Capitulo
15
Orgullo Al otro día, Hermione se despertó tarde al igual que sus compañeras de cuarto, pero ellas se habían desvelado a causa de la fiesta, Hermione se desvelo pensando quien sabe hasta qué hora una serie de defectos que Ron Weasley tenía, pero con cada defecto venían cinco virtudes y solo lo hizo pensando que así tal vez se le pase ese “pasajero” enamoramiento por el pelirrojo pero lo único que consiguió fue enamorarse más de él ¿Pasajero? ¡Pasajeros son los del tren! Tristemente estaba perdidamente enamorada de ese terco pelirrojo y sin que pase un día entero ya le había roto el corazón.
Se levanto perezosamente y se fue directo al baño, una vez ahí se desvistió completamente y se metió a bañar con agua fría, necesitaba relajarse y olvidarse de todo lo que paso ayer. Pero iba a estar difícil primero se acordaba de cómo bailaron y cuando Ron le dijo que le encantaba como olía.
-Estaba borracho – se dijo, Ron estaba tomado cuando le dijo “Me encanta como hueles” No estaba consciente de lo que decía.
Y luego otra vez se acordaba del beso de él y Carolina
Salió de la ducha, se vistió con unos jeans gastados y una camiseta de mangas largas demasiado delgada para el frio que hacía. Pero no le importo, le gustaba el frio y en Hogwarts era más especial tal vez por que le recordaba los buenos momentos con sus amigos, quizás por que el aire fresco le adormecía todos los dolores físicos y sentimentales o por que recordaba esos momentos en los que cierto pelirrojo se daba cuenta que sentía frio y la abrazaba transmitiéndole calidez y seguridad.
Sacudió la cabeza, debía dejar de pensar en él pero en todos lados estaba.
Salió del baño y la única persona aparte de ella que estaba en la habitación era Ginny que aun seguía durmiendo.
-Despierta – le susurro cerca del oído, pero Ginny no se movió ni un centímetro – ¡Despierta Ginevra! – subió la voz. Pero Ginny solo se dio la vuelta. — ¡Ginevra, despierta! —Siguió zarandeándola — ¡¡Tienes que despertar!!
.-Ya, ya me despierto. – dijo perezosamente, mientras se incorporaba y miraba horrible a su amiga. — ¡Rayos! Nunca más tomo tanto, no puedo creer que los profesores no se hayan dado cuenta que trajeron alcohol. — Hermione le acerco un vaso de agua y una aspirina— Gracias. Anoche me pelee con el inmaduro de Ron— le comento Ginny.
-Adivino, vio lo acaramelada que estabas con Deán. —
-¡¡Deán!! Hay no, no, no — Ginny se levanto de un salto y comenzó a dar vueltas.
-¿Qué pasa, Ginny? — le llamo Hermione, pero la pelirroja entro al baño y comenzó a desvestirse sin cerrar la puerta ya que solo estaba Hermione. La castaña rodo los ojos y cruzo los brazos pacientemente. Luego de unos segundos Ginny salió envuelta en una toalla.
-Me puse de novia con Deán, Hermione ¡Hag! Estoy con Deán. —
-Vamos, no puede ser tan malo — intento tranquilizarla, Hermione.
-Ni modo. — Se resigno la pelirroja. —Yo esperaba que tú estuvieras por ahí, para que calmes a Ron cuando fue a hacerme ese lío en la fiesta. —
-Lo siento yo me Salí temprano.
-¿Por qué?—
-Me dolía la cabeza—Mintió Hermione.
-Entonces, no viste que hizo Ron ¿He?—
A Hermione se le humedecieron los ojos pero aguanto el llanto, claro que lo había visto y esa imagen aun estaba en su mente, aun veía como Ron abrazaba a Carolina de la cintura y la besaba con tanto deseo.
-No, ¿Qué hizo?—.
-¡Ron y la desesperada Stanley son novios…!
Esas palabras se quedaron grabadas en la cabeza de Hermione y eran como un taladro. Ron-novio-Carolina, Carolina-novia-Ron, RonCarolina-Novios. Sabía que se habían besado pero NO que se hicieron novios.
-Oh que bueno, ya…era…hora que…Ron…tenga novia— Hermione forzó una sonrisa.
-¿Qué dices? Esa pedófila…Es…una ¡Depravada!—
-Oye, no es una pedófila, solo es un año mayor que Ron
-Sí, buen punto pero…--
-Yo pensé que te caía bien, ya sabes por cómo te hablo cuando llegamos—
-Eso fue hipocresía, Hermione quería saber que tenía entre manos y ya ves—
-Bueno no es tan malo, si Ron la quiere, está bien—
Ginny dejo de buscar ropa en su armario y se paro con las manos en la cintura.
-De verdad, Hermione ¿No te importa que mi hermano este con Carolina? –
-No- mintió Hermione, pareciendo indiferente cuando en realidad lo que quería decir era: “¿Qué si me importa? ¡La odio! O sea no la odio pero si se estuviera achicharrando y yo tuviera un vaso de agua me lo tomaría antes que dárselo. La odio por robarme a Ron.” –No me importa.
-Bueno…es que…como tú…él…yo pensé…ya…sabes…-- Ginny no sabía cómo terminar la oración, Hermione la miraba con una ceja levantada esperando a que su amiga termine de decir lo que ya sabía—Hag… olvídalo. ¿Quieres bajar a desayunar?—
-Sí, pero antes vístete, no creo que quieras bajar en toalla—
-Oh, cierto, espérame que me doy una ducha rápida y vamos—
Hermione asintió, y se recostó en su cama.
Bajaron al Gran Salón y cuando entraron Hermione solo miraba el piso no quería toparse con la imagen de Ron besando a Carolina o Ron agarrado de la mano de Carolina o Ron abrazando a Carolina o Muchas cosas románticas que tenían que ver con Ron y Carolina.
-Oh no, ahí está Deán ¿Se está acercando? – dijo Ginny tratando de esconder su rostro. Hermione levanto la mirada y vio al moreno acercarse.
-Si ahí viene…se acerca… ¡Hola, Deán! – le saludo Hermione, una vez que el chico estuvo en frente de ellas –
-¿Qué tal, Hermione? Hola, linda— se dirigió a Ginny y le dio un beso en los labios, Hermione oculto una sonrisa burlesca— ¿Te la puedo robar unos minutos, Herms?
-Claro, es toda tuya –
Deán le paso el brazo por los hombros a la pelirroja quien sonreía forzadamente, disimuladamente volteo su cara y le dirigió una mirada suplicante a Hermione, esta se encogió de hombros con una sonrisa maliciosa. Busco con la mirada a su amigo de cabello azabache y estaba sentado donde siempre.
-Buenos días— le saludo la castaña. Y se sentó a su lado.
-Hola –
Entonces, Ron entro de la mano con Carolina “Hacen una pareja excelente” pensó con tristeza, el pelirrojo le dio un beso un los labios que Hermione evito mirar, y la rubia se fue a la mesa de su casa.
-Hola— Les saludo Ron con una sonrisa boba en la cara. Hermione no respondió, se mordió el labio inferior y miro para otro lado, Harry le paso un brazo por los hombros y le dio un apretón, ella lo miro agradecida.
-¡Hey! quita tu mano de ahí, Potter— Intento bromear Ron dándose cuenta de la tensión que había, pero lo único que logro fue que Hermione lo fulmine con la mirada y se levante. — ¿Qué le pasa?— Harry negó con la cabeza.
-Creo que el único alegre hoy, soy yo ¡Ja!— se quejo Ron.
-Tú y tú hermana— le señalo Harry donde estaba Ginny con Deán abrazados.
-Enana loca. — Susurro Ron disgustado— Ya me quito mi buen humor mañanero.
Harry volvió a mover la cabeza negativamente y se levanto.
-¿A dónde vas?—
-A hacer deberes, ir por ahí, no sé da igual—
Harry salió, A veces su amigo podía ser muy ciego ¿Cómo no se daba cuenta que con su actitud solo lastimaba a Hermione? Según lo que el alegaba “Quería a Hermione, antes de que alguien la lastime tendrían que pasar por sobre su cadáver, Hermione era su mejor amiga, bla, bla al final todo termino siendo puras palabras vacías” pensó Harry apretando los puños.
Hermione había salido y camino hasta donde sus pies la llevaban. Por un lado quería que todo termine, irse, pero por otro no quería…no quería dejar todo esto su vida no volvería a ser la misma sobre todo por que ahora estaba enamorada.
Se sentó en un escalón que daba a los jardines de la escuela, respiro profundamente e intento relajarse cerrando los ojos después de unos minutos abrió lentamente los ojos y a lo lejos entre espesos árboles y arbustos pudo ver a Luna Lovegood con su habitual aire distraído y soñador, sonrió aunque muchas veces la sacara de quicio por hablar de cosas inexistentes siempre que hablaba con Luna le traía paz y eso era lo que necesitaba en esos momentos, se levanto y se dirigió hacia la chica que miraba al cielo como buscando algo.
-Hola, Hermione Granger— le saludo sin voltearse.
-Hola Luna, ¿Qué haces?—
-Cuido que los torposoplos no se me acerquen, pueden llegar a confundirte mucho— Le informo serenamente. —
-Oh, ya veo— Dijo Hermione sentándose en el césped, Luna se volteo hacia ella.
-¿Ya le dijiste a tus amigos que te irás?— Soltó de golpe la rubia con toda la naturalidad del mundo como si estuviera diciendo “¿Has visto que el clima está muy frio hoy?”
Hermione intento ocultar lo sumamente sorprendida que estaba… a veces podía llegar a pensar que Luna era adivina aun cuando eso estaba en contra de sus creencias.
Finge demencia –pensó Hermione
-Yo…no se dé que hablas—
-De que no volverás a Hogwarts, te echare de menos. — Le dijo Luna sentándose a su costado
-Gracias, Luna también yo—
-Entonces ¿Ya les dijiste?—
-No sé cómo hacerlo, más bien no quiero decírselos— Admitió Hermione
-¿Por qué?—
-Por qué, ya he dejado muchas escuelas de magia y no…no me gusta despedirme…prefiero que se enteren luego, cuando ya yo no esté—
-Eso es algo cobarde— Luna era directa se atrevía a decir lo que nadie mas pero sin perder la calma en ningún momento.
-Lo sé pero… no creo que les afecte mucho mi ausencia, Luna, soy prácticamente una desconocida apenas me conocen hace unos pocos meses. — Se excuso Hermione
Luna frunció el ceño
.-Ya, una desconocida que ellos aman…ese es tu problema, crees que no eres necesaria para ellos cuando la verdad si lo eres. –Hermione la miro como diciendo “¿Lo soy?” Luna rodo los ojos. — Según tú no eres importante para ellos… Harry por ejemplo él es muy cerrado…no habla mucho, pero por lo que he visto desde que tu trabaste amistad con él, ahora habla con más gente y no está pensando todo el tiempo en el-que-no-debe-ser-nombrado.
-Cuando me vaya, no tendrá distracciones y podrá librarse de eso, Luna— le señalo Hermione. Luna negó con la cabeza.
-¡Ginny!, jamas la vi juntarse con alguien por tanto tiempo, ella te quiere Hermione y le va a doler si te vas sin decir nada.
-Ella es una chica fuerte, y te tendrá a ti ¿Verdad?—
-Sí, pero estoy segura que no va a ser lo mismo conmigo que contigo— le aseguro Luna, mirando a Hermione con sus penetrantes ojos azules— ¿Y qué me dices de Ron?— Hermione bajo la mirada.
-¿Qué pasa con él?—
-Creo que tú lo sabes mejor que yo, y sabes que es capaz de hacer cuando te vayas él va a querer matar a quien te haya alejado de aquí. —
-Ahora el tiene a alguien más— dijo Hermione pensando en Carolina y Ron.
-Lo quieres ¿Verdad?— Una vez más Luna tenía razón.
-No sé si este sentimiento es bueno o malo…pero está comenzando a hacerme daño—
-Deberías decírselo, Oh ahí viene— dijo Luna apuntando con la cabeza por donde se acercaba el pelirrojo
-Por favor quédate— le suplico Hermione.
-¿Por qué? Con la que quiere estar es contigo—
-Es que siento que no está bien estar con él, ahora que tiene novia, siento que no debería estar con él así como antes…ya sabes.
-Entonces es por qué sabes que él también siente algo por ti. —
Entonces ambas se callaron.
-¡Hola!— les saludo Ron alegremente, Hermione no respondió y bajo la mirada.
-Hola, Ron— le saludo Luna mientras se levantaba— Hola y adiós.
-¿Te vas?— Hermione la miro suplicantemente.
-Sí, aquí se está llenando de Nargles, ya saben época de navidad, bueno adiós— se despidió Luna, Hermione se le quedo mirando mientras se alejaba.
-No pongas esa cara, que vas a hacer que en este momento vaya y traiga a la Lunática de vuelta—
-No le digas así— la defendió Hermione, sin mirar a Ron quien se sentó a su lado ocupando el lugar de Luna y la miro fijamente
-¿Qué te pasa?—
-Nad…-
-No me digas que nada, en el desayuno casi siento como querías aniquilarme con esa mirada que me diste. —La interrumpió Ron acercándose más a Hermione, poniéndola nerviosa antes no pasaba eso, podía tener a Ron a milímetros de distancia y seguir en total calma.
-Yo…es que…lo siento…me duele la cabeza, Pero estoy bien —Mintió Hermione, ya no quería pelear con Ron, ya no. Ron sonrió y agarro a Hermione del rostro ella lo miro sorprendida mientras Ron se acercaba, la iba a besar… estaba segura…ya casi podía sentir sus perfectos labios rozándoles los suyos pero ese momento nunca llego. Ron se quedo ahí mirándola a pocos centimetros.
-¿Enserio estas bien?—pregunto sin soltar su cara.
Hermione asintió sin ganas y aparto el rostro.
-Debiste quedarte en cama, igual— Le reprocho Ron.
-Es que yo, a diferencia tuya si hago deberes los sábados—Le recrimino Hermione, Ron rio.
-Mi madre ya quiere conocerte. — Eso tomó por sorpresa a Hermione, sintió como un nudo se formaba en el estomago ¿Y si no le caía bien?
-¿E-enserio?— Balbuceo la chica mirando un punto fijo.
-¡Claro! Quiere conocer a la persona responsable de que haya aprobado todas mis materias de este trimestre. —
Hermione siguió mirando un punto fijo.
-Hermione…Herm…. —Le llamaba Ron y nada. — ¡Hermione!
La aludida sacudió la cabeza y miro a Ron.
-¿En qué piensas?—quiso saber el pelirrojo, estudiándola con la mirada, definitivamente algo raro le pasaba a Hermione Granger.
-¿Qué? No…es solo que…nada. —
-Dime. — insistió Ron con tono reprobatorio al mismo tiempo autoritario.
Hermione suspiro y comenzó a hablar.
-Temo no agradarle a tu familia. —
Ron se quedo callado mirando a Hermione sorprendidísimo se levanto y le tendió la mano a Hermione para que también se levante.
-¿¡Que dices!? Hermione, les vas a encantar. —
-¿Como estas tan seguro de eso?—
-Me caes bien a mi ¿No?—
-Al principio nos odiábamos y ahora…-
-Ahora eres mi mejor amiga y es imposible que yo te odie ¿Y tú?—interrumpió Ron.
“Mejor amiga” se repitió mentalmente Hermione, ese era el lugar que iba a ocupar siempre, como la amiga incondicional, nada más.
-Bueno…solo te odio cuando me haces enojar—intento bromear Hermione.
-¿Enserio? Pero a mí me gusta hacerte enojar—
Hermione sonrió por primera vez en el día sinceramente y le propino un golpe juguetón en el estomago.
-Golpe bajo, Granger— comenzó Ron, y alzo a Hermione en sus brazos y comenzó a dar vueltas con la chica alzada, mientras ella gritaba que la baje después de unos minutos Ron cayo al pasto con Hermione encima del pelirrojo que reía a carcajadas, Hermione se levanto y se sacudió el pasto y tierra que tenia.
-¡Eres un loco de remate Ronald Weasley!— exclamo Hermione mientras caminaba hacia el castillo.
-Vamos, Hermione no te molestes. — la siguió, Ron la alcanzo fácilmente y se puso delante de ella.
-Muévete. —le dijo bruscamente Hermione, al ver que Ron no se movía paso por su lado.
-Odio cuando te pones así—le dijo Ron comenzando a enojarse.
Hermione se detuvo y se volteo con las manos en la cintura.
-¿Así como?—
-Así tan amargada—Soltó Ron.
-Oh perdóname, entonces vete con Carolina seguro ella tiene mejor sentido del humor que yo. — dijo Hermione sarcásticamente.
-¿Qué crees? Si lo tiene. Es graciosa, linda, ¡Es perfecta!— le grito Ron.
Hermione sintió que moría, pero se mantuvo fuerte y no mostro nada más que indiferencia.
-Pues, espero que te aproveche…- la castaña se dio la vuelta nuevamente y comenzó a caminar.
Ron tardo dos segundos en arrepentirse. ¿Por qué siempre tenía que abrir su bocota y arruinarlo todo? Pero Hermione tuvo la culpa esta vez, de eso estaba seguro.
La castaña camina de prisa como acostumbraba cuando estaba enojada, sabía que los estudiantes la miraban como diciendo “¿Qué le pasa?” pero no le importaba, giro hacia la izquierda y vio a Cormac entre un grupo de chicas de Griffyndor, rodo los ojos y pensó en irse pero se acordó lo que el rubio le había dicho en la fiesta cuando ella le comento que Ron era su mejor amigo “Vaya tu también”, Se acerco donde estaba, con la mejor sonrisa de inocente que pudo poner.
-Cormac. —Le llamó, él inmediatamente al verla sonrió y se alejo del grupo de chicas con las que estaba.
-Hola, Hermione. —Saludo coquetamente.
-Hola, ¿Te interrumpo?—
-No, no solo hablaba de Quiddicht con ellas dime ¿Para qué soy bueno?— dijo Cormac con una sonrisa galante que Hermione le devolvió si quería saber qué quiso decir tendría que jugar sucio.
-Es que anoche me dejaste algo inquieta con algo que me dijiste— le comento Hermione.
-¿Y que podría ser eso?—
-Bueno, ayer te dije que Ron es mi mejor amigo y tu dijiste algo como “Tu también”—
La cara de Cormac perdió la sonrisa.
-Yo digo muchas cosas sin sentido, Hermione— intento excusarse sin éxito.
-Anda dime— pidió Hermione sonriendo coquetamente.
-Bien espera—Cormac se volteo hacia el grupo de chicas que seguían hablando animadamente— Katie— Llamo el rubio, una chica morena se acerco a él.
-¿Qué pasa?—
-Hermione, Kate fue la “mejor amiga” de Ron hace un año, cuéntale Katie. — le informo Cormac haciendo comas con los dedos en “mejor amiga”, el bello rostro de Katie Bell se torno triste y al mismo tiempo se podía ver un atisbo de furia en sus ojos.
-Ronald jamas tendrá una amiga de verdad, lo único que busca es aprovecharse—dijo Katie apretando los dientes— Ten cuidado, si no pretendes salir lastimada aléjate de él—
-Lo siento, Kate pero no creo que ese sea mi caso Ron es…-
-Tierno, divertido, considerado y miles de cualidades más que lo hacen el chico perfecto ¿Verdad?—la interrumpió Katie, Hermione no respondió solo la miraba atenta— no durara mucho así, será hasta que se canse de ti y encuentre a otra— Diez cuchillos clavados en ella, cien maldiciones imperdonables, treinta balazos, todo un mes de dolor mestrual (¿?) habrían dolido menos que las palabras de Katie, sabía que no mentía pero no lo quería creer.
-No…es mentira…-tartamudeaba Hermione negando con la cabeza mientras retrocedía.
-Lo siento, Hermione no quiero que sufras— Le dijo Cormac acercándose a ella con el rostro preocupado, no sabía si era verdad su preocupación o era falsa la verdad no le importaba.
-No—
Hermione salió de ahí rápidamente, había sido mala idea decirle a Cormac que le explique.
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¿Qué hago? Esta pregunta no salió de su cabeza en el resto del día, para la noche ella se encontraba en la sala común que como de costumbre a esa hora estaba abarrotada de gente. Hojeaba un libro sin interés, intentaba tener la mente ocupada pero era imposible, tenía a Harry al lado hablando con Neville pero no le ayudaría de mucho unirse a su charla; mas allá estaban Ginny y Deán la pelirroja obviamente incomoda, tampoco le apetecía ir a meterse ahí.
Después de toda una tarde a solas con su novia, Ron decidió ir a la sala común, se la pasaba tan bien con Carolina era lo contrario a Lavander, con ella si se podía charlar; no era melosa y no quería besarlo a cada rato “Aunque viniendo de Carolina eso no me molestaría” pensó, podía pasar todo el día con esa chica pero tenía que admitir que más le gustaba la intimidad que solo tenía con Hermione que lo comprendía al cien por ciento, si se metía en algún problema primero le gritaba pero después le ayudaba sin dudar…Hermione.
Entro a la sala común saludando a la mayoría y en un sillón, supuestamente leyendo un libro estaba su ahora enojada amiga. Se acerco sigilosamente por detrás y se agacho hasta que su cara quedo a la altura de la de Hermione, pensando que esta no se había dado cuenta que estaba atrás de ella cuando en realidad supo desde el momento que entro.
-Hermione.- le susurro esperando a que ella pegue un brinco y después empiece a gritarle pero no paso así, Hermione ni siquiera volteó a mirarlo— Hey, por favor quiero disculparme, es mentira lo que te dije estaba molesto ¿Si?
Pero la castaña parecía no escucharlo, ¡Lo estaba ignorando! Realmente prefería que le grite y se enoje pero que no lo ignore, eso quería decir que estaba realmente enojada.
-No me ignores— le pidió pero Hermione no cedió— ¿Qué quieres que haga, Hermione?— La chica no respondió— ¿Qué me disculpe en frente de todos?— Nada, Hermione parecía sorda— ¡Bien!
Hermione miro de reojo y pudo ver que Ron se subía a una mesa y con un silbido atrajo la atención de todos. Volteo para otro lado, Cormac y Katie la miraban con un gesto que claramente se podía ver un “Te lo dije”
-Yo Ronald Billius Weasley, quiero disculparme con mi mejor amiga en todo el mundo Hermione Jean Granger, por ser un tonto que dice cosas sin pensar— Hablo con voz fuerte y clara todos lo miraban atentos, hasta Fred y George que no podían ocultar unas sonrisas burlescas. Volvió la vista hacia donde Hermione se suponía debía estar sin embargo el asiento estaba vacío, bajo rápido de la mesa.
-¿Y Hermione?— Le pregunto a Harry.
-Se subió al cuarto de las chicas en cuanto comenzaste a hablar— respondió Harry
-Demonios—
Ron miro la escalera que conducían a las habitaciones de las chicas como esperando que Hermione baje obviamente Hermione no iba a volver a bajar y ahora tenía a todos los que estaban en la sala común mirándolo y murmurando, se puso rojo y salió de inmediato de la sala común, a veces Hermione podía desesperarlo mucho.
Mientras que Hermione fingía ordenar el escritorio aunque no había nadie en el cuarto, pero quería parecer lo más serena posible cuando levanto una pequeña caja de madera ahí estaba: el sobre con la carta para sus padres, se sintió mal muy mal; se sentó un momento mientras contemplaba el sobre blanco que decía “Para Charlie y Diana Granger” como si este podría decirle la manera de enfrentar a sus amigos diciéndoles que ya no era bienvenida en Hogwarts, que su presencia presentaba un peligro para ellos.
“No soy una buena persona” pensó mientras sentía como una lagrima corría por su mejilla hasta perderse por sus labios.
Debía mirar a delante, debía ser fuerte, aunque sepa que lo que le esperaba no era nada bonito: De seguro al llegar sus padres intentarían consolarla su madre diría algo como “Mi niña, todo se va a solucionar” y su padre la abrazaría muy fuerte solo como el sabia hacerlo, luego entraría a una escuela pública Muggle y seria una más del montón sin nada especial, sin amigos y así viviría.
-Al fin me escape de Deán— dijo Ginny cerrando la puerta de golpe, Hermione escondió rápidamente el sobre, Ginny la vio sentada como una niña castigada. – Oh, Herms dime que te hizo ahora el bestia de Ron para que vaya y lo mate.
-No me hizo nada Gin, solo discutimos como siempre, solo que ahora estoy más sensible. – Le mintió Hermione mostrando una sonrisa.
-Igual, es un animal. –
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Los días pasaban rápidamente, ya se veía el ambiente navideño en Hogwarts, ya estaba la lista de quienes se quedaban y quienes se irían a sus casas. Hermione sentía que la melancolía se apoderaba de ella, sentía un nudo en la garganta como cuando tragas una píldora enorme en seco, lo bueno es que ya no lloraba; tal vez se había quedado sin lágrimas, o más probablemente ya no le hallaba sentido a llorar ¿Qué iba a arreglar con eso?, otro problema era que ya extrañaba a Ron; desde su última pelea no habían vuelto a hablar, Hermione ignoraba a Ron y Ron ignoraba a Hermione lo peor era que ni siquiera peleaban ni siquiera se miraban, Hermione pensaba que Ron ya se había hartado de ella como bien dijo Katie pero no era así el pelirrojo moría de ganas por arreglar las cosas pero su orgullo era más fuerte
-¿Lista?— le dijo Ginny, sacándola de sus pensamientos.
-¿Para qué?—
-Para ir a la mejor semana de la vida con nosotros. – dijo la pelirroja como si fuera lo más obvio del mundo
-Ha sí, pero faltan varios días para que nos vamos— observo Hermione.
-ni tantos, la próxima semana nos vamos-
-¡Oh es cierto! Vaya se me paso el tiempo. –
-¿Aun piensas irte a tu casa la última semana? – pregunto Ginny esperanzada por que la respuesta sea negativa.
-Por supuesto que sí, ya sabes tengo que…ver a mi tía. —
-¿No era tu prima quien estaba enferma?—
“Demonios” pensó Hermione.
-S-sí, pero…mi tía…mi tía la mayor…también está enferma. – intento mentir Hermione rogando que eso haya sonado creíble.
-¿De qué?-
-¿De qué? Ya sabes una…enfermedad…Muggle. –
-Ha, lo siento mucho, Herms todo saldrá bien. –
-Gracias-
-¿Herms? ¿Tú y Ron siguen enojados?— pregunto Ginny temerosa por la reacción que pueda tener su amiga. Era más que un habito que ellos se peleen pero no por tanto tiempo, normalmente las peleas duraban de dos a tres días pero no casi una semana entera sin siquiera mirarse para saber que el otro seguía vivo.
-Si— respondió secamente y bajo la mirada, le dolía que Ron no le hable pero era su orgullo quien no le permitía ir a hablarle— lo peor es que fue una pelea de lo más absurda— confeso Hermione sintiéndose estúpida y culpable a la vez.
-¿Herms, que pudo ser tan malo? –
-Es mejor no hablar de eso, Gin, Cormac y Katie tenían toda la razón— Soltó Hermione, creyendo que sus palabras no tendrían mucho significado.
-¿Cormac McGlagen y Katie Bell? –
-Sí, ellos— confirmo Hermione
-¿Qué te han dicho?— se altero Ginny
-Nada, Ginny, nada yo estaba pensando en voz alta—
-Malditos habladores— susurro Ginny, sabía que Cormac algo le había dicho a Hermione para que este tan dolida y no lo había hecho solo, Katie Bell ayudó ambos aprovecharon la inseguridad y fragilidad de Hermione.
-Prométeme que no harás nada malo— le pidió Hermione, Ginny la miro serenamente mientras sonreía pícaramente de lado.
-Lo prometo—
Pero lo que tenía pensado hacerle a esa bocona a su juicio no era nada malo, al contrario estaba segura de que iba a ir directo al cielo por hacer lo que tenía pensado.
Buenoo aqui les dejo el capitulo 15...!! espero que les guste y queno les aburra por que lo bueno esta por venir 