por escritora2273 » Vie Feb 26, 2010 6:08 pm
HOLA CHICAS YA ESTOY DE REGRESO!! REBELDIÑA NIÑA HERMOSA GRACIAS POR TU APOYO APESAR DE HABERME DESAPARECIDO TANTO TIEMPO, NOS ESTAMOS LEYENDO VOY A BUSCAR TUS FICS PARA LEERLO LINDA OK???? VOY A DEJAR UNA PARTE DEL FINAL OK???? POR CIERTO YA ESTOY HACIANDO UN NUEVO FIC, LAS VEO LUEGO BECHOS BYES....TE QUIERO REBELY A LAS DEMAS LECTORAS MIL GRACIAS POR APOYARME EN ESTE FIC. LAS KIERO OJALA LES GUSTE ESTE CAPITULO!!!
Cierra los ojos, pide un deseo, Esto puede durar para siempre,
Si solo te pudieras quedar conmigo ahora,
¿Así que dime que es lo que nos mantiene apartados?
Si, me persigue.
Te llevo bajo mi piel,
No puedo dejarte ir,
Eres parte de mi ahora,
Me encuentro atrapado en el sabor de rus besos,
Y no quiero saber por qué no puedo quedarme así para siempre,
Ahora estoy subiendo las paredes porque te extraño,
Toma mi mano, toma mi vida solo
No te demores
Y déjame sentir el dolor que ocultas,
Tiene que haber una manera, tu y yo juntos ahora,
Si me persigue,
Te llevo bajo mi piel,
NO puedo dejarte ir eres parte de mi ahora,
Estoy atrapado en el sabor de tus besos
Y no quiero saber por qué no puedo quedarme así para siempre,
Ahora estoy subiendo las paredes porque te extraño,
Es una ilusión
Como puedo sentir de esta manera
Si no puedo tenerte
Es una ilusión como
Nada es real de esta manera
Si no puedo tenerte…
CAPITULO 17: Confesiones de un mortifago
Lucius se arrastro hasta una pared cercana, allí recargo su lastimado cuerpo, miro a Hermione con los ojos llorosos. Mientras que en la mente de Hermione pensaba en ¿que era lo que había provocado que Lucius se hubiera convertido en un hombre tan bueno y dulce, tan seductor?
Hermione se acerco a Lucius, luego se hinco junto a el.
Lucius miro a Hermione de un modo profundo y tierno, pocos segundos despues comenzó a relatar mientras Draco impaciente seguía apuntando hacia su padre:
- No sé cómo comenzar Hermione, Si te lo digo tal vez no lo entiendas, pero, no pienso ocultarte lo que ha sucedido y el por qué ahora no pienso atacar a mi hijo, simplemente, les pido perdón a ti y a Draco. Creo ahora que es el momento preciso de decir lo sucedido… pero… eres muy hermosa, me recuerdas a… Isabela.
Hermione lo miro sorprendida, abrió grandes los ojos.
-¿usted conoce a mi madre? –
-SI así es,- suspiro Lucius, mirando hacia la nada como obligándose a recordar el pasado, luego recargo su espalda sobre la fría pared, y allí incomodo y dolido cerro sus ojos- ella y yo nos conocimos cuando éramos muy jóvenes. MI padre tuvo una crisis financiera y problemas con el ministerio, asi que decidió que seria mejor vivir entre Mouggles a pesar de que les odiábamos profundamente, lo mismo sucedió con la familia de Narcisa. Asi que ambas familias nos fuimos a vivir al centro de Londres. Y ya que me la familia de Narcisa y la mia se conocían tan bien, Narcisa y yo soliamos pasear por las tranquilas calles, pero en uno de nuestros paseos, frente a la casa de Narcisa vi salir a una joven muy hermosa, de la cual me enamore al instante. Sin embargo jamás me acerque a ella, hasta que días después me entere de que Narcisa se había hecho su amiga, allí comencé yo mismo a entablar conversación con ella- Lucius sonrio levemente mientras relataba- simplemente no tenia palabras para describir lo hermosa que era. Poco después Narcisa y sus padres regresaron al mundo mágico, y mis padres y yo seguimos viviendo allí, ya que la situación no mejoraba. Pero todo ese tiempo lo tuve para conocer mejor a Isabela. Así que nos enamoramos profundamente, e iniciamos una relación amorosa en secreto. Pero eso no duraría mucho ya que, 2 meses después de haber iniciado la relación con Isabela, hable con ella sobre la descendencia mágica de la cual provenía, y después de decirle esto le pedí que se casara conmigo, le propuse incluso huir juntos, pero esa misma tarde que le propuse matrimonio, los padres de Narcisa hablaron con mis padres para comprometernos, y así se hizo y a pesar de que trate de hacerles entender que a quien quería yo era a Isabela, mis padres se negaron por completo. Decían que estaba prohibido tener un matrimonio con una mouggle.- Lucius comenzó a llorar tan amargamente que incluso a Draco le pareció increíble ver a su padre llorar tan desconsoladamente. Jamás le había visto de ese modo.
-Incluso mis padres – continuo Lucius – le insistieron a Narcisa que invitara a la boda a Isabela, Narcisa no sabía nada sobre el romance así que inocentemente fue a casa de Isabela para invitarla. Todo ese día no tuve el valor para enfrentar de frente a Isabela, así que espere 5 días, y cuando la tuve frente a mi le explique lo que había sucedido con mis padres y el repentino compromiso que había surgido. Isabela no me respondió nada. Lo único que pude hacer fue prometerle regresar por ella pasara lo que pasara. Después de todo la boda se efectuó cuando antes, para evitarme escaparme con Isabela, pero Narcisa fue más astuta ya que se embarazo de inmediato. –suspiro de modo amargo y fuerte. – pero las cosas no pararon allí. Cuando Draco tenía 5 años decidí irme en busca de Isabela. Pero para cuando llegue ella ya estaba casada y con una linda niña de la misma edad que mi hijo. Entonces entendí que nada tenía que hacer allí en Londres, y también comprendí que aquel día que fui a decirle la verdad a Isabela sobre mi compromiso, su silencio había sido por la misma razón de que a ella también la habían comprometido. Así que no tuve más remedio que regresar a casa.
-¡No debiste haber regresado! – inquirió Draco gritando - ¡Por que después de ese día nos hiciste las personas más infelices del mundo! Y de allí te uniste a Voldemort.
Lucius no hizo caso a lo que su hijo le vociferaba y continúo.
-Luego volví a ver a tu madre y a su esposo en el callejón Diagon, junto con Weasley. Allí te conocí y para mi sorpresa eras muy amiga de Harry Potter. –Hizo una larga pausa mientras miraba a Hermione directamente a los ojos. – Y ahora te convertiste en una preciosa mujer, de la cual me enamore perdidamente, y ese deseo tan furtivo me hizo tomar la poción rejuvenecedora, e ir detrás de ti. Y un día pude sentir tu piel… pude besar tus labios… - Lucius volvió a suspirar mientras fundía su mirada en la silueta de Hermione. Luego con una de sus manos acaricio la mejilla de la chica cerrando así los ojos, como si quisiera grabar con fuego en su memoria la textura de su piel. Después abrió nuevamente lo ojos:
-Se que Draco no me va a perdonar lo que hice contigo, pero quisiera que hicieras algo por mí, ¿se podrá?
-Dígame señor Lucius, lo intentare – contesto Hermione gentilmente.
-Bésame una última vez…
Hermione se quedo atónita, no sabía qué hacer, miro a Draco, el cual la miro desafiantemente, pero Hermione sintió un profundo dolor y un enorme agradecimiento ya que de no sé por Lucius aquella vez que Bellatrix la quería atacar, ella no estaría viva. Así que sin dudarlo se inclino para acercarse a los labios de Lucius para darle eso que el tanto quería, pero:
-¡Avada Kedavra!- La varita que tenia Draco en la mano disparo la luz verde hacia Lucius fulminando toda vida de su cuerpo, sin haberle permitido sentir por última vez lo que el tanto anhelaba.
-¿¡Por qué lo hiciste!? – reclamo Hermione levantándose de un lado del cuerpo de Lucius y aproximándose al de Draco- ¡Responde! ¿Por qué lo hiciste?- lo empujo violentamente.
-¡Lo amabas!, ¡dimelo! – grito Draco de manera descontrolada, los demás chicos del grupo al verlo furico levantaron su varita apuntando hacia Draco. Hermione no respondió nada
-¿¡Entonces si lo amas por qué no lo dijiste!? – grito Draco – El que calla otorga. Ahora entiendo por que no pudiste estar conmigo.
-¡Por que en un principio creí que eras tú! – explico Hermione llorando- ¡Por que toda esa bondad y esa protección creí que me la estabas dando tu, y porque si quise darle ese beso fue por que tenia gratitud con él!
-¿Gratitud?, ¿a eso le llamas gratitud? – Draco comenzó a derramar lagrimas, era obvio que se sentía herido. Lo único que pudo hacer fue salirse de la cabaña perdiéndose de la vista de los demás. Dejando a Hermione con sus amigos mientras Hermione se mantuvo parada allí junto al cuerpo de Lucius.
Ginny decidió acercarse a Hermione para sacarla de su doloroso trance, la tomo de la mano .
-Herms… debemos irnos, Luna necesita llegar a San Mungo. – Ginny y los demás salieron primero que Hermione. Luego siguió detrás de sus amigos y antes de salir de la cabaña repleta de cuerpos, miro con lagrimas en los ojos, entre todos a Lucius, su piel aun parecía tener color, sus ojos cerrados mostraban un cuerpo durmiendo eternamente, si estaba agradecida, la protegió tanto que incluso le perdono todo lo ocurrido, las mentiras, el modo de robarle su intimidad, no todo había sido en vano.
-
Hermione salió de la casa y vio varias luces de varias perdiéndose entre los árboles, eran sus amigos que llevaban un tramo alejados, Hermione camino rápido para alcanzarlos, y cuando estuvo detrás de ellos, se detuvo un momento luego volvió su vista atrás, la cabaña yacía envuelta en llamas.
-¡Esperen! – les grito Hermione a los demás de su grupo – ¡La casa está en llamas!- señalo la casa a sus amigos, Harry fue el único de su grupo que se regreso a donde estaba ella, la tomo de la mano y la jalo junto con los demás.
-¿Qué haces? ¡Suéltame!-
-¡Basta Hermione, camina! Hoy muchos han sido lastimados este día.
Hermione camino mirando un par de veces la casa cubierta de fuego, pero no quedaba mas, era lo mejor.
Sin embargo allí, se acababan sus recuerdos, sus sentimientos se desvanecían junto con el humo hacia la nada, y el fuego en vez de con su calor apaciguar el dolor, parecía que este dolor crecía junto con las llamas enfurecidas. Ya no había vuelta atrás, después de esta mañana las cosas volverían a ser como antes.