por Brittany » Vie Oct 07, 2011 6:25 pm
Perdon x no responder sus mensajes vine aqui de pasadaa a dejarles el cap espero que les gusste besos..!!
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Ana y Mia Parte 2
Se levanto y caminó tratando de recordar por donde había llegado quería salir rápido del bosque además de que parecía que iba a volver a llover había escuchado que en el bosque habían muchas criaturas peligrosas camino rápido rogando poder llegar sintió un gran alivio cuando vio que ya estaba otra vez por el colegio, camino lo más normal que pudo.
Llego a la sala común y entro supuso que sus compañeros debía estar en clase, pero Hermione no tenía ganas ir así que subió a su habitación esperando estar sola pero no fue así cuando abrió la puerta vio a una pelirroja sentada en la cama con la mirada en un punto fijo de la habitación.
.Ambiente tenso
-Creí que estarías en clase- le dijo Hermione haciendo que Ginny pegue un respingo.
.La tensión Continua
-No te oí entrar, tengo periodo libre – respondió – y tu ¿Por qué no estás en clase?- le pregunto Ginny mirándola como queriendo descubrir algo, Hermione desvió la mirada
-Yo me puse a pensar en lo que dijiste y es verdad, Gin no me he estado alimentando bien así que después de un rato fui a buscar algo de comer a las cocinas – mintió sintiéndose la peor persona que pudo haber pisado el planeta, Ginny sonrió sinceramente, se levanto de la cama y camino hacia Hermione
-¿Enserio? Creí que estarías molesta por ser una entrometida –
-Claro que no, yo te agradezco mucho que te preocupes por mi – dijo Hermione sinceramente mientras que repetía mentalmente “Perdón por mentirte Ginny, no merezco una amiga como tú” pero nadie debía sospechar eso era imprescindible ya después vería como se las arreglaba para no comer.
-Para eso estamos las amigas – dijo Ginny sonriente- no, las mejores amigas – corrigió – bueno ahora si dime donde estuviste
-Ya te lo dije, fui a buscar algo de comer.- trato de sonar lo más convincente posible
- ¿Tanto te tardaste? Ya son las cuatro de la tarde – dijo Ginny mirando su reloj.
- ¡Ha! Si es que antes de ir a comer pase por la biblioteca para hacer unas tareas ya que no iba a poder hacerlas después – ante la mirada confundida de la pelirroja, Hermione buscaba en su cerebro una excusa coherente para decir entonces se acordó que en la noche tenía que hacer guardia con Ron.- ya sabes por qué en la noche no voy a poder estudiar como de costumbre por qué tengo que ir a hacer guardia.
-Cierto, ¿vamos a caminar o vas a ir a tu clase de Defensa Contra las Artes Obscuras?-
-No, mejor vamos a caminar –
****
En la clase de Defensa contra las artes Obscuras, todos estaban entusiasmados por conocer al nuevo profesor, claro que Harry ya conocía a Horace Slughor quien no tardo en darle predilección en la clase. Harry pensaba que solo era cuestión de que conozca a Hermione para que cambie de alumno preferido. Lo que tenía preocupado al moreno era que Hermione no había asistido a clases.
-Me aburro – dijo Ron dejando a un lado su hoja que contenía apenas unas líneas que se supone que debían ser una redacción.
-Ha – fue lo único que dijo Harry mientras seguía escribiendo
-No me digas que sigues enojado por lo del almuerzo –
-Yo no soy el que debe estar molesto, Ron- dijo Harry
- Y entonces qué quieres que haga ¿Qué le pida disculpas? – dijo Ron estupefacto
-Es lo menos que puedes hacer –
-Ho vamos, Harry a mi no me importa si Hermione escucho lo que yo decía de ella, ella y debe estar acostumbrada a escuchar ese tipo de cosas sobre ellas – Ron se estaba comenzando a molestar, por la actitud de Harry.
-Pero no de parte de sus “amigos” ella te consideraba su amigo, Ron –
-No te comportes como si a ti no te molestara su forma de ser – le reprocho Ron.
-Nadie es perfecto pero de eso se trata la amistad, tienes que aceptar a tus amigos tal y como son –
-Hermione no es mi amiga, es la chica nueva – finalizo Ron, no iba a dar su brazo a torcer – y tu deberías pensar lo mismo ¡Ni siquiera la conoces! –
-No tienes remedio, solo haz lo que creas que debes hacer – dijo Harry cansado de intentar hacer entrar en razón a un testarudo como Ron, toco la campana y Harry fue el primero en salir
- “Solo haz lo que tengas que hacer” – dijo Ron haciendo una mala imitación de la voz de Harry, odiaba cuando le llevaban la contra y peor cuando sabía que estaba equivocado.
El día paso sin que nada interesante pase, todo estaba normal eran aproximadamente las 9 de la noche cuando Hermione bajó hacia la sala común para esperar a que llegue la hora de hacer guardia, quería terminar con eso lo más rápido posible, no quería estar mucho tiempo con él, no debía.
Se acomodo en un sillón y se sumergió en sus pensamientos.
-Hermione – escucho que le hablaban y el dueño de esa voz era Harry, para su gran alivio.
-Hola, Harry – saludo intentando mostrar una sonrisa
- ¿Puedo sentarme? – pregunto el moreno, sonriente.
-Claro –
-No te vi en la cena – dijo Harry una vez que se sentó al lado de su amiga. – espero que lo que Ginny sospecha no sea verdad Herm, has adelgazado mucho desde que llegaste. – menciono un incomodo Harry pero debía decírselo, Hermione solo suspiro para luego hablar:
-Lo sé, pero ya aclare todo con Ginny y no he estado comiendo a los horarios adecuados por eso me han visto comer muy poco – Volvió a mentir tratando de sonar sincera
-Ginny solo está preocupada, por eso te insiste tanto para que comas – le dijo Harry, Hermione pudo notar como los ojos del niño que sobrevivió brillaban cuando hablaba de su amiga eso solo podía significar una cosa…
-sí, Ginny es una gran persona, es la mejor amiga que he tenido – Se sincero Hermione, aunque pudo escuchar claramente la voz de Ana diciéndole “Nosotras somos tus únicas amigas” ¿Se estaba volviendo loca?.
- Y eso que aun no la conoces, es fantástica siempre sabe cómo hacerte sonreír, sabe exactamente que decirte o solo quedarse en silencio a tu lado a veces es impulsiva pero eso es algo que caracteriza a la mayoría de los Weasley – Harry tenía una gran sonrisa en cara, su cara estaba iluminada de tan solo hablar de la pelirroja de acordarse de sus gestos, sus ojos, su cabello para él Ginny Weasley era la chica más perfecta –
- Háblame más de la familia de Ginny – pidió Hermione como cuando le estas contando un cuento de fantasías a una niñita y está entusiasmada por saber cómo sigue.
-Es maravillosa, en la madriguera solo se puede sentir amor, la Señora Weasley es la madre mas cariñosa que conozco trata a sus hijos con tanto cariño; ha sido como una madre para mi, el Señor Weasley es un gran hombre, Herms es un ejemplo a seguir es honesto y trabajador… -- Harry siguió hablando de las tantas cosas maravillosas que tenia estar un verano en la madriguera Hermione lo escuchaba fascinada parecía mentira que una familia pueda ser tan feliz anhelaba con estar aunque sea un solo día ahí y saber lo que se siente – Cada vez que voy a la madriguera me siento en familia – termino Harry seguía con su gran sonrisa.
-Debes divertirte mucho allí –
-Sí, ahora Herms quiero hablar contigo de lo que paso ahora…. En el almuerzo – dijo Harry cambiando radicalmente de tema.
-Lo sé, Harry no te preocupes comeré mas – dijo la mentira que ya se sabía de memoria.
-No eso no, aunque me gustaría mucho que comieras mas, de lo que quiero hablar es de que lamento que hayas escuchado la sarta de estupideces que dijo Ron sobre ti – Aclaro Harry, disculpándose sinceramente por que sabía que las palabras de Ron le habían causado mucho dolor a Hermione, ella desvió la mirada no quería hablar de eso pero su amigo no le dejaba otra opción, debía ser fuerte.
-No te disculpes, no fuiste tú el que dijo todo eso, tampoco me molestaría contigo si estás de acuerdo no es la primera vez que escucho eso – dijo Hermione tratando de sonreír pero solo le salió un gesto, a Harry se le borro la sonrisa del rostro.
-¿Me crees tan ciego? – dijo Harry sacándose sus gafas y fingiendo que las examinaba, Hermione le miró confundida Harry se puso de nuevo sus lentes y le dijo – No estoy tan ciego ni tan tonto como para no darme cuenta la estupenda chica que tengo como amiga, inteligente, muy bonita, y con una sorprendente capacidad de hacer entrar en razón, creo que le voy a prestar mis anteojos a Ron a ver si así se da cuenta a la grandiosa persona que eres. – Hermione no sabía si reír o llorar pero ya era tarde para decidir pues estaba sonriendo y con lágrimas en los ojos, nunca le habían dicho eso abrazo al moreno.
-Gracias, Harry – dijo cuando se separo de él.
-Debes saberlo, Herms eres una gran persona –
-Y tu también Harry, tu y Ginny son las mejores personas que he conocido y estoy agradecida de que sean mis amigos, de verdad – Hermione hablaba y las lagrimas salían sin querer a Harry le enterneció verla así, veía a Hermione algo así como la hermana que nunca pudo tener, era un cariño tan fuerte que parecía haber sido cosechado desde ya hace años y no desde hace una semana.
En ese momento se confirmo el gran lazo de amistad que los unía pero no podía estar completo sin una tercera persona…
-¡Ho! Ya debería estar haciendo la guardia en los pasillos, Ronald debe estar esperándome – dijo Hermione rodando los ojos en la última frase, se levanto tan bruscamente que se tambaleo con todo lo que hablo con Harry se le había olvidado que no debía hacer nada muy brusco si no quería marearse y atraer sospechas, Harry también se levanto preocupado y agarro a Hermione por los hombros.
-¿Estás bien, Hermione? – se preocupo Harry, mirándola con el seño fruncido.
-Sí, es que me levante muy rápido -- se excuso una vez que se sintió mejor – nos vemos Harry – intento salir lo más rápido que pudo odiaba esto, odiaba tener que mentir a personas tan maravillosas que la apreciaban, odiaba tener que retirarse cada vez que se hablaba de comida, odia tener que mirarse al espejo cada mañana y solo ver una bola de grasa, odiaba tener que fingir estar bien todo el tiempo para que los demás no se den cuenta de cuánto odiaba su vida y que solo esperaba a que Ana termine con ella.
Al salir por el cuadro de la señora Gorda se sorprendió al encontrarse con Ron aparentemente listo para entrar, Hermione lo miro esperando a que diga algo.
-Yo, vine a buscarte creí que se te había olvidado – dijo Ron, cortante y mirando para otro lado
--No, solo me entretuve – Respondió Hermione de la misma forma.
Ron la miro disimuladamente por dos segundos y se dio cuenta que tenía los ojos rojos ¿Había estado llorando? ¿Por qué?
En tanto Hermione quería hacer esto lo más rápido posible.
-¿Por dónde comenzamos? – preguntó.
-Por los pasillos de este piso, y después los pasillos del piso de arriba y así – Contestó Ron sin prestarle mucha atención al menos eso quería aparentar.
Caminaron sin hablarse por unos quince minutos hasta que un trueno estrepitoso hizo que Hermione pegue un respingo, las lumbreras del pasillo se apagaron.
-Mejor vamos a ver si no hay nadie por los jardines, ahí hay más luz – propuso Ron, Hermione asintió bajaron las gradas cuando llegaron al piso donde se encontraban los jardines Hermione estaba más cansada de lo común, no podía seguir caminando se detuvo Ron; quien le llevaba varios pasos de delantera, se dio cuenta y retrocedió.
-¿Te encuentras bien? – Le pregunto viendo que estaba más pálida, Hermione solo asintió lentamente – Sera mejor que volvamos no te ves bien, ¿Te sientes débil? – volvió a preguntar olvidándose de usar el tono cortante y odioso.
-Estoy bien Ronald, terminemos con esto – dijo Hermione, y salió a los jardines, pero sus piernas le temblaron y cayó de rodillas sobre el pasto, Ron corrió hacia ella e intento ayudarla pero ella se resistió el pelirrojo se arrodillo en frente de ella y seguía forcejeando con la chica
-Déjame – le dijo la castaña con voz frágil y alejando las manos de Ron para que no la toquen pero era en vano ya que estaba demasiado débil.
-Vamos Hermione, deja que te lleve a la enfermería – le dijo Ron agarrando las manos de Hermione que seguían luchando inútilmente para soltarse.
-No, aléjate de mí – dijo Hermione, pero esta vez mas claramente mientras trataba de recobrar fuerzas.
-¿Por qué? – se atrevió a preguntar el pelirrojo sabiendo que no era el lugar ni el momento
Hermione no respondió, solo le salieron unas lagrimas rebeldes que trato de ocultar.
-Dime porque Hermione – le pidió Ron susurrando mientras secaba con la yema de sus dedos las lagrimas del rostro de Hermione, otro estruendoso trueno sonó esta vez acompañado de una tormenta que comenzó con pequeñas gotas pero después de unos segundos parecía que el cielo se iba a caer. Hermione intento levantarse pero casi cae de nuevo si no fuera por qué Ron también se levanto y la sostuvo, no la dejaba ir sin importarle que por segunda vez en el día la lluvia los estuviera mojando, las gotas de aguas se mesclaban con las lagrimas en el rostro de Hermione -- ¿Por qué quieres que me aleje de ti? –
-Por qué debes hacerlo no soy quien crees -dijo Hermione dejando de forcejear con el pelirrojo y quedándose quieta, Ron la miro a los ojos por unos segundos sin dar crédito a las últimas palabras de la castaña la abrazó, sintió como Hermione volvía a luchar por soltarse mientras emitía leves sollozos, Ron sentía que tenía entre sus brazos a una pequeña muñeca de cristal tan frágil a quien solo quería proteger y sobre todo no volver a hacerle daño por ser tan estúpido.
En ese momento Ron noto como Hermione iba cerrando los ojos y desplomándose en sus brazos cayendo desmayada.
-Sé que no eres quien creía, y lamento no haberme dado cuenta antes – habló Ron sintiéndose un cobarde por no poder decirle eso a una Hermione consiente.
La cargo en brazos como a un bebe y se percato que Hermione era muy liviana, demasiado.
Con paso apresurado se dirigió a la enfermería, la Sra. Pomfrey estaba sentada en su escritorio, como se la acostumbraba ver, al darse cuenta que Ron llegaba con alguien en brazos se levanto rápidamente y se acerco a él.
-Se desmayó – dijo Ron antes de que la enfermera le pregunte algo.
-Acuéstala en una camilla, enseguida paso a revisarla – dijo Madame Pomfrey mientras se retiraba
Ron hizo caso sin chistar, con muchísima delicadeza acostó a la chica en una camilla y espero a que la Sra. Pomfrey regrese.
Cuando la Sra. Pomfrey regreso comenzó a revisar a Hermione mientras decía cosas como “No entiendo por qué están mojados”, “Eso no ayudara, le va a dar un catarro” pero Ron no escuchaba solo miraba a Hermione. Cuando termino de examinar a la desmayada chica, echó un suspiro y hablo:
-Lo que le paso a la señorita, fue una descompensación alimenticia – explico la señora – Ahora le pondré un suero para que se estabilice.
-¿Cuándo cree que despierte? – pregunto Ron.
-A más tardar mañana, ¿tengo entendido que la señorita tiene una hermana? –
-Sí, pero yo me encargo de avisarle –
-Mañana será, ahora debes irte a tu habitación ya es tarde –
Ron estaba por darse la vuelta para retirarse pero se dio cuenta que si dejaba a la chica no podría dormir volvió a mirar a la Sra. Pomfrey y ella como adivinando lo que el pelirrojo quería arrugo los labios y dijo tranquilamente:
--Vaya a descansar Sr Weasley ella estará bien –
--Pero yo podría quedarme por si despierta – dijo Ron poniendo los ojos como acostumbraba desde niño para conseguir lo que quisiera, todavía no había nadie quien se pueda resistir a esa mirada.
-Ella no despertara – finalizo pero se detuvo a analizar a Ron con la mirada – pero podría quedarse por si se le ofrece algo a la Señorita.
Ron levanto la cabeza y sonrió.
--Pero no quiero nada de cosa rara – dijo severamente, dejando en claro muy bien a lo que se refería Ron siguió sonriendo inocentemente
Después de un rato, Madame Pomfrey se retiro pero antes le volvió a repetir a Ron que no quería saber que estén haciendo algo indebido y que ella se enteraría si es que no obedecían.
Una vez que se fue Ron negó con la cabeza “¿Qué cosa rara podrían hacer con Hermione enferma?”
-“La sociedad está muy corrompida” – pensó Ron recordando esa típica frase de su madre
Miro a Hermione, no se había movido ni un centímetro tenía el rostro cansado tenía unas ojeras muy marcadas su respiración era tranquila, verla así le causaba gran serenidad se acerco a la camilla con cuidado de no hacer ruido.
--Por más que quiero no puedo alejarme de ti – susurro, soltó una risa silenciosa y negó con la cabeza
Se sentó en una butaca junto a la camilla ahora ya no sentía ese nudo en la garganta solo sentía tranquilidad, conforme fueron pasando los minutos el sueño le fue ganando hasta hacer que quede dormido…
Abrió los ojos miro hacia la camilla, Hermione no estaba ahí pero lo que si había eran gotas de sangre se levanto rápidamente y vio que la blanca cortina de seda de la ventana ondeaba con el viento se acerco y pudo notar que había alguien parado ahí.
-¿Hermione? – dijo dudoso. La silueta se volteo dejando ver que efectivamente era Hermione pero estaba diferente solo traía puesto una delgada blusa de tirantes blanca y pequeño short que dejaban ver con mas detenimiento que los huesos de la chica resaltaban sobre todo los de la espalda y brazos su cara estaba delgada y demacrada empapada de lagrimas poco a poco la blusa blanca se fue llenando de gotas de sangre.
-A-aléjate, Ron no soy buena para ti – hablo por primera vez, soltó un grito estremecedor como si alguien estuviera hiriéndola
Ron despertó de golpe, volteo hacia la camilla y Hermione estaba ahí pero ya no estaba dormida sino que ahora intentaba quitarse los sueros que le habían puesto, se levanto para detenerla.
-No, no te lo quites Herm – dijo dulcemente mientras le agarraba suavemente la mano con la que se estiraba las jeringas – te sentirás mejor.
--¿Ronald? – dijo Hermione con voz apenas audible – dime qué rayos hago aquí.
--Te desmayaste, Madame Pomfrey dice que tienes una descompensación alimenticia – le explico Ron.
Hermione palideció. La última vez que le ocurrió eso la internaron poniéndole sueros y demás cosas que al poco tiempo solo consiguieron que ella suba de peso, eso la aterrorizó no quería ni pensar en que pasaría si sube mas de peso se vería peor no podía subir ni un gramo mas.
-Yo ya me siento mejor, Ronald, debería quitarme todo esto – dijo Hermione volviendo a estirar todo lo que tenía en su brazo después de analizar la situación se le ocurrió pensar que tal vez Ron paso la noche cuidándola. -- ¿Qué hora es? –
- 6 de la mañana – contesto el pelirrojo mirando su reloj.
-¿pasaste la noche aquí? – pregunto sorprendida Ron solo asintió.-- ¿Por qué?
-Estaba preocupado –
--¿Tu? ¿Preocupado por mí? – dijo Hermione con un dejo de sarcasmo –
-Si –
Entonces alguien los interrumpió, era la señora Pomfrey.
--¡Ho! Señorita Granger ha despertado muy rápido.— Se sorprendió -- ¿Cómo se siente?
-- Mejor, ¿puedo irme? –
-- La revisare, para asegurar que ya está estable –
Hermione espero impaciente mientras la Sra, Pomfrey terminaba de revisar que todo estuviera bien, una vez que termino prácticamente salto de la camilla cuando lo hizo se sintió muy mareada.
-Señorita, todavía no puede hacer esfuerzos –
-okey – dijo Hermione cansinamente y salió de la enfermería como una bala –
Ron salió tras de ella, aun tenía mucho que arreglar aunque sea contra su gran orgullo, ya no iba a pelear por alejarse de esa “desconocida” al contrario ahora ya no sería una desconocida para él.
--Espera, Hermione – dijo Ron en el pasillo afuera de la enfermería.
--¿Qué se te ofrece? – Le pregunto Hermione, indiferente.
--Yo…quiero…quiero hablar contigo – señaló Ron, no había pensado en que le iba a decir, Hermione volcó los ojos –
--Mejor después, ahora estoy apurada Ginny debe estar preocupada por qué no llegue a dormir anoche – intento escapar, pero antes se acordó que nadie debía saber de su visita a la enfermería – por favor no le digas a nadie que estuve aquí.
- Bien, pero Hermione…. — le llamo Ron pero Hermione ya iba por el final del pasillo entonces dijo en voz muy alta – lamento que escucharas las estupideces que dije ayer, nada de eso es verdad –
Hermione se dio la vuelta y miro a Ron con los ojos muy abierto.
-¿Qué? – dijo la castaña pasmada con lo que había dicho Ron ¿Había escuchado bien?
El pelirrojo se acerco a ella a grandes zancadas hasta que quedo enfrente de ella.
-Nada de lo que dije ayer es verdad, yo no pienso eso de ti – declaró el chico rogando por que Hermione lo crea pero era difícil saber si lo haría ya que ella solo lo miraba incrédula, espero a que Hermione diga algo.
-- ¿Entonces por qué lo hiciste? – dijo Hermione con voz ahogada -- ¿Por qué dijiste que…
--Yo estaba cansado de que inventen cosas acerca de nosotros, no quería que piensen mal pero ahora ya no me importa – la interrumpió un muy nervioso Ron
-- No entiendo por qué te importa que yo te perdone por decir lo que piensas – cuestiono Hermione a punto de llorar, recordar las hirientes palabras de Ron le abrían un hueco en el pecho que le dolía demasiado como para seguir hablando de eso –
-- ¡No! Es que ..yo no..Yo no pienso eso de ti..¡Hag! – ¿Por qué era tan difícil? Se tapo la cara con las manos y dio una vuelta sobre si mismo – me importa que me perdones…por qué…tu eres importante, Hermione –
Hermione volvió a abrir los ojos desmesuradamente ¡Ron había dicho que ella era importante!
-Pero tú dijiste… --
-¡No importa lo que dije! Lo que importa es lo digo ahora…- dijo Ron sorprendiéndose de lo que estaba diciendo – Quiero comenzar de nuevo, Hermione…
Hermione se le quedo mirando ¿Era posible que Ron le esté diciendo eso? Sabía que no debía perdonarlo que debía alejarse de él pero Ron también era importante para ella.
--¿Sin importar lo que diga la gente? –
Ron sonrió aliviado, ella lo había perdonado.
-Si – se acerco a ella y sin previo aviso la estrechó contra su cuerpo sorprendiendo una vez más a Hermione.
Cuando se separaron Hermione estaba roja y sonreía nerviosamente.
-Quiero saber más de ti – dijo Ron con entusiasmo mientras caminaban.
-¿de mi? – se extraño Hermione
-Sí, si por ejemplo he… ¡color favorito! –
-Mmm no tengo un color en especifico, es depende del día… supongo que el tuyo debe ser...¿Azul? –
-Exacto ¿Han hablado de mí con Ginny? – dijo Ron – lo sé es que no lo pueden evitar –
-Si claro, pasamos todo el día hablando de ti – dijo con sarcasmo Hermione volcando los ojos –
-Lo sé, lo sé es la historia de mi vida –
Hermione rio y negó con la cabeza, Ron era divertido y parecía un buen amigo pero era cuestión de tiempo para que otra vez vuelvan a tener una gran pelea y terminen sin hablarse, eso lo sabía muy bien.
-Bueno y que es lo que más te gusta de Hogwarts – Le pregunto Ron sacándola de sus pensamientos.
-Ron, apenas llevo una semana aquí no he visto nada del castillo – dijo Hermione, pero lo que más había visto en esa semana obviamente era el baño.
-Cierto, en mi primera semana aquí ya yo quería irme corriendo – bromeo Ron –
-Ese no es mi caso, por suerte; Hogwarts es muy agradable estoy empezando a tomarlo como mi hogar, pero sé que no será por mucho – rio amargamente.
-¿Por qué lo dices? –
-Veras en mi vida he pasado por muchas escuelas de magia, ya sabes por el trabajo de mi papá – le explico Hermione.
-Eso debe ser duro –
-Ya no lo es, con el tiempo ya me acostumbre –
-Pero eso no pasara esta vez, no tendrás que dejar a Hogwarts – le dijo solemnemente, Ron.
-No es Hogwarts lo que extrañare sino a las personas a Ginny, a Harry y supongo que a ti – bromeo al final Hermione. – Se que en cualquier momento mi padre nos dará la noticia de que ha sido ascendido a un nuevo puesto con mejores ingresos para nuestra familia mi hermana brincara de felicidad y como me quedare callada me preguntaran si estoy de acuerdo y yo mecánicamente diré que si… no espero nada mas, ya no – le conto Hermione con una nota de tristeza en su voz
-Esta vez no será así, te quedaras aquí con nosotros – volvió prometerle Ron, Hermione sonrió
--Ojala fuera tan fácil – dijo Hermione, subiendo un escalón para llegar a la sala común
-¡Espera! – Exclamo Ron haciendo que Hermione se sobresalte –
-¿Qué pasa? –
-No puedes hacer esfuerzos – le recordó Ron mirando las escaleras –
-¡Ho, Ron! Solo son escalones – se quejo Hermione --¿Entonces no dejaras que vaya a la sala común? -
-Claro que iras a la sala común – dijo Ron, acto seguido se agacho y cargo a la chica como lo hizo cuando se desmayo, lo hizo con tanta facilidad como si Hermione pesara 5 kilos.
-¿Ya te han dicho que estas mal de la cabeza? –le dijo Hermione agarrándose del cuello de Ron.
-Unas cuantas veces, pero sigue contándome más de tu vida –
-¿Qué quieres saber? Mi vida no es nada interesante –
-Me conoces eso es algo interesante – bromeo Ron
-No, eso no es interesante, pone en peligro mi vida –
-Hablando de eso, anoche te desmayaste en pocas palabras por no comer, Herms hay que arreglar eso – le dijo con tono preocupado
-¿Tu también? – Se quejo Hermione, volcando los ojos – Harry y Ginny están obsesionados con que no estoy comiendo.
-Espero que estés comiendo y que lo que paso ayer solo fue un accidente –
-Te prometo que así es, ya hemos llegado – dijo Hermione bajándose de los brazos de Ron y dándole la contraseña a la señora Gorda – Gracias, Ron.
-Cuando quieras, Herms –
-Deberías dormir un poco – le sugirió Hermione viendo las ojeras de Ron tan parecidas a las de ella –
-Estoy bien – Sonrió Ron –
-Ve a dormir – dijo Hermione dulcemente –
-Bien – acepto Ron – tu ve con cuidado, no te esfuerces demasiado –
-Te veo luego – se despidió Hermione revolviéndole el cabello y subiendo hacia la habitación de las chicas entro a hurtadillas a su habitación Ginny estaba durmiendo aun, con toda rapidez desacomodo su cama, se puso su pijama y un minuto antes que se acueste escucho la voz de Ginny.
-¿Hermione? – Dijo Ginny con voz somnolienta -- ¿Acabas de llegar?
-Claro que no, Gin es que anoche llegue tarde y me quede en la sala común, cuando llegue tu ya estabas dormida -- le dijo Hermione sorprendiéndose de cómo invento una historia creíble tan rápido –
-Ha… y ¿Qué haces despierta, tonta? Es sábado hoy no tenemos clases, vuélvete a dormir –
-Ho si lo olvide…siento haberte despertado, Gin – Se disculpo Hermione acostándose
-No importa, pero para la próxima avísame cuando llegues tarde ¿sí? – pidió la pelirroja con cierto tono de reproche. Se dio la media vuelta para seguir durmiendo. Hermione sonrio