"Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 30/01 CAP 23!!

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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor chelis14 » Mar Ene 17, 2012 2:34 am

hey nueva Lectora!!!
bueno no tan nueva ya había leído uno de tus fics pero en otro foro y me enamore de la manera en que escribes :D y pues ahora me tienes leyendo todas tus historias geniales!!!

lidiando con la vida me encanta aunque me desespera que Hermione se haga la loka, pero no se como lo logras que en cada una de tus historia me enamoro de Ron !! 8)
estaré esperando la próximo cap!
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor lengua_de_caramelo » Mié Ene 25, 2012 4:39 pm

Hola a todo el mundo! :mrgreen:

irmita.granger: es verdad, sería muy bonito tener a alguien como Ron y que nos siga queriendo tanto después de cinco años.
Bueno, con chicas como Hermione, es normal que cualquiera les tenga miedo. Me ha pasado eso de asustar a un compañero cuando en realidad sólo estaba a punto de decirle algo XD. Y él se cubrió un poco con los brazos para defenderse jejeje. Me declaro inocente.
Sería lo mejor del mundo tener una clase llamada "Ron"! Se aprenderían muchas cosas, pero habría un poco de riesgo de terminar un tanto locas y psicópatas. Hermione sabe mucho de las extrañas manías de Ron, al igual que Ron conoce de las compulsiones de Hermione de querer tener todo bajo control. Fue bueno que se las dijeran para que ambos se dieran cuenta de lo pendientes que están el uno del otro. Ginny se dio cuenta de ello y no pierde oportunidad para poner a Hermione en evidencia sobre la atracción que tiene hacia Ron. Sabe que a ella le gusta y que al mismo tiempo trata de ocultarlo y hacerse la desentendida.
Por otro lado, Ron se moriría, literalmente, si se enterara de lo de Hermione y Viktor. Pobre Viktor y cualquier otro hombre relacionado con Hermione al tener que soportar a un amigo celoso y sobreprotector como Ron!!! XD

Saludos!!



Miss Minerva Black: mmm todavía no sé si hacer que Ron se entere de lo de Hermione y Viktor. Más bien lo pensé como un hecho que para Hermione no tuvo mucha importancia sino que fue como una especie de transacción, de acuerdo, por así decirlo. Pero estaría bueno ver la reacción de Ron. Sería algo divertido de escribir.
Lo de las enumeraciones fue gracioso. Me inspiré en mis propias compulsiones jejeje.
Trataré de actualizar pronto.

Besos!



JUM (o Nathy XD): creo que ha crecido demasiado la tensión entre Ron y Hermione y en cualquier momento todo se saldrá de control entre ellos. Sí, Hermione tiene problemas con las relaciones pero eso más bien sería como una de las consecuencias de otros problemas consigo misma. Y bueno, los traumas se van dando por cosas que pasan. Ella siempre fue blanco de burlas y discriminaciones por parte de sus compañeros en la primaria y luego en la secundaria, aunque no tanto porque ya contaba con la presencia sus amigos. Pero algunas cosas siempre quedan. Más adelante se entenderá mejor eso.

Besos!!



Arely: no te desesperes justo ahora que estamos llegando a un terreno peligroso en la historia XD. Ginny re sabe que a Hermione le gusta Ron pero trata de hacerse la tonta un poco por diversión para incomodar a Hermione y otro poco por ver hasta dónde es capaz de llegar su amiga con tal de no admitir lo que siente. Trata de no entrometerse directamente pero hay veces que mete un poco la cucharita...

Saludos!!



cielo azul: fue más que un alivio para Hermione haber logrado dominar a sus alumnos (sonmula!! aaaahh nunca me había puesto a ver lo de alumnos al revés, pero un profesor que tuve una vez creo que mencionó algo en una clase jejeje). Significó decir: sigo en pie, sigo en la batalla. Quién iba a pensar que Ron iba a ser la ayuda salvadora. Muchas veces perdemos tiempo y nos amargamos con un asunto por no dejar de lado el orgullo y no aceptar la ayuda de otros. Me ha pasado y me sigue pasando XD. En algún momento aprenderé.
Fue por eso que Hermione no pudo evitar abrazar a Ron y darle ese beso en la mejilla. Por haberla ayudado, sin verdadamente proponérselo, en algo tan importante para ella.
La alucinación de Ron fue un arranque de locura e impulsividad de su parte. Me pasa eso a veces, imagino cosas inesperadas, pero rápidamente todo termina en la nada y quedo como una verdadera loca cuando alguien me está viendo. Eso si no comienzo a hablar sola inventando conversaciones con personas desconocidas. En fin, de mentes así salen las historias :D
A mí también me gustaría encontrar un Ron así y que se fije hasta en mis hábitos más insignificantes.
Personas como Ron, que siempre andan en cosas raras por la vida, se preocuparían si su hermanita menor tuviera una copia de la llave de su casa y entrara y saliera en los momentos más inoportunos! Yo me moriría!
Jajajaja me dio gracia lo de entrar al cuarto de tus hermanos y no salir más de ahí. Es lo peor cuando alguien entra a tu cuarto. Sobre todo cuando te cambian de lugar las cosas. O te las ordenan! Si sos una persona desordenada, no encontrás nada con tanto orden!

Saludos!!



Dulce: se ha declarado el estado de Alerta Permanente entre Ron y Hermione. Hay más tensión de la normal entre esos dos. Por un lado, Ron fantaseando con Hermione frente a la mismísima Hermione, y Hermione soñando con cosas por demás significativas que sólo apuntan a un individuo!
Ginny tiene una picardía característica para decir las cosas, manipular y obtener la verdad, pero ni ella se esperaba que Hermione hablara tan abiertamente sobre si tendría relaciones sexuales con Ron jajaja. Después de todo es el hermano de Ginny, y que una hermana escuche una cosa así de parte de su mejor amiga es un tanto chocante.
Por otro lado, creo que la palabra MENTIROSA queda chica para Hermione. No sólo le miente en la cara a su amiga sino que también se miente a sí misma!
Para un profesor, ganarse el respeto de sus alumnos es un gran alivio. Que Hermione lo hubiera conseguido (con la inesperada ayuda de Ron) fue quitarse un gran peso de encima.

Saludos!!

PD: el otro día vi una publicidad en la tele donde aparecían los bichitos esos amarillos de tu firma que me tienen obsesionada!! Era de la película que me dijiste y que todavía no he podido verla XD.



chelis 14: gracias por leer mis historias!
Sí, Hermione se hace mucho la loca y la desentendida. Es como si estuviera chocanco constantemente contra una pared de dos metros de espesor jajaja.
Supongo que Ron es un personaje interesante, muy tierno, un tanto inocente y que también tiene sus problemas, lo cual lo hace más humano y con el cual muchas personas se puedan sentir identificadas y también les pueda llegar a gustar.

Besos!
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor Sari Weasley » Mié Ene 25, 2012 6:54 pm

Prometo comentar pronto, es que voy leyendo poco a poco porque tengo poco tiempo y tus capis son larguísimos, entonces estos días leo un poco por las tardes, espero podertelo comentar mañana :D

Siento mucho haber tardado tanto, no soy muy buena seguidora xD Aunque tarde, tienes que saber que siempre te leeré, el problema es que estoy en un curso difícil y no siempre dispongo del tiempo que quiero, y si me paso por el foro es solo unos minutos, así que hoy que tengo el día más relajado aprovecho por fin para leerte, no creas que exagero, pero llevo esperando este momento mucho tiempo, tenía mucha curiosidad xD

Me encanta como ambos siguen preocupados por el beso, es decir, como intentan hacer que no pasó nada pero no pueden. Oh, vamos! Que se besen ya otra vez y se dejen de tonterías xD
Me gusta tanto el Ron que has creado, con sus excentricidades y sus cosas que son tan Ron :)
El momento en el que Hermione describe a Ron... OMG! Me lo estaba imaginando y dios, es que Ron es taaan ideal (al menos el de mi imaginación, y el de todas las locas por él, supongo xD). Me pareció muy gracioso el momento de la guerrilla de a ver quién se conoce más, me recordó a un capítulo de mi serie favorita, FRIENDS, en el que Monica, Chandler y Ross se ponían a soltar todos los secretos íntimos que tenían, no tiene nada que ver, pero las voces y la situación me la imaginé parecida xD Ron tenía que haberle dicho eso jajaja Que cara se les hubiese quedado a todos si el pelirrojo hubiese soltado: "Y lo que más me gustan de ti son tus besos". xD
El baile de ambos borrachos, oh dios, me reí y todo, pero me pareció un momento muy muy tierno ;)
Ginny como toda buena hermana cotilla y entrometida (como yo con el mío, por ejemplo xD) se dio cuenta de todo y claro, no podía dejar de preguntar, qué acertada está y como la persuade Hermione para que la deje en paz xD Me gusta cuando Hermione no deja de repetir relaciones sexuales con Ron y Ginny se escandaliza, muy propio de cualquier hermana pequeña xD
VIctor Krum :evil: :evil: No sé si es solo un personaje pasajero o no en tu historia, pero mi cabecilla maquiavélica está empezando a pensar cosas por las que podría matar a Victor... xD
Hermione necesita "La interpretación de los sueños" de Freud para que se de cuenta de lo que significan esos sueños, vamos, que no sea boba y que se lance a por el mejor pelirrojo del mundo xD
Un placer leerte, eres increíble, perdona por mi retraso, pero eso, aunque tarde, tienes que saber que tienes aquí a una lectora fiel :D
Para compensar te dejo un comentario medio decente y completito ;)
por cierto, me encanta que el consejo de Ron haya funcionado, me imaginé el discurso y todo xD O será que yo también soy muy de discursos y me imaginé lo que yo diría en esa situación, sea lo que fuere, me encantó el capi :)
Estaré esperando el siguiente con ganas, aunque tarde en comentar :mrgreen:
Un besazo :)
"Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos."




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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor lengua_de_caramelo » Vie Ene 27, 2012 1:14 am

Sari: me gustó mucho tu comentario y tenía que respondértelo pronto jajaja.
Yo también tengo el mismo problema que vos con la cuestión del tiempo. Y eso que estoy de vacaciones, aunque siempre hay otras cosas para hacer que nos tienen ocupadas más de lo que queremos. Pero de alguna manera conseguimos tiempo o lo "inventamos", como me gusta creer a veces XD.
A mí también me gusta el Ron que ha salido en esta historia. Es demasiado querible! En mi imaginación Ron también es taaaan ideal como vos decís. No sé, es de esas personas que te provocan abrazarlas bien fuerte hasta quebrarles los huesos y luego levantarlas del suelo mientras se hace una sonrisa soñadora al estilo animé.
Me hiciste reír cuando dijiste lo de Friends!! Me encanta la serie, por cierto! Creo que sé qué episodio decis. Ese que mencionaban que Chandler y Ross habían ido a Disney y ahí uno de ellos había tenido un pequeño accidente con la comida y una atracción del parque de diversiones, y de ahí ya junto a Mónica seguían contándose los secretitos más vergonzosos. Me morí de la risa! Obviamente Ron no dijo toooodas las cosas que sabe de Hermione porque sino hubiera sido el fin del mundo como lo conocemos. Bueno, creo que estoy exagerando, pero hubiera sido sacar a la luz un secreto que llevaba cinco años guardado bajo siete llaves. Ron simplemente se guarda para él las mejores cosas que le gustan de Hermione. Y creo que ella hace lo mismo con él. Hay una gran complicidad entre los dos. ;)

Fuiste la única que mencionó el baile de los borrachos. La intención fue que se tratara de una escena tierna y con ciertas sutilezas, de las cuales Harry se dio cuenta. Si bien Ron y Hermione no estaban dementes de tanto alcohol, tenían el suficiente en su sistema como para animarse a bailar en público (bueno, sólo frente a Harry y Ginny), algo que quizás no hubieran hecho en mil años si hubiesen estado sobrios.
Ginny es una maestra de la manipulación, la picardía, la perversión, la presión y quién sabe cuántas cosas más XD. Y ahora que vive con Hermione bajo el mismo techo... Lo siento por Hermione. Creo que es todo lo que se puede decir en este caso. Sí, Ginny se escandalizó por lo directa que fue Hermione al decir lo de las relaciones sexuales, pero Hermione lo hizo para despistarla! Es más, ya ha lo ha hecho con Ron!!!! Y ahora viene a decir que no querría un encuentro con él... Es una caradura, lo sé.
Por el momento Krum está siendo un personaje pasajero en la idea que tengo de la historia. Ya veré qué hago más adelante jeje. No me imagino a un Ron celoso yendo a Bulgaria a buscar a Krum y a golpearlo como hizo con Malfoy XD.

Otra cosa que me gustó de tu comentario fue la mención de los sueños de Hermione. Justamente el otro día vi en una librería ese libro de Freud, aunque Hermione podría ir a buscarlo en Flourish & Blotts tranquilamente si no tiene una idea de lo que sigifica lo que anda soñando, lo cual dudo completamente!
No hay problema, Sari. Mientras leas los capítulos y te alegren el día, todo bien. En cuanto a lo de Hermione dándole un discurso a su clase de estudiantes, bueno, ya vemos que es algo que no pasó por su mente conscientemente. Pero siempre estuvo pendiente en la mente de Ron, quien se pasó gran parte de su vida escuchando la voz mandona de Hermione en su cabeza hasta casi hacerla la voz de su conciencia (aunque a veces no la escuche XD). Yo personalmente no soy una persona de discursos jajaja. Me aterra hablar en público y cuando me piden un consejo o palabras alentadoras, soy un desastre! No tengo idea de la vida y creo que termino haciéndole un favor a la gente al no decir nada. En fin... Espero poder actualizar lo más rápido posible.

Saludos!! :mrgreen:


PD: ah, re respondo a la pregunta que me hiciste en los comentarios de tu historia! Me llamo Paula. Siempre me olvido que no todas las lectoras lo saben XD
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor Sari Weasley » Vie Ene 27, 2012 5:49 pm

Sí, Paula, es ese capítulo el que digo, me muero de risa cada vez que lo veo xD
La idea que tenía de Krum no era Ron pegándolo jajaja Pero sería divertido xD Me alegro de que sea un personaje pasajero porque lo que se me vino a la cabeza no era nada bueno para Ron y Hermione xD
El año pasado estudié un poco a Freud en psicología (optativa en un curso de bachiller) y entonces cada vez que leo algo de sueños me pongo a pensar en que diría Freud de ese sueño XD
Perdón por comentarte el comentario del comentario, pero también me gustó mucho, así que dije bleh, así la pongo primera en la lista de fics e igual se le agregan lectoras xD
Me encantan tus comentarios xD
Un placer leerte :D
Un beso y actualiza cuando tengas tiempo para inventarte tiempo xD
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor Feorge_Gred » Lun Ene 30, 2012 9:01 am

Que decepción la mia al ver que no me quedaba otro capítulo para leer. :? ¡Hola! :) ¡soy tu nueva lectora! Llegué al foro porque Luciana me lo recomendó en una respuesta a su historia en FanFiction.net. Realmente si te soy sincera no entiendo nada, pero bueno al menos me di cuenta en que parte del foro aparecian las historias y llegué acá. Admito que esta fue una de las historias que primero ví entre un montón más y que abrí en una ventana nueva y dejé de leer rápido. Lei sobre el aniversario de Arthur y Molly y luego lo cerré, sinceramente no le encuentro una explicación razonable pero tal vez esté relacionado a que a veces veo algo que no me gusta e instantaneamente lo cierro, en uno de los fic de Luciana, "Ilegal", la sinopsis no me gustó y bueno lo cerré, tiempo después me tomé el atrevimiento de volver a entrar solo por curiosidad y me encantó. No sé que me pasó con esta historia pero gracias a todos los santos que volví a leerla y bueno que decirte... ¡Es GENIAL! me encantó, esa forma rara que tienen Ron y Hermione de pelearse, amigarse, besarse es increible, y si Hermione es una lenta,un carolito con un gran caparazón que no quiere dejarse fluir un poco como hizo en su primera vez con Ron, no la entiendo, pero si la entiendo es raro. Tampoco está segura de lo que siente y creo que ese es su mayor impedimento a la hora de avanzar porque está acostumbrada a que Ron la bese por un favor y no por sumo placer. Me encanta que ésta no sea estas historias donde Ginny queda embarazada rápido( ya veo que esa era tu idea y te arruiné el trabajo! :| ) pero es que realmente creo que le quita momentos entre los personajes a los fics, porque la realidad es que un hijo es lo más importante para una madre y es obvio que no va a dejar a su hijo en su cuna mientras ella toma mate tranquilamente con su amiga sin inmutarse de que el bebé llora o necesita un cambio de pañal, y no sé vos pero yo a Ginny me la imagino una madraza, no como la "tira hijos" JAJAJAJA Además me gusta que todo vaya a su tiempo aunque bueno, en tiempos de Hermione esto sea varios años luz tal vez...
No sé si soy yo o qué pero siento que Ron va a dejar la física por la fotografía, sé que es solo un hobbie y bla bla pero siento eso, tal vez no pase y me quede solo con el pensamiento pero... uno nunca sabe. Realmente te felicito por tu trabajo y voy a ver si puedo por aqui encontrar alguna alerta o algo que me avise cuando has actualizado. Que estes bien! Un beso.
PD: Tus momentos Ronmiones me hacen sentir como mariposas en la panza, no lo logran muchas autoras.
“Write to be understood, speak to be heard, read to grow...” Lawrence Clark Powell.



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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor Locurita » Lun Ene 30, 2012 9:54 am

Qué bueno que hayas encontrado esta historia ♥

[/spam]

xD ehh, puede que hoy salga de regreso a Argentina y a ver si llego algún día y puedo leer antes de irme de nuevo con mis amigas :P
Besote, Pau.
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor lengua_de_caramelo » Lun Ene 30, 2012 9:57 pm

Sari: yo también estudié algo de Psicología en el colegio pero no vimos mucho de los sueños. De Freud vimos algo del superyo, el yo y el ello de lo cual no me acuerdo nada de nada XD. Era medio complicado para mi gusto y creo que toda la clase quedó con traumas por el resto de las cosas que aprendió ese año jaja. La psicología es un arma de doble filo, como todo en la vida, creo.

Saludos!



Feorge_Gred: gracias por darle una segunda oportunidad a mi historia!! A mí también me pasa a veces que me cierro y le digo que no a muchas cosas que después de alguna manera vuelven a mi vida y me terminan gustando. Hace poco una amiga me dijo que soy obstinada y mi papá que soy prejuiciosa. Pero qué se le va a hacer XD.
Buenísimo que te gustara la historia y la relación "mutante" que tienen Ron y Hermione, si se puede usar esa palabra para definirla jeje. Hermione es la más problemática de este fic. Jajaja, lo de dejarse fluir me dio un poco de gracia. Me sonó a algo que Luna diría. Bueno, Luna dijo algo parecido sobre Hermione en el capítulo del funeral: dijo que Hermione estaba bloqueada, lo cual es cierto. Te comprendo si entendés y al mismo tiempo no entendés a Hermione. A veces pasa eso con algunas personas. Son difíciles de descifrar y te terminan mareando. Tal vez eso pase más con las mujeres que con los hombres, pero por ahí hay excepciones...
Puede que Hermione no esté segura de lo que siente, o que lo sepa pero le asuste y que por eso decida ignorarlo y pretender que nada pasa. Sí, se ha acostumbrado un poco a que Ron la bese, pero luego de eso ella se deja llevar completamente. Y por el momento eso es bueno, no?
Ginny embarazada??? No, por Dios!! Eso nunca pasó por mi mente para esta historia, así que no te preocupes por haberlo comentado jaja. No arruinaste nada. No, yo tampoco me la imagino como una "tira hijos"; no recuerdo haber leído un fic donde ella sea una madre terrible. Es más, yo me imagino que sería una madre como la Señora Weasley, aunque un poco más flexible en algunos aspectos.
Es cierto, en tiempos de Hermione las cosas serían terriblemente lentas y extensas... Por ahí quizás te pongas ansiosa con la historia, pero es que no todo es 100% relacionado con Ron y Hermione. También hay otros temas de la vida, como funerales de perros, accidentes de piscina (como Ginny les llama XD) a causa de un alter ego autodestructivo, hermanas menores entrometidas, fobia a la Navidad, nutrias de peluche que parecen castores... En fin, cosas que complican un poco la existencia.
Mmm... puede que se vea que Ron está más entusiasmado con la fotografía que con la física, pero algo relacionado con eso va a pasar más adelante, por lo que no voy a decirte mucho al respecto.
De nuevo, gracias por haberle dado otra oportunidad a este fic! Espero que las mariposas en tu panza sigan revoloteando con el resto de la historia XD.

Saludos!!



Lu!: holaaa!! También tengo que agradecerte a vos por haber recomendado mi historia una vez más!! :oops: Espero que llegues bien a casa y que hayas disfrutado de tus vacaciones!

Besos!
:mrgreen:
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 13/01 CAP 22!!

Notapor lengua_de_caramelo » Lun Ene 30, 2012 11:35 pm

Capítulo 23: "Descarga"

En medio de frecuentes pensamientos que alteraban su concentración, Hermione no se había dado cuenta de que la primera semana de febrero ya estaba terminando. Quizás inconscientemente lo hubiera sabido, pero recién al ver la fecha en su calendario de bolsillo recuperó la noción del tiempo. No había mucha diferencia con enero. El clima seguía siendo frío, ventoso y los días se mantenían grises e invariables. Observando lo que alcanzaba a ver de la ciudad desde su balcón, Hermione pensaba que aquel día tan aburrido sería muy desfavorable si quisiera salir a tomar fotografías. Los edificios más cercanos daban la impresión de estar deshabitados, aunque de vez en cuando alguna que otra persona se asomaba al balcón de su respectivo departamento a comprobar que el mundo seguía girando y avanzando a pesar de que todo siempre pareciera ser igual. Sin embargo, a Hermione le gustaba la monotonía. Encontraba en la rutina cierta seguridad, organización, control y orden. Le agradaba saber que todo era como ella quería y que se mantendría así, sin sobresaltos ni imprevistos. Aunque por momentos sentía deseos de romper con los esquemas y hacer algo fuera de lo cotidiano sin importar las consecuencias. Si tan sólo tuviera más valor para tomar esa decisión…
Volvió a perder la noción del tiempo y, cuando prestó atención nuevamente al paisaje urbano que apreciaba desde su balcón, Hermione vio que ya había anochecido y que las luces de la ciudad se habían encendido en su mayoría. Desde la altura a la que se encontraba veía los autos que pasaban por la calle como pequeños rectángulos iluminados en sus extremos que avanzaban lentamente en línea recta. Algunos carteles de colores resaltaban entre las blancas luces de los postes de luz que iluminaban las aceras. Hermione miró al frente distraídamente. Las luces de algunas habitaciones de los edificios más cercanos también se habían encendido, dando a entender que había alguien en casa. Desde su ubicación un tanto alejada, la castaña podía distinguir vagamente lo que hacían los residentes de aquellos departamentos. Le pareció ver a un niño abrazando a su madre al llegar a casa, a un solitario hombre viendo televisión y a una joven pareja discutiendo. Observó aquella última escena con cierto interés. ¿Así se verían ella y Ron al discutir? Inesperadamente, la muchacha le pegó una fuerte cachetada a aquel chico, luego le gritó histéricamente y comenzó a caminar a grandes zancadas por su sala de estar mientras él se quedaba inmóvil en su sitio, contemplándola. Sí, quizás así se verían ella y Ron al discutir, sólo que Ron no se hubiera quedado quieto y, entre gritos y reproches, la hubiera seguido por toda la sala sólo para continuar atormentándola.
Los pensamientos de Hermione de conseguirse unos binoculares, junto con las hipótesis sobre la razón de la discusión entre aquella pareja, pronto se vieron interrumpidos al escuchar risas y grititos de parte de Ginny. La castaña se volteó lentamente y vio a través de la puerta de vidrio que su amiga y Harry parecían estar jugando un juego. Ginny se había quedado quieta en medio de la sala al igual que Harry, ambos mirándose fijamente en silencio como si estuvieran esperando que uno de los hiciera un movimiento en falso o algo similar. Harry fue el primero en atacar, tomando a Ginny rápidamente por los brazos e impidiendo que ella se defendiera con ellos.
-¡Eso es trampa!-exclamó Ginny riendo al tiempo que se dejaba abrazar por Harry. La pelirroja le dio un sorpresivo beso en la boca, logrando que su novio se distrajera y dejara de aprisionarla, oportunidad que ella supo aprovechar para quitarle rápidamente los anteojos y alejarse de él.
-¡Eso sí es trampa!-dijo Harry, caminando con más lentitud y uniéndose a Ginny en el sofá. Ella le dijo que cerrara los ojos y que no intentara nada. Harry le obedeció y se quedó quieto, sentado frente a ella, quien se calmó y se acercó a él para ponerle los anteojos.
Hermione desvió su mirada de ellos unos segundos después de que Harry le robara un beso a Ginny debido a la cercanía de ambos en el sofá. La castaña hizo una pequeña sonrisa, sintiéndose contenta por los felices que se veían sus amigos. Le resultaba increíble pensar que ellos hubieran durado juntos tanto tiempo. Parecía casi como un milagro. Quizás ellos fueran la excepción al haber tenido la suerte de encontrar a la persona indicada. Pero así como debían de pasarla bien, también debían de tener malos momentos. ¿Qué pasaría si de un día para el otro algo saliera mal, pelearan constantemente, se insultaran, dejaran de tolerarse y decidieran terminar su relación? ¿Cómo podría Ginny estar tan tranquila y no pensar en eso? ¿No le preocupaba saber que podría llegar a sufrir terriblemente por ello? No había garantía alguna de que fueran a ser felices por siempre. Todo era tan impredecible en una relación y en un abrir y cerrar de ojos se podía tirar a la basura años de convivencia con tanta indiferencia y facilidad como si en realidad nunca hubieran importado.
Optando por dejar de pensar en aquel tema, como siempre hacía, Hermione regresó su atención a la joven pareja que había estado espiando segundos atrás. Tardó unos segundos en recordar el piso en el que se encontraba su departamento. Se guió por las ventanas iluminadas y, cuando por fin pudo ubicar el departamento, se sorprendió al ver que la pareja que había estado discutiendo ahora se besaba apasionadamente y caminaba con torpeza hacia la habitación mientras se acariciaba e intentaba quitarse la ropa desesperadamente. La castaña apartó la mirada para darle la privacidad que se merecían esas dos personas desconocidas. Retiraba lo dicho: ella y Ron definitivamente no se verían así al discutir. ¿No? ¿No habían hecho algo similar luego de que ella le gritara en el aula y él terminara besándola? ¿No habían hecho algo similar a lo que ahora esa pareja estaba por hacer en la habitación (o quizás ya lo estuviera haciendo) cuando tenían dieciocho años? Sí, pero la única diferencia era que ella y Ron no eran una pareja y nunca lo serían.
El leve viento de la noche le acarició el rostro y el cuello, colándose por su piel hasta su interior y haciéndole sentir escalofríos que, podría jurar, eran ajenos al frío. Hermione se cubrió mejor con su frazada, aferrándose a ella hasta no dejar ninguna parte de su cuerpo expuesta al frío más que su cabeza. Respiró profundamente y su aliento se hizo visible al escapar por su boca. Últimamente le gustaba pasar su tiempo libre en el balcón del departamento, recargándose en la baranda mientras se hundía en pensamientos ajenos a su trabajo y al resto de sus obligaciones diarias. Era un buen ejercicio que le permitía darse cuenta de sus necesidades, sus deseos y otros aspectos de su vida. Aunque a veces pensar tanto no era bueno. Ella lo sabía por experiencia, pues toda su vida se la había pasado pensando mucho en todas las cosas por más insignificantes que fueran. Siempre hacía una especie de lista mental donde analizaba las ventajas y desventajas de cada situación hasta dar con la decisión más conveniente. Sin embargo, en fugaces momentos de titubeos, sentía que lo más conveniente no era la decisión correcta. Todo el tiempo había que decidir algo y Hermione consideraba que siempre elegía bien. Pero, ¿entonces por qué a veces sentía que se estaba equivocando? Era algo inconsciente que sólo pasaba a ser consciente luego de que se hubiera equivocado sin posibilidad de reparar los daños ocasionados. ¿En qué se basaban sus elecciones? En lo que era lo más conveniente para ella misma, obviamente. ¿El resto de las personas tenían algo que ver en esas decisiones? Eso dependía. ¿El resto de las personas la tenía en cuenta al decidir algo? ¿El resto de las personas había tenido en cuenta sus sentimientos al burlarse de ella cuando era niña, cuando era adolescente e incluso cuando iba a la universidad? ¿Por qué debía Hermione pensar en los demás si sentía que constantemente la estaban atacando? ¿Qué tenía de malo pensar en sí misma al decidir? Parecía ser que eso hacía todo el mundo consigo mismo. ¿Por qué no hacerlo ella también? Después de todo, Hermione también era una persona que sentía, necesitaba y deseaba. No era justo tener que contenerse cuando la gente no lo hacía.
Elevó su mirada al cielo nocturno. Algunas nubes oscuras lo cubrían, ocultando las estrellas. De todas formas, aun si el cielo estuviera despejado, las estrellas apenas serían visibles en la ciudad debido a la contaminación ambiental y a las destellantes luces que permanecían encendidas toda la noche. Aquel era uno de esos días en los que la invadía una inevitable melancolía que la acompañaba a cualquier sitio de la casa al que fuera. No encontraba refugio alguno donde sentirse mejor. Sin importar dónde se hallara, su presencia era insignificante y se comparaba con la soledad de un cuarto vacío. Era como ser invisible, lo cual tenía su ventaja. De esa forma nadie la molestaba. No la veían, no podían acercarse a ella y, por lo tanto, no podían lastimarla.

Debido a un nuevo escalofrío que logró ponerle la piel de gallina, Hermione volvió a ceñir su frazada más a su cuerpo, disfrutando del cálido pero artificial abrazo que la misma le proporcionaba.



Otra fecha que lograba abrumar a Hermione además de la Navidad era el Día de San Valentín. Todavía no podía decidir si tanto como la Navidad pero al menos lo suficiente como para llegar a sentir un notorio disgusto al pasear por la ciudad. Cada local comercial, sin importar lo que vendiese, tenía una decoración de colores rojo y rosa en su vidriera, predominando los dibujos de enormes corazones con pequeños querubines que, en lugar de ser tiernos, a Hermione le habían comenzado a parecer grotescos. Ginny no opinaba lo mismo, pues cuando Hermione y ella habían salido juntas al centro la pelirroja se detenía en cada tienda, admirando la sobrecargada decoración y pensando en qué podría regalarle a Harry por el Día de San Valentín.
Después de pasar por algunas tiendas de golosinas en las que vendían cajas de bombones para aquel día tan especial, Ginny se detuvo lentamente frente a una vidriera de una tienda de lencería. Hermione no se percató de que su amiga se había detenido y por un segundo estuvo a punto de seguir derecho, pero la pelirroja la frenó tomándola por el brazo. La castaña miró a Ginny sin comprender y, antes de que pudiera decir algo al respecto, la respuesta a su pregunta llegó sola al ver lo que había ocasionado que Ginny se detuviera. Un conjunto de ropa interior extremadamente sensual había captado la completa atención de Ginny. Era de un intenso color púrpura, de encaje y con unos pequeños y delicados moños en sus extremos. Hermione no hizo más que sonrojarse de vergüenza cuando Ginny le preguntó si a Harry le gustaría eso. ¿Qué demonios sabía ella sobre los gustos de Harry, y mucho más sobre aquel delicado tema? Podía ser su mejor amiga y saber algunas cosas sobre él, pero no era para tanto. Después de percatarse de que aquel artículo de lencería era muy costoso y de que no combinaría muy bien con su cabello, Ginny continuó caminando junto a Hermione, quien le echó una última y fugaz mirada a la vidriera, por un momento imaginándose cómo se vería ella misma con un conjunto de ropa interior como esa. La pelirroja no se privó de decir resueltamente que a Hermione le vendría bien tener un poco de ropa interior así y luego mencionó los beneficios de aquellas prendas, como que, al usarlas, les daban cierta confianza y poder a las mujeres además de volver locos a los hombres. Después de que Hermione negara el comentario de Ginny sobre aquel cambio en su guardarropa, alegando que seguramente ese tipo de lencería debía de ser incómoda por lo ajustada que se veía, la pelirroja estuvo tentándose en regresar a esa tienda y comprarle a su amiga el conjunto de ropa interior que habían visto, dispuesta a ignorar lo costoso que era con tal de lograr que ella dejara de ser tan conservadora a la hora de vestirse y sacara a relucir un poco más su lado de mujer fatal que toda mujer, sin excepción, tenía oculto. Palabras de Ginny, claro.

La espera del fin de semana pasó desapercibida para Hermione, quien en lugar de ocupar su mente con posibles regalos de San Valentín debía elaborar los exámenes para cuatro cursos de estudiantes, además de hacer distintos temas para evitar que se copiaran. Debido a lo ocupada que había estado luego de sus clases pensando en preguntas para incluir en las evaluaciones, Hermione no había tenido mucho tiempo libre para dedicarse a sí misma. De vez en cuando miraba el balcón desde su sala, tentándose en tomarse un pequeño descanso e ir allí para despejarse de tanto trabajo. Por su parte, Ginny también se la había pasado muy ocupada estudiando más que de costumbre para sus clases en la universidad, no debido a que se considerara excesivamente estudiosa y responsable sino porque había planeado hacer un viaje con Harry todo el fin de semana por motivo del Día de San Valentín, que oportunamente sería ese sábado. Hermione sintió un poco de alivio cuando supo de los planes de Ginny porque de esa forma ya no tendría que pensar constantemente en evitar estar en presencia de sus amigos, y mucho más si ellos comenzaban a ponerse un tanto acaramelados debido a los efectos del Día de San Valentín. Ni pensar en ser invitada a pasar ese día con ellos sólo por compromiso o por lástima y terminar siendo un mal tercio.

Ginny y Harry se habían marchado el viernes por la tarde luego de que Hermione hubiera llegado a casa después del trabajo. La castaña se percató de que aquella era la primera vez que pasaba la noche sola en el departamento, por lo que al principio se sintió un tanto insegura y temerosa. Pero conforme pasaron las horas olvidó completamente aquella sensación de desprotección al distraerse viendo un poco de televisión y después leyendo por dos horas recostada en el sofá. Luego, mientras se encontraba en la cocina y cortaba algunas verduras para preparar la cena, Hermione no podía hacer otra cosa más que pensar en la presente situación. Aquel fin de semana que estaba por pasar completamente sola en su departamento era un suceso único que no se repetiría en mucho tiempo. Por lo tanto, era la oportunidad perfecta para hacer lo que quisiera sin tener miradas ni interrupciones encima. A veces se avergonzaba de sus pensamientos y trataba de reprimirlos. Pero luego una violenta impulsividad se apoderaba de su mente, dándole confianza y diciéndole que sus pensamientos eran correctos y que no tenían nada de malo. De todas formas, aunque oficialmente decidiera reprimir esas ideas, en realidad era en vano hacerlo porque se habían sumergido en lo más profundo de su mente y salían a flote con una facilidad increíble cada vez que recordaba alguno de sus últimos sueños o cuando, no con motivos educacionales, pensaba en su salón de clases. Y la única solución era dejar de someter sus intenciones como tanto se empeñaba. Su mente y su cuerpo sólo le estaban pidiendo un momento, un instante de decisión que fuera el disparador que pusiera en marcha a sus instintos. El resto sucedería solo, Hermione lo sabía. Tal como había ocurrido años atrás.



El 14 de febrero amaneció despejado, rompiendo con la gris monotonía que desde enero se había mantenido cubriendo el cielo sin amenazas de cambio. El sol poco a poco iluminaba las calles de Surrey, devolviéndole a la gente aquella sensación de calidez que parecía haber perdido desde el inicio del invierno. Hermione se despertó temprano a pesar de ser un fin de semana y de estar sola en el departamento como para decir que algún sonido molesto había interrumpido su sueño. Se estiró lentamente en su cama, corriendo las sábanas con sus pies y dejando que su frazada preferida cayera al suelo. Finalmente se puso de pie, sin tentarse en regresar a su cama y seguir durmiendo. Apartándose el cabello del rostro y acomodando su pijama, salió de la habitación y fue camino al baño.

En medio de la preparación de su desayuno, Hermione se encontraba pensando un poco más las cosas. Caminó con cierta dificultad por la cocina, pues llevaba encima su frazada, usándola nuevamente a modo de capa mientras en sus manos sostenía su taza de café. Fue tomando pequeños sorbos y cuidando de no derramar nada hasta llegar a la mesa. La luz del sol entraba en la sala de estar, mostrándola más acogedora y espaciosa. La castaña se quedó de pie unos segundos junto a la amplia ventana de vidrio que daba al balcón, contemplando el día y dejando que el sol comenzara a calentarle un poco el cuerpo a pesar de llevar su frazada. Aquel sería un muy buen día para hacer cualquier cosa. Pensó en lo afortunados que habían sido Harry y Ginny en emprender aquel viaje al norte, lejos de la ciudad y del ruido, rodeados de paz y tranquilidad junto con un clima increíble para estar a mitad del invierno. Hermione incluso llegó a pensar que, en caso de que sus amigos no hubieran planeado nada desde un principio, de todas formas hubieran terminado decidiendo salir para celebrar su día. Cualquier persona lo hubiera hecho, aun si no quisiera celebrar nada y sólo deseara viajar repentinamente sin motivo alguno, sólo porque sí…
La castaña dejó inmóvil su brazo y su taza quedó a medio camino de su boca. El café continuaba caliente, humeando levemente a la luz de la mañana. Miró distraídamente la ciudad desde su sitio junto a la puerta de vidrio. ¿Cómo pudo no haberse dado cuenta antes si había estado pensando en él de una manera tan obsesiva y enfermiza incluso esa misma mañana? ¡Era demasiado obvio! ¡No sólo era ella la que se quedaba sola aquel día! Dejó su taza sobre la mesa, derramando un poco de café sobre la madera al no haber llevado una bandeja y caminó apresuradamente hacia el teléfono. No se sentó en el sofá como normalmente hacía cuando llamaba a alguien. Marcó el número telefónico rápidamente y esperó con impaciencia que su llamada fuera recibida.
-¿Hola?-dijo Ron tranquilamente.
-Detente ahora mismo.-le ordenó Hermione hablando con firmeza.
-¿Qué…?
-Sé que estás planeando hacer algo hoy.-explicó al instante.-Harry y Ginny se fueron de viaje y tú te quedaste solo. Por lo tanto, debes estar por salir a algún lado.
-¿¡Cómo lo supiste!?-saltó Ron realmente sorprendido.
-Te dije que lo sé todo sobre ti.-le recordó la castaña sonando triunfante.-No salgas de casa.-volvió a ordenar.
-Hermione, lamento decirte que en realidad no sabes todo sobre mí.-dijo Ron con cierta superioridad.-Ya salí de casa. De hecho, estoy en un taxi camino a la estación de trenes.
-¿¡Adónde vas!? ¡Dijiste que no harías viajes solo!-chilló Hermione comenzando a pasearse compulsivamente por la sala.-Me lo prometiste, ¿recuerdas? El trato era que yo no iría a bares a beber sola si tú no viajabas solo.
-Pero este viaje no cuenta.-desestimó Ron.-Es solamente de un día. Volveré en la noche, Hermione. No te preocupes por mí. Estaré bien.
-Quiero ir contigo.-dijo ella decididamente.
-Estoy en un taxi.-le recordó Ron.
-¡Dile que se detenga!-mandó Hermione comenzando a ponerse histérica.
-¡No voy a hacer eso! ¡Estás loca!-negó Ron entre risas.
-Entonces saldré a beber esta noche y me sentaré al lado de algún hombre solitario al que le haga bien algo de compañía en San Valentín.-amenazó Hermione sonando muy seria.-Me lo agradecerá…
-No te atreverías.-dijo Ron, inmediatamente dejando de lado su tono risueño.
-¿Quieres apostar?-lo desafió su amiga.-Después de todo, apostamos que yo no podría hacer nada sin siquiera pensarlo una vez y terminé bebiendo hasta vomitar.
-¡Eso fue una mentira, Hermione! ¡Ni siquiera pasó!-ahora era Ron el que se había puesto histérico.
-¿Estás negando la peor borrachera de mi vida? ¡Cómo te atreves!-exclamó Hermione, su voz sonando un tono más aguda.
-¡Me refiero a la apuesta! No puedo creer que estemos hablando de esto a estas horas de la mañana. ¿Te despertaste temprano un sábado sólo para controlarme?-cuestionó el pelirrojo comenzando a molestarse.-¿Quién eres, mi novia o algo así?
-Para tu información, siempre me levanto temprano los sábados.-aclaró Hermione en un principio.-También los domingos. Y que yo sepa, no soy tu novia. O puede que lo sea y no lo recuerde, lo cual dudo.
-Tal vez lo dijiste cuando estabas borracha y no lo recuerdes.-aventuró Ron soltando una risotada.
-¿Lo dije?-preguntó Hermione, de repente sentándose pesadamente en el sofá y adoptando un tono de voz serio y preocupándose hasta tal punto que comenzó a ruborizarse.
-¡Por supuesto que no!-negó Ron, burlándose de la credulidad de su amiga.
-Soy tu mejor amiga, la única persona en la ciudad que queda a cargo de preocuparse por ti cuando tus demás amigos están ausentes, ¿no lo sabías?-informó como si estuviera leyendo aquella declaración en un libro de leyes.
-¿Y qué hay de mí mismo?-saltó Ron algo ofendido.-¿No puedo preocuparme por mi propio bienestar y tengo que andar encargándoselo a otros?
-¿De verdad quieres que le responda esa pregunta a la persona que se lanzó en una piscina sin agua?-dijo Hermione severamente.
-¿Hasta cuándo van a seguir todos con eso? ¡Fue un accidente!-profirió Ron elevando la voz.
-¡Quiero ir contigo!-protestó Hermione tercamente.-¡Detén ese taxi o juro que te golpearé la próxima vez que te vea, Ronald Weasley!
-¡Está bien! ¡Está bien!-dijo Ron finalmente.-Tú ganas, ¿sí?
-Bien.-informó la castaña luego de unos segundos, haciendo una sonrisa de satisfacción al tiempo que apoyaba su espalda cómodamente en el respaldo del sofá.-¿Adónde planeas ir?-preguntó, calmándose repentinamente y sonando tranquila, incluso dulce y suave.
-A Hogsmeade, no lo sé.-respondió Ron escuetamente.
-¿Por qué no me lo mencionaste? ¡Podemos ir en mi camioneta!-ofreció Hermione, alejando su espalda del respaldo después de un segundo de haberla apoyado allí.
-No lo sé. Pensé que tal vez estarías ocupada hoy corrigiendo exámenes o algo así.-confesó Ron.
-¡Por supuesto que no!-exclamó Hermione ofendida.-Mi vida no consiste sólo en corregir exámenes y hacer otras cosas de mi trabajo.
-Está bien. Tranquilízate. Sólo fue una suposición.-le aconsejó Ron volviendo a reír.-Iré a tu departamento ahora. Es más conveniente porque estoy más cerca de ahí que de casa, ¿sí?
-Perfecto. No demores mucho.-ordenó Hermione recuperando nuevamente su tono de voz normal.
-No lo haré.-prometió Ron y antes de terminar la llamada, agregó burlonamente:-Controladora.
-Imbécil.-fue la despedida de Hermione, siseando aquella palabra y disfrutando decírsela a Ron como si se tratara de un cumplido.

Apenas cinco minutos después de la llamada, Hermione ya había terminado su café y se disponía a lavar su taza cuando escuchó que alguien llamaba a la puerta. Se sobresaltó al instante, pues ella había estado esperando que sonara el portero eléctrico y no tan pronto sino dentro de quince o veinte minutos. A lo mejor fuera algún vecino que quisiera informarle algo, lo cual nunca había sucedido hasta ahora. Caminó hacia la puerta y cuando la abrió se encontró con unos vivaces ojos azules que la miraban atentamente.
-¿Tan pronto?-dijo Hermione al ver a Ron sonriéndole de oreja a oreja.
-Te dije que estaba más cerca de aquí que de casa.-le recordó el pelirrojo.
-Pero… ¿El portero eléctrico…?-preguntó Hermione alzando las cejas.
-Una señora salía y me dejó la puerta abierta.-comentó Ron inocentemente.
-De todas formas lo hubieras usado para avisarme.-reprochó la castaña sonando un tanto nerviosa.
-Acababas de llamarme. Ya sabías que yo vendría. Hubiera sido redundante que volviera a decírtelo.-dijo Ron como si fuera obvio.
Hermione rodó los ojos y evitó hacer otra observación que terminara en una nueva discusión o que retrasara más el viaje que ambos estaban por emprender. Le hizo señas a Ron para que pasara, sintiendo que el corazón se le aceleraba un poco al sentir su presencia en la sala.
-¿Ya estás lista?-preguntó él haciendo una sonrisa al verla. Su mirada se desvió de los ojos de Hermione a su cuerpo.-¿Qué es esto?-preguntó divertido, tocando levemente el hombro de Hermione y refiriéndose a la frazada que vestía como si fuera una capa.-¿Vas a llevarlo puesto?
-No, claro que no.-negó la castaña, sintiendo un ligero temblor luego de que Ron le hubiera tocado el hombro.-Es una frazada que uso para andar en casa…
-¿No existen las batas para eso?-se extrañó Ron frunciendo el ceño y sonriendo confundido.
-Sí, pero a mí me gustan las frazadas.-aclaró Hermione como si fuera algo sumamente obvio.
-Oh, ya veo.-comprendió Ron siguiéndole la corriente.-Rebelde.-agregó fascinado, logrando que Hermione se ruborizara levemente.
-Sólo… dame cinco minutos y estaré lista.–pidió ella apresuradamente al tiempo que se quitaba la frazada y se la daba a Ron para que la sostuviera.
Ron no pudo evitar que su mirada se desviara hacia Hermione mientras ella le daba la espalda y trotaba por el pasillo dirigiéndose a su habitación. Sus ojos prácticamente devoraron aquel par de piernas que casi nunca tenía la oportunidad de ver al descubierto, junto con la parte inferior de su espalda al habérsele levantado un poco su corta camiseta verde agua, del mismo color que aquel diminuto short que vestía. Sus pensamientos lo traicionaron, provocando que sus mejillas se ruborizaran. Era imposible seguir pensando con la parte decente de su cerebro si tenía la fugaz oportunidad de ver así a Hermione después de tanto tiempo. Se percató de que la castaña había dejado abierta la puerta de su habitación mientras se cambiaba, lo cual le hizo estar conciente de que sólo unos cuantos metros en línea recta lo separaban de ver en vivo lo que actualmente se estaba imaginando. Para no sentirse tan culpable al respecto, optó por pensar que era Hermione la que estaba provocándolo, pues ella bien podría haber caminado hasta su habitación vistiendo su frazada y ocultando su cuerpo de un par de ojos masculinos que fácilmente olvidarían que ella era su amiga. También podría haberse puesto un pijamas que la cubriera mejor, completamente, si era posible, y que no le quedara tan bien para no alterar la prudencia de Ron.
-Déjame adivinar.-dijo Hermione de repente desde su habitación. Ron salió de su abstracción y dirigió su atención al pasillo al oír la voz de su amiga.-Lo de ir a Hogsmeade surgió esta misma mañana.
-Así es.-respondió Ron nerviosamente. Por un segundo había pensado que Hermione le recriminaría por haber estado fantaseando perversamente con ella.-Todo fue gracias a Pig.
-¿Ella te lo sugirió?-preguntó la castaña luego de reír con ganas.
-No, ella me despertó.-corrigió Ron.-Si me hubiera levantado más tarde no hubiera decidido nada. Pero como se le ocurrió entrar en mi habitación y lamerme la cara a las ocho de la mañana… Bueno, fue inevitable no abrir los ojos y ver que por fin había salido el sol. La idea de ir a Hogsmeade vino sola.
Un minuto después, Hermione salió de su habitación y regresó a la sala vistiendo unos cómodos jeans viejos, un jersey, que posiblemente la Señora Weasley le hubiera regalado en alguna Navidad pasada, y unas zapatillas también viejas.
-¿Piensas que fue una idea loca?-preguntó Ron.
-No. Sólo estaba pensando que es una buena idea y que por qué no se me ocurrió a mí.-confesó Hermione.
-Es cierto. Teniendo una camioneta y un permiso para conducir, a ti debería habérsele ocurrido primero.-dijo el pelirrojo dándole la razón.
-Nunca he conducido fuera de la ciudad. Quería hacerlo, pero… al mismo tiempo no me atrevía…-explicó Hermione bajando unos segundos la mirada.-Lo que sí se me ocurrió fue que… como ambos estaríamos solos hoy… podría invitarte al departamento para…-olvidó completar la frase porque sus ojos se habían encontrado con los de Ron, dejando escapar una significativa mirada.
-¿Asegurarte de que no hiciera alguna locura?-completó el pelirrojo devolviéndole aquella mirada.
-Me sorprende que digas eso.-dijo Hermione dejando de lado su leve nerviosismo y recuperando la calma.-Tú y yo sabemos que eres perfectamente capaz de hacer una locura en cualquier lugar donde estés.

Antes de que se marcharan, Hermione preparó unos sándwiches, puso jugo en un termo, llevó dos vasos de plástico, unas cuantas servilletas de papel, un mantel, un cuchillo y estuvo a punto de llevar un sinfín de cosas más pero Ron la detuvo, recordándole que se irían a Hogsmeade sólo por esa tarde y que regresarían esa misma noche. La castaña guardó sus cosas en un pequeño bolso de viaje similar al que Ron llevaba colgado en su hombro y por fin pudieron abandonar el departamento.
Cuando llegaron a la cochera del edificio, Hermione tomó las llaves de la camioneta de su bolso y dijo:
-Aquí tienes, Ron.-le lanzó las llaves en el mismo instante en que Ron desviaba su mirada para verla. Por suerte los reflejos del pelirrojo eran rápidos y logró atrapar las llaves al vuelo. Captó la idea al instante pero aún así miró a Hermione con aprensión.
-Será mejor que te acostumbres a eso.-fue la única respuesta de ella antes de subirse a la camioneta del lado del copiloto.

Por un instante, Hermione pensó que Ron no podría lograrlo y se acobardaría al salir de la ciudad y tomar la carretera. Pero luego se arrepintió de haberlo pensado, pues Ron había aceptado tranquilamente su tarea y hasta ahora la estaba haciendo a la perfección. Se había topado con algunas dificultades incluso antes de llegar a la carretera pero todo había terminado bien y no había cundido el pánico en ningún momento. Hermione lo notó muy tranquilo, por lo que se animó a hablarle mientras conducía.
-¿Te das cuenta de que estás conduciendo con la radio encendida?-resaltó Hermione divertida.
-¡Es cierto!-dijo Ron sorprendido, recién enterándose de aquel hecho.
-Y las ventanillas están abiertas a más de la mitad.
-Eso quiere decir que estoy a sólo un paso de conseguir mi permiso de conducir.-aventuró el pelirrojo sonriendo de oreja a oreja.
-Estuve pensando lo que dijiste una vez sobre ir a donde quisieras cuando quisieras si pudieras conducir.-le recordó Hermione.
-¿Por fin te diste cuenta de lo genial que sería?-dijo Ron con emoción contenida.
-No. Me di cuenta del peligro que sería.-admitió Hermione con un dejo de temor en su voz.
-No te preocupes. De todas formas tendría que conseguir un auto y eso me detendría por un tiempo.-la tranquilizó Ron divertido.
-Conociendo tus amistades y los extraños tratos que haces con ellas, eso sería lo de menos.-reconoció Hermione sin dejar de lado su preocupación.
-Sí, quizás Colin Creevey decida darme un auto por haberle ayudado a conseguir una chica. O bien podría robarle el auto a Harry de vez en cuando.-mencionó el pelirrojo considerando la idea.
-¿Y por qué no robarme la camioneta a mí?-preguntó Hermione un tanto ofendida al no haber sido considerada por su amigo.
-Porque es más fácil robarle a Harry que a ti.-fue la simple respuesta de Ron. Por su parte, Hermione no pudo evitar sonreír.


Ron se desvió de la carretera y continuó por un tranquilo camino también asfaltado. A cada tanto se cruzaban con algún auto que iba en dirección contraria, seguramente regresando a la ciudad. Avanzaron por un puente que pasaba por encima de un ancho río. Se escuchó el sonido del agua corriendo sin prisa a algún sitio desconocido y, luego de unos instantes, todo volvió a quedarse en silencio, a excepción del cantar de algunos pájaros y del sonido que provocaba la cámara al tomar una fotografía. Hermione bajó unos instantes la cámara y contempló maravillada cada centímetro de aquel sitio que su vista pudo captar desde el asiento del copiloto. El aire puro y fresco que entraba por la ventanilla abierta estaba cargado con el inconfundible aroma del pino. Quién iba a pensar que dos horas antes se encontraba en su departamento, rodeada de edificios, concreto y ruidos molestos, y que ahora se daba un respiro de la estresante vida de la ciudad. Volvió a levantar la cámara y trató de retratar los árboles y el camino pero algunas fotos le salían movidas, aunque ello no era del todo malo porque lograba darle un extraño efecto a la toma, como si estuvieran viajando tan rápido que los árboles y el resto de las plantas llegaban a verse como un borrón verde a los costados mientras que el camino se mostraba perfectamente enfocado. De un momento a otro se divisó una extensa arboleda que rodeaba la carretera en aquel tramo en línea recta. En cuanto la camioneta se adentró por aquella formación de árboles, todo se oscureció progresivamente. Era casi mágico ver la luz del sol colándose entre aquel espeso techo que formaban las ramas y las hojas entrelazadas. La arboleda debía de tener al menos un kilómetro de largo, el cual a Hermione le pareció demasiado corto como para poder terminar de apreciar tanta belleza natural. El trayecto fue iluminándose conforme se acercaban a los últimos cien metros de la arboleda. Finalmente la luz del sol volvió a aparecer en su totalidad, revelando las verdosas colinas otra vez junto con una pequeña parte de un lago que luego dejó de ser visible.
Al descender progresivamente por el camino, se pudo ir distinguiendo un pequeño pueblo en el cual resaltaban los techos de teja de algunas casas. Hogsmeade era un pueblo pequeño que se encontraba situado en medio de aquel hermoso valle, a su vez rodeado por espesos bosques de pino que daban la sensación de nunca terminar. En la calle principal de aquel pueblo se encontraban la mayoría de las tiendas, en las cuales se concentraba la mayor actividad al reunirse allí los turistas y los habitantes de la zona. Poco a poco, el resto de las calles se iba tornando más silencioso y deshabitado hasta que a ambos costados del camino los árboles comenzaban a crecer cada vez más juntos hasta constituir el llamativo bosque que rodeaba el pueblo. Algunos senderos estaban delimitados y eran de uso corriente por los lugareños para ir de un sitio a otro acortando caminos para comunicarse con el extremo del pueblo donde se encontraban sus casas. Allí también estaba el lago, quizás la atracción principal de Hogsmeade al ser la tentación de los pescadores y de personas amantes de la belleza de la naturaleza. Hermione ya había estado antes en el pueblo. Varias veces había venido de excursión con el colegio, pero siempre se la había pasado con la vista enterrada en algún libro que leía en su compartimiento mientras el tren los llevaba hasta Hogsmeade. Nunca se había dignado en levantar la mirada para apreciar el paisaje. Pero ahora, todo era completamente distinto. Desde que habían salido de la ciudad no había soltado la cámara de Ron, tomando fotos de todo el viaje, observando con detalle las nubes, el cielo y el verdor que, de tan intenso que se tornaba al contemplarlo por varios minutos, comenzaba a ser dañino para la vista. Esta vez Hermione no había llevado ningún libro y eso era de extrañarse, pues ella siempre llevaba uno (a veces dos o tres) para leer durante el viaje e incluso una vez llegara a destino. De todas formas, aunque hubiera llevado uno, la castaña tenía la leve sospecha de que Ron se lo hubiera quitado para lanzarlo por la ventanilla sin darle tiempo para abrirlo.

Caminaron por las calles principales, encontrándose con distintos negocios como salones de té, bares, una enorme tienda de dulces llamada Honeydukes de la cual Ron no pudo apartar la mirada, una tienda de bromas, Zonko, que Hermione le había escuchado decir a Fred y George una vez que eran sus clientes preferenciales o algo similar. Casi saliendo de las calles más pobladas, se encontraba la oficina del correo, un edificio antiguo pero bien conservado y, alejada del resto del pueblo, sobre una elevación del terreno, estaba situada una vieja mansión que era conocida por los lugareños como La Casa de los Gritos por estar embrujada y escucharse toda clase de sonidos provenientes de ella durante la noche. Ver todas aquellas cosas había entusiasmado un poco a Hermione, quien había mantenido sus manos pegadas a la cámara de fotos. Ron no se la había pedido en ningún momento y de vez en cuando se dedicaba a contemplar a su amiga mientras ella encuadraba algún paisaje o alguna otra cosa que llamara su atención.
Sin embargo, el entusiasmo de Hermione pronto se hubo disminuido considerablemente al percatarse de que en la gran mayoría de los locales comerciales también se encontraba presente la crispante decoración del Día de San Valentín. Y no sólo era eso: al pasar por los bares y por el salón de té, incluso por las calles y al cruzarse con algunas personas, se encontraba con parejas mucho más acarameladas que de costumbre. Cada vez que eso sucedía, Hermione sentía una especie de recelo, desconfianza, repulsión e inseguridad que pronto terminaba convirtiéndose en incomprensión. No entendía por qué aquellas personas caminaban tomadas de la mano o abrazadas. ¿Qué necesidad tenían de demostrar tan explícitamente lo mucho que supuestamente se querían? ¿Por qué los demás debían enterarse de que aquella chica de boina azul y bufanda blanca estaba saliendo con ese muchacho alto y esbelto? Al verlos caminando tan concentrados en su mundo, Hermione no pudo hacer otra cosa más que desviar su mirada de ellos al instante y deslizarla por cualquier otra cosa que la distrajera. Aquello no fue una buena idea, pues se encontró con una decoración de un rosa chillón junto con un opresivo rojo oscuro que no combinaban para nada.
-¡Por Dios! ¿El Día de San Valentín llegó aquí también?-expresó en voz alta y luego resopló indignada.-Si veo a uno de esos querubines una vez más o a cualquier cosa con forma de corazón…-no terminó su frase y soltó un bufido que provocó que Ron riera animadamente.
-¡Además de ser la Anti-Navidad también eres la Anti-Día de San Valentín!-comprobó el pelirrojo divertido.
-¿Acaso no te molesta que todos sean así de…?-no supo cuál era la palabra exacta. Miró a su alrededor, invitando a Ron a que estuviera de acuerdo con ella en su fastidio.-Es como si fuera una obligación que si estás en pareja debas comportarse así el día de hoy.-Ron no le dio importancia a las parejas que pasaban de vez en cuando cerca de él y tampoco a la decoración de las tiendas.-Y para que lo sepas, no soy la Anti-Navidad.-agregó Hermione sonando mandona.-De hecho, la pasé muy bien la Navidad pasada. Pero este día…-rodó los ojos e inconscientemente aceleró más el paso mientras caminaban tranquilamente por un paseo.
-Sí, tienes razón. La Navidad es mucho mejor.-opinó Ron siempre sonriente.-No tienes que tener una novia o un novio para recibir regalos. Es un alivio saber que tú sólo eres la Anti-San Valentín.-confirmó, ganándose una mirada asesina de parte de Hermione.-¿Qué harías si tu novio viniera este día y te regalara flores o una caja de bombones? ¿Le lanzarías las flores en la cara y romperías la caja sólo porque tiene forma de corazón? Al menos yo me comería los bombones.
-No soy tan mala, Ron.-aclaró la castaña sonando severa.-Sé apreciar la intención que hay detrás de un regalo.
-Lo sé.-dijo Ron al instante para tranquilizarla.-De lo contrario me hubieras devuelto la nutria de peluche decapitada.-soltó una carcajada que provocó que Hermione lo mirara con una mezcla de diversión y reproche.-Siempre supe que no te gustaban las cosas tiernas. Eres de las chicas difíciles.
-Me gustó la nutria. Fue un regalo… totalmente inesperado.-aclaró Hermione, suavizando su tono de voz y ruborizándose levemente.-Pero todo esto es tan…-agregó mirando a su alrededor, refiriéndose al presente día. Sin embargo, nuevamente no pudo completar la frase.
-Creo que no opinarías lo mismo si te gustara alguien y quisieras salir con él en este día.-expresó Ron casualmente.
-¿Y caminar kilómetros y kilómetros tomados de la mano? No, gracias.-descartó Hermione inmediatamente, provocando que Ron sonriera divertido.-Si tuviera que celebrar este día con alguien…-se detuvo unos instantes a pensar en aquella posibilidad. Miró fugazmente a Ron antes de responder:-Yo haría otros planes. Haría algo más… especial. Algo más privado.
El pelirrojo no dijo nada al respecto pero le dedicó a Hermione una breve y atenta mirada, como si esperara que ella continuara hablando sobre el tema. No obstante, Hermione permaneció en silencio y contempló distraídamente el camino, por primera vez ignorando a las personas que iban por allí y sin estar pendiente si pasaban parejas tomadas de la mano o comportándose más cariñosamente. Ron se dio cuenta de que su amiga, de haber odiado celebrar el presente día, ahora se encontraba considerando la situación. Si de Hermione se tratara, ¿cuáles serían sus planes para pasar un Día de San Valentín ideal? ¿A qué se refería ella con “algo más especial y privado”? Ron se moría por saberlo.
-Y pienso que…-continuó Hermione luego de unos segundos de silencio.-Podría considerar lo de las flores y los bombones…
Ron se detuvo lentamente y la miró a los ojos como si ella de repente se hubiera vuelto completamente loca. Hermione también se detuvo y estuvo a punto de preguntarle a Ron si se encontraba bien, cuando él recuperó el habla y su manera de ser tan vivaz y divertida.
-¡Oh, no! ¡Has caído bajo los efectos del Día de San Valentín!-exclamó, llevándose una mano a la frente y haciendo un exagerado gesto de preocupación digno de un actor de drama.-¡Hermione Granger ha caído bajo los efectos del día más cursi del año!-miró a su alrededor mientras decía aquellas palabras, como si esperara que todo el mundo lo escuchara y tampoco le diera crédito a sus oídos ante aquel hecho.
-Es por tu culpa.-dijo Hermione sonrojándose rápidamente, comenzando a caminar con más prisa y dejando a Ron en el camino.
-¡Los querubines le lavaron el cerebro!-se escuchó que decía Ron entre risas.
-A veces me dan ganas de matarte, Ron.-bufó Hermione indignada, volteándose, regresando hasta donde estaba su amigo y levantando un poco su puño para golpearlo.-¡Eres un inmaduro!
El pelirrojo la esquivó riendo a carcajadas y luego ambos continuaron caminando por el paseo mientras Hermione trataba con todas sus fuerzas de no contagiarse de la risa y del buen humor de Ron. Sin embargo, tuvo que ceder porque las comisuras de sus labios comenzaron a curvarse, señal de que una sonrisa se avecinaba.

Luego de almorzar, Ron y Hermione se alejaron del pequeño pueblo por un sendero que conducía a la parte más tranquila del lugar. Caminaron lentamente por allí, siendo rodeados cada vez más por los pinos y algunos setos que crecían cada vez más juntos y comenzaban a conformar el bosque. Sus pasos resonaran al pisar algunas hojas o ramas secas que se encontraban dispersas por el camino. Esta vez Hermione pudo tomarle varias fotos a la luz del sol colándose entre los árboles, recibiendo consejos de Ron sobre cuál sería el mejor ángulo y la forma adecuada de configurar la cámara para tal propósito. Pasaron por un largo y zigzagueante puente de madera que pasaba sobre un río de montaña. A lo largo del ancho puente había asientos también de madera en los cuales unas pocas familias se encontraban sentadas tomando algún refresco o comiendo un bocadillo mientras los niños corrían de un lado a otro y luego se acercaban al barandal para lanzar piedras hacia el río. Al terminar el puente el sendero volvía a aparecer y Ron guió a Hermione hacia la derecha, desviándose del camino y descendiendo por el terreno un tanto empinado para caminar a unos metros del río y seguirlo en su serpenteante trayecto.

El sonido del agua del río le recordaba continuamente al caer de la lluvia. Aunque a medida que fueron adentrándose más en el bosque, todo fue quedando progresivamente en silencio. Sólo el aleteo de algunos pájaros que volaban de rama en rama interrumpía la quietud propia del lugar. Si se era muy buen observador, se podía llegar a capturar a una de aquellas aves momentos antes de que emprendiera el vuelo. Afortunadamente la vista de Ron era mucho más veloz que la de Hermione para percatarse de detalles como esos, por lo que era él siempre el primero en descubrir dónde se encontraban los pájaros para que su amiga les tomara rápidas fotografías.
Pasaron por algunos claros del bosque que resultaban ideales para armar una tienda y acampar. Por un instante, Hermione se lamentó no haber traído una para quedarse allí a pasar el resto del fin de semana y dejar que la naturaleza le hiciera olvidar las obligaciones diarias que tenía en la ciudad, como su trabajo y el resto de su vida. Hasta ahora le estaba haciendo más que bien ver tanto color verde y percibir el olor a tierra húmeda que se mezclaba con el del pino fresco y otros aromas naturales. También caminar sin descanso le había hecho darse cuenta de la poca actividad física que hacía diariamente. Normalmente estaba tan ocupada trabajando o encerrándose en su habitación a leer libro tras libro que no le quedaba tiempo más que para ver a sus amigos ocasionalmente. Ni hablar de hacer más ejercicio del que hacía al subir y bajar las escaleras de Hogwarts de lunes a viernes. Quizás pudiera decirle a Ginny que la anotara en el gimnasio al que ella iba día de por medio. O tal vez ir con Ron a donde sea que él fuera cuando de repente decidía salir de casa y alejarse de la rutina. Sí, esa era una mejor opción. Ahora había comenzado a entender la necesidad que tenía su amigo de hacer viajes como esos al menos una vez al mes. El pelirrojo era mucho más inquieto que Hermione y se cansaba fácilmente de la rutina que debía cumplir día a día. Aunque también cabía la posibilidad de que en realidad le molestara no poder seguir un orden en sus actividades y que por ello decidiera despejar su mente de tanta confusión y frustración. Eso era más probable. Hermione sonrió ante aquel pensamiento y miró fugazmente a Ron, llegando a preguntarse si el resto de las personas desorganizadas, incapaces al extremo de seguir el orden de una rutina y de hacerle frente al caos que las rodeaba también podían llegar a tener el buen humor que su amigo tenía en aquellos instantes.

Caminando por un sendero de tierra que había surgido entre tantos árboles Hermione recordó el aterrador sueño que había tenido hacía ya varios meses, en el cual Ron y ella volaban en una criatura desconocida y luego corrían por un extenso bosque tratando de ocultarse de extrañas presencias que los perseguían. El sueño pronto había terminado convirtiéndose en pesadilla, culminando con la trágica muerte de Ron y su desaparición en las oscuras aguas de una laguna. Aquel era uno de los pocos sueños que Hermione mantenía grabados en su memoria como si fueran vivencias puras de la realidad. Sin embargo, en esta ocasión nada de lo que había soñado sucedería. Ella y Ron no estaban en peligro de muerte ni mucho menos huyendo despavoridos de sombras tenebrosas. Se encontraban caminando a plena luz del día por aquel pacífico y silencioso bosque, disfrutando del mejor día de lo que iba del año. Hermione confiaba en que Ron sabía por dónde estaban yendo y que no estaban perdidos, ya que el pelirrojo se mostraba calmado y caminaba con seguridad por el sendero que habían tomado. Antes de doblar por un atajo que surgía a la izquierda del sendero, Hermione recordó fugazmente la imagen de Ron observándola del otro lado de un espejo en el fondo de aquella gélida laguna mientras ella intentaba salvarlo desesperadamente. Los sueños podían ser tan extraños a veces… O al menos los que incluían a Ron siempre lo eran. Hermione sonrió levemente ante aquel pensamiento. Realmente era cierto que todo, absolutamente todo lo que relacionaba a Ron era estrictamente fuera de lo que cualquier persona podría catalogar como normal.

Cuando el atajo que habían tomado comenzó a ensancharse al nacer los árboles cada vez más separados, Hermione comprendió que estaban llegando al final definitivo del camino. A unos trescientos metros aproximadamente se divisó una extensión de terreno de color plateado que resultó ser el lago. Sus aguas producían increíbles destellos al impactar los rayos del sol en ellas, dándole la sensación de continuo movimiento y vida. El tramo que les faltaba recorrer para llegar hasta la orilla les resultó demasiado corto y, cuando finalmente estuvieron a metros del agua, Hermione no dudó un instante en comenzar a tomar fotografía tras fotografía, asombrándose de la perfecta combinación que hacían las colinas cubiertas de pinos que rodeaban el lugar y acompañaban al lago en cada amplia curva que hacía. Los valles más lejanos, inundados por la intensa luz del sol, lograban darle profundidad a las tomas y hacer aquel paisaje interminable. Pero Hermione sentía que si no se detenía a descansar cuanto antes sus piernas luego no le responderían para regresar.
Tan sólo caminaron unos metros más, rodeando la orilla del lago hasta sentarse en unas rocas que se encontraban en una especie de ensenada que se había formado. Desde allí la vista era increíble y cada centímetro de paisaje se prestaba para hacer cientos de fotografías diferentes. Simplemente Hermione se había fascinado con los movedizos destellos del agua cristalina a donde sea que mirara y con las esponjosas nubes blancas resaltando en el cielo. Pero optó por descansar de su labor de fotógrafa por un tiempo. Se dedicó a contar en silencio los botes que navegaban por el lago a lo lejos. No eran muchos, al igual que los pescadores que mantenían sus cañas de pescar inmóviles a la espera de algún pez que mordiera sus anzuelos de una vez por todas.
El estar en aquel lugar hubiera sido completamente perfecto si de un momento a otro no hubiera aparecido un bullicioso grupo de personas de la misma edad de Ron y Hermione que amenazaba con instalarse cerca de ellos a pasar el día. Al menos eso parecía ya que llevaban con ellos mochilas cargadas con varias cosas que seguramente eran para acampar. O tal vez llevaran bebidas alcohólicas, debido a que el muchacho que parecía ser el líder del grupo iba a la vanguardia bebiendo una lata de cerveza al igual que la chica que debía de ser su novia, a la que iba rodeándole los hombros con un firme abrazo. Hermione comprendió al instante que la intención de aquel grupo no era la de disfrutar de la naturaleza sino probablemente organizar lo que sería una inolvidable fiesta de descontrol. Un par de muchachas que iban al final le lanzaron a Ron una rápida mirada que podía interpretarse como una indirecta, invitándolo a que se uniera a ellas si quería y dejara sola a Hermione, a quien no dudaron en lanzarle también una descarada mirada pero de indiferencia. Por su parte, el pelirrojo ignoró a aquel desfile de personas, que optó por seguir su caminata hasta desaparecer de vista, y se dispuso a tomar su cámara fotográfica para fotografiar un llamativo bote que se aproximaba lentamente hacia ellos.
-Nunca falta el típico grupo de idiotas que quiere llamar la atención e imponer su presencia.-mencionó Hermione rodando los ojos y adquiriendo un semblante malhumorado.-Odio a ese tipo de gente. Odio que sea tan bulliciosa a propósito y que elija venir a un sitio como este para hacer lo que se les plazca y molestar a los demás.
-Ni siquiera sabes lo que van a hacer.-dijo Ron distraídamente mientras configuraba nuevamente su cámara de fotos.
-Sí, y estoy segura de que no llevan alcohol en esas mochilas.-comentó la castaña con ironía.
-Al menos tuvieron sentido de la aventura al venir aquí.-notó Ron.
-Espero que no ensucien el lugar tirando por ahí sus latas y botellas de cerveza. No hay nada que me moleste más que ese tipo de actitudes.-mencionó Hermione en tono cortante.
-¿En serio?-preguntó Ron, desviando su mirada de la pantalla de la cámara y situándola en Hermione.
-Bueno, quizás haya algunas otras cosas pero que no vienen al caso.-agregó ella dirigiendo sus ojos hacia el extenso lago.
-¿Cómo cuales?-cuestionó Ron con interés.
-No vienen al caso.-repitió Hermione cruzándose de brazos inconscientemente y tensando sus labios.
-Está bien.-asintió Ron sin insistir demasiado. Sonrió levemente al ver que la frente de Hermione se arrugaba progresivamente, señal de que en cualquier instante vendría una cascada de confesiones.
-Bueno, supongo que me molestan cosas que para la mayoría resultan insignificantes. No lo sé… Por ejemplo, las personas que, a la hora de lavarse los dientes, aprietan el medio del tubo de la pasta dental y luego lo dejan destapado.-dijo inesperadamente, hablando con rapidez e indignación.-Al igual que las personas que arrugan las páginas de los libros al ojearlos, o cuando doblan el extremo de las páginas donde se quedaron leyendo. ¿Por qué demonios no usan un señalador? ¡Para eso existen!-bufó moviendo los brazos en señal de exasperación.-Ni hablar de dejar goteando el grifo, o de no extender la cortina del baño luego de darse una ducha.
-Tú odias muchas cosas. No seas tan amargada.-le aconsejó Ron, lo cual provocó que Hermione le lanzara una mirada peligrosa que él enfrentó con una radiante y amistosa sonrisa.
-No soy amargada.-aclaró la castaña sonando mandona.-Sólo digo lo que me molesta.-le lanzó otra mirada peligrosa a Ron pero él ya había desviado su mirada de nuevo hacia su cámara, aunque su sonrisa burlona se mantenía intacta.
-Obsesiva.-canturreó el pelirrojo por lo bajo luego de unos segundos.
-Detallista.-lo corrigió Hermione, hablando con cierto aire intelectual.
-En exceso.-agregó Ron elevando la cámara entre sus manos y enfocando las montañas.
-Pero lo que más me molesta es ir por la calle caminando y ver que algunas personas te miren con tanto descaro. Como si estuvieran agrediéndote, desafiándote a que les digas algo al respecto. Detesto eso.-continuó enumerando Hermione y Ron pudo comprobar que si ella decía todas esas cosas con tanta seguridad era porque estaba pendiente de ellas constantemente. Aquel pensamiento no podía ser bueno porque se basaba en estar buscando continuamente motivos por los cuales disgustarse.
-Entonces creo que me odias realmente.-concluyó Ron bajando un poco su cámara y mirando distraídamente el paisaje mientras su rostro volvía a adquirir una sonrisa.-Hago la mayor parte de las cosas que no soportas. Es más, creo que las hago todas. Hasta mirar con descaro a la gente. No puedo evitarlo a veces.
-Sí, pero tú lanzas miradas de curiosidad.-destacó Hermione al tiempo que lo miraba.-Como las que hacen los niños cuando algo les llama la atención. Sin agresividad.-siempre se preguntaba si los ojos de Ron estarían hechos de algún tipo de cristal, porque los mismos no podían brillar tanto con la luz del sol y tornar aquel azul veteado tan llamativo y deslumbrante.-Nadie se enoja con ese tipo de mirada…-agregó distraídamente.
-¿Ni siquiera tú?-se extrañó Ron.-Pensaba que lo odiabas todo.
-¡No lo odio todo!-saltó Hermione volviendo a sonar mandona. Viendo que no estaba logrando convencer a Ron, desvió su mirada en señal de frustración y volvió a cruzarse de brazos. Luego de unos segundos, regresó su atención a Ron para percatarse de que él continuaba observándola con atención y curiosidad.-¡Deja de mirarme así!-exclamó ruborizándose considerablemente. Aquel par de ojos cristalinos no podía intensificarse tanto con la luz del atardecer… ¿Por qué seguía pensando en sus ojos?
Ron desvió su mirada de Hermione y, para desgracia de ella, continuó sonriendo divertido. Al mover su cabeza levemente, provocó que llamativos destellos cobrizos provenientes de su cabello lo hiciera lucir mucho más rojo de lo que normalmente era.
-¿Y qué hay de ti?-contraatacó la castaña.-También debes odiar algo. ¿O acaso te gustan todas las cosas de la vida, incluyendo conducir y hablar en público?
-No había necesidad de decir eso.-mencionó Ron con dignidad, ocasionando que los labios de Hermione se curvaran hacia arriba y luego se tensaran reprimiendo una sonrisa.
El pelirrojo dejó su cámara a su lado en la roca donde estaba sentado y bajó unos instantes su mirada pensativamente.
-No lo sé.-dijo luego de unos segundos. Se encogió de hombros y, al ver que aquella respuesta no fue suficiente para Hermione, tuvo que esforzarse más en responder.-Supongo que no me gusta ver a una persona que se ha olvidado de las cosas que la hacían feliz y que, por falta de tiempo, ya no las hace. ¿Creen que por ser adultos obligadamente deben terminar con toda la diversión y ser serios y rígidos todo el tiempo?-fue enumerando al tiempo que su tono de voz cobraba fuerza progresivamente.-Deberían estar dispuestos a arriesgarse si de ello depende su felicidad. Odio a las personas que saben que están dejando pasar momentos únicos en su vida que no volverán a repetirse y que no hacen nada por aprovecharlos. También odio a las personas que les importa demasiado lo que digan los demás y por ello no son capaces de ser ellas mismas. Y si veo a esa gente por la calle, siento unas ganas enormes de tomarla por los brazos y gritarle “¡Despierten de una vez, zombis! ¿No ven lo que hacen con sus vidas?”-Hermione soltó una carcajada ante aquellas palabras y luego mantuvo su sonrisa cuando Ron extendió sus brazos y cerró sus puños en el aire, simulando que había atrapado a un puñado de personas invisibles y ahora las sacudía para hacerlas entrar en razón.
El pelirrojo terminó con su impulsiva representación y regresó lentamente sus manos a su regazo. Miró el suelo por unos segundos y luego a sus alrededores, como si pretendiera encontrar allí alguna otra cosa que le desagradara.
-Odio a la gente que sólo le ve el lado negativo a las cosas.-dijo después de un prolongado momento de silencio.-De esa manera es más fácil aceptar las cosas. Se asume que todo está perdido y no se intenta solucionarlas porque es más cómodo pensar que no hay nada que se pueda hacer al respecto.
Por un instante, Hermione se olvidó de volver a dirigir su mirada hacia Ron. La sonrisa que había mantenido hacía unos instantes se desvaneció con facilidad. Simuló estar pendiente del paisaje, de esa forma evitando encontrarse nuevamente con los ojos de su amigo. Quizás dentro del todo era bueno que Ron fuera un inmaduro la mayor parte del tiempo, porque las pocas veces que se ponía serio lograba decir cosas con tanta sinceridad y razón que siempre terminaba haciendo sentir culpable a Hermione por más que no estuviera recriminándole nada directamente.

Las aguas del inmenso lago fueron tiñéndose del mismo color del cielo, simulando ser un espejo irregular y movedizo que distorsionaba los reflejos. Las leves corrientes de aire que surcaban su superficie generaban olas que llegaban hasta la orilla provocando un relajante sonido al impactar con algunas rocas. Los pescadores y los botes ya habían desaparecido y no se divisaba a más gente por los alrededores. De vez en cuando se escuchaba el cantar de los pájaros, interrumpiendo brevemente la quietud del lugar. El cielo había adquirido una impresionante tonalidad anaranjada, combinándose progresivamente con colores azulados que conforme anochecía viraban a un lila cada vez más oscuro. Las nubes lentamente fueron extendiéndose por aquel colorido cielo, dispersándose como si repentinamente el gélido viento invernal hubiera adoptado la forma de unas enormes manos que pasaban sus largos y finos dedos entre aquellas masas esponjosas, desmenuzándolas y generando un hermoso efecto al adquirir un resplandor de colores pasteles debido a los rayos del sol cada vez más débiles. Las sombras fueron invadiendo los rincones de Hogsmeade y la temperatura disminuyó considerablemente, siendo la señal para que Ron y Hermione se pusieran de pie finalmente y emprendieran el camino de regreso a la camioneta. Antes de marcharse Hermione observó por última vez aquel sitio, pensando cuándo sería la próxima vez que ella y Ron lo visitarían. Esperaba que fuera pronto.

Ron también condujo al regresar y Hermione no hizo objeción alguna. Sabía que el pelirrojo nunca antes había conducido de noche por la carretera pero lo notaba muy calmado y seguro, por lo que no había temor de que algo pudiera salir mal.
Sin embargo, a mitad del camino se detuvieron en una estación se servicio debido a la creciente hambre que los había invadido desde que habían salido de Hogsmeade. Como habían comido en el almuerzo todos los sándwiches que Hermione había preparado, decidieron cenar algo simple en el bar de la estación de servicio. Además, aquel lugar estaba mucho más descongestionado que los restaurantes y bares de Hogsmeade, los cuales en su mayoría tenían sus mesas ocupadas con parejas celebrando el Día de San Valentín. Hermione se alegró de ver que la fiebre por aquel día no había llegado al bar en el que ahora se encontraba con Ron. El lugar era sencillo, sin muchas distracciones y con personas normales que ignoraban lo que se celebraba el 14 de febrero. De hecho, por primera vez Ron y Hermione no eran los normales allí, pues se la habían pasado toda la cena riendo, sonriendo y conversando animadamente. Se habían sentado contra un amplio ventanal en un costado del bar, un tanto apartados de las pocas personas que allí se encontraban, ignorando las noticias que estaban pasando en la televisión, la oscura noche que se proyectaba fuera de los ventanales y los vehículos que circulaban velozmente por la carretera. Hermione continuaba asombrándose de todo lo que había sucedido ese día. Nunca, jamás hubiera pensado que ahora mismo estaría en aquel sitio a las nueve de la noche, cenando junto a Ron mientras lo escuchaba reír y observaba cómo su rostro se iluminaba ante su creciente buen humor. Al respecto pudo decir que de ser por ella, nunca hubiera tomado la decisión de salir de casa, perdiéndose aquel maravilloso día. Le dedicó a Ron una larga mirada, aprovechando que estaba frente a él y que estaban hablando. De un instante a otro, el pelirrojo estiró un poco sus piernas bajo la mesa y sin querer rozó las de Hermione, quien se tensó un poco ante aquel insignificante contacto. Ron también pareció darse cuenta de ello y se disculpó al instante sin darle mucha importancia al asunto, pero lo cierto era que él también se había puesto tenso ante aquel roce que, a pesar de haber sido mínimo, fue un roce después de todo. Se encontró nuevamente con los ojos marrones de su amiga para notar un sutil cambio en su mirada. Su estado risueño se había alterado apenas, dejando entrever una especie de inquietud, como si segundos antes hubiera querido decir algo, pero que finalmente había decidido callar.

El resto del viaje hacia la ciudad fue tranquilo a pesar de haber un poco de tráfico en la extensa carretera. A cada tanto se distinguían las luces de los vehículos, rompiendo con la oscuridad de la noche e iluminando las líneas blancas y amarillas que estaban pintadas en el pavimento y separaban los carriles. Las llamativas luces del tablero eran la única fuente de luz dentro de la camioneta además de la radio encendida, que hasta ahora sólo había pasado música romántica. Hermione seguía inconscientemente la letra de alguna que otra canción que conocía, moviendo su boca silenciosamente mientras recargaba su cabeza y su espalda completamente en el respaldo del asiento del copiloto y elevaba un poco su mirada para ver las estrellas en el nítido cielo negro. A pesar de estar encendida la calefacción, la castaña se cubrió con su frazada, la cual había llevado en su bolso y luego dejado en la camioneta, ganándose una breve burla de parte de Ron al sacarla del asiento trasero. Hundió parte de su rostro en la frazada y luego respiró profunda y silenciosamente. Observó las estrellas, mucho más visibles que desde el balcón de su departamento. A cielo abierto se veían increíbles en esa noche sin luna y se podía apreciar mucho más su belleza. Desde la secundaria sabía que la luz del sol tardaba aproximadamente ocho minutos en llegar a la Tierra y había vuelto a leerlo hacía unos días en una sección del diario dedicada a notas científicas. ¿Cuánto tardaría en llegar al planeta la luz de las estrellas que se encontraban a más de miles de millones de kilómetros, o mejor dicho, a más de miles de millones de años luz? Seguramente décadas o mucho más tiempo. Entonces las estrellas que se encontraba viendo en ese momento podrían incluso haber dejado de existir y lo que Hermione aun veía se tratara nada más que de su pasado, su brillo que ya se había extinguido. Aquella idea le resultaba tan fantástica como impresionante. Un tema más que interesante. Quizás luego se lo comentara a Ron y él pudiera decirle algo más al respecto. Hermione disfrutaría viendo sus ojos azules brillar de emoción al hablarle sobre las curiosidades de aquella ciencia tan incomprendida que era la Física. Sin mover mucho su cabeza, Hermione deslizó disimuladamente su mirada hacia el pelirrojo, quien miraba concentradamente al frente y mantenía ambas manos en el volante, pero ya no con tanta fuerza como solía sujetarlo. La castaña bajó un poco los ojos analizando su rostro y luego continuó lentamente el trayecto por el resto de su cuerpo, dándose cuenta de los escasos centímetros que los separaban de sus respectivos asientos. Si uno de los dos extendía su mano el contacto sería inminente por milésimas de segundos, hasta finalmente suceder.

Finalmente llegaron a la ciudad y Ron condujo hasta su casa. Hermione, que había estado distraída al sumirse en sus propios pensamientos, regresó a la realidad cuando vio la casa de Harry y Ron por la ventanilla. Había perdido la noción del tiempo rápidamente, pero la recuperó al instante al ver fugazmente la hora en el tablero de la camioneta. Eran las once y media de la noche. Ron se dispuso a sacar sus cosas del asiento trasero y luego se dirigió lentamente hacia la casa, con Hermione escoltándolo. El pelirrojo no la invitó a pasar, pues no hizo falta ya que Hermione sabía que siempre era bienvenida. La sala estaba oscura. Ron encendió la luz y luego, como estaba cerca del sofá, dejó su bolso allí junto con su abrigo. Hermione estuvo a punto de reprocharle esa acción cuando Ron cambió de parecer y decidió llevar sus cosas a su habitación. El pelirrojo caminó desgarbadamente por el pasillo y entró en su cuarto. Encendió la lámpara que estaba sobre su escritorio y su tenue iluminación dejó ver que no había hecho su cama correctamente esa mañana y que algunas prendas de vestir se habían caído al suelo desde su armario al dejar sus puertas abiertas. Tomó rápidamente aquellas ropas y las lanzó nuevamente a su armario, procurando esta vez que quedaran en un equilibrio más duradero. Dejó el bolso de su cámara sobre la misma silla donde había dejado su abrigo y luego salió de su habitación rumbo a la cocina. Antes de que pudiera abrir la puerta lateral que daba al jardín trasero, es escuchó un lloriqueo de emoción proveniente de afuera seguido de veloces rasguños a la parte inferior de la puerta. Pig entró como una bala en la cocina y no dudó un segundo en saltar y posar sus patas delanteras en el estómago de Ron mientras lanzaba más lloriqueos e intentaba lamerle el rostro.
-¡Está bien, Pig! Ya llegué. Ya estoy aquí.-le dijo Ron, provocando que su mascota ladrara emocionada y moviera su cola rápidamente, golpeando la puerta.-¿Me extrañaste? Seguro que sí. Siempre me extrañas.-agregó cariñosamente al tiempo que Pig escondía su cabeza y luego la restregaba afectuosamente en el espacio que se formaba entre el brazo derecho de Ron y su cintura.-Debiste haber venido hoy, Pig. Te hubieras divertido mucho en Hogsmeade. Sobre todo en el lago.
La mascota de Ron dejó de moverse con torpeza debido al sonido de la puerta de la sala al cerrarse. Regresó su cabeza a su sitio y miró hacia el pasillo expectante mientras sus orejas se mantenían rígidas, esperando captar un nuevo sonido. Al escuchar leves pasos en la sala, la labradora quitó sus pesadas patas del cuerpo de Ron y corrió con torpeza sin esperar a que su amo la acompañara. Lo próximo que se escuchó fueron emotivos ladridos, seguidos de risas y leves exclamaciones de sorpresa. Ron caminó hacia la sala y vio que Pig también le había saltado a Hermione y trataba de llegar hasta su rostro. La castaña le acarició la cabeza y la base del cuello mientras le hablaba como si fuera un bebé. Al ver que Ron había aparecido en la sala, Pig se apartó de Hermione y se sentó en el suelo mirando a ambos expectante.
-¿Tienes hambre, Pig?-le preguntó el pelirrojo, provocando que Pig se pusiera de pie y se acercara a él relamiéndose.-¿Comida?-la labradora jugueteó a sus pies y le lanzó una mirada cargada de ternura.
-Creo que no tienes que preguntárselo. Está claro que tiene hambre.-opinó Hermione divertida.
-Sí, es cierto. No comió nada en todo el día.-resaltó Ron y no tuvo que llamar a Pig para que lo siguiera ya que su mascota, conociendo la rutina de su hora de comer, caminó atolondradamente hacia la cocina mientras su cola chocaba con las paredes del pasillo.

Cinco minutos después de haber alimentado a Pig, Ron regresó del jardín trasero y dejó entornada la puerta para que su mascota entrara cuando hubiera terminado de comer. Hacía frío afuera y sabía que a Pig le gustaba dormir adentro en noches con ese clima. Cuando regresó a la sala vio que Hermione continuaba de pie junto a la puerta. Ron desvió su mirada durante un segundo hacia el sofá, extrañándose de ver allí un abrigo cuando él había llevado el suyo a su habitación. Pero pronto se percató de que aquella prenda no era de él sino de Hermione. Que la castaña la hubiera dejado allí le pareció un poco raro, pues ella le reprochaba en cada oportunidad que no dejara sus cosas en cualquier sitio sino en su debido lugar. Bien podría haber dejado su abrigo en el perchero junto a la puerta como normalmente hacía cada vez que venía de visita. O podría no habérselo quitado porque ya era tarde y debía marcharse a su departamento. Después de todo, no permanecería de visita por mucho más tiempo que unos pocos minutos. Ron pensó que quizás ella hubiera lanzado su abrigo sobre el sofá inconscientemente, como le sucedía a él cada vez que llegaba a casa y dejaba todas sus cosas en el mismo lugar o sobre la mesa. Ignorando rápidamente aquel pensamiento, Ron se acercó lentamente a la puerta para abrirla y luego despedir a Hermione. Sin embargo, antes de realizar aquella acción, llevó una mano a su bolsillo izquierdo y sacó de allí un llavero.
-Aquí están las llaves de tu camioneta.-le dijo a Hermione, extendiendo el llavero para que ella lo tomara.
-Oh, cierto. Me estaba olvidando de ellas.-dijo Hermione haciendo una breve sonrisa ante su descuido. Se aproximó con cierta cautela y, un poco temblorosa, recibió sus llaves.
-Fue bueno que hubieras descubierto mis planes.-confesó Ron dejando escapar una pequeña sonrisa.-Debí haberte invitado a Hogsmeade desde un principio. Gracias por haberme acompañado. Fue divertido.
-Yo también la pasé muy bien hoy.-asintió Hermione, aunque sonó un tanto decepcionada. Como si hubiera estado esperando desde el principio del día que algo más sucediera. Ron se percató de ello y confirmó sus sospechas cuando Hermione volvió a entreabrir su boca para agregar algo más:-Pero…
El silencio inicial de la sala regresó y se instaló en los pocos centímetros que los separaban. Sin embargo, Hermione continuó hablando, pero por medio de su mirada. Y Ron comprendió a la perfección aquel idioma secreto que utilizaban sus ojos. Era el mismo que él hablaba en los extensos segundos de silencio que se interponían entre ellos cuando las palabras sobraban.
Permaneció observando sus profundos ojos marrones, que a cada segundo se mostraban más expresivos, delatándola. El rostro de Hermione se sonrojó y eso le hizo ver a Ron que ahora ella sabía que él estaba pensando lo mismo. No, no estaba tocándola en lo absoluto. Al menos su cuerpo no lo estaba haciendo, pero no podía decir lo mismo de su mirada, la cual parecía estar abusando de ella, de su rostro y de sus labios y considerara con suma seriedad la idea de aventurarse a descender más, proyectando con la ayuda de su gran imaginación los secretos que se ocultaban bajo su ropa de invierno. No podía ignorar más los gritos de su cuerpo, demandándole igualdad y diciéndole que ya era su turno de hacer lo mismo que su penetrante mirada azul. Haciendo oídos sordos a los miles de argumentos en contra de sus deseos, finalmente cedió ante esa tortuosa batalla que se libraba en su mente, dándose cuenta de que perder no estaba nada mal ya que gracias a ello pudo por fin saborear físicamente la suavidad y la humedad de los labios de Hermione.
Fue un beso precipitado desde su comienzo, cargado de urgencia y desesperación. Hermione respondió con la misma impulsividad, acercándose bruscamente a Ron y dejando caer al piso las llaves de la camioneta. Sus manos quedaron libres y se situaron automáticamente sobre los hombros de Ron, deslizándose por ellos hasta su cuello. La repentina brusquedad de sus movimientos provocó que se separaran inesperadamente. Ron tomó aquella separación como un súbito momento de claridad mental que se le estaba proporcionando. Como una última oportunidad para pensar bien las cosas y retroceder por si cambiaba de opinión. Necesitó menos de un segundo para comprobar innecesariamente que lo que deseaba seguía siendo lo mismo y, sin dudarlo, volvió a aproximarse a los labios de Hermione a la vez que ella tomaba la misma decisión.
Ambos iniciaron aquel nuevo beso abriendo sus bocas y atacándose impetuosamente, dejando salir la constante necesidad que los invadía. Hermione sintió que dicha necesidad se transformaba en la más poderosa energía, descargándose, liberándose y apoderándose de ella en un tiempo mucho más rápido del que tardaban en producirse los acelerados latidos de su corazón. Una inexplicable sensación de violencia se apoderó de ella y no pudo evitar tomar el cuello de la camisa de Ron que sobresalía de su jersey y empujarlo con decisión hasta acorralarlo contra la pared. Inmediatamente pegó su cuerpo contra el de Ron. Ambos estaban en contacto desde sus rodillas hasta sus torsos, tal como Hermione lo quería. Abrió más su boca y besó a su amigo lentamente, saboreando cada movimiento y cada roce entre sus lenguas. Fue en ese momento cuando pudo sentir a la perfección que Ron se había excitado. Hermione no pudo evitar excitarse también al saber que era ella la que estaba provocando aquella reacción en él. Su interior se estremeció violentamente y, un segundo después, la invadió el ferviente deseo de arrancarle la ropa a su amigo. Sobre todo sus pantalones. Ya no quería sentir su excitación debajo de su ropa. Ahora deseaba sentirla dentro de ella misma. Más estremecimientos se apoderaron de Hermione, tentándola de sobremanera a incrementar la velocidad de sus besos y roces. Pero se contuvo juntando una enorme fuerza de voluntad. Quería sentir mucho más, que cada sensación la invadiera por completo hasta cegar su mente dejándola a merced de cada placer. Eso significaba torturarse a sí misma, ella lo sabía. Ron pareció comprender al instante la estrategia de Hermione, por lo que mantuvo sus besos y sus caricias a la misma velocidad que ella. Sin embargo, eso no significaba que tuvieran menos efecto en Hermione, quien no hacía más que permanecer adherida al cuerpo de Ron, dejando que él aprovechara aquella cercanía para deslizar sus manos por debajo de su ropa, teniendo contacto directo con su piel. Por unos instantes, la castaña perdió la coordinación de sus besos al sentir las fuertes manos de Ron recorriéndole la parte más baja de su espalda y luego enterrándose en su cintura. No pudo contenerse y dejó escapar un gemido, que hubiera sido más sonoro de no haberse amortiguado en la boca de Ron, quien se alimentó de él y obtuvo así más fuerzas para descender sus manos hasta sus caderas y aventurarse peligrosamente a sus glúteos. Hermione sintió que se desvanecía, momento que Ron aprovechó para librarse del encierro que provocaban la pared y el inquieto cuerpo de su amiga. Ella no opuso resistencia y se dejó llevar, recuperando por fin la coordinación de sus labios. Cada beso que daba era aun mejor que el anterior, a cada segundo cargado de más y más energía, perdiendo rápidamente el control y la lentitud de sus acciones.
-Por favor…-pidió Hermione ciegamente, su voz cargada de deseo.-Por fav-
No pudo seguir hablando porque Ron la silenció con un beso.
-Ya no lo pidas.-le susurró Ron. Hermione se percató de que su voz también sonaba pesada y llena de apetito.
Hermione fue retrocediendo lentamente, siendo manejada por el pelirrojo. Por suerte se topó con la mesa y se sentó sobre ella, porque de lo contrario hubiera flaqueado a causa de la falta de control sobre sí misma. Se aferró al cuello de Ron y lo trajo más cerca de su rostro para besarlo mejor. Separó un poco sus piernas para que él se acercara más a ella. Todavía besándola, el pelirrojo aprovechó que Hermione se había sentado sobre la mesa y le quitó sus zapatillas lentamente. Luego deslizó sus manos por sus pantorrillas y después por sus muslos, llegando nuevamente hasta la parte más carnosa sobre sus caderas. Hermione no pudo evitarlo y soltó un sonoro suspiro, que Ron terminó por ahogar con más y más besos. Pero no pudo impedir que Hermione permaneciera más tiempo calmada, pues le apretaba los muslos con fuerza logrando que ella volviera a perder la coordinación de sus besos, de su lengua y respirara agitadamente. La castaña separó un poco más sus piernas y Ron pudo acercarse completamente a ella. Volvió a tocar su cintura, mucho más posesivamente. Subió lentamente por su abdomen a medida que Hermione arqueaba un poco su espalda y se dejaba caer lentamente sobre la mesa llevándolo con él. Ron no opuso resistencia y la siguió.
-Ron…-logró decir a duras penas.-Ron…-el nombre de su amigo sonó lleno de anhelo. El pelirrojo no le prestó atención debido a lo empecinado que estaba en quitarle su molesto y grueso sweater.-¿No crees que…?-Ron dejó de besarla por unos instantes para que ella terminara de hablar. Por su parte, Hermione aun debía luchar contra el intenso deseo de gritar que le invadía la garganta.-¿No crees que… estaríamos mejor… en tu cama?-admitía que le atraía demasiado la idea de hacerlo sobre la mesa, pues era un tanto pervertido e impulsivo. Pero le tentaba muchísimo más la idea de ser una intrusa en la cama de Ron, de irrumpir allí sin permiso y que él se encargara de castigarla por su atrevimiento.
Ron la miró brevemente, aun con la respiración entrecortada. Su mirada fue indescifrable para Hermione, pero cuando la comprendió no pudo más que asombrarse. Sus ojos azules, siempre cálidos y amables, ahora destellaban puro deseo y quizás más que eso. Deseo por ella. Hermione nunca hubiera esperado recibir aquel tipo de mirada, ni mucho menos de parte de su mejor amigo. Sin embargo, le encantaba. Le excitaba terriblemente que un hombre pudiera mirarla así, con tanta hambre, con tanta ambición desbordando de sus ojos. Por una vez en su vida quería sentirse sumamente deseada. Ron la tomó firmemente por la espalda y la puso de pie rápidamente. Hermione se tambaleó un poco pero al instante Ron le hizo recobrar el equilibrio, sujetándola por la cintura y tomando los extremos de su jersey. Se lo quitó con cierta brusquedad y lo arrojó descuidadamente sobre la mesa. Se lo notaba desesperado y aquel comportamiento violento logró encender a Hermione nuevamente. Ella también quiso hacer lo mismo con él y sus dedos volaron hasta su cinturón para quitarle los pantalones. Pero luego cambió de opinión y, mientras Ron se disponía a quitarle su holgada camiseta, Hermione lo arrastró camino al pasillo, logrando que él perdiera el contacto con la labor de terminar de desnudarle la parte superior de su cuerpo. Ninguno de los dos podía contenerse y la estrategia de Hermione de degustar cada ínfima sensación de placer ya había quedado en el olvido. Ahora lo único que le importaba era llegar a la habitación de Ron, lanzarlo en su propia cama y tomar el control de todo lo que sucediera allí.
El pasillo le pareció extremadamente largo y, cuando por fin llegaron a su cuarto, Hermione se apoderó del cuerpo de Ron antes de que él pudiera hacer lo mismo con el de ella. Volvió a acorralarlo contra la pared, despojándolo primero de su jersey e impidiendo al mismo tiempo que él terminara por tomar su camiseta. Maldiciendo para sus adentros que las camisas tuvieran tantos botones y que Ron vistiera una justo en ese momento, la castaña no tuvo más opción que comenzar a desprender cada botón de su ojal. Sin embargo, decidieron trabajar en equipo y Ron la ayudó con los primeros tres botones mientras ella hacía lo mismo con los tres inferiores. Emocionada debido al éxito de haber desabotonado su camisa en cinco segundos, Hermione se encontró con una camiseta blanca que impedía que pudiera tener una mejor vista del torso de Ron. Lo odió por usar siempre una camiseta de mangas cortas debajo de su camisa y aquel feroz impulso volvió a apoderarse de ella. Tomó la parte superior de aquella prenda y tiró de ella con violencia, trayendo a Ron de nuevo muy cerca de ella. Sus bocas se encontraron al instante, al tiempo que Hermione perdía nuevamente el dominio de sí misma y pasaba sus manos compulsivamente por su cabello pelirrojo mientras él aprovechaba aquel momento de debilidad de parte de ella. La distrajo con delirantes besos mientras esta vez él la arrinconaba contra su escritorio, provocando que una pila de hojas sueltas, aquella que se había tardado tanto en organizar, cayera al suelo junto con un pesado libro de Física y un maltratado cuaderno al Hermione tantear un sitio donde apoyar sus manos para no perder el equilibrio. En aquel brevísimo instante en que Hermione apartó su atención de los labios de Ron para ver qué había provocado semejante estruendo al caer, el pelirrojo logró tomar su camiseta y finalmente quitársela. Aunque esta vez fue el turno de Ron de distraerse. Se había detenido unos segundos para devorar a Hermione con la mirada a pesar de que ella aun no estuviera desnuda. Aquel fue el momento de ventaja para Hermione. Se deshizo de la odiosa camiseta de Ron y pudo haber tenido la misma suerte con sus pantalones, si no hubiera sido por la misma necesidad que tuvo de deslizar descaradamente su mirada por el cuerpo de su amigo. Debía admitir que lo había imaginado de la manera equivocada. Para ella, él seguía siendo aquel adolescente de dieciocho años, un tanto escuálido y debilucho. Pero el tiempo le había sentado muy bien a su figura, tornándola mucho más masculina. La base de su cuello era más ancha, al igual que sus hombros. Hermione no pudo contenerse y apoyó sus manos sobre aquel torso y lo empujó decididamente hacia atrás hasta que cayó sobre la cama. La castaña se lanzó sobre él, volviendo a sentir su poderosa excitación bajo sus pantalones. Ron estaba muy inquieto al igual que ella, pero Hermione se contuvo enormemente y volvió a reducir la velocidad de sus movimientos. Besó a Ron pausadamente, logrando tranquilizarlo un poco. Pero sabía que eso no duraría mucho ya que su amigo dirigió sus grandes manos hacia ella, apretando sus pechos sobre su ropa interior. Hermione no pudo más que cerrar los ojos y apretar los dientes para no gritar de placer. No, Ron no había tenido tanto atrevimiento cuando eran adolescentes. Había sido un tanto más reservado e incluso torpe. Sólo que ahora, cinco años después, todo era completamente diferente. Ambos eran adultos cuyos cuerpos habían cambiado considerablemente, dando lugar a todo tipo de tentaciones y fantasías que debían hacerse realidad. Hermione lo tomó por las muñecas y alejó sus manos de sus pechos, clavándolas contra la almohada a la altura de su cabeza. Ron quiso librarse de la castaña, pero ella siempre se había caracterizado por ser muy dominante. Creyendo que ya lo había controlado, Hermione se sentó a horcajadas sobre él y, cuando se acercó a su rostro, Ron estiró el cuello y la besó. Su plan de distracción había funcionado porque Hermione aflojó instintivamente las manos de sus muñecas y las llevó nuevamente a su cabello, alborotándolo lentamente como si se tratara de una gentil caricia. Ron la tomó por la cintura y ambos rodaron hasta que él quedó sobre ella. Sin duda desde allí arriba tenía una hermosa visión de su amiga, que sería mejor aun si ella estuviera desnuda. Por lo que volvió a posar sus manos sobre sus caderas y luego por su abdomen, desabrochando sus pantalones. Hermione flexionó las piernas y se dispuso a incorporarse en la cama. Aquello sólo le facilitó las cosas a Ron, logrando arrancarle los jeans como si fueran la cáscara de una fruta prohibida o el envoltorio de una golosina muy dulce y apetecible a la que era imposible negarse. Hizo lo mismo con sus calcetines, provocando que Hermione sintiera cosquillas al rozar sus dedos con la planta de sus pies. Su mirada se centró en su sostén. Era rosado y sin duda alguna le otorgaba un aire de inocencia. Pero Ron quería quebrantar aquella máscara de ingenuidad cuanto antes para descubrir a la verdadera mujer que se escondía tras ella. Lo desabrochó fácilmente y luego casi lo arrancó de su vista, lanzándolo al suelo junto con las demás prendas que habían caído. La miró sin vergüenza. Hermione se había arrodillado en la cama al igual que él. Le tomó las muñecas suavemente para traerlo hacia ella y disponerse a besarlo. Pero Ron alejó su rostro lentamente y el beso de Hermione se perdió en el escaso espacio que los separaba. Todavía observándola, viendo cómo caía su ondulado cabello sobre sus hombros, Ron ignoró la mirada suplicante de su amiga. Ella respiraba entrecortadamente y se estremecía levemente ante la sola mirada de Ron sobre su cuerpo, como si él realmente la estuviera tocando. El pelirrojo sabía que la estaba torturando demasiado, y aún así extendió su mano, librándose del contacto con la de Hermione y le tomó un rebelde mechón de cabello que había caído sobre su rostro, acomodándolo detrás de su oreja. Sus dedos rozaron levemente su rostro y luego su cuello. Hermione cerró los ojos y entreabrió su boca inconscientemente, y Ron pudo ver cómo su piel se erizaba notoriamente. A pesar de que el roce era casi imperceptible, Hermione lo sintió a la perfección y fue suficiente para que se desvaneciera una vez más. Ron la sujetó por los brazos al tiempo que ella se le venía encima. Sus senos se aplanaron contra él al igual que su liso abdomen. Ella le tomó el rostro para traerlo más cerca.
Ron no sólo se percató de lo voluptuosos que se habían vuelto los pechos de Hermione con el tiempo sino también de que absolutamente cada milímetro de su cuerpo que hacía contacto con el de él era como estar en contacto directo con fuego. Sentía que se había desatado una hoguera en él. Estaba en llamas, y el mismísimo fuego lo acariciaba eróticamente, deslizando sus sedosos labios por su cuello y luego por sus mejillas, impactándole su cálido aliento cargado de jadeos cada vez más pesados. Ron tomó con valor a aquella diosa del fuego, deslizando sus manos por la curva de su espalda, logrando que ella se pegara más a él para sentir su constante erección y su cuerpo subiera y bajara instintivamente, como si ambos ya estuvieran en pleno acto sexual.
Hermione continuaba con los ojos cerrados, entregándose más y más a las sensaciones que estaba experimentando. Sus besos perdían el ritmo al dejar ella su boca entreabierta para respirar a duras penas. El cuerpo de su amiga estaba demasiado sensible y ella parecía estar ya a un nivel muy alejado de su conciencia. Pero hizo un último esfuerzo mental y le bajó los pantalones que él aun vestía. Ron la ayudó quitándose las zapatillas y los calcetines, luego perdiendo el equilibrio al ser arrastrado por ella de nuevo hacia la cama. Aprovechando que estaba recostado, terminó de sacarse los pantalones al tiempo que Hermione se aferraba más a su cuello y le respiraba pesadamente en el pecho. Fue en ese momento cuando Ron lo recordó.
-Espera…-dijo respirando igual que ella. Quiso alejarse de Hermione pero ella no lo soltó e intentó enroscar sus piernas en su cintura.
-No…-negó la castaña mientras se estremecía. Ron no podía arrepentirse justo en ese momento.-No…
-Pensar en frío… Alguien debe pensar en frío…-murmuró Ron más para sus adentros, intentando alejarse de Hermione.
-No pienses…-mencionó ella perdidamente al tiempo que Ron se liberaba un poco y estiraba un brazo para abrir un cajón de su mesita de noche. Tanteó torpemente para encontrar lo que buscaba, pero por momentos su tarea se veía interrumpida porque Hermione intentaba quitarle los calzoncillos mientras le besaba sutilmente el cuello. Casi se cayó de la cama cuando sintió la mano de su amiga rozándole intencionalmente la entrepierna.
-Un segundo…-pidió Ron tanteando con más rapidez el interior de su cajón.
A Hermione le pareció demasiado tierno el hecho de que Ron se preocupara por ella y estuviera buscando desesperadamente un preservativo, pero aquel no era momento para tanta ternura y caballerosidad cuando ella sentía que estaba muriéndose. No podía esperar…

Le recorrían estremecimientos que le eran imposibles de ignorar. De un momento a otro creyó perder la noción de tiempo, pues le pareció que hubieran pasado varios minutos hasta que Ron regresó su atención a ella. No recordaba haberse sentido antes tan sensible físicamente. Era conciente de aquella sensación pulsante en todo su cuerpo, naciéndole en la parte más baja de su vientre y provocándole aquellos inevitables espasmos. Su cuerpo llamaba a Ron a los gritos, y él pareció escuchar sus súplicas porque fue deslizando sus manos por el borde de su curvilínea silueta hasta sus caderas. Hermione no pudo evitarlo y separó sus piernas lentamente, enviándole una clara invitación. Quiso despojarse de la última pieza de su conjunto de ropa interior pero Ron lo hizo primero al tiempo que sus dedos rozaban su erizada piel. Sabía que se había propuesto a sí misma tomar el control de la cama de Ron, pero no había podido. Había sido derrotada fácilmente por su dueño, pero eso ya poco le importaba. Sí, que Ron impusiera sus reglas y la castigara. Ella con gusto obedecería y sería su esclava. Cerró los ojos unos segundos antes de que la magia sucediera y, en el preciso instante en que sintió a Ron entrar en ella, fue como caer del borde de un precipicio. De un momento a otro, sus brazos se soltaron lentamente del cuello de Ron y cayeron pesadamente sobre la almohada, incapaces de moverse. Cerró sus puños con fuerza, al tiempo que su espalda se arqueaba involuntariamente. Inclinó su cabeza hacia atrás cuando sintió todo su interior contraerse inesperadamente y luego relajarse sin previo aviso. La respiración se le cortó en aquellos segundos y por un momento creyó que iba a desmayarse. Era de esperarse, pues desde que había llegado allí había perdido todo su autocontrol.
Sentía como si hubiera estado encerrada y ahora pudiera liberarse completamente sin que nadie la juzgara. Había mantenido controlada por tanto tiempo a aquella parte suya que ahora que la dejaba manifestarse era realmente imposible volver a dominarla para encarcelarla nuevamente. Disfrutaba increíblemente no tener que encargarse de nada y dejar completamente en manos de Ron el control de su cuerpo. Su amigo sabía perfectamente qué hacer con él y parecía haberle descifrado cada secreto, cada truco para lograr estimularlo más a cada instante. Hermione simplemente no podía controlar algo que era incontrolable. Y, sin embargo, Ron ya sabía cuándo su cuerpo volvería a contraerse violentamente a causa de la intensidad extrema del placer que la invadía. Ambos subían y bajaban en una coordinación perfecta, como si hubieran practicado juntos aquellos pausados movimientos durante años. Hermione de verdad quería aferrarse a Ron para sentirlo mucho más, pero simplemente no podía. Los brazos no le respondían y debía conformarse con sentir su cálida y agitada respiración en su cuello. Mantenía los ojos cerrados porque así limitaba la innecesaria información sensorial que los mismos pudieran recibir del exterior cuando ya tenía más que suficiente con sentir lo que sucedía dentro de sí misma. Jamás se hubiera imaginado que sensaciones tan potentes pudieran irrumpir en ella de esa forma. No le había sucedido lo mismo en su primera vez. Ahora era mucho más intenso. Había descubierto más lugares sensibles que ni se imaginaba que tendría su cuerpo. Mejor dicho, Ron los había descubierto y volvía a utilizar aquel dato en contra de ella para alejarla cada vez más de la realidad. Hermione tenía un nudo en el pecho y sabía que sólo se iría si gritaba, pero no iba a demostrar más debilidad de la que ya había mostrado. Odiaba que Ron se mostrara tan impasible mientras ella se sentía morir. Por lo que le pareció injusto que fuera él la persona que mantuviera el control en una situación como esa cuando en el pasado había estado tan descontrolado como ella. Pero de un momento a otro, Ron perdió la coordinación de sus movimientos al contraerse su cuerpo y luego relajarse y Hermione supo que ya todo había terminado.
Ron se recostó a su lado respirando con pesadez. Se sentía un poco cansado. ¿De verdad todo aquello estaba sucediendo? ¿No era una ilusión que Hermione estuviera tendida en su cama completamente desnuda? Fácilmente podría haber caído en aquel truco, porque había imaginado ya tantas veces que eso sucedía en su habitación…
Se dedicó a mirar a Hermione perdidamente y por unos instantes se sintió culpable por haberla dejado en el estado en que se encontraba. A pesar de haberse alejado de ella, su amiga continuaba visiblemente excitada. Sus ojos se mantenían cerrados y su cuerpo se estremecía un poco, como si él continuara dentro de ella. Le costaba un poco respirar tranquilamente y por momentos soltaba leves quejidos. Estiró lentamente sus piernas a la vez que llevaba una de sus manos a su cuello y luego la deslizaba inconscientemente por su pecho y bajaba por su abdomen. Ron pudo ver que ella seguía muy sensibilizada porque su piel se había puesto de gallina con sus propios roces. Sintió un ferviente deseo de tocarla sin importarle que eso la perjudicara más.

Inesperadamente, Hermione desvió su rostro hacia él y entreabrió los ojos. Su respiración se había normalizado un poco aunque ella todavía no se recuperaba completamente. Giró el resto de su cuerpo hasta quedar de costado y se acercó lentamente a él. Sus ojos marrones parecían brillar, quizás guardando parte del intenso fuego que emanaba su cuerpo. Ron la miró fijamente, al tiempo que sus impulsos por tocar cada centímetro de ella se renovaban. Por su parte, Hermione no se privó de nada y le acercó su cuerpo peligrosamente. Continuó moviéndose hasta llegar a su rostro y darle un profundo beso en la boca. El pelirrojo abrió su boca pero ella la abrió más, deslizando su lengua de arriba abajo por la suya. Hermione fue ganando más terreno en el cuerpo de Ron. Recargó su torso sobre el de su amigo, sintiendo que él estaba hirviendo. Abrió un poco sus piernas para aferrarlas a su cintura y llevó sus manos a su cabeza, hundiendo los dedos en su cabello. Ron le tomó el rostro con una de sus manos mientras la otra se deslizaba sin timidez por su espalda, sabiendo que Hermione seguía estando sensibilizada. Aquella acción logró que ella lo besara con más pasión y su cuerpo volviera a subir y a bajar inconscientemente. Soltó un suspiro y se estremeció cuando Ron le acarició el cuello y luego fue bajando nuevamente sus manos por ella, como si estuviera esculpiendo cada curva de su figura. Pasó lentamente sus palmas por los extremos de sus excitados pechos, por su cintura, después apretando sus caderas y disfrutando de lo firmes que eran, y finalmente haciendo lo mismo con sus muslos. La castaña quiso maldecir a Ron por lo que estaba haciéndole, pero él la silenció enroscando su lengua con la de ella mientras sus manos emprendían el mismo trayecto por su cuerpo pero de regreso. Presionó sus dedos contra la curva de su espalda y Hermione no pudo controlar que esa parte de su cuerpo se curvara más al tiempo que el resto de sí misma se estremecía notoriamente. Se salió del ritmo de sus besos y sus manos dejaron de acariciar adictivamente el cabello de Ron. La respiración también se le había salido de coordinación. Volvía a ahogarse en aquel mar embravecido que eran las poderosas sensaciones que nacían en el centro de ella misma, generando incontables oleadas de placer que se expandían a cada fibra de su existencia. El pelirrojo la rodeó fuertemente con sus brazos y juntos volvieron a rodar hasta que ella quedó recostada en la cama completamente indefensa.

Esta vez Hermione se aseguró de mantenerse cerca de Ron. Sus cuerpos volvían a moverse lentamente, subiendo y bajando en un ritmo que sólo se alteraba cuando todos los músculos de Hermione se contraían a causa de los poderosos orgasmos que estaba experimentando. Sus lenguas también se movían al mismo compás, chocándose entre ellas y acariciándose con desenfreno.
Pero quería alterar la tranquilidad de Ron y que llegara a sentir lo mismo que sentía ella en esos instantes. Deseaba que él también lo disfrutara, pero presentía que Ron se mostraba en cierta forma gentil porque ella era su mejor amiga y no quería aprovecharse de la situación. Aunque ahora que Hermione había ganado más confianza y autocontrol, quizás pudiera revertir las posiciones.
No se soltó nunca de su cuello, ciñéndose más a él cada vez que le llegaban aquellos pulsantes estremecimientos. Totalmente extasiada, por momentos dejaba de besarlo, gimiendo inevitablemente, pidiéndole más y luego susurrando su nombre como si se tratara de la más desesperada súplica. Como siempre, estaba tan impaciente por obtener lo que quería que no esperaba que llegara a ella y directamente iba a buscarlo. Por lo que comenzó a moverse con más ímpetu, acariciando el torso de Ron con sus senos e incrementando la fricción en sus cuerpos. No pudo describir lo que sintió cuando vio que Ron respondía a sus súplicas e iniciaba otra serie de movimientos más acelerados. Sin poder evitarlo, tiró del cuello de Ron para acercarlo más y luego lo abrazó con sus piernas. Quería tenerlo cerca, quería sentirlo desesperadamente. Lo necesitaba. Anhelaba tanto un poco de aquel tipo de contacto humano que ahora que lo tenía no podía dejar que se terminara. Rodaron nuevamente y Hermione pareció no darse cuenta de que ahora ella estaba sobre él. Fue incorporándose trayendo a Ron consigo. Su cuerpo continuaba inquieto y palpitante, en busca de más y más placer físico. Recuperó el dominio de su boca y le dio un beso cargado de deseo. Aprovechando que Ron ahora estaba sentado con ella encima, Hermione ciñó con fuerza sus piernas en su cintura cuando sintió que los dominantes movimientos de su amigo dentro de ella habían conseguido ir más profundo, logrando generar otro tipo de fricción que creyó llegar hasta sus entrañas. Fue demasiado para Hermione y no pudo evitar que su interior se contrajera violentamente. Apretó con fuerza los dientes y se aferró tanto a Ron que terminó por clavarle las uñas donde nacía su espalda y deslizarlas hasta la base de su cuello. Ron soltó un sonoro suspiro, a la vez que los músculos de su cuello y su espalda se tensaban a causa de los arañazos, y apretó con fuerza los muslos de Hermione para descargar en ellos la sensación de dolor. La castaña fue conciente de que los movimientos de su amigo se habían vuelto un tanto erráticos. Al fin había logrado alterar su impasibilidad. Aflojó sus uñas de su piel y deslizó sus dedos recorriendo el camino que habían marcado las mismas. Luego le besó el cuello apenas posando sus labios en él, como si se estuviera disculpando por haberlo lastimado. Ron se estremeció y su cuerpo se aflojó notoriamente. Hermione continuó besándole el cuello sin poder evitar que su lengua rozara sutil e intencionalmente su piel. Tratando de impedir que Hermione siguiera alterándolo, Ron tomó su rostro y quiso alejarlo de él. Pero ella ya se había acercado a sus labios y volvía a besarlos con pasión, introduciendo con descaro su lengua en su boca como si estuviera violándola. Esta vez fue Ron quien perdió la coordinación de sus besos al igual que la del resto de su cuerpo, por lo que osciló levemente en los brazos de Hermione y ella le dio el leve empujón que le faltaba para caer rendido sobre la cama. Rápidamente, el pelirrojo quiso contraatacar y extendió sus manos para tocar a Hermione sin pudor. Volvió a apoderarse de sus muslos y luego de sus caderas, y disfrutó viendo el erótico gesto de placer que hacía ella al cerrar sus ojos y entreabrir su boca para dejar escapar un nuevo gemido por sus labios enrojecidos. Hermione lo detuvo por más que deseara lo contrario y volvió a tomarlo por las muñecas posesivamente. Aunque Ron fue más fuerte y ganó fácilmente, agarrándola también por las muñecas y trayéndola de nuevo hacia su pecho. Hermione no opuso mucha resistencia, pues era tonto hacerlo. Además, quería estar cerca de él, sentir su calor y su respiración; también besarlo sin parar hasta que sus labios dejaran de responderle nuevamente. Sus manos tomaron las de Ron aprovechando que estaban sobre la almohada a la altura de su cabeza. Entrelazó sus dedos con los de él a la vez que le robaba más y más besos. No lo entendía. ¿Por qué había dejado pasar tanto tiempo para tener otra vez sexo con él? Podía ser desordenado, un desastre al volante (aunque ya prácticamente conducía muy bien), un caso perdido al hablar en público y hasta un peligro en la cocina… pero en la cama era excelente y eso lo compensaba todo. No sólo estaba muy bien dotado sino que también sabía cómo usar sus atributos. Nadie, ninguna mujer podría discutirlo ni negarlo jamás… ¿Con cuántas habría estado para llegar a ser tan bueno? A Hermione no le importaba porque esa noche Ron le pertenecía. Además, ella había sido la primera en tenerlo, la primera en iniciarlo en aquel mundo de sensaciones que estaban viviendo con tanta intensidad como si fueran nuevas. Lo admitía, qué más daba. Ella sólo había estado con dos hombres pero, a pesar de ello, lo cierto era que consideraba que en realidad había estado con uno. Eso se debía a que en la universidad, las veces que se había acostado con aquel búlgaro, en el fondo siempre había pensado que era con Ron con quien lo estaba haciendo. Ahora se daba cuenta de que había hecho mal en imaginarse aquello, pues el búlgaro no estuvo nunca a la altura de su amigo. No le había hecho sentir ni la mitad de lo que Ron había logrado con sólo tocarla. Con sólo mirarla. Lo que fuera que tuviera Ron, sin duda era perjudicial para ella. Era imposible que lograra trasladar la conciencia de su cuerpo y perderla en algún sitio desconocido del que resultaba imposible encontrarla. Conseguía que ella fuera puramente instinto y nada de racionalidad, liberación y nada de represión, que la soledad fuera olvidada gracias a su fiel compañía y que la miseria fuera reemplazada por el más ferviente y exquisito placer. ¿Qué más sería capaz de lograr que ella hiciera?

En medio del vaivén de aquellos movimientos y gozando de la intensa fricción que generaban fuera y dentro de ella, Hermione sintió que su cuerpo volvió a contraerse involuntariamente. Su amigo había logrado una vez más que sitios en su interior que ella pensaba que no existían, de repente existieran y llegaran a sentir vivamente su imponente presencia. Apretó con fuerza las manos de Ron, hundiendo su rostro en su cuello y respirando el característico aroma de su cabello. Nada de eso podía estar ocurriendo. Su cuerpo no podía estar vibrando y ardiendo de esa forma, elevándose, flotando y cayendo simultáneamente. Era una realidad escalofriante pero al mismo tiempo peligrosamente estimulante. Se relajó completamente, aflojando sus manos y respirando entrecortadamente en el cuello de Ron. Volvía a sentirse pesada y desarticulada. El pelirrojo se dio cuenta de ello y se soltó lentamente de sus manos, tomándola con firmeza por la espalda y haciéndola rodar hasta dejarla recostada sobre la cama. Luego se separó de ella y también se recostó. Hermione quiso retenerlo pero no pudo. La respiración volvía a fallarle al igual que el dominio de sí misma. Quiso que Ron la tocara de nuevo, pero su amigo estaba igual de afectado que ella. Podía escuchar su jadeante respiración, como si él fuera un salvaje animal que acababa de correr cientos de kilómetros para cazar una apetitosa presa, la cual ahora reposaba a su lado esperando su destino. ¿Por qué no se encargaba de darle su merecido?, pensaba Hermione. Ella seguía allí, en su cama, desesperada por más. Con sólo pensarlo volvía a sensibilizarse y a sentir que se le ponía la piel de gallina. Estaba decepcionada de sí misma por haberse olvidado de su orgullo y terminado pidiéndole a Ron que la dejara en el estado en que se encontraba. Sin embargo, él le había dicho que no se lo pidiera, seguramente porque, conociéndola, sabía que a ella no le gustaba pedirle nada a nadie. Pero esta vez quería suplicárselo si hacía falta. Hacer lo que fuera para nuevamente olvidar todo, perder la razón y dejarse llevar por las sensaciones.

Ron se limitó a observar a Hermione. Su amiga volvía a estar igual que antes: fuera de control y completamente a merced de las sensaciones físicas. Su boca estaba entreabierta y ella por momentos olvidaba respirar. No obstante, ella pudo sentir que él la estaba mirando, pues giró su cabeza hacia la derecha e hizo contacto visual. Por un instante le asustó aquella mirada. Sus ojos estaban muy fijos en él, lo cual sólo sucedía cuando ella se molestaba. Pero esta vez era diferente. Ya no había enojo en sus ojos. Tampoco tristeza y soledad. Ahora no había nada más que lujuria, y eso no era bueno. Quizás se debiera a que ella no hubiera estado con nadie más desde que tenía dieciocho años. Si así era, Ron comprendía que ella se comportara tan feroz y desesperada por tener otro encuentro como el de hacía tantos años… Pero no lo creía posible. ¡Hermione había estado sorprendente! Estaba muy claro que había adquirido algo más de experiencia… ¿La habrían tratado bien los hombres con los que ella había estado? Más les valía que así hubiera sido. Y si no supieron apreciarla… Bueno, simplemente no sabían de lo que se habían perdido. Nunca en su vida tendrían la oportunidad de conocer a una mujer tan apasionada como Hermione. Se había entregado completamente a cada sensación, sin fingir ni reprimir nada. Y eso no era todo. También había logrado que él mismo perdiera el control en un momento. Era inevitable al estar frente a alguien tan perfecta, tan vulnerable y frágil, pero a la vez tan fuerte… Si no la amara tanto, quizás hubiera tenido más fortaleza para negarse a ella sabiendo cuánto se complicarían las cosas si accedía a hacer lo que inevitablemente había terminado llevando a cabo. Pero no podía. Simplemente no podía.
Hermione lo rodeó con sus brazos y buscó su boca por milésima vez. Estaba ida y completamente inconsciente de sus acciones. También se la notaba cansada pero, con lo obsesiva que era, dispuesta a seguir hasta obtener lo que quería. Pasó sus manos suavemente por su cabello y Ron sintió que se debilitaba ante esas suaves caricias. La situación no mejoró mucho cuando Hermione se recargó sobre su pecho y le dio besos cada vez más profundos.
-Tranquila…-le susurró Ron suavemente.
-Mmm…-fue todo lo que dijo Hermione como respuesta, ignorando completamente las palabras de su amigo.
-Descansa.-le aconsejó el pelirrojo con cierta seriedad.
-No…-dijo ella con la voz cargada de ternura. Continuó besándolo mientras su abundante cabellera castaña caía sobre él, combinándose a la perfección con su cabello pelirrojo. Qué bien que olía su cabello ondulado.
-Recupera el aliento.-le aconsejó Ron entre besos, tomando su rostro suavemente y volviéndose a sorprender de lo suave que era su piel.
Sí, él también la deseaba demasiado y sería capaz de hacerle el amor todas las veces que ella quisiera, pero por esa noche ambos ya habían tenido suficiente.
Hermione no tuvo más opción que cambiar de parecer y lentamente fue retrocediendo hasta recostarse a su lado otra vez. Abrió los ojos con pereza y descubrió que Ron la observaba. Se había ruborizado y su mirada estaba perdida en ella, en su rostro, en sus ojos. No entendía por qué él la miraba de esa forma, como si ella fuera lo más interesante que hubiera visto en su vida. Nunca nadie la había mirado así. Aquellos ojos azules eran tan sinceros y le daban tanta fuerza a su mirada, tanto atractivo que era imposible dejar de observarlos sin perderse en ellos. La castaña aprovechó aquel momento y quiso darle a su amigo un dulce beso en la mejilla, pero Ron movió su rostro y aquel pequeño beso aterrizó en su boca.
Obedeciendo los consejos de Ron, Hermione respiró profundamente para recobrar el aliento y, sin darse cuenta, se acurrucó instintivamente junto a su amigo, escondiendo su rostro en el espacio que se formaba entre su hombro y su cabeza. Comenzó a sentir frío y se acercó un poco más a él, sabiendo lo tibia que estaba su piel. Estaba cansada y justo cuando estuvo a punto de quedarse dormida, sintió que las sábanas y unas frazadas le cubrían su cuerpo desnudo, proporcionándole calor. Pero aun así Hermione continuó junto a Ron mientras respiraba tranquilamente en su cuello, percibiendo una vez más el inconfundible aroma de su cabello.
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 30/01 CAP 23!!

Notapor lengua_de_caramelo » Lun Ene 30, 2012 11:54 pm

El capítulo se me hizo bastante largo. Espero les guste :mrgreen:
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 30/01 CAP 23!!

Notapor fixyouronhermione » Mar Ene 31, 2012 3:43 am

ALFIN LO PUDE LEER!!!! :mrgreen:

JESUS MARIA Y JOSE :shock: ESTE CAP FUE FUE FUE :twisted: ... quize ser Hermione :cry: JAJAJAJA! dios mio quiero premiarte, Una medalla un diploma una casa darte flores, un auto, lo que quieras por hacer este capitulo y describir tan bien el momento fue perfecto hermoso y todooo! y hermione que no se cansaba hasta me dio miedo :| JAJAJA pero la entendi perfectamente xD :roll: fue tan genial que nadie los interrumpiera que ginny haya decidido largarse con harry fue lo mejoooor.. lo de la lencería jaja tambien muy divertido el paseo ver tanta naturaleza.. se me antojo :mrgreen: necesito aire puro o morire por estres xD enserio que woww! pero la pregunta del millon es.. ¿Que pasara ahora? cuando despierten.. dias después.. lo volveran a hacer porque hermione se quedo con ganas de mas :lol: si Hermione piensa en el y le traía y trae ganas de mucho mucho MAS.. pero solo pensó porque a pesar de que es un desastre no tuvo sexo con el antes para "descargarse" solo nos dejo claro lo que ya sabiamos que ron le encanta xD pero no avanzaas mija (Hermione) tas como los politicos jaja...

PD: AMOOOOO los capitulos largoteeees

Ojala publiques pronto el otro.. ya tenia mi capitulo favorito.. pero creo qe este ha desplazado al segundo lugar el anterior! .. :D

Saludos!!
Última edición por fixyouronhermione el Sab Feb 04, 2012 6:22 am, editado 2 veces en total

¡IMPOSIBLE! Ver a ¡RUPERT! y no ponerse asi ------>


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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 30/01 CAP 23!!

Notapor Carla Grint » Mar Ene 31, 2012 6:34 am

Holaaaa! Volví e inesperadamente publicas!!! :D

Este capítulo fue como... :o :shock: 8) :twisted:
El nombre va muy bien con el capítulo, ya que fue una descarga para ellos, pero también para nosotras que era lo que tanto estábamos esperando que pasara 8) 8)
La verdad que no me lo esperaba para nada!
Todo, pero absolutamente todo fue perfecto.

Siempre, en cada capítulo parece que algo pasará entre ellos y llego hasta emocionarme, y luego nada sucede! Y ahora cuando empecé a notar el acercamiento que se producía, me dije a mi misma: “No te emociones, esta vez no lograrán engarme” :lol:

-Espera…-dijo respirando igual que ella. Quiso alejarse de Hermione pero ella no lo soltó e intentó enroscar sus piernas en su cintura.
-No…-negó la castaña mientras se estremecía. Ron no podía arrepentirse justo en ese momento.-No…
-Pensar en frío… Alguien debe pensar en frío…-murmuró Ron más para sus adentros, intentando alejarse de Hermione.

Here we go! Lo sabía, nada ocurriría!

A Hermione le pareció demasiado tierno el hecho de que Ron se preocupara por ella y estuviera buscando desesperadamente un preservativo, pero aquel no era momento para tanta ternura y caballerosidad cuando ella sentía que estaba muriéndose. No podía esperar…

Y después leí esto y quedé :shock:

Te juro que estaba completamente segura de que nada iba a pasar entre ellos, pero inesperadamente PASÓ!!!
Cuando creo que nada puede sorprenderme publicas un capítulo y termino sorprendiéndome más de lo que me hubiera sorprendido desde un principio :lol:

Lo único que puede decir es GRACIAS a Ginny y a Harry por dejarlos por fin solos, y por supuesto al tan odiado Día de San Valentín por darle lugar a ese hermoso viaje, que llegó en un momento muy adecuado!

En mi opinión, ya no creo que Hermione pueda odiar el día de San Valentín después de lo que pasó con Ron. :twisted:

Si, el capítulo era largo, pero a mí se me hizo demasiado corto, jeje

Quiero saber que va a ocurrir después de lo que pasó en la cama de Ron....¿Seguirá todo como antes? ¿Se harán los desentendidos y harán que nada ocurrió? ¿Habrá marcado éste "hermoso" suceso, un antes y un después en su relación? jejeje. Tengo muchísimas preguntas dando vueltas por mi cabeza, pero tendré que esperar para saber las respuestas.

Bueno, creo que no hace falta decir que me encantó el capítulo y que ahora más que nunca espero que publiques pronto el próximo :D

Besos.
Carla! :D :D

PD: Sé que aparte de la noche apasionada hubieron otras de cosas de las cuales podría comentar. Como que Ron conduce de forma más relajada, de la confesión de todas las cosas que ellos odian y que de forma indirecta se relaciona con el otro....Pero no puedo evitar que la parte que más me haya gustado fuera precisamente la descarga que ambos tuvieron al reencontrarse después de tanto tiempo :lol: Así que perdón por darle tanto importancia a esa parte, pero como ya dije no puedo evitarlo :lol: :lol:




Enamorada del pelirrojo más sexy!!! 8) 8)





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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 30/01 CAP 23!!

Notapor irmita.granger » Mar Ene 31, 2012 3:52 pm

HOLAAAAAAAAAAAAAAA!!!!

wooaaaoo mui buen capitulo como siempre :) qe bien qe allas podido publicar :3 :3

en este capitulo me senti muuuuuy identificada con hermione, a mi tambien me gusta alejarme un poco de la jente , estar con migo misma dejando qe el mundo corra ! i aga lo qe quiera , i tambien me identifico con la anti dia de san valentin jaja no es qe no me guste ese dia sino no le veo el fundamento , se supone qe cuando uno esta con una persona y la quiere no se necesita un dia en especial para disfrutar de el , siento qe cualquier dia es bueno para demostrar amor y cariño o para regalar unas flores no es necesario un dia , pero bueno ese es mi punto de vista ;)
Me gusto mucho la ternura qe se tienen ginny y harry sin dudaa se quieren mucho y lo mejor de ellos dos es qe aceptan su amor no como ron y hermione jaja
Y vayaaaaaaaaaaaaa!!! por finn ron y hermione estubieron juntoooooos! me gusto la forma qe describiste ese momento sin caer en lo obseno y lo vulgar no muchas escritoras pueden eso ya qe dejame desirte qe he leido varios fics qe me qedo con cara de :O!!!!!!!!!! de los tantos detalles qe daan ! jaja pero si encerio me encanto qe por fin alla pasado ese momento qe tanto estaban deseando lo dos, solo me preocupa lo qe pueda pasar despues! ojala y esta vez hermione no diga qe lo olvidenn y qe aga como si nada alla pasadoo!!! sii eso asee me metere al fic y le jalare los peloooos! jajaja

espero y pornto puedas publicar de nuevo :) pero ahora qe ya mañana es el regreso de clases -.- comoqiera me dare un chanse para pasar por aqui :)

hasta laa proxiimaaaaaaa ;)
saludooos
pd: de dondee eres??? :)
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 30/01 CAP 23!!

Notapor cielo azul » Mar Ene 31, 2012 7:16 pm

aparto (no tengo tiempo :( )
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Re: "Lidiando con la vida" AU [RW/HG] Act. 30/01 CAP 23!!

Notapor Feorge_Gred » Mié Feb 01, 2012 2:05 am

¡OMFG! :o Todavía estoy tonta después de leer esto, fue completamente inesperado y eso fue lo que lo hizo tan WOW (? :lol: Fue increible todo el capítulo.
Como dijo Carla Grint ¡bendito el día de San Valentín y benditos Harry y Ginny! Lo único que faltaría sería que ellos entraran y los encontraran a Ron y a Hermione durmiendo juntos. JAJAJAJ sería una escena digna de ver, no se me puede ocurrir que le dirían para poder excusarse JAJAJAJAJAJAJA.
Lo único que espero que a partir de ahora haya alguna evolución en Hermione Granger porque sino yo misma me quedo con el pobre de Ron que la quiere demasiado y ella es una ciega que no ve nada. Igualmente estoy segura como que mi nombre es Sofia y el tuyo Paula (? que le va a decir a Ron que lo hizo porque era una "necesidad", Ron se va a sentir usado, se van a pelear y nadie va a entender nada porque ellos no van a contar nada y bueno... no sé tal vez Ron se tire de nuevo a la pileta, se agarre gripe y muera :shock: jajajajaj ok, no creo que sea para tanto...
Creo que Hermione se tomó en serio eso que dije de dejarse llevar, ajajaj ya veo que quedaba embarazada y ahi sí que iba a ser una bomba. Imaginate, llegaba a la casa de sus padres y les decía que estaba embarazada... y la madre creyendo que ni un beso había dado JAJAJAJAJ. Los padres a veces no ven las cosas... mi mamá igual se imagina cosas, preferiría que no las veas.
Bueno, repito me encantó me encantó me encantó, y lo mejor que rápido nos trajiste un nuevo capítulo, y yo que me pasé dos noches durmiendome a las 10 de la mañana para estar al tanto de tu historia... creo que es un premio que me diste a la constancia JAJAJAJ
Tengo un par de dudas...
1) ¿De dónde sos? jajaja media tonta pero bueno...
2) ¿Harry trabaja-estudia o algo? Si lo dejaste claro en algún capítulo realmente no me di cuenta asi que estaría bueno saber ajajaj solo por curiosidad.
3)¿Qué estudia Ginny? repito, si lo dijiste nunca me di cuenta. Suele pasarme, a veces de la emoción me saltó los renglones :| es medio raro JAJAJA.
Creo que fue la última, por ahora. JAJAJAJ
Nos vemos, te espero con un nuevo capítulo.
¡Suerte! y...
PD: ( era inevitable dejar otro) me gusta dejar largos comentarios.
¡Ah! ¡Las mariposas estuvieron todo el tiempo revoloteando! JAJAJAJ
“Write to be understood, speak to be heard, read to grow...” Lawrence Clark Powell.



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