por emma_weasly » Vie Ene 11, 2008 2:03 pm
muchas gracias por los comentarios! espero ke les siga gustando mi fic!
o_0*TeReSeTa*0_o: muchas gracias pro decirme lo de poner spoilers al titulo, no tenia ni idea!
kuku172 : muchas gracias por los animos. me alegra que te guste mi fic! seguire publicando cuando pueda.
bueno, y les dejo el siguiente capítulo
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Capítulo 3: La llegada de Hermione
Por la tarde, estaban Ron, Ginny y Harry en La Madriguera mirando una película. No era muy buena y todos estaban muy aburridos. En ese momento tocaron al timbre.
- Ya voy yo. – dijo Ron.
- ¡Hola! – dijo la persona que estaba al otro lado de la puerta. Era Hermione, que ya había vuelto de su viaje en Australia.
- ¡Hermione, mi amor! – dijo Ron besándola. – Cuánto te he echado de menos.
- Yo también te he echado mucho de menos. – contestó Hermione dejándose besar por Ron.
- Ron, ¿quién es? – preguntó su hermana desde el salón.
- Es Hermione. – le contestó a Ginny y le dijo a Hermione. – Vamos, pasa que todos estarán encantados de verte.
Entraron en el salón y de repente Ginny se abalanzó sobre Hermione y la abrazó durante un buen rato.
- Oh, Herms, ¿como estas? ¿Cómo ha ido el viaje? ¿Y tus padres como están? – perguntó Ginny nerviosa y muy contenta de que su mejor amiga ya estuviese de regreso. – ven, siéntate y nos lo cuentas todo.
- Genial. Todo ha ido muy bien. – dijo sentándose en el sofá con los demás. – Necesitaba estar un tiempo con mis padres después de todo lo que ha pasado.
- ¿Y cómo se lo han tomado tus padres cuando les has dicho que les habías borrado la memoria? – preguntó Harry por primera vez desde que Hermione había llegado.
- Pues al principio no muy bien, pero después de hablar un buen rato entendieron que lo había hecho por su bien.
- ¿Y no están enfadados?
- Ya no, por suerte.
- ¿Y cómo es Australia? ¿Qué has hecho estos días?
Y siguieron hablando un buen rato. Hermione les contaba todo lo que había visto allí, las ciudades y los pueblos, las playas, el mar... un montón de cosas y todos escuchaban con atención lo que les decía su amiga.
En unas horas, Hermione se fue a su casa a cambiarse de ropa y a descansar un rato pero antes quedó con Ron para esa misma noche.
A las ocho de la noche Ron se había arreglado y duchado para esa fantástica noche que había preparado para Hermione. Primero irían a dar una vuelta por un pueblecito que hay al otro lado del río de Londres. Más tarde Ron la llevaría a cenar a un restaurante del pueblo y después de cenar a un pequeño hotel dónde había reservado una habitación para que pudieran estar los dos solos y regalarle lo que había comprado para ella desde que habían empezado a salir. Lo tenía todo planeado desde hace mucho tiempo pero aún así estaba muy nervioso, quería que todo saliese perfecto.
Al llegar a la casa de los padres de Hermione, llamó a la puerta y abrió una mujer de unos 47 años. Era la madre de Hermione.
- ¡Buenas tardes, señora Granger! – dijo Ron algo nervioso, era la primera vez que iba a la casa de los padres de Hermione y además no sabía si su novia les había contado a sus padres que estaban juntos. – Soy Ron Weasly. ¿Está Hermione?
- Si, se está arreglando. Pasa.
Ron entró en la casa de Hermione. El pasillo estaba lleno de cuadros de paisajes y en una mesilla había una lámpara y una foto de Hermione de cuando era pequeña.
- Qué hermosa. – pensó Ron. Siguió a la señora Granger hasta el salón y ella le invitó a sentarse y a tomar un té mientras esperaba a Hermione.
- No quiero, gracias. – contestó Ron.
En ese momento llegó Hermione. Llevaba unos vaqueros y una camiseta de tirantes atada al cuello. Su pelo lo tenía rizado y recogido en una larga coleta.
- Ya estoy lista. – le dijo a Ron – Si quieres ya nos podemos ir.
- Vale. – dijo. Ron se acercó a ella. Le dio un beso en la mejilla y le susurró al oído. – Estás preciosa, mi amor.
- Gracias. – le contestó Hermione también en un susurro. - ¿Nos vamos?
- Si.
Salieron de la casa y fueron hasta el coche de Ron. Una vez hubiesen entrado y se hubiesen puesto en marcha, Hermione preguntó:
- ¿Y a dónde vamos?
- Es una sorpresa. Tú solo confía en mi. – contestó Ron dándole un sonoro beso el la mejilla.
- Yo siempre confío en ti.
Al cabo de unos minutos llegaron a un río y dejaron aparcado el coche al lado. Se bajaron y empezaron a caminar. Todo era muy hermoso. Cerca de dónde habían dejado aparcado el coche había un pequeño puente que cruzaba el río. Pasaron por encima hasta llegar al otro lado del río. Ese lado del río era muy diferente del otro. En este había casas pequeñas, restaurantes... Era como un pequeño pueblecito.
- Nunca había venido aquí. Es precioso. – dijo Hermione emocionada.
- Yo solo fui una vez con mi familia a dar una vuelta y el otro día se me ocurrió que te gustaría venir aquí.
- Pues, si. Me encanta. – dijo besándolo dulcemente el la boca.
Siguieron paseando un buen rato más por la orilla del río hasta que empezaron a tener hambre. Decidieron ir a un restaurante cerca de allí con unas vistas al río. Se sentaron en una mesa y contemplaron el río. Estaba muy iluminado gracias a las farolas de la calle y en el agua se reflejaba la grande luna llena que había esa noche.
Durante la cena estuvieron todo el rato hablando de todos los momentos que habían pasado juntos en Hogwarts estos seis años desde que se conocieron. Era increíble todo lo que habían pasado estos seis años junto a Harry. En primero, cuando descubrieron que en Hogwarts estaba guardada la piedra filosofal y como intentaron que Snape no la robara. – ¡Y en realidad no era Snape el que la quería robar! – dijo Ron riéndose. Después en segundo, lo del basilisco, que había tantos petrificados. En tercero, cuando descubrieron que Scabbers, la rata de Ron, era en realidad Colagusano y que Sirius era inocente. En cuarto, con todo lo del Torneo de los Tres Magos. – Si, y tu te enfadaste con Harry porque creíste que el se había presentado. – dijo Hermione recordando todo lo que tuvo que pasar ella para que los dos se perdonasen. – Vale, vale, pero eso era hace mucho. – contestó Ron, haciendo que Hermione no hablara de eso. En quinto, con la profesora Umbridge, cuando formaron el ED y cuando lucharon contra los mortífagos en el ministerio. En sexto, con lo del libro del Príncipe Mestizo – si, y tu al final descubriste que el Príncipe Mestizo era Snape. – añadió Ron. Y este año, cuando fueron con Harry para encontrar los horrocruxes y destruir a Voldemort.
- ¡Y al final lo conseguimos!
- Si, al final. – dijo Hermione. – Pero mucha gente murió y todavía ahora hay gente que lo está pasando muy mal con las pérdidas de sus seres queridos.
- Si, es verdad. Pobre Teddy, se ha quedado sin padres. – dijo Ron. En ese momento recordó cuando vio a Lupin y a Tonks en el suelo de el gran comedor en Hogwarts, junto con todos los demás fallecidos en esa terrible batalla.
- Si, pero seguro que Harry lo cuidara mucho. – contestó Hermione intentando no ponerse triste para no arruinar la noche.
Cuando acabaron de cenar, salieron del restaurante y siguieron paseando por ese pueblecito tan hermoso. Aún faltaba la gran sorpresa que Ron le tenía preparada a Hermione.