por Barto23 » Sab Dic 12, 2009 9:14 pm
Capítulo Cuarto...
Después de que se entra en el lobby por la puerta, se ve de frente el comedor, que apenas está cubierto por una esquina, donde está la entrada de la sala, a la izquierda del comedor. A la izquierda de la mesa del Comedor, hay un muro que sirve de minibar, que además separa la sala con el Comedor. A la derecha se encuentra un ventanal no muy grande, de un par de metros, de arriba hacia abajo, lo suficiente para que entre un hombre con facilidad, pero que recorre, horizontalmente todo el comedor de la pared que va del lobby hasta la pared del fondo del comedor, por donde hay una entrada donde está las escalera donde se accede a la planta superior, que no es más que un pasillo, con las puertas de tres espaciosos cuartos y dos baños, con una ventana al fondo del pasillo. Desde ahí se podía ver el jardín, que estaba a oscuras, pero no había nadie ahí. Nadie que alertara.
-¡DSM, al suelo todos!-grito Calamy después de irrumpir, en el lobby, apuntando con su varita a una de los Falschirmjagers que estaba en el comedor, pero ya estaban tirándoles maldiciones a los agentes y poniéndose en cubierto cuando todos los del grupo entraron por la puerta. 2 segundos después, las ventanas volaron y varias personas entraron por ellas, con gran agilidad, (una de ellas una mujer castaña) y saltando sobre los Conciglieris, mientras recibían varias maldiciones verdes por parte de los Falschirmjagers. Frank vio como uno de los que saltaba sobre los Conciglieris eran atravesando por una maldición anaranjada. Estaba tan cerca que vio la pequeña nube roja esparcirse por el comedor.
"¿Dónde demonios esta Broderick? ¡Dios mío! ¿Hay mas en ese cuarto?"- pensó antes de que una maldición impactara a 2 cm de su cabeza., cosa que lo devolvió a la realidad.
Entro en la sala para derribar con un Desmaus, a uno de los emisarios, mientras que Briggs intentaba cargar contra uno de los guardias que estaba en la sala, y Jonathan Dillon más atrás los cubría de los guardias que estaban en el comedor. El otro Falschirmjagers de la sala, le tiro una maldición anaranjada Briggs, que había derribado a su oponente, se escucho un grito ahogado al tiempo en que Frank le abrió un agujero en el cráneo del guardia, con el mismo hechizo anaranjado llamado "Cramercourt". El hombre cayo inerte en el suelo.
-¡Frank al suelo!- grito Jonathan, al tiempo en que una parte del muro del mini-bar volaba en pedazos, con una explosión horrible, que impacto muy cerca de Frank, haciéndole que cayera al suelo sobre los codos y las rodillas, gritando:
-¿De dónde demonios salió eso?- grito al tiempo que se cubría en el muro con Dillon, sentía un extraño zumbido en el oído derecho,- ¿Quién ha hecho eso? ¡Se supone que el resto del grupo mantiene ocupado a los tres Falschirmjagers que faltan!
Veía que el rubio le hablaba, pero no escuchaba nada, solo un silbido. El se preguntaba "Que demonios pasa", Dillon le gritaba, pero no oía nada.
-¿Qué pasa?- pregunto otra vez. Pero nada, aunque el volumen del fragor de la batalla aumentaba poco a poco.
-¿Qué pasa?- volvió a preguntar. El volumen subía, rápidamente.
- ¿Qué demonios vamos a hacer?- escucho por fin que gritaba Dillon.
-¿Qué demonios paso? ¿De dónde salió eso?- pregunto Frank, llevándose las manos a los oídos y cerrando los ojos, pues todavía escuchaba ese fuerte zumbido que lo desorientaba.
-¡Frank, hay dos guardias en las escalera! ¡Salieron de la nada!-explico Jonathan- ¡Están haciendo pedazos al grupo de la Directora! ¡No tienen como cubrirse!
-¡Demonios!- grito Connor al tiempo que se paraba apuntando a las escaleras, movió la varita y un rayo rojo impacto en las paredes de las escaleras. Vio a los cuerpos volar, antes de tirarse al suelo otra vez, para cubrirse.
- Señor, ¿está bien?- pregunto el rubio británico.
- Vamos al comedor, a ver como estas esa fiesta- le dijo a Jonathan antes de saltar el muro, cayó sobre el ultimo guardia que se cubría con el comedor, este reflexivamente le golpeo con el codo en la cara, se puso sobre Frank, y empezó a estrangularlo, este intentaba buscar a tiendas su varita, pero en ese momento un hechizo anaranjado dio en la espalda del guardia. Vio saltar a Jonathan sobre el muro, que lo ayudo a ponerse bajo cubierto con el comedor.
-¿Por qué tardaste tanto?- le reclamo Frank con voz ahogada, frotándose con las manos, su marcado cuello adolorido. Vio a su alrededor y vio los cuerpos inertes de los 3 Falschirmjagers.
- ¿Frank?, ¿Eres tú?-pregunto una voz femenina, que reconoció en seguida, y que provenía del otro lado del comedor.
- ¡Frank, 4 Falschirmjagers bajan por las escaleras!- grito Dillon, mientras se acercaban arrastrándose David Calamy y Thomas Baddington. Los vio irrumpiendo por las escaleras, tirando maldiciones verdes y anaranjadas a todas partes, sobre todo al lado del Comedor, donde estaba la Directora Hermione Granger.
- ¿De dónde demonios salen estos tipos?-grito Frank, al tiempo que Jonathan y Baddington empezaban a devolverles maldiciones- ¿Cómo está la situación al otro lado, Calamy?
- Mal señor, muchos heridos, nos dieron duro los guardias, pero los Conciglieris, están en el suelo y creo que con vida. ¡Demonios!
En ese momento, vieron a 5 hombres bajar por las escaleras, Frank sintió como si le pegaran una patada en el estomago, pero les apunto mecánicamente con la varita, pero esos hombres saltaron sobres los guardias, mientras que Calamy gritaba, ¡Broderick!, ¡Broderick! 2 se rindieron de inmediato, pero los otros 2 se incorporaron e intentaron cargar contra el grupo de William Broderick, pero muchos hechizos volaron hasta ellos, muchos de ellos provocando que salieran nubes rojas de los cuerpos de esos pobres diablos. Cayeron al suelo y no se movieron más. Sus compañeros los llamaban, pero ellos no respondían.
Frank no había participado en eso último, pues ya sabía que la cosa estaba decidida, su oído derecho todavía molestaba, y en ese momento empezó a sentir un fuerte dolor en el hombro y antebrazo derecho, la explosión había sido más fuerte de lo que pensaba. Se levanto y vio a su alrededor. Había un gran hueco en las paredes de las escaleras y mucha sangre. Los primeros cinco guardias estaban tirados en el suelo, tres en el comedor y dos en la sala. Calamy los reviso, muertos. Después reviso a Briggs.
-Está muerto señor.
- Madam, ¿esta Uds bien?- pregunto Frank caminando hacia el otro lado del comedor.
-Sí creo que sí, pero hay muchos heridos Frank, muchos- respondió ella al momento de pararse, tenía mucha sangre en la franela, Frank la vio y ella se dio cuenta. Se dio cuenta de cómo empalidecía- No es mía.
La castaña noto como él se relajaba, más Frank no dijo nada, solo asintió. Sus ojos grises se movieron para ver 2 cuerpos inertes, uno era el del Conciglieri Marconi, que parecía desmayado, y el otro era el del Jack Aubrey. Tenía los ojos medio abiertos mirando fijamente al suelo. Hermione se agacho para revisarlo.
- ¿Co… como está Jack?- pregunto Frank. Ella movió negativamente la cabeza. No había más nada que decir. Estaba muerto.
-Lo siento mucho Frank- le dijo Hermione, al ver como el suspiraba y se llevaba las manos a la cabeza para despeinarse con vigorosidad su negro cabello.
- Señor, Miller esta recostado en la esquina del lobby, está muy mal herido. O`Brien esta muerto- le dijo Calamy, acercándose a Frank, quien volteo para verlo automáticamente, con una expresión seria- En el grupo de la Directora hay 4 heridos nada más.
- Yo no tengo bajas señor- dijo Broderick, bajando las escaleras- Pero tengo 2 heridos, y ya han sido trasladados por los grupos de Ben Wade y John Broke. Junto con los prisioneros y los rehenes rescatados. No reportaron bajas señor.
Medito un momento. "Jack muerto, ¿Como rayos se lo voy a decir a Emily?" Era lo único que podía pensar en ese momento, pero con gran esfuerzo se quito ese pensamiento de la cabeza, no era el momento. Todavía las cosas no estaban seguras. Podían venir más Falschirmjagers, pues ya habían dado la alarma. Tenía que salir rápido y poner bajo custodia a los prisioneros.
Vio que el grupo de la Directora tenía muchos heridos, "No podrán escoltar a estos bastardos a la oficina" Pero repentinamente, esta pregunta volvió... ¿Cómo se lo voy a decir".
-Broderick, debería escoltar a los Conciglieris y a los emisarios de la Banda de los Garret, ¿no cree Madame?- Le sugirió volteándose repentinamente a Hermione, con un tono más recompuesto y decidido- el resto de su grupo y el mío podrán movilizar a los heridos.
Ella lo medito, si, las cosas habían cambiado, muchos heridos, producto de que habían más guardias de lo que habían sospechado. Pero ella quería escoltar personalmente a los Conciglieris. Ella quería asegurarse de que nada les pasara. "Y si los interceptan, ¿podrá Broderick protegerlos? El no les hará daño, no se deja dominar por la rabia como Frank"
- Madame, debemos decidirnos rápido- dijo impacientemente Frank- han dado la alarma, solo tenemos minutos antes de que esto se llene de problemas. Y Miller nece…
- Ya lo sé Connor, no necesito que me lo digas- interrumpió Hermione cansinamente- Broderick te quedaras con el señor Connor, para asegurar que las bajas y los heridos sean trasladados rápidamente. Yo me llevare a tu grupo, para asegurarme de que los Conciglieris lleguen a salvo.
- Pero Directora yo…-empezó Broderick, miro después a Connor en busca de ayuda- Frank yo puedo…
- Ya oíste a la Directora, William- le corto Frank, muy serio- te quedaras conmigo, la Directora se hará cargo de tus hombres y de los Conciglieris. Váyase los más pronto posible Madam, ya su grupo están listos para ser trasladados- le aconsejo, volviéndose a Hermione.
Ella no esperaba eso, como siempre, Frank Connor demostraba cuan impredecible era. Como podía cambiar de un tono autoritario a uno de subordinación. Tardaba pocos segundos en ser la persona que controlaba todo, a la persona que seguía sus órdenes. Era su mejor hombre, el más eficiente, el que nunca le falla y aun así le sacaba de quicio. Tardo un momento en procesar la información, pues se miraban a los ojos fijamente. Esos ojos, que tanto la inquietaban, que no le permitían descifrar a ese Frank Connor, pero que tenían un gris que no admitía que la derretía. El aparto la mirada y ella también hizo lo mismo, dirigiéndola a sus zapatos.
-Está bien- dijo la castaña despacio, sin apartar la mirada de sus zapatos, pues sabía que había enrojecido. Pero el tenía razón, había que moverse y rápido- trasladen a los prisioneros. Quiero verlo después en la oficina Connor.
Dicho esto, se fue junto con los hombres, dejando en la casa al grupo que se encargaría de trasladar a los heridos. Frank se quedo viéndola como desaparecía en la oscuridad. Salió un momento a tomar aire fresco, delegando las cosas a Broderick. Se hombro lo estaba matando. Tenía la mano sobre la cabeza, peinándoselo y despeinándoselo, mientras seguía pensando en cómo le iba a explicar a Emily Aubrey lo que hoy había ocurrido. Encendió otro Habano.
-¿Por qué la dejo ir, señor?- Pregunto poco después William Broderick en confidencia en el jardín- ¿No confía Ud en mi? Yo podía hacer el trabajo.
-Yo no quien debe confiar en ti. Yo no doy las ordenes acá William, las da ella- respondió secamente- Debes aprender a saber cuándo se puede discutir con la Directora y cuando no.
- Algo que Ud sabe bastante bien, ¿no señor? Ud es capaz de decir y hacer cosas que a ningún agente se lo toleraría. Ud sabe cómo hacer que ella cambie de opinión.
- No, yo sé cómo hacerle ver cuando una idea es estúpida, yo sé cómo hacerle ver que está equivocada- explico el norteamericano despacio- Y creo que es por eso que me odia.
- Si bueno, ella no está acostumbrada a que le digan que hacer señor. Pero sé muy bien que ella no lo odi…
- ¿Como van las cosas?- interrumpió cansinamente, para así cambiar el tema- ¿Cuánto falta para irnos de esta maldita casa?
- Ya listos, señor.- respondió Broderick- ¿Pero qué hacemos con los guardias muertos? ¿Los dejamos?
- Por supuesto, que sus jefes se encarguen de esos cerdos ¿O quieres quedarte para ocuparse de eso?- lo miro y sonrió con tristeza- No, claro que no quieres ¿Listo entonces?
- Si señor.
-¿Pues qué espera? A movernos, no quiero quedarme para darles la bienvenida a los refuerzos.
Siguió fumando su habano en silencio, mirando al oscuro horizonte, y guiándose por la bóveda de estrellas, apunto la vista al Sur, su lejano hogar, mientras esperaba hasta que estuviera todo listo, y después de que salieron todos los agentes, hizo la última canalada antes de tirar el habano al suelo y desaparecieron todos en la oscuridad. Iba a ser una larga noche para muchos.
----------------------------------------------------------
Capitulo Quinto.
Hermione veía de pie una foto sobre el mueble que se encontraba atrás de su escritorio mientras bebía un trago en su oficina en el edificio del DSM, esa foto que se prohibía ver con todas sus fuerzas, pero que necesitaba, no podía evitar ver. Le recordaba tiempos felices, tiempos en los cuales la castaña fue muy feliz, cuyos recuerdos eran hermosos, episodios que le dolía recordar. El sonreía, y la besaba en sus sonrojadas mejillas y en sus labios, y le susurra cosas lindas que ella podía recordar todavía. La castaña se le escapo una sonrisa al verse en la foto ruborizada y risueña en los brazos de él.
Y ahora acaba de vivir un momento en que la hacía odiarse a sí mismo, odiaba tener esa sensación mientras trataba de comportarse de una forma fuerte, como una piedra, de mostrarse casi hasta insensible. Todo lo que era ahora, todo lo que tenía, la deprimía. Eso no era lo que quería, eso no era lo que en su juventud había soñado. Eso no era lo que había tenido una vez, cuando era feliz con él ¿Por qué su vida había tenido que tomar este rumbo? ¿Por qué la había abandonado? ¿Por qué el destino se lo había arrancado de sus brazos? Se torturaba con esas preguntas sin respuestas, cuando alguien toco la puerta.
-Pasa, por favor- pidió ella, al tiempo en que ponía la foto boca abajo, no quería que él la mirara, no quería hacer lo que tenia hacer mientras él la veía. Ella volteo para encarar al hombre que entraba en su oficina.
- Gracias Madam, los heridos ya están en la enfermería, excepto Miller que tuvimos que llevarlo a San Mungo. No es posible tratarlo en la enfermería- le explico Frank Connor, al tiempo que se adentraba en la oficina.
-Gracias señor Connor. Siéntese por favor-Pidió ella, al tiempo que lo examinaba. Con su uniforme gris reglamentario, vestía igual que cuando se hizo la operación, su brazo tenía una pequeña venda, y como ella, Frank casi nada en estos tumultuosos días, más no mostraba signos de fatiga o dolor. Ella se sentó en su silla al tiempo que Frank hacia lo mismo.
- Es hora de determinar los próximos pasos- le dijo Hermione, al tiempo que él se rascaba con el seño fruncido su barba sin afeitar y suspiraba. La castaña se pregunto si este era un signo inconsciente del cansancio que debía sentir sumado al dolor que parecía no querer manifestar, por la pérdida de su viejo amigo Jack.
- Disculpe Madam, pero quisiera 1ero informar a la familia de Aubrey sobre lo ocurrido- Pidió Frank- Quiero pedirle permiso para ausentarme un momento, para poder decírselo. Es lo mínimo que puedo hacer por él.
- No Frank, lo lamento, pero no será necesario ni conveniente por el momento. Yo mismo le explique a Emily lo sucedido- Explico Hermione.
Hubo un silencio, su expresión se ensombreció, y Frank tardo un poco en hablar. Por fin pregunto con un tono ligeramente alterado.
- Madam, ¿Ud hablo con ella?
-Si, si hable con ella. He tenido un poco de tiempo para hacerlo, fui brevemente a su casa a explicarle una vez que los prisio….
- No debió hacer Uds eso- le interrumpió Frank, que se le notaba que hacía esfuerzos para controlar la voz- no debió hablar con su hija, yo los conozco mejor. Soy amigo de su padre. Debería haber sido yo Madam.
- Bueno, es que me pareció más apropiado- empezó ella, no se esperaba esto- Me pareció inapropiado que Ud se lo comunicara.
- ¿Por qué? ¿Por qué pensó que yo sería un insensible a la hora de hablar con su hija? ¿Pensó que no me importaría?
- No, no claro que….- dijo ella, sin esperarse que Frank mal interpretara lo que ella, o… ¿En verdad llego ella a pensar eso?
- Madam, ud y yo podremos tener muchas diferencia en nuestro "Modus Operandi"- dijo el levantándose de su silla, sin poder disimular ya su enojo- Pero yo nunca, repito, nunca trataría un tema como ese, de forma insensible u ofensiva con la hija de uno de mis mejores amigos y uno de nuestros mejores agentes.
Esa reacción Frank, la desarmo totalmente, no sabía que el tomaría mal su acción y ella no tenía la intención de provocar o hacer pensar que él era un ser inhumano. Ella estaba consciente de que tenían sus diferencias, pero el siempre se preocupaba por sus hombres y el siempre sabía cómo comportarse en cada situación. Por otro lado el había demostrado muchas veces ser muy impredecible. Aunque tenía que admitir que no sabía que él estaba en verdad afectado por lo de hoy.
-Frank lo siento mucho, en verdad no era mi intención ofenderte- se disculpo ella, claramente afectada- por supuesto que se que tu estas capacitado para tratar ese tema con Emily, y de que le importaría. Solo lo hice porque me parece que ahora es el momento para que hables con ella. Más adelante, cuando el momento sea propicio, podrás ir con ella, para hablar con…
-¿Como la encontró Madame?- le interrumpió el, otra vez con su cara inexpresiva.
Otra vez, esos cambios repentinos en su comportamiento que tanto inquietaban a la castaña, más Hermione se tomo su tiempo para contestar tomo su tiempo para así lograr recomponerse.
-Dolida por supuesto. Le explique lo sucedido y le exprese nuestro sentido pésame Frank-explico ella-No fue mucho lo que pude hablar con ella. Le dije que nuestro Departamento se encargara de su funeral, es lo menos que podemos hacer por ellos.
-¿Como quiere proseguir ahora? ¿Empezaremos con los interrogatorios?- pregunto Frank, zanjando el tema de una vez.
-Si eso sería lo siguiente.
- ¿Quién los hará? ¿Piensa Ud encargarse Madam?
-No, lo harás Tú. Pero lo estaré vigilando, no permitiré que aplique sus métodos señor Connor.
- Esta bien, lo haré yo- dijo este, restándole importancia a lo dicho por la castaña- ¿Algún consejo? ¿Tiene un plan?
- Bueno les dirás… que yo estoy muerta, hasta el momento no tienen conocimiento de que yo salí ilesa de la operación y ellos saben que estuve ahí. Dirás que tu manda y que los interrogara como a ti le gusta, o bueno... Como se dice que te gusta.
Frank tampoco presto atención a eso último, pues no había tiempo para pensar sobre sus diferencias y además meditaba un momento sobre el plan, "Suena bien, a esta mujer se le ocurren buenas"-pensó. Más se apoyo con los codos en la mesa y miro hacia sus pies, se limito a decir despacio.
- Suena bien, continué por favor Madam.
- Los tratara hostilmente, sin hacerles daño, solo dígales que les podría pasa si no colaboran, miéntales, Ud es bastante bueno para eso me temo- Le dijo ella en tono desafiante, mas el no dijo nada, esperaba.
- Les dirá que si no colaboran, los torturara y los matara. Váyase de la habitación y déjelos meditar. Mande después a Calamy para que les saque una confesión jurada. Si lo logran, tendremos las pruebas para detener a las cabezas de la Tres Bandas. ¿Entendió? Y una vez que tengamos las confesiones firmadas, los emisarios de los Garret confesaran también.
El medito el plan era bueno, Calamy tenía un don para esos trabajos, y sabia reconocer las mentiras a kilómetros. Se enderezo en su silla y la miro fijamente, escudriñándola.
-¿Cuando quiere que empiece?- se limito a preguntar.
-Ahora mismo- dijo Hermione levantándose- Y Connor, no se atreva a tocarlos.
El no respondió, solo se levanto, se despidió cortésmente y salió por la puerta. "El plan es Bueno, muy condenadamente bueno.
-Signore Galtieri, Signore Marconi , Signore Salvatore! Que gusto verle- Exclamo Frank al entra en la habitación, se sentó en una silla frente a ellos y saco una cajita roja de su bolsillo- ¿Cigarrillos?
Todos asintieron, estaban más que nerviosos, y creían que ese podía ser el ultimo que tuvieran, pues sino estuvieran vigilados por ciertas mujer de pelo castaño.
-Uds saben quien soy ¿Verdad?- pregunto seriamente Frank.
- Si, su reputación le precede- respondió Signore Galtieri.
-Entonces, deben saber lo que les voy a hacer, sino empieza a hablar- supuso Frank, mirándolos muy serio.
-¿Qué demonios pretende, Connor?- pregunto Signore Galtieri recomponiéndose- Lo arrestaran por esto. Y el hecho de que su Directora allá participado en esto, no hay ningún derecho.
- Bueno Uds no tenían tampoco derecho a echarnos maldiciones como locos, deberían haberse tirado al suelo como les dijimos.
- Uds no tenía jurisdicción para allanar la casa- replico Galtieri indignado- No puede ir a Italia así y arrestar a quien quiera. Le apuesto a que mi gobierno no sabía nada de su presencia allí.
- Mira, los gobiernos podrán tener jurisdicción, pero yo no, yo carezco de eso. Donde estés yo los voy los voy a encontrar, y les voy a hacer decir lo que quiero que digan. ¿Me entendió?- le dijo Frank amenazadoramente. No sirvió todavía, pues no tenían porque temer.
- La signoria, no permitirá que nos haga daño, no permitirá que nos toque, desafortunadamente para ti ya la conocemos muy bien.- le dijo desafiante Galtieri- No tiene estomago para sus métodos señor Connor.
-Y desafortunadamente para Uds, la Directora murió hoy en la redada- les soltó de una- Son muy buenos esos Falschirmjagers que contrataron, ¿no cree? Ahora yo estoy a cargo.
Silencio… Ninguno de los Conciglieris se esperaba semejante noticia, no sabían que decir y no sabían que podía pasar a continuación. Galtieri trago saliva y dijo.
-No permitirán lo que Uds pretende hacer. Es ilegal.
- Si pero a ellos no les importa un demonio lo que les pase, están furioso sabe. Mataron a la persona equivocada. El que debió matar, ¡esta aquí!- dijo señalándose- Además lo que Uds hacen también es ilegal, pero no soy el que esta siendo interrogado ¿no?
- No puede hacer esto. Nosotros no lo hicimos. Mi gobierno sabrá de esto, ellos no permitirán, lo que, que…
- Si pero ellos solo saben que agarramos a unos cerdo criminales, que además mataron a una de los funcionario mas prominentes del Ministerio. Y no tienen ni idea de que fue lo paso en verdad, y donde se dio lugar la escaramuza.
- Cuando se enteren de que Uds…
- ¿Y cómo se van a enterar?, yo no les voy a decir, mis hombres tampoco dirán nada. Si no colabora, terminaran en una zanja. O también podríamos probar con algunos prisioneros de Azkaban, estoy seguro que ellos estarán más que deseosos por sodomizarlo.
- Lo arrestaran por eso- aseguro Galtieri, con el rostro visiblemente pálido.
-Humm no, no lo creo- respondió Frank como si sacara cuentas- más bien seré reprendido, ya me han reprendido antes. Así que si Uds tienen algo que decir, les sugiero que lo diga ¡ahora mismo!
Se paro y se fue de la sala, dejando a los Conciglieris asustados, no tardarían mucho tiempo para rogar que les dejen confesar. No eran la clase de hombres que podían aguantar siquiera la cárcel. Probablemente pedirían ciertas condiciones, un mejor trato, etc… Pero a la final Calamy los hará cantar. Después de todo, ese muchacho es un prodigio. Además, los emisarios confesaran apenas vean la confesión firmada de los Conciglieris
------------------------------------------------------------
En la oficina, junto a William Broderick, David Calamy y John Broke, Hermione presenciaba lo que sucedía en la sala de interrogaciones. Había escuchado todo lo que se había dicho en la sala, desde una habitación continua a la sala de interrogación, y podían ver y oír lo que en esa sala ocurría, por medio de un espejo, cuya única diferencia a los muggles, es que esta contaba con poderosos hechizos protectores. Cuando Frank culmino con el interrogatorio, y se disponía a salir de la sala, Hermione todavía estaba mirando fijamente al norteamericano, con los brazos cruzados y con el señor fruncido, y como la castaña no decía nada, Broke fue el primero en hablar.
-Bueno parece que Frank nos ha dejado las cosas en bandeja de plata. Esos hombres están rezando porque lo que está en sus pantalones no sea lo que piensan- opino el rubio escocés, con una sonrisa en sus labios, mientras se rascaba su rubia barba- Calamy, trátelos duramente, asegúreles, que si no confiesan, nadie los salvara. Asegúreles que tú eres su última esperanza. Es decir, sigue la maldita rutina del Auror Bueno y el Auror Malo.
- ¿Cómo puede Frank ser capaz de semejantes cosas?- susurro Hermione sin querer, pues le costaba entender como el norteamericano podía llegar a esos extremos. Se dio cuenta de su desliz, pero ya era tarde. Los demás agentes se miraron unos a los otros, antes de que William Broderick le dijera:
- Bueno Directora, debe de comprender que el Frank está cansado, de muy mal humor y acabamos de perder uno de nuestros mejores hombres, además era un gran amigo de él, Ud lo sabe. Y por si fuera poco, tiene que lidiar con esos cerdos cobardes. Vea esto como su forma de descargar la tensión y su ira.
- Si bueno puede ser, pero amenazar con la Sodomía…- y la castaña sintió como el asco y la rabia le subía por la garganta- ¡Me parece cruel y repugnante! Eso es algo monstruoso, barbárico y, y…Mande al Señor Connor a mi oficina, de inmediato.
-Si Directora.
- Y Calamy, prepárate, sácales la confesión- le ordeno al muchacho, para desviar el tema- Y cuando ya la tengas, revélales que estoy viva, eso les caerá como un balde de agua fría.
-Si Directora- dijo Calamy sonriendo malévolamente- será divertido, ver sus caras.
-¿Me quería ver Madam?- pregunto Frank al entrar en la lujosa oficina de Hermione, en el Departamento de Seguridad Mágica, el cual tenía unos inmensos estante repletos de los libros que más le gustaban a Hermione, los cuales, claro, había leído todos. Mágia, Historia, Arte, Novelas, Poemas, todos esos libros habían sido la compañia de Hermione, en las solitarias noches de su vida.
-Siéntese por favor- pidió Hermione secamente, indicándole que se sentara en la silla que estaba frente a su escritorio- ¿Como vio a los prisioneros?
- Listo para que confiesen Madam- dijo sentándose- no deben de tener ni la más mínima gana de resistirse. Saben que los tenemos con las manos en las masas. Lo único que querían eran condiciones. Ya no deben tener ninguna.
- ¿Esta Ud acostumbrado a amenazar a prisioneros con la Sodomía, señor Connor?- le soltó de una Hermione- ¿Es esta una práctica común en ti?
- Me pidió que los tratara hostilmente, mas que no los tocara- respondió Frank sin inmutarse, más la castaña noto como apenas contenía su ira. "¿Quién demonios se cree esta" pensó el- Fueron solo palabras, solo amenazas que sabe muy bien que no las iba a cumplir.
- Palabras, si pero me preocupa que Ud sea capaz de amenazar con eses tipo de prácticas- replico Hermione- me hace…
- ¿Pues como quiere que proceda? ¿Rogándoles colaboración? ¿Amenazándoles con la Ley? Los Criminales se burlan de las leyes de las sociedades, Ud debería saberlo mejor que nadie.
- Bajo ninguna circunstancia deberá amenazar otra vez con la Sodomía, ni lo mencionara otra vez en mi presencia. ¿Quede claro?-ordeno Hermione. Frank suspiro enojado, notándosele que apenas podía controlarse.
-Ud sabe muy bien que no iba a hacerles nada. Eran solo pala…
-¿Quedo claro?- repitió interrumpiéndolo y alzando un poco la voz. El se quedo mirándola fijamente, con el semblante templado. A Hermione le pareció ver una sombre de dolor en sus ojos grises antes de que…
- Si Madam- dijo y sin pedir permiso ni nada, salió de la oficina de Hermione, dejando a la castaña sola con sus pensamientos.
-----------------------------
- Señores, soy el agente del DSM David Calamy y estoy aquí para que Uds escriban en este pedazo de papel, la verdad y nada más que la verdad ¿Capisci?
- Si, si lo haremos- aseguro Marconi asustado y temblando. No era el único- confesaremos todo.
-¿Dirán los nombres de sus jefes?-pregunto David Calamy- ¿Dirán que trato estaban haciendo con la Banda de los Garret? ¿Confesaran que durante tres años han estado secuestrando muggles ricos y pidiendo rescate a sus familias? Qué durante los últimos tres años las Tres Bandas, a la cual Uds afirmaran pertenecer a cada una respectivamente, en conjunto con la Banda de los Garret secuestraron a 39 mujeres y a 35 hombres, muggles todos. Que son también culpables sus respectivas organizaciones de la muerte de 15 de estas personas por que sus familias no podían pagar el rescate ¿Que también son culpables de cambia ilícito de Dólares americanos por dinero mágico? ¿Confesaran todo eso?
- Si señor, confesaremos, confesaremos con la verdad- respondieron al unísono los Conciglieris.
- Muy bien, ya tenemos la confesión de los emisarios, solo falta que escriba todo lo ocurrido, cada uno lo hará en estas hojas- dijo Calamy entregándoles las hojas, que agarraron con manos temblorosas- y sin mentiras o lo sabremos.
- Claro, claro- dijo Marconi asustado mientras escriba al igual que sus compañeros.
Media hora después, ya terminaban de redactar la confesión, Calamy se las arrebato y las leyó detenidamente cada una, satisfecho le pidió que firmaran, cosa que hicieron. Calamy se levanto, les ofreció cigarrillos y fue caminando al puerto, la abrió todavía leyendo los informes. Se voltio, los miro sonriendo y dijo.
-Muy amables signores, muy amables, gracias en nombre de la Directora Granger por su colaboración, ella está muy agradecida por esto- salió dejando a los Conciglieris boquiabierto. Se escucho una risa en el pasillo.
------------------------------------------------------------
Muchas gracias por leerme y un caluroso saludo desde Maracaibo, Venezuela.
Última edición por
Barto23 el Vie Abr 08, 2011 11:15 pm, editado 3 veces en total
El Que Nunca Podra Cambiar. Hermione Granger. Mi historia de Drama-Romance. Denle una oportunidad xf.

"Children are innocent. A teenager's fucked up in the head. Adults are even more fucked up. And elderlies are like children"