lo había captado. “Que te den Malfoy” masculló antes de pararse hecha una furia y dirigirse al castillo.
Ann Lovegood escribió:Scorpius Malfoy daba vueltas en su habitación como un animal enjaulado. Se sentía frustado, desesperado y enojado por partes iguales aun así no sabía con quien ¿con ella? ¿Con él mismo? ¡Bah! Eso no importaba ya, lo único que podía pensar en ese momento era en que la había cagado. Rose Weasley había ido a pedirle disculpas y el se había comportado como un verdadero cabrón ignorándole y luego —para complicar más las cosas— nisiquiera le había dirigido la palabra cuando la había visto con su primo. ¡Maldita sea! Y a él que le importaba, ella le había dicho que le odiaba ¿no?, entonces no debería preocuparse por nada después de todo, si él le ignoraba o no a ella; eso le tenía sin cuidado. Si, sería mejor pensar eso. Además ella nunca le había dicho que lo sentía y que no le odiaba. A la mierda todo, el seguiría ignorándole.
Ann Lovegood escribió:—No sé que hacer con ella —soltó el rubio con las manos cerradas y con el ceño fruncido, pero sin atreverse a mirar a su amigo. No necesitaba nombrarla porque sabía que su amigo ya intuía lo que pasaba. Albus sonrió con disimulo y le dio una palmada en la espalda como un gesto que denotaba comprensión.
—Bueno, creo que tu plan de ignorárla puede surtir efecto.
Scorpius alzó la vista y le miró con un gesto de interrogación en el rostro.
—Tu… como…
—Fuiste obvio compañero. Mira que mirarla con tanta intensidad y no dirigirle la palabra es un tanto obvio— dijo encogiendose de hombros
Ann Lovegood escribió:Albus negó con la cabeza con resignación. Aunque su amigo no le hubiera dicho gran cosa, el intuía que sentía algo por su prima. Por la forma en que la miraba o por que durante sus años en Hogwarts se había dedicado a fastidirla. Y no se equivocaba, porque a pesar de no querer admitirlo, Scorpius Malfoy tenía un gran problema del cual no podría escapar: Se había enamorado de Rose Weasley.
Ann Lovegood escribió:Debería sentirse agradecida con él. Enviarle flores y una nota de agradecimiento por dejarla en paz. Después de tanto tiempo. Por fin lo había hecho. Hace 25 días exactamente, no es que ella lo hubiese estado contando. No es su culpa tener tan buena memoria y saber contar los días como cualquier mortal lo haría. Aunque les diré que Rose es, en realidad, una persona olvidadiza. Ella necesitaba creer que recordaba los días que él no le hablaba porque estaba feliz con ello o porque, como ya les dije antes: “Tiene una buena memoria”. El punto es que él ya no se aparecía por la biblioteca cuando ella entraba allí para buscar un poco de calma. No la intercepataba en los pasillos solo para hacerla rabiar. No le contestaba con ingenio cada vez que ella le lanzaba algún comentario mordaz. No la miraba fijamente cuando compartian alguna clases. Es más ya ni siquiera lo veia.
En realidad nunca lo veia
No hasta ese día.
¡Y se sintió como una tonta! No era posible que el hecho de que Malfoy apareciera por el poco concurrido pasillo por el cual iba hiciera que “algo” —lease un órgano que no quería nombrar— palpitara fuerte y aceleradamente en su pecho y que por razones que desconocida su respiración se detuviera cuando el posó —solo por unos segundos— su mirada en ella, pero no se detuvo. Siguió caminando hacia ella con su despeinado cabello rubio como si hubiera estado horas volando con sus escoba, sus ojos grises casi azules cuando los mirabas con detenimiento, ese andar tan… Malfoy… un momento, Malfoy se acercaba a ella.
Estaba hipnotizada, maldita sea, si que lo estaba. Quería retroceder, correr, perderse, dejar de mirarlo. ¡Qué diablos le estaba pasando! Pero era demasiado tarde. Scorpius Malfoy, ese grandisimo imbecil no se dirigía a ella. Habia pasado a su lado como si fuese una estatua o una armadura más. Los colores se le subieron al rostro. Pero no fue por cólera, esta vez fue de vergüenza. Por haber pensado que quizás él hubiera declinado en sus intento de ignorarla, de pasar de ella.
Absurda. Tonta.
Ann Lovegood escribió:[Mostrar Spoiler] Spoiler:—¡Eh, Malfoy! —gritó con un nerviosismo muy mal fingido debido a lo temblorosa de su voz.
Él no volteó. Aunque quizás si él no le estuviera dando la espalda ella hubiera podido ver sus labios curvarse en una satisfactoria sonrisa.
La pelirroja bufó y caminó hacia él con paso firme y enojada. Se le estaba haciendo costumbre eso de ir tras él.
—¡Malfoy te estoy hablando! —casi corría detrás de él, lo alcanzó y sin saber de donde sacó fuerzas para hacerlo le jaló del brazo para que voltee a verla — ¿Eres sordo o qué?
Scorpius se tensó al sentir sus manos jalar de él suavemente. Giró sobre sus talones y la miró con un getso aburrido.
—¿Que quieres Weasley?, sea lo que sea que te haya pasado. No lo hice yo—dijó con rencor.
¡Agh! Se comportaba como un crio. Rose le soltó al instante y frunció el ceño. Genial, ¿ahora que le diría? Empezando porque él le había llamado por su apellido cuando antes se había empeñado en hablarle por su nombre de pila aunque ella le había insistido en que no lo haga; para él era Weasley y punto. No era tema de discución; pero, como siempre, a él le importa un reverendo rabano lo que ella le diga. Entrecerró los ojos con enfado.
El primer paso estaba hecho: había logrado que le hablase —aunque hubiera notado el resentimiento en su voz, lo había hecho—, sin embargo ahora no sabía que decirle. Porque un: “Oh, verás he notado que ahora me ignoras y he venido a decirte que extraño que me fastidies todo el día, así que sigue haciendolo”
Estaba un poco loca pero no tanto. No señor. No le diría eso ni bajo los efectos de un imperius, entonces… ¿Qué debía decirle?
—No me ha pasado nada, Malfoy—logró mascullar.
“Mi único problema eres tú”. Rose Weasley no era la persona más directa del planeta, solo cuano le convenía o cuando era exclusivamente necesario y, sobre todo, cuando no se trataba de Scorpius Malfoy.
—Bien—refunfuñó enojado, dio media vuelta y siguió caminando.
“¿Bien?” ¿Sólo diría eso?
Se sintió dolida y confusa. ¿Era acaso una persona tan rencorosa como para enojarse de esa manera? Ella no le había pedido disculpas explícitas pero había admitido un error. Lo vió alejarse y con una mueca de fastidio le siguió, estaba vez sin correr ya que él no iba tan rápido como antes. En unos segundo ya estaba a su altura y él pareció no notarlo o no quería que ella sepa que si lo había hecho.
—Lo siento.
Rose tapó su boca con ambas manos y abrió los ojos asombrada.
Ya está, lo había hecho. Le había pedido disculpas, y se sentía ridícula. Solo le había acusado de algo que él no había hecho, solo eso. No entendía porque tanto drama.
Scorpius se detuvo y la evaluó con la mirada; poco a poco una sonrisa se formo en sus labios.
—¿Qué has dicho? —le preguntó con escepticismo. Seguro era un sueño. Si, era eso.
—No voy a repetirlo, Malfoy—dijo tajante, apenas abriendo la boca.
Caso cerrado. No hablaría más del asunto. No, ya había hecho y dicho demasiado con esas dos palabras.
—Bien—volvió a decir, esta vez casi en un susurro.
—¿Bien? —alzó una ceja—Sabes, Malfoy, empiezo a creer que tu léxico es un poco reducido.
Y ahí estaba Rose Weasley otra vez. Con sus comentarios mordaces y su mirada desafiante. Esa mirada que él sabía se las dirigía en el noventa porciento solo a él.
—Lo que sucede Rose, es que uso mis labios para decir más que palabras, prefiero no gastarlos en nimiedades.
Y ese era Scorpius Malfoy contestándole, insitante, pícaro y arrogante. Solo como él sabía hacerlo.
Rose rió con ironía, aunque por dentro se sentía … ¿eufórica?, él había vuelto a llamarla por su nombre de pila. Las cosas volvían a la normalidad.
—Weasley, soy Weasley para ti Malfoy—le apuntó con un dedo con gesto de superioridad.
Él se limitó a fruncir los labios y mirarla divertido.
—Como tu digas, Rose.

—Cuida tu vocabulario, Weasley —siseó el rubio que estaba a pocos metros de ella, con una sonrisa burlona dibujada en el rostro—. ¿Podría saber a qué se debe tanto halago hacia mi persona de tu parte?

—¡Te odio, Malfoy! ¡Eres una maldito cobarde!

—Odio que tengamos que escondernos, Ly —volvió a decir la joven mientras se separaba de su acompañante para mirarlo a los ojos con un aire triste. Éste le acarició la mejilla suavemente como si ella se fuese a romper en algún momento, le sonrió coquetamente y le dio un corto beso en la punta de la nariz; ella cerró los ojos y también sonrió.
—Nique, eso lo hace más interesante, ¿no lo crees? —La pelirroja sonrió y le dio un suave manotazo en el hombro.


—Ignórala compañero, a las chicas les vuelve locas eso. Ignórala y te buscará.
— ¿Ahora te pondrás pañal y andarás con una estúpida flecha, Albus?
Su acompañante rió con ganas.
— No necesito hacerlo. Solo sigue mi consejo.
Le dio un par de palmadas en el hombro y se dirigió a su cama.
— Mas vale que funcione Potter o te arrepentirás — susurró.
Si que había funcionado. Albus Potter se merecía un altar por eso.


MusicalCookieMonster escribió:[Mostrar Spoiler] Spoiler:Ann Lovegood escribió: Agradecimiento A Danny <3 por ayudarme a corregirlo y bueno, hacerlo más leible. I LOVE YOU
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I LOVE YOU MORE <3
bah, amo betear :3ILEGALMENTEAnn Lovegood escribió:—¡No, no no y mil veces no! — exclamó por enésima vez Rose con la cabeza debajo de la almohada — ¡Ni aunque venga la misma Hermione Granger iré a esa clase!.
Lucy alzó una ceja de manera burlona, sabía que eso no era verdad.
—¡Oh, vamos Rose, ni tu te crees eso! —le contestó riendo sarcásticamente.
Al menos lo intento (?)
GO ROSIE GO!Ann Lovegood escribió:—Porque no me interesa ver como un grupo de niños tontos van detrás de una pequeña pelota con alas—contesto con ironía. —además tengo cosas más
importantes que hacer.acosaraScorpaftertrainingAnn Lovegood escribió:—Scorpius—exclamó sonriendo a su amigo, haciéndose a un lado esperando que su amigo se sentase a su lado pero eso no sucedió, Albus lo miró con un gesto de sorpresa en su rostro y se dio cuenta que su amigo no lo miraba a él, más bien tenía la vista fija en su prima, sonrió de lado e iba a decir algo cuando el rubio cortó el contacto visual con Rose para dirigirse a él.
—Tenemos entrenamiento de Quidditch en 10 minutos, Chad ha dicho que hace buen clima para entrenar y ha separado campo en la mañana para las 4 así que apresurate.
Y sin más dio media vuelta y se fue. Dejando a una pelirroja confundida, dolida e irritada por partes iguales. Sentía todo eso a la vez y parecía que en su interior se desataba una gran tormenta... No sintió ni reaccionó cuando Albus se había puesto de pie y se había ido.
De pronto se sentía pequeña, pequeña y extremadamente ridícula. Malfoy la había ignorado después de haberla mirado lo que para ella fue una eternidad. Cobarde. En vez de pasar la página había caido en ese estúpido juego de ignorarla y si creía que ella iba a seguirle o a volver a pedirle dísculpas – aunque literalmente no lo había hecho- estaba muy equivocado. Quería ignorarla. Bien. Ella lo había captado. “Que te den Malfoy” masculló antes de pararse hecha una furia y dirigirse al castillo.
Intenso B)
Pero bueno, ambos son tan testarudos... :BAnn Lovegood escribió:Scorpius Malfoy daba vueltas en su habitación como un animal enjaulado. Se sentía frustado, desesperado y enojado por partes iguales aun así no sabía con quien ¿con ella? ¿Con él mismo? ¡Bah! Eso no importaba ya, lo único que podía pensar en ese momento era en que la había cagado. Rose Weasley había ido a pedirle disculpas y el se había comportado como un verdadero cabrón ignorándole y luego —para complicar más las cosas— nisiquiera le había dirigido la palabra cuando la había visto con su primo. ¡Maldita sea! Y a él que le importaba, ella le había dicho que le odiaba ¿no?, entonces no debería preocuparse por nada después de todo, si él le ignoraba o no a ella; eso le tenía sin cuidado. Si, sería mejor pensar eso. Además ella nunca le había dicho que lo sentía y que no le odiaba. A la mierda todo, el seguiría ignorándole.
Scorpie *-*
Piensa en mi mejor, yo no te odio (cjs)
Ann Lovegood escribió:—No sé que hacer con ella —soltó el rubio con las manos cerradas y con el ceño fruncido, pero sin atreverse a mirar a su amigo. No necesitaba nombrarla porque sabía que su amigo ya intuía lo que pasaba. Albus sonrió con disimulo y le dio una palmada en la espalda como un gesto que denotaba comprensión.
—Bueno, creo que tu plan de ignorárla puede surtir efecto.
Scorpius alzó la vista y le miró con un gesto de interrogación en el rostro.
—Tu… como…
—Fuiste obvio compañero. Mira que mirarla con tanta intensidad y no dirigirle la palabra es un tanto obvio— dijo encogiendose de hombros
Albus <3
Ah lo amodoro, tan inteligente (??)Ann Lovegood escribió:Albus negó con la cabeza con resignación. Aunque su amigo no le hubiera dicho gran cosa, el intuía que sentía algo por su prima. Por la forma en que la miraba o por que durante sus años en Hogwarts se había dedicado a fastidirla. Y no se equivocaba, porque a pesar de no querer admitirlo, Scorpius Malfoy tenía un gran problema del cual no podría escapar: Se había enamorado de Rose Weasley.
Me encanta que aqui Albus apoya a su amigo en que conquiste a su prima, me canse de leer que la cela mucho y les causa problemas :BAnn Lovegood escribió:Debería sentirse agradecida con él. Enviarle flores y una nota de agradecimiento por dejarla en paz. Después de tanto tiempo. Por fin lo había hecho. Hace 25 días exactamente, no es que ella lo hubiese estado contando. No es su culpa tener tan buena memoria y saber contar los días como cualquier mortal lo haría. Aunque les diré que Rose es, en realidad, una persona olvidadiza. Ella necesitaba creer que recordaba los días que él no le hablaba porque estaba feliz con ello o porque, como ya les dije antes: “Tiene una buena memoria”. El punto es que él ya no se aparecía por la biblioteca cuando ella entraba allí para buscar un poco de calma. No la intercepataba en los pasillos solo para hacerla rabiar. No le contestaba con ingenio cada vez que ella le lanzaba algún comentario mordaz. No la miraba fijamente cuando compartian alguna clases. Es más ya ni siquiera lo veia.
En realidad nunca lo veia
No hasta ese día.
¡Y se sintió como una tonta! No era posible que el hecho de que Malfoy apareciera por el poco concurrido pasillo por el cual iba hiciera que “algo” —lease un órgano que no quería nombrar— palpitara fuerte y aceleradamente en su pecho y que por razones que desconocida su respiración se detuviera cuando el posó —solo por unos segundos— su mirada en ella, pero no se detuvo. Siguió caminando hacia ella con su despeinado cabello rubio como si hubiera estado horas volando con sus escoba, sus ojos grises casi azules cuando los mirabas con detenimiento, ese andar tan… Malfoy… un momento, Malfoy se acercaba a ella.
Estaba hipnotizada, maldita sea, si que lo estaba. Quería retroceder, correr, perderse, dejar de mirarlo. ¡Qué diablos le estaba pasando! Pero era demasiado tarde. Scorpius Malfoy, ese grandisimo imbecil no se dirigía a ella. Habia pasado a su lado como si fuese una estatua o una armadura más. Los colores se le subieron al rostro. Pero no fue por cólera, esta vez fue de vergüenza. Por haber pensado que quizás él hubiera declinado en sus intento de ignorarla, de pasar de ella.
Absurda. Tonta.
Ame esta parte, es real and stuff :3
aaah, el rose/scorp me gusta por esto. No es amor a primera vista, no es facil, no es directo, ni nada de eso. me likes.Ann Lovegood escribió:—¡Eh, Malfoy! —gritó con un nerviosismo muy mal fingido debido a lo temblorosa de su voz.
Él no volteó. Aunque quizás si él no le estuviera dando la espalda ella hubiera podido ver sus labios curvarse en una satisfactoria sonrisa.
La pelirroja bufó y caminó hacia él con paso firme y enojada. Se le estaba haciendo costumbre eso de ir tras él.
—¡Malfoy te estoy hablando! —casi corría detrás de él, lo alcanzó y sin saber de donde sacó fuerzas para hacerlo le jaló del brazo para que voltee a verla — ¿Eres sordo o qué?
Scorpius se tensó al sentir sus manos jalar de él suavemente. Giró sobre sus talones y la miró con un getso aburrido.
—¿Que quieres Weasley?, sea lo que sea que te haya pasado. No lo hice yo—dijó con rencor.
¡Agh! Se comportaba como un crio. Rose le soltó al instante y frunció el ceño. Genial, ¿ahora que le diría? Empezando porque él le había llamado por su apellido cuando antes se había empeñado en hablarle por su nombre de pila aunque ella le había insistido en que no lo haga; para él era Weasley y punto. No era tema de discución; pero, como siempre, a él le importa un reverendo rabano lo que ella le diga. Entrecerró los ojos con enfado.
El primer paso estaba hecho: había logrado que le hablase —aunque hubiera notado el resentimiento en su voz, lo había hecho—, sin embargo ahora no sabía que decirle. Porque un: “Oh, verás he notado que ahora me ignoras y he venido a decirte que extraño que me fastidies todo el día, así que sigue haciendolo”
Estaba un poco loca pero no tanto. No señor. No le diría eso ni bajo los efectos de un imperius, entonces… ¿Qué debía decirle?
—No me ha pasado nada, Malfoy—logró mascullar.
“Mi único problema eres tú”. Rose Weasley no era la persona más directa del planeta, solo cuano le convenía o cuando era exclusivamente necesario y, sobre todo, cuando no se trataba de Scorpius Malfoy.
—Bien—refunfuñó enojado, dio media vuelta y siguió caminando.
“¿Bien?” ¿Sólo diría eso?
Se sintió dolida y confusa. ¿Era acaso una persona tan rencorosa como para enojarse de esa manera? Ella no le había pedido disculpas explícitas pero había admitido un error. Lo vió alejarse y con una mueca de fastidio le siguió, estaba vez sin correr ya que él no iba tan rápido como antes. En unos segundo ya estaba a su altura y él pareció no notarlo o no quería que ella sepa que si lo había hecho.
—Lo siento.
Rose tapó su boca con ambas manos y abrió los ojos asombrada.
Ya está, lo había hecho. Le había pedido disculpas, y se sentía ridícula. Solo le había acusado de algo que él no había hecho, solo eso. No entendía porque tanto drama.
Scorpius se detuvo y la evaluó con la mirada; poco a poco una sonrisa se formo en sus labios.
—¿Qué has dicho? —le preguntó con escepticismo. Seguro era un sueño. Si, era eso.
—No voy a repetirlo, Malfoy—dijo tajante, apenas abriendo la boca.
Caso cerrado. No hablaría más del asunto. No, ya había hecho y dicho demasiado con esas dos palabras.
—Bien—volvió a decir, esta vez casi en un susurro.
—¿Bien? —alzó una ceja—Sabes, Malfoy, empiezo a creer que tu léxico es un poco reducido.
Y ahí estaba Rose Weasley otra vez. Con sus comentarios mordaces y su mirada desafiante. Esa mirada que él sabía se las dirigía en el noventa porciento solo a él.
—Lo que sucede Rose, es que uso mis labios para decir más que palabras, prefiero no gastarlos en nimiedades.
Y ese era Scorpius Malfoy contestándole, insitante, pícaro y arrogante. Solo como él sabía hacerlo.
Rose rió con ironía, aunque por dentro se sentía … ¿eufórica?, él había vuelto a llamarla por su nombre de pila. Las cosas volvían a la normalidad.
—Weasley, soy Weasley para ti Malfoy—le apuntó con un dedo con gesto de superioridad.
Él se limitó a fruncir los labios y mirarla divertido.
—Como tu digas, Rose.
Tuve que quotearlo TODO
Es que AYEVIFW capturas lo que son Rose y Scorpius en esta parte del capi, lo ame, lo adore, LO AMODORE.
ANY WAAAY
Pau mia de mio cuore (?)
en fin, amodore este capienespecialporquelobeteeMOI
y por que me gusta como escribes, una manera descriptiva, implantas emociones en tus palabras. Me gusta.
I WANT MORE.
Call me if you need a beta again, I'm illegal so I don't come cheap but... B)
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