por Mrs_Sol » Mar Ene 06, 2009 4:13 pm
Hola!!! Muchas gracias por los comentarioss!!
zharita_hhr:Muchas graciass! Como ya dije no creo dejarlo por la mitad... vengo pensando en esta historia mas de medio mes para pulirla... jaja...
jandrina:Muchas gracias!! Si es feo que la ignoren pero creo que mientras le pase eso Harry la va a querer mas... jaja
Chikane:Muchas gracias por el comentario!! Jjaja creo que puse a Harry como el chico de los sueños...
Janis Potter: Muchas gracias! jaja mejor actualizo antes de que no pueda dormir jaja
cata_granger:Muchas gracias por comentar!! El titulo significa luna llena y dentro de la historia va a empeza a tener un significado importante...jaja
Mrs. Cullen:Muchas gracias... si la verdad faltan pero es por eso que en las historias siempre se lo ven como el caballero... si todos fueran asi el personaje perderia las caracteristicas que lo hacen unico... jaja
harryyhermione4ever: Muchas gracias.. espero no defraudarte
^^AnDRoMeDa^^™ : Muchas gracias por el comentario! Me cuesta escribir con la cabeza y con los sentimientos al mismo tiempo pero lo voy a intentar porque se que las mejores historias son las que se escriben con las dos... Jjaja... Siempre me gusto la pareja h/h creo que siempre estuvieron destinados en uno para el otro...
Realmente les agradesco... y espero no desepcionarlas..
Aca les dejo la continuacion del primer capitulo:
Cansado, se tiró sobre el asiento. Estaba seguro que luego de haber cargado las maletas dos vagones y medio, sus brazos apenas reaccionarían para mañana pero se sintió bien al ayudar a su mejor amiga.
-No debí dejarte llevarlas. Mira como estas ahora- Le reprochó Hermione mientras pasaba al interior del compartimiento. Cerró la puerta y se sentó enfrente al muchacho que ahora estaba recostado con los ojos cerrados.
Estuvieron un tiempo en silencio Harry casi durmiendo y Hermione viendo por la ventana. Parecía nostálgica y aunque el moreno tenía los ojos cerrados y estaba exhausto pudo notar como su amiga estaba triste.
-¿Estás bien?- Inquirió con preocupación
La pregunta pareció traer de vuelta a la castaña al tren. Miró a Harry que ahora la miraba con esos extraños ojos esmeraldas y sonrió esperando que él se tranquilizara pero él pudo leer sus ojos y en vez de tranquilizarse se preocupo más.
Ella no estaba segura de poder contarle lo que pasaba por su mente por lo que se mantuvo en silencio.
-Si es por lo que paso hace un rato, no te preocupes. Al parecer nadie tiene el cerebro suficiente como para saber que no son tan importantes para Voldemort por lo que no va a ir a matarlos por ayudarte-
Hermione se sorprendió por lo que su amigo estaba diciéndole. No es lo que ella estaba pensando pero igualmente ese tema también la inquietaba.
-A veces desearía poder ser por lo menos mestiza o sangre pura-
- No tiene nada de malo ser lo que sos. Para mi sos mas especial siendo hija de muggles que siendo un sangre pura como Malfoy. Ya vas a ver que no todos están con esta locura.
- Claro que sí. Voldemort tiene a todos en la palma de su mano- se resignó Hermione como quien no quiere tal cosa y esperó a que Harry saltara en su contra pero el simplemente se paró y se arrodilló frente a ella, cogió las dos manos de ella y tomó aire.
- Mientras que podamos pensar por nosotros mismos Voldemort no tiene influencia sobre nosotros y en eso hay que pensar. Es difícil no darse por vencido pero se que puedo pararlo, se que toda esta histeria puede acabar si colaboro. No puedo pedirte que no te des por vencida pero creo que después de todo la calma va a volver si nos proponemos en traerla.
La castaña quedo impresionada. Era increíble lo que había madurado su amigo desde que Voldemort había vuelto al poder. Sus palabras eran profundas y ya no se alteraba tan fácilmente. Por lo menos con ella no.
Una lagrima brotó desde su interior y antes de que pudiera limpiársela para que Harry no se la viera, él se limito a quitársela acariciando así su mejilla en u gesto tranquilizador. Viendo que no iba a aguantar más lo abrazó con todas sus fuerzas y comenzó a llorar.
Pasaron minutos antes de que ella se tranquilizara y antes de separarse ella se acercó al oido de su amigo y haciendo un esfuerzo enorme por hablar normalmente le susurro:
-Siempre voy a estar donde estés vos y Ron. Voldemort no va a ganar esta guerra, no la ganó antes y no la va a ganar.-
-Esa es mi Hermione. Esa es la chica a la que más quiero- la apremió volviendo al humor de siempre. El ambiente estaba más relajado y Hermione parecía más tranquila por lo que Harry volvió a sentarse en su lugar frente a ella. Instantáneamente una pregunta invadió su mente y no pudo hacer más que decirla en voz alta:
-¿Dónde están Ron, Ginny, Neville y Luna, por cierto?-
Hermione pareció recordar algo por lo que saltó en su lugar asustada con una mano en su boca.
-Debería estar con el resto de los prefectos-Comentó asustada haciendo que su amigo abriera bien los ojos, negando.
-No, por favor no te vayas-
-Oh Harry, sabes que es mi deber. Ron ya debe de estar allí-Se levantó rápidamente y antes de que Harry pudiera replicar le dio un beso en la frente y salió corriendo fuera del compartimiento.
Harry la siguió con la vista ya seria sin nadie con quien hablar más que con un gato y una lechuza que yacía dormida cerca de él. Sonrió internamente sabiendo que su amiga seguía tan fiel a las leyes como siempre.
Y volvía a quedarse solo. Todo el verano había sido un verdadero aburrimiento, estando encerrado en la habitación del número cuatro de Privet Drive que solo simplemente suspiro esperando no volver a perder la voz por causa de su soledad. No había recibido noticias de Ron en todo el verano ni tampoco en la estación lo había visto. Todo era muy raro y en parte tenía miedo de que algo raro le hubiera pasado.
En esos momentos una mano algo palida se asomó por la puerta dejando ver a una chica rubia de ojos celeste muy claros. Llevaba un pantalón jean y una campera de lana bastante grande para ella. Tenía una sonrisa de oreja a oreja dirijida a al moreno que ahora la miraba sonriente.
-¡Luna!- Harry se levantó a saludarla envolviéndola en un abrazo efusivo.-Como me alegro que estes bien-
-Harry por favor ¿Estuviste cerca de un Werpim rosado últimamente? Te noto demasiado cariñoso-
-Conmigo no te pongas así, ¿quieres?- bromeó una voz muy familiar desde fuera del compartimiento para luego aparecer al lado de Luna- ¿Qué tal?- saludó antes de que se abrazaran los dos.
- ¿Pasamos o nos quedamos en la entrada?
A continuación Harry los ayudo a entrar sus valijas y acomodarlas aunque con cierto dolor despues de haber cargado con tantas valijas antes con Hermione.
-¿No deberías estar en el compartimiento de prefectos, Ron?-
Él simplemente negó con la cabeza encogiéndose de hombros- Nos mandaron una nota a todos diciendo que por seguridad era mejor tener la reunión en Hogwarts, en vez de aca. Nuevas políticas de una nueva directora. Por cierto ¿y Hermione?
Harry sintió un nudo en el estomago en cuanto su amigo profirió esas palabras. Si lo que decía era cierto Hermione estaba tardando mucho para que no haya una reunión.
-Ron, ¿Dónde está ese compartimiento de prefectos?- inquirió con preocupación.
-Es el 47¿Por qué?-
Antes de seguir hablando Harry controló que llevaba la capa de invisibilidad y su varita consigo y salió torpemente del compartimiento. Controló el número en el que se encontraban. Era el 20 por lo que comenzó a correr hacia el final del tren. Muchos de los que estaban allí se lo quedaban mirando mientras él corría lo más rápido que podía.
Fastidiado por esas miradas curiosas se echó la capa encima y siguió corriendo vagón tras vagón hasta que llegó al 47. Sin pensarlo dos veces abrió la puerta sin acordarse de que todavía llevaba la capa haciendo que los demás no los vieran.
Solo se encontraban dos personas en ese compartimiento que en seguida se encontraron mirando hacia la puerta que había sido abierta misteriosamente. El chico que se encontraba más cerca de la puerta se levantó a cerrarla por lo que Harry no tuvo más opción que entrar para no ser descubierto.
Contempló todo el compartimiento notando que era mucho más espacioso que los demás. Instintivamente miró hacia donde los dos chicos estaban observando y se quedo helado al ver a un tercero que tenía la varita levantada contra un cuerpo que estaba en el piso intentando levantarse con una mano.
Pero el cuerpo estaba demasiado débil como para poder pararse por si mismo.
-Tu única meta, sangre sucia, es acabar con el aire que respiro y eso no te lo voy a permitir, ¿Entendiste?-
Harry estalló en cuanto comprendió todo. Aquel cuerpo indefenso que estaba en el piso era su amiga, Hermione, por lo que no desperdició un segundo. Agarró su varita con fuerza, de su bolsillo y se quito la capa dejándola tirada.
En seguida los dos chicos que estaban al lado del que estaba con la varita empuñada, se sobresaltaron e intentaron sacar sus varitas para defenderse pero el moreno fue más rápido y de un silencioso movimiento con su mano hizo aparecer un rayo plateado que noqueó a ambos chicos que cayeron al piso como peso muerto.
Desde el cumpleaños número 17 de Harry, todo su mundo cambió. Estuvo practicando día y noche los hechizos de defensa y ataque, los hechizos sin pronunciarlos y hasta logró repasar pociones. Todo eso había logrado que no solo fuera mucho más hábil que los demás en los hechizos sino que había aprendido a lograr nuevos y más poderosos que el impedimenta, petrificus totalus y cosas por el estilo.
Con el destello del hechizo el tercer chico se dio vuelta para atacar pero antes de poder siquiera ver a su atacante una luz roja segadora le dio en el medio del pecho tirándolo contra la pared haciendo que esta temblase toda con el potente golpe. Cayó con gracia en el asiento, inconsciente.
Harry no esperó saber el resultado de su hechizo, sino que en un ágil movimiento llegó a donde estaba Hermione.
-¿Que le ves al piso como para estar siempre acostada sobre este?-Le susurró en el oído a la joven que enseguida se sobresalto. No había escuchado a nadie entrar en el compartimiento ni tampoco acabar con sus atacantes. Había tenido los ojos cerrados llenos de lágrimas y lo único que había podido escuchar era el golpe seco que alguien había provocado contra la pared.
La tomó en brazos y la abrazó funcionando como sostén y pañuelo. En seguida un brazo más pequeño que el suyo le rodeo el cuello ya que el otro estaba lastimado y ella comenzó a llorar. Definitivamente no era su día. Jamás Harry la había visto llorar tanto pero es que era inevitable.
El moreno en un intento de calmarla le acarició el pelo para luego frotarle la espalda generando un mimo que provocó que la castaña se calmara del todo.
-Tranquila que no te van a molestar más-
-Pero siempre van a estar aquellos que me quieran ver así, en el piso, rogando por piedad-
-Podría decir lo mismo de mí, pero en mi caso rogando por mi vida- bromeó Harry- pero no te preocupes que mientras este con vos nada va a pasarte y puedo sugerirte que nunca me voy a ir de tu lado.
Hermione lo abrazo una vez más que él aprovechó para levantarla en brazos.
-Es que siempre me tenés que estar levantando-
-Si quieres te dejo en el piso pero creo que mejor es el asiento. Recientemente lo retapisaron por lo que está más cómodo que nunca.-
-Que chistoso, estas hoy, ¿no?-murmuró Hermione con un deje de sarcasmo mientras se dejaba levantar en brazos.- Bájame-dijo autoritariamente aunque sin lograr que surtiera efecto en el moreno.
-Para que después vuelvas a estar cara contra el piso, ni soñarlo-
-No estoy tan mal, Harry, no me voy a caer y de seguro debes de tener los brazos adoloridos por las valijas.-
-Para nada, además me gusta cargarte en brazos. Me haces sentir un padre responsable.-Rió mientras levantaba con un dedo libre que tenía la capa que en seguida sostuvo Hermione para luego salir por la puerta dejando detrás una escena devastadora de tres chicos inconscientes, uno con una herida no muy profunda en un hombro.
A medida que caminaba Harry y Hermione, en brazos, notaban como todas las miradas se dirigían a ellos cuchicheando entre si y apuntando hacia ellos. Hubiera querido ir más rápido pero ya sus brazos y piernas volvían a quejarse por el peso que tenían que cargar.
En cuanto llegaron al compartimiento suyo abrieron la puerta haciendo que Ron y Luna los miraran desconcertados.
-¿Qué están haciendo así? ¿Practicando para cuando se casen y Harry te tenga que levantar en brazos?-
-Deja de bromear Ron y hazte a un lado- En cuanto su amigo se corrió Harry deposito a Hermione en el asiento-Viste, te dije que eran cómodos.-
Ante ese comentario Luna y Ron se miraron completamente extrañados, para luego comenzar a reírse a carcajadas dejando perplejos a Harry y Hermione.
-¿Qué es lo tan gracioso?- preguntaron los dos al mismo tiempo sorprendiendo más a Luna que ya había parado de reírse tanto.
-Ustedes- respondió – ¿Desde cuando hablan de lo cómodo que es un asiento?
La castaña y el moreno se miraron, marrón contra esmeralda hablando solo con la mirada para luego terminar sonriendo y negando los dos al mismo tiempo pensando él lo irónico de la situación al ser Luna la que los creía extraños.
Quitándole importancia Hermione se recostó sobre el respaldo y dejo a su mente en blanco aunque por un segundo ya que en seguida una pregunta la dejó inquieta.
-Harry ¿Cómo lograste atacar a esos tres de Slytherin sin siquiera pronunciar una palabra?-
-¿Atacaste a uno de Slytherin?-Chilló Ron asombrado- ¿Qué me perdí?
-Eran tren, no uno –suspiró mientras le contó todo lo que había pasado desde que se había encontrado con Hermione en el andén. En cuanto terminó la historia, Ron tenía los ojos bien abiertos y Luna estaba con una mano en la boca de la impresión.
-Son unos... malditos ¿Quiénes fueron? ¿Dónde están esos tres hipócritas que van a conocer quién es Ronald Weasley?-
-Harry ya se encargo de ellos sin siquiera pronunciar una palabra así que ¿Cómo lo hiciste?-
-Estuve practicando desde que me convertí oficialmente en mayor de edad- contestó el joven pasándose las manos por el cabello. Se sintió incomodo al notar la sorpresa de los presentes- Es solamente como practica. Lupin y Sirius hace unos años me dio un libro con hechizos de defensa y ataque que estuve viendo y trabajando. No es nada.
-Pero Harry ¿Qué le hiciste al que se golpeó contra la pared? ¿Qué hechizo usaste?- inquirió Hermione todavía sorprendida de la iniciativa de su amigo por estudiar. No había visto un hechizo tan potente que pudiera provocar semejante ruido en la pared en su vida.
-Expelliarmus-
-Eso es imposible- rebatió la castaña con seguridad que la abandonó en cuanto vio la verdad en los ojos de Harry- Es decir, un expelliarmus no es tan poderoso…
-Fue un expelliarmus-repitió antes de cerrar los ojos y dejarse llevar por el cansancio.
Bueno... hasta mañana o pronto jaja
Besos
Sol