por lili@n@ » Vie Sep 02, 2011 5:37 pm
Hace una semana que hable contigo. Aquel día que me aleje de ti. Me he negado a tus llamadas y no he asistido a nuestras citas. Lo sé, no debí enamorarme de ti. Sin poder evitarlo, aquellas guardias nocturnas y aquel trabajo como Auror, fueron las causas que nos hizo cometer aquel error. Culpo al trabajo, a los mismos horarios, la misma rutina y trabajar juntos fue lo peor.
Culpo aquella noche, cuando nos enfrentamos a dos Mortífagos, la vimos cercas y el miedo de perder al otro, fue lo que nos condenó; aquella mirada tuya y la mía también, ambos nos fundimos en un beso, desesperado y hambriento. Debimos detenernos cuando aquello inicio. Juramos no involucrar los sentimientos; y ambos estuvimos de acuerdo. Que tonta fui al creer que siendo amigos, nunca nos enamoraríamos, intenté tantas veces, no enamorarme de tu mirada, de tu sonrisa, pero siempre terminaba a tu lado, aceptando tus besos y tus caricias.
Los meses pasaron y seguíamos juntos. La culpa de la traición, comenzó a hacer estragos en mi mente y en mi corazón. No estaba bien lo que hacia con tu vida. Yo era una chica soltera y tú, un hombre de familia. Que difícil fue decirte adiós esa noche. Me sonreías, pensando, que nos volveríamos a ver al día siguiente, pero algo cambio en mí.
No, no era correcto seguir a tu lado, no era correcto que me amaras más que a tu esposa, lo sé, traicioné su confianza y su amistad, le robe momentos a tu lado que pertenecían solo a ella, pero yo no podía detener a mi corazón, deseoso por sentir tus labios, por sentir el roce de tus caricias sobre mi piel, ¡Oh amor, que difícil fue la partida, que difícil fue decirte adiós!
Renuncie a mi trabajo y deje mi Ciudad natal. Solo han pasado dos meses y aún sigo añorando cada momento. Nunca me sentí tan feliz, como lo fui contigo, no me he encontrado en mi camino, a alguien que me ame como tú. Eras mi felicidad, pero la sacrifique por el bien de los dos.
Ahora que me encuentro lejos, intentando rehacer mi vida, pienso en ti solo un momento. No me siento sola, sé que estas a mi lado o por lo menos tus recuerdos. Que vida más triste he llevado, nadie comprende mi sufrimiento. Pero no puedo permitir que la tristeza me invada, moriré si dejo que me domine, tengo que resistir, tengo que seguir adelante.
Mi nuevo trabajo no es como el anterior, ahora soy, una simple Asistente, de un Restaurante de cuatro estrellas. Encargada de los empleados y de las necesidades del lugar. Suspiro. Un trabajo que mantiene mi mente ocupada y evita pensar en ti. Es posible que al igual que yo, Harry siguiera su vida y se haya olvidado de mí, no lo culpo si lo hiciera, es mejor así.
--- ¿Granger? --- se acercó el Gerente del lugar.
--- ¡Si! --- respondí al llamado
--- Puedes irte a tu casa, ya es tarde, yo me encargaré de cerrar el local.
--- Aún hay varios Comensales --- agregué
--- No te preocupes por ellos, yo los atenderé.
--- Muy bien --- le contesté a mi Jefe y suspiré. Había sido un día muy agitado y cansado; busque mi saco y mi bolso bajo el mini bar. Salí de aquel sitio y comencé mi marcha hacia el estacionamiento, donde había dejado mi automóvil.
--- ¡No debiste escaparte de mi!
Hermione se sobresaltó y buscó al extraño que le había hablado. Una figura salía de entre los autos y se detuvo a cierta distancia de ella.
--- ¡Te he buscado por tanto tiempo Hermione! --- la castaña lo reconoció --- ¡Estuve desesperado por encontrarte! --- Harry le miraba fijamente --- ¡Estuve a punto de enloquecer, por no saber nada de ti!
--- Me alejé porque era lo correcto --- respondió Hermione --- tenía que hacerlo, por el bien de los dos.
--- Actué como un vil gusano, el peor de los hombres, te hice sufrir por mi estupidez --- se sentía avergonzado por su actitud, avergonzado por no pensar en mi.
--- No podemos cambiar nada, no podemos lastimar a otros para ser felices. La felicidad no se construye sobre una familia arruinada, ¡Piensa en tu esposa, piensa en tus hijos! Yo no soy nada comparado a ellos.
--- Eres mi mejor amiga, eres mí…
--- ¡Piensa en mi, solo un momento Harry! --- baje la mirada indignada, la ira contenida por la frustración, y las lágrimas, se hicieron presente --- ¿Es que nunca lo entendiste? ¡No quiero ser la otra! ¡No me gusta ese papel! ¡No quiero ser señalada como la querida de Harry Potter! ¡Eres injusto, solo piensas en ti!
--- Te prometo que lo abandonaré todo, dejaré a Ginny, dejaré a mis hijos, pero por favor no te alejes de mí.
--- No es lo correcto --- murmure en un susurro, sintiendo un profundo dolor en mi corazón. Sentí sus brazos rodear mi cuerpo, pero aquel abrazo más que alegrarnos, nos hacia sufrir aún más.
--- ¡Me haces falta Hermione, me haces tanta falta!
Escuchar esas palabras me desarmaron, lo abrace con todas mis fuerzas y él me acercó más a su cuerpo; pude aspirar el aroma, de aquella loción inconfundible en su ropa.
--- “No se que hacer Harry” --- pensaba en silencio mientras lo abrazaba --- “Seguir a mi corazón o hacer lo correcto” Solo sé que estoy enamorada de él… Estoy enamorada de un amor prohibido, de un amor que nunca debió nacer.
--- ¡Déjame estar a tu lado y juntos empezaremos de nuevo!
Escuchar sus palabras, me hacían tanto daño, él sabía como yo, que tan solo era un sueño, él no iba a dejar a su familia y yo no se lo permitiría, no iba a dejar a esos niños sin un padre, a mi nunca me quitaron al mío, yo no tenía derecho a lastimarlos y solo por ellos, por esos niños que no tienen nada de culpa, yo estaba sufriendo, pensaba más en ellos que en mi propia felicidad. Quizás si no tuviera este corazón tan bueno, quizás si fuera otra, no me importaría quitárselo a Ginny, pero no soy así, y nunca lo seré.
Hay amor, que difícil era decirte adiós de nuevo, que difícil era perderte otra vez.
--- Me tengo que ir --- se me quebró la voz al decirlo --- es mejor que me vaya
--- ¿No piensas cambiar de opinión? --- me preguntó --- ¿No hay una oportunidad para nosotros?
No se de donde saque fuerzas para soltarte, el final estaba cercas para los dos, debía hacerlo, debía marcharme y partir.
--- Te extrañaré Harry --- las lágrimas mojaron mis mejillas --- te extrañaré como no te imaginas
--- ¡No por favor Hermione! --- suplicó Harry deteniéndome en un abrazo --- ¡Sé que me amas, no lo hagas por favor! --- besaba mis mejillas mojadas y yo no podía contener mi llanto.
--- No puedo Harry --- lo hice que me soltara y di dos pasos hacia atrás --- ambos sabemos, que es mejor así, lo nuestro nunca debió ser. Sé feliz Harry, sé feliz con tu familia y olvídate de mí.
Harry también lloraba, no volveríamos a vernos de nuevo, esta vez, era la despedida. Harry tenía su vida hecha. Lo miré a los ojos, él comprendía que había sido egoísta buscándola, cuando no tenía nada que ofrecerme. No podía reclamarme, no podía exigirme, no podía más que quedarse ahí, viéndome partir de nuevo, lloré amargamente mientras conducía, lloré de tanto dolor…
“¡Que difícil era decirle adiós a aquel amor, que me hizo tan feliz! ¡Que difícil fue darle la espalda y alejarme de ti!”
Las Acciones Inconscientes Son Las Que Demuestran Nuestros Verdaderos Sentimientos
