por lengua_de_caramelo » Jue Mar 20, 2008 8:43 pm
Hola, hola, hola a todoss!!!! Como ya algunos deben saber, soy un poco nueva en este foro (que por cierto está muy bueno). Les cuento que se me ha ocurrido una pequeña historia sobre Ron y Hermione y quería compartirla con ustedes, obviamente.
Les doy los avances: la historia transcurre (para los que leyeron el 7º libro) antes de que los miembros de la Orden del Fenix vayan a la casa de los tíos de Harry a rescatarlo y llevarlo hacia La Madriguera (como me encantó eso de los 7 Potters, jajaja. xD). Volviendo al tema de mi fic... es desde el punto de vista de Hermione.
Les va a gustar mucho la historia, seguramente.
ASI QUE A LEERRR!!!!
LO QUE NUNCA ME ATREVI A HACER
CAPITULO 1: ¿QUE DEMONIOS TE PASA?
-¿Qué demonios te pasa?-preguntó una chica perdiendo la paciencia y su manera amistosa de hablar con su amiga.
-Nada.-respondió otra chica mirando por la ventana de una sala.
-No digas eso porque no es verdad.
-No me molestes. Déjame sola.
-Si no me dices qué te pasa por las buenas, tendré que sacártelo por las malas, Hermione.-amenazó Ginny Weasley apuntando a su amiga con la varita mágica.-La maldición de los Mocomurciélagos me fue útil ya con varias personas, pero si quieres que también lo sea contigo…
-Entonces lánzamela.-la desafió Hermione mirándola fijamente y dejando caer su varita mágica al suelo quedando indefensa.-Adelante, hazlo.
-Voy a darte una última oportunidad.-informó la pelirroja bajando un poco la guardia, pero mirando a su amiga con decisión.-¿Qué es lo que te pasa, Hermione? Has estado muy mal esta semana. Harry no sabe lo que te sucede, y mucho menos Ron. Como yo soy la única que puede comprenderte… bueno, aquí estoy para ayudarte.
-No puedes ayudarme, Ginny.-se adelantó en decir Hermione firmemente.-Quiero que me dejes sola. Después de todo, parece ser que ese es el deseo de las personas que me conocen.
-¿Qué?-se extrañó Ginny.-¿Quién ha dicho eso? ¡Es mentira! Nadie querría que te dejen sola.
-Tal vez tú no, pero otras personas sí.-dijo Hermione volviendo a mirar por la ventana.
El sol ya estaba próximo a ocultarse entre las colinas de Hogwarts. Sus rayos tornaban a las nubes de un color rojizo que se degradaba entre rosa y anaranjado. Ese día hubiera resultado espectacular para cualquier persona en la faz de la tierra, pero era insignificante sólo observarlo fríamente y no poder compartirlo con alguien más. La luz que emitían los rayos del sol entraba por la ventana de la sala e iluminaba escasamente el interior. Lo único que parecía darme más vida al lugar era una chimenea encendida, cuyo fuego hacía visible un sillón y unas butacas en donde había una pila de libros perfectamente ordenados. Pero aquella sala estaba vacía, a excepción de Hermione y Ginny. El resto de los estudiantes seguramente estaría cenando.
Hermione no pudo resistirlo más y se acercó a Ginny y la abrazó. Ginny bajó la varita mágica y le devolvió el abrazo a su amiga. Cuando se separaron, la pelirroja pudo notar que unas lágrimas caían por la pálida cara de Hermione. Las dos se sentaron en el suelo de la sala en un costado, alejadas de la chimenea. Ginny continuaba mirando expectante a Hermione.
-Las escuché hablar otra vez de mí.-comentó Hermione limpiándose las lágrimas de la cara.-Ella siempre me insulta. ¡Yo no le hice nada! Y lo peor de todo es que no me atrevo a hacer que se callen porque tengo miedo de que sigan hablando mal de mí… o incluso peor. No saben que las he estado escuchando…
-¡No lo sigas haciendo!-la atajó Ginny.-¡Son unas estúpidas! Al menos ella sí. Cree que hablando mal de ti a tus espaldas va a lograr algo, pero no es así.
-¡Pero ha logrado que yo me sienta como una desgraciada!-saltó Hermione.-¡Y a nadie le importa hablar de eso! Como si yo no existiera para nadie. Como si de repente me hubiera vuelto invisible hasta para mis mejores amigos.
-¡Nunca digas eso!-dijo Ginny seriamente y señalándola con un dedo.-¿Crees que yo estaría aquí hablando contigo si no me importaras? ¿Crees que Harry y Ron no me han preguntado a mí algo sobre ti? ¡Me acosan a preguntas! ¡Están preocupados!
-¿R-Ron te preguntó sobre mí?-se extrañó Hermione.-Pero si ni siquiera me habla.
-Por más que estén peleados él sigue siendo tu amigo.-le recordó Ginny.-Espero que lo sepas y que no vuelvas a dudarlo.
-¡Pero todo esto es por mi culpa!-lloró Hermione.-¡Lavander habla todo el tiempo de él y siempre me critica! Piensa que yo se lo he robado. Cree que yo sería capaz de hacer lo que fuera para salirme con la mía.
-¡Está loca!-exclamó Ginny tomando a Hermione por los hombros y zarandeándola un poco.-¡No le hagas caso! Habla tanto que no sabe lo que dice. ¿No te das cuenta de que está celosa de ti?
-¿P-Por qué iba a estar celosa d-de mí?-tartamudeó Hermione entre sollozos.-Ella es m-mucho más l-linda que yo… Es más p-popular... Sólo le importa conseguir lo que quiere sin importar que tenga que arrebatármelo…
Hermione no dijo nada más. Apoyó su cabeza en sus rodillas flexionadas y se limitó a mirar la vieja alfombra de la sala común de Gryffindor donde estaba sentada. Su enmarañado cabello le ocultaba la cara. Las lágrimas seguían cayendo.
-Hermione…-dijo Ginny luego de unos segundos que parecieron no tener fin.-Cuando dijiste que Lavander te culpaba por haberle robado algo… ¿A qué se refería?
-No lo sé…-mintió Hermione como si alguien más hubiera dicho esas palabras pero a través de su propia boca.-Tú dijiste que estaba loca, ¿no? N-no creo que haya pensado mucho en lo que d-decía… Y-yo nunca me atrevería a robarle n-nada…
Pero esta vez los tartamudeos no se debían sólo al haber estado llorando. Le estaba mintiendo a su mejor amiga. Hermione sabía perfectamente por qué Lavander había dicho esas cosas. Hermione entendía a qué se refería, pero se negaba a contarle a Ginny semejante secreto.
-Pues yo sí lo sé.-dijo Ginny tomando las riendas del asunto.-Ella está enojada contigo porque cree que tú le robaste a su novio.
-Entonces que me aclare a cuál de todos…-murmuró Hermione en tono sarcástico.
-A mi hermano.-agregó Ginny duramente.-Cree que le robaste a Ron.
-¿Yo robarle a Ron? ¿Cómo se atreve?-dijo indignada Hermione.-¡Él es mi amigo! ¡Yo jamás le hubiera hecho eso a él o a ella! ¡Nunca hubiera interferido entre ellos dos!
-Te dije que Lavander está loca.-aclaró Ginny pero sin sonreír. Miró a Hermione fijamente.-¡Es que ella los vio juntos saliendo de la habitación de los chicos! ¿Qué se supone que debía pensar en ese momento? ¿Que estaban hablando sobre la tarea de Pociones o algo así? ¡Claro que no!-saltó Ginny antes de que Hermione pudiera responder.-¡Ella pensó lo peor! Pensó que tú seguramente te le habías insinuado o algo más allá de su corta imaginación…
A Hermione se le habían subido los colores en cuestión de segundos. Miró a Ginny con mucha timidez. No podía hablar de algo así justamente con la hermana de su amigo, que en este caso estaba involucrado en la conversación.
-Pero… yo… ¡Yo no le hice nada así a tu hermano!-se defendió Hermione totalmente sonrojada.-¡No lo toqué, Ginny! Te lo juro.
-No hace falta que me lo digas, Hermione.-dijo Ginny tranquilamente.-Yo sé que no pasó nada entre ustedes dos y no voy a preguntar qué estuvieron haciendo en la habitación de los chicos esa noche.
-Si ella terminó con él por eso, creo que es una estúpida.-opinó Hermione.-Yo pensaba que ella tenía en claro que yo era amiga de Ron y que era obvio que iba a hablarle aunque ella estuviera con él…
-¡Es que ustedes estuvieron peleados por mucho tiempo!-le recordó Ginny interrumpiéndola.-¡Más que de costumbre…-agregó desviando la mirada al piso por unos segundos, pero rápidamente la levantó y miró a su amiga.-Y cuando dijo tan despectivamente: “¿Qué hacías con esa?”. Te trató muy mal, Hermione.
-¿Pero qué más esperaba si yo ya no estaba enojada con Ron?-chilló Hermione indignada.-No después de que casi muriera envenenado… ¡Además, Harry estaba con nosotros! Si yo me le hubiera insinuado a Ron no hubiera sido frente a Harry, ¿no lo crees?
-¿Harry estaba con ustedes?-se extrañó Ginny.-Yo no lo vi…
-Tenía la capa de invisibilidad encima.-explicó Hermione sin darle importancia al asunto.
Ginny asintió lentamente y miró al frente perdidamente. Hermione meditó las cosas por un momento, pero antes de que pudiera llegar a una conclusión, Ginny le preguntó algo:
-¿Te le hubieras insinuado a Ron?-dijo con los labios tensos, como si estuviera reprimiendo una sonrisa burlona.
-¡Claro que no!-dijo Hermione acaloradamente.-¿Crees que iba a hacerlo si él estaba saliendo con Lavander Brown?
-Pero… ¿Lo hubieras hecho si él no…
-¿Me ves como esa clase de persona?-se sorprendió Hermione.-¿Insinuármele a alguien y hacer el ridículo? No, gracias… ¡No me atrevería a hacerlo nunca! Soy una sabelotodo insufrible, ¿recuerdas? Soy de esas personas que nunca se van a atrever a hacer algo arriesgado en sus vidas sólo porque tienen miedo de lo que los demás piensen de ellas.
-No te insultes así, Hermione.-dijo Ginny mirándola sorprendida.-Eres capaz de hacer cualquier cosa sin importar lo que piensen los demás…
-¡No, Ginny!-negó Hermione comenzando a llorar otra vez.-¡No soy capaz! Soy extremadamente tímida. Y por más que me muera de ganas de… besar a un chico no voy a hacerlo porque no me atrevo.
-¿Y qué me dices de Krum?-sentenció Ginny.-¿Por qué lo besaste a él?
-No… no sé qué me pasó…-balbuceó Hermione volviendo a ocultar su cabeza entre sus piernas.-Todo pasó tan rápido… Allí estábamos en el patio del colegio luego del Baile y él… y yo… Nos besamos y…
-¿Lo ves? ¡Sí eres capaz!
Hermione se quedó en silencio. En su mente había miles y miles de pensamientos, pero el que ahora rondaba más que cualquier otro no era el de ese beso, sino otro en el cual se destacaban las palabras de una persona. De una persona que había dicho que no quería ir al Baile de Navidad con un “troll” refiriéndose así a una chica que no fuera lo suficientemente linda para su gusto. Pero luego… Luego se lo había pedido a ella misma… No pedido… pero sí insinuado.
-Entonces…-pensó Hermione.-Si me lo insinuó… ¿Eso significaría que me consideraba linda? ¿O acaso que sólo quería usarme para que fuera con él al Baile?... Pero ahora que lo pienso… Sí me lo pidió…
Continuó permaneciendo en silencio, pero los recuerdos llegaban hasta ella a una velocidad impresionante. No pudo evitar recordar la razón por la cual había besado a Víktor Krum sin sentir nada especial por él. Un coraje inexplicable se había apoderado de ella porque justo en el momento en el que estaba con el famoso jugador de Quidditch, vino a su mente un pensamiento mucho más superior. ¿Acaso ella no era una persona digna de salir con un chico? ¿Nunca iba a ser vista como una chica, tal cual como ella siempre lo había sido? Era cierto que porque sus amigos no lo hubieran notado, no significaba que los demás chicos no lo hubieran hecho. Ella misma se lo había dicho a Ron. Pero una parte de ella quería demostrar que era perfectamente capaz de lograr lo que se propusiera. Sobre todo que era capaz de besar a un chico, a un chico famoso.
-¿Pero eres capaz de besar al chico que siempre te ha gustado, Hermione Granger?-pensó.-¿De verdad te consideras capaz de hacerlo?
Las palabras parecían venir de otra persona dentro de ella, como si alguien más la estuviera manipulando y obligándola inconscientemente a pensar en todos esos recuerdos que ella había vivido hacía ya mucho tiempo.
La respuesta definitivamente era que no. No se atrevía a besarlo porque tenía miedo, inseguridad, vergüenza. No se atrevía a hacerlo porque prefería quererlo en secreto e imaginar que siempre iba a tenerlo cerca. Pero luego venían las discusiones, una tras otra sin cesar desde que se habían conocido. ¿Acaso se podía querer a una persona con la cual se peleara tan seguido? La respuesta definitivamente era que sí. Ya lo había comprobado, pero había veces en las que rogaba olvidarse de todo para dejar de estar sufriendo en silencio. Sin embargo, no quería hacerlo. No quería olvidar lo que sentía por mucho que le doliera por dentro. Quería dar el siguiente paso porque ya había retrocedido demasiado. ¿Por qué de pronto todo lo que le estaba sucediendo parecía no tener sentido en su mente racional? Se encontraba en medio de una situación que no podía controlar. Sentía que ella misma se dividía en dos, en donde una parte de ella decía que sí y otra que no.
-¡Es sólo un chico!-murmuró Hermione algo enojada.
-¡Exacto!-coincidió Ginny alzando las cejas.-¡Krum es sólo un chico!
-¡¿Krum?!-se extrañó Hermione casi cayéndose al suelo cuando se enderezó para hablar.
-¡Víktor Krum!-aclaró Ginny mirando a Hermione con preocupación.-¡Tu pareja del Baile de Navidad!
-Oh, sí… Krum.-dijo Hermione dándose cuenta de que Ginny no tenía idea de lo que había estado pensando hace unos segundos.-Ya no me interesa…
-¡Eso es!-asintió Ginny viendo que Hermione la comprendía sin siquiera proponérselo.-Él es sólo un chico, pero hay miles de chicos más, Hermione. ¡Puedes hacer lo que quieras con ellos!
-Pero…
-¡Puedes insinuárteles, besarlos, hacerles lo que quieras sin importar lo que digan los demás!-la interrumpió Ginny emocionada.
-Tal vez tú puedas hacerlo, Ginny, pero yo no.-dijo Hermione mirándola con tristeza para que su amiga la comprendiera.-Somos diferentes. Yo no soy como tú y…
-¡Somos chicas!-atajó Ginny elevando un poco la voz.-¡Y tú también lo eres, Hermione! Puedes hacerlo. No dejes que nada te inhiba.
-¡Es que no lo entiendes! Eso que tú tienes… esa decisión instantánea de hacer lo que quieras en el momento indicado… Yo no tengo ese poder de decisión.
-Deja de un lado la inseguridad. Olvídate de lo que piensen los demás. Sólo ten en mente lo que tú pienses.-le aconsejó Ginny.-Tal como lo hiciste con Krum a quien pensaste que nunca te atreverías a besar. ¡Es famoso y tú lo dejaste loco!
Hermione ni siquiera hizo una sonrisa por ese comentario, pero Ginny la miró fugazmente con una expresión de picardía en sus ojos. La intención de Hermione nunca había sido esa. En un principio se sorprendió de que él la hubiera invitado al Baile de Navidad de cuarto año. Pero luego pensó: “¿Por qué no?” Pero Krum no era nadie comparado con otro chico mucho más simple y sin complicaciones como estar preocupándose si es demasiado famoso como para que millones de chicas anduvieran detrás de él. Haber besado a Krum ahora le parecía algo fácil ya que no sentía nada por él y no le preocupaba su reacción… Pero besar a alguien que amaba de verdad…
-Krum sólo se fijó en mí porque seguramente le di lástima.-supuso Hermione apoyando la espalda contra la pared.-Se me acercó en la biblioteca y me invitó a ese Baile… Me refiero a… ¡Ni siquiera soy linda!
-Yo no lo creo.-negó Ginny.-Eres linda, Hermione. Krum no debe haber tenido lástima al hablarte. Se babeaba por ti en el Baile. Yo me percaté de eso al instante que los vi juntos.
-Eso es porque estaba arreglada y había usado un caldero lleno de poción alisadora.-explicó Hermione pasándose una temblorosa mano por su enmarañado cabello.
-¿Pero estabas así cuando te habló en la biblioteca? ¡No!-dijo Ginny.
-¿Cuál es tu punto?-quiso saber Hermione, que ya no tenía ánimos para seguir hablando con Ginny sobre el tema.-¿Adónde quieres llegar?
-A que no necesitas usar miles de calderos con poción alisadora y estar bien arreglada para que alguien se percate de que eres linda, Hermione.-dijo la pelirroja con una suma mirada de sinceridad.-Estoy más que segura de que alguien se ha dado cuenta de que eres genial. No sólo por tu apariencia, sino porque eres muy inteligente, rápida, brillante y quién sabe cuántas cosas más. Eres una persona excelente… un poco mandona…-agregó mirando con cautela a Hermione.-pero una buena persona. Siempre tienes buenas intenciones… No como otras que se llaman Lavander Brown…
-No hables así de tu cuñada.-dijo Hermione sintiendo un inexplicable deseo de gritar.
-Ex.-se limitó a decir Ginny.-Y gracias a Merlín… y a ti que lograste que se alejara de mi hermanito aunque no te lo hubieras propuesto.
-Otra cosa de la cual sentirme culpable.
-¡Claro que no! No puedes sentir culpa de lo que le pasa a los demás y que no te involucra a ti.-aclaró la pelirroja.-Es lo que he tratado de hacerte entender desde que empezamos a hablar.
-¿Cómo no sentirme culpable si todo el tiempo la escucho decir comentarios contra mí? Cree que soy una anticuada. Siempre critica mi cabello, mis hábitos, que lea antes de dormir… Cualquier cosa que ella no haga. Hasta dijo que yo era tan reservada que nunca había… que nunca había…-Hermione parecía quedarse sin aire y fuerzas para hablar de la indignación.-Dijo que nunca había besado a nadie en mi miserable vida. Lo dijo con esas palabras.
-¡Entonces ve ya mismo a decírselo de frente!-explotó Ginny.-Grítale que besaste a Víktor Krum, la superestrella de Quidditch.
-No va a creerme. Ni siquiera Parvati lo creería.-descartó Hermione.-Lavander sólo lo creería si me viera besando a alguien lo suficientemente digno de su aprobación.
-Hazlo.-susurró Ginny acercándose más a Hermione.
-¿Qué?
-Hermione, hazlo. Por favor.-le suplicó Ginny.-Sería perfecto que lo hicieras. Imagínate besando a un chico hermoso y que ella te viera… ¡Ya me imagino su cara!
-Es que yo no lo veo así, Ginny.-aclaró Hermione.-No puedo ir por todo Hogwarts y besar a cualquier persona. Si besara a alguien otra vez…-se sonrojó nuevamente.-Sólo lo haría porque de verdad me gusta. Pero a la vez no me atrevería a hacerlo.
-Pero yo quiero que te atrevas.-objetó Ginny con un brillo en sus ojos.-Quiero que beses a quien nunca te atreverías a besar.
Hermione podía sentir los acelerados latidos de su corazón contra su pecho. Las palabras de Ginny eran como golpes en su cara. Pero a la vez sonaban distantes, casi provenientes de una fantasía de su imaginación. La imagen de ella misma besándolo interrumpía sus pensamientos con una facilidad increíble. Pero luego se desvanecía dejándola de nuevo en la realidad, y la realidad era dura, cruel e indiferente a sus sentimientos.
-¿Es que piensas quedarte inmóvil viendo como otras chicas se lo quedan? ¿Quieres que más como Lavander lo besen cuando tú podrías estar haciéndolo?
Esa vocecilla le recordaba a alguien, pero no podía estar muy segura. Sin dudas era la voz de un chico, pero que a la vez se unía a la de otra persona que hablaba exactamente igual… Parecía un dúo maléfico, que no le temía a nada y disfrutaba haciendo lo que estaba prohibido.
-Sólo por curiosidad…-comenzó a decir Ginny.-¿A quién nunca te atreverías a besar? Obviamente a Harry no lo vas a tocar porque tendríamos serios problemas entre nosotras.-se adelantó a aclarar Ginny mirando fugazmente a Hermione con seriedad, pero luego cambió su expresión a una de curiosidad.
-¿Estás loca? Eso sería como besar a mi hermano o algo así.-dijo Hermione frunciendo el ceño.-Harry y tú pueden quedarse tranquilos.
-Pero ahora dímelo. ¿A quién nunca te atreverías a besar?
-Eso es algo personal.-se limitó a responder Hermione con una extraña mirada de satisfacción.
Ya estaba decidido. Lo haría sin que le importara nada más. Ginny y esa voz en su cabeza tenían mucha razón al respecto. Tenía nada que perder y todo por ganar. Dejaría de lado la inseguridad para que la decisión y el impulso de actuar se apoderaran de ella en todo momento. Ella era capaz de hacer un cambio en su personalidad con el objetivo de lograr lo que se propusiera, y sentía que nada más que llegar hasta él era lo importante. ¿Qué importaba lo que pensaran los demás cuando ella misma se sintiera satisfecha y hubiera obtenido lo que más había anhelado?
Última edición por
* Luna Lovegood * el Vie Oct 14, 2011 5:46 pm, editado 1 vez en total
Razón: Para adaptar el título a las reglas del foro.